El voto es a la vez derecho y deber. Yo quiero ejercerlo.... y vos???
Campaña por el voto en el exterior
Esquina por la alegría
"Hoy más que nunca la alegría es un artículo de primera necesidad, tan urgente como el agua o el aire. Pero nadie nos va a regalar ese derecho de todos; .... es preciso pelearlo...."
Eduardo Galeano
Esquina por Verdad y Justicia
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Nunca más terrorismo de estado
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Esquina contra la pornografía infantil
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PIT-CNT
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Esquina por la Paz
Esquina por la aparición de Julio López
Esquina Bertold Bretch
Primero se llevaron a los comunistas pero a mí no me importó porque yo no era. En seguida se llevaron a unos obreros pero a mí no me importó porque yo tampoco era. Después detuvieron a los sindicalistas pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista. Luego apresaron a unos curas pero como yo no soy religioso tampoco me importó. Ahora me llevan a mí pero ya es tarde.
La misión del festival consiste en “estimular la producción y la difusión de material audiovisual comprometido con los derechos de las mujeres, con el objetivo de favorecer la implementación de políticas públicas favorables al cumplimiento de sus derechos”.
El Festival de Cine Mujeres en Foco, un encuentro internacional dedicado a la equidad de género, realizó este lunes la apertura oficial de su tercera edición con música en vivo del Ensamble Tamborelá, la conducción de Gabriela Rádice y la proyección del cortometraje “Una visita para Elizabeth Teixeira”, que participará de la muestra.
Este encuentro presentará, entre el 5 y el 9 de junio y con entrada libre y gratuita, 40 películas de 20 países, más una serie de actividades especiales sobre la problemática de género.
En diálogo con Télam, Cynthia Judkowski, una de las realizadoras del festival, explicó que Mujeres en Foco “comenzó hace tres años a partir de la ausencia de un espacio que articulara la temática de género con el arte, así que pensamos en un festival de cine internacional por la equidad de género y la convocatoria es muy interesante, llegan películas de todo el mundo tanto de hombres como mujeres, porque la idea es incluir las miradas”.
La apertura oficial, celebrada esta tarde en la sede de la Universidad de Palermo, se inició con una percusión de tambores en las manos de un grupo de mujeres del Ensamble Tamborelá y continuó con la conducción de Gabriela Rádice, quien aseguró que uno de los objetivos principales del festival “es que las mujeres se reconozcan como sujetos de derechos”.
De los films que serán proyectados en las nueve secciones, diez largometrajes y cortometrajes serán evaluados por un jurado compuesto por Alejandra Portela, Carla Conte, Diego Battle, María Valdéz, Mariana Carbajal y Pedro Brieger.
La apertura continuó con las palabras de Valeria Durán, del equipo de organizadoras del festival, quien situó la realización de Mujeres en Foco en un momento histórico. “En una sociedad que continúa aplaudiendo y reproduciendo estereotipos desde los medios de comunicación, desde la publicidad y la política, celebramos proyectos que luego de largas luchas han llegado a buen puerto como la aprobación de las leyes de identidad de género y matrimonio igualitario, y una discusión cada vez más profunda sobre el derecho al aborto seguro y gratuito”, sentenció.
En ese sentido, Durán agregó que “desde Mujeres en Foco esperamos aportar a la difusión de espacios de debate público que contribuyan a cuestionar patrones de dominación establecidos para construir una sociedad más justa”.
La misión del festival consiste en “estimular la producción y la difusión de material audiovisual comprometido con los derechos de las mujeres, con el objetivo de favorecer la implementación de políticas públicas favorables al cumplimiento de sus derechos”.
Por eso, la propuesta no se limita a la proyección de materiales audiovisuales, sino también, al desarrollo de talleres educativos y actividades que estimulen propuestas, proyectos y prácticas sobre la problemática de género.
Para Judkowski, “es un momento más que propicio para el festival porque hay todo un contexto que permite que este tipo de propuestas se puedan generar y multiplicar, y con Cristina como Presidenta es mucho más que interesante poder sostenerlo”.
“Nosotras creemos en el arte como espacio de diálogo, de reflexión, por eso el cine como ventana para plantear las problemáticas de género”, agregó Cynthia.
Las películas podrán verse entre el martes y el sábado de esta semana en la Alianza Francesa de Buenos Aires y el Centro Cultural Haroldo Conti, y se realizarán proyecciones especiales en el “Comedor Los Pibes” de La Boca y la “Asociación Civil La Unión” de Villa Soldati.
