
Los conocí en la cárcel, cuando fui a visitarlos aquí en Buenos Aires. Me dieron la mejor impresión. Bien campesinos, con respuestas claras sobrellevando un destino injusto, pensando en sus familias. Hablé largo con ellos. Sí, me di cuenta ahí, en todos sus sentidos, de lo que significa la palabra injusticia.
Se trata de los presos paraguayos, que ya han pasado a la historia de la indignidad humana del ejercicio injusto del poder, es el mismo caso que los presos cubanos que sigue manteniendo Estados Unidos.
Acaba de regresar de Asunción, la capital paraguaya, una delegación de representantes de los organismos de derechos humanos de la Argentina que concurrieron a ese lugar para reunir más información y señalar de viva voz la injusticia increíble que la denominada Justicia paraguaya comete contra esos seis nobles hombres de la tierra.
La delegación argentina estuvo presidida nada menos que por Nora Cortiñas, la Madre de Plaza de Mayo que ha dedicado su vida desde 1976 para luchar por la Justicia con mayúscula. Al regresar, sus declaraciones fueron bien claras. Luego de explicar cuánta corrupción oficial hay en el tratamiento de los presos paraguayos en ese país se refirió a las condiciones en las cuales se los mantiene encarcelados. Dijo, con toda la valentía que caracteriza a esa madre, que “los fui a ver y debo decir que la cárcel donde están presos es vergonzosa, ni un chiquero donde habitan los chanchos es como ese lugar donde de ninguna manera se puede aherrojar a seres humanos. Me fui avergonzada de ese país hermano”. Y, por supuesto, explicó cómo se ha falseado la verdad para tratar de mantener presos a esos seis dignos representantes del partido Patria Libre. Los seis campesinos, Agustín Acosta, Roque Rodríguez, Simón Bordón, Arístides Vera, Basiliano Cardozo y Gustavo Lezcano, fueron acusados de ser los autores del secuestro de Cecilia Cubas, hija del ex presidente de la Nación Raúl Cubas Grau, el 21 de julio del 2004. El 16 de febrero del 2005 fue encontrado el cadáver de ella. El fiscal general de Estado Germán Latorre acusó a los seis campesinos de haber resuelto la ejecución de la raptada Cecilia Cubas en una reunión realizada en la casa de Regina Rodas. Para esa acusación se sirvió del testimonio del informante policial Dionisio Olazar, que se había infiltrado en al partido Patria Libre. Los acusados rechazaron de plano dicha acusación. A continuación, el juez Pedro Mayor Martínez dictó falta de mérito porque no existía otra prueba que la declaración de ese informante, quien además no aportó ningún otro dato fehaciente. La declaración del juez se puede ver en el film documental Chokokué, de Miriam Paz y Guillermo Cohen. A pesar de ese veredicto, los seis campesinos, conociendo cómo se maneja el Poder Judicial en el Paraguay, resolvieron viajar a la Argentina y presentarse aquí a la Justicia pidiendo asilo político. Pero, por pedido del gobierno paraguayo, son detenidos aquí en la oficina del Cepare donde solicitaron el pedido de asilo. Y fueron extraditados al Paraguay el 2 de diciembre del 2008 y encerrados en la cárcel de Tacumbú. Antes estuvieron cierto tiempo detenidos en una cárcel de aquí, donde tuve oportunidad de visitarlos y reunir datos para su defensa. En Asunción llevan ya cinco años de detención. Por ello, los abogados defensores presentaron un hábeas corpus pidiendo su libertad por haberse excedido el tiempo máximo de prisión preventiva sin condena. Pero este recurso fue rechazado por la Justicia paraguaya con el falso argumento de que no hay pruebas de que hayan estado presos en la Argentina. Una falsedad total, porque el autor de esta nota puede demostrar su visita a la cárcel argentina donde estuvieron presos. Pero no sólo mi testimonio lo puede probar, sino también la documentación de las autoridades argentinas que al parecer no le interesó a la Justicia paraguaya.
El 29 de febrero de este año comenzó el nuevo juicio que es fácil de demostrar que está plagado de irregularidades. Por ejemplo, el soplón policial dijo que Cecilia Cubas fue asesinada el 24 de diciembre del 2004 y se desdice al declarar que la reunión donde se decidió su muerte fue el 13 de enero del 2005. Y también pueden comprobarse otras graves imprecisiones. No se tuvo en cuenta la declaración de otros testigos. Por ejemplo, la de Regina de Rodas, acusada de que en su casa se realizó la citada reunión donde se resolvió el crimen. Esta testigo denunció a la Justicia que la Fiscalía le había ofrecido medio millón de dólares para que declarara que lo del espía policial era verdad, a lo cual ella se negó.
Los seis campesinos siguen presos. Es hora de que intervengan todos los organismos latinoamericanos de derechos humanos y todas las organizaciones de esos fines para terminar con esta ignominia. La Madre Nora Cortiñas, a quien llamamos Norita, con todo cariño, se emociomó al hacer estas declaraciones. Y agregó: “Otra injusticia más he podido ver. Pero como finalmente triunfa siempre la Etica veremos libres a los queridos campesinos presos, y despreciados por el pueblo para siempre los jueces y políticos que permiten esto en tierras del sufrido pueblo paraguayo”.
