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16 agosto 2010

Lugo y el narcofascismo




El gobierno de Fernando Lugo se encuentra seriamente amenazado y las probabilidades de un “golpe institucional”, pérfida invención para sacarse de encima presidentes molestos como Zelaya en Honduras, se potenciaron en días recientes. La grave enfermedad que lo afecta y el riguroso tratamiento a que se verá sometido sirven en bandeja al desprestigiado Congreso paraguayo el pretexto para destituirlo “legalmente”. Si esto finalmente se concreta, se produciría una gravísima regresión política que pondría abrupto fin a la primavera democrática vivida en los últimos dos años. Pese a que la presidencia de Lugo carece de la voluntad transformadora de Chávez, Morales o Correa y que su gestión se caracteriza por múltiples incoherencias, la sola presencia de un personaje que desde el gobierno proclame su identificación con los condenados de su tierra basta y sobra para que la clase dominante local no vea la hora de sacárselo de encima, por cualquier método.

Desde que asumió, Lugo tuvo que vérselas con la derecha más primitiva y corrupta de Sudamérica, lo cual ya es mucho decir. Expresión política de una banda que ni siquiera merece el nombre de oligarquía –la voz “cleptocracia” captura con más nitidez su naturaleza–, esa derecha es un impresentable conjunto de rufianes que construyeron sus grandes fortunas desangrando al país bajo la conducción del “capo de tutti i capi”, el dictador Alfredo Stroessner. Este organizó el saqueo de las tierras fiscales, el contrabando en gran escala y el tráfico de droga y de personas, con la abierta complicidad de sucesivos gobiernos de Estados Unidos, Israel y Taiwán, sumiendo a la población en el atraso, la ignorancia y la extrema pobreza. Atraso e ignorancia que caracterizan adecuadamente a una “cleptocracia” que todavía no reconoce al gobierno de la República Popular China y sí lo hace con Taiwán, a cambio, claro está, de suculentos sobornos o de “regalos” que se exhiben impúdicamente como, por ejemplo, el nuevo edificio de la Legislatura paraguaya. No sólo eso: se trata de una banda que justifica aquella venerable caracterización que en su época realizara el ardiente Agustín de Hipona (antes de que la Iglesia lo santificara convirtiéndolo en un icono inexpresivo) sobre los Estados, a los que definía como una “conspiración de los ricos” para oprimir a los pobres.

La inesperada elección de Lugo vino a inmiscuirse inoportunamente en el corrupto rodaje que enriquecía a la clase dominante a costa del permanente saqueo de la nación, todo lo cual la arrojó a una desorbitada oposición cuyo ánimo destituyente empequeñece el que exhiben algunos personajes de la derecha argentina. Al igual que ocurre entre nosotros, la derecha paraguaya es estructuralmente inepta para construir nada que no sean sus turbios negocios: por eso creció a la sombra de un feroz dictador y luego de la mano de gobiernos supuestamente democráticos que jamás tuvieron la menor intención de desmontar esta infernal maquinaria del atraso y la opresión. El acendrado anticomunismo de estos bandidos les permitió gozar de la protección norteamericana para su pillaje; a cambio, cedieron dos grandes bases militares en Mariscal Estigarribia y Pedro Juan Caballero, diseñadas para cerrar desde el Sur el control territorial sobre la riquísima Amazonia establecido desde las siete bases obtenidas en Colombia. Y cedieron también, y Lugo no supo impedirlo o desmontarlo, el control de cerca de un 80 por ciento del aparato estatal paraguayo a manos de la Usaid, favorecido por el sabotaje que la derecha realiza desde el Congreso al no votar el presupuesto que necesita el país y, mucho menos, modificar la escandalosamente regresiva legislación tributaria del Paraguay. Desfinanciado hasta la impotencia, los proyectos del gobierno deben realizarse con el dinero de Estados Unidos, lo cual está a punto de convertir al país en un protectorado norteamericano.