"Sigue primando la idea de que las mujeres salen de sus países obligadas o coaccionadas, cuando en realidad la principal causa por la que deciden emigrar es la misma que los hombres, en busca de trabajo en países extranjeros".
La nueva comunicación para el co-desarrollo debe llevar a primer plano, como protagonistas, a las personas migrantes y entre ellas a las mujeres, aseguró la española Inmaculada Saranova de Martín al intervenir en la primera jornada del X Encuentro Iberoamericano de Género y comunicación, realizado en la capital cubana del 23 al 25 de mayo.
La experta se refirió al contexto actual, en el cual el neoliberalismo económico ha dado lugar a una globalización cultural, social y comunicativa sin precedentes, cuya fuerza reside, precisamente, en el monopolio del control del lenguaje y del discurso.
"Los medios son un instrumento para la circulación del discurso hegemónico; sin embargo, también pueden ayudar a combatir estas situaciones desde una perspectiva crítica y con una voluntad de cambio", señaló Saranova de Martín antes de adentrarse en una nueva propuesta de comunicación que llama para el co-desarrollo.
El concepto de co-desarrollo parte de la premisa del impacto beneficioso de las migraciones en el desarrollo, de modo que ambos países, el emisor y el de acogida, puedan tener beneficios mutuos.
Una comunicación para el co-desarrollo, abundó, se basa entonces en la revisión crítica del discurso clásico del desarrollo, en la inclusión de las personas migrantes en la rutina del trabajo informativo y la inclusión transversal de la perspectiva de género en todos los niveles del proceso comunicativo.
"Igualmente debería estar ligada a la creación de valores, la sensibilización y educación, entendiendo el uso democrático de los medios como foros de debates y expresión de los más desfavorecidos", dijo.
En ese concepto de una nueva comunicación es imprescindible la igualdad de género, añadió, pues se trata de una práctica que debe ser capaz de visibilizar la desigualdad y discriminación de las mujeres.
La especialista alertó que, si bien se está dando una feminización de las migraciones, en los últimos 30 años las investigaciones de las corrientes migratorias internacionales no han logrado particularizar en toda su dimensión los motivos y procesos a los cuales se asocia la migración femenina.
"Sigue primando la idea de que las mujeres salen de sus países obligadas o coaccionadas, cuando en realidad la principal causa por la que deciden emigrar es la misma que los hombres, en busca de trabajo en países extranjeros", comentó. En esa mirada prejuiciada a los procesos migratorios, a los hombres se les considera emigrantes y a las mujeres seres pasivos o, en muchos casos, víctimas.
"Ellas acceden fundamentalmente al trabajo informal; pero al primar el trabajo mercantil sobre el reproductivo, los de ellas no se consideran trabajo real, por lo que no se las incluye en la población económicamente activa", reflexionó Salanova de Martín.
Entre otras pautas de actuación que supone cambiar los paradigmas de comunicación en función del co-desarrollo, la experta propone enfatizar en la participación de las comunidades de emigrantes en los procesos comunicativos de los medios, con el objetivo de aprovechar su potencialidad, tanto en las sociedades de destino como de origen, para contribuir al desarrollo endógeno de las mismas.
En ese sentido juegan un papel muy importante los medios electrónicos y comunitarios, las propias personas migrantes como protagonistas de los procesos comunicativos y la potenciación de la interculturalidad, que logre trascender la simple mención de la multiculturalidad, indicó.
"En los medios hay pocos periodistas que aborden la diversidad cultural de las sociedades, por lo general no se opina con suficiente criterio ni existe formación adecuada para ofrecer una información ajustada a la realidad", abundó.
Respecto a las audiencias, consideró que las sociedades, en general, suelen mantenerse pasivas entre la divulgación y la información y no se muestran críticas frente a los medios de comunicación.
Al exponer este nuevo modelo de propuesta comunicativa, Saranova de Martín precisó que esta debe trabajar en el análisis crítico de la información que promueve la creación de fuentes contrastadas y espacios de consenso entre profesionales, con el objetivo de alcanzar el tratamiento de la información que tiene que ver especialmente con mujeres inmigrantes.
"Los principales protagonistas deben ser las propias personas inmigrantes, aunque debe basarse en la colaboración de diversos profesionales y colectivos de la sociedad civil, y debe haber canales bidireccionales de información, tanto entre medios y sociedad, como entre quienes estén involucrados en los procesos de desarrollo y co-desarrollo", reiteró.
