
El pasado domingo se celebró una nueva jornada cívica, la cual estaba colmada de expectativas que van más allá de los partidos políticos que se postulaban para las elecciones nacionales.
Se ponían a consulta dos plebiscitos de reforma constitucional, que implicaban el pronunciamiento sobre temas ligados con la sociedad. Uno de ellos, a nuestro entender, era el resultado de la continua lucha de organizaciones sociales a favor del esclarecimiento de una parte oscura de nuestra historia.
El debate estaba claro, continuar o no viviendo en un país que se esconde detrás de la ignorancia para tapar los hechos sucedidos durante la última dictadura cívico-militar.
Esta posibilidad de anular los primeros cuatro artículos de la Ley de Caducidad permitía a la Justicia investigar qué sucedió y dónde se encuentran los restos de tantos ciudadanos que aún se desconoce su paradero.
Nosotros no tenemos más que vergüenza de vivir en un país donde se torturó, mató y desapareció gente y sus autores se amparan en el silencio para protegerse.
Somos convencidos que la verdad hay que encontrarla, esto nos demuestra que debemos estar más unidos que nunca para poder defender los ideales de Verdad y Justicia que están detrás de estas palabras.
Esto es solo una piedra más en el camino, pero no debemos ni podemos bajar los brazos, por ellos, por los que estamos y por los que vendrán.
Rechazamos el rol jugado por los medios de comunicación que durante toda la campaña estuvieron ausentes, y en el último tiempo, fueron cómplices del silencio por no transimtir en tiempo y forma la cadena nacional de la Coordinadora Nacional por la Nulidad de la Ley de Caducidad.
Asimismo, criticamos la falta de ética del Ministro de la Corte Electoral Edgardo Martínez Zimarioff por el mal manejo de los datos del plebiscito, y sin duda fue una manipulación intencional con la expectativa de la gente.
Es imperioso resaltar y reconocer a todos los compañeros de las organizaciones sociales, y especialmente a los integrantes de los centros de estudiantes que dedicaron estos últimos tres años en pos de la anulación de la ley. Estos compañeros, desde talleres, actividades culturales, documentales, charlas, han construido memoria colectiva, han avanzado en este proceso en busca de verdad y justicia. No podemos desconocerlo, ni abandonarlo.
Nosotros creemos que no se ratificó la Ley de Caducidad. En nuestro país hay más gente que se pronunció a favor de su anulación que de su ratificación. Hay un 48% de la población convencida de la anulación, mientras que en ese 52% hay muchos que no sabían directamente lo que se estaba plebiscitando; las proyecciones previas nos daban que tan solo un 35% declaraba que no iba a votar la papeleta rosada con conocimiento.
Perdimos en el acto eleccionario, pero ganamos en todo este proceso porque se trabajó en cada barrio y en cada rinconcito de nuestro país ganando conciencia e impulsando una cultura de respeto de los Derechos Humanos de forma íntegra, y esta batalla estamos convencidos que la ganamos.
Entender el porqué se perdió la votación del plebiscito es un análisis que debemos hacer, no para encontrar culpables pero sí para aclarar el camino de aquí en adelante. Hubo errores desde las propias organizaciones sociales, donde tendríamos que haber dado más desde el comienzo del lanzamiento de la campaña, la Federación se debe una autocritica muy fuerte, y el resto de las organizaciones sociales deberían hacer lo mismo.
Pero el factor más importante de esta derrota fue la falta de información, amparada para nosotros en el silencio y la confusión que se generó desde los referentes de la campaña política partidaria.
El señor Lacalle diciendo que nuestros desaparecidos eran tan solo media docena, o que si se anulaba la Ley los actuales procesados iban a quedar en libertad, no hizo más que confundir a la gente, en vez de darle elementos válidos para que eligieran libremente.
A su vez, es claro que el Frente Amplio salvo excepciones, no asumió integralmente el apoyo a esta campaña, lo que se reflejó en la imposibilidad de compensar la desinformación, transmitir la importancia de la consulta y la necesidad histórica de optar por la papeleta rosada. Muchos de los compañeros caídos, y desaparecidos formaron parte de esta herramienta, entonces no logramos explicarnos porqué se generó este vacío.