Otro episodio que habla de la falta de conducta democrática es el hecho que denunciamos en una de estas contratapas: la cesantía que sufrió el conocido periodista Herman Schiller, en Radio Ciudad, que depende del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Basta pronunciar la palabra Macri para comprender algo que daña la base democrática que debe tener nuestra Capital de la República. Schiller, a pesar de todas sus denuncias y solicitudes, no obtuvo ninguna explicación a la medida. Pero este hombre de lucha no se da por vencido y prosigue con su denuncia en forma abierta. Y es secundado por decenas de periodistas argentinos y extranjeros. Llama la atención que ninguna radio, de la extensa lista de nuestra ciudad y del país, le haya abierto de inmediato sus puertas a este valioso defensor de la verdadera democracia. Hasta ahora todas miran hacia otro lado y guardan silencio. Por eso, los periodistas que defienden como principio la verdadera libertad de prensa democrática han preparado una concentración para el 7 de junio a las puertas de Radio Ciudad, en la calle Sarmiento entre Montevideo y Paraná, a las 14 horas. A la misma concurrirán representantes de partidos políticos, sindicatos, organizaciones de derechos humanos, escuelas de periodismo y precisamente los oyentes que acompañaron a Schiller en sus profundos programas durante años en Radio Ciudad. Una manera absolutamente democrática de denunciar un gravísimo caso de falta de libertad de prensa. Así el pueblo busca un definitivo respeto por la verdadera democracia.
Osvaldo Bayer
Fuente: Página 12

El gobierno de Fernando Lugo se encuentra seriamente amenazado y las probabilidades de un “golpe institucional”, pérfida invención para sacarse de encima presidentes molestos como Zelaya en Honduras, se potenciaron en días recientes. La grave enfermedad que lo afecta y el riguroso tratamiento a que se verá sometido sirven en bandeja al desprestigiado Congreso paraguayo el pretexto para destituirlo “legalmente”. Si esto finalmente se concreta, se produciría una gravísima regresión política que pondría abrupto fin a la primavera democrática vivida en los últimos dos años. Pese a que la presidencia de Lugo carece de la voluntad transformadora de Chávez, Morales o Correa y que su gestión se caracteriza por múltiples incoherencias, la sola presencia de un personaje que desde el gobierno proclame su identificación con los condenados de su tierra basta y sobra para que la clase dominante local no vea la hora de sacárselo de encima, por cualquier método.
Desde que asumió, Lugo tuvo que vérselas con la derecha más primitiva y corrupta de Sudamérica, lo cual ya es mucho decir. Expresión política de una banda que ni siquiera merece el nombre de oligarquía –la voz “cleptocracia” captura con más nitidez su naturaleza–, esa derecha es un impresentable conjunto de rufianes que construyeron sus grandes fortunas desangrando al país bajo la conducción del “capo de tutti i capi”, el dictador Alfredo Stroessner. Este organizó el saqueo de las tierras fiscales, el contrabando en gran escala y el tráfico de droga y de personas, con la abierta complicidad de sucesivos gobiernos de Estados Unidos, Israel y Taiwán, sumiendo a la población en el atraso, la ignorancia y la extrema pobreza. Atraso e ignorancia que caracterizan adecuadamente a una “cleptocracia” que todavía no reconoce al gobierno de la República Popular China y sí lo hace con Taiwán, a cambio, claro está, de suculentos sobornos o de “regalos” que se exhiben impúdicamente como, por ejemplo, el nuevo edificio de la Legislatura paraguaya. No sólo eso: se trata de una banda que justifica aquella venerable caracterización que en su época realizara el ardiente Agustín de Hipona (antes de que la Iglesia lo santificara convirtiéndolo en un icono inexpresivo) sobre los Estados, a los que definía como una “conspiración de los ricos” para oprimir a los pobres.
La inesperada elección de Lugo vino a inmiscuirse inoportunamente en el corrupto rodaje que enriquecía a la clase dominante a costa del permanente saqueo de la nación, todo lo cual la arrojó a una desorbitada oposición cuyo ánimo destituyente empequeñece el que exhiben algunos personajes de la derecha argentina. Al igual que ocurre entre nosotros, la derecha paraguaya es estructuralmente inepta para construir nada que no sean sus turbios negocios: por eso creció a la sombra de un feroz dictador y luego de la mano de gobiernos supuestamente democráticos que jamás tuvieron la menor intención de desmontar esta infernal maquinaria del atraso y la opresión. El acendrado anticomunismo de estos bandidos les permitió gozar de la protección norteamericana para su pillaje; a cambio, cedieron dos grandes bases militares en Mariscal Estigarribia y Pedro Juan Caballero, diseñadas para cerrar desde el Sur el control territorial sobre la riquísima Amazonia establecido desde las siete bases obtenidas en Colombia. Y cedieron también, y Lugo no supo impedirlo o desmontarlo, el control de cerca de un 80 por ciento del aparato estatal paraguayo a manos de la Usaid, favorecido por el sabotaje que la derecha realiza desde el Congreso al no votar el presupuesto que necesita el país y, mucho menos, modificar la escandalosamente regresiva legislación tributaria del Paraguay. Desfinanciado hasta la impotencia, los proyectos del gobierno deben realizarse con el dinero de Estados Unidos, lo cual está a punto de convertir al país en un protectorado norteamericano.
Lugo cuenta a su favor con un alto grado de aceptación pública y con la convicción de las fuerzas populares de que, pese a su desilusión con las vacilaciones y titubeos del presidente, lo que le sucedería es muchísimo peor. El artífice de esta operación es el propio vicepresidente, Federico Franco, coadyuvado por los ministros del Interior y de Relaciones Exteriores, y sus promotores son la embajadora estadounidense Liliana Ayalde –en cuya casa se celebran las reuniones conspiratorias, con total descaro– y Aldo Zucolillo, dueño de un emporio empresarial entre los cuales sobresale su ariete ideológico, el diario ABC Color. Este personaje tuvo una destacada actuación como gestor del Plan Cóndor y tanto él como sus hermanos fueron tropa de confianza de Stroessner, al punto que ambos solían vacacionar juntos en Miami mientras urdían nuevos negociados a costa del pueblo paraguayo. Para la SIP y muchos en Washington ese diario es un baluarte de la democracia, cuando en realidad se trata de exactamente lo contrario: el house organ de la mafia que se adueñó de Paraguay y vehículo principal de la extorsión que efectúa para disciplinar a la clase política. Bastó un editorial del ABC Color para que al día siguiente el Senado postergara sine die el tratamiento de la ratificación del Tratado constitutivo de la Unasur. Y el sábado pasado editorializó en contra de que el mismo órgano removiera con su voto positivo el último obstáculo que se interpone a la plena incorporación de Venezuela al Mercosur.
