En esta tarde de viernes, Joaquín Sabina se pasea por Esquina Montevideo. Bajo su farol, comienzan a sonar los primeros acordes de temas que nos conmovieron y nos convocaron desde que los escuchamos por primera vez. Hoy el telón de la Esquina se levanta para que Joaquín nos emocione, una vez más, con su voz cascada y ese guiño de complicidad que nos hace partícipes de su saber decir y de su entrega.
2008-05-23
Joaquín en la Esquina
En esta tarde de viernes, Joaquín Sabina se pasea por Esquina Montevideo. Bajo su farol, comienzan a sonar los primeros acordes de temas que nos conmovieron y nos convocaron desde que los escuchamos por primera vez. Hoy el telón de la Esquina se levanta para que Joaquín nos emocione, una vez más, con su voz cascada y ese guiño de complicidad que nos hace partícipes de su saber decir y de su entrega.
2008-05-22
Dos lobos hambrientos y una caperucita roja

Una idea básica ocupaba mi mente desde mis viejos tiempos de socialista utópico. Partía de la nada con las simples nociones del bien y el mal que a cada cual le inculca la sociedad en que nace, lleno de instintos y carente de valores que los padres, en especial las madres, comienzan a sembrar en cualquier sociedad y época.
Como no tuve preceptor político, el azar y la casualidad fueron componentes inseparables de mi vida. Adquirí una ideología por mi propia cuenta desde el instante en que tuve una posibilidad real de observar y meditar los años que viví como niño, adolescente y joven estudiante. La educación se convirtió para mí en el instrumento por excelencia de un cambio en la época que me tocó vivir, de la cual dependería la propia supervivencia de nuestra frágil especie.
Después de una larga experiencia, lo que pienso hoy sobre el delicado tema es absolutamente coherente con esta idea. No necesito pedir excusas, como prefieren algunos, por decir la verdad aunque sea dura.
Hace más de dos mil años, Demóstenes, orador griego famoso, defendió con ardor en las plazas públicas una sociedad en la que el 85 por ciento de las personas eran esclavas o ciudadanos que carecían de igualdad y derechos como algo natural. Los filósofos compartían ese punto de vista. De allí surgió la palabra democracia. No se les podía exigir más en su tiempo. Hoy, que se dispone de un enorme caudal de conocimientos, las fuerzas productivas se han multiplicado incontables veces y los mensajes a través de los medios masivos se elaboran para millones de personas; la inmensa mayoría, cansada de la política tradicional, no quiere oír hablar de ella. Los hombres públicos carecen de confianza cuando más la necesitan los pueblos ante los riesgos que los amenazan.
Al derrumbarse la URSS, Francis Fukuyama, ciudadano norteamericano de origen japonés, nacido y educado en Estados Unidos y titulado en una universidad en ese mismo país, escribe su libro El fin de la historia y el último hombre, lo que muchos seguramente conocen, pues fue muy promovido por los dirigentes del imperio. Se había convertido en un halcón del neoconservadurismo y promotor del pensamiento único.
Quedaría, según él, una sola clase, la clase media norteamericana; los demás, pienso yo, estaríamos condenados a ser mendigos. Fukuyama fue partidario decidido de la guerra contra Iraq, como el vicepresidente Cheney y su selecto grupo. Para él la historia finaliza en lo que Marx veía como "el fin de la prehistoria".
En la ceremonia inaugural de la cumbre América Latina y Caribe-Unión Europea celebrada en Perú el pasado 15 de mayo, se habló en inglés, alemán y otros idiomas europeos sin que partes esenciales de los discursos se tradujeran por las televisoras al español o al portugués, como si en México, Brasil, Perú, Ecuador y otros, los indios, negros, mestizos y blancos —más de 550 millones de personas, en su inmensa mayoría pobres— hablasen inglés, alemán u otro idioma foráneo.
Sin embargo, se menciona ahora elogiosamente la gran reunión de Lima y su declaración final. Allí, entre otras cosas, se dio a entender que las armas que adquiere un país amenazado de genocidio por el imperio, como lo ha sido Cuba desde hace muchos años y lo es hoy Venezuela, no se diferencian éticamente de las que emplean las fuerzas represivas para reprimir al pueblo y defender los intereses de la oligarquía, aliada a ese mismo imperio. No se puede convertir la nación en una mercancía más ni comprometer el presente y el futuro de las nuevas generaciones.
La IV Flota no se menciona, por supuesto, en los discursos que se televisaron de aquella reunión, como fuerza intervencionista y amenazante. Uno de los países latinoamericanos allí representados acaba de realizar maniobras combinadas con un portaviones de Estados Unidos del tipo Nimitz, dotado con todo tipo de armas de exterminio en masa.
En ese país hace unos pocos años las fuerzas represivas desaparecieron, torturaron y asesinaron a decenas de miles de personas. Los hijos de las víctimas fueron expropiados por los defensores de las propiedades de los grandes ricos. Sus principales líderes militares cooperaron con el imperio en sus guerras sucias. Confiaban en esa alianza. ¿Por qué caer de nuevo en la misma trampa? Aunque es fácil de inferir el país aludido, no deseo mencionarlo por no herir a una nación hermana.
La Europa que en esa reunión llevó la voz cantante, es la misma que apoyó la guerra contra Serbia, la conquista por Estados Unidos del petróleo de Iraq, los conflictos religiosos en el Cercano y Medio Oriente, las cárceles y aterrizajes secretos, y los planes de torturas horrendas y asesinatos fraguados por Bush.
Esa Europa comparte con Estados Unidos las leyes extraterritoriales que, violando la soberanía de sus propios territorios, incrementan el bloqueo contra Cuba obstaculizando el suministro de tecnologías, componentes e incluso medicamentos a nuestro país. Sus medios publicitarios se asocian al poder mediático del imperio.
