27 diciembre 2010

OEA destituyó a su representante en Haití por denunciar el triste papel de la ONU


Ilustración: Osval


La Organización de Estados Americanos (OEA) destituyó a su representante especial en Haití, Ricardo Seitenfus, informó a Efe una fuente diplomática, que pidió mantener el anonimato.

La destitución se produce tras la publicación en un periódico suizo de unas declaraciones atribuidas al diplomático en las que cuestiona el papel de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah), presente en el país desde 2004, y la política de la comunidad internacional hacia la nación caribeña.

Seitenfus explica en esa entrevista, divulgada el pasado 20 de diciembre, que la ONU ha “impuesto” la presencia de sus tropas en Haití a pesar de que el país no vive una situación de guerra civil.

“Haití no es una amenaza internacional. No estamos en situación de guerra civil. Haití no es ni Irak ni Afganistán. Y sin embargo, el Consejo de Seguridad (de la ONU), ante la falta de alternativa, ha impuesto a los cascos azules desde 2004, tras la salida del presidente (Jean-Bertrand Aristide)”, afirmó el diplomático al periódico suizo Le Temps.

El diplomático brasileño, quien tenía previsto terminar su mandato en los próximos meses, afirma también en la entrevista que Haití “en el escenario internacional paga esencialmente su gran proximidad a Estados Unidos. Haití ha sido objeto de una atención negativa por parte del sistema internacional. Se trata, para la ONU, de congelar el poder y de transformar a los haitianos en prisioneros de su propia isla”.

“Los haitianos cometen lo inaceptable en 1804 (año de su independencia): un crimen de lesa majestad para un mundo inquieto. Occidente es entonces un mundo colonialista, esclavista y racista que basa su riqueza en la explotación de tierras conquistadas. Entonces, el modelo revolucionario haitiano da miedo a las grandes potencias”, agregó.

Seitenfus analiza también el papel de las ONG en Haití, en particular tras el terremoto del 12 de enero, y señala que “la edad de los cooperantes que llegaron después del seísmo es muy baja; desembarcaron en Haití sin experiencia alguna”, y agrega “después del terremoto la calidad profesional bajó mucho. Existe una relación maléfica o perversa entre la fuerza de las ONG y la debilitad del Estado haitiano”.

Además de su responsabilidad en la OEA, Seitenfus era el delegado de ese organismo ante la Comisión Interina para la Reconstrucción de Haití (CIRH).

Fuente: CubaDebate


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