10 agosto 2009

Yemen



A la escritora colombiana Laura Restrepo, nuestra amiga por razones de corazón y de ideas, le encargó Médicos sin Fronteras que viajase a Yemen para luego contar lo que hubiera visto, oído y sentido. El relato de esa experiencia ha sido ahora publicado el “El País semanal”, un reportaje impresionante como, en principio, cualquier otro que se haga en África, aunque el arte de narrar de Laura, al rechazar, como es propio de su naturaleza de escritora, los efectos emotivos de una escritura que intencionalmente apelase a la sensibilidad del lector, prefiera expresarse en una obstinada búsqueda de realidad directa al alcance de pocos. Las descripciones de la llegada de los barcos que vienen de Somalia sobrecargados de fugitivos que esperan encontrar en Yemen la solución a las dificultades que los había empujado al mar, son de una insólita eficacia informativa. Vienen en los barcos los hombres, las mujeres y los niños habituales, pero Laura Restrepo no tarda en mostrarnos como es posible hablar de hombres sin estar obligado a hablar de las mujeres y de los niños que con ellos vienen, aunque de los niños sería imposible hablar si no se habla también, y sobre todo, de las madres que los traen, a veces todavía en la barriga. Las situaciones en que esas mujeres se encontrarán después de desembarcar en Yemen, constituyen un catálogo completo de las humillaciones morales y físicas a que están sujetas simplemente por el hecho de haber nacido mujeres. Detrás de cada palabra escrita por Laura hay lágrimas, gemidos y gritos que serían capaces de quitarnos el sueño si nuestra flexible conciencia no se hubiese acomodado a la idea de que el mundo va adonde quieren los que lo dominan y que nosotros ya tenemos suficiente con cultivar nuestro patio lo mejor que sepamos, sin tener que preocuparnos con lo que pasa al otro lado del muro. Esta, sí, es la más vieja historia del mundo.

Ver vídeo del reportaje


José Saramago

Fuente: El cuaderno de Saramago

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