Más de un centenar de periodistas, comunicadores y profesionales de diversas disciplinas asistieron al X Encuentro Iberoamericano de Género y Comunicación, que contó con representantes de Brasil, Bolivia, Haití, Puerto Rico, Angola, Estados Unidos y Francia en las sesiones teóricas y la muestra de productos comunicativos no sexistas realizados en diferentes soportes.
Este encuentro se realiza cada dos años en La Habana, desde hace 20 años, y es auspiciado por la Unión de Periodistas, la Federación de Mujeres Cubanas y la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales.
Convocado por la Federación de Mujeres Cubanas, la Unión de Periodistas de Cuba y la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales, el X Encuentro Iberoamericano de Género y Comunicación contó además con el apoyo de la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECID), Oxfam, el Fondo de Nacionales Unidas para Población (UNFPA) y la ONG Kultura Communication y Desarrollo (KCD).
En el marco del Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, la Red Latinoamericana y del Caribe para la Humanización del Parto (RELACAHUPAN) y el Nacimiento en conjunto con Mujer y Salud en Uruguay (MYSU) entregaremos una carta al presidente de la República, Sr. José Mujica, con el objetivo de poner en su conocimiento una problemática que impacta directamente sobre la salud y la vida de las mujeres uruguayas.
Sr. José Mujica Presidente de la República Presente
De nuestra mayor consideración:
En este 28 de mayo Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres, las organizaciones abajo firmantes nos dirigimos a Ud. con el propósito de poner en su conocimiento una problemática que impacta directamente sobre la salud y la vida de las mujeres uruguayas.
El Sistema Nacional Integrado de Salud ha significado un paso muy importante para garantizar la cobertura universal de la atención en salud para la población. Se cuenta además con marcos normativos que buscan proteger este derecho humano.
Las mujeres por nuestra condición biológica recurrimos a los servicios de salud de manera frecuente por necesidades vinculadas, fundamentalmente, a la vida reproductiva: controles ginecológicos, acceso a métodos anticonceptivos, atención durante embarazo, parto y puerperio, situaciones de embarazo no deseado y prevención de aborto inseguro, menarca, climaterio y menopausia, entre otros.
Si bien se ha incorporado progresivamente la atención a la salud sexual y reproductiva queremos señalar que, lamentablemente, a diario muchas mujeres viven situaciones de maltrato y violencia institucional en las consultas vinculadas a estas necesidades.
Las mujeres hemos luchado para que se nos reconozca el derecho a decidir sobre cuándo y cuántos hijos tener pero aún no contamos con una legislación que respete y garantice plenamente el ejercicio de este derecho.
Pero además, cuando optamos por ser madres muy frecuentemente no se nos trata dignamente ni con el respeto que merecemos como protagonistas en el acto de parir.
A diario nuestras organizaciones reciben testimonios y denuncias de mujeres que han padecido el maltrato en la atención del parto o que fueron sometidas a cesáreas innecesarias. Lejos de ser consideradas ciudadanas plenas y portadoras de derechos se vuelven envases portadoras de un bebé o un elemento más de la escenografía de la sala de parto.
“Nadie me miraba a la cara, ni me hablaba”
“Cuando me encontré con la sala de parto literalmente temblé de miedo”
“Lejos de parir gracias a los médicos, parí a pesar de ellos”.
“Parimos acostadas por comodidad del médico cuando la única comodidad que debería de importar es la mía.”
“Me gritaban y cuando me quejé me rezongaron”
Sabiendo de su preocupación y sensibilidad sobre estos asuntos, solicitamos a Ud. ser recibidas para hacerle llegar propuestas que mejoren la calidad de atención y que otorguen a las mujeres el respeto que nos merecemos.
Red Latinoamericana y del Caribe para la Humanización del Parto y el Nacimiento (RELACAHUPAN)
Profesionales de la salud y salud sexual y reproductiva
“Estudio sobre percepciones, valores y prácticas”
El próximo jueves 5 de Mayo de 2011 a las 9.30 horas, MYSU presenta el Informe 2010 del Observatorio Nacional en Género y Salud Sexual y Reproductiva, en el salón de actos de la UPAEP (Barrios Amorín 870 esq Cebollatí).
Presentarán el informe Alejandra López y Lilian Abracinskas, directoras de MYSU. Participarán de la actividad el Ministro de Salud Pública, Ec. Daniel Olesker y la Directora de la Red de Atención Primaria de de ASSE en Montevideo, Dra. Alicia Sosa, en cuyos servicios se realizó el estudio. De parte de las agencias de Naciones Unidas, intervendrá la Coordinadora Residente de las Naciones Unidas en Uruguay y Fernando Filgueira, representante auxiliar de UNFPA.