Como generación, este es nuestro primer golpe fuerte, el trago más amargo que nos tocó hasta ahora, para muchos de nosotros los días más tristes de nuestras vidas. Pero esta batalla perdida no nos va a paralizar, esta bronca, rabia e indignación que sentimos muchos, la transformaremos en organización y lucha, porque la pelea contra la Impunidad sigue, porque la Verdad no se sabe, los culpables no tienen juicio, y por sobre todo nuestros compañeros siguen desaparecidos, por ellos, por nosotros y los que vienen seguiremos pelando hasta que haya Verdad y Justicia.
ASCEEP - FEUUMontevideo, 30 de octubre de 2009

Autorreflexión
Luis Eduardo Aute
DECLARACIÓN DE CARACAS
Los participantes en el Encuentro “Armados de Ideas”, Intelectuales y Artistas por la Paz y la Soberanía de América Latina y el Caribe, reunidos en Caracas, Venezuela, el 12 y 13 de abril de 2008, conmemorando la gesta del pueblo venezolano en defensa de la Revolución Bolivariana y contra el golpe de estado fascista del 11 de abril de 2002,
M A N I F E S T A M O S :
Nuestra más firme solidaridad con la República Bolivariana de Venezuela y con su pueblo en el proceso revolucionario que vive este país en el pleno ejercicio de su legítimo derecho a la autodeterminación. Apoyamos decididamente al Presidente Hugo Chávez Frías y a los procesos organizativos populares que fortalecen día a día su marcha hacia un Socialismo que se construye con imaginación, humanismo y creatividad.
Respaldamos, asimismo, al gobierno del Presidente Evo Morales Ayma, a sus políticas de cambio y al proceso constituyente soberano del pueblo boliviano. Condenamos el injerencismo del gobierno de Estados Unidos en los asuntos internos de Bolivia y denunciamos las acciones divisionistas y discriminatorias de los grupos oligárquicos de ese país contra los pueblos originarios y el ejercicio de sus autonomías. Rechazamos el Estatuto autonómico de Santa Cruz, declarado unilateralmente, por ser inconstitucional y por ir en contra de la unidad de la nación multiétnica boliviana.
Expresamos nuestra solidaridad con la digna posición de defensa de la soberanía del gobierno ecuatoriano de Rafael Correa ante la violación de su territorio perpetrada por el gobierno de Colombia, con el apoyo de armamento, logística e inteligencia de Estados Unidos y como parte de la estrategia de dominación imperialista en la región. Expresamos nuestra indignación por la masacre de ciudadanos ecuatorianos, colombianos y mexicanos, y rechazamos cualquier tipo de intervencionismo guerrerista contra nuestros pueblos.
Externamos nuestra profunda preocupación por la crisis histórica que atraviesa Colombia, y manifestamos nuestra firme solidaridad con la lucha valerosa de su pueblo por una verdadera democracia que respete los derechos humanos, por la realización de un acuerdo humanitario y la búsqueda de una solución política negociada que ponga punto final a la guerra prolongada que ha dejado cientos de miles de muertos, heridos, desplazados y desaparecidos.
Urgimos a todos los gobiernos que forman parte de la llamada Misión de Estabilización de Naciones Unidas en Haití (MINUSTAH), y en particular a los de América Latina, para que retiren inmediatamente sus tropas y contribuyan así al restablecimiento de la democracia con total respeto a la autodeterminación del pueblo haitiano.
Condenamos enérgicamente las reiteradas agresiones del gobierno de Estados Unidos a nuestros pueblos bajo el pretexto de la lucha contra el terrorismo y el narcotráfico, y demandamos la extradición del terrorista confeso Luis Posada Carriles a Venezuela, encausado por el homicidio calificado de 73 personas a bordo de un avión de pasajeros.
Exigimos la inmediata liberación de los cinco cubanos presos injustamente en cárceles estadounidenses por combatir el terrorismo de Estado dirigido contra el pueblo cubano.
Denunciamos el injusto, cruel e ilegal bloqueo que por casi medio siglo, Estados Unidos mantiene contra Cuba.
Rechazamos la adopción indirecta del plan Colombia por parte del gobierno mexicano, el avance de la Iniciativa Mérida en ese país y la Alianza para la Prosperidad y Seguridad de América del Norte, como mecanismos de expansión de la intervención militar de Estados Unidos en América Latina. Consideramos inadmisible que el gobierno de Felipe Calderón no condenara la masacre realizada en territorio ecuatoriano en la que perdieron la vida cuatro estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México, coadyuvando en la criminalización de las víctimas y los sobrevivientes de ese asesinato, mientras protestaba por la nacionalización legítima del gobierno de Venezuela de la compañía CEMEX de capital mexicano.
