El voto es a la vez derecho y deber. Yo quiero ejercerlo.... y vos???
Campaña por el voto en el exterior
Esquina por la alegría
"Hoy más que nunca la alegría es un artículo de primera necesidad, tan urgente como el agua o el aire. Pero nadie nos va a regalar ese derecho de todos; .... es preciso pelearlo...."
Eduardo Galeano
Esquina por Verdad y Justicia
Coordinadora Nacional por la Nulidad de la Ley de Caducidad
Nunca más terrorismo de estado
Esquina contra la violencia de género
Esquina contra el bloqueo
Esquina por la libertad de los 5
Esquina contra la pornografía infantil
Esquina Víctor Jara
Esquina contra la vergüenza
Ningún ser humano es ilegal
Hacelos valer
Campaña por nuestros derechos sexuales y reproductivos
Esquina contra la directiva del horror
PIT-CNT
Escritores por la Tierra
Foro social mundial de las migraciones
Esquina por la Paz
Esquina por la aparición de Julio López
Esquina Bertold Bretch
Primero se llevaron a los comunistas pero a mí no me importó porque yo no era. En seguida se llevaron a unos obreros pero a mí no me importó porque yo tampoco era. Después detuvieron a los sindicalistas pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista. Luego apresaron a unos curas pero como yo no soy religioso tampoco me importó. Ahora me llevan a mí pero ya es tarde.
Majestades, Señor Presidente del Gobierno, Señor Ministro de Cultura, Señor Rector de la Universidad de Alcalá de Henares, autoridades estatales, autonómicas, locales y académicas, amigas, amigos, señoras y señores:
Deseo, ante todo, expresar mi agradecimiento al jurado del Premio de Literatura en Lengua Castellana Miguel de Cervantes, a la alta investidura que lo patrocina y a las instituciones que hacen posible esta honrosísima distinción, la más preciada de la lengua, que hoy se me otorga. Mi gratitud es profunda y desborda lo meramente personal. En el año 2006 se galardonó con este Premio al gran poeta español Antonio Gamoneda y en el 2007 lo recibe también un poeta, esta vez de Iberoamérica. Se premia a la poesía entonces, “que es como una doncella tierna y de poca edad y en todo extremo hermosa” para don Quijote, doncella que, dice Cervantes en “Viaje del Parnaso”,
“puede pintar en la mitad del día
la noche, y en la noche más escura
el alba bella que las perlas cría...
Es de ingenio tan vivo y admirable
que a veces toca en puntos que suspenden,
por tener no se qué de inescrutable”.
A la poesía hoy se premia, como fuera premiada ayer y aun antes en este histórico Paraninfo donde voces muy altas resuenan todavía. Y es algo verdaderamente admirable en estos “Dürftiger Zeite”, estos tiempos mezquinos, estos tiempos de penuria, como los calificaba Hölderlin preguntándose “Wozu Dichter”, para qué poetas. ¿Qué hubiera dicho hoy, en un mundo en el que cada tres segundos y medio un niño menor de cinco años muere de enfermedades curables, de hambre, de pobreza? Me pregunto cuántos habrán fallecido desde que comencé a decir estas palabras. Pero ahí está la poesía: de pie contra la muerte.
Safo habló del bello huerto en el que “un agua fresca rumorea entre las ramas de los manzanos, todo el lugar sombreado por las rosas y del ramaje tembloroso el sueño descendía”, Mallarmé conoció la desnudez de los sueños dispersos, Santa Teresa recogía las imágenes y los fantasmas de los objetos que mueven apetitos, San Juan bebió el vino de amor que sólo una copa sirve, Cavalcanti vio a la mujer que hacía temblar de claridad el aire, Hildegarda de Bingen lloró las suaves lágrimas de la compunción, y tanta belleza cargada de más vida causa el temblor de todo el ser. ¿No será la palabra poética el sueño de otro sueño?
Santa Teresa y San Juan de la Cruz tuvieron para mí un significado muy particular en el exilio al que me condenó la dictadura militar argentina. Su lectura desde otro lugar me reunió con lo que yo mismo sentía, es decir, la presencia ausente de lo amado, Dios para ellos, el país del que fui expulsado para mí. Y cuánta compañía de imposible me brindaron. Ese es un destino “que no es sino morir muchas veces”, comprobaba Teresa de Avila. Y yo moría muchas veces y más con cada noticia de un amigo o compañero asesinado o desaparecido que agrandaba la pérdida de lo amado. La dictadura militar argentina desapareció a 30.000 personas y cabe señalar que la palabra “desaparecido” es una sola, pero encierra cuatro conceptos: el secuestro de ciudadanas y ciudadanos inermes, su tortura, su asesinato y la desaparición de sus restos en el fuego, en el mar o en suelo ignoto. El Quijote me abría entonces manantiales de consuelo.
Lo leí por primera vez en mi adolescencia y con placer extremo después de cruzar, no sin esfuerzo, la barrera de las imposiciones escolares. Me acuciaba una pregunta: ¿cómo habrá sido el hombre, don Miguel? Conocía su vida de pobreza y sufrimiento, sus cárceles, su cautiverio en Argel, su Lepanto, los intentos fallidos de mejorar su suerte. Pero él, ¿quién era? Releía el autorretrato que trazó en el prólogo de las Novelas Ejemplares: “Este que veis aquí, de rostro aguileño, de cabello castaño, frente lisa y desembarazada”, que nada me decía, salvo la mención de sus “alegres ojos”. Comprendí entonces que él era en su escritura. Me interno en ella y aún hoy creo a veces escuchar sus carcajadas cuando acostaba al Caballero de la Triste Figura en el papel. Sólo quien, desde el dolor, ha escrito con verdadero goce puede dar a sus lectores un gozo semejante. Cómico es el rostro de la tragedia cuando se mira a sí misma.
Declaro que, en verdad. quise recorrer ante ustedes, con ustedes, los trabajos de Persiles y Sigismunda, o la locura quebradiza del licenciado Vidriera, o compartir la nueva admiración y la nueva maravilla del coloquio de los perros, o el combate verdaderamente ejemplar entre los poetas malos y los buenos que tiene lugar en “Viaje del Parnaso” y en el que cualquier buen poeta podía caer herido por un pésimo soneto bien arrojado. Pero tal como la lámpara alimentada a querosén que los campesinos de mi país encienden a la noche y alrededor de la cual se sientan a cenar, cuando hay, y luego a leer, cuando hay y cuando hay ganas, y a la que mosquitos y otros seres alados acuden ciegos de luz y la calor los mata, así yo, encandilado por don Alonso Quijano, no puedo sustraerme a su fulgor.
Muchas plumas hondas y brillantes han explorado los rincones del gran libro. Por eso, parafraseando al autor, declaro sin ironía alguna que, con seguridad, este discurso carece de invención, es menguado de estilo, pobre de conceptos, falto de toda erudición y doctrina. Sólo hablo como lector devoto de Cervantes, pero quién puede describir los territorios del asombro. Con mucha suerte y perspicacia, es posible apenas sentarse a la sombra de lo que siempre calla.
Cervantes se instala en un supuesto pasado de nobleza e hidalguía para criticar las injusticias de su época, que son las mismas de hoy: la pobreza, la opresión, la corrupción arriba y la impotencia abajo, la imposibilidad de mejorar los tiempos de penuria que Hölderlin nombró. Se burla de ese intento de cambio y se burla de esa burla porque sabe que jamás será posible terminar con la utopía, recortar la capacidad de sueño y de deseo de los seres humanos. Cervantes inventó la primera novela moderna, que contiene y es madre de todas las novedades posteriores, de Kafka a Joyce. Y cuando en pleno siglo XX Michel Foucault encuentra en Raymond Roussel las características de la novela moderna, éstas: “el espacio, el vacío, la muerte, la transgresión, la distancia, el delirio, el doble, la locura, el simulacro, la fractura del sujeto”, uno se pregunta ¿qué? ¿No existe todo eso, y más, en la escritura de Cervantes?
Su modernidad no se limita a un singular universo literario. La más humana es un espejo en el que podemos aún mirarnos sin deformaciones en este siglo XXI. Dice Don Quijote: “Bien hayan aquellos benditos siglos que carecieron de la espantable furia de aquestos endemoniados instrumentos de la artillería a cuyo inventor tengo para mí que en el infierno se le está dando el premio de su diabólica invención, con la cual dio causa que un infame y cobarde brazo quite la vida a un valeroso caballero, y que sin saber cómo o por dónde, en la mitad del coraje y brío que enciende y anima a los valientes pechos, llega una desmandada bala (disparada de quien quizá huyó y se espantó del resplandor que hizo el fuego al disparar la maldita máquina) y corta y acaba en un instante los pensamientos y la vida de quien la merecía gozar luengos siglos”.
Desde el lugar de presunto caballero andante quejoso de que las armas de fuego hayan sustituido a las espadas, y que una bala lejana torne inútil el combate cuerpo a cuerpo, Don Quijote destaca un hecho que ha modificado por completo la concepción de la muerte en Occidente: es la aparición de la muerte a distancia, cada vez más segura para el que mata, cada vez más terrible para el que muere. Pasaron al olvido las ceremonias públicas y organizadas que presidía el mismo agonizante en su lecho: la despedida de los familiares, los amigos, los vecinos, el dictado del testamento ante los deudos. La muerte hospitalizada llega hoy con un cortejo de silencios y mentiras. Y qué decir de los 200.000 civiles de Hiroshima que el coronel Paul Tobbets aniquiló desde la altura apretando un simple botón. Piloteaba un aparato que bautizó con el nombre de su madre, arrojó la bomba atómica y después durmió tranquilo todas las noches, dijo. Pocos conocen el nombre de las víctimas cuya vida el coronel había segado. La muerte se ha vuelto anónima y hay algo peor: hoy mismo centenares de miles de seres humanos son privados de la muerte propia. Así se da en Irak.