El Observatorio Nacional en Género y Salud Sexual y Reproductiva es un programa de generación sistemática de información para el ejercicio calificado del monitoreo ciudadano en la agenda nacional en salud sexual y reproductiva creado por MYSU en el año 2007, el cual cuenta con el apoyo del Fondo de Población de Naciones Unidas (UNFPA) y desde 2008, ha sido declarado de interés ministerial por parte del Ministerio de Salud Pública.
Durante los años 2008 y 2009 elaboró informes sobre el estado de implementación de las normas y guías clínicas vigentes en el país en distintos componentes de la salud sexual y reproductiva (SSR) mediante la instrumentación de estudios en base a diseños complejos que recogieron información desde la perspectiva de mujeres usuarias de ginecología y de mujeres hospitalizadas en situación de puerperio inmediato; profesionales de la salud; directores de servicios y observación directa de instalaciones.
En 2010 optó por colocar el foco en las prácticas profesionales de quienes se desempeña en los servicios de salud públicos del primer nivel de atención de ASSE en Montevideo partiendo de la hipótesis que los recursos humanos en salud y en particular las prácticas profesionales constituyen un escenario privilegiado para identificar y conocer tanto las barreras como las potencialidades de transformación del modelo de atención.
El documento busca servir de insumo y orientación para el desarrollo e implementación de políticas y programas en SSR tomando en cuenta el factor humano y las lógicas ‐ prácticas que determinan el desempeño de los profesionales de la salud y sus posicionamientos frente a los derechos sexuales y los derechos reproductivos de mujeres y varones. Allí radica una de las principales dimensiones para el cambio del modelo de atención.
En respuesta a la convocatoria nacional e internacional en contra del crimen de Marisela y el feminicidio en México, en San Cristóbal de las Casas también se realizó un acto de repulsa y condena al creciente número de asesinatos de mujeres que se suceden en el país y que se mantienen en la más absoluta impunidad. Desde Chihuahua hasta Chiapas.
Chiapas se considera uno de los estados donde más mujeres son asesinadas, aunque a las organizaciones de defensa de los derechos de las mujeres les resulta imposible manejar datos actualizados, dado que la Procuraduría de Justicia no los da.
En el acto celebrado en la plaza de la resistencia de San Cristóbal, que consistió en un altar en memoria de las mujeres asesinadas, como las compañeras Marisela Escobedo y Susana Chávez, se sucedieron canciones, actuaciones malabares y palabras dadas.
En su comunicado Brigada Feminista por la Autonomía expresó:
“¡Ni una más! Pasá la voz y organicémonos para exigir justicia y acabar con la impunidad. Sí es posible luchar contra la violencia en tu barrio, colonia, comunidad y en toda la ciudad.”
Marcha por los derechos de la mujer Foto: Inst. for Justice & Democracy in Haití
Sobre una calle convertida en escombros, 60 personas están reunidas en la sala y el patio de una vivienda casi derruida que oficia de sede de la Comisión de Mujeres Víctima a Víctima de Haití.
Las mujeres son integrantes de la comisión (en creole, Komisyon Fanm Viktim pou Viktim, Kofaviv) y habitan escuálidos campamentos de desplazados o algunos de los más duros y pobres vecindarios de la capital. Esta vez, cada una trajo consigo a un hombre para que participe en un taller de prevención de la violencia.
Vestidos con ropas de domingo, los participantes bromean y se saludan. "¡Feliz año nuevo!", dice una joven con grandes pendientes. Pero entonces se corrige: "No, no debería decir ‘feliz’, sino ‘te deseo buena salud’".
Cuando las discusiones comienzan, desaparecen las sonrisas.
"Bien, hagamos una lista. ¿Qué tenemos en el campamento de la pista?", pregunta una anciana que vive en una tienda en el ex aeropuerto militar de Haití. "De acuerdo, robos, prostitución juvenil, violaciones, violencia doméstica y abuso verbal".
"Es lo mismo que tenemos en nuestro campamento", apunta una jovencita de vaqueros y camiseta de finos breteles.
Un hombre vestido con una camisa blanca perfectamente planchada, pregunta: "Sí, pero ¿qué vamos a hacer al respecto?".
Un año después del terremoto de siete grados en la escala Richter, que segó 230.000 vidas, dejó heridas a 300.000 y a un cuarto de la población nacional sin hogar, las haitianas experimentan una segunda catástrofe.
En los 2.000 campamentos de desplazados dispersos en todo el país, las mujeres y las niñas están atrapadas en una violenta arremetida de abuso sexual, golpizas salvajes y horrendos crímenes contra la humanidad.