Pese a la significativa ayuda que el presidente bolivariano le presta a Paraguay –suministrando combustibles a precios por debajo del mercado, entre otras cosas–, este sicario ideológico del imperialismo exhortó a los senadores a cerrarle el paso a Chávez. Al compadre y compinche de Stroessner no le tembló el pulso para escribir que “No sin esfuerzo los paraguayos nos hemos liberado del oprobioso yugo de un tirano sanguinario y rapaz (¡Stroessner!) para permitir que otro, esta vez forastero, venga a pretender someternos con su estilo político autocrático e intolerante”. Este es el intelectual orgánico de la derecha que vela sus armas esperando dar el zarpazo que lo libre de la molesta presencia de Lugo y restablecer el imperio del narcofascismo.
Atilio A. BoronFuente: Página 12
Partidos políticos de Brasil, Cuba, Venezuela y Argentina analizaron la situación actual del continente, con sus fortalezas y debilidades, en un taller del IV Foro Social de las Américas (FSA), que culmina hoy en Asunción.La importancia de consolidar y desarrollar la integración regional, la defensa de los proyectos progresistas en curso, la denuncia de los planes militaristas e injerencistas del imperialismo norteamericano fueron objetos de debate.
Los participantes reflexionaron también sobre el peligro inminente de una guerra nuclear promovida por Estados Unidos contra Irán y sus consecuencias, la contraofensiva regional de la derecha y las campañas mediáticas contra Cuba y Venezuela.
A fin de seguir creando conciencia y de movilizar el mayor número de personas en el mundo para evitar la conflagración atómica, fue distribuido entre los asistentes al panel el mensaje leído por el líder de la Revolución cubana, Fidel Castro, en la Asamblea Nacional (Parlamento) en el que alerta sobre el peligro de guerra que enfrenta la humanidad.
El representante del Partido Comunista de Cuba a este foro, Héctor Fraginals, insistió sobre los dos graves peligros que se ciernen hoy sobre la humanidad vinculado uno, a la guerra, y el otro, al cambio climático como consecuencia de la depredación, saqueo de los recursos naturales y la expulsión de gases contaminantes a la atmósfera.
En su intervención, Fraginals manifestó que la convergencia de todos esos factores se proyecta en los cambios sociales, políticos y económicos que vive América Latina con avances o retrocesos en la lucha popular.
Sobre el tema expresó que esa situación demanda entonces de los segmentos progresistas voluntad de cambio, concientización social, explicación y persuasión a fin de consolidar las vías necesarias de luchas hacia el futuro.
Fraginals destacó que pese a Cuba estar sometida a bloqueos y agresiones, lucha por lograr una nueva sociedad bajo el principio básico de la solidaridad humana, y no en el egoísmo y las ganancias materiales.
Al taller, denominado "Los gobiernos de izquierda y progresistas y la integración solidaria en América Latina", asistieron Valter Pomar, del Partido de los Trabajadores de Brasil; Ana Elisa Osorio, del Partido Socialista Unificado de Venezuela, y Jorge Kreyness, dl Partido Comunista de Argentina.
Por Paraguay asistió Hugo Ruiz, asesor internacional de la presidencia de la República.
Fuente: PL

Otra vez tengo que repetir algo que siempre sostengo con aire de triunfo: “puede tardar mucho, pero finalmente en la Historia triunfa la Etica”. Acaba de ocurrir algo que tal vez para muchos es un “hecho menor”. Pero que tiene una honda significación emocional. Acaban de ser devueltos al pueblo Aché, pueblo originario del Paraguay, los restos mortales de Damiana.
El acto de la entrega se llevó a cabo en el Museo Antropológico de La Plata, por iniciativa del Grupo Universitario de Investigación en Antropología Social en la Red de Investigadores en Genocidio y Política Indígena en la Argentina. ¿Pero quién era Damiana?