Lo que dije en la primera reunión de América Latina con Europa, celebrada hace nueve años en Río de Janeiro, mantiene toda su vigencia. Nada ha cambiado desde entonces excepto las condiciones objetivas, que hacen más insostenible la atroz explotación capitalista.
El anfitrión de la reunión estuvo a punto de sacar de sus casillas a los europeos, cuando en la clausura mencionó algunos puntos planteados por Cuba:
1.Condonar la deuda de América Latina y el Caribe.
2.Invertir cada año en los países del Tercer Mundo el 10 por ciento de lo que gastan en las actividades militares.
3.Cesar los enormes subsidios a la agricultura, que compiten con la producción agrícola de nuestros países.
4.Asignar a Latinoamérica y el Caribe la parte que les corresponde del compromiso del 0,7% del PIB.
Por las caras y las miradas, observé que los líderes europeos tragaron en seco durante unos segundos. Pero, ¿por qué amargarse? En España sería todavía más fácil pronunciar discursos vibrantes y maravillosas declaraciones finales. Se había trabajado mucho. Venía el banquete. No habría en la mesa crisis alimentaria. Abundarían las proteínas y los licores. Faltaba sólo Bush, que trabajaba, incansable, por la paz en el Medio Oriente, como es habitual en él. Estaba excusado. ¡Viva el mercado!
El espíritu dominante en los ricos representantes de Europa era la superioridad étnica y política. Todos eran portadores del pensamiento capitalista y consumista burgués, y hablaron o aplaudieron en nombre de este. Muchos llevaron consigo a los empresarios que son el pilar y sostén de "sus sistemas democráticos, garantes de la libertad y los derechos humanos". Hay que ser expertos en la física de las nubes para comprenderlos.
En la actualidad, Estados Unidos y Europa compiten entre sí y contra sí por el petróleo, las materias primas esenciales y los mercados, a lo que se suma ahora el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el crimen organizado que ellos mismos han creado con las voraces e insaciables sociedades de consumo. Dos lobos hambrientos disfrazados de abuelitas buenas, y una Caperucita Roja.

Fidel Castro Ruz
Mayo 18 de 2008
10 y 32 p.m.
Fuente: Granma
Etiquetas:
Castro,
Cuba,
Fidel,
política,
reflexiones
2008-05-20
Zélia Gattai nuevamente junto a Jorge Amado

La escritora y fotógrafa brasileña Zélia Gattai, viuda del también escritor Jorge Amado, falleció el pasado sábado a los 91 años en Bahía. Sus restos fueron cremados hoy, después de recibir homenajes de amigos, familiares y políticos.
La muerte de Zelia Gattai, generó una serie de manifestaciones de pesar tanto en el ámbito literario como en el político y Bahía guarda tres días de luto oficial por su desaparición física.
De ella dijo el presidente Luiz Inacio Lula da Silva que “fue un símbolo de la fuerza, de la dulzura y de la perseverancia de la mujer brasileña, características presentes en toda su literatura”.
Gilberto Gil, ministro de Cultura, afirmó que “su muerte dejará una laguna en la cultura brasileña”.
La ministra de Turismo, Marta Suplicy, homenajeó a la escritora en nombre de todas las mujeres brasileñas: "A la paulistana Zelia Gattai, bahiana por merecimiento, mujer de talento extraordinario, le rindo mi homenaje por engrandecer a todas nosotras, las brasileñas, y por una vida de mucho trabajo, dedicación, coherencia y valores. Mujer de luz propia y compañera incansable de nuestro mayor escritor."
Las cenizas de la autora de "Anarquistas gracias a Dios", reposarán junto a las del autor de "Doña Flor y sus dos maridos" cerca de un árbol de la Casa do Río Vermelho, donde junto a Amado vivió durante casi cuatro décadas
TODOS CON EL SAHARA
Los participantes de la 5ª edición del festival del Sahara hemos estado en uno de los campamentos de refugiados saharauis donde se vive un drama humanitario.
La situación empeora año tras año. El proceso de paz está bloqueado y eso afecta especialmente a los más débiles. Mujeres, niños y ancianos. Hay 200.000 personas que fueron españolas abandonadas en el desierto desde hace 33 años.
Es urgente que la ciudadanía ayude a devolver la libertad a el pueblo saharaui. Por eso pedimos al gobierno de España que reconozca el status diplomático del frente polisario.
Hoy se pone en marcha una plataforma de recogida de firmas para conseguir que esto sea posible entre todos.
Firmado:
Los miembros de la plataforma TODOS CON EL SAHARA
El objetivo de esta plataforma es lograr el máximo número de firmas de apoyo al manifiesto hasta el 15 de septiembre. El fin es hacer entrega de ellas al Presidente de Gobierno para que España lidere la búsqueda de una solución pacífica y justa a un conflicto que nos afecta directamente. Firma aquí: www.todosconelsahara.com/

2008-05-19
El tío "Ho"

Ho Chi Minh nació en Annam (Vietnam) el 19 de mayo de 1890. Su verdadero nombre era Nguyen Tat Than, pero la clandestinidad en que vivió siempre, le obligó utilizar más de cien apodos diferentes para escapar de la persecución policial. El nombre de Ho Chi Minh significaba "El que ilumina"; otras veces se hizo llamar Nguyen Ai Quoc, "El patriota".
Era hijo de un médico herborista de Nghe An que ya luchaba contra el colonialismo francés, que había invadido Vietnam en 1860. Estudió en Hué y Saigón, hasta que en 1912 emigró como mozo en un paquebote francés. Fue un largo viaje de dos años de puerto en puerto hasta que arribó a Londres, donde trabajó en el hotel Carlton durante tres años.