Creo, sin embargo, como el historiador y filósofo Juan Carlos Rodríguez, que el Quijote es una gran novela de amor. Del amor imposible. En el amor se da lo que no se tiene y se recibe lo que no se da y ahí está la presencia del ser amado nunca visto, el amor a un mundo más humano nunca visto y torpemente entrevisto, el amor a una mujer que no es y a una justicia para todos que no es. Son amores diferentes pero se juntan en un haz de fuego. ¿Y acaso no quisimos hacer quijotadas en alguna ocasión, ayudar a los flacos y menesterosos? ¿Luchando contra molinos de aspas de acero, que ya no de madera? ¿Despanzurrando odres de vino en vez de enfrentar a los dueños del dolor ajeno? ¿“En este valle de lágrimas, en este mal mundo que tenemos –dice Sancho–, donde apenas se halla cosa que esté sin mezcla de maldad, embuste y bellaquería”?
He celebrado hace dos años, con ocasión de la entrega del Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana, mi llegada a una España que no acepta las aventuras bélicas y que rompe clausuras sociales que hieren la intimidad de las personas. Hoy celebro nuevamente a una España empeñada en rescatar su memoria histórica, único camino para construir una conciencia cívica sólida que abra las puertas al futuro. Ya no vivimos en la Grecia del siglo V antes de Cristo en que los ciudadanos eran obligados a olvidar por decreto. Esa clase de olvido es imposible. Bien lo sabemos en nuestro Cono Sur.
Para San Agustín, la memoria es un santuario vasto, sin límite, en el que se llama a los recuerdos que a uno se le antojan. Pero hay recuerdos que no necesitan ser llamados y siempre están ahí y muestran su rostro sin descanso. Es el rostro de los seres amados que las dictaduras militares desaparecieron. Pesan en el interior de cada familiar, de cada amigo, de cada compañero de trabajo, alimentan preguntas incesantes: ¿cómo murieron? ¿Quiénes lo mataron? ¿Por qué? ¿Dónde están sus restos para recuperarlos y darles un lugar de homenaje y de memoria? ¿Dónde está la verdad, su verdad? La nuestra es la verdad del sufrimiento. La de los asesinos, la cobardía del silencio. Así prolongan la impunidad de sus crímenes y la convierten en impunidad dos veces.
Enterrar a sus muertos es una ley no escrita, dice Antígona, una ley fija siempre, inmutable, que no es una ley de hoy sino una ley eterna que nadie sabe cuándo comenzó a regir. “¡Iba yo a pisotear esas leyes venerables, impuestas por los dioses, ante la antojadiza voluntad de un hombre, fuera el que fuera!”, exclama. Así habla de y con los familiares de desaparecidos bajo las dictaduras militares que devastaron nuestros países. Y los hombres no han logrado aún lo que Medea pedía: curar el infortunio con el canto.
Hay quienes vilipendian este esfuerzo de memoria. Dicen que no hay que remover el pasado, que no hay que tener ojos en la nuca, que hay que mirar hacia adelante y no encarnizarse en reabrir viejas heridas. Están perfectamente equivocados. Las heridas aún no están cerradas. Laten en el subsuelo de la sociedad como un cáncer sin sosiego. Su único tratamiento es la verdad. Y luego, la justicia. Sólo así es posible el olvido verdadero. La memoria es memoria si es presente y así como Don Quijote limpiaba sus armas, hay que limpiar el pasado para que entre en su pasado. Y sospecho que no pocos de quienes preconizan la destitución del pasado en general, en realidad quieren la destitución de su pasado en particular.
Pero volviendo a algunos párrafos atrás: hay tanto que decir de Cervantes, de este hombre tan fuera del uso de los otros. De sus neologismos, por ejemplo. Salvo él, nadie vio a una persona caminar asnalmente. O llevar en la cabeza un baciyelmo. O bachillear. Don Quijote aprueba la creación de palabras nuevas, porque “esto es enriquecer la lengua, sobre quien tienen poder el vulgo y el uso”. Hace unos años ciertos poetas lanzaron una advertencia en tono casi legislativo: no hay que lastimar al lenguaje, como si éste fuera río coagulado, como si los pueblos no vinieran “lastimándolo” desde que empezaron a nombrar. Cuando Lope dice “siempre mañana y nunca mañanamos” agranda el lenguaje y muestra que el castellano vive, porque sólo no cambian las lenguas que están muertas. La lengua expande el lenguaje para hablar mejor consigo misma.
Esas invenciones laten en las entrañas de la lengua y traen balbuceos y brisas de la infancia como memoria de la palabra que de afuera vino, tocó al infante en su cuna y le abrió una herida que nunca ha de cerrar. Esas palabras nuevas, ¿no son acaso una victoria contra los límites del lenguaje? ¿Acaso el aire no nos sigue hablando? ¿Y el mar, la lluvia, no tienen muchas voces? ¿Cuántas palabras aún desconocidas guardan en sus silencios? Hay millones de espacios sin nombrar y la poesía trabaja y nombra lo que no tiene nombre todavía.
Esto exige que el poeta despeje en sí caminos que no recorrió antes, que desbroce las malezas de su subjetividad, que no escuche el estrépito de la palabra impuesta, que explore los mil rostros que la vivencia abre en la imaginación, que encuentre la expresión que les dé rostro en la escritura. El internarse en sí mismo del poeta es un atrevimiento que lo expone a la intemperie. Aunque bien decía Rilke: “[...] lo que finalmente nos resguarda/es nuestra desprotección”. Ese atrevimiento conduce al poeta a un más adentro de sí que lo trasciende como ser. Es un trascender hacia sí mismo que se dirige a la verdad del corazón y a la verdad del mundo. Marina Tsvetaeva, la gran poeta rusa aniquilada por el estalinismo, recordó alguna vez que el poeta no vive para escribir. Escribe para vivir.
Ante varias consultas llegadas a nuestro correo referente a la exhibición de documentales los días 23 y 24 de abril próximo, queremos dejar bien claro que el grupo que firma el llamamiento como "Grupo Uruguayo En la Vía", nada tiene que ver ni está conectado con nuestra asociación. Desde ya les agradecemos la difusión de este mensaje.
Revolucionario ruso nacido en Simbirsk en 1870, tuvo en la pobreza de su infancia y la ejecución de su hermano, enviada por el régimen zarista, el detonante de una rebeldía que lo llevó a convertirse en uno de los grandes hombres del siglo XX.
Hizo el bachillerato e inició la carrera de derecho en la Universidad de Kazán, de donde fue expulsado en 1887 por su participación en disturbios estudiantiles. Finalmente terminó sus estudios profesionales en San Petersburgo.
Descontento con el régimen zarista de Rusia, que mantenía al pueblo al margen de las oportunidades de desarrollo, y con el odio que le había despertado en 1881 la ejecución de su hermano Alejandro, acusado de haber participado en un atentado contra el zar Alejandro III, se adhirió a los círculos marxistas. Sin embargo, fue también víctima de la persecución del régimen y en 1897 fue aprehendido y deportado a Suiza.
En el exilio fundó el periódico "Iskra", que le sirvió de plataforma para sus ideales políticos que llevaban la intención de incitar al pueblo contra el régimen zarista.
Aunque de sobra sabía que las organizaciones revolucionarias rusas se oponían a su ideología extremista, en 1905 pretendió forzar el curso de los acontecimientos, anticipando una revolución proletaria a la revolución burguesa, según sus planteamientos. El resultado: un rotundo fracaso.
Al margen de su fallida intentona, el otro fracaso, el militar de Rusia en la guerra contra Japón, sí ocasionó inconformidad y protestas airadas. Y en este contexto, enmarcado por la negativa del zar Nicolás II para virar hacia un régimen más justo, Lenin se convenció de que sólo a través de las armas podrían coronarse los reclamos populares.
Exiliado nuevamente después de su fracaso armado, regresó a Rusia en abril de 1917 para reorganizar a los bolcheviques en el contexto de una situación favorable: la guerra contra Alemania había cobrado ya millones de vidas y empobrecido más al pueblo ruso, que con protestas callejeras manifestaba su descontento porque a costa de su bienestar se financiaba el conflicto armado.
El enojo del pueblo llegó a un extremo tal que tras registrarse alzamientos, incendios y liberación de presos, el zar Nicolás II se vio obligado a abdicar.
Aunque no fueron los revolucionarios quienes iniciaron el movimiento, Lenin supo aprovechar la situación para reclamar el todo por el todo, y el conflicto pasó a convertirse en una guerra civil. Sin embargo, el movimiento bolchevique de Lenin no fue capaz de demostrar su fuerza en aquellos momentos, y el líder debió salir huyendo de Rusia, disfrazado, para cruzar la frontera con Finlandia.
Regresó poco tiempo después y para noviembre, en medio del caos político, él y los bolcheviques tomaron el poder.
Lenin había prometido una paz inmediata y la obtuvo, pero a costa de ceder una cuarta parte del territorio ruso. La medida recibió críticas al principio y después acusaciones y protestas en las cuales era acusado de traidor por haber vendido Rusia a los alemanes.
Pese a todo, siguió en el poder, enfrentando la encendida oposición de sus correlegionarios revolucionarios, los mencheviques. Al terminar la guerra civil hizo el intento por implantar las teorías marxistas, que pretendían trasladas la gestión de la propiedad a los trabajadores.
Y lo logró, aunque con algunos inconvenientes. A su muerte, ocurrida el 21 de enero de 1924, los bolcheviques dominaban el escenario en el gobierno ruso.
El Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) ratificó el triunfo de Lugo con más del 40 por ciento de los votos a su favor, mientras que su principal rival, la oficialista Blanca Ovelar, obtuvo 30,72 por ciento de los votos.
El abanderado de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), el ex obispo Fernando Lugo, se adjudicó este domingo la victoria en las elecciones presidenciales de la República de Paraguay.
Con Lugo en la presidencia, su compañero de fórmula, Federico Franco, fue proclamado como vicepresidente electo.
El Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) ratificó el triunfo de Lugo con más del 40 por ciento de los votos a su favor, mientras que su principal rival, la oficialista Blanca Ovelar, obtuvo 30,72 por ciento de los votos. Con 92 por ciento de las mesas escrutadas, Lugo aventajó a la candidata del Partido Colorado por más de diez puntos.
El vicepresidente del organismo electoral, Juan Manuel Morales, aseguró que "hoy le entregamos al pueblo de Paraguay unas elecciones con error cero". Además, dijo que con la alta participación, que se situó en 65 por ciento, se demostró que la ciudadanía confía en la institucionalidad de la Corte Electoral. "Esta institución es multipartidista. Hemos recibido la confianza de todos los votantes. Tenemos una gran participación", manifestó Morales.
Antes de ser proclamado por el tribunal electoral, el recien elegido presidente paraguayo, Fernando Lugo, agradeció a los que lo acompañaron desde el inicio, y destacó que "los pequeños también están capacitados para vencer". Señaló que a partir de ahora la clase política del país suramericano no deberá hacer "nunca más política en base al clientelismo". "Hemos culminado una etapa y hoy comenzamos la otra, la del compromiso de transformar el Paraguay", agregó.
El próximo domingo, 20 de abril, los electores paraguayos irán a las urnas para elegir, en un solo turno, al nuevo presidente del país. Disputan la elección el ex obispo católico Fernando Lugo; Blanca Ovelar, del Partido Colorado; y el general Lino Oviedo, ex dirigente de este partido, acusado de participar en el asesinato, en 1999, del ex vice presidente Luis María Argaña (lo que le obligó a exiliarse cuatro años en Brasil).
Lugo, 57 años, lidera las encuestas electorales. Identificado con la Teología de la Liberación, insiste en señalar que su “opción preferencial por los pobres” no es política, sino pastoral. Sabe que representa una seria amenaza a la hegemonía del Partido Colorado, hace 60 años en el poder, inclusive a través de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989).
Fernando Lugo vive en la piel la trágica historia reciente de su país. Su padre estuvo preso más de 20 veces. Tres de sus hermanos fueron torturados y expulsados de Paraguay. En 1983, también le expulsaron, debido a sermones considerados subversivos. Retornó en 1987. Ordenado obispo de San Pedro en 1994, renunció al ministerio episcopal y aceptó candidatizarse ante el llamado público suscrito por más de 100 mil electores.
Apoyado por la Alianza Patriótica para el Cambio, que reúne nueve partidos, y el Movimiento Tekojojá (Vida Compartida, articulación de movimientos populares), Lugo considera que sus principales adversarios son la corrupción, la pobreza y la ignorancia. “La manera más rápida de hacer fortuna en Paraguay es hacer política”, señala. Por ello, se teme un intento de fraude en la elección de domingo.
Con poco más de 6.5 millones de habitantes, y reservas de US$ 2.5 mil millones, Paraguay todavía depende de su economía agropecuaria, orientada a la exportación, sobre todo hacia Argentina y Brasil. Más del 50% de la población vive por debajo de la línea de pobreza, y 35% en la miseria absoluta.
El país, sin embargo, es rico en reservas de petróleo y recursos hídricos, y gran exportador (y no consumidor) de energía eléctrica, a través de las centrales hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá, construidas con capitales brasileño y argentino, y cuyos tratados fueron firmados por dictaduras militares.
Si es electo, Lugo está decidido a convocar a Brasil para renegociar el Tratado de Itaipú. La energía paraguaya es vendida a Brasil a bajo precio, el cual pretende multiplicar por siete, lo que garantizaría a su país una recaudación anual de US$ 1.8 mil millones. Todo indica que el presidente Lula no pondría obstáculos a la renegociación.
Lugo quiere además promover la reforma agraria para beneficiar a 300 mil familias sin-tierra (el 70% de las tierras productivas pertenece al 2.5% de los propietarios); y valorizar cooperativas y pequeñas empresas, con miras a sintonizar el crecimiento económico con el desarrollo social. Se propone también superar la relación asimétrica de Paraguay con los demás países del Mercosur.
El Partido Colorado domina todo el aparato estatal y judicial de Paraguay. Lugo se dispone a rescatar la autonomía de los jueces y despartidizar la máquina estatal. Cerca del 90% de la población es bilingüe, se expresa en español y guaraní, aunque este pueblo indígena represente, oficialmente, sólo el 0,7% de la población. Pero, por primera vez en la historia de Paraguay, una indígena guaraní es candidata a senadora.
En el siglo XIX, Paraguay fue el país más independiente, justo y evolucionado de América del Sur. Instigados por la corona británica, Brasil, Argentina y Uruguay le entablaron una guerra de 1864 a 1870. De los 160 mil soldados y oficiales brasileños, 50 mil no retornaron. Y al menos 300 mil paraguayos, entre civiles y militares, murieron en la guerra.
Las Fuerzas Armadas de Brasil deben a la nación la apertura de los archivos de la guerra de Paraguay, y también de la dictadura militar (1964-1985).
* Frei Betto, escritor, autor de “Bautizo de Sangre” (Rocco), integra el comité internacional de fiscalización de la disputa paraguaya.
Eduardo Galeano (Montevideo, 1940) se prepara para viajar a España y todavía le abruman las cosas que le quedan por resolver antes de subirse al avión y ausentarse un par de meses de la capital uruguaya, "esta rara ciudad donde todavía se puede caminar" y en la que reside desde su vuelta del exilio catalán de Calella de la Costa, en el Maresme, a mediados de los años ochenta del siglo pasado. Se dispone a hacer el viaje con su nuevo libro, que ya está a la venta en las librerías de su país y que será lanzado por Editorial Siglo XXI en España el próximo 21 de abril. Espejos. Una historia casi universal, evoca en cierto modo a otro escritor, el argentino Jorge Luis Borges, cuya Historia Universal de la Infamia ficcionaba vidas de gánsteres y criminales reales. Pero cualquier parecido entre ambos es pura coincidencia."Este libro fue hecho de una manera anárquica. Las cosas que he ido elaborando me picaban la mano durante mucho tiempo", dice en una entrevista con Público en el café Brasilero, su lugar favorito de encuentro en Montevideo. "Esta obra es una historia casi universal a través de muchas historias pequeñitas que se encarnan en situaciones de vida concretas. Según este libro, hay una memoria oculta y lógicamente mi novela la hace aflorar desde un punto de vista concreto: el de los que no salieron en la foto", enfatiza con voz grave, no sin cierta entonación y fraseo poético.
Negando el patriotismo
¿Qué historias son ésas? "Tienen que ver con la negación del derecho al patriotismo al sur del mundo y el monopolio del patriotismo por el norte, todo en nombre de una libertad que, como pudo decir Nietzsche, oprime. Porque la igualdad de derechos entre el pobre y el rico, entre el débil y el fuerte, es una igualdad que acentúa la desigualdad. O sea, que genera o multiplica la injusticia". Con todo, este breviario de historias -una forma que Galeano no deja de frecuentar- está lejos de ser un alegato político. No. "Los países del norte predican en el sur del mundo, a veces con éxito, la teoría de la impotencia, de la aceptación de la resignación y la humillación como un destino. Este libro ha sido escrito pacientemente contra esa concepción de las cosas. Su objetivo es probar que la humillación no es ningún destino". Así, Galeano llama la atención de algunas cosas que hoy por hoy se nos presentan como los hechos probados en una sentencia. Y que, en rigor, el conocimiento de esas historias pequeñísimas de la que el cronista-prosista cuestiona. "Por ejemplo, ese instrumento de opresión que es la libertad de comercio. El comercio es una libertad que oprime. Esa libertad de comercio permitió al Imperio Británico aniquilar a la India cuando esta nación era una potencia importante y fue la que después impuso el opio en China. Ambos países representaban en el siglo XVIII el 40% de la producción manufacturera en el mercado mundial. Y fueron destruidos por la llamada libertad de comercio. Y ésta es una de las principales propuestas para que los países pobres acepten la extorsión de los países ricos".
Una realidad implícita
Galeano explica: "Yo hablo de esto no en términos ideológicos, sino a través de historias que ocurrieron. Por ejemplo, cuando se cuentan escenas como aquella en la que los principales narcotraficantes británicos que imponían el opio en China financiaban al tiempo a los hospitales en los que eran atendidos los drogadictos. ¡O sea, que te vendían la enfermedad y el hospital, todo el servicio completo! Y también te topas con los medios de comunicación, cómo no, que compran los narcos en Londres para vender el producto de que la guerra era inevitable porque intentaba salvar a los chinos de su déspota...". La alusión a la realidad está implícita, nunca es manifiesta. El escritor así lo prefiere. El arte o la literatura no necesitan ser explícitos sino sugerentes. Pero en esta mesa de café, donde Galeano recuerda haberse formado como escritor hace ahora más de medio siglo, no se abstiene. "¿No le recuerdan esas historias a Irak? ¿O a Irán, llegado el caso? Uno no va a reconocer que practica el racismo. Pero se practica con los vivos y con los muertos. Porque hay muertos de primera, de segunda, de tercera y de cuarta. ¿Por qué conocemos exactamente los más de tres mil soldados norteamericanos caídos en Irak y en cambio no sabemos cuántos iraquíes han muerto? Los civiles iraquíes muertos, en su mayoría mujeres y niños, son tan diversos que no sabes a qué atenerte. Unos dicen 50.000; otros, 500.000. Sólo se contabiliza a los muertos de primera. Los muertos del país invadido son de cuarta categoría", brama Galeano. Pero su atención, en el mismo terreno, aborda ahora otro ángulo. "Y ese país invadido... ese país fue el que inventó la escritura, aunque el presidente Bush crea que la escritura nació en Texas. Pero se equivoca. Nació en Irak. El primer poema de amor de la historia de la Humanidad fue escrito allí, en Irak, en tablillas de barro y en lengua sumeria. Y es un poema que narra la noche de amor de una diosa y un pastor. La diosa, inmortal, y el pastor, mortal, pero durante esa noche ambos fueron inmortales. Y esa tablilla se conservó durante miles de años para que nosotros también lo supiéramos...". "Sí, hay una memoria oculta e, insisto, yo escribo desde el punto de vista de los que no salieron en la foto. Es una memoria rica, no escuchada...".