Nos pronunciamos por el fin de la dominación colonialista y neocolonialista en Nuestra América y exigimos la independencia de Puerto Rico y de todas las colonias que subsisten en el Caribe.
Convocamos a la movilización por el cierre y retiro de las bases militares extranjeras en los países de América Latina y del Caribe.
Rechazamos la manipulación ecológica para transformar nuestro territorio en proveedores de agro-combustibles con el fin de sustentar la suficiencia energética de Estados Unidos.
Denunciamos el despojo de los conocimientos ancestrales de los pueblos indígenas de Nuestra América y su comercialización por corporaciones médicas capitalistas, así como el saqueo realizado por museos y coleccionistas de Estados Unidos que exhiben y mantienen en su poder cientos de miles de piezas de nuestros patrimonios históricos y culturales.
Los participantes en este encuentro nos comprometemos a continuar, ampliar y profundizar la participación de intelectuales y artistas -comprometidos con la lucha de los pueblos de Nuestra América- en la batalla de las ideas, reconociendo las ricas experiencias que estamos viviendo en la construcción del poder popular desde abajo, desde los ciudadanos, desde los procesos de lucha de los pueblos indígenas. Como declaró en esta reunión el Presidente Chávez, “sólo el pueblo salva al pueblo”.
Caracas, Venezuela, 14 de abril de 2008.
Suscribimos:
Jorge Enrique Adoum (Ecuador), Lisette Adoum (Ecuador), Félix Julio Alfonso (Cuba), Martín Almada (Paraguay), Blanca Arredondo (Venezuela), Sergio Arria (Venezuela), Fernando Báez (Venezuela), Tristán Bauer (Argentina), Carmen Bohórquez (Venezuela), Matías Bosch (República Dominicana), Fernando Buen Abad (México), Manuel Cabieses (Chile), Stella Calloni (Argentina), Hernando Calvo Ospina (Colombia), Alba Caroccio (Venezuela), Felisa Casal (Venezuela), Ana Esther Ceceña (México), Ender Cepeda (Venezuela), Emma Elinor Cesín (Venezuela), Ramón Chao (España), Yamila Cohén (Cuba), Michel Collon (Bélgica), Luis Alberto Crespo (Venezuela), Antonieta Di Stefano (Venezuela), Nora Delgado (Venezuela), Héctor Díaz Polanco (México), James Early (Estados Unidos), Blanca Eekhout (Venezuela), Víctor Ego (Argentina), José Carlos Fazio (México), Jorge Fornet (Cuba), Eusebio Gironda (Bolivia), Eva Golinger (Venezuela), Reinaldo González (Cuba), Ismael González (Cuba), Belén Gopegui (España), Marisela Guevara (Venezuela), Amarilis Hernández (Cuba), Daniel Hernández (Venezuela), Roberto Hernández Montoya (Venezuela), François Houtart (Bélgica), José Huerta (Venezuela), Andrés Izarra (Venezuela), Gloria La Riva (Estados Unidos), César López (Cuba), Gilberto López y Rivas (México), Miguel Márquez (Venezuela), Fernando Martínez Heredia (Cuba), Humberto Mata (Venezuela), Arístides Medina Rubio (Venezuela), Juan Carlos Monedero (España), Roberto Montoya (España), Pedro Monzón (Cuba), Luis Morlote (Cuba), Carlos Noguera (Venezuela), William Osuna (Venezuela), Iván Padilla (Venezuela), Edgar Páez (Venezuela), Senel Paz (Cuba), Ana María Pellón (Cuba), Régulo Pérez (Venezuela), Raúl Pérez Torres (Ecuador), José Pertierra (Estados Unidos), Abel Prieto (Cuba), José Vicente Rangel (Venezuela), Fernando Rendón (Colombia), María Elena Salgado (Cuba), Roberto Sánchez (España), Mario Sanoja (Venezuela), John Saxe Fernández (México), Héctor Seijas (Venezuela), Pascual Serrano (España), Francisco Sesto (Venezuela), Héctor Soto (Venezuela), José Steinsleger (México), César Trómpiz (Venezuela), Rómulo Ulloa (Venezuela), Iraida Vargas (Venezuela), Vicioso Luisa "Chiqui" (República Dominicana), Daniel Viglietti (Uruguay), Antonio Vulcano (Argentina), Margarita Zapata (México)