De allí fue a París, donde trabajó como retocador de fotografías. Conoció a Chu En Lai, León Blum, Marcel Cachin y Longuet (sobrino de Karl Marx), entre otros destacados dirigentes del movimiento obrero internacional. Se afilió al Partido Socialista Francés, en cuyo congreso de Tours votó con la mayoría internacionalista que decidió la adhesión del Partido a la Tercera Internacional. Comenzó a escribir en "L`Humanité", y luego fundó el periódico "El Paria", donde escribirían los dirigentes revolucionarios de los países coloniales.
De París se trasladó a Moscú, y allí participó en varios Congresos de la Internacional Comunista hasta que, con la ayuda de Borodin, encargado por la Internacional de las organizaciones comunistas asiáticas, formó una escuela militar en China para enseñar a los comunistas el arte de la guerra revolucionaria. El director era el coronel Chiang Kai Chek y el jefe del departamento político era Chu En Lai. En la noche del 3 de abril de 1927, cuando Chaing Kai Chek cambió de cara y se desembarazó de los comunistas con una enorme matanza, Ho Chi Minh consiguió huir y siguió en la clandestinidad organizando la revolución en Birmania, en China, en Siam, pasando de cárcel en cárcel, de tortura en tortura, impulsando huelgas, motines y levantamientos armados. En 1930 se produjo el levantamiento de Yen Bai, poniendo de manifiesto la necesidad de un destacamento revolucionario capaz de dirigir la lucha popular hasta la victoria.
Por eso, aquel mismo año Ho Chi Minh fundó en Hong Kong el Tanh Nien o Partido Comunista de Vietnam, pero fue detenido una vez más.
A finales de la década de los treinta, Vietnam padece un giro importante en su situación, con la sustitución del dominio de los imperialistas franceses por los japoneses, que ocupan el país con 50.000 mercenarios.
Liberado de la cárcel por los aliados en 1940, regresó a su país 28 años después de haber salido de él. Luchó en la guerrilla durante los cinco años de la ocupación japonesa.
Para liberar al país de la nueva invasión, funda el Vietnam Doc Lap Dong Minh Hoi, más conocido por Vietminh, o Frente para la Liberación de Vietnam. También crea un ejército guerrillero dirigido por Vo Nguyen Giap, uno de los generales revolucionarios más prestigiosos del mundo.
Concluida la guerra y derrotados los japoneses, los planes imperialistas para la región no contemplaban la independencia sino un nuevo reparto del mundo, que en el caso de Vietnam suponía que los nacionalistas chinos del Kuomintang ocuparan el norte del país, mientras los ingleses harían lo propio con el sur.
Pero los franceses querían recuperar sus dominios coloniales y volvieron a ocupar el país, mientras los guerrilleros vietnamitas rechazaban a los chinos en el norte y liberaban aquella zona.
El 2 de setiembre de 1945 Ho Chi Minh lanzó su llamamiento: "Desde hace más de ochenta años la banda de colonialistas franceses, bajo los tres colores que simbolizan la libertad, la igualdad y la fraternidad, ha ocupado nuestro territorio y oprimido nuestro pueblo [...] Los franceses no nos han dado ninguna libertad política, han instituido una legislación bárbara, han creado más prisiones que escuelas, han ahogado en sangre todas nuestras revueltas, han pisoteado la opinión y utilizado la sangre y el alcohol para embrutecer a nuestro pueblo".
El Vietminh organizó la insurrección general, logró la independencia nacional y fundó la República Democrática de Vietnam, un Estado obrero y campesino que trataba de construir el socialismo.
Pero al retornar los colonialistas franceses se desató una nueva y cruenta lucha del pueblo vietnamita que se prolongó nueve años. El 24 de noviembre de 1946 los franceses bombardearon Haiphng asesinando a más de 6.000 personas y el pueblo reaccionó el 19 de diciembre con una insurrección en Hanoi.
Los imperialistas comenzaron a retroceder: cae Dong Khi, evacúan Cao Bang, luego Lao Kay, y posteriormente Dinh Lap. Francia claudicó y tuvo que pedir el apoyo de los Estados Unidos. El presidente Eisehower dijo en 1953: "Admitamos ahora que perdemos Indochina. Secederían varias cosas. La península sería difícilmente defendible. El estaño y el tungsteno de esta región, a los que concedemos tanta importancia, dejarían de llegarnos".
El apoyo norteamericano no sirvió de nada. En 1954 los franceses son derrotados en la batalla de Dien Bien Fu y, aunque en los acuerdos de Ginebra dividieron el país en dos, Ho Chi Minh se convirtió en jefe del nuevo Estado vietnamita del norte. Dieciocho millones de conciudadanos saludaron a quien había abierto la brecha de la liberación social y nacional. Era el "tío Ho".
A la guerra contra Francia sucedió la guerra contra los Estados Unidos, por lo que los vietnamitas derrotaron sucesivamente a tres de las potencias imperialistas más poderosas: Francia, Japón y Estados Unidos. Estos no escatimaron medios de destrucción masiva y bombardearon cruelmente Vietnam del Norte: "Derrotados los yanquis -diría Ho- construiremos una patria diez veces más hermosa. Nuestro país tendrá el señalado honor de ser una pequeña nación que, a través de una lucha heroica, ha derrotado a dos grandes imperialismos- el francés y el norteamericano- e hizo una digna contribución al movimiento de liberación nacional". Nunca tuvo un momento de inquietud por la desproporción de fuerzas. Como buen comunista sabía que un ejército popular es superior al mejor ejército moderno. Desde el principio de la intervención americana declaró que los Estados Unidos no serían capaces de soportar una guerra popular prolongada: "En la lucha patriótica contra la agresión norteamericana, en realidad tendremos que soportar más dificultades y sacrificios, pero estamos seguros de que obtendremos la victoria total. Esta es una certeza absoluta". Sus predicciones se cumplieron, aunque Vietnam tuvo que soportar años de atrocidades contra su población. El territorio fue convertido en campo de experimentación de armas sofisticadas y de criminales bombardeos contra la población indefensa. Estados Unidos descargó sobre Vietnam más bombas que las arrojadas durante la Segunda Guerra Mundial. Por eso Ho Chi Minh y el pueblo vietnamita se convertieron en símbolos de las luchas del Tercer Mundo contra el imperialismo, el colonialismo y la explotación.