Cuando los dioses y los diablos se turnan
Formado en contacto con escritores españoles en el exilio, Galeano no puede dejar de ser el periodista que una vez fue. La memoria y la desmemoria, sus temas, tienen en Espejos numerosas referencias a su patria de exiliado. Una noche en Madrid, dice, le preguntó a un taxista:–¿Qué trajeron los moros a España?El hombre le respondió:–Problemas. Galeano pinta su cuadro a partir de este diálogo. Son 26 trazos y una copla anónima sobre Granada. En su relato La herencia negada, dice: “Los llamados moros eran españoles de cultura islámica, que en España habían vivido durante ocho siglos, treinta y dos generaciones, y allí habían brillado como en ninguna parte. Muchos españoles ignoran los resplandores de aquellas luces. La herencia musulmana incluye: la tolerancia religiosa, que sucumbió a manos de los reyes católicos; los molinos de viento, los jardines y las acequias, el servicio público de correos, el vinagre, la mostaza, el azúcar de caña, los churros, las albóndigas, los frutos secos, el ajedrez, la cifra cero, el álgebra y la trigonometría, las obras clásicas de Platón… las cuatro mil palabras árabes que integran la lengua castellana, y varias ciudades de prodigiosa belleza, como Granada…”. "No es por populismo que uno quiere que se conozcan estas cosas. Populismo parece ser un término que no tiene una gran antigüedad y que se aplica con facilidad para descalificar a cualquier persona o país que hace algo que al poder no le gusta”, reflexiona tras un sorbo de café. Y de ahí, cómo no, a Hugo Chávez: “Es el nuevo demonio. Aquí los satanases entran y salen de escena. Algunos interpretan a dioses un rato; otros, a diablo, como Sadam Husein, que fue dios de Occidente y después diablo. Dioses y diablos son intercambiables. Los grandes medios demonizan a su antojo. Y con Chávez pasa eso: un demonio predilecto que tiene muy mala prensa en Europa. Hay que verlo en todas sus dimensiones, no sólo las barbaridades que pueda cometer o decir. Yo estoy en desacuerdo con algunas de las cosas de Chávez, pero con otras no. Esto no está en el libro pero es parte de esta conversación. Es la primera vez que un país petrolero es generoso. En cambio, Chávez se ha abierto a América Latina. Lo sabemos muy bien los uruguayos y los argentinos. Pero resulta difícil verlo sin telarañas en los ojos...
Vieja viola es uno de mis tangos preferidos. Para mis amig@s, que me esperan en distintas esquinas de este planeta, estos compases que en tantas madrugadas entonamos. Y con dos intérpretes de lujo: Larbanois & Carrero. L@s quiero a tod@s!!!
La coordinación represiva que operaba en nuestra región y aun fuera de ella en el marco del Plan Cóndor, fue una de las herramientas de exterminio más devastadoras de las dictaduras del Cono Sur, responsables de la muerte de numerosos opositores políticos refugiados en países de la región.
Hugo Acevedo
Dos de las víctimas más célebres de esa mafia multinacional uniformada fueron los ex legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz, brutalmente asesinados en Buenos Aires, en uno de los peores magnicidios que registra la memoria colectiva.
Obviamente, esa maquinaria infernal fue responsable de miles de crímenes y desapariciones, muchos de los cuales permanecen impunes, al ser amparados sus autores por leyes que maniataron a la Justicia.
En abril de 1995, a diez años de la reapertura democrática, fue hallado, en el balneario El Pinar, el cadáver de un ciudadano chileno. El cuerpo presentaba dos balazos en la cabeza.
El asesinado era Eugenio Berríos, un químico trasandino que integró la Dirección de Inteligencia del Ejército de su país, durante la salvaje dictadura encabezada por Augusto Pinochet, quien derrocó al gobierno constitucional del socialista Salvador Allende, en 1973.
El científico, que desarrolló una segunda versión del letal gas sarín, destinada a aniquilar a opositores políticos, fue sacado clandestinamente de Chile en 1991 por integrantes de la inteligencia militar de su país y trasladado a Uruguay.
En nuestro país, donde presuntamente debía refugiarse para eludir las requisitorias de la Justicia trasandina, intentó escapar a sus guardaespaldas captores en el balneario Parque del Plata.
En una operación conjunta de Inteligencia que corroboró que las fuerzas represivas del denominado Plan Cóndor estaban intactas en la región, el cautivo fue secuestrado y asesinado, entre enero y marzo de 1993, fecha que coincide con la visita de Augusto Pinochet a Montevideo, durante la presidencia del nacionalista Luis Alberto Lacalle.
Como se sabe, tres militares uruguayos permanecen presos en Chile, luego que el actual gobierno de Tabaré Vázquez accedió al pedido de extradición de la Justicia trasandina, que había sido reiteradamente negado por las administraciones anteriores.
En "Matar a todos" el cineasta uruguayo Esteban Schroeder ensaya una minuciosa adaptación de "99% muerto", la novela del periodista y escritor Pablo Vierci, con el propósito de arrojar luz sobre el oscuro episodio.
El eje narrativo de este proyecto cinematográfico conjunto entre Uruguay, Chile y Argentina, no gira en torno al personaje del siniestro químico, privilegiando, en cambio, la investigación de su desaparición y posterior asesinato.
Aunque posee un formato de thriller, este es un filme eminentemente político, que explora los diversos entretelones del caso y las connotaciones emergentes de la impunidad con que operaban los servicios secretos, en plena democracia.
No es casual que el personaje central sea la asistente de un magistrado interpretada por Roxana Blanco, hija de un general retirado que, en el pasado, fue una figura clave de la represión.
El relato pone particular énfasis en la conflictiva relación entre la mujer, que estuvo presa y fue torturada durante el gobierno autoritario, el padre y hasta un hermano militar, que está visiblemente implicado en la conspiración.
La incorporación de otros personajes, como el periodista chileno que aporta abundante información a la pesquisa, un ex novio de la protagonista y hasta el indiferente magistrado, coadyuvan también a conformar el complejo rompecabezas de la intriga.
La narración transcurre sin mayores caídas de tensión, un indudable mérito de Shroeder, quien elabora un producto de esmerada calidad cinematográfica, que jamás cede a la tentación de los convencionalismos habituales en el género.
Aunque soslaya todo propósito discursivo, "Matar a todos" es un filme potente, frontal y removedor, que denuncia las devastadoras consecuencias de la coordinación represiva y la por entonces extrema fragilidad de las democracias de la región.
Son realmente muy convincentes las interpretaciones de Roxana Blanco, Walter Reino, César Troncoso y Jorge Bolani, al frente de un reparto multinacional realmente competente, que hasta incluye una breve participación del actor argentino Darío Grandinetti, entre otros.
Aunque no alcanza la intensidad dramática ni la dimensión documental de la novela, "Matar a todos" confirma la plausible evolución del cine nacional, que comienza a ingresar en un tiempo de maduración y mayor compromiso con los temas más urticantes de nuestro pasado reciente.
Los participantes en el Encuentro “Armados de Ideas”, Intelectuales y Artistas por la Paz y la Soberanía de América Latina y el Caribe, reunidos en Caracas, Venezuela, el 12 y 13 de abril de 2008, conmemorando la gesta del pueblo venezolano en defensa de la Revolución Bolivariana y contra el golpe de estado fascista del 11 de abril de 2002,
M A N I F E S T A M O S :
Nuestra más firme solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela y con su pueblo en el proceso revolucionario que vive este país en el pleno ejercicio de su legítimo derecho a la autodeterminación. Apoyamos decididamente al Presidente Hugo Chávez Frías y a los procesos organizativos populares que fortalecen día a día su marcha hacia un Socialismo que se construye con imaginación, humanismo y creatividad.
Respaldamos, asimismo, al gobierno del Presidente Evo Morales Ayma, a sus políticas de cambio y al proceso constituyente soberano del pueblo boliviano. Condenamos el injerencismo del gobierno de Estados Unidos en los asuntos internos de Bolivia y denunciamos las acciones divisionistas y discriminatorias de los grupos oligárquicos de ese país contra los pueblos originarios y el ejercicio de sus autonomías. Rechazamos el Estatuto autonómico de Santa Cruz, declarado unilateralmente, por ser inconstitucional y por ir en contra de la unidad de la nación multiétnica boliviana.
Expresamos nuestra solidaridad con la digna posición de defensa de la soberanía del gobierno ecuatoriano de Rafael Correa ante la violación de su territorio perpetrada por el gobierno de Colombia, con el apoyo de armamento, logística e inteligencia de Estados Unidos y como parte de la estrategia de dominación imperialista en la región. Expresamos nuestra indignación por la masacre de ciudadanos ecuatorianos, colombianos y mexicanos, y rechazamos cualquier tipo de intervencionismo guerrerista contra nuestros pueblos.
Externamos nuestra profunda preocupación por la crisis histórica que atraviesa Colombia, y manifestamos nuestra firme solidaridad con la lucha valerosa de su pueblo por una verdadera democracia que respete los derechos humanos, por la realización de un acuerdo humanitario y la búsqueda de una solución política negociada que ponga punto final a la guerra prolongada que ha dejado cientos de miles de muertos, heridos, desplazados y desaparecidos.
Urgimos a todos los gobiernos que forman parte de la llamada Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), y en particular a los de América Latina, para que retiren inmediatamente sus tropas y contribuyan así al restablecimiento de la democracia con total respeto a la autodeterminación del pueblo haitiano.