Los datos sobre ella fueron posibles de obtener debido al trabajo de la antropóloga Patricia Arenas. El 25 de septiembre de 1896, los científicos norteamericanos Ten Kate y Charles de la Hitte viajan al Paraguay a estudiar a un pueblo originario de esa región conocido con el nombre de Guayaquí. Ese mismo día, unos colonos blancos de la zona de Sandoa (Paraguay oriental) realizan una expedición porque les ha sido robado un caballo e inmediatamente acusan a un grupo cercano de guayaquíes. El colono y tres de sus hijos marcharon con armas de fuego y descubrieron a un grupo de guayaquíes que estaba almorzando y, sin dar preaviso, los balearon. Cayeron tres muertos, entre ellos una mujer. Los demás huyeron espantados. En el lugar había quedado una niña guayaquí que tenía un año “más o menos”, a la que se llevan los asesinos. Cuando llegan a esos parajes, los investigadores norteamericanos se posesionan de la niña. Según ellos, que empiezan a estudiarla, ésta solía pronunciar las palabras “caibú, aputiné, apallú” de las cuales no se conoce ningún significado guaraní. Se supuso que la palabra Caibú, nombre propio guaraní usado en tiempos pasados, sería como esa niña llamaba a su madre. Por esas ironías sarcásticas de la historia, la niña aché es bautizada Damiana, con el nombre del santo del día de la matanza de su familia: San Damián. Dos años después, la indiecita fue llevada a la provincia de Buenos Aires donde fue entregada a la madre del doctor Alejandro Korn, director del hospicio Melchor Romero. Esa señora la utilizó de sirvienta y luego se la entregó a su hijo, quien la hizo ingresar al establecimiento que dirigía para luego entregarla a una casa de corrección. En 1907, cuando Damiana tenía 14 años, el investigador alemán Lehmann-Nietzsche la fotografía desnuda, foto que luego será mostrada durante años en el Museo de La Plata. Luego, ese científico escribirá: “En el mes de mayo de 1907, gracias a la galantería del doctor Korn pude tomar la fotografía y hacer las observaciones antropológicas e hice bien en apurarme. Dos meses después murió la desdichada de una tisis galopante cuyos principios no se manifestaban todavía cuando hice mis estudios”. Y agrega: “Bien se cumplía el pronóstico del doctor Ten Kate”. Justamente ese norteamericano en 1897 diagnostica: “Esta niña porta un aire enfermo y triste. El aspecto general, las manchas simétricas sobre los incisivos superiores, junto al vientre prominente, indicarían una diatosis escrupulosa”.

La cabeza de Damiana fue enviada al investigador Johann Virchow, de Berlín, para el estudio de su musculatura facial y del cerebro. Sobre esto escribe Lehmann-Nietzsche, en 1908: “Su cráneo ha sido abierto en mi ausencia y el corte del serrucho llegó demasiado bajo. Aunque, por este motivo la preparación de la musculatura de la órbita ya no será posible, lo que quería hacer el profesor Virchow. El cerebro se ha conservado de una manera admirable. La cabeza ya fue presentada a la Sociedad Antropológica de Berlín”.
No hace mucho, el grupo Guías, durante el inventario de las colecciones del Museo Antropológico de La Plata, encontró en las vitrinas de la sala de Antropología Biológica un pequeño cajón sin número con el esqueleto de Damiana dentro de una bolsa y envuelto en tela, con una inscripción en papel: “Esqueleto (sin cráneo) de una india guayaquí, Damiana, fallecida en el Melchor Romero en 1907. La cabeza con el cerebro fue remitida al profesor Virchow, Berlín”.
Todavía no acaba esta historia, que muestra cómo se actuó en el trato con los pueblos originarios siguiendo la línea establecida por Julio Argentino Roca. En marzo de 2007, una organización indígena paraguaya reclamó a la Argentina “la restitución de todos los restos mortales pertenecientes a miembros de la etnia Aché que yacen desde hace más de un siglo en las colecciones del Museo de La Plata”. También exigieron la “devolución de todas las piezas aché de las colecciones etnográficas de dicho museo que fueron obtenidas en forma ilegal o violenta como así los objetos provenientes del saqueo de un campamento aché”.
Desde el jueves último, los restos de Damiana descansan en su tierra guaraní. En el acto en que se entregaron los huesos que habían quedado de ella a los representantes del pueblo Aché hablaron los antropólogos Fernando Miguel Pepe, Miguel Añón Suárez y Patricio Harrison, la historiadora Diana Lentor y el profesor Marcelo Valko, de la cátedra de Antropología de la Universidad de Madres. Todos dieron detalles históricos de lo que fueron los principios de ese Museo del Perito Moreno en el cual los representantes de los pueblos originales fueron exhibidos al público como fieras de zoológico, entre ellos los caciques Inacayal, Foyel y Sayhueque, sus mujeres y sus hijos. Ya los restos del cacique Inacayal descansan en sus tierras chubutenses, en Tecka, luego de ser exhibidos al público durante décadas. Clemente Onelli ha descripto la última noche del cacique Inacayal en el museo, con las siguientes palabras: “Un día, cuando el sol poniente teñía de púrpura el horizonte apareció Inacayal sostenido por dos indios allá arriba, en la escalera monumental del museo. Se arrancó su ropa, la del invasor de su patria, desnudó su torso dorado como metal corintio, hizo un ademán al sol y otro larguísimo hacia el sur; habló palabras desconocidas y, en el crepúsculo, la sombra agobiada de ese viejo señor de la tierra se desvaneció como la rápida evocación de un mundo. Esa misma noche, Inacayal moría”.
En el libro del grupo Guías, que se llamará El racismo argentino y será publicado por la editorial Madres de Plaza de Mayo, se describe paso a paso la prisión “científica” que sufrieron tantos representantes de los pueblos originarios y los escritos altamente racistas del famoso Perito Moreno y de los denominados “científicos” de la época que igualaban a los indios con los judíos, en cuanto a sus rasgos fisonómicos. En el mismo libro se cita la frase que Inacayal dijo más de una vez: “Yo jefe, hijo de esta tierra, blancos ladrones, mataron a mis hijos, mataron a mis hermanos, robaron mis caballos y la tierra que me vio nacer. Yo, prisionero”.
El diario La Nación del 20 de septiembre de 1883 publicaba: “A fines del corriente mes podrá verse el esqueleto del cacique Orkeke, preparado convenientemente. Después de haber sido descarnado en el Hospital Militar se colocaron los diversos fragmentos del cuerpo en un gran tacho de agua y cal, para hacer desaparecer las pequeñas cantidades de carne que habían quedado adheridas a los huesos. Terminada que sea la disección del cuerpo del cacique, se procederá a armar el esqueleto...”
La absoluta falta de respeto al muerto. Para esos “científicos” esos seres humanos sólo servían para mostrarlos, aun muertos, como espectáculo.
