El voto es a la vez derecho y deber. Yo quiero ejercerlo.... y vos???
Campaña por el voto en el exterior
Esquina por la alegría
"Hoy más que nunca la alegría es un artículo de primera necesidad, tan urgente como el agua o el aire. Pero nadie nos va a regalar ese derecho de todos; .... es preciso pelearlo...."
Eduardo Galeano
Esquina por Verdad y Justicia
Coordinadora Nacional por la Nulidad de la Ley de Caducidad
Nunca más terrorismo de estado
Esquina contra la violencia de género
Esquina contra el bloqueo
Esquina por la libertad de los 5
Esquina contra la pornografía infantil
Esquina Víctor Jara
Esquina contra la vergüenza
Ningún ser humano es ilegal
Hacelos valer
Campaña por nuestros derechos sexuales y reproductivos
Esquina contra la directiva del horror
PIT-CNT
Escritores por la Tierra
Foro social mundial de las migraciones
Esquina por la Paz
Esquina por la aparición de Julio López
Esquina Bertold Bretch
Primero se llevaron a los comunistas pero a mí no me importó porque yo no era. En seguida se llevaron a unos obreros pero a mí no me importó porque yo tampoco era. Después detuvieron a los sindicalistas pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista. Luego apresaron a unos curas pero como yo no soy religioso tampoco me importó. Ahora me llevan a mí pero ya es tarde.
Luego de las elecciones del Frente Amplio del pasado domingo, un verdadero shock recorrió los sectores de la otrora coalición y movimiento de izquierda.
En medio de las diversas evaluaciones, aparece una formulada por Esteban Valenti que, por su banalidad, sólo puede implicar una nueva operación política de quien fuera comunista, luego excomunista y posteriormente, un sutil anticomunista.
Defensor a ultranza del modelo soviético en el pasado, hoy es el hombre de confianza del eje Tabaré Vázquez / Danilo Astori, promotores de la denominada “renovación” del Frente Amplio. En otros términos, del vaciamiento ideológico de la fuerza. Es decir, su definitiva consagración como una expresión de centro, dejando atrás su identidad de izquierda.
Valenti, y figuras de segundo orden de Asamblea Uruguay, atribuyen la baja en la votación del domingo, al descontento de la gente con la gestión de la intendente Ana Olivera en Montevideo.
No vamos a discutir hoy si la gente está o no conforme con dicha administración. Pero Esteban, a quien conozco bastante bien, es lo suficientemente inteligente para saber que no es allí donde anida el descontento.
Sabe que no es cierto, pero igual lo dice. Sabe que no es real, pero igual opera y genera opinión.
Los Valentis omiten, curiosamente, que igual descenso de votantes se produjo en Canelones y Maldonado. El primero gobernado por Marcos Carámbula. El segundo, por Óscar de los Santos, hombre del riñón valentiniano.
Por qué lo omiten? Será casual?
En ninguno de los tres casos es dable pensar que la desmotivación pasa (al menos solamente), por la gestión municipal.
Pero sin dudas, detrás del direccionamiento de Valenti hacia Ana Olivera hay un golpe por elevación al Partido Comunista (quien te ha visto y quien te ve!), que junto a una minoría del Partido Socialista (el “garganismo”), son el último reducto de izquierda que va quedando en un Frente definitivamente ganado por el “progresismo”.
Lo de Esteban es una picardía, peligrosa.
Por qué? Porque desvía de exprofeso lo que, a mi entender, son las reales causas en las que se asienta el descontento y desconcierto de muchos frenteamplistas. Incluso, a algunos que, como quien escribe, votarán en blanco o anulado en las próximas elecciones.
Lamentablemente, el Frente Amplio está encaminado definitivamente hacia su consolidación, ni más ni menos, que como un partido tradicional, de esos que tanto criticábamos ayer nomás.
LA DEL DOMINGO, FUE UNA EXCELENTE VOTACION
Yo, por mi parte, creo que la votación fue excelente en lo cuantitativo. Tal vez mucho mayor de lo que un gobierno aislado de la gente, de lo que una fuerza política aislada de la gente, merecían.
Ya lo señalamos, pero vale la pena repetirlo. Hoy si los uruguayos queremos saber que opinan los gobernantes y / o dirigentes del Frente Amplio, no tenemos otra alternativa que mirar o escuchar los almuerzos de ADM o ver resúmenes de los desayunos de ACDE.
Como militante y comunicador, hice campaña por un Frente Amplio que gobernaría con la plena participación popular. Hoy, me siento un pelotudo. Me comí la pastilla.
De este tránsito gubernamental, podemos rescatar los Consejos de Ministros Abiertos y algún acto callejero en el gobierno de Tabaré.
Cuando nos jugamos por el Pepe, pensamos… ahora sí!
Otra vez me comí la pastilla.
Menos participación que antes!
Ambos gobiernos nunca se respaldaron en el pueblo, no abrieron espacios de participación, no convocaron siquiera a sus votantes. Le cerraron las puertas al propio pueblo frenteamplista.
Sin embargo, si se respaldaron y convocaron a los poderosos del capitalismo. Fueron y rindieron exámenes en sus oráculos, bien vestiditos, cómo niños buenos y obedientes. Demostraron que saben usar bien los cubiertos sin hacer papelones ante los ricos.
El Pepe, comiendo el asado del 1º. De Mayo con los principales representantes de la oligarquía nacional y transnacional! Y con la foto del Che en la pared! Es de humor negro!
En este autismo popular, el Frente tuvo una votación demasiado generosa. Los frentistas mostraron una voluntad de participación que la mayor parte de sus dirigentes no merecían.
Pero, hasta allí llegaron. Un orgasmo electoral y, nada más. No de la gente, que sigue teniendo una capacidad de entrega extraordinaria. Sino de los que en la luz y en las sombras mueven los hilos del progresismo.
No lo niego: miro con envidia a los gobiernos de Argentina, Bolivia, Ecuador, Venezuela y otros, que constantemente se respaldan en la movilización popular. Con algunos tenemos mayores coincidencias que con otros. Pero, siempre hacen política con el pueblo movilizado.
Acá nada, nadita. Y todavía pretendían mayor participación?
Los Valentis, y no por ingenuidad, omiten señales, políticas y conductas de los líderes frenteamplistas que van en directa colisión con lo sostenido por la Izquierda por más de 30 años. Muchos más si miramos la historia zurda en el Uruguay.
Y pretendían más participación?
Los compañeros frenteamplistas, han sido demasiado generosos. Demasiado.
La campaña para los comicios internos en este domingo del gobernante Frente Amplio de Uruguay, acaparó los principales espacios de la prensa escrita, radial y televisiva de este país durante la semana.
Los cuatro candidatos a presidir la coalición de izquierda efectuaron intensas jornadas proselitistas conjuntas por todo el país y también en Buenos Aires, que tuvieron como colofón un acto de cierre el jueves último.
El club deportivo Platense, en el popular barrio El Cordón, recibió un desborde de frenteamplistas, portadores de banderas de los respectivos sectores y en especial el estandarte de las tres franjas: roja, azul y blanca, identificativo del Frente (FA).
Intervinieron el actual presidente del FA, Jorge Brovetto, y los aspirantes Ernesto Agazzi (Movimiento de Participación Popular), Enrique Rubio (Vertiente Artiguista), Mónica Xavier (Partido Socialista) y Juan Castillo (Partido Comunista).
Las intervenciones estuvieron centradas en llamados unitarios y, entre otros conceptos, destacaron la futura labor organizativa y de funcionamiento de la agrupación para lograr una tercera etapa de gobierno frentista (2015-2020).
En las elecciones de este domingo podrán participar todos los seguidores del Frente mayores de 14 años y los que opten por incorporarse a la fuerza política.
Estarán habilitados más de mil locales de votación en todo el país en comités de base, sectores de la fuerza y en otros inmuebles.
Durante la jornada dominical se votará por el presidente del FA, la representación en el Plenario Nacional y en la Mesa Política de los sectores políticos y las bases, e iguales cargos en los 19 departamentos (provincias).
En medio de la más grave crisis de identidad en su historia, el Frente Amplio se encamina una radicalización en su proceso hacia el progresismo, dejando de lado históricos postulados de izquierda.
Los principales líderes de la coalición quieren matar al movimiento. Bajo la presunción de que “las bases” no guardan relación con “el electorado” y tienen un peso “muy grande”, la tendencia del progresismo frentista es llevar a su mínima expresión la participación e incidencia de los militantes.
Así lo recomiendan los politólogos o encuestólogos, también conservadores. Para unos y otros, todo se reduce en juntar votos. Por qué o para qué, esta cada vez menos claro.
Pensamos que hay una gran distancia entre el votante, que en una o más elecciones decide confiar su sufragio al Frente Amplio y el militante, que construye diariamente a la fuerza política..
Sin embargo, desde hace ya tiempo, los sectores conservadores del Frente, vienen estigmatizando a los militantes. Son esos sectores que, justamente, cuentan con votos pero no con gente. Como ejemplo, algo que nunca hubiéramos imaginado: partidos y movimientos frenteamplistas contratando, pagando a brigadas para hacer pintadas, pegatinas y hasta para poner mesas en todo el país. Creíamos que eso era de blancos y colorados. Pero no, también se nos metió adentro.
Hay sin duda una crisis de participación, pero ésta golpea mayormente a los sectores frentistas que tienen un mayor manejo cupular de sus temas. Espacios donde las resoluciones las toma un líder y pocos más; eso, por cierto, no es un gran estímulo para la militancia.
Pero, paradojalmente, son esos mismos sectores, sin militantes, los que cuentan con mayores recursos (mayor cantidad de donaciones de los grandes grupos de poder), para desarrollar intensas campañas mediáticas. Esto incide claramente en su visualización dentro del electorado y suelen sacar buenos réditos a la hora de las urnas. Pocos militantes, mucha plata y muchos votos.