Lugo cuenta a su favor con un alto grado de aceptación pública y con la convicción de las fuerzas populares de que, pese a su desilusión con las vacilaciones y titubeos del presidente, lo que le sucedería es muchísimo peor. El artífice de esta operación es el propio vicepresidente, Federico Franco, coadyuvado por los ministros del Interior y de Relaciones Exteriores, y sus promotores son la embajadora estadounidense Liliana Ayalde –en cuya casa se celebran las reuniones conspiratorias, con total descaro– y Aldo Zucolillo, dueño de un emporio empresarial entre los cuales sobresale su ariete ideológico, el diario ABC Color. Este personaje tuvo una destacada actuación como gestor del Plan Cóndor y tanto él como sus hermanos fueron tropa de confianza de Stroessner, al punto que ambos solían vacacionar juntos en Miami mientras urdían nuevos negociados a costa del pueblo paraguayo. Para la SIP y muchos en Washington ese diario es un baluarte de la democracia, cuando en realidad se trata de exactamente lo contrario: el house organ de la mafia que se adueñó de Paraguay y vehículo principal de la extorsión que efectúa para disciplinar a la clase política. Bastó un editorial del ABC Color para que al día siguiente el Senado postergara sine die el tratamiento de la ratificación del Tratado constitutivo de la Unasur. Y el sábado pasado editorializó en contra de que el mismo órgano removiera con su voto positivo el último obstáculo que se interpone a la plena incorporación de Venezuela al Mercosur.

Pese a la significativa ayuda que el presidente bolivariano le presta a Paraguay –suministrando combustibles a precios por debajo del mercado, entre otras cosas–, este sicario ideológico del imperialismo exhortó a los senadores a cerrarle el paso a Chávez. Al compadre y compinche de Stroessner no le tembló el pulso para escribir que “No sin esfuerzo los paraguayos nos hemos liberado del oprobioso yugo de un tirano sanguinario y rapaz (¡Stroessner!) para permitir que otro, esta vez forastero, venga a pretender someternos con su estilo político autocrático e intolerante”. Este es el intelectual orgánico de la derecha que vela sus armas esperando dar el zarpazo que lo libre de la molesta presencia de Lugo y restablecer el imperio del narcofascismo.

Atilio A. Boron

Fuente: Página 12


03 mayo 2009

La Iglesia ya no es un lugar de acogida





Marian Pessah

En épocas en que Hollywood insiste en implantar la duda, la Iglesia Católica responde con hechos. Es evidente, la iglesia ya no es un lugar de acogida. Lejos quedaron aquellos capítulos que veíamos por televisión donde en tardes soleadas Laura Ingalls corría por esos verdes prados. Vengo leyendo con cierta preocupación el caso de Fernando Lugo, presidente de izquierda de Paraguay. Todo comenzó hace unos 10 días cuando una mujer lo acusaba de no asumir la paternidad de su hijo de 2 años y después que el ex obispo se cansara de negarlo lo reconoció y hasta se supo que el niño lleva el nombre de su abuelo paterno. Las cámaras de los noticieros mostraban mujeres paquetas horrorizándose de la visible y activa sexualidad de uno de los altos jefes eclesiásticos. ¿Dónde estaban esas mujeres cuando poco tiempo atrás, otro obispo –brasileño esta vez pero de la misma empresa transnacional– justificaba que era menos malo violar que abortar?

Me parece interesante analizar los gustos del infiel obispo. La madre del niño de 2 años, joven y de origen muy pobre, decía que él la había asediado hasta que finalmente ella acabó entregándose. Historia y palabras similares a las que leía –nuevamente– cuando apareció el segundo hijo del Padre Santo. Días atrás, en la lista de la Red Informativa de Mujeres de Argentina (RIMA) se discutía acaloradamente sobre un caso en Argentina de un adolescente de 15 años que mantenía un romance con una mujer de 40. Y ahora, qué nos sucede con un obispo que seduce a una mujer pobre y 30 años menor que él, le promete largar los hábitos –¿cuáles?– y tener una familia juntos con muchos hijos. ¡Paren las rotativas! ¡¿Susanita cambió de sexo y yo no me había dado cuenta?!