Entre uno y dos millones de haitianos siguen apiñados en esos recintos cerrados, convertidos en microcosmos que reproducen la grosera desigualdad, la exclusión social y la pobreza sin límites que han caracterizado a Haití durante siglos.
Un informe publicado el jueves 6 por Amnistía Internacional describe las condiciones en las que viven las mujeres en esos míseros refugios en los campamentos, apenas unas frágiles tiendas o unos trozos de lona estirados sobre un pedazo de tierra.
Muchas mujeres y niñas son violadas una y otra vez, y a menudo en cada ocasión toman parte varios hombres. Casi todas las víctimas han sido golpeadas y maltratadas.
Las condiciones sanitarias y de atención médica en los campamentos son pésimas; hay que bañarse en público y caminar largas distancias de noche hasta los baños compartidos.
La privacidad no existe, tampoco la iluminación o algún tipo de barreras que frenen a los violadores. Así, niñas de 12 o 13 años quedan a merced de esta ola de violencia sexual que se manifiesta sobre todo de noche, señala el informe.
"Las organizaciones femeninas locales nos ayudaron a llegar a las víctimas", dijo a IPS la experta de Amnistía, Kerrie Howard. "Es muy difícil hablar para las mujeres y las niñas porque los campamentos son comunidades muy cerradas".
Una de las asociadas locales de Amnistía, y posiblemente una de las más activas desde el terremoto, es Kofaviv.
"Creemos en la educación y en prevenir la violencia", dijo a IPS la coordinadora de proyectos de Kofaviv, Jocie Philistin. "Todas nuestras integrantes son sobrevivientes que se rehabilitaron, y ahora intentamos ayudar a otras. Y la solución no depende sólo de las mujeres. Necesitamos que hombres y mujeres trabajen juntos".
Pero las sesiones de talleres y las patrullas de control del vecindario no son la única respuesta, admite Philistin.
"La violencia tiene dos factores, uno es la pobreza, es decir, la economía. El otro es la política", dijo.
Cuando hay inquietud política o la economía se daña, la violencia contra las mujeres aumenta. La violación ha sido usada como arma política. La población joven, en especial las muchachas, se prostituyen por una comida o un techo.
Ahora, casi un año después del terremoto, Kofaviv admite que hay desesperanza.
"Las cosas han empeorado en los campamentos, en las comunidades", dijo Philistin. "La ausencia del estado es absoluta, las organizaciones no gubernamentales están en los campamentos sobre todo por relaciones públicas, y no se les permite trabajar en las "zonas rojas", los vecindarios más peligrosos", describió.
Foto: KOFAVIV
Un rayo de esperanza
A inicios de octubre de 2010, un grupo de organizaciones legales y sociales, entre ellas MADRE, el Instituto por la Justicia y la Democracia en Haití y el Bureaux des Advocats Internationaux, efectuaron una denuncia formal a favor de 13 mujeres y niñas ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).
El martes 4, la CIDH hizo lugar a la denuncia y emitió recomendaciones inéditas al gobierno de Haití.
Las autoridades deben suministrar a la población en riesgo atención médica y psicológica y anticoncepción de emergencia a cargo de personal médico femenino y entrenado en las particularidades culturales del lugar. También deben iluminar las calles y elevar el patrullaje.
Pero, sobre todo, deben asegurar la participación plena y el liderazgo de los grupos femeninos de base en los planes y la aplicación de políticas para combatir la violencia sexual, dice la CIDH.
La defensora de derechos humanos Lisa Davis, directora de MADRE, fue la autora principal de la denuncia ante la CIDH.
"Trabajamos con grupos de haitianas desde la crisis de violaciones que estalló en 1990", dijo Davis a IPS. "Consultamos a nuestros socios locales cada paso que damos".
Aunque las mujeres están preocupadas por los cambios políticos que acaben con las causas de esta violencia y con el patriarcado, predomina la necesidad de seguridad inmediata, indicó.
"Tenemos denuncias de hombres ingresando a los campamentos y disparando a mujeres que llevaban puestas camisetas con leyendas electorales", dijo Davis.
"Cada mujer con la que hablé me dijo que lo que más quería era una vivienda. Y si no podían obtenerla, porque no se les ofrece, entonces querían sentirse seguras", describió.
Haitianas reclamando por sus derechos Foto: EFE
Minustah: muy poco y muy tarde
Mientras unos pocos bolsillos de activistas locales e internacionales se están vaciando, organismos poderosos, como las Naciones Unidas, son acusados de hacer muy poco y muy tarde.