Pero, paso a paso, se va sabiendo la verdad de nuestra historia. El porqué la historia de la crueldad argentina que va a terminar, en su punto culminante, con la dictadura militar de la desaparición de personas y el robo de niños.
Pero del pasado pasemos al presente. Los obreros de las minas de Río Turbio piden reivindicación. Recordaron el jueves en un emocionante acto a los catorce mineros muertos en la catástrofe de hace seis años. En él se pidió “juicio y castigo para todos los responsables políticos y operativos que permitieron de una u otra forma que se produjera esta tragedia minera”. No se olvida así a los mártires del trabajo diario, a los que ponen el rostro ante el peligro al que se ven sometidos en esas tareas. Un acto para tener en cuenta.
Todos, esfuerzos en busca de una sociedad que se conduzca con los principios de la Etica. Por eso, no olvidar las injusticias del pasado y del presente. No olvidar a Damiana, la indiecita.
Osvaldo BayerFuente: Página 12
FESTIVAL LATINOAMERICANO Y DEL CARIBE
27 al 29 de ABRIL
ASUNCION DEL PARAGUAYParticipan:Larbanois & Carrero (URUGUAY)
Vicente Feliú (CUBA)
Luis Enrique Mejía Godoy (NICARAGUA)
Cecilia Todd (VENEZUELA)
Ricardo Flecha (PARAGUAY)
Francisco Villa (CHILE)
Pedro Munhoz (BRASIL)
Gabriel Sequeira (ARGENTINA)
Dúo Blanco y Negro (BOLIVIA)
Red Ecuatoriana de Trovadores (ECUADOR)El Festival tendrá lugar en Asunción los días 27, 28 y 29 de abril. En el mismo se llevará a cabo un Conversatorio sobre "La canción en los nuevos tiempos de Nuestra América" y dos noches de Festival en la Plaza de la Democracia de Asunción, Paraguay.
Es organizado por la Secretaría Nacional de Cultura de Paraguay y el Ministerio de Cultura de Ecuador con los auspicios del Alba Cultural y el Fondo Alba.
Cuenta además con el apoyo de Itaipú Binacional y la Secretaría de Comunicaciones de la Presidencia de la República.
El objetivo fundamental es la celebración de la integración de nuestros pueblos, respetando la diversidad cultural de los mismos.
Marian PessahEn épocas en que Hollywood insiste en implantar la duda, la Iglesia Católica responde con hechos. Es evidente, la iglesia ya no es un lugar de acogida. Lejos quedaron aquellos capítulos que veíamos por televisión donde en tardes soleadas Laura Ingalls corría por esos verdes prados. Vengo leyendo con cierta preocupación el caso de Fernando Lugo, presidente de izquierda de Paraguay. Todo comenzó hace unos 10 días cuando una mujer lo acusaba de no asumir la paternidad de su hijo de 2 años y después que el ex obispo se cansara de negarlo lo reconoció y hasta se supo que el niño lleva el nombre de su abuelo paterno. Las cámaras de los noticieros mostraban mujeres paquetas horrorizándose de la visible y activa sexualidad de uno de los altos jefes eclesiásticos. ¿Dónde estaban esas mujeres cuando poco tiempo atrás, otro obispo –brasileño esta vez pero de la misma empresa transnacional– justificaba que era menos malo violar que abortar?
Me parece interesante analizar los gustos del infiel obispo. La madre del niño de 2 años, joven y de origen muy pobre, decía que él la había asediado hasta que finalmente ella acabó entregándose. Historia y palabras similares a las que leía –nuevamente– cuando apareció el segundo hijo del Padre Santo. Días atrás, en la lista de la Red Informativa de Mujeres de Argentina (RIMA) se discutía acaloradamente sobre un caso en Argentina de un adolescente de 15 años que mantenía un romance con una mujer de 40. Y ahora, qué nos sucede con un obispo que seduce a una mujer pobre y 30 años menor que él, le promete largar los hábitos –¿cuáles?– y tener una familia juntos con muchos hijos. ¡Paren las rotativas! ¡¿Susanita cambió de sexo y yo no me había dado cuenta?!
Ahora entra en escena una segunda mujer, esta vez vendedora de detergente, quien, según los diarios, afirmó que durante un largo tiempo Lugo la asedió. Hoy quiere que el presidente paraguayo reconozca a su hijo de 6 años y que le pase dinero para poder saciar las necesidades básicas del niño. Ningún lujo, ¿no?
Cabe preguntarse si el presiobispo paraguayo, infiel a Dios, le apuesta al poliamor, o es el propio príncipe azul que ha desteñido.
Durante mucho tiempo las militantes de izquierda tuvimos que soportar que nuestros compañeros de lucha nos dijeran que primero había que hacer la revolución –que en ella no hay sexos– y luego vendría el momento del tema de la mujer y en el mejor de los casos de las mujeres. ¿Hay dudas sobre eso? En nombre de que nuestros intereses eran pequeñoburgueses, el actual presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, violaba a la hija de su mujer y el obispo de izquierda de un pueblito muy humilde del Paraguay se pasaba seduciendo a las muchachas pobres que precisaban escuchar la palabra de Dios.
No hay dudas, hay hechos.