Murió en Hanoi el 3 de setiembre de 1969 sin poder ver culminada la obra de toda una vida dedicada a la revolución. En su testamento dejó escrito: "Durante toda mi vida, he servido con todas mis fuerzas y con todo mi corazón a la Patria, a la Revolución y al Pueblo. Ahora, si debo partir de este mundo, no hay nada que sienta más que no poder servirlos más tiempo". El proceso liberador, que concretaría sus esperanzas de siempre, continuó. Cuando seis años después de su muerte, los comunistas derrotaban a los invasores norteamericanos, los tanques llevaban una pancarta: "Tú siempre marchas con nosotros, Tío Ho".
En su honor, las autoridades vietnamitas pusieron el nombre de Ciudad Ho Chi Minh a la antigua capital de Vietnam del Sur, Saigón (1975).
Su nombre destaca entre los grandes referentes mundiales del proletariado, mucho más allá de los límites de su país. El triunfo vietnamita contra Estados Unidos demostró que era posible derrotar al imperialismo pese a la enorme disparidad de recursos. En el mundo entero grandes contingentes populares se movilizaron en solidaridad con la revolución vietnamita y la figura de Ho Chi Minh alcanzó un merecido prestigio mundial. Fue un gran dirigente de su partido y del proletariado internacional. Ho Chi Minh y los comunistas trazaron el camino; los obreros y campesinos vietnamitas lo recorrieron hasta el final.
type="text/javascript">
Etiquetas:
Ho Chi Minh,
revolucionario,
Vietnam
Contra la visita de Condoleezza Rice

Manifestación contra la visita de
Condoleezza Rice a Estocolmo
TORSDAG 29 MAJ
KL. 18.00
SERGELS TORG
STOCKHOLM

Etiquetas:
Condoleezza,
Estocolmo,
Manifestación,
Rice,
Suecia,
Sverige,
USA
2008-05-18
Un nuevo 20 de mayo por VERDAD Y JUSTICIA

Solicitamos divulgar las siguientes pautas convocando a la marcha del Silencio del 20 del Mayo.
Este año, el martes 20 de Mayo volveremos a marchar desde la Plaza en homenaje a los Detenidos-Desaparecidos en América Latina, Rivera y Jackson, hasta la Plaza Libertad, como todos los años: en silencio, sin banderas y consignas partidarias, partimos a la hora 19.
La conferencia de prensa de lanzamiento de la marcha se llevará a cabo el día 19 de Mayo a las 11:00 horas, en la sede de la Asociación de la Prensa Uruguaya (APU); San José 1330.
Exigimos verdad y justicia.
“Están en algún sitio, nube o tumba..
Están en algún sitio, estoy seguro.
Allá en el sur del alma”.
M. Benedetti
Coordinadora de Apoyo.
Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos

Etiquetas:
desaparecidos,
familiares,
justicia,
madres,
Uruguay,
verdad
Contra el apartheid

¡Nosotros luchamos contra el apartheid;
no vemos las razones para celebrarlo ahora
en Israel!
Nosotros, sudafricanos que enfrentamos y luchamos con todas nuestras fuerzas contra el poder de la injusta y brutal maquinaria del apartheid en Sudáfrica, con el objetivo de vivir en una sociedad justa y democrática, hoy nos negamos a celebrar la existencia de un Estado segregacionista en el Medio Oriente. Mientras que Israel y sus aduladores en todo el mundo, en este mes proclamarán con pompa y ceremonia, a viva voz el 60º aniversario del establecimiento del Estado, en cambio, nosotros que hemos vivido en y luchado contra la opresión y el colonialismo, recordaremos seis décadas de catástrofe para el pueblo palestino. Hace 60 años, 750 000 palestinos fueron brutalmente expulsados de su patria, sufriendo persecuciones, masacres y torturas. Ellos y sus descendientes aún permanecen refugiados. Esta no es una razón para celebrar.
Cuando pensamos en la masacre de 1960 en Shaperville, también recordamos la de Deir Yassin en 1948.
Cuando pensamos en la política de bantustanes en Sudáfrica, recordamos la bantustanización de palestina como política de Israel.
Cuando pensamos en nuestros héroes que languidecieron en Robben Island y otros lugares, recordamos los 11 000 prisioneros políticos palestinos en las cárceles de Israel.
Cuando pensamos en el robo masivo de tierras perpetrado contra el pueblo de Sudáfrica, recordamos que el robo de tierras palestinas continúa en Israel con la construcción ilegal de colonias y del Muro del Apartheid.
Cuando pensamos en las Areas según Razas y otras legislaciones similares, recordamos que el 93% de la tierra de Israel está reservada exclusivamente para ser usada por judíos.
Cuando pensamos en el pueblo negro que ha sido sistemáticamente desposeído en Sudáfrica, recordamos que Israel utiliza la expropiación étnica y racial para golpear el corazón de Palestina.
Cuando pensamos en los ataques de las SADF contra los estados vecinos, recordamos que Israel desestabiliza intencionalmente la región del Medio Oriente, amenazando la paz y la seguridad, incluída la posesión de 100 ojivas nucleares.
Nosotros, que hemos luchado contra el Apartheid y hecho votos de no permitir que no vuelva a ocurrir, no podemos permitir que Israel continúe utilizando el apartheid, el colonialismo y la ocupación contra el pueblo originario de Palestina.