Ahora entra en escena una segunda mujer, esta vez vendedora de detergente, quien, según los diarios, afirmó que durante un largo tiempo Lugo la asedió. Hoy quiere que el presidente paraguayo reconozca a su hijo de 6 años y que le pase dinero para poder saciar las necesidades básicas del niño. Ningún lujo, ¿no?

Cabe preguntarse si el presiobispo paraguayo, infiel a Dios, le apuesta al poliamor, o es el propio príncipe azul que ha desteñido.

Durante mucho tiempo las militantes de izquierda tuvimos que soportar que nuestros compañeros de lucha nos dijeran que primero había que hacer la revolución –que en ella no hay sexos– y luego vendría el momento del tema de la mujer y en el mejor de los casos de las mujeres. ¿Hay dudas sobre eso? En nombre de que nuestros intereses eran pequeñoburgueses, el actual presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, violaba a la hija de su mujer y el obispo de izquierda de un pueblito muy humilde del Paraguay se pasaba seduciendo a las muchachas pobres que precisaban escuchar la palabra de Dios.

No hay dudas, hay hechos.

Fuente: Página 12






24 setiembre 2008

Discurso de Lugo ante la Asamblea de la ONU





Lugo llamó a América Latina a saldar su deuda con las poblaciones indígenas

El presidente de Paraguay, Fernando Lugo, abogó hoy en la ONU por los derechos de los indígenas de América latina al afirmar que salvo excepciones siguen siendo una "materia pendiente". "Nos preocupa, al mismo nivel que la lucha contra las causas estructurales e inmediatas de la pobreza, la situación de las naciones originarias", dijo Lugo en Nueva York ante el pleno de la Asamblea general de la ONU.

Según Lugo, las poblaciones indígenas "no sólo son pobres y están excluidas, sino que no han alcanzado en muchas regiones del continente a tener una inclusión ciudadana que les permita liderar procesos".

El ex obispo acotó que "en muchos casos los mismos que sostienen discursos de exclusión son intolerantes cuando nuestros fraternos indígenas asumen roles políticos de liderazgo".

"Las naciones indígenas -agregó- no son la artesanía milenaria de nuestro continente, sino el potencial más vivo de protagonismo político que debemos respetar, debemos promover e incluir, porque si no lo hiciéramos sería un atentado intolerante contra nuestra propia civilización".

Lugo agregó que "América debe despertar ante esto. Debe contabilizar la vieja deuda, aquella que empezó a acumularse en la panza inmunda de los barcos esclavistas, aquella que sigue engordándose en cada gesto de desprecio hacia cualquier intento indígena de poner su voz, su voto, sus sueños o sus proyectos sobre esta tierra".

El mandatario, que asumió la presidencia de Paraguay el mes pasado, dedicó el resto de su primer discurso ante el foro mundial a evocar la crisis alimentaria, las dificultades de los países sin litoral y la necesidad de desarrollar energías renovables.

Fuente: Página 12






28 agosto 2008

Perdón en nombre de la Nación




Foto: Efe



El presidente de la Comisión Verdad y Justicia, Mario Melanio Medina, presentó hoy el informe de la gestión 2004-2008 de dicha Comisión y pidieron que se cree una Secretaría de Derechos Humanos para defender a las víctimas de la dictadura.

Monseñor Medina afirmó que unas 128.076 personas fueron víctimas de las injusticias de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954 - 1989). De dichas víctimas, unas 20.090 fueron afectadas directamente y otras 107.987 eran familiares y allegados afectados en forma indirecta. Unas 19.862 fueron detenidas arbitrariamente y 18.772 sufrieron diversos tipos de torturas. Al menos 59 personas fueron ejecutadas y otras 336 desaparecieron, según el informe final de la Comisión. Los casos de "exilio político forzoso", asegura el informe, se acercaron a los 3.500.