Fuente: Página 12

"Destruir es crear", ha dicho Bakunin. Más exacto sería decir que toda creación destruye algo. La Naturaleza no podría engendrar nada nuevo, si la obligasen a conservar lo viejo. Las formas son infinitas, pero la materia no, y es forzoso fundir el bronce de las estatuas pasadas para hacer las futuras. Por eso, si los ancianos no murieran, los niños cesarían de nacer. Por eso la muerte mantiene el amor sobre la Tierra. De aquí el aspecto uniforme del mundo: un aspecto de lucha. De aquí el sabor trágico de la vida. Hay una ley de impenetrabilidad universal: las cosas no se mueven sin desalojar otras cosas, las ideas no se mueven sin desalojar otras ideas. La realidad no es apacible, no es suave, ni siquiera cortés; es violenta, porque es necesaria. Su violencia aparente varía con la rapidez de los cambios. Distinguimos entre evoluciones y revoluciones por un cómodo artificio de lenguaje. Una evolución es una revolución lenta. Una revolución es una evolución veloz. Entre la mansa corriente del Gironda y la caída a pico del Niágara imaginamos muchas pendientes intermedias; la fatalidad del movimiento es la misma. Intentad detener el más sosegado de los ríos, y pronto os veréis derribados por los Niágaras que fabricó nuestra locura.
Hace siglos que estamos asistiendo al desalojo del principio de autoridad. Los dioses se fueron. Los reyes también; a unos se les arrancó la corona con cabeza y todo; a otros se les destituyó, enviándolos en un fiacre a la frontera; a otros se les jubiló, es decir, se les permitió guardar ciertos arneses y chirimbolos de su antiguo cargo, asistir a ciertas ceremonias, cobrar su sueldo, ¡y hasta opinar!, con tal que fuese moderadamente. Salvo el sultán y el zar, a quienes se jubilará un día de estos, los demás reyes que nos quedan están jubilados. Después de los reyes se van poquito a poco los presidentes, los gobernantes, el parlamentarismo. Cada vez es menor la proporción de las gentes que se dedican a dar órdenes o a cumplirlas, respecto a las gentes que se dedican a trabajar. Cada vez se obedece menos a las personas y más a los hechos. Se encomienda al gobierno que procure algunas seguridades materiales y lleve algunas cuentas, y se le agradece que exista sin llamar la atención del país. Para un gobierno a la moderna, como para el moderno y difunto rey Eduardo VII, el gran elogio consiste en establecer que no se ha metido con nadie. El ideal de un gobierno sano es no gobernar. Lo autoritario se sustituye incesantemente por lo técnico, y no es utópico reducir la máquina política a un regimiento de amanuenses, bajo la dirección de un grupo de sabios, que no representarán una democracia inerte y caótica, sino la única aristocracia útil, la de la competencia.
Y de aquí que, cuando creíamos pasada la época de las vastas revoluciones, el desalojo de los principios económicos comienza a presentar un carácter violento. Nos habíamos olvidado de que para el humano río los Niágaras son siempre posibles. ¿Conocemos acaso los secretos del porvenir, los accidentes del terreno que se extiende entre nosotros y el mar? El desalojo de la propiedad es más serio que el de la autoridad; ataca el alma de las sociedades, que es su sistema de nutrición. Los gobiernos, insensibles por atrofia, no se hicieron cargo de lo que ocurría, y vieron tranquilamente que el proletariado reemplazaba el arma del sufragio por el arma de la huelga, el sable de madera por el de acero. Fieles a su método de acción, que consiste en no obrar, reconocieron el derecho de la huelga, y dejaron a los trabajadores asociarse contra el régimen. Mientras las huelgas fueron fragmentarias, simples simulacros, el poder las consideró con un ojo paterno; ahora, ante la huelga general, descubre de repente que el primer amenazado por la parálisis es él. Un gobierno sin ferrocarriles, sin telégrafos, quizá sin soldados, sin agentes de policía, carceleros, verdugos ni ejecutores de ninguna especie, es un gobierno parecido al que ejercemos en la luna. Y lo terrible es que los gobiernos serán así volcados como con el codo, por un alud que no se ocupa de ellos. Tal es su debilidad inocente, que en lugar de sucumbir de vejez, según esperaban, han de sucumbir sin culpa ni gloria, de paso, bajo la mole de la Humanidad en marcha.
Hacia ellos se vuelve el capitalismo, desesperado de no encontrar sino organismos decrépitos donde una centuria atrás había el vigor de herramientas aún en buen uso. Tarde ya, quiere galvanizar las momias, resucitar la autoridad, milagros a los que sólo se atreve Jesús, y eso con cadáveres todavía calientes. El cadáver de la autoridad está bien frío. Y se proyectan legislaciones especiales contra el anarquismo. Se trata, a ejemplo de los suecos, aterrados por la elección de Estocolmo en 1909, de reprimir las huelgas, declarándolas ilegales dentro de plazos convenidos, o si se interrumpen servicios de importancia "vital"... ¡precisamente los que para el sindicalismo es "vital" suspender! Como si la tremenda lucha fuera un asalto de salón, se pretende marcar las estocadas que "no cuentan". Empeño pueril. Los que tienen el oído fino escuchan desde hace años, cada año más cerca, el fragor de la formidable catarata. Y es doloroso espectáculo el de este racimo de insectos, arrastrados por el inmenso río, y obstinados en detenerlo como briznas que un soplo deshace.