Nosotros nos permitimos no permitir que Israel continúe violando impunemente las leyes internacionales.
Nosotros no lo aceptaremos mientras Israel continúe hambreando y bombardeando al pueblo de Gaza.
Nosotros, que luchamos toda nuestra vida para que Sudáfrica sea un estado para todos sus ciudadanos, demandamos que se llegue a un acuerdo para que los millones de refugiados palestinos tengan el derecho al retorno a sus hogares desde donde se encuentren expatriados.
¡El apartheid fue una grosera violación a los derechos humanos. Así fue en Sudáfrica y así debe ser contemplada la persecución que hace Israel contra los palestinos!
Ronnie Kasrils, Ministro de Inteligencia/Campaña por el Fin de la Ocupación
Blade Nzimande, Secretario General, Partido Comunista de Sudáfrica
Zwelinzima, Secretario General, Congreso de la Unión de Comercio de Sudáfrica
Ahmed Kathrada, Fundación Nelson Mandela
Eddie Makude, Secretario General, Concilio de Iglesias de Sudáfrica
Makoma Lekalakala, Movimiento Social Indaba
Dale McKinley, Foro de Antiprivatización
Lybon Mabasa, Presidente, Partido Socialista de Azania
Jeremy Cronin, Partido Comunista sudafricano
Sydney Mufamadi, Ministro de Gobierno provincial y local
Mosiua Terror Lekota, Ministro de Seguridad
Mosibundi Mangena, Presidente, Organización de pueblos deAzania, Ministro de Ciencia y Tecnología
Alec Edwin, Ministro de Asuntos Públicos.
Espoo Pahad, Ministro de la Presidencia
Enver Surty, Diputado Ministro de Educación
Roy Padayache, diputado Ministro de Comunicaciones
Derek Hanekom, diputado Ministro de Ciencia y Tecnología
Rob Davies, diputado Ministro de Comercio e Industria
Loretta Jacobus, Diputada Ministra de Servicios Correccionales
Sam Ramsay, Comité Olímpico Internacional
Yasmin Sooka, Director Ejecutivo, Fundación por los Derechos Humanos.
Pregs Govender, activista feminista y autora de Amor y Coraje, una Historia de Insubordinación
Adam Habib, disuado Vicerrector, Universidadde Johannesburg
Frene Ginwala, Congreso Nacional Africano
Salim Vally, Comité de Solidaridad con Palestina
Na’eem Jeenah, Comité de Solidaridad con Palestina
Brian Ashley, publicaciones Amandla
Mercia Andrews, Grupo de Solidaridad con Palestina
Andile Mngxitama, activista por el derecho a las tierras
Farid Esack, profesor de Islam Contemporáneo, Universidad de Harvard
Elinor Sisulu, Crisis en la Coalición de Zimbabwe
Andre Zaaiman
Virginia Setshedi, coalición contra la privatización del Agua
Max Ozinsky, No en mi Nombre
Rev Basil Manning, Ministro, Congregación de Iglesias Unidas de Sudáfrica
Zapiro, dibujante
Mphutlane wa Bofelo, Secretario General, Movimiento de Jóvenes Musulmanes
Steven Friedman, académico
Ighsaan Hendricks, Presidente, Concilio Judicial musulmán
Iqbal Jassat, Media Review Network
Stiaan van der Merwe, Comité de Solidaridad con Palestina
Naaziem Adam, Alianza de Solidaridad con Palestina
Asha Moodley, miembro del Directorio de publicación feminista
Suraya Bibi Khan, Alianza de Solidaridad con Palestina
Nazir Osman, ídem
Allan Horwitz, Voces Judías
Jackie Dugard activista en derechos humanos y legales
Profesor Alan y Beata Lipman
Carolina O’Reilly, investigadora
Jane Lipman
Shereen Mills, Abodad en derechos Humanos, Centro para aplicación de Estudios Legales
Noor Nieftagodien, Universidad de Witwatersrand
Bobby Peek, Grounworks
Arnold Tsunga, Presidencia, Crisis en Coalición de Zimbabwe
Mcebisi Skawatsha, secretaria provincial, ANC Western Cape
Owen Manda, Centro de Investigaciones Sociológicos, Universidad de Johannesburg
Claire Cerruti, Keep Left
Nota de aclaración: las afiliaciones de organizaciones arriba mencionadas son de propósito identificatorio y no necesariamente son firmantes
Fuente: Rebelión
2008-05-17
Esquina Suecia en venta???

Una encuesta entre la población del país realizada por encargo del sindicato SEKO (de los empleados públicos del sector de servicios y comunicaciones), dió como resultado que la mayoría no está de acuerdo en que el gobierno de la derecha privatice las farmacias, los ferrocarriles, correos y el sector energético.
El estado sueco ha sido propietario hasta ahora, de los sectores estratégicos económicos y de servicios, que permiten volcar el resultado de las ganacias al conjunto de la sociedad.
Sin embargo, en los pasados gobiernos socialdemócratas ya habían comenzado las privatizaciones, a nivel nacional y comunal, de algunas de las empresas y servicios en forma total o parcial.
Recientemente el actual gobierno de derecha hizo su primera privatización. Vendió a la multinacional francesa Pernod-Ricard, la empresa Vin&Sprit de destilación de bebidas alcóholicas, entre ellas fabricante de la marca estrella de las exportaciones suecas: el vodka Absolut.
Ahora en la lista de empresas con participación total o parcial del Estado puestas en venta, el ministro de Finanzas Mats Odell tiene al correo (Posten), las farmacias (Apoteket), los ferrocarriles(SJ), la empresa de energía eléctrica (Vattenfall), al banco Nordea, a la compañía de seguros Vasakronan y la de telecomunicaciones Telia-Sonera, también la bolsa OMX.