"Por supuesto que la Minustah podría hacer mucho más que lo que hace", dijo a IPS Kerrie Howard, de Amnistía, en referencia a la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití.
"Sus funciones policiales deberían tener una prioridad de género mucho mayor", dijo. "Deben ayudar al gobierno a entrenar a sus cuerpos de seguridad y capacitar a esas fuerzas para que sepan cómo combatir la violencia de género, si es que alguna vez van a cumplir con las mujeres".
Brian Concannon, director del Instituto por la Justicia y la Democracia en Haití, tiene una visión muy crítica de la Minustah.
El año pasado, "la Organización de las Naciones Unidas (ONU) anunció que traería desde Bangladesh una unidad policial especial femenina para proteger a las mujeres", dijo.
"La unidad llegó, pero patrulla las instalaciones de la ONU, no los campamentos. Se dice que es por falta de traductores, pero una fuerza que gasta 2,5 millones de dólares por día podría pagar traductores y hacer que funcione uno de sus proyectos prioritarios", dijo Concannon a IPS.
"Como dijimos en nuestra petición a la CIDH, los oficiales de la ONU que se ocupan de la violencia de género minimizan las denuncias de violaciones que hacen grupos de mujeres pobres y marginan a las organizaciones de base, que son mucho más efectivas, para favorecer a las entidades tradicionales de mujeres", añadió.
Así no se enteran de lo que pasa, y luego dicen que "no hay evidencias de las violaciones reportadas", denunció.
Militantes de España y Argentina buscan dar a conocer la violencia ejercida sobre estas mujeres, así como el gran aporte y la lucha que mantienen en todos los ámbitos.
En diciembre y enero (2010-2011) militantes feministas de España y Argentina realizarán la primera transmisión de radio vía Internet desde el Sahara Occidental, en coordinación con las mujeres saharaui. El objetivo: romper lo que denominan “bloqueo informativo” y hacer llegar al mundo a la vez de las voces de estas mujeres su lucha cotidiana.
“Las mujeres saharaui se enfrentan permanentemente a la violación y tortura por parte de las fuerzas de seguridad marroquíes en el camino hacia la independencia y autodeterminación de su pueblo mientras muchos países de Europa expolian los recursos de las tierras y el mar saharaui con el consentimiento del gobierno marroquí, el petróleo, los fosfatos, el gas y la pesca constituyen el principal motivo de la ocupación ilegal de Marruecos”, aseguran las activistas.
La transmisión quiere comunicar esa realidad: la situación de las mujeres de un mismo pueblo que viven dividas por el muro que las separa desde hace 35 años, cuando España abandonó la ocupación del territorio saharaui, en un proceso oscuro y fiel a intereses económicos propios. 2.700 kilómetros de radares, minas antipersonal y presencia militar: un muro infranqueable que ellas llaman “de vergüenza”.
Pero también, las feministas de España y Argentina, quieren destacar los aportes y el activismo de las mujeres saharaui. “Las exiliadas saharaui que habitan los Campamentos de Refugiados de Tindouf (Argelia), tienen una representación del 80% en todos los ámbitos sociales, lo que evidencia que son el pilar fundamental de la sociedad saharaui, mientras que en el gobierno solo cuentan con 8% de representación”, aseguran.
“Las que quedaron en los Territorios Ocupados del Sahara Occidental forman parte de todos los ámbitos de lucha y activismo contra la ocupación marroquí. Se manifiestan en las intifadas, investigan sobre el expolio de sus recursos naturales, pintan banderas, paredes, escriben panfletos y pertenecen a las asociaciones que defienden los derechos humanos de los saharaui en el Sahara Occidental”.
Así, las promotoras de la iniciativa destacan que “estas mujeres son torturadas, acosadas, perseguidas, vigiladas y violadas sólo por defender su legítimo derecho a pronunciarse libremente por la independencia de su pueblo”. El programa quiere contribuir a la “emancipación y el reconocimiento de la lucha de las mujeres saharaui y el fin de la violencia”.
En su mensaje hay lugar también para la exigencia del fin del “expolio de los recursos naturales del Sahara Occidental”, así como de la “complicidad de la comunidad internacional” y el “bloqueo informativo”.
“Somos militantes feministas, de Argentina y España, nos enreda a un lado y otro del océano la lucha por la emancipación, la resistencia, la revolución, la autonomía de nuestros cuerpos y nuestros territorios. En el mar, en los valles, las sierras, las montañas y en el desierto nos une la búsqueda de la libertad” manifiestan estas mujeres invitando a participar en la transmisión “desde cualquier punto del planeta” mediante el uso de Internet.