El caso no es aplicable en todas las situaciones. Mencionemos, como excepción, al MPP. La fuerza constituida por los ex guerrilleros tupamaros, encontraron en el hoy presidente José Mujica un hombre de tal capacidad comunicativa, de tal gestualidad, que no necesitó de grandes campañas mediáticas para ser el grupo con más apoyo de la izquierda. Pero los “mujicas” no abundan, aparecen muy cada tanto.
Es cierto que los Comités de Base necesitan muchas reformulaciones, entre ellas ser un ámbito barrial que se abra a todos los vecinos, que trabaje políticamente con el espectro más amplio de gente. Sin renunciar a sus debates políticos, sin los cuales carecerían de sentido; tienen que ser nucleadores del sentir de la gente, generadores de acciones concretas para el ámbito donde se ubican. Particularmente, espacio de interacción de los jóvenes.
Pero minimizar su participación en la estructura frenteamplista, es un hecho muy grave. Repetimos: hay que distinguir al votante del militante, aunque sea obvio. El primero de ellos, como decíamos, confía su voto en un momento determinado, en el día de las elecciones, sin ningún otro compromiso que lo una a la fuerza política.
Por el contrario, el militante es aquel que construye con su esfuerzo cotidiano a esa fuerza. Haciendo, pensando, debatiendo. Es protagonista cotidiano del quehacer frenteamplista, no un mero espectador.
Dicen los conservadores del Frente (y la prensa oficialista y la de la derecha), y tal vez tengan razón, que la mayor parte de esa militancia está identificada con el Partido Comunista, el Socialista y el MPP. Pero es responsabilidad de esos sectores progresistas, promover lo que siempre fue una cultura distintiva de la izquierda: la participación. Ergo, democratizarse a si mismos y estimular la militancia de sus adherentes.
Graves han sido también las omisiones de los dos gobiernos frenteamplistas. Ambos se encargaron de dejar en claro que no serían gestiones participativas (pese a que eso sería una de las esencias de un gobierno de izquierda). Todos fuimos testigos de cómo se fue apagando el entusiasmo militante. La gente no quería un cargo, quería hacer, incidir, participar, encausar sus ganas y alegría en tareas concretas, es decir, comprometerse aún más. Por convicción, no por conveniencia. Pero, ganada la elección, Tabaré Vázquez primero y Mujica luego, dejaron en claro que no habría lugar para la gente. (NE: Pensamos que esta situación se remonta al primer gobierno departamental de Tabaré Vázquez. Recordarán el entusiasmo y la disposición que teníamos de poder colaborar de forma militante en las tareas concretas, cosa que no se nos permitió.)
Como charlatán de radio, lo viví en M24. Cientos de llamados, y no exagero, preguntándome luego del triunfo del Taba: que hago?, en que puedo ayudar?, cuándo nos van a llamar?, qué puedo aportar?.... Con el transcurso de los meses, la gente dejó de preguntar, bajó los brazos. No se sintió involucrada en una administración que la obvió.
Pero, además, ni Tabaré ni Mujica enarbolaron en sus discursos los valores de la izquierda (como si lo hicieron los presidentes de la derecha). Fueron tan “políticamente correctos”, que paulatinamente fueron apagando el entusiasmo, el compromiso de la gente. Este aspecto se agudizó mucho más, para nuestra sorpresa, en el actual gobierno del Pepe, nadie lo hubiera pensado tampoco.
Paradoja: hoy las tan necesarias y democráticas confrontaciones, se dan dentro del Frente. Porque la izquierda y, particularmente el progresismo, no confrontan con la derecha. Los sectores más conservadores, y aún reaccionarios, se sienten cómodos con el estilo del Pepe: no hay buenos y malos, todos somos hijos de la patria, el bendito sol oriental que nos ilumina a todos, ricos y pobres, etc., etc. Como dice la Catalina, Mujica se ha vuelto un teletubbie enamorado, aunque a veces nos cuente anécdotas de cuando llevaba una pistola en la cintura.
Peor aún, cuando el Pepe da palo, es generalmente a la gente del propio frente, o a los que reclamamos valores esenciales como la Verdad y la Justicia. O queremos proteger nuestro medio ambiente, que es proteger a la gente. O nos preocupamos de la extranjerización de la tierra. Nos acusa de ser portadores de odio y rencor!
Su compa inseparable, Fernández Huidobro, aporta lo suyo. Acusa en Canal 12 a los familiares de los desaparecidos de estar buscando guita y no a su gente. De que hay mucha plata en juego. Una inmoralidad. A la vez que defendió a los genocidas que participaron en el asesinato del también genocida Eugenio Berríos. Los procesaron en Chile y el Ñato los calificó de… “presos políticos”!!! Otra inmoralidad.
No en vano, la derecha elogia al Presidente, al Ñato, a Semproni... Y hasta los más reaccionarios, llegaron a calificar de “generosa” la entrega que hicieron en sus tiempos de guerrilleros. Jamás pensé escuchar algo así de esas bocas!
Es el mundo al revés!
Pahhh, toy mareado.
De qué estaba hablando? Mejor la seguimos en una próxima. Pensando en como sumar y no restar participación y ciudadanía en la izquierda. Porque de lo contrario, el Frente Amplio se irá estrechando cada vez más. Ganando elecciones, pero íntimamente, ideológicamente, derrotado.
Este fin de semana, el vicepresidente Danilo Astori y la senadora Lucía Topolansky (MPP) manifestaron por separado la necesidad de repensar la decisión de dar sanción definitiva al proyecto interpretativo de la Ley de Caducidad.
Astori alertó sobre “consecuencias negativas” tanto políticas como jurídicas si se aprueba la iniciativa e indicó que “está en juego la credibilidad” del Frente Amplio (FA). “La postergación de la consideración del proyecto en Diputados es útil para que todos pensemos cómo se pueden evitar esas consecuencias [...] y al mismo tiempo, permitir el cumplimiento de la sentencia de la Corte Interamericana. Espero que se pueda encontrar la salida antes del 20 de mayo”, afirmó a El País. Topolansky dijo en Salto que no tiene “claro qué va a pasar”. “Se ha entreverado mucho la madeja. Esperemos que con el correr de los días se despeje un poquito el panorama”, declaró, según El Pueblo.
El diputado Alfredo Asti (Asamblea Uruguay, AU), del mismo sector que Astori, recalcó a la diaria que AU “respeta la unidad de acción” del FA y “tiene en cuenta la decisión del plenario” de eliminar la Ley de Caducidad, pero que “ha sido crítico de todo el proceso”. “Estaremos a lo que el FA resuelva en este período de reflexión, pero hay que ver también las señales de Presidencia”, precisó en referencia a las afirmaciones de José Mujica acerca de que con la aprobación del interpretativo se arriesga la “unidad nacional”.
El diputado Aníbal Pereyra (MPP) enfatizó que pese a las advertencias de los catedráticos de que el interpretativo es inconstitucional “lo único que hay es una firme decisión política del plenario” y “la necesidad de cumplir con el fallo de la Corte Interamericana”. Pereyra explicó que la propuesta del abogado Martín Risso -que Astori consideró un “camino ágil”- no cumple con esa sentencia que “el propio Risso dijo que Uruguay debe cumplir”.
Risso plantea la derogación de la Ley Caducidad y que, para sus efectos en el pasado, el Ejecutivo decrete la nulidad de los actos administrativos por los cuales se aplicó esa norma. Pereyra explicó que este camino dejaría afuera los casos para los cuales la Suprema Corte de Justicia declaró constitucional la Ley de Caducidad -entre ellos el de Gelman-, ya que este organismo no puede pronunciarse dos veces sobre los mismos expedientes. “Hoy no está en discusión que el 20 de mayo se vote”, concluyó.
Felipe Michelini (Nuevo Espacio) afirmó que como coordinador de bancada hasta el momento no recibió ningún planteo. “Si el Ejecutivo quiere decretar, me parece bien, pero eso no quita la necesidad de aprobar el interpretativo. Tanto que critican que el proyecto no cumple con el principio de retroactividad de la ley penal, no hay ley más retroactiva que la propia Caducidad”, apuntó.
El presidente del FA, Jorge Brovetto, aseguró en diálogo con la diaria que “no hay ninguna posibilidad” de que se convoque un plenario antes del 20 de mayo para que revea su decisión, si bien reglamentariamente es posible. “La posición de Astori es la posición de [Eleuterio Fernández] Huidobro y de otros. Cuando se actúa correctamente no deben hacerse cálculos políticos sino éticos. Uruguay no está cumpliendo con los derechos humanos. Eso es lo peor que nos pueden decir y yo, como dirigente político, tengo la obligación moral de dar los pasos para hacerlos respetar y darle a la Justicia el valor que tiene. Definitivamente, los intereses políticos no pueden estar por encima de la Justicia”, señaló.
Cuatro décadas han pasado desde la concreción de un sueño acunado por la lucha de muchas generaciones. En este 2011, nos corresponde a los frenteamplistas la ineludible tarea de recuperar la utopía que, paulatinamente, nuestra fuerza va abandonando.
Somos una Coalición y Movimiento de Izquierda.
El avance del llamado "progresismo" (ayer "nueva izquierda), y el debilitamiento ideológico, corroen los cimientos mismos del Frente Amplio, volviendo inocua una herramienta que nació para transformar las estructuras del Uruguay.
Es tarea de los frenteamplistas, hacerse oír ante aquellos dirigentes que conducen a nuestro Frente, mediante sucesivas "actualizaciones ideológicas", a una sucesión de renuncias del legado de tantos compañeros.
No nacimos para ejercer una mera administración del capitalismo.