Publicado en La Razón, Montevideo, el 21 de Mayo de 1910. Recogido en Obras Completas, RP-ICI, Asunción, vol. IV, p. 276. Edición digital para Proyecto Ensayo Hispánico de Francisco Corral Sánchez-Cabezudo, Instituto Cervanteshttp://www.ensayistas.org/

Foto: Efe
El presidente de la Comisión Verdad y Justicia, Mario Melanio Medina, presentó hoy el informe de la gestión 2004-2008 de dicha Comisión y pidieron que se cree una Secretaría de Derechos Humanos para defender a las víctimas de la dictadura.Monseñor Medina afirmó que unas 128.076 personas fueron víctimas de las injusticias de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954 - 1989). De dichas víctimas, unas 20.090 fueron afectadas directamente y otras 107.987 eran familiares y allegados afectados en forma indirecta. Unas 19.862 fueron detenidas arbitrariamente y 18.772 sufrieron diversos tipos de torturas. Al menos 59 personas fueron ejecutadas y otras 336 desaparecieron, según el informe final de la Comisión. Los casos de "exilio político forzoso", asegura el informe, se acercaron a los 3.500.Medina solicitó que el Estado pida disculpas y que el Ministerio Público inicie procesos contra los presuntos involucrados. La Comisión, integrada por nueve miembros de distintos sectores sociales, ha incluido en el documento una serie de recomendaciones para el Estado, entre las que se destaca el análisis de los testimonios de la investigación para usarlos durante eventuales procesos judiciales contra los responsables de esos delitos. Recomienda que se fomente el regreso voluntario de los exiliados políticos, que se modifique la ley 838/96, que se reconozca como víctimas a los exiliados políticos y que puedan tener un resarcimiento económico.El informe fue entregado al presidente de la Nación, Fernando Lugo, acto en el que participaron casi todos los ministros del gobierno.Lugo, al asumir la responsabilidad del Estado, se convierte en el primer presidente paraguayo que pide perdón a los familiares de las víctimas de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), en la que desaparecieron más de cuatro mil paraguayos.Durante un emocionado discurso Lugo, en su carácter de representante del Estado, reconoció los actos violatorios del stronismo, al tiempo que señaló las violaciones del régimen.“Perdón en nombre de la nación paraguaya, por tantas injusticias a las que fueron sometidos, perdón por cada centímetro de dolor físico y anímico que flageló su territorio corporal”, dijo el jefe de Estado.En ese contexto, el mandatario asumió la responsabilidad del Estado paraguayo que sostuvo aquella política de terrorismo institucionalizado y dejó una nación arrasada por la corrupción y la posibilidad de pensamiento divergente anulada.EM en base a PL y Efe
La llegada de Fernando Lugo a la Presidencia de Paraguay es "parte de un proceso" que vive América Latina y que supone la "resurrección de la energía creadora" de la región, afirmó el escritor uruguayo Eduardo Galeano."Se abre un espacio de esperanza compartido con otros países latinoamericanos", dijo Galeano, uno de los invitados de honor a la toma de posesión de Fernando Lugo el próximo viernes 15 de agosto.
En una rueda de prensa en el hotel Chaco de Asunción, Galeano llamó a la comunidad latinoamericana, en concreto a sus gobernantes y pensadores, a pasar de las palabras a los hechos para alcanzar la unidad en el continente.
"Se discursea mucho, pero se hace poco sobre todo en aras de la unidad de veras", dijo Galeano, nombrado el pasado 3 de julio primer Ciudadano Ilustre del Mercosur, en una ceremonia celebrada en esa fecha en Montevideo a la que asistió el entonces electo presidente paraguayo, Fernando Lugo.
Galeano participó también esta tarde en un encuentro con el público paraguayo en el Teatro Municipal de Asunción, uno de los actos de la nutrida agenda de estos días previos a la investidura del nuevo presidente.
El autor de "Las venas abiertas de América Latina" o la trilogía "Las memorias del fuego" hacía 14 años que no visitaba Paraguay y, por eso, dijo a los periodistas que había estado paseando en la mañana por la orilla del gran río que bordea esta ciudad, sumido en sus recuerdos de otra época de literatura comprometida.
"Tenía la sensación de que volvía sin haberme ido", aseveró Galeano.

Aunque "cambiar es bueno" y "lo que mejor podemos hacer es ir cambiando", sin embargo, "es lindo saber que hay cosas que permanecen", dijo en referencia a su visión de esta capital.
Recordó los tiempos en que participaba en actos culturales y reuniones de paraguayos en el exilio montevideano, y en esa época en la que llegó a este país "como periodista disfrazado" y se las arreglaba "para sacar fotos prohibidas".
Sobre el cambio operado en Paraguay con la victoria de Fernando Lugo en las urnas, el escritor de "El libro de los abrazos" subrayó que "este país lo merecía", pues no podía seguir "sometido al dolor incesante", al "sacrificio".
"Es radical la necesidad popular del cambio", que ahora "se manifiesta por vías democráticas", mientras que antes lo hacía "por otras vías, incluso la violencia", aseveró.
Esa violencia fue "el resultado de un veto imperial", una reacción a la propia "violencia incesante del imperio", en su "proceso de negación de la democracia", añadió.
En esas circunstancias, "todos hemos sido entrenados en la cultura de la impotencia, del 'no se puede'", y sobre todo "del no se puede cambiar", que lleva a decir: "vas a padecer el futuro en lugar de cambiarlo", explicó el escritor uruguayo.
Galeano fue muy crítico con los medios de comunicación dominantes, que, dijo, "están para intimidar a la gente" y "desfiguran la realidad en lugar de transmitirla".
Sobre "la realidad", la reconoció como su musa, "una señora muy mágica, muy loca, muy poeta", que es "inagotable" para inspirar la obra de los escritores.
A los intelectuales les recomendó que dejaran de llamarse como tales, pues tal concepto recuerda a "cabezas que caminan desprendidas del cuerpo, sin sexo ni corazón".
Los intelectuales "saben que tienen una responsabilidad extraordinaria de influir en los demás" y deberían usar ese deber para que "aprendamos a querernos", en este mundo "que nos entrena para el desamor".