Emilia fue secuestrada el 7 de diciembre, cuando se dirigía a Todos Santos Cuchumatán y un día después se encontró su cadáver Foto: AFP
Sectores sociales, especialmente asociaciones de mujeres de Huehuetenango, participaron en una marcha para demandar justicia por la muerte de la antropóloga Emilia Margarita Quan, investigadora del Centro de Estudios y Documentación de la Frontera Occidental de Guatemala (Cedfog).
Emilia se dedicaba actualmente a un estudio sobre las poblaciones indígenas y etnias Mayas huehuetecas. Al momento de ser secuestrada se dirigía en un vehículo de la institución al municipio de Todos Santos, donde entregaría material a una biblioteca, cuando fue secuestrada por hombres fuertemente armados. Su cadáver fue localizado en los límites de Todos Santos y San Juan Ixcoy, un día después.
En el marco de la actividad, que tuvo lugar este jueves, en la que se unieron distintos sectores de la población, se exigió a las autoridades gubernamentales, específicamente a la Fiscalía del Ministerio Público (MP) el esclarecimiento del secuestro y posterior asesinato de la socióloga, ocurrido la semana anterior en una carretera hacia el norte del departamento.
Álvaro Gómez, de Cedfog, dijo que es una petición concreta y que el crimen no puede quedar únicamente como un dato estadístico más, por el contrario, debe sentar un precedente para demostrar que en el país hay institucionalidad; el clamor de justicia es de toda la población por los constantes hechos criminales y de violencia.
Según Gómez, la misma población debe aportar en la reducción de la criminalidad, debido a la debilidad física y material de los sistemas gubernamentales; en estos espacios es donde la sociedad debe accionar.
Las entidades académicas y de derechos humanos del país, así como el Sistema de Naciones Unidas, condenaron enérgicamente la muerte de Quan, secuestrada el 7 de diciembre pasado, cuando se dirigía en un vehículo de la institución a Todos Santos Cuchumatán, un día después su cadáver fue encontrado en los límites de ese municipio.
Quan era investigadora del Cefog, una organización de Acción Ciudadana, denunció irregularidades en la construcción del Centro de Atención Integral para Mujeres de Huehuetenango (Caimujer), fue becaria de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso).
Desde fines de agosto de 2010 las futbolistas uruguayas gritamos “¡UFA!”. Pero no es un grito de queja ni de resignación, es un grito de lucha para mejorar el fútbol femenino y posicionar a la mujer futbolista en el lugar que merece. La UFA es la Unión de Futbolistas Amateurs que agremia a las jugadoras de fútbol 11, a las que juegan federadas en el campeonato que organiza la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF), a ex jugadoras y a todas las personas que comparten los objetivos de este gremio.
La Selección Mayor, en noviembre, fue al torneo sudamericano, en Ecuador, a la guerra con un tenedor de plástico. Se participó porque había jugadoras que querían jugar y una asociación que no quería pagar la multa que implicaba no presentar una selección en el torneo Sudamericano. Sin embargo, derrota a derrota, goleada tras goleada el tenedor se hizo añicos junto con la ilusión de las jugadoras.
Por otro lado, se registró una marcada involución respecto del nacimiento del fútbol femenino en la AUF en 1996. Esta marcha atrás se reflejó en el escaso apoyo de los clubes que tienen rama femenina (es claro que es nulo por parte de los otros), los cuales en muchos casos sólo brindan su nombre a los equipos integrados por mujeres. Por lo que son las jugadoras, técnicos y/o allegados quienes deben financiar el alquiler de canchas para jugar y entrenar, comprar pelotas e indumentaria.
A su vez, las exigencias de los jueces –los únicos profesionales en esta competencia amateur– de contar con policías, vestuarios y cancha cercada para los partidos y la no cesión de las principales canchas por parte de los clubes determina que se juegue en superficies en malas condiciones. Como resultado de este desequilibrio entre posibilidades y exigencias, el nivel futbolístico tiene un techo y las jugadoras se exponen a sufrir lesiones con mayor probabilidad que si se jugara en canchas en buen estado.
Para completar este panorama nefasto, la repercusión en la prensa es escasa y en muchos casos el fútbol femenino es menospreciado o se incluye a las noticias futbolísticas de mujeres en la sección “otros deportes”. Ante esto, las mujeres futbolistas gritamos ¡UFA!, porque es necesario un cambio genuino y, para lograrlo, las jugadoras debemos tener voz y voto en los ámbitos de toma de decisiones.