Nacimos para cambiar las injustas estructuras del Uruguay. No para consolidarlas con un manejo más "humano", pero siempre funcional a Oligarquía y el Imperialismo (términos erradicados y pecaminosos en el lenguaje progresista).
Qué no nos roben el Frente Amplio! Volvamos a beber en la fuente de la sabiduría popular que le dio origen. Les proponemos, desde LaZurda, que esta sea la tarea política fundamental.
Para leer la Declaración Constitutiva del FA, del 5 de Febrero de 1971, ingresá AQUÍ
Homenaje del Dr. Hugo Villar al pueblo, protagonista de esa gesta heroica, que causó el asombro del mundo.
Hoy se cumplen los 30 años del plebiscito de 1980, cuando el pueblo le dijo NO al proyecto de la dictadura de perpetuarse con una constitución antidemocrática. Varias actividades están previstas, incluyendo una concentración en la explanada de la Universidad a la hora 19.00.
En estos días, diversas publicaciones lo recuerdan, y diversas personalidades de todos los sectores, escriben sobre el hecho, desde distintas perspectivas. El doctor Hugo Villar, presidente en esos años del Frente Amplio en el exilio, destaca la importancia de la lucha en el exterior. He aquí el artículo del doctor Villar:
"El golpe de Estado de junio de 1973 formó parte de una gran operación continental estratégica, organizada y apoyada desde los Estados Unidos de Norteamérica, como quedó demostrado por esa época en la Carta de Santa Fe, y de la que formaron parte en un breve período de tiempo las de Brasil, Chile y Argentina, sumadas a la antigua dictadura de Paraguay. En el Uruguay el pretexto fue la lucha contra el Movimiento de Liberación Nacional, ya derrotado militarmente en esa fecha; su verdadera finalidad, como en los otros países, era detener el avance de las fuerzas políticas progresistas y de las organizaciones sindicales, que se desarrollaba en esos países.
La dictadura en Uruguay estuvo entre las más sangrientas y represivas del continente.
Durante su duración de once años, nuestro pueblo luchó y resistió sin pausas y sin treguas, en todos los frentes. A la feroz represión se opuso una indoblegable resistencia.
Esa lucha estuvo jalonada dentro del país, por acontecimientos memorables:
* la lucha permanente de los trabajadores, que se inició con la huelga general de trabajadores y estudiantes convocada por la Convención Nacional de Trabajadores y marcó el comienzo de una resistencia que se mantuvo inalterable durante todo el régimen dictatorial
* las elecciones universitarias de 1973, con voto obligatorio y una contundente victoria de los sectores democráticos, lo que significó un duro golpe para el régimen, del que no pudo recuperarse a nivel universitario. La formación en 1982 de la Federación de Estudiantes de Secundaria y de la Coordinadora Frenteamplista Universitaria
* Más adelante, la derrota de las llamadas comisiones paritarias y del intento de crear una organización sindical nacionalista, procedimientos todos en que el régimen se jugó a crear sindicatos amarillos y dirigencias dóciles y amañadas.
Ni un instante de tregua le dieron los trabajadores a la dictadura
* La resistencia en las cárceles, el silencio de nuestros compañeros, mujeres y hombres en la tortura; qué forma más combativa, en esos momentos, que el silencio de nuestros presos, que no delataban a sus compañeros, lo que a algunos les costó la vida, o que a otros les costó padecer graves lesiones o problemas de todo tipo, ante la impotencia de los propios torturadores, incapaces de comprender tanta dignidad
* el fracaso total en el propósito de crear un aparato político oficialista. Sólo contaron con la complicidad de algunos dirigentes corruptos y de ideología fascista de los partidos tradicionales
* la falta de apoyo de artistas, cantores y otras expresiones de la cultura
* y el trabajo desde el exilio.
Dentro de ese complejo proceso de ideología fascista basado en la llamada "doctrina de seguridad nacional", la fecha del 30 de noviembre de 1980, alcanza un enorme significado. El triunfo del NO no fue un hecho aislado, ni solamente la derrota de una dictadura en un plebiscito. Fue el resultado de un largo proceso de acumulación de fuerzas de todos los sectores democráticos, desarrollado en todos los frentes, dentro y fuera del país, pero que a su vez significó un golpe contra las otras dictaduras del continente, y sirvió para acelerar la descomposición interna del régimen en el Uruguay y la derrota en corto plazo de esa y las otras dictaduras del continente.
Su valor crece aún más, porque se dio en medio de las más duras condiciones, en un clima de represión brutal, con miles de presos políticos, torturados, destituidos y exiliados, con los sindicatos y los partidos políticos ilegalizados y con la complicidad de los grandes medios de comunicación.
Quiero dedicar un espacio para recordar el papel del exilio, frecuentemente no valorizado.
Como tarea asignada por la dirección del Frente Amplio, nos correspondió participar en la organización y el funcionamiento del Frente Amplio desde el exterior del país, actuando como secretario ejecutivo en el Exterior.
El exilio uruguayo durante la dictadura, fue el más numeroso en relación a nuestra población, y el más disperso a través del mundo.
No fue un exilio que se quedó en la nostalgia. Sin duda que se sufrió la nostalgia. Sólo quienes lo vivieron, alcanzan a comprender cuánto se siente la ausencia forzada de familiares, amigos y compañeros, los entrañables recuerdos de nuestra tierra, de nuestra gente, de la rambla, las plazas y las calles arboladas de Montevideo y las hermosas, apacibles y acogedoras ciudades y pueblos del interior de nuestro país.
En un exilio tan numeroso, las experiencias fueron muy diversas, y las formas de reaccionar fueron muy diferentes. Hubo compañeros que nunca se adaptaron. Sin duda hay excepciones a lo que voy a expresar.
Pero puedo decir, por haber conocido la realidad en muchas ciudades, que el exilio uruguayo, al mismo tiempo que supo integrarse a la vida de diferentes pueblos, vivió permanentemente de cara al país, sintiendo como propios los sufrimientos de nuestros presos, de nuestros torturados, de los perseguidos por la dictadura, de los destituidos, de quienes sufrían de mil manera las barbaridades y horrores cometidos por la dictadura.
Fue fundamentalmente un exilio combativo, altamente politizado, que en lugar de debilitarse y perder su identidad, supo fortalecerse ideológicamente, confiar en nuestro pueblo, y prepararse para volver mejorados, cuando se produjera el regreso al país.
Fue además un exilio organizado. En este sentido, la organización del Frente Amplio en el Exterior, jugó un papel de importancia fundamental.
Partimos de la base de que la dirección del Frente estaba dentro de nuestro país. Con el compañero Seregni preso, la dirección estaba a cargo de Juan José Crottogini y un grupo de compañeros, actuando desde la clandestinidad.
Desde su creación en 1976, el Frente Amplio en el Exterior, definió claramente sus objetivos:
1. Luchar por la liberación de todos los presos políticos del Uruguay, y por una Amnistía General
2. Fortalecer la unidad del Frente Amplio. Un solo Frente Amplio dentro y fuera del país
3. Estimular la más amplia convergencia de las organizaciones democráticas de nuestro país, en la lucha contra la dictadura
4. Desarrollar un amplio movimiento de solidaridad internacional, en la lucha contra la dictadura
Sobre la base de esos objetivos se organizaron progresivamente 50 Comités del Frente Amplio en 30 ciudades de América, Europa y Australia, que actuaron coordinadamente mediante las directivas de la dirigencia dentro del país trabajando, las resoluciones del Comité Coordinador y el trabajo permanente del secretario ejecutivo en el Exterior.
Se realizaron reuniones con gobiernos, sindicatos y organizaciones sociales de todos esos países, con comisiones de Naciones Unidas, Derechos Humanos, Unión Parlamentaria, Cruz Roja, Amnistía Internacional y otras organizaciones, reuniones locales y campañas por la amnistía.
Eso permitió generar un gigantesco movimiento de solidaridad internacional, que apoyó la lucha contra la dictadura, sirvió para su progresivo aislamiento.
Vaya hoy nuestro emocionado homenaje a nuestro pueblo, protagonista de esa gesta heroica, que causó el asombro del mundo entero.
Frente a la manifiesta y pública intención de anular la Ley de Caducidad difundida por varias fuerzas que integran el Frente Amplio y ante opiniones contradictorias de notorios juristas, como la del doctor José Korseniak, el Presidente de la República, resolvió y comunicó oportunamente al compañero Presidente del Frente Amplio Ing. Jorge Brovetto:
1 - Obedecer y acompañar las decisiones que la fuerza política adoptara por mayorías.
2 - No inmiscuirse en la decisión, por considerar que finalmente sería el Parlamento el que debía resolver.
3 - La razón básica era y es preservar la unidad y el apoyo al Gobierno, ante un tema conflictivo de clara responsabilidad parlamentaria.
En esta ocasión agrega:
- Que los aportes realizados por el Canciller Luis Almagro en una comisión del Frente Amplio, no fueron decisión del Gobierno, sino colaboración militante, personal e inconsulta del mismo.
- Que otras manifestaciones públicas sobre este asunto, son interpretaciones válidas o no, pero que no incluyen al Presidente, quien expresamente resolvió acompañar sin inmiscuirse.
- Que lamenta de que la discusión sobre tan delicado asunto, con argumentos y posicionamientos surgidos posteriormente en el Senado, no se diera en el Frente Amplio, ni en el debate previo en la Cámara de Representantes.
- El Presidente de la República, reafirma enfáticamente su apoyo y acatamiento a las decisiones que tome la mayoría expresa de la fuerza política que, por la vía procesos electorales inobjetables, lo responsabilizaron de la conducción del Gobierno.
El senador Enrique Rubio (Vertiente Artiguista) se mostró partidario de promover la convocatoria del Tribunal de Conducta del Frente Amplio para que analice lo que a su juicio son "una colección de agravios de orden realmente muy pesado" de parte del senador Jorge Saravia al fundamentar su postura sobre la Ley de Caducidad.