Medina solicitó que el Estado pida disculpas y que el Ministerio Público inicie procesos contra los presuntos involucrados. La Comisión, integrada por nueve miembros de distintos sectores sociales, ha incluido en el documento una serie de recomendaciones para el Estado, entre las que se destaca el análisis de los testimonios de la investigación para usarlos durante eventuales procesos judiciales contra los responsables de esos delitos. Recomienda que se fomente el regreso voluntario de los exiliados políticos, que se modifique la ley 838/96, que se reconozca como víctimas a los exiliados políticos y que puedan tener un resarcimiento económico.

El informe fue entregado al presidente de la Nación, Fernando Lugo, acto en el que participaron casi todos los ministros del gobierno.

Lugo, al asumir la responsabilidad del Estado, se convierte en el primer presidente paraguayo que pide perdón a los familiares de las víctimas de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), en la que desaparecieron más de cuatro mil paraguayos.

Durante un emocionado discurso Lugo, en su carácter de representante del Estado, reconoció los actos violatorios del stronismo, al tiempo que señaló las violaciones del régimen.

“Perdón en nombre de la nación paraguaya, por tantas injusticias a las que fueron sometidos, perdón por cada centímetro de dolor físico y anímico que flageló su territorio corporal”, dijo el jefe de Estado.

En ese contexto, el mandatario asumió la responsabilidad del Estado paraguayo que sostuvo aquella política de terrorismo institucionalizado y dejó una nación arrasada por la corrupción y la posibilidad de pensamiento divergente anulada.

EM en base a PL y Efe





16 agosto 2008

Paraguay comienza una nueva e importante historia












14 agosto 2008

La victoria de Lugo es parte de un proceso que vive Latinoamérica




La llegada de Fernando Lugo a la Presidencia de Paraguay es "parte de un proceso" que vive América Latina y que supone la "resurrección de la energía creadora" de la región, afirmó el escritor uruguayo Eduardo Galeano.


"Se abre un espacio de esperanza compartido con otros países latinoamericanos", dijo Galeano, uno de los invitados de honor a la toma de posesión de Fernando Lugo el próximo viernes 15 de agosto.

En una rueda de prensa en el hotel Chaco de Asunción, Galeano llamó a la comunidad latinoamericana, en concreto a sus gobernantes y pensadores, a pasar de las palabras a los hechos para alcanzar la unidad en el continente.

"Se discursea mucho, pero se hace poco sobre todo en aras de la unidad de veras", dijo Galeano, nombrado el pasado 3 de julio primer Ciudadano Ilustre del Mercosur, en una ceremonia celebrada en esa fecha en Montevideo a la que asistió el entonces electo presidente paraguayo, Fernando Lugo.

Galeano participó también esta tarde en un encuentro con el público paraguayo en el Teatro Municipal de Asunción, uno de los actos de la nutrida agenda de estos días previos a la investidura del nuevo presidente.

El autor de "Las venas abiertas de América Latina" o la trilogía "Las memorias del fuego" hacía 14 años que no visitaba Paraguay y, por eso, dijo a los periodistas que había estado paseando en la mañana por la orilla del gran río que bordea esta ciudad, sumido en sus recuerdos de otra época de literatura comprometida.

"Tenía la sensación de que volvía sin haberme ido", aseveró Galeano.

Aunque "cambiar es bueno" y "lo que mejor podemos hacer es ir cambiando", sin embargo, "es lindo saber que hay cosas que permanecen", dijo en referencia a su visión de esta capital.

Recordó los tiempos en que participaba en actos culturales y reuniones de paraguayos en el exilio montevideano, y en esa época en la que llegó a este país "como periodista disfrazado" y se las arreglaba "para sacar fotos prohibidas".