Fuente: http://www.ultimahora.com/notas/144718-Victoria-de-Lugo-es-parte-de-un-proceso-que-vive-Latinoamérica,-dice-Galeano-
El Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) ratificó el triunfo de Lugo con más del 40 por ciento de los votos a su favor, mientras que su principal rival, la oficialista Blanca Ovelar, obtuvo 30,72 por ciento de los votos.El abanderado de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), el ex obispo Fernando Lugo, se adjudicó este domingo la victoria en las elecciones presidenciales de la República de Paraguay.
Con Lugo en la presidencia, su compañero de fórmula, Federico Franco, fue proclamado como vicepresidente electo.
El Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) ratificó el triunfo de Lugo con más del 40 por ciento de los votos a su favor, mientras que su principal rival, la oficialista Blanca Ovelar, obtuvo 30,72 por ciento de los votos. Con 92 por ciento de las mesas escrutadas, Lugo aventajó a la candidata del Partido Colorado por más de diez puntos.
El vicepresidente del organismo electoral, Juan Manuel Morales, aseguró que "hoy le entregamos al pueblo de Paraguay unas elecciones con error cero". Además, dijo que con la alta participación, que se situó en 65 por ciento, se demostró que la ciudadanía confía en la institucionalidad de la Corte Electoral. "Esta institución es multipartidista. Hemos recibido la confianza de todos los votantes. Tenemos una gran participación", manifestó Morales.
Antes de ser proclamado por el tribunal electoral, el recien elegido presidente paraguayo, Fernando Lugo, agradeció a los que lo acompañaron desde el inicio, y destacó que "
los pequeños también están capacitados para vencer". Señaló que a partir de ahora la clase política del país suramericano no deberá hacer "
nunca más política en base al clientelismo". "
Hemos culminado una etapa y hoy comenzamos la otra, la del compromiso de transformar el Paraguay", agregó.
Fuente: TeleSUR

Elecciones
Frei Betto
El próximo domingo, 20 de abril, los electores paraguayos irán a las urnas para elegir, en un solo turno, al nuevo presidente del país. Disputan la elección el ex obispo católico Fernando Lugo; Blanca Ovelar, del Partido Colorado; y el general Lino Oviedo, ex dirigente de este partido, acusado de participar en el asesinato, en 1999, del ex vice presidente Luis María Argaña (lo que le obligó a exiliarse cuatro años en Brasil).
Lugo, 57 años, lidera las encuestas electorales. Identificado con la Teología de la Liberación, insiste en señalar que su “opción preferencial por los pobres” no es política, sino pastoral. Sabe que representa una seria amenaza a la hegemonía del Partido Colorado, hace 60 años en el poder, inclusive a través de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989).
Fernando Lugo vive en la piel la trágica historia reciente de su país. Su padre estuvo preso más de 20 veces. Tres de sus hermanos fueron torturados y expulsados de Paraguay. En 1983, también le expulsaron, debido a sermones considerados subversivos. Retornó en 1987. Ordenado obispo de San Pedro en 1994, renunció al ministerio episcopal y aceptó candidatizarse ante el llamado público suscrito por más de 100 mil electores.
Apoyado por la Alianza Patriótica para el Cambio, que reúne nueve partidos, y el Movimiento Tekojojá (Vida Compartida, articulación de movimientos populares), Lugo considera que sus principales adversarios son la corrupción, la pobreza y la ignorancia. “La manera más rápida de hacer fortuna en Paraguay es hacer política”, señala. Por ello, se teme un intento de fraude en la elección de domingo.
Con poco más de 6.5 millones de habitantes, y reservas de US$ 2.5 mil millones, Paraguay todavía depende de su economía agropecuaria, orientada a la exportación, sobre todo hacia Argentina y Brasil. Más del 50% de la población vive por debajo de la línea de pobreza, y 35% en la miseria absoluta.
El país, sin embargo, es rico en reservas de petróleo y recursos hídricos, y gran exportador (y no consumidor) de energía eléctrica, a través de las centrales hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá, construidas con capitales brasileño y argentino, y cuyos tratados fueron firmados por dictaduras militares.
Si es electo, Lugo está decidido a convocar a Brasil para renegociar el Tratado de Itaipú. La energía paraguaya es vendida a Brasil a bajo precio, el cual pretende multiplicar por siete, lo que garantizaría a su país una recaudación anual de US$ 1.8 mil millones. Todo indica que el presidente Lula no pondría obstáculos a la renegociación.
Lugo quiere además promover la reforma agraria para beneficiar a 300 mil familias sin-tierra (el 70% de las tierras productivas pertenece al 2.5% de los propietarios); y valorizar cooperativas y pequeñas empresas, con miras a sintonizar el crecimiento económico con el desarrollo social. Se propone también superar la relación asimétrica de Paraguay con los demás países del Mercosur.
El Partido Colorado domina todo el aparato estatal y judicial de Paraguay. Lugo se dispone a rescatar la autonomía de los jueces y despartidizar la máquina estatal. Cerca del 90% de la población es bilingüe, se expresa en español y guaraní, aunque este pueblo indígena represente, oficialmente, sólo el 0,7% de la población. Pero, por primera vez en la historia de Paraguay, una indígena guaraní es candidata a senadora.
En el siglo XIX, Paraguay fue el país más independiente, justo y evolucionado de América del Sur. Instigados por la corona británica, Brasil, Argentina y Uruguay le entablaron una guerra de 1864 a 1870. De los 160 mil soldados y oficiales brasileños, 50 mil no retornaron. Y al menos 300 mil paraguayos, entre civiles y militares, murieron en la guerra.
Las Fuerzas Armadas de Brasil deben a la nación la apertura de los archivos de la guerra de Paraguay, y también de la dictadura militar (1964-1985).
* Frei Betto, escritor, autor de “Bautizo de Sangre” (Rocco), integra el comité internacional de fiscalización de la disputa paraguaya.
Fuente y traducción: ALAI