Senador Enrique Rubio. "Son declaraciones y pronunciamientos que a nuestro juicio están más allá de la raya. Una cosa es la diferencia sobre temas y problemas que se pueden discutir todo lo que se quiera, pero otra cosa es la descalificación.
Por lo que estamos percibiendo en estos días hay pronunciamiento del senador Saravia que son agraviantes, primero para miembros del gobierno en la persona del ministro de Relaciones Exteriores, que es un compañero de nuestra fuerza política y del Ejecutivo", dijo Rubio.
En segundo lugar, agregó que "al afirmar (Saravia) que el proyecto de ley que se votó en Diputados sobre la ley de Caducidad, constituye una especie de golpe de Estado técnico, resulta a nuestro juicio absolutamente inaceptable, está más allá de las normas del compromiso político, rompe de alguna manera con el pacto que nos vincula, que establece que tiene que haber respeto en nuestro relacionamiento, más allá de las diferencias".
Asimismo, "en la medida que todo este tipo de pronunciamientos se reitera día tras día, hemos llegado a la conclusión que esta situación va más allá de los límites que podemos admitir como frenteamplistas y que esto lo tenemos que plantear a nivel de un Tribunal de Etica que evalúe la conducta política".
Tribunal de Conducta
Sobre las consecuencias sancionatorias, Rubio expresó que "depende de la evaluación que haga el Tribunal de Conducta que en muchos casos ha funcionado en el Frente Amplio, actúa, y las conclusiones son consideradas por el Plenario Nacional". Rubio recordó que la postura del FA fue resuelta sin votos en contra por el Plenario Nacional y por la Mesa Política. "Una cosa es tener distintos puntos de vista y otra cosa es una colección de agravios de orden realmente muy pesado, y eso nos obliga por una cuestión de ética y de vínculo político a plantear que esto está más allá de los límites que podemos admitir", agregó el legislador de la VA.
Saravia mantiene su decisión de no votar el proyecto de ley frenteamplista que declara ilegítima la Ley de Caducidad.
El único senador frenteamplista que tiene una clara posición contraria al proyecto interpretativo de la Ley de Caducidad es Jorge Saravia (Espacio 609). Ayer la ratificó tras la reunión que mantuvo con la senadora Lucía Topolansky, quien lo instó a acatar el mandato partidario. El diputado Gustavo Guarino (Alianza Progresista), suplente de Rodolfo Nin Novoa, afirmó a la diaria que su sector “velará por el principio de unidad del Frente Amplio”. Se aguarda la definición que este viernes tome la Cap-L, aunque se espera que sea en el mismo sentido.
La iniciativa aprobada en la Cámara de Diputados el miércoles pasado entrará hoy en el Senado para su tratamiento en la Comisión de Legislación y Códigos. Ayer, la bancada de senadores del Frente Amplio (FA) comenzó a abordar el tema, aunque no hubo definiciones. En principio, hoy de tarde recibirán al canciller Luis Almagro, quien informará sobre la situación del Estado uruguayo frente a la demanda presentada por Macarena y Juan Gelman por denegación de justicia para investigar la desaparición de María Claudia García en 1976.
Almagro destacó ayer la importancia de sancionar el texto para dar “protección efectiva a los derechos humanos”. Recordó que Uruguay recibe observaciones de la Comisión Interamericana por la vigencia de la Ley de Caducidad desde 1992. “Eso tiene que ver con las dificultades en cuanto al acceso a la justicia, y requiere una solución país”, alegó.
La audiencia será el 15 de noviembre. En la bancada se manejó la posibilidad de que el plenario trate la iniciativa antes de esa fecha, pero eso dependerá de cómo armonice el cronograma con la ley presupuestal, que debe recibir sanción definitiva el 3 de diciembre.
La fecha se fijará la próxima semana y también se votará la postura definitiva. Fuentes legislativas informaron a la diaria que ayer durante la reunión “nadie pidió libertad de acción”, pero que en todo caso, si esa petición existiera, lo resolvería la bancada por dos tercios de sus integrantes, como lo establece el reglamento de funcionamiento. “Por ahora hay una sola persona que manifestó su postura contraria”, recalcaron. Tras la reunión con Topolansky (Movimiento de Participación Popular), Saravia declaró que aprobar el interpretativo es como “dar un golpe de Estado técnico” y salió al cruce de las declaraciones de Almagro: “El ministro no entiende que la decisión del pueblo es superior a cualquier mandato parlamentario”.
En la misma línea se pronunció ayer el socialista y constitucionalista José Korzeniak, quien afirmó: “En la Constitución uruguaya no dice que el derecho internacional esté por encima”. Insistió también en que el camino son las declaraciones de inconstitucionalidad por parte de la Suprema Corte de Justicia, caso a caso. “Si la familia Gelman hubiera pedido la inconstitucionalidad, en vez de perder años en denuncias, hubiera salido antes que lo de Nibia Sabalsagaray”, disparó. La familia Gelman solicitó el recurso en febrero de 2004 y fue desestimado por la propia Suprema Corte de Justicia en mayo de ese año.
El viernes Amnistía Internacional exhortó a los legisladores de la cámara alta a aprobar la iniciativa a través de un comunicado público. “Es momento de demostrar que la existencia de una medida aprobada hace 24 años que contribuye a la impunidad y contraviene las obligaciones legales del país ya no se tolera. Poner fin a la ley es un imperativo legal y moral urgente”, expresó. Consultada por la diaria, la senadora Constanza Moreira (Espacio 609) se manifestó confiada en que “se llegará a una buena solución en tiempos convenientes”.
Transcribimos a continuación la información publicada ayer, sábado 2, en Últimas Noticias. Lo del título: esperamos que se trate solo de una especulación. Se menciona aquí la posibilidad de que tres senadores del Frente Amplio (Alberto Couriel, Rodolfo Nin y Jorge Saravia), puedan violar el acuerdo político de dicha fuerza política para dejar sin efecto la Ley de Impunidad.
Exigimos que dichos legisladores cumplan no sólo con un acuerdo polìtico (trabajosa y unitariamente logrado), con el mandato de su propia fuerza, sino con el deber ético de desterrar esta ley Indigna y profundamente Antidemocrática. Nuestra duda radica en que buena parte del Frente Amplio (a nivel de dirigentes y grupos), estuvieron ominosamente ausentes en la campaña de recolección de firmas y luego, en la campaña por el SI Rosado. Haciendo oídos sordos a la resolución del propio Congreso (máxima autoridad de la democracia frenteamplista), fueron demasiados los omisos dentro de nuestras propias filas.
Basta recordar, que en el acto final de la campaña electoral, el hoy presidente José Mujica no hizo mención al tema y no convocó a introducir la papeleta rosada junto con el voto frenteamplista. Paradojalmente, si lo hizo el hoy vicepresidente Danilo Astori, lo cual resultaba poco creíble en tanto él no había firmado para habilitar el procedimiento.
Para Radio LaZurda cubrimos y estuvimos en cada uno de los actos por el SI a la Anulación, desde el inicio de la recolección de firmas. En todas esas instancias, nos dolieron y avergonzaron las ausencias de connotadas personalidades de nuestro Frente Amplio.
Una vez, hace muchos años, un grupo de periodistas nos encontramos casualmente con Wilson Ferreira Aldunate en la Plaza Libertad. En la inminencia de la aprobación de la Impunidad, el histórico líder nacionalista afirmó algo que rechazamos ayer y hoy. Nos decía Wilson: "la política es una cosa y la ética es otra".
El Frente Amplio nació, entre otras cosas, para generar una nueva cultura ciudadana en el Uruguay, donde la polìtica y la ética van de la mano. De lo contrario, se lo estaría vaciando de uno de sus cimientos fundamentales, con las terribles consecuencias que esto traería aparejado para el pueblo oriental. Ni que decir para el propio Frente Amplio.
Los legisladores aludidos en la nota periodística deberán aclarar sus posturas. De qué lado están? Del de la Impunidad, la Inconstitucionalidad y la Inmoralidad de esta ley? Deseamos profundamente que no. Nuestro lugar está en la Memoria, la Verdad, la Justicia y los Valores Democráticos. Allí nos reconocemos como seres de izquierda, como artiguistas.
Consolidar esta ley significa, ni más ni menos, dejar una puerta abierta para el retorno del Terrorismo de Estado. Un imperdonable legado al Uruguay del futuro y las próximas generaciones. Qué no ocurra!
Transcribimos, ahora sí, la crónica publicada en Últimas Noticias:
Senadores del Frente Amplio dudan votar la norma interpretativa de la Ley de Caducidad luego de dos consultas populares, pero otros legisladores indican que sólo corresponde acatar la decisión de la fuerza política.
Según pudo averiguar Ultimas Noticias, los senadores Alberto Couriel (Espacio 609) y Rodolfo Nin Novoa (Alianza Progresista) manifestaron dudas sobre la votación de la ley interpretativa durante la última reunión de bancada, el pasado lunes, al tiempo que Jorge Saravia (Espacio 609) manifestó a Ultimas Noticias que votará la ley interpretativa sólo si queda obligado por mandato de la bancada, pero adelantó que dejará constancia expresa de su desacuerdo a la hora de levantar la mano en el Senado.
La bancada recibió un informe de los coordinadores en referencia a que el FA se apronta para hacer aprobar entre el 9 y 11 de octubre el proyecto de norma interpretativa, cuya redacción es atribuida al canciller Luis Almagro, en Diputados. Con la votación de una cámara y trámite en curso en Senado, el Poder Ejecutivo solicitará a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que evite la sanción al país, en tanto que la Ley de Caducidad será inaplicable con la ley interpretativa. Consultado por Ultimas Noticias, Couriel manifestó que "no tengo ninguna posición" sobre el proyecto, señalando que "está en Diputados, cuando llegue al Senado, daré mi opinión".