Condenamos enérgicamente las reiteradas agresiones del gobierno de Estados Unidos a nuestros pueblos bajo el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, y demandamos la extradición del terrorista confeso Luis Posada Carriles a Venezuela, encausado por el homicidio calificado de 73 personas a bordo de un avión de pasajeros.
Exigimos la inmediata liberación de los cinco cubanos presos injustamente en cárceles estadounidenses por combatir el terrorismo de Estado dirigido contra el pueblo cubano.
Denunciamos el injusto, cruel e ilegal bloqueo que por casi medio siglo, Estados Unidos mantiene contra Cuba.
Rechazamos la adopción indirecta del plan Colombia por parte del gobierno mexicano, el avance de la Iniciativa Mérida en ese país y la Alianza para la Prosperidad y Seguridad de América del Norte, como mecanismos de expansión de la intervención militar de Estados Unidos en América Latina. Consideramos inadmisible que el gobierno de Felipe Calderón no condenara la masacre realizada en territorio ecuatoriano en la que perdieron la vida cuatro estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México, coadyuvando en la criminalización de las víctimas y los sobrevivientes de ese asesinato, mientras protestaba por la nacionalización legítima del gobierno de Venezuela de la compañía CEMEX de capital mexicano.
Nos pronunciamos por el fin de la dominación colonialista y neocolonialista en Nuestra América y exigimos la independencia de Puerto Rico y de todas las colonias que subsisten en el Caribe.
Convocamos a la movilización por el cierre y retiro de las bases militares extranjeras en los países de América Latina y del Caribe.
Rechazamos la manipulación ecológica para transformar nuestro territorio en proveedores de agro-combustibles con el fin de sustentar la suficiencia energética de Estados Unidos.
Denunciamos el despojo de los conocimientos ancestrales de los pueblos indígenas de Nuestra América y su comercialización por corporaciones médicas capitalistas, así como el saqueo realizado por museos y coleccionistas de Estados Unidos que exhiben y mantienen en su poder cientos de miles de piezas de nuestros patrimonios históricos y culturales.
Los participantes en este encuentro nos comprometemos a continuar, ampliar y profundizar la participación de intelectuales y artistas -comprometidos con la lucha de los pueblos de Nuestra América- en la batalla de las ideas, reconociendo las ricas experiencias que estamos viviendo en la construcción del poder popular desde abajo, desde los ciudadanos, desde los procesos de lucha de los pueblos indígenas. Como declaró en esta reunión el Presidente Chávez, “sólo el pueblo salva al pueblo”.
Caracas, Venezuela, 14 de abril de 2008.
Suscribimos:
Jorge Enrique Adoum (Ecuador), Lisette Adoum (Ecuador), Félix Julio Alfonso (Cuba), Martín Almada (Paraguay), Blanca Arredondo (Venezuela), Sergio Arria (Venezuela), Fernando Báez (Venezuela), Tristán Bauer (Argentina), Carmen Bohórquez (Venezuela), Matías Bosch (República Dominicana), Fernando Buen Abad (México), Manuel Cabieses (Chile), Stella Calloni (Argentina), Hernando Calvo Ospina (Colombia), Alba Caroccio (Venezuela), Felisa Casal (Venezuela), Ana Esther Ceceña (México), Ender Cepeda (Venezuela), Emma Elinor Cesín (Venezuela), Ramón Chao (España), Yamila Cohén (Cuba), Michel Collon (Bélgica), Luis Alberto Crespo (Venezuela), Antonieta Di Stefano (Venezuela), Nora Delgado (Venezuela), Héctor Díaz Polanco (México), James Early (Estados Unidos), Blanca Eekhout (Venezuela), Víctor Ego (Argentina), José Carlos Fazio (México), Jorge Fornet (Cuba), Eusebio Gironda (Bolivia), Eva Golinger (Venezuela), Reinaldo González (Cuba), Ismael González (Cuba), Belén Gopegui (España), Marisela Guevara (Venezuela), Amarilis Hernández (Cuba), Daniel Hernández (Venezuela), Roberto Hernández Montoya (Venezuela), François Houtart (Bélgica), José Huerta (Venezuela), Andrés Izarra (Venezuela), Gloria La Riva (Estados Unidos), César López (Cuba), Gilberto López y Rivas (México), Miguel Márquez (Venezuela), Fernando Martínez Heredia (Cuba), Humberto Mata (Venezuela), Arístides Medina Rubio (Venezuela), Juan Carlos Monedero (España), Roberto Montoya (España), Pedro Monzón (Cuba), Luis Morlote (Cuba), Carlos Noguera (Venezuela), William Osuna (Venezuela), Iván Padilla (Venezuela), Edgar Páez (Venezuela), Senel Paz (Cuba), Ana María Pellón (Cuba), Régulo Pérez (Venezuela), Raúl Pérez Torres (Ecuador), José Pertierra (Estados Unidos), Abel Prieto (Cuba), José Vicente Rangel (Venezuela), Fernando Rendón (Colombia), María Elena Salgado (Cuba), Roberto Sánchez (España), Mario Sanoja (Venezuela), John Saxe Fernández (México), Héctor Seijas (Venezuela), Pascual Serrano (España), Francisco Sesto (Venezuela), Héctor Soto (Venezuela), José Steinsleger (México), César Trómpiz (Venezuela), Rómulo Ulloa (Venezuela), Iraida Vargas (Venezuela), Vicioso Luisa "Chiqui" (República Dominicana), Daniel Viglietti (Uruguay), Antonio Vulcano (Argentina), Margarita Zapata (México)
Esquina Montevideo rinde tributo a uno de los más grandes actores, de todos los tiempos, Charles Chaplin, quien nació un día como el de hoy, en 1889. Chaplin fue también guionista, productor y director.
A pesar de todas las trabas que se han puesto y se ponen, el pueblo uruguayo ha podido conocer y confirmar las sistemáticas y gravísimas violaciones a los Derechos Humanos cometidos por civiles y militares al amparo del aparato del Estado durante la dictadura cívico militar. No obstante, el aberrante instrumento jurídico que es la “Ley de Caducidad de la pretensión punitiva del Estado” continúa sustentando una “Cultura de Impunidad”. Es así, que aún hoy se sigue hablando y haciendo actos por los "caídos en la lucha contra la sedición", cuando es bien sabido que el siniestro Plan Cóndor fue gestado a comienzos de la década del 60.
Suscribimos el llamamiento de la Coordinadora Nacional por la Nulidad de la Ley de Caducidad que expresa:
La reforma constitucional por iniciativa popular que ésta Coordinadora lleva adelante para ANULAR y declarar inexistentes los artículos 1º al 4º de la Ley 15848, tiene como objetivo la profundización de la Democracia, su plena vigencia como marco de convivencia para todos los uruguayos. Creemos que la máxima expresión del pueblo soberano la realiza en el ejercicio de sus derechos como ciudadano. Y el referéndum al cual invitamos a participar, firmando para su convocatoria, es un mojón en la participación libre y soberana de la ciudadanía en las urnas. Por ello invitamos a todos los uruguayos y a los frenteamplistas en especial a sumarse activamente a la campaña de recolección de firmas y a la construcción de una sociedad más justa, solidaria y equitativa. Por la Verdad Imprescindible Por la Justicia necesaria. Ahora es Tiempo de Nulidad
13 abril 2008
Corría el año 1813 y un día como el de hoy, José Gervasio Artigas dictó las famosas INSTRUCCIONES DEL AÑO XIII. Las mismas fueron dadas a los Representantes del Pueblo Oriental para el desempeño de su encargo en la Asamblea Constituyente fijada en la Ciudad de Buenos Aires donde plantea:
Artículo 2º - No admitirá otro Sistema que el de confederación para el pacto recíproco con las Provincias que formen nuestro Estado.
Artículo 3º - Promoverá la Libertad civil y religiosa en toda su extensión imaginable.
Artículo 4º - Como el objeto y fin del Gobierno deben ser conservar la igualdad, Libertad y seguridad de los ciudadanos y los Pueblos, cada Provincia formará su gobierno bajo estas bases, a más del Gobierno Supremo de la Nación.
Artículo 5º - Así éste como aquel se dividirán en poder legislativo, ejecutivo y judicial.
Artículo 6º - Estos tres resortes jamás podrán estar unidos entre sí, y serán independientes en sus facultades.
Artículo 7º - El Gobierno supremo entendrá solamente en los negocios generales del Estado. El resto es peculiar al Gobierno de cada Provincia.
Artículo 8º - El territorio que ocupan estos Pueblos desde la costa oriental del Uruguay hasta la fortaleza de Sta. Teresa forman una sola Provincia denominante - La Provincia Oriental.
Artículo 9º - Que los siete Pueblos de Misiones, los de Batoví, Sta. Tecla, San Rafael y Taquarembó que hoy ocupan injustamente los Portugueses, y a su tiempo deben reclamarse, serán en todo tiempo territorio de esta Provincia.
Artículo 10º - Que esta Provincia por la presente entra separadamente en una firme liga de amistad con cada una de las otras para su defensa común, seguridad de su libertad y para su mutua y general felicidad, obligándose a asistir a cada una de las otras contra toda violencia, o ataques hechos sobre ellas, o sobre algunas de ellas por motivo de religión, soberanía, tráfico o algún otro pretexto, cualquiera que sea.
Artículo 11º - Que esta Provincia sostiene su soberanía, libertad e independencia, todo poder, jurisdicción y derecho que no es delegado expresamente por la confederación a las Provincias unidas juntas en Congreso.
Artículo 12º - Que el puerto de Maldonado sea libre para todos los buques que concurran a la introducción de efectos y exportación de frutos, poniéndose la correspondiente Aduana en aquel Pueblo; pidiéndose al efecto se oficie al Comandante de las Fuerzas de S.M.B.(*) sobre la apertura de aquel puerto para que proteja la navegación o comercio de su Nación. (*) Su Majestad Británica
Artículo 13º - Que el Puerto de la Colonia sea igualmente habilitado en los términos prescriptos en el artículo anterior.