Sobre el cambio operado en Paraguay con la victoria de Fernando Lugo en las urnas, el escritor de "El libro de los abrazos" subrayó que "este país lo merecía", pues no podía seguir "sometido al dolor incesante", al "sacrificio".

"Es radical la necesidad popular del cambio", que ahora "se manifiesta por vías democráticas", mientras que antes lo hacía "por otras vías, incluso la violencia", aseveró.

Esa violencia fue "el resultado de un veto imperial", una reacción a la propia "violencia incesante del imperio", en su "proceso de negación de la democracia", añadió.

En esas circunstancias, "todos hemos sido entrenados en la cultura de la impotencia, del 'no se puede'", y sobre todo "del no se puede cambiar", que lleva a decir: "vas a padecer el futuro en lugar de cambiarlo", explicó el escritor uruguayo.

Galeano fue muy crítico con los medios de comunicación dominantes, que, dijo, "están para intimidar a la gente" y "desfiguran la realidad en lugar de transmitirla".

Sobre "la realidad", la reconoció como su musa, "una señora muy mágica, muy loca, muy poeta", que es "inagotable" para inspirar la obra de los escritores.

A los intelectuales les recomendó que dejaran de llamarse como tales, pues tal concepto recuerda a "cabezas que caminan desprendidas del cuerpo, sin sexo ni corazón".

Los intelectuales "saben que tienen una responsabilidad extraordinaria de influir en los demás" y deberían usar ese deber para que "aprendamos a querernos", en este mundo "que nos entrena para el desamor".

Fuente: http://www.ultimahora.com/notas/144718-Victoria-de-Lugo-es-parte-de-un-proceso-que-vive-Latinoamérica,-dice-Galeano-




21 abril 2008

Fernando Lugo, nuevo presidente de Paraguay







El Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) ratificó el triunfo de Lugo con más del 40 por ciento de los votos a su favor, mientras que su principal rival, la oficialista Blanca Ovelar, obtuvo 30,72 por ciento de los votos.

El abanderado de la Alianza Patriótica para el Cambio (APC), el ex obispo Fernando Lugo, se adjudicó este domingo la victoria en las elecciones presidenciales de la República de Paraguay.

Con Lugo en la presidencia, su compañero de fórmula, Federico Franco, fue proclamado como vicepresidente electo.

El Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE) ratificó el triunfo de Lugo con más del 40 por ciento de los votos a su favor, mientras que su principal rival, la oficialista Blanca Ovelar, obtuvo 30,72 por ciento de los votos. Con 92 por ciento de las mesas escrutadas, Lugo aventajó a la candidata del Partido Colorado por más de diez puntos.

El vicepresidente del organismo electoral, Juan Manuel Morales, aseguró que "hoy le entregamos al pueblo de Paraguay unas elecciones con error cero". Además, dijo que con la alta participación, que se situó en 65 por ciento, se demostró que la ciudadanía confía en la institucionalidad de la Corte Electoral. "Esta institución es multipartidista. Hemos recibido la confianza de todos los votantes. Tenemos una gran participación", manifestó Morales.

Antes de ser proclamado por el tribunal electoral, el recien elegido presidente paraguayo, Fernando Lugo, agradeció a los que lo acompañaron desde el inicio, y destacó que "los pequeños también están capacitados para vencer". Señaló que a partir de ahora la clase política del país suramericano no deberá hacer "nunca más política en base al clientelismo". "Hemos culminado una etapa y hoy comenzamos la otra, la del compromiso de transformar el Paraguay", agregó.