En contrapartida, los senadores Rafael Michelini (Nuevo Espacio) y Enrique Rubio (Vertiente Artiguista) aseguraron a Ultimas Noticias que hay obligación de votar la ley interpretativa porque existen pronunciamientos previos de la fuerza política.
Rubio expresó que hay una resolución de la fuerza política sobre una iniciativa con visto bueno del Poder Ejecutivo y con aprobación del plenario nacional del FA, por lo cual "ya es un asunto político".
Michelini destacó que la Suprema Corte de Justicia declaró inconstitucional la Ley de Caducidad, argumentando que la ley interpretativa sólo extiende el concepto para hacerla inaplicable en todos los casos.
"Si la Ley de Caducidad es inaplicable para algunos casos por inconstitucional, lo es para todos. Estamos declarando la inaplicabilidad para que nuestro ordenamiento jurídico sea uno solo, más allá que a nivel internacional nos pida sacar esta ley".
Según Rubio, hay dos bibliotecas respecto de la Ley de Caducidad y las consultas populares, porque las consultas despejaron el pronunciamiento popular sobre la nulidad y derogación, pero la ley interpretativa refiere a otro camino con resultados similares. "El Parlamento, si bien es un organismo representativo, tampoco es una institución reflejo de las encuestas; esto está decidido", afirmó Rubio.
Saravia consideró correcto el contenido del proyecto de ley interpretativa, destacando que militó para el Voto Verde en 1989 cuando era dirigente de Por la Patria, en el Partido Nacional, así como en 2009 lo hizo dentro del FA por el plebiscito.
"Soy un defensor de la democracia directa y creo que está por encima de la democracia representativa: no me arrogo el derecho de pasar por encima de un pronunciamiento popular", afirmó Saravia.
"La cultura de la impunidad que ha impregnado el accionar de los gobiernos luego de recuperada la democracia deberá quedar definitivamente atrás y en su lugar se forjará una cultura en el respeto a los derechos humanos para lo cual es imprescindible cumplir con el mandato del Congreso anterior de adecuar “la legislación interna a los tratados internacionales ratificados por el país”, incluyendo la anulación de la Ley de caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado, principal estamento de impunidad". - Fragmento del Programa del Frente Amplio, 2010-2015
Hay quienes "olvidaron" leer esta parte del Programa. Ayudemos a combatir el Alzheimer colectivo.
“EL GOBIERNO ES EL HOY, LA FUERZA POLÍTICA EL MAÑANA”. (del documento sobre el relacionamiento del Gobierno y la fuerza política, aprobado por el Plenario Nacional del Frente Amplio – Abril 2003)
Allá por comienzos de 2009, cuando nos preparábamos para las elecciones internas, recuerdo haber planteado como problema, y haber escrito sobre ello, si seríamos capaces de “ganar el hoy y asegurar el mañana”.
El hoy lo ganamos. Tenemos un segundo gobierno del FA, disponemos de 5 años más para seguir avanzando en la consolidación de la democracia, en su contenido participativo, en una reforma del estado que lo democratice y le permita cumplir un rol dinamizador de la economía, impulsor del desarrollo y de una mas justa distribución del ingreso, en fin, 5 años más para avanzar en la justicia y la solidaridad social.
Pero ahora en este terreno electoral, al final de este largo ciclo, se nos acaba de encender una luz amarilla. Las elecciones departamentales nos dejaron un regusto, si no a derrota, al menos a pocas ganas de festejar. No en todos lados, por supuesto. Festejamos con los compañeros de Artigas. Nos reconforta la consolidación de los gobiernos frenteamplistas en Canelones, Maldonado y Rocha. Ya no nos da muchas ganas de festejar lo de Montevideo, porque el porcentaje con que se ganó es bastante menor al que se suponía, y por que algo del voto en blanco y anulado refleja descontento. Hemos perdido 4 intendencias, pérdidas que pueden obedecer a razones coyunturales, locales, que en cada caso habrá que examinar. Pero más allá de las particularidades, lo más importante, lo que preocupa, lo que nos obliga a una reflexión colectiva, fraterna, y serena, es la pérdida de alrededor de 150.000 votos respecto a la elección anterior, fundamentalmente en el área metropolitana, y que ya no se pueden explicar por tal o cual episodio en tal o cual lugar.
Algo le está pasando a nuestro Frente. Se maneja la “teoría del techo”, y claro, si hemos alcanzado el “techo electoral”, los cambios sólo pueden ser hacia abajo... Es el todo va bien del conformismo. Pero no, no todo va bien, porque más allá de resultados electorales, hace tiempo que nuestra fuerza política registra debilidades, pérdida de vitalidad, falta de iniciativas.
Volviendo al inicio de esta nota, no parece que estemos asegurando el mañana, si asegurar el mañana es contar con la herramienta política apta para ello.
Eso estaba claro en el 2003, antes de ganar el gobierno, y cuando nos preparábamos para ello. Entonces todos, partidos y comités de base, discutimos intensamente, y finalmente aprobamos, un documento relativo al relacionamiento entre el gobierno, la sociedad y la fuerza política, con sus roles respectivos, y del cual extrajimos el párrafo con que iniciamos esta reflexión.
Han pasado de aquel debate 7 años y la experiencia de todo un período de gobierno nacional, y de 8 gobiernos departamentales. El documento síntesis de aquel debate no parece estar en la mesa de trabajo de los frenteamplistas. Nuestra fuerza política, el FA, está muy lejos de cumplir los roles asignados por aquel documento, que son, por otra parte, los que originaron su nacimiento en 1971. Se ha subsumido en el Gobierno en lugar de ejercer su rol en el respaldo y control del mismo, en el desarrollo de los necesarios vínculos con el pueblo y sus organizaciones sociales. Ha olvidado que como expresión organizada del pensamiento político avanzado del pueblo uruguayo, su tarea es difundir en su seno las grandes líneas de nuestro proyecto de nación, arraigado en el ideario artiguista y en sus ideales de libertad, democracia, igualdad, solidaridad y justicia.
En lugar, en fin, de consolidar el hoy y pensar el mañana, nos hemos ido transformando, poco a poco, en una coalición electoral sin mas preocupación aparente que la distribución de cargos; en una coalición que a conciencia, tal parece, descuida y desnaturaliza la raíz que la sustenta, que no es otra que el movimiento frenteamplista y sus comités de base. Un FA que olvida la cuestión esencial de que debe practicar en su seno la democracia participativa que pregona. Y que olvida que la cultura de la unidad en la diversidad, de la búsqueda tenaz de los consensos, fue factor esencial, decisivo, en la creación del FA y en su permanencia y desarrollo más allá de los tremendos desafíos que le tocó enfrentar, y que su olvido, como está ocurriendo, pone en riesgo su supervivencia.
Como quien dice pues, tenemos al FA en la centrifugadora. Y lo primero que hace una centrifugadora es dispersar. Cada componente del producto que metemos en ella gira y se dispara según su peso, su tamaño, según sus particularidades. Sólo tienen en común las paredes del recipiente que las retienen. ¡Cuidado que esas paredes cedan, que la tapa salte!
¿Qué hacer entonces? ¿Cómo parar la centrifugadora?
Desde diversos ámbitos del Frente, en medio de una preocupación generalizada, se plantea la necesidad de adecuar el funcionamiento, la estructura organizativa, los mecanismos para la toma de decisiones, a las nuevas realidades de una fuerza política que hoy sintetiza en su seno hábitos, culturas, ideas y sentimientos de las grandes mayorías nacionales y que se plantea como objetivo encauzar toda esa amalgama en los ideales que acostumbramos a denominar como izquierda.
Y es verdad. Ya no hay correspondencia entre esta fuerza política de hoy y los tiempos fundacionales de la pre-dictadura, o incluso con los primeros tiempos de la post-dictadura, tiempos en los que se fueron delineando las normas de funcionamiento, que hoy rechinan.
Es verdad. Pero no basta. También hace falta restablecer, ahí si de los tiempos fundacionales, las normas de convivencia que posibilitaron salvar con éxito todas las pruebas por las que el Frente debió pasar: el esfuerzo permanente por el consenso, por la unidad en la diversidad, por la búsqueda de la síntesis creadora aún en los disensos, por el respeto y el fomento del doble carácter del Frente, coalición y movimiento, fuente generadora de frenteamplismo.
Se plantea también como problema la falta de un recambio generacional, algo así como un necesario soplo de aire fresco, y con él, otro estilo de conducción y, tal vez, nuevas ideas.
Es posible, aunque ni las ideas nuevas ni los dirigentes jóvenes son mejores por serlo, como tampoco lo son las viejas ideas y los viejos dirigentes por su sola condición de vejez. Ya se sabe que el vino viejo puede ser exquisito o puede ser vinagre.
En cuanto a las ideas, más que nuevas o viejas, lo peor de todo es no tenerlas, así como tanto como no tenerlas es la incapacidad de componer con ellas un sistema coherente, a falta de lo cual se lo suele sustituir con una forma de pensar que cae en el eclecticismo o en la pura pragmática. Y esta carencia no es problema de edades, podemos apreciarla por igual, tanto en viejos como en jóvenes. Así que no hagamos demagogia. El recambio generacional sólo es fértil en la misma medida que se produzca no en el choque sino en la fraterna convivencia de las generaciones, en su síntesis, en esa mezcla “explosiva”, constituida por el aire fresco y renovador de los jóvenes con la sólida experiencia de lucha de los viejos.
