07 setiembre 2010

Marcos Velásquez emprendió su última gira




Compañero, poeta, cantor


Con su deceso ocurrido ayer, el canto y la poesía pierden a uno de sus más grandes creadores e intérpretes, surgido en la década de los años 60. Su velatorio se realiza hoy de 8 a 12.00 en la calle Canelones 1450 sala 107 y el entierro será a las 12.30 en el Panteón de Agadu, Cementerio del Norte.

Desde muy joven, Marcos Velásquez comenzó a interesarse por el folclore uruguayo. Su gran maestro, Lauro Ayestarán, le hizo escuchar las grabaciones que había realizado en todo el país, luego de varios años de estudio e investigación sobre el folclore, su raíz y proyección. "El folclore es lo que se trasmite de generación en generación; no lo que se hace moda un tiempo y luego pasa. Es un fenómeno funcional, vital y plástico, que los pueblos necesitan, enriquecen y renuevan permanentemente", ha expresado en más de una oportunidad Marcos Velásquez.

En 1964 inició su carrera profesional y obtuvo el primer premio al mejor intérprete en el concurso nacional organizado por el canal oficial de Tv Al año siguiente, en el Primer Festival de Folclore realizado en Salto, ganó el premio a la mejor canción con su polca criolla "La rastrojera", desde entonces un clásico del canto popular que ha sido interpretado por varios artistas compatriotas y de otros países dentro y fuera de Uruguay.

Marcos Velásquez ha sido también un profundo investigador de la música popular latinoamericana que entronca con las añejas raíces del folclore uruguayo. Es autor de más de cien temas, muchos de los cuales se han convertido en clásicos del cancionero popular. Es el caso de "La rastrojera", "Nuestro camino", "El tero tero" y "El diccionario", que han sido grabados por intérpretes de la jerarquía de Alfredo Zitarrosa, Santiago Chalar, "Los Olimareños" y José Carbajal, entre otros muchos cantores de renombre.

Después de grabar para los sellos Philips y Orfeo, integró en 1967 la delegación de nuestro país que participó en el Festival Mundial de la Canción en Varadero, Cuba. En 1969, tras presentar su larga duración "Raíz y Copa" en Uruguay, viajó a Chile contratado por el compositor y músico trasandino "Payo" Grondona para actuar en el Canal 4 de Tv de Valparaíso. Su incursión profesional en ese país abarcó recitales y conferencias académicas en centros culturales y presentaciones en vivo en los Canales 9 y 13 de Santiago.




Luego de realizar una gira por el norte chileno, viajó a Perú contratado por el Canal 4 de Tv de Lima, donde alternó charlas, canto y guitarra en la Universidad de San Marcos. El renombrado escritor incaico José María Arguedas, profesor de Etnología en esa universidad, presentó a Marcos Velásquez en oportunidad de una de sus exposiciones en ese recinto universitario. Finalizada una gira por Piura y Talara en el norte peruano, regresó a Chile donde vivió hasta setiembre de 1973.

Detenido en Arica por las fuerzas fascistas que dieron el golpe de Estado en Chile, que derrocó al presidente Salvador Allende, salvó su vida al ser enviado a Francia por la intervención solidaria de la Organización de las Naciones Unidas y la Cruz Roja Internacional.

Radicado en París, realizó innumerables giras por Francia, España, Alemania, Holanda, Suecia, Checoslovaquia (actualmente República Checa), Bélgica, Suiza, Austria, Polonia, Cuba, Argelia, Australia y la ex Yugoslavia. En esos países brindó cientos de charlas sobre la historia de la ciencia del folclore y como ésta se inscribe en la antropología cultural. Pero supo ser, asimismo, un dignísimo militante de todas las horas que denunció con firmeza y sin ambages a la dictadura en Uruguay, en actos y reuniones convocados por exiliados y expatriados, a lo largo y ancho del mundo.

Tras dieciocho años de ausencia en el país, regresó a Uruguay. El 17 de junio de 1987, con entradas agotadas, se reencontró con su público en el emblemático teatro El Galpón, donde artistas compatriotas le dieron la bienvenida recreando varias de sus obras más famosas. En los años siguientes, Marcos ofreció recitales en Montevideo y en el interior del país. En 2006, Ayuí Tacuabé editó el CD "Marcos Velásquez, Nuestro Camino/antología" en la Serie de los Pájaros Pintados.

Escribió varios libros de poemas como "La cuarta patria", "Guitarra y lanza" y "Proa a la aurora". A estas obras, se agrega su trabajo "El folclore como ciencia" escrito en francés y su creación humorística "Tintoreto", maestro "filopomúsico" inspirado en el ingenio e inventiva de su hacedor.

En charlas que compartíamos con Marcos y Héctor Numa Moraes, más de una vez Marcos nos comentó que "los temas que más me identifican y que aún mantienen vigencia en la aceptación del público son "La rastrojera", "Nuestro camino" y "El tero tero". Pero de todas mis composiciones, la que prefiero es "La lluvia", compuesta en el exilio en París. Don Lauro Ayestarán fue un gran maestro para mí, en tanto Alberto Moreno y Oscar Villanueva, fueron los mejores cantores criollos que conocí. El payador más completo de la historia uruguaya ha sido Carlos Molina".

Sus claros y comprometidos mensajes a través de sus imperdibles fábulas y moralejas "El tero tero", "El gallo pato", "El sapo y la comadreja", "El gallo cantor" y "El sapo de otro pozo", al estilo de Jean de La Fontaine, mantienen inalterables su calidez, frescura y lozanía.

Cuarenta y cinco años han transcurrido desde que un joven y entusiasta Marcos Velásquez, se presentó y ganó con su polca "La rastrojera" el Primer Festival de Folclore llevado a cabo en la ciudad de los naranjales del litoral uruguayo. Su estupenda obra nos deja un importantísimo legado artístico. Sus temas "Compañero", "Nuestro camino", "El diccionario", "Aquilino y su acordeón", "Juan", "Polca infantil" y "El burgués", son algunos de sus ejemplos más genuinos y representativos. Marcos había nacido el 3 de junio de 1939 en Montevideo.

Miguel Aguirre Bayley

Fuente: La República





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