Artículo 14º - Que ninguna tasa o derecho se imponga sobre artículos exportados de una Provincia a otra; ni que ninguna preferencia se de por cualquiera regulación de comercio o renta a los Puertos de esta Provincia sobre las de otra, ni los barcos destinados de esta Provincia a otra serán obligados a entrar, a anclar o pagar derechos en otra.
Artículo 15º - No permita se haga la ley para esta Provincia sobre bienes de extranjeros que mueren intestados, sobre multas y confiscaciones que se aplicaban antes al Rey; y sobre territorios de ésta mientras ella no forma su reglamento y determine a qué fondos deben aplicarse como única al Derecho de hacerlo en lo económico de su jurisdicción.
Artículo 16º - Que esta Provincia tendrá su Constitución territorial; y que ella tiene el derecho de sancionar la general de las Provincias unidas, que forma la Asamblea constituyente.
Artículo 17º - Que esta Provincia tiene derecho para levantar los Regimientos que necesite, nombrar los Oficiales de Campaña, reglar la Milicia de ella para la seguridad de su libertad, por lo que no podrá violarse el derecho de los Pueblos para guardar y tener armas.
Artículo 18º - El despotismo militar será precisamente aniquilado con trabas constitucionales que aseguren inviolable la soberanía de los Pueblos.
Artículo 19º - Que precisa e indispensable, sea fuera de Buenos Aires donde resida el sitio del Gobierno de las Provincias unidas.
Artículo 20º - La Constitución garantirá a las Provincias unidas una forma de Gobierno Republicana; y que asegure a cada una de ellas las violencias domésticas, usupaciones de sus derechos, Libertad y seguridad de su soberanía, que con la fuerza armada intente alguna de ellas sofocar los principios proclamados. Y así mismo prestará toda su atención, honor, fidelidad y religiosidad a todo cuanto crea o juzgue necesario para preservar a esta Provincia las ventajas de la Libertad y mantener un Gobierno libre, de piedad, justicia, moderación e industria.
Con la presencia del Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, Raúl Castro Ruz, finalizó el VII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) que desde el primero de abril reunió cerca de 400 creadores de todo el país en el Palacio de las Convenciones de La Habana. Raúl recibió de manos de la artista Flora Fong el diploma de Miembro de Mérito de la UNEAC que se le confirió a Fidel como propuesta del plenario.
Se le brindó también un homenaje a la ensayista y crítica, Premio Nacional de Literatura, doctora Graziella Pogolotti, quien sesó sus funciones en la presidencia de la Unión y fue nombrada asesora permanente del Consejo Nacional de la UNEAC —aunque según informó Miguel Barnet pasará a desempeñar otros cargos. Acerca de ella dijo el Ministro de Cultura Abel Prieto: "Graziella es la conciencia siempre lúcida, siempre alerta, de toda nuestra cultura".
"La UNEAC tiene que mantenerse viva, activa, influyendo. Necesitamos una UNEAC que se caracterice por promover de modo permanente el debate", dijo el también escritor Abel Prieto en su discurso de resumen, luego de referirse a los dictámenes de las comisiones de trabajo que sesionaron en los días del Congreso, en el que también recordó las grandes inversiones que desde 1998, fecha del anterior Congreso de la Unión, acometió la Revolución en favor de la cultura cubana, entre ellas el Teatro Auditorium Amadeo Roldán, el Museo Nacional de Bellas Artes, la Escuela Nacional de Ballet, las escuelas de arte de Cubanacán, las 15 nuevas escuelas de instructores de arte, los Estudios de Animación del ICAIC, el multicine Infanta, el proyecto Universidad para todos, dos nuevos canales de televisión y dos imprentas.
"Hay que librar una batalla contra los modelos coloniales, debemos crear en nuestro pueblo referencias culturales sólidas", afirmó al citar experiencias exitosas en este empeño como la Feria Internacional del Libro, que este año puso a disposición de los lectores 8 000 000 de ejemplares, el programa Lecturas de Verano, la Noche de los libros y la campaña Leamos más. Al decir del Ministro de Cultura, estos son ejemplos que debemos mantener y que son muestra de una "mayor democratización de la cultura, pero sin chapucerías, sin deformaciones". Barnet les reafirmó a los reunidos que Fidel ha compartido todos los momentos del Congreso y ha seguido las intervenciones. Recordó la carta que el Comandante enviara a los delegados y se mostró agradecido en nombre de todos por la más reciente colección de la Biblioteca familiar que se entregó en su nombre a los presentes en la sala del plenario.
Barnet les reafirmó a los reunidos que Fidel ha compartido todos los momentos del Congreso y ha seguido las intervenciones. Recordó la carta que el Comandante enviara a los delegados y se mostró agradecido en nombre de todos por la más reciente colección de la Biblioteca familiar que se entregó en su nombre a los presentes en la sala del plenario.
Ya en la despedida, Raúl agradeció el obsequio de sendos cuadros a los pintores Humberto Hernández Martínez y Vicente Hernández Hernández, dedicados a él y a Fidel, y se dirigió a los delegados: "Este ha sido un Congreso con mucha discusión, pero para eso luchamos, para esa diversidad de opiniones... pues de las mayores discrepancias saldrán las mejores soluciones".
La nueva dirección de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba fue presentada en esta última jornada del VII Congreso, donde también fueron elegidos los presidentes de las asociaciones, que forman parte del ejecutivo de la organización, así como los representantes de la UNEAC en las 14 asociaciones de provincias. El escultor José Villa Soberón ocupa el cargo de Vicepresidente Primero, al tiempo que fueron designados como Vicepresidentes el escritor Senel Paz, el realizador Rudy Mora, el crítico de teatro Omar Valiño, el músico Roberto Valera y la musicóloga Cary Diez. En los cargos de Secretarios se eligieron la actriz Eslinda Núñez y el escultor Omar Felipe Mauri, y como miembros del ejecutivo la escritora Aida Bahr y la realizadora Magda González. Como presidenta de la Asociación de Escritores fue elegida la Premio Nacional de Literatura Nancy Morejón. Guido López Gavilán resultó electo por la de Música, Carlos Padrón por la de Artes Escénicas, Rosalía Arnáez por la de Cine, Radio y Televisión, y Lesbia Vent-Dumois por la Asociación de Artes Plásticas.
Luego de cuatro días en sesiones, no solo se renovó la estructura de la organización, sino además salieron propuestas concretas para el trabajo con otras áreas de funcionamiento del país, como la enseñanza, los medios masivos de comunicación, la economía, el turismo, la arquitectura, la relación con los jóvenes creadores y la proyección nacional e internacional del arte, entre otras.
La Sección Oficial a Concurso de Largometrajesa del 11er. Festival de Málaga, abrió la mañana con la proyección de la película Paisito, de Ana Díez. La directora junto con la actriz María Botto, el actor Emilio Gutiérrez Caba y el productor Gerardo Herrero participaron en la sesión de fotos y en la rueda de prensa.
SINOPSIS Paisito (Small Country) - Nada más pisar la tierra de sus padres, Xavi, el nuevo fichaje del Osasuna de Pamplona, se da de bruces con el pasado. A sus treinta y tantos acaba de poner por primera vez los pies fuera del Paisito y se reencuentra con Rosana que, entre el amor y el odio, se ha pasado veinte años esperando que Xavi viniera a buscarla y le explicara sus recuerdos de aquel Uruguay de 1973. Aquel Uruguay en el que su famosa democracia y sus millones de cabezas de ganado no podían ocultar el descontento del pueblo, la corrupción endémica de los políticos, los tupamaros, los milicos o el golpe de estado que ya se sabe que van a dar. En medio de todo aquello, el padre de Rosana y el de Xavi no querían otra cosa que proteger a sus hijos y vivir una vida consecuente con sus ideas... y ver fútbol, claro. Porque en el Paisito el fútbol lo es todo, incluso en tiempos de guerra.
CRÉDITOS
Dirección Ana Díez
Producción Tornasol Films (España), Haddock Films (Argentina), La Jolla Films (Uruguay)
Guión Ricardo Fernández Blanco
Fotografía Alfonso Parra
Música Lucio Godoy
Montaje Fernando Pardo
Intérpretes Emilio Gutiérrez Caba, Andrea Davidovics, María Botto, Nicolás Pauls, Mauricio Davub, Viviana Saccone
Hemos recibido y compartimos con los amigos y visitantes de la Esquina, un avance de el nuevo libro de Eduardo Galeano, "Espejos - Una historia casi universal" (Editorial Siglo XXI), que saldrá a la venta el próximo 15 de abril. Esperamos lo disfruten tanto como nosotros.
Las invisibles
Mandaba la tradición que los ombligos de las recién nacidas fueran enterrados bajo la ceniza de la cocina, para que temprano aprendieran cuál es el lugar de la mujer, y que de allí no se sale.
Cuando estalló la revolución mexicana, muchas salieron, pero llevando la cocina a cuestas. Por las buenas o por las malas, por secuestro o por ganas, siguieron a los hombres de batalla en batalla. Llevaban el bebé prendido a la teta y a la espalda las ollas y las cazuelas. Y las municiones: ellas se ocupaban de que no faltaran tortillas en las bocas ni balas en los fusiles.
Y cuando el hombre caía, empuñaban el arma. En los trenes, los hombres y los caballos ocupaban los vagones. Ellas viajaban en los techos, rogando a Dios que no lloviera.
Sin ellas, soldaderas, cucarachas, adelitas, vivanderas, galletas, juanas, pelonas, guachas, esa revolución no hubiera existido.A ninguna se le pagó pensión.
Los invisibles
En 1869, el canal de Suez hizo posible la navegación entre dos mares.