Pero tampoco eso basta. Necesitamos identificarnos, como en los tiempos fundacionales, con un programa, con un ideario, con un proyecto de país. Identificarnos, y que se nos identifique. Un programa que marque la diferencia, que reúna en su torno y entusiasme a las grandes mayorías nacionales, que nos permita pasar de la etapa en que “nos prestan” su voto a una etapa superior, en que asumen ese programa como propio y luchan por concretarlo. Un programa de largo plazo, estratégico, pensado entre todos, acordado por todos, al que procuremos aproximarnos, con nuestro pueblo, en cada etapa de gobierno, desde el gobierno, o desde la oposición.
Un programa de tal naturaleza debe definir cuestiones sustanciales: en primer lugar, las formas institucionales y el contenido participativo de la democracia, su profundización y generalización a todos los ámbitos y en todos los terrenos en que se desenvuelve la vida social, tales como la producción y la circulación de bienes y servicios, el sistema político y las instituciones republicanas, la administración del estado y la gestión de gobierno, el desarrollo y extensión de la cultura, la educación y los medios de comunicación; en segundo lugar, el carácter y el rol del estado, productor, planificador y regulador en la economía, redistribuidor de la riqueza generada por el trabajo a partir de los principios de la justicia y la solidaridad sociales, responsable de la calidad y alcance universal de la educación, de la seguridad social y ciudadana y las expresiones culturales; en cuarto lugar, las formas de la propiedad, privada, estatal y social, de la tierra y de los medios de producción, sus relaciones, sus límites y sus derechos; en quinto lugar, finalmente, las líneas del desarrollo, económico, productivo, social y humano.
En fin un programa que defina el contenido democrático, nacional y popular, de una fuerza política nacida no sólo para ganar elecciones sino para cambiar el país, para construir una patria libre, soberana, socialmente justa y solidaria.
En notas publicadas en La República con fecha 7 y 15 de abril intentamos aportar puntos de vista a una discusión más amplia sobre los cambios necesarios en el Frente Amplio y en la forma de hacer política en el país. Creemos firmemente que no es posible construir un país productivo con justicia social sin reformular la política para avanzar hacia una democracia más profunda y participativa.
Hay muchos argumentos para plantearnos metas ambiciosas en este plano, que van desde la forma de democratizar las políticas públicas hasta las normas de funcionamiento de los partidos. En sus dimensiones más estratégicas será necesaria una Convención Nacional Constituyente. Pero es responsabilidad del Frente Amplio cambiarse a sí mismo. Para ello vale la pena destacar las fortalezas a preservar al mismo tiempo que las líneas de innovación a promover.
1) La acción política permanente y organizada desde los barrios. La continuidad de la lucha política, más allá de las coyunturas electorales, y su organización territorial, generaron un instrumento político poderoso. Para los sectores populares significó la unidad construida desde muy diversos cauces. Esta herramienta política contribuyó decisivamente a construir liderazgos comunes que se proyectaron a nivel nacional. Desde este soporte político y organizativo se desarrollaron grandes movilizaciones populares que fueron la principal arma en manos de la izquierda. El arraigo en la juventud aseguró un crecimiento sostenido pero sobre todo una vitalidad, un entusiasmo y una capacidad de respuesta que fueron una gran fortaleza del Frente.
2) Frente Amplio y gobierno: un vínculo a transformar. Está en cuestión el modelo de vinculación entre la fuerza política y el gobierno que se impuso desde hace años: la idea de una fuerza política prescindible que no juega un rol protagónico propio. Está implícita aquí una concepción donde el actor de los cambios es el gobierno. De esta forma la acción del "Partido" se reduce a apoyar lo que hace el gobierno y difundir sus logros especialmente en los períodos electorales. O por el contrario se limita a juzgarlo, controlarlo, discutirlo y criticarlo. Sin duda, es bueno que la fuerza política pueda discutir las grandes opciones, las encrucijadas, los lineamientos fundamentales de la acción del gobierno. Eso ha faltado en reiteradas ocasiones y a veces se produjo por exigencia de los comités de base y coordinadoras. Pero tampoco es posible y conveniente que el "Partido" interfiera con la labor de gobierno. Fuerza política y gobierno tienen roles y tiempos diferentes. Lo que falta claramente es una concepción que parta del rol propio de la fuerza política imprimiendo dinamismo e iniciativa a su acción hacia la población. Para mencionar un aspecto: el Frente Amplio no desarrolló en estos 5 años ninguna campaña nacional, no convocó a toda su militancia a una movilización consistente, no abrió alternativas diversas para generar acción y organización política por carriles variados en los diferentes sectores. Por ejemplo en los jóvenes.
3) ¿Qué hay que cambiar en el Frente Amplio? Lo que todo el mundo percibió es que el debilitamiento de la fuerza política, su marginación y desmovilización es una estrategia suicida. La escasa movilización frenteamplista en las elecciones internas, y en contraposición la energía desplegada por los partidos tradicionales, fueron una señal de alerta.
También en la llegada a los jóvenes el Partido Nacional logró una convocatoria insólita en relación con liderazgos desgastados y la ausencia de banderas éticas fuertes, aunque sus errores no permitieron darle continuidad. Desde la izquierda fue la campaña por la anulación de la ley de caducidad quién generó una movilización masiva de jóvenes, que llenaron de rosado la ciudad. La realidad desmintió así las teorías sobre el agotamiento de los grandes temas éticos en las nuevas generaciones y la instauración definitiva de una época de motivaciones minimalistas o individualistas. La subestimación de los temas ideológicos y la apelación sistemática al pragmatismo, no es la adaptación de la política a la modernidad sino un sesgo particular que debilita la acción política más amplia. La incidencia de la conducción política sobre la desmovilización aparece más clara.
Sin desconocer los cambios culturales, comunicacionales, sociales. Antes al contrario colocando en el centro del análisis la marginación política de los jóvenes, la falta de iniciativas y propuestas convocantes, la ausencia de creatividad en los medios, el achatamiento de los espacios políticos.
Cuando la política aparece centrada en la administración del Estado su capacidad de entusiasmar, enamorar y comprometer se reduce cada vez más.
La militante comunista Ana Olivera ganó la Intendencia en nombre del Frente Amplio
La coalición de centroizquierda Frente Amplio (FA) retuvo el gobierno en los tres principales departamentos de Uruguay: Montevideo, Canelones y Maldonado en las elecciones departamentales y municipales celebradas ayer, según sondeos de boca de urna. De acuerdo con esas proyecciones difundidas al cierre de esta edición, en la mayoría de los departamentos se mantendrán al frente del gobierno los mismos partidos.
Ana Olivera será la primera intendenta mujer de la capital, donde reside la mitad de los 3,3 millones de habitantes del país. La consultora Equipos Mori realizó el sondeo de boca de urna en Montevideo, Canelones y San José. Ignacio Zuasnabar, director del Area Opinión Pública de esa encuestadora, señaló un dato clave para Montevideo y Canelones: el voto en blanco y anulado creció como nunca a un 14 por ciento. Según Equipos Mori, en la capital el FA obtendría un 47 por ciento, el Partido Nacional (Blanco) un 21 por ciento y el Partido Nacional un 18 por ciento. “El electorado frenteamplista encendió una luz amarilla. Mostró insatisfacción por la gestión (el sistema de transporte, los altos impuestos, los servicios de recolección de basura, entre otros temas), como así también el procedimiento del FA para designar a Olivera. Fue una suerte de voto protesta, pero la intendencia no estaba en riesgo”, señaló Zuasnabar.
Cuando el presidente uruguayo José Mujica ganó las elecciones el pasado mes de noviembre, designó a Ana Olivera para ocupar el Ministerio de Desarrollo Social, pero posteriormente el Frente Amplio la eligió como candidata a intendente y el Partido Socialista denunció a viva voz que hubo un veto a su candidato, Daniel Martínez.
Olivera, profesora de Literatura de 56 años, integrante en su juventud del ex guerrillero Movimiento de Liberación Nacional (MLN-Tupamaros) y posteriormente afiliada al Partido Comunista, mantiene la hegemonía de 20 años del Frente Amplio en Montevideo. Otros candidatos, como Ana Lía Piñeyrúa, del Partido Nacional, y Luis “Ney” Castillo, reconocieron la victoria de la frenteamplista. Tras conocerse su triunfo, Olivera dijo que “el género se coló por la ventana”, y destacó que el Frente Amplio “es nuevamente más que la suma de los dos partidos tradicionales”. La electa intendenta de Montevideo ha dicho que su gobierno pondrá énfasis en mejorar el sistema de transporte y de limpieza, y ordenará la circulación en las calles de carros tirados por caballos que utilizan familias pobres que recolectan residuos.
En Canelones, el segundo departamento en importancia del país, el médico Marcos Carámbula fue reelecto por amplio margen –un 50 por ciento–, frente a un 25 por ciento del PN y 10 por ciento del Partido Colorado.
En Maldonado, departamento donde se encuentra Punta del Este, el principal centro turístico de Uruguay, también el centroizquierda retuvo el gobierno departamental.
Actualmente, el Partido Nacional gobierna en 10 de los 19 departamentos, el Frente Amplio en ocho, y el Partido Colorado en uno. Según las proyecciones, en la mayoría de los departamentos se mantendrían al frente del gobierno los mismos partidos. Sin embargo, habría cambios de figuritas. Por ejemplo, el PN se quedaría con Treinta y Tres y el FA con Artigas. Por otra parte, el politólogo Gerardo Caetano se expresó sorprendido por lo que puede ser una derrota del oficialismo en el norteño departamento de Salto, según sondeos de opinión, y dijo además que en Canelones ganó la coalición de izquierda, pero con menos votos que cinco años atrás.