Por eso, el 8 de septiembre, firmamos el Estatuto que convierte a la UFA en una asociación civil sin fines de lucro. Aún resta mucho más por hacer por nuestro fútbol femenino para lograr que en un futuro próximo sea natural ver a un grupo de niñas, adolescentes o adultas jugando un picado en la calle, en la tele o escuchar un partido femenino por la radio. Hoy nos jugamos el partido más importante, en el cual debemos derribar los prejuicios y la barrera de nuestra cultura que nos discrimina y limita.
Vos también podés ser parte de esta lucha, no importa el género o la edad, porque el fútbol lo trasciende todo.
Union de Futbolistas Amateurs Primer gremio de futbolistas mujeres de Uruguay
Violencia contra las mujeres y VIH dos caras de una misma realidad
En el marco del Día Internacional de los Derechos Humanos, Mujer y Salud en Uruguay (MYSU) y la Red de Personas Viviendo con VIH (PVV) queremos llamar la atención sobre la creciente feminización del VIH - sida y su relación directa con la violencia contra las Mujeres, vinculación poco visible y reconocida por la sociedad.
El Estado uruguayo no ha promovido estudios sobre la feminización del VIH-Sida pese a su progresivo crecimiento ni se han desarrollado estrategias sostenidas para erradicar este fenómeno. No podemos desconocer la profunda relación que existe entre prevención de infecciones de transmisión sexual, acceso integral a salud sexual y reproductiva y prevención de toda forma de violencia de contra las mujeres y niñas. Sólo un abordaje integral contribuye a romper la vulnerabilidad de las mujeres frente a la pandemia.
Cuatro de cada 1.000 personas viven con VIH-Sida en Uruguay. La incidencia según sexo es 64.6% para varones y 36.1% para mujeres en el caso de VIH. En el caso del Sida es 74.7% para varones y 25.3% para mujeres. Los datos muestran una tendencia progresiva al aumento de casos de mujeres que viven con VIH-Sida. La principal vía de transmisión es la sexual, para el VIH supone 66.9% y para el Sida 71.1%.
Los resultados del estudio “Dos caras de una misma realidad: violencia contra las mujeres y feminización del VIH-sida en el MERCOSUR”[1] realizado durante el 2009, mediante el cual se encuestó a mujeres que viven con VIH-Sida en Uruguay, reveló que el 72% de las mujeres recibió maltrato psicológico alguna vez en su vida mientras que el 57% sufrió maltrato físico por alguien significativo para ella. Según esta misma investigación 39% sufrió abuso sexual cuando era niña.
Hoy es necesario a su vez un mayor compromiso del Estado uruguayo con la situación de las personas que viven con VIH, en particular en lo que tiene que ver con el acceso a tratamientos de última generación y a una adecuada atención en salud. Esta situación se agrava en el caso de las mujeres con VIH ya que ven vulnerados sus derechos y sufren frecuentemente discriminación por parte de la sociedad.
Por otra parte entre los pendientes que debe afrontar el Estado Uruguayo se encuentra la escasa disponibilidad de condones femeninos, los cuales no integran la canasta de métodos anticonceptivos disponibles en los servicios de salud, la falta de acceso a métodos anticonceptivos en servicios mutuales de salud y la falta de estrategias sostenidas para la distribución de preservativos y anticoncepción de emergencia dirigidas a población adolescente y joven.
Por todo esto desde P.V.V. y MYSU queremos señalar en este día que el acceso a servicios de salud adecuados, oportunos e integrales en Salud Sexual y Reproductiva es fundamentalmente una cuestión de Derechos Humanos.
Montevideo, 10 de Diciembre de 2010
[1] Estudio realizado por organizaciones de mujeres de Argentina, Brasil, Chile y Uruguay con la coordinación de FEIM (Argentina). En Uruguay, el estudio estuvo a cargo de MYSU.
En el Día Internacional contra la Violencia hacia la mujer, se recordó a 302 muertas por esa causa en los últimos diez años.
“¿Vos qué año sos?”, “¡Las del 2009 que se acerquen!”, “¡2007 nos juntamos acá!”, “Las que están vestidas de negro suban las escaleras, las necesitamos”.
Frases y preguntas que parecían tener poco sentido podían escucharse en la previa a la performance organizada por el Colectivo Mujeres de Negro, ayer de tarde. Los comentarios y las frases sin sentido fueron tomando forma en el correr de la presentación protagonizada por unas 500