Sabemos que Ferdinand de Lesseps fue autor del proyecto, que el pachá Said y sus herederos vendieron el canal a los franceses y a los ingleses a cambio de poco o nada, que Giuseppe Verdi compuso la ópera Aída para que fuera cantada en la inauguración y que noventa años después, al cabo de una larga y dolida pelea, el presidente Gamal Abdel Nasser logró que el canal fuera egipcio.¿Quién recuerda a los ciento veinte mil presidiarios y campesinos, condenados a trabajos forzados, que construyendo el canal cayeron asesinados por el hambre, la fatiga y el cólera?En 1914, el canal de Panamá abrió un tajo entre dos océanos.
Sabemos que Ferdinand de Lesseps fue autor del proyecto, que la empresa constructora quebró, en uno de los más sonados escándalos de la historia de Francia, que el presidente de Estados Unidos, Teddy Roosevelt, se apoderó del canal y de Panamá y de todo lo que encontró en el camino, y que sesenta años después, al cabo de una larga y dolida pelea, el presidente Omar Torrijos logró que el canal fuera panameño.¿Quién recuerda a los obreros antillanos, hindúes y chinos que cayeron construyéndolo? Por cada kilómetro murieron setecientos, asesinados por el hambre, la fatiga, la fiebre amarilla y la malaria.
El héroe
¿Cómo hubiera sido la guerra de Troya contada desde el punto de vista de un soldado anónimo? ¿Un griego de a pie, ignorado por los dioses y deseado no más que por los buitres que sobrevuelan las batallas? ¿Un campesino metido a guerrero, cantado por nadie, por nadie esculpido? ¿Un hombre cualquiera, obligado a matar y sin el menor interés de morir por los ojos de Helena?
¿Habría presentido ese soldado lo que Eurípides confirmó después? ¿Que Helena nunca estuvo en Troya, que sólo su sombra estuvo allí? ¿Que diez años de matanzas ocurrieron por una túnica vacía?Y si ese soldado sobrevivió, ¿qué recordó?Quién sabe.Quizás el olor. El olor del dolor, y simplemente eso.
Tres mil años después de la caída de Troya, los corresponsales de guerra Robert Fisk y Fran Sevilla nos cuentan que las guerras huelen. Ellos han estado en varias, las han sufrido por dentro, y conocen ese olor de podredumbre, caliente, dulce, pegajoso, que se te mete por todos los poros y se te instala en el cuerpo.
Es una náusea que jamás te abandonará.
Americanos
Cuenta la historia oficial que Vasco Núñez de Balboa fue el primer hombre que vio, desde una cumbre de Panamá, los dos océanos. Los que allí vivían, ¿eran ciegos?¿Quiénes pusieron sus primeros nombres al maíz y a la papa y al tomate y al chocolate y a las montañas y a los ríos de América? ¿Hernán Cortés, Francisco Pizarro?
Los que allí vivían, ¿eran mudos?Lo escucharon los peregrinos del Mayflower: Dios decía que América era la Tierra Prometida. Los que allí vivían, ¿eran sordos?Después, los nietos de aquellos peregrinos del norte se apoderaron del nombre y de todo lo demás.
Ahora, americanos son ellos. Los que vivimos en las otras Américas, ¿qué somos?Fundación de las desaparicionesMiles de muertos sin sepultura deambulan por la pampa argentina. Son los desaparecidos de la última dictadura militar.La dictadura del general Videla aplicó en escala jamás vista la desaparición como arma de guerra.
La aplicó, pero no la inventó. Un siglo antes, el general Roca había utilizado contra los indios esta obra maestra de la crueldad, que obliga a cada muerto a morir varias veces y que condena a sus queridos a volverse locos persiguiendo su sombra fugitiva.En la Argentina, como en toda América, los indios fueron los primeros desaparecidos. Desaparecieron antes de aparecer.
El general Roca llamó conquista del desierto a su invasión de las tierras indígenas. La Patagonia era un espacio vacío, un reino de la nada, habitado por nadie.Y los indios siguieron desapareciendo después. Los que se sometieron y renunciaron a la tierra y a todo, fueron llamados indios reducidos: reducidos hasta desaparecer. Y los que no se sometieron y fueron vencidos a balazos y sablazos, desaparecieron convertidos en números, muertos sin nombre, en los partes militares.
Y sus hijos desaparecieron también: repartidos como botín de guerra, llamados con otros nombres, vaciados de memoria, esclavitos de los asesinos de sus padres.Padre ausenteRobert Carter fue enterrado en el jardín.En su testamento, había pedido descansar bajo un árbol de sombra, durmiendo en paz y en oscuridad. Ninguna piedra, ninguna inscripción.
Este patricio de Virginia fue uno de los más ricos, quizás el más, entre todos aquellos prósperos propietarios que se independizaron de Inglaterra.Aunque algunos padres fundadores de Estados Unidos tenían mala opinión de la esclavitud, ninguno liberó a sus esclavos.
Carter fue el único que desencadenó a sus cuatrocientos cincuenta negros para dejarlos vivir y trabajar según su propia voluntad y placer. Los liberó gradualmente, cuidando de que ninguno fuera arrojado al desamparo, setenta años antes de que Abraham Lincoln decretara la abolición.
Esta locura lo condenó a la soledad y al olvido.Lo dejaron solo sus vecinos, sus amigos y sus parientes, todos convencidos de que los negros libres amenazaban la seguridad personal y nacional.Después, la amnesia colectiva fue la recompensa de sus actos.
La Justicia ve
La historia oficial de Brasil sigue llamando inconfidencias, deslealtades, a los primeros alzamientos por la independencia nacional.Antes de que el príncipe portugués se convirtiera en emperador brasileño, hubo varias tentativas patrióticas. Las más importantes fueron las de Minas Gerais y Bahía.
El único protagonista de la Inconfidencia mineira que fue ahorcado y descuartizado, Tiradentes, el sacamuelas, era un militar de baja graduación. Los demás conspiradores, señores de la alta sociedad minera hartos de pagar impuestos coloniales, fueron indultados.
Al fin de la Inconfidencia bahiana, el poder colonial indultó a todos, con cuatro excepciones: Manoel Lira, João do Nascimento, Luis Gonzaga y Lucas Dantas fueron ahorcados y descuartizados. Los cuatro eran negros, hijos o nietos de esclavos.Hay quienes creen que la Justicia es ciega.
Olympia
Son femeninos los símbolos de la revolución francesa, mujeres de mármol o bronce, poderosas tetas desnudas, gorros frigios, banderas al viento.Pero la revolución proclamó la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano, y cuando la militante revolucionaria Olympia de Gouges propuso la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana, la guillotina le cortó la cabeza.
Al pie del cadalso, Olympia preguntó:–Si las mujeres estamos capacitadas para subir a la guillotina, ¿por qué no podemos subir a las tribunas públicas?No podían. No podían hablar, no podían votar.Las compañeras de lucha de Olympia de Gouges fueron encerradas en el manicomio.
Y poco después de su ejecución, fue el turno de Manon Roland. Manon era la esposa del ministro del Interior, pero ni eso la salvó. La condenaron por su antinatural tendencia a la actividad política. Ella había traicionado su naturaleza femenina, hecha para cuidar el hogar y parir hijos valientes, y había cometido la mortal insolencia de meter la nariz en los masculinos asuntos de estado.
El VII Congreso de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) comenzó con la presencia de Raúl Castro, Presidente de los Consejos de Estado y de Ministros, en el Palacio de las Convenciones, en La Habana, luego de todo un año preparatorio de plenarias y análisis a lo largo del país, con los que la UNEAC fomentó un ambiente de debate e intercambio, serias valoraciones sobre su quehacer dentro de nuestra cultura y sobre la interacción con sus miembros, que ya traen aires de renovación para la institución.
Al VII Congreso de la UNEAC asisten 415 delegados que se reunirán en comisiones para analizar diversos temas, y en plenaria el consenso final. En este primer encuentro ―al que seguirán otras cuatro sesiones hasta el viernes cuatro de abril― el tema analizado es el de la relación entre la cultura y la sociedad. "Cuando las puertas de la cultura se abren, no se cierran jamás", afirmó Miguel Barnet en su discurso de bienvenida, que fue precedido por la proyección del documental Un puñado de semillas, con imágenes de archivo de congresos anteriores y entrevistas a los fundadores de la Unión. Barnet concluyó sus palabras dedicando la cita al Aniversario 50 de la Revolución Cubana, a Fidel y a Raúl, y recordando a Sergio Corrieri, quien presidió la Comisión Organizadora antes de su fallecimiento. A continuación se leyó una carta enviada por Tony Guerrero a los delegados, de los cuales forma parte.
El actual congreso será heredero de los temas debatidos en el VI Congreso de la UNEAC, y recontextualizará algunos de aquellos asuntos que requieren de una nueva perspectiva. Entre los propósitos del Congreso, como consta en el Informe Central leído también por Miguel Barnet, destaca la voluntad de revitalizar la organización y salvaguardar su propósito fundamental en nuestra sociedad, el de impulsar y proteger la cultura cubana y contribuir a la puesta en práctica de la política cultural; fortalecer además el lugar de la UNEAC como organización aglutinadora de la vanguardia artística e intelectual cubana, y recuperar la selectividad de su crecimiento; defender las mejores tradiciones de la cultura nacional incluyendo las correspondientes a la cultura popular y contribuir a la difusión de sus valores a través de los medios masivos; auspiciar proyectos orientados a la investigación y a la experimentación en el campo del arte y la literatura; contribuir a la difusión de lo más relevante del pensamiento y de la cultura del mundo actual a fin de colocar a nuestros escritores y artistas en las coordenadas de la contemporaneidad, y articular la coherencia básica del proyecto de la UNEAC con las especificidades históricas y culturales de cada territorio.Se abordarán así cuestiones relacionadas con la proyección nacional e internacional de la cultura cubana, con los problemas que enfrenta la enseñanza artística; con las relaciones interraciales, uno de los temas principales del VI Congreso; con la relación entre la cultura y el turismo, con la arquitectura y el urbanismo, el trabajo comunitario, la situación laboral y de promoción de los jóvenes creadores y las remuneraciones y formas de pago a los artistas y escritores, entre otros.