La novedad de los comicios de ayer fue la implementación de la ley de descentralización. Por primera vez se votaron 89 alcaldes, 356 concejales y 589 ediles, además de los 19 intendentes. Para muchos ciudadanos, el sistema de elección de los Concejos Municipales resultó confuso, ya que algunos debieron votar en la zona donde tienen inscripta su credencial cívica, que puede no ser en la que actualmente residen. Conforme con la encuestadora Cifra, solamente tres de cada diez ciudadanos eligió alcaldes y concejales. Por ejemplo en Montevideo, sólo un 30 por ciento votó a los alcaldes. Edgardo Martínez Zimanoff, ministro de la Corte Electoral, dijo que se percibía confusión en los votantes. “Mucha gente no votó más que a intendente porque no entendía cómo. Habrá más votos nulos.”
Esta instancia se siente “como un experimento donde la gente se encuentra desconcertada. Para la próxima elección de alcaldes, la gente estará mucho más involucrada atendiendo a temas e inquietudes barriales”, afirmó el presidente uruguayo Mujica, después de sufragar en el barrio Cerro de la capital.
Debido a la complejidad del escrutinio, la Corte Electoral anunció que los resultados oficiales se sabrán hoy por la tarde.
39 años después de aquel histórico 26 de marzo de 1971, es necesario refrescar nuestras memorias. A continuación dejamos aquí un fragmento del discurso del Gral. Líber Seregni en ese primer acto del Frente Amplio.
Qué se propone el Frente Amplio
Las bases programáticas son públicas y todos las conocen. Pero quiero fijar su orientación, el espíritu que las anima. Ante todo, el punto de partida, el criterio rector, y ése no puede ser otro que el hombre uruguayo, que es el capital más precioso de que disponemos. No es secreto para nadie, no es falso patrioterismo el afirmar que el Uruguay tiene uno de los niveles culturales más altos de América. Esa es nuestra riqueza. De ese capital partimos para determinar qué es lo que debemos construir, para llevar al hombre a su mayor potencialidad, rendimiento y autorealización.
El país tiene una inmensa capacidad subutilizada, mal utilizada, desperdiciada. La primera es el hombre. ¿Cómo realizar al hombre en el cumplimiento de sus funciones sociales, para que éstas lleguen al máximo de su eficacia? Partiendo de aquí, las metas adquieren toda su importancia.
Los puntos críticos de los que tenemos que desamarrar al país, para que éste despegue con fuerza, para que crezca con vigor. Tenemos que desamarrar y cortar con el latifundio; tenemos que desamarrar y cortar con la banca privada; tenemos que desamarrar y cortar con el complejo de succión de la exportación. Estos son los aspectos principales, fáciles de visualizar, pero fortalezas que el pueblo tendrá que conquistar con luchas y sacrificios, porque hoy, o el pueblo elige su sacrificio para salvarse, o la oligarquía lo sacrifica a sus intereses. Todo esto exige temple, conciencia, responsabilidad, la mayor seriedad en las decisiones. Y para esto, el instrumento del pueblo será el gobierno, el gobierno del pueblo al servicio del pueblo, con la participación y contralor del pueblo.
No el Estado y el gobierno actual, producto de la oligarquía; no el gobierno que cierra todos los caminos y toda dinámica al desarrollo nacional, que frena la expansión industrial, expropia parasitariamente el ahorro y el esfuerzo nacionales, que dilapida el potencial humano de que disponemos. Nosotros vamos a potencializar al Estado, a usar al máximo la capacidad humana que esta ahí ahogada, porque vamos a la vez a romper los tres pilares básicos de la oligarquía, latifundio, banca particular, complejo de succión de la exportación.
Estos son los tres objetivos, que no son independientes entre sí, sino que conforman una unidad indisoluble. Sobre esa base se levantará el resto del edificio. Esa es la base de nuestra estrategia: reforma agraria, nacionalización de la banca, nacionalización del comercio exterior, y siempre partiendo del criterio rector que es el hombre uruguayo.
Reforma agraria, nacionalizar el comercio exterior
La reforma agraria: nuestro hombre de campo y nuestros recursos del campo, están mal utilizados, ahogados por el latifundio, aplastados por el minifundio. Pero nuestra realidad agraria es distinta de la de otros países. Por la forma de nuestra agropecuaria, por las características de nuestra campaña, no hay un campesinado numeroso, como en otras partes. Nuestra reforma agraria tiene que ser profundamente a la uruguaya. Para hacerla, tenemos que contar con el hombre de nuestro campo, con el trabajador rural, con los medianos y pequeños productores, que son las víctimas de la especulación bancaria, latifundista y comercializadora. Tenemos así que terminar con el éxodo rural; poner la técnica, la investigación, la Universidad, los conocimientos y los medios adecuados a su servicio para que el país incremente su producción v su productividad.
Pero, ¿qué seria una reforma agraria si el crédito no está a su servicio y si el país no controla la comercialización de los productos en el exterior? Sería una reforma agraria ilusoria.
Y, conjuntamente con la reforma agraria, ligada a ella, está la industrialización del país, la creación y solidez de fuentes de trabajo permanentes. También nuestra capacidad industrial está mal utilizada, subutilizada. Bien saben ustedes la paralización de la industria textil y la del cuero. Tenemos que exportar productos nacionales, industrializados y manufacturados. Pero para eso es necesario que controlemos también el crédito, el comercio exterior, que el Estado esté al servicio de la producción y no de la telaraña financiera... que nuestro Servicio Exterior esté al servicio activo, total de la colocación de nuestros productos agrarios o industriales. Nada de burócratas displicentes, sino de servidores públicos al servicio real del pueblo: controlados por el pueblo, responsables ante el pueblo.
Por todo eso es que tenemos que nacionalizar el comercio exterior. Ya sabemos que los grandes consorcios internacionales compran barato y nos venden caro. Para vender mejor debemos evitar que la rosca exportadora, que en gran parte es vendedora y compradora a la vez, se apropie de una porción enorme de nuestro esfuerzo productivo. Porque en los canales particulares de comercialización se evapora gran parte del trabajo nacional.
Nacionalización de la banca
Y finalmente, la banca nacionalizada.Hay que poner todos nuestros recursos financieros al servicio de la reforma agraria y la industrialización. La banca privada impide todo plan orgánico nacional; usa del ahorro para sus fines particulares de ganancia y especulación. Hoy, la banca se extranjeriza y nos extranjeriza. Nacionalizar la banca se conviene así en una cuestión fundamental.
Estas son las bases principales, son las metas racionales y necesariaspara superar la crisis actual del país; van al fondo de nuestros problemas, desamarran al país de la oligarquía. Tomamos al país en nuestras propias manos; echamos las bases de una real autodeterminación nacional. Somos orientales y queremos decidir por nosotros mismos.
Autodeterminación y no intervención
Esta política interna de autodeterminación se manifiesta también en la concepción que el Frente Amplio tiene de la política internacional.
Porque lo nacional y lo internacional son dos aspectos de una sola política. De ahí que nos basemos en nuestro plan nacional de autodeterminación, de liberación nacional. Este principio de autodeterminación se conquista con la energía de cada pueblo. Esta es nuestra regla fundamental e indiscutible : el principio de autodeterminación de los pueblos. La autodeterminación significa libertad de los pueblos para crear por sí mismos, con su propia fuerza y elección, su propio destino. Cada pueblo dueño de su destino.
Esto nos lleva, en el plano internacional, a dos corolarios necesarios. El primero, es la no intervención. Es un principio defensivo ante las amenazas y presiones extranjeras; es el repudio a las intervenciones extranjeras. El principio de la no intervención debe ser una constante intangible de nuestra política internacional. Pero no basta con proclamarlo, con declararlo; exige, como única garantía, la vigilancia y la militancia popular.
Pero no basta con la no intervención. El otro corolario necesario a la autodeterminación es la activa solidaridad latinoamericana. La autodeterminación exige la ruptura de nuestras formas de dependencia: la económica, la política, la cultural, la científica. Estamos en América Latina y América entera es víctima de la misma dependencia, de los mismos poderes. Nuestra lucha es común con nuestros hermanos latinoamericanos.
También lo fue cuando Artigas, Bolívar y San Martín. Y porque aquellas luchas terminaron con el exilio de Artigas, Bolívar y San Martín, es que emprendemos ahora la segunda emancipación latinoamericana, y esto nos lleva a la solidaridad con todos los movimientos de liberación nacional que hoy se levantan en América Latina. Solidarios hoy, como fuimos solidarios ayer. Es el camino hacia la Patria Grande que soñaron nuestros próceres. No los evocamos en vano. Simplemente retomamos su política a la altura de nuestro tiempo y de nuestras necesidades.
El fotógrafo Panta Astiazarán presentó en el Ateneo de Montevideo su nuevo libro "Cuidando al General", testimonio de los tiempos fundacionales del Frente Amplio (FA) y de su experiencia personal con Líber Seregni.
En opinión del director de la Editorial Fin de Siglo, Edmundo Canalda, la obra de Astiazarán, editada por esa casa, aporta un testimonio de los humildes orígenes del FA y su espíritu original, que hoy día no todos recuerdan.
Astiazarán, de 61 años, fue llamado a unirse al grupo de seguridad personal de Seregni por sus conocimientos de artes marciales, poco después de la creación de la coalición en 1971, y permaneció en esa tarea hasta 1972.
Durante ese período debió administrar su tiempo entre sus estudios en la Facultad de Medicina, tareas como custodio y la fotografía.
"Los fotógrafos tenemos la ventaja de tener archivos" afirmó Astiazarán, refiriéndose a las dificultades para hallar documentación acerca del período.
Comentó la inexistencia de documentación al respecto, salvo informes de Inteligencia Militar que por razones obvias -señaló- no están disponibles.
Por ello fue menester reunir a los que vivimos esos episodios y reconstruirlos, dijo tras agradecer especialmente a Carlos Escuder, ex secretario de Seregni, quien apoyó e impulsó el volumen.