Fuente: TeleSUR

20 abril 2008

Paraguay decide hoy en las urnas







Elecciones



Frei Betto


El próximo domingo, 20 de abril, los electores paraguayos irán a las urnas para elegir, en un solo turno, al nuevo presidente del país. Disputan la elección el ex obispo católico Fernando Lugo; Blanca Ovelar, del Partido Colorado; y el general Lino Oviedo, ex dirigente de este partido, acusado de participar en el asesinato, en 1999, del ex vice presidente Luis María Argaña (lo que le obligó a exiliarse cuatro años en Brasil).

Lugo, 57 años, lidera las encuestas electorales. Identificado con la Teología de la Liberación, insiste en señalar que su “opción preferencial por los pobres” no es política, sino pastoral. Sabe que representa una seria amenaza a la hegemonía del Partido Colorado, hace 60 años en el poder, inclusive a través de la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989).

Fernando Lugo vive en la piel la trágica historia reciente de su país. Su padre estuvo preso más de 20 veces. Tres de sus hermanos fueron torturados y expulsados de Paraguay. En 1983, también le expulsaron, debido a sermones considerados subversivos. Retornó en 1987. Ordenado obispo de San Pedro en 1994, renunció al ministerio episcopal y aceptó candidatizarse ante el llamado público suscrito por más de 100 mil electores.

Apoyado por la Alianza Patriótica para el Cambio, que reúne nueve partidos, y el Movimiento Tekojojá (Vida Compartida, articulación de movimientos populares), Lugo considera que sus principales adversarios son la corrupción, la pobreza y la ignorancia. “La manera más rápida de hacer fortuna en Paraguay es hacer política”, señala. Por ello, se teme un intento de fraude en la elección de domingo.

Con poco más de 6.5 millones de habitantes, y reservas de US$ 2.5 mil millones, Paraguay todavía depende de su economía agropecuaria, orientada a la exportación, sobre todo hacia Argentina y Brasil. Más del 50% de la población vive por debajo de la línea de pobreza, y 35% en la miseria absoluta.

El país, sin embargo, es rico en reservas de petróleo y recursos hídricos, y gran exportador (y no consumidor) de energía eléctrica, a través de las centrales hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá, construidas con capitales brasileño y argentino, y cuyos tratados fueron firmados por dictaduras militares.

Si es electo, Lugo está decidido a convocar a Brasil para renegociar el Tratado de Itaipú. La energía paraguaya es vendida a Brasil a bajo precio, el cual pretende multiplicar por siete, lo que garantizaría a su país una recaudación anual de US$ 1.8 mil millones. Todo indica que el presidente Lula no pondría obstáculos a la renegociación.

Lugo quiere además promover la reforma agraria para beneficiar a 300 mil familias sin-tierra (el 70% de las tierras productivas pertenece al 2.5% de los propietarios); y valorizar cooperativas y pequeñas empresas, con miras a sintonizar el crecimiento económico con el desarrollo social. Se propone también superar la relación asimétrica de Paraguay con los demás países del Mercosur.

El Partido Colorado domina todo el aparato estatal y judicial de Paraguay. Lugo se dispone a rescatar la autonomía de los jueces y despartidizar la máquina estatal. Cerca del 90% de la población es bilingüe, se expresa en español y guaraní, aunque este pueblo indígena represente, oficialmente, sólo el 0,7% de la población. Pero, por primera vez en la historia de Paraguay, una indígena guaraní es candidata a senadora.

En el siglo XIX, Paraguay fue el país más independiente, justo y evolucionado de América del Sur. Instigados por la corona británica, Brasil, Argentina y Uruguay le entablaron una guerra de 1864 a 1870. De los 160 mil soldados y oficiales brasileños, 50 mil no retornaron. Y al menos 300 mil paraguayos, entre civiles y militares, murieron en la guerra.

Las Fuerzas Armadas de Brasil deben a la nación la apertura de los archivos de la guerra de Paraguay, y también de la dictadura militar (1964-1985).

* Frei Betto, escritor, autor de “Bautizo de Sangre” (Rocco), integra el comité internacional de fiscalización de la disputa paraguaya.

Fuente y traducción: ALAI