Sus miembros estuvieron activos en las 13 Comisiones de trabajo que desde hace un año comenzaron a funcionar en todas las sedes del país y que sesionarán con caracter permanente, lugar donde primero se abordaron los temas traídos al Congreso, como el muy discutido de cultura y sociedad. Estas asambleas, que contaron además con la participación de altos directivos de los ministerios de cultura, del turismo y de la construcción, entre otros, demostraron que es posible encausar el trabajo de la organización mediante la crítica constructiva y la propuesta de soluciones a problemas concretos, y prepararon el terreno para las sesiones del Congreso.
"La primera responsabilidad de la UNEAC deberá ser la de vigilar la calidad de todos los procesos culturales que tengan lugar en la sociedad cubana y a la vez, constituir un espacio permanente para el diálogo sereno, analítico y crítico", se afirma en el texto del Informe de la comisión Cultura y sociedad, que también fue leído durante la apertura por Helmo Hernández, presidente de esta comisión. "Consideramos conveniente ―prosigue― participar junto con nuestro pueblo en las transformaciones que se promueven desde la dirección del Partido".
La UNEAC, fundada el 22 de agosto de 1961 y hoy con unos 8 500 miembros, celebró su último congreso hace diez años, cuando se realizó el VI Congreso con la hegemonía cultural imperialista como tema principal de reflexión. Desde entonces la sociedad cubana ha evolucionado y transitado por momentos de cambio que hacen indispensable su análisis desde la perspectiva de la cultura, una valoración de problemas y logros que marquen el camino a seguir.
El 28 de agosto de 1963 Martin Luther King brindó su discurso "Yo tengo un sueño" en los escalones del monumento a Lincoln en Washington D.C. A continuación, el texto completo del discurso.
Estoy feliz de unirme a ustedes hoy en lo que quedará en la historia como la mayor demostración por la libertad en la historia de nuestra nación.
Hace años, un gran americano, bajo cuya sombra simbólica nos paramos, firmó la Proclama de Emancipación. Este importante decreto se convirtió en un gran faro de esperanza para millones de esclavos negros que fueron cocinados en las llamas de la injusticia. Llegó como un amanecer de alegría para terminar la larga noche del cautiverio.
Pero 100 años después, debemos enfrentar el hecho trágico de que el negro todavía no es libre. Cien años después, la vida del negro es todavía minada por los grilletes de la discriminación. Cien años después, el negro vive en una solitaria isla de pobreza en medio de un vasto océano de prosperidad material. Cien años después el negro todavía languidece en los rincones de la sociedad estadounidense y se encuentra a sí mismo exiliado en su propia tierra.
Y así hemos venido aquí hoy para dramatizar una condición extrema. En un sentido llegamos a la capital de nuestra nación para cobrar un cheque. Cuando los arquitectos de nuestra república escribieron las magníficas palabras de la Constitución y la Declaratoria de la Independencia, firmaban una promisoria nota de la que todo estadounidense sería el heredero. Esta nota era una promesa de que todos los hombres tendrían garantizados los derechos inalienables de "Vida, Libertad y la búsqueda de la Felicidad".
Es obvio hoy que Estados Unidos ha fallado en su promesa en lo que respecta a sus ciudadanos de color. En vez de honrar su obligación sagrada, Estados Unidos dio al negro un cheque sin valor que fue devuelto marcado "fondos insuficientes". Pero nos rehusamos a creer que el banco de la justicia está quebrado. Nos rehusamos a creer que no hay fondos en los grandes depósitos de oportunidad en esta nación. Entonces hemos venido a cobrar este cheque, un cheque que nos dará las riquezas de la libertad y la seguridad de la justicia.
También vinimos a este punto para recordarle de Estados Unidos, de la feroz urgencia del ahora. Este no es tiempo para entrar en el lujo del enfriamiento o para tomar la droga tranquilizadora del gradualismo. Ahora es el tiempo de elevarnos del oscuro y desolado valle de la segregación hacia el iluminado camino de la justicia racial. Ahora es el tiempo de elevar nuestra nación de las arenas movedizas de la injusticia racial hacia la sólida roca de la hermandad. Ahora es el tiempo de hacer de la justicia una realidad para todos los hijos de Dios.
Sería fatal para la nación el no percatar la urgencia del momento. Este sofocante verano del legítimo descontento del negro no terminará hasta que venga un otoño revitalizador de libertad e igualdad. 1963 no es un fin, sino un principio. Aquellos que piensan que el negro sólo necesita evacuar frustración y que ahora permanecerá contento, tendrán un rudo despertar si la nación regresa a su rutina habitual.
No habrá ni descanso ni tranquilidad en Estados Unidos hasta que el negro tenga garantizados sus derechos de ciudadano. Los remolinos de la revuelta continuarán sacudiendo los cimientos de nuestra nación hasta que emerja el esplendoroso día de la justicia.
Pero hay algo que debo decir a mi gente, que aguarda en el cálido umbral que lleva al palacio de la justicia: en el proceso de ganar nuestro justo lugar no deberemos ser culpables de hechos erróneos. No saciemos nuestra sed de libertad tomando de la copa de la amargura y el odio. Siempre debemos conducir nuestra lucha en el elevado plano de la dignidad y la disciplina. No debemos permitir que nuestra protesta creativa degenere en la violencia física. Una y otra vez debemos elevarnos a las majestuosas alturas de la resistencia a la fuerza física con la fuerza del alma.
Esta nueva militancia maravillosa que ha abrazado a la comunidad negra no debe conducir a la desconfianza de los blancos, ya que muchos de nuestros hermanos blancos, como lo demuestra su presencia aquí hoy, se han dado cuenta de que su destino está atado a nuestro destino. Se han dado cuenta de que su libertad está ligada inextricablemente a nuestra libertad. No podemos caminar solos. Y a medida que caminemos, debemos hacernos la promesa de que marcharemos hacia el frente. No podemos volver atrás.
Existen aquellos que preguntan a quienes apoyan la lucha por derechos civiles: "¿Cuándo quedarán satisfechos?" Nunca estaremos satisfechos en tanto el negro sea víctima de los inimaginables horrores de la brutalidad policial. Nunca estaremos satisfechos en tanto nuestros cuerpos, pesados con la fatiga del viaje, no puedan acceder a alojamiento en los moteles de las carreteras y los hoteles de las ciudades. No estaremos satisfechos en tanto la movilidad básica del negro sea de un gueto pequeño a uno más grande. Nunca estaremos satisfechos en tanto a nuestros hijos les sea arrancado su ser y robada su dignidad por carteles que rezan: "Solamente para blancos". No podemos estar satisfechos y no estaremos satisfechos en tanto un negro de Mississippi no pueda votar y un negro en Nueva York crea que no tiene nada por qué votar. No, no estamos satisfechos, y no estaremos satisfechos hasta que la justicia nos caiga como una catarata y el bien como un torrente.
No olvido que muchos de ustedes están aquí tras pasar por grandes pruebas y tribulaciones. Algunos de ustedes apenas salieron de celdas angostas. Algunos de ustedes llegaron desde zonas donde su búsqueda de libertad los ha dejado golpeados por las tormentas de la persecución y sacudidos por los vientos de la brutalidad policial. Ustedes son los veteranos del sufrimiento creativo. Continúen su trabajo con la fe de que el sufrimiento sin recompensa asegura la redención.
Vuelvan a Mississippi, vuelvan a Alabama, regresen a Georgia, a Louisiana, a las zonas pobres y guetos de las ciudades norteñas, con la sabiduría de que de alguna forma esta situación puede ser y será cambiada.
No nos deleitemos en el valle de la desesperación. Les digo a ustedes hoy, mis amigos, que pese a todas las dificultades y frustraciones del momento, yo todavía tengo un sueño. Es un sueño arraigado profundamente en el sueño americano.
Yo tengo un sueño que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo, creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales.
Yo tengo un sueño que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.
Yo tengo un sueño que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.
Yo tengo un sueño que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter.
¡Yo tengo un sueño hoy!
Yo tengo un sueño que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación; un día allí mismo en Alabama pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas.
¡Yo tengo un sueño hoy!
Yo tengo un sueño que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada, y toda la carne la verá al unísono.
Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir de la montaña de la desesperación una piedra de esperanza.
Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad. Con esta fe seremos capaces de trabajar juntos, de rezar juntos, de luchar juntos, de ir a prisión juntos, de luchar por nuestra libertad juntos, con la certeza de que un día seremos libres.
Este será el día, este será el día en que todos los niños de Dios serán capaces de cantar con un nuevo significado: "Mi país, dulce tierra de libertad, sobre ti canto. Tierra donde mis padres murieron, tierra del orgullo del peregrino, desde cada ladera, dejen resonar la libertad". Y si Estados Unidos va a convertirse en una gran nación, esto debe convertirse en realidad.
Entonces dejen resonar la libertad desde las prodigiosas cumbres de Nueva Hampshire. Dejen resonar la libertad desde las grandes montañas de Nueva York. Dejen resonar la libertad desde los Alleghenies de Pennsylvania! Dejen resonar la libertad desde los picos nevados de Colorado. Dejen resonar la libertad desde los curvados picos de California. Dejen resonar la libertad desde las montañas de piedra de Georgia. Dejen resonar la libertad de la montaña Lookout de Tennessee. Dejen resonar la libertad desde cada colina y cada topera de Mississippi, desde cada ladera, dejen resonar la libertad!
Y cuando esto ocurra, cuando dejemos resonar la libertad, cuando la dejemos resonar desde cada pueblo y cada caserío, desde cada estado y cada ciudad, seremos capaces de apresurar la llegada de ese día cuando todos los hijos de Dios, hombres negros y hombres blancos, judíos y gentiles, protestantes y católicos, serán capaces de unir sus manos y cantar las palabras de un viejo spiritual negro: "¡Por fin somos libres! ¡Por fin somos libres! Gracias a Dios todopoderoso, ¡por fin somos libres!"