"No todo el mundo puede ver a un hombre como el General, blanco de la ultraderecha y también de hampones, demostrando un coraje sin ostentación, que lo acompañaría hasta el final. Fue un patrón de conducta imposible de olvidar", enfatizó.
Llamado el General del Pueblo, Seregni (1916-2004), se recibió de alférez a los 20 años. En 1963 fue ascendido al alto grado y cinco años después solicitó el pase a retiro.
Presidió la creación de la organización unitaria de la izquierda uruguaya, y guardó prisión cerca de 10 años por sus actividades políticas.
Después de conducir el FA por un cuarto de siglo, renunció a su presidencia en 1996 y anunció su retiro de la política activa en 2003.
En 2004 pronunció un discurso en el Paraninfo de la Universidad de la República considerado su testamento político. Murió el 31 de julio de ese año, tres meses antes de que Tabaré Vázquez asumiera la presidencia del país en representación de la coalición.
El gubernamental Frente Amplio (FA) mantiene hoy la mayor intención de votos del electorado uruguayo a tres días de los comicios generales, de acuerdo con los resultados de los últimos sondeos de FACTUM y CIFRA.
Mientras la consultora FACTUM concede un 46 por ciento de preferencia, CIFRA registra 49 unidades porcentuales a favor de la fórmula del FA, integrada por José Mujica y Danilo Astori.
La dupla del Partido Nacional (PN), Luis Alberto Lacalle-Jorge Larrañaga, conserva su tendencia y según los datos de las citadas consultoras, los pronósticos de voto oscilan entre el 29 y el 32 por ciento.
Para los candidatos del Partido Colorado, Pedro Bordaberry-Hugo de León, las encuestadoras reflejan un 13 por ciento de electores favorables a sus propuestas, demostrativo de ascenso pero distante del FA y el PN.
Pablo-Mieres e Iván Posada, el binomio representativo del Partido Independiente, cuentan con estadísticas de FACTUM y CIFRA cercanas al tres por ciento de interés de sufragio.
En un acápite que agrupa a los indecisos, votos en blanco y Asamblea Popular, hay bastante disparidad en los resultados ya que para CIFRA es 2,5 por ciento en tanto FACTUM ubica un elevado nueve por ciento.
Aunque el FA ha mantenido la distinción de los electores, los porcentajes que arrojan las investigaciones son insuficientes para triunfar en primera vuelta.
De no conseguir ningún partido mayoría simple en los comicios del venidero domingo, los dos más votados irán a un balotaje el 29 de noviembre.
SI Gato, es la gente......siempre es la gente....la de abajo, los militantes de base......los que siempre se cuelgan a las espaldas las pegatinas, las volanteadas, los puerta a puerta.......el trabajo de hormiga.
Es esa gente la que me hace confiar en que el FA gane en primera vuelta; pero sobre todo confío que dos SI grandotes salgan triunfantes en estas elecciones. Confío que esto suceda porque la gente abajo se está dejando el alma para que esto se haga realidad. La gente…… siempre la gente…… l@s Compañer@s……
Un capítulo aparte son los dirigentes del FA y sus candidatos. Enfrascados en la peor campaña electoral que se recuerde, no se pronuncian por el SI a la anulación de la ley de caducidad y muy tímidamente lo hacen a favor del voto epistolar (quizás lo hicieron y no nos enteramos). Y me pregunto: a qué están jugando? Qué pasa con nuestros principios?
Hay que recordar que "el Pepe" firmó a último momento y declara que quiere conocer la Verdad, pero que no quiere " militares viejos presos" y que "la Justicia tiene un hedor a venganza de la puta madre que lo parió". Astori directamente no firmó.
El SI por la anulación de la ley de Caducidad no existe en la campaña de este FA, que cada vez se parece menos a aquel por el que peleamos, el FA que iba a plasmar las utopías de los de abajo....., el FA abanderado de la Verdad, la Memoria y la Justicia……, el FA que se diferenciaba de los partidos tradicionales, los de la oligarquía…… Sencillamente no se habla del tema, y flota en el aire, como un secreto a voces, una exigencia que nadie se atreve a hacer en voz alta: queremos que el FA y nuestros dirigentes hagan campaña para anular esta ley vergonzosa!!! Se lo deben a tant@s compañer@s que cayeron para que el FA fuera gobierno, a sus militantes y a la sociedad toda.
Aún así, sigo confiando en que el FA gane en primera vuelta, porque el país no se puede permitir volver a un gobierno blanqui-colorado; porque nos merecemos un segundo gobierno que lleve adelante cambios más profundos, con una fuerza política que ni rebaje, ni renuncie a sus principios, y que avance hacia una verdadera integración latinoamericana, aquella con la que soñaron Artigas, Bolívar y Martí.
Si, Gato, estamos a tiempo…….. porque la gente siempre está, y como bien decís: “ … el pueblo frenteamplista se pinta la cara y sale a gritar a los cuatro vientos el orgullo de pertenecer al Frente Amplio de Líber Seregni, la “Negra” Roballo, Rodney Arismendi, Crottoggini, el Pepe D’Elía, Zelmar Michelini, Hugo Cores y tantos Compañeros más.”
Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se corre diez pasos más allá. Por mucho que yo camine, nunca la alcanzaré. ¿Para que sirve la utopía? Para eso sirve: para caminar.
Faltan 16 días para que la ciudadanía de Uruguay enmiende o confirme la decisión política más tétrica de la actual era democrática: la consagración de la impunidad de quienes violaron los derechos humanos durante la dictadura. Las encuestas no son auspiciosas. El estudio más reciente, de la firma Cifra, indica que apenas 42% de los entrevistados a fines de setiembre se disponían a apoyar la nulidad de la Ley de Caducidad. Bastante menos que el 50% registrado por la misma consultora en mayo. Desde entonces, ese porcentaje no dejó de bajar.
Nada permitía suponer que la cosa se daría de esta manera. La campaña de recolección de firmas por la anulación de la impunidad arrancó con vientos en contra que se fueron haciendo favorables muy de a poco. Al principio se oponían potencias políticas del oficialismo, como el presidente Tabaré Vázquez y el MPP, el sector más votado del Frente Amplio. Las reticencias y vacilaciones tardaron años en caer. En diciembre, el Congreso frenteamplista decidió adherir a la campaña. El Partido Nacional dejó en libertad de acción a sus simpatizantes. El Colorado y el Independiente son los únicos que rechazan en bloque el voto rosado.
Pero el plebiscito no se integró a la campaña del Frente Amplio. No figura en la publicidad emitida por radio y televisión, excepto en avisos del Nuevo Espacio. Los candidatos no suelen mencionarlo en sus discursos, ni siquiera para responder las alusiones de la oposición, muchas de cuyas figuras se regodean en el error (o en la mentira descarnada) al confundir “nulidad” con “derogación”, asegurar que los tupamaros fueron “amnistiados” o fantasear (y fantasmear) con que la anulación de normas es un procedimiento ilegal y nunca utilizado en Uruguay. Los oficialistas se limitan a ensobrar la papeleta rosada con sus listas. Los militantes de base se manifiestan con timidez, llevando globos de ese color a los actos. Es como si los frenteamplistas tuvieran vergüenza de su propia convicción o pensaran que resulta impopular.
El oficialismo parece creer que lo único que se juega el 25 de octubre es su segundo período de gobierno, su mayoría parlamentaria y, en menor medida, el sufragio epistolar. José Mujica llegó a recomendarles a quienes aún no eligieron candidato presidencial que “si no les gusta la cara del Pepe, por lo menos pongan un voto en blanco”. Y a pedirle a su grey que les “chamuye en el tronco de la oreja a los indecisos” así “no votan contra el pueblo”. Sin embargo, por el momento no hizo pedidos similares para que sus seguidores convenzan de pronunciarse contra la impunidad a los que todavía dudan al respecto.
Es un problema histórico, aunque no del pasado. Es de ahora. Esta misma semana, uno de los responsables de instruir y educar a los soldados de este país, el director del Instituto Militar de Estudios Superiores, general Wile Purtscher, opinó que antes del golpe de Estado de 1973 las Fuerzas Armadas actuaron “dentro de la ley” y que el plebiscito por la anulación “es una aberración jurídica”. “Aboliendo la Ley de Caducidad, podemos ir muchos presos. Cualquier oficial que haya estado en servicio puede ir preso, por cualquier denuncia que haga cualquiera”, dijo a la diaria. Son los militares que coinciden con Purtscher quienes “están encadenados al pasado”, y no los impulsores del voto rosado, como dijo el senador blanco Francisco Gallinal, hace dos semanas, en El Espectador.
Cuando la oposición se propone conquistar votos esgrimiendo el miedo a la rapiña y el copamiento, el oficialismo evita poner el acento en la necesidad de castigar a los más sanguinarios y perversos delincuentes uruguayos del siglo XX. Y eso que le regalan argumentos. Por ejemplo, el candidato presidencial colorado, Pedro Bordaberry, llamó a conferencia de prensa para defender la inocencia del jefe de esa banda criminal, al tiempo que postula mano firme y tolerancia cero.
A falta de alusiones en ese sentido, Mujica desconfía del valor curador, reparador y educador de la justicia ante las violaciones de los derechos humanos. Eso era lo que significaba aquella infeliz declaración al diario argentino La Nación: “La justicia tiene un hedor a venganza de la puta madre que lo parió”. No hablaba del honor de los jueces de la Suprema Corte, como se lamentaron los candidatos opositores, con pésima comprensión lectora.
Restan 16 días en cuesta arriba. La Coordinadora Nacional por la Nulidad carece de recursos para realizar sola todo el trabajo. Pero el oficialismo tiene unas cuantas fichas más para jugar. Si no lo hace, el Frente Amplio tal vez se encarame otra vez al gobierno, pero podría también ser el mariscal de una vergüenza histórica, algo muchísimo peor que serlo de una derrota electoral.