-Para la mayoría de la gente el Correo es sagrado (ha existido durante tres siglos) y no debe venderse, dice Janne Rudén presidente de Seko al comentar el resultado de la encuesta. Y agrega que tampoco se acepta que se venda SJ, Apoteken y Vattenfall. En cambio, no les preocuparía si se privatizan Nordea, Telia Sonera y Vasakronan.
Seko, que no simpatiza con las privatizaciones y lanzó por estos días una campaña de afiches contra las mismas, sin embargo aceptó la reciente fusión de Correos de Suecia con los de Dinamarca, aunque se opone a que esta empresa sea introducida en la Bolsa.
Fuente: Liberación
Etiquetas:
correo,
política,
privatización,
Suecia,
tren
2008-05-15
La extrema violencia contra las mujeres del Congo

Stephen Lewis
Hoy le han otorgado las donaciones de la campaña Give-A-Day principal y acertadamente al Doctor Mukwege, por su asombroso y heroico trabajo en el Congo. (Para los que no le conozcan, él es, por supuesto, el doctor de reconocimiento internacional que dirige el magnífico y decidido personal del Hospital Panzi en Congo Oriental). Su trabajo consiste en tratar a los supervivientes de la interminable crudeza y la desesperante letanía de la violación y la violencia sexual. Todos los que estamos reunidos en el Superdome de Nueva Orleans, hablamos del V-Day (1); y de Los monólogos de la vagina; en el Congo hay un término médico llamado “destrucción vaginal”. No necesito explicarlo; la mayoría de ustedes habrán escuchado al doctor Mukwege. Basta con decir que en el extenso panorama histórico de violencia contra las mujeres, hay un nivel de demencia demoniaca en el Congo que muy pocas veces se ha alcanzado antes, si es que alguna.
Mis comentarios se refieren a esto. Quiero desarrollar un argumento que dice esencialmente que lo que está pasando en el Congo es un acto criminal de misoginia internacional, apoyado por la indiferencia de los estados nación y la delincuencia de las Naciones Unidas.
El doctor Mukwege y otros han estado diciendo, una y otra vez, que los acontecimientos actuales del Congo se han sucedido durante más de una década. Es importante recordar que es un resultado directo de los miles de asesinos en masa que no fueron capturados tras el genocidio de Ruanda, gracias a los gobiernos de Francia y Estados Unidos, y escaparon al entonces llamado Zaire, ahora República Democrática del Congo. Las guerras y horrores posteriores fueron descritos por reporteros, por organizaciones de derechos humanos, por representantes del Secretario-General de las Naciones Unidas, por agencias, por ONGs internacionales y nacionales, por la Oficina de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, por el Consejo de Seguridad, y durante el proceso fueron acentuados y puntualizados por los gritos y sufrimientos de más de 5 millones de muertos.
La sórdida historia va y viene. Pero alcanzó una repentina y vivida notoriedad pública cuando Eve Ensler viajó al Congo el julio y agosto del año pasado, visitó al Hospital Panzi, entrevistó a mujeres supervivientes de violaciones, y escribió un artículo visceral en la revista Glamour, que empieza con las palabras “acabo de volver del infierno.”
Eve provocó una extraordinaria reacción en cadena: después de su visita vino una delegación del actual Subsecretario-General de Asuntos Humantarios de la ONU, quién, a su regreso, escribió un editorial para Los Angeles Times en donde decía que el Congo era el peor lugar del mundo para las mujeres. Esos comentarios fueron repetidos por todas partes (incluyendo el parlamento de la UE), dando lugar a portadas en el New York Times, el Washington Post y Los Angeles Times, y a un amplio segmento de 60 minutos por Anderon Cooper de la CNN.
En gran parte como resultado de este clamor creciente contra la guerra a las mujeres en el Congo, y del hecho de que la propia Eve Ensler testificase ante el Consejo de Seguridad, la resolución de las Naciones Unidas que renovaba el protectorado de la Fuerza de Paz de la ONU (llamada MONUC) contiene algunos de los términos más duros contra la violación y la violencia sexual que se hayan visto nunca en una resolución del Consejo de Seguridad, y obliga a MONUC, en términos poco ambiguos, a proteger a las mujeres del Congo. La resolución fue aprobada a finales de diciembre del año pasado.
En enero de este año, escasamente un mes más tarde, hubo un “Acto de Compromiso”; un llamado compromiso de paz firmado por los contendientes. Utilizo intencionadamente el término “llamado” porque es difícil de encontrar ninguna evidencia de paz. Pero esa no es la cuestión: la cuestión es mucho más reveladora y mucho más condenatoria.
El compromiso de paz es un documento bastante largo. Asombrosamente, desde la primera a la última página, nunca aparece el término “violación”. Asombrosamente, desde la primera a la última página, nunca aparece la expresión “violencia sexual”. Asombrosamente, sólo se menciona “mujeres” una vez, y agrupándolas junto con los niños, los ancianos y los discapacitados. Es como si los organizadores de la conferencia de paz nunca hubieran oído hablar de la resolución del Consejo de Seguridad.
Pero se pone incluso peor. De hecho el documento de paz garantiza la amnistía –repito, amnistía- a aquellos que hayan participado en la lucha. Es evidente que hace una deliberada distinción legal, al decir que los crímenes de guerra, o crímenes contra la humanidad, no serán perdonados. Pero, ¿quién engaña a quién? Estos detalles legales no tendrán mucha importancia para las tropas en el campo de batalla, a quiénes se les han dado muchos motivos para creer que, como las violaciones que cometieron hasta entonces han sido oficialmente perdonadas y olvidadas, pueden volver a violar impunemente. Y de hecho esto es lo que está ocurriendo, como testificó el Dr. Mukwege ante el Congreso la semana pasada, diciendo que las violaciones y la violencia sexual continua.
La guerra puede variar; las violaciones no han disminuido en lo más mínimo.
Lo más absurdo de todo este vergonzoso proceso es el hecho de que las conversaciones de paz fueron “facilitadas” –de hecho fueron orquestadas- por MONUC, es decir, por las Naciones Unidas. Y quizá lo más desvergonzado de todo; a pesar de que hace siete años que existe otra resolución del Consejo de Seguridad, la 1.325, que llama a las mujeres a ser participantes activas de las deliberaciones de paz, no ha habido nadie en la mesa de paz representando a las mujeres, a las más de 200.000 mujeres cuyas vidas y anatomías fueron destrozadas por la misma guerra que las conversaciones de paz tendría que haber resuelto.
Por lo tanto las Naciones Unidas violan sus propios principios.
Pero permitidme aclarar una cosa. En los casi veinte años que llevo involucrado en trabajo internacional, he sido un activo apologista de las Naciones Unidas. Y sigo creyendo que las Naciones Unidas todavía pueden representar la mayor esperanza de la humanidad. Pero cuando las Naciones Unidas pierden la orientación, como en el caso del Congo –como es invariablemente el caso en lo que se refiere a las mujeres- mis colegas y yo, en nuestra nueva organización llamada AIDS-Free World, no nos estamos mordiendo la lengua. Hay demasiado en juego.
Lo que hace todo esto más mortificante es que en muchos sentidos la ONU es la solución. Aquellos de vosotros que a veces no dejáis de considerar posible que se acabe con la violencia sexual deberíais saber que si la ONU utilizase todo el poder de sus formidables agencias, se lograría un tremendo progreso a pesar de la indiferencia de muchos países. Pero el problema es que en la ONU hay niveles torrenciales de hipocresía.
Hoy habéis oído hablar de la campaña colectiva de la ONU para acabar con las violaciones y la violencia sexual en el Congo; hay doce agencias unidas con este objetivo común. Pero con la excepción de algunas personas magníficas de la UNICEF sobre el terreno, de quiénes Ann Veneman, directora ejecutiva de UNICEF hace bien en enorgullecerse, la presencia de las otras agencias de la ONU va desde la insignificancia hasta la inexistencia. Todo esto es sobre todo un ejercicio de retórica. Incluso el Fondo de Naciones Unidas para la Población, ostensiblemente la principal agencia en el Congo, es patéticamente débil sobre el terreno, y en su propia página web habla de problemas de financiación.
Provoca una mezcla de rabia e incredulidad ver como la ONU intenta presentarse como un actor serio en la lucha contra la violencia sexual, cuando su historial es tan lamentable. De hecho se podría decir – y sin duda tiene que decirse- que el movimiento V-Day y Eve, actores minúsculos en comparación, han hecho probablemente más para mitigar el dolor de la violencia en el Congo que ninguna de las once agencias de la ONU. ¿Quién si no, pregunto, está construyendo una Ciudad de la Alegría para que las mujeres violadas puedan recuperar cierta sensación de seguridad, y después convertirse en líderes de sus comunidades?
¿Acaso hay respuesta para este abyecto fracaso colectivo de la comunidad internacional para proteger a las mujeres del Congo? Seguro que sí, y la respuesta está arriba de todo, y la respuesta es el Secretario-General de las Naciones Unidas. No sé quién está asesorando al Secretario-General acerca de estas cuestiones, pero le están llevando cuesta abajo por un sendero que pronto estará infestado de fantasmas que atormentarán a toda su administración, y dejará un legado que siempre será mal visto. Sé cómo funciona la ONU; he sido embajador de la ONU en mí país (Canadá), subdirector ejecutivo de UNICEF, asesor sobre África del anterior Secretario-General y recientemente “enviado especial”. En el incestuoso semillero del piso treinta y ocho del secretariado de las Naciones Unidas, donde se sienta el Secretario-General, los críticos son despreciados, desdeñados y ridiculizados. Y a mí me ocurrirá exactamente lo mismo. Pero quiero que todos los aquí reunidos sepan que no tiene que ser así necesariamente.
Si el Secretario-General ejerciese un verdadero liderazgo contra la violencia sexual, en lugar de echar mano –como le han sugerido sus asesores- de declaraciones y retórica y campañas inútiles de relaciones públicas, podría cambiar las cosas. ¿Por Dios, qué les pasa a estas personas cuyas vidas consisten en moverse desde la inercia hacia la parálisis?
El Secretario-General debería convocar a los directores de las doce agencias de la ONU supuestamente involucradas en la “acción de la ONU” contra la violencia hacia las mujeres y leerles la cartilla. Debería explicarles que las notas de prensa no evitan las violaciones, y debería exigir un plan de acción sobre el terreno, con dólares y fechas límite. También debería convocar a los directores de las diez agencias que componen UNAIDS (Programa de las Naciones Unidas sobre el VIH/SIDA) y exigir un plan para examinar, tratar, prevenir y cuidar a las mujeres que han sido agredidas sexualmente, de nuevo con fechas límite. Apostaría lo que fuese a que UNAIDS nunca ha convocado una reunión de estas características, a pesar de que la violencia de los ataques sexuales en el Congo crea vías en el tracto reproductivo a través de los cuales entra el virus del SIDA.
El Secretario-General, siguiendo el ejemplo de Eve Ensler, debería insistir en una red de centros de crisis de violaciones, clínicas dirigidas a las violaciones en todos los hospitales, consejeros en violencia sexual, y Ciudades de la Alegría cruzando todo el Congo Oriental… cruzando todo el país. El Secretario-General debería exigir una lista, un registro de los países que han contribuido económicamente a terminar con la violencia, y con qué cantidades, además de los que no lo han hecho, y después publicar la lista para que el mundo la vea, con el fin de que los recalcitrantes queden expuestos a la opinión pública. (¿Qué os parece la siguiente comparación? Durante más de una década el Fondo de la ONU para acabar con la Violencia Contra las Mujeres ha alcanzado triunfantemente los 130 millones de dólares. Los Estados Unidos se gastan más de 3.000 millones a la semana en la guerra de Irak.)
Pero hay más. El Secretario-General debería emprender una cruzada personal para doblar el destacamento de tropas –es decir, la MONUC- en el Congo. Las provisiones de protección para las mujeres del llamado acuerdo de paz no pueden ser implantadas con el número de tropas actual, por alto que parezca.
Y finalmente, el Secretario-General debería apartar todos los obstáculos que impiden que las Naciones Unidas acuerden considerar al Congo como el mejor lugar donde implementar el principio de “responsabilidad de proteger.” Este principio fue aprobado universalmente por jefes de estado en las Naciones Unidas en septiembre de 2005. Es el primer gran desafío contemporáneo internacional a la inviolabilidad de la soberanía. Afirma simplemente que cuando un gobierno es incapaz o no quiere proteger a su pueblo de flagrantes violaciones de los derechos humanos la comunidad internacional tiene entonces la responsabilidad de intervenir. Esta responsabilidad puede traducirse en negociación diplomática, sanciones económicas, presión política o intervención militar; lo que sea para restaurar la justicia para con los oprimidos. La responsabilidad de proteger fue esbozada originariamente pensando en Darfur; es igualmente aplicable al Congo. Tenemos que empezar por algún sitio.
El Secretario-General se enfrenta a un enorme desafío. Tiene la oportunidad, los medios, la influencia para salvar a miles, quizá cientos de miles de vidas de mujeres; física y psicológicamente. Y si el proceso realmente comenzase en el Congo, se extendería a todas los ámbitos de la violencia contra las mujeres en cualquier lugar del mundo.
¿Quién más tiene una oportunidad como ésta? El Secretario-General de las Naciones Unidas ha dicho que la violencia contra las mujeres es uno de los temas más graves de nuestro tiempo. Bueno, si es así, entonces no tendría ningún problema en comprender que no es suficiente con hacer discursos. Y si realmente cree en lo que dice, entonces que haga lo posible para conseguirlo. Creo que la lucha por la igualdad de género es la lucha más importante del planeta. Ban Ki-Moon debería decirles a los 192 países que componen las Naciones Unidas: “O bien me dais pruebas de que vamos a vencer esta lucha o buscaros otro Secretario-General.”
“Oh,” dirá la gente, “Lewis está exagerando.” No lo creo. Estamos hablando de más del cincuenta por ciento de la población mundial, entre los que se encuentran los más desarraigados, desheredados y empobrecidos de la tierra. Si no puedes defender a las mujeres del mundo, no deberías ser Secretario-General.
Ay, preveo lo que va a pasar. Ya hemos recibido señales. El otoño pasado, en una iniciativa sin precedentes, una comisión de alto nivel sobre la reforma de las Naciones Unidas recomendó la creación de una nueva agencia internacional para las mujeres. La recomendación se fundamentaba en que el historial de la ONU ha sido pésimo. Si se crea la nueva agencia, dirigida por el Subsecretario-General, con un fondo que comience en mil millones de dólares al año (menos de la mitad de los recursos de UNICEF) y una verdadera capacidad de llevar a cabo programas sobre el terreno, cuestiones como la violencia contra las mujeres serían inmediatamente encaradas con una determinación indomable.
Las activistas sobre el terreno, las supervivientes sobre el terreno, las activistas supervivientes sobre el terreno, finalmente dispondrían de los recursos y del apoyo para el trabajo que tiene que hacerse.
Pero la creación de la nueva agencia está congelada en la asamblea general de la ONU, atrapada en el fuego cruzado entre los países desarrollados y los países en desarrollo. El Secretario-General podría hacer que se saliese del punto muerto si quitase todos los obstáculos. Él y el Subsecretario-General realizan discursos que parecen apoyar la agencia para las mujeres, pero la verdad es que el lenguaje está escogido con tanto cuidado y astucia que impediría que tuviera impacto sobre el terreno, en el país, si finalmente fuese creada. De nuevo, los asesores son incapaces de vislumbrar algo del futuro.
Este fin de semana se ha llenado de esperanza en la lucha para acabar con la violencia contra las mujeres. Personas decentes, con conciencia, han salido al primer plano en esta misma plataforma, y mujeres de mucho países han expresado palabras tan sensatas que son tan conmovedoras como convincentes. Me he decidido a relacionar el Congo con las Naciones Unidas porque como Eve ha dicho al comienzo, el Congo es el foco del V-Day del año próximo, y las Naciones Unidas pueden realmente romper el monolito de la violencia. Sólo tenemos que presionarles constantemente para que el tema sea apoyado en lugar de manipulado.
No tengo el ritmo y la cadencia de Eve. Pero conservo un poco de su espíritu, mucho de su enfado y una pizca microscopica de su amor, compromiso y coraje, que un día cambiarán el mundo.
NOTA T.: (1) El proyecto de V-day se basa en la producción de la obra "Los monólogos de la vagina" de Eve Ensler. Es una campaña sin fines de lucro que busca establecer una conexión entre el amor y respeto a las mujeres, y el fin de la violencia contra ellas.
Stephen Lewis es codirector de AIDS-Free World. Ha trabajado con la ONU a lo largo de más de dos décadas. Es asesor de Mailman School of Public Health en la Columbia University de Nueva York.
Fuente: Revista Sin Permiso
Etiquetas:
Congo,
Give-A-Day,
mujeres,
Mukwege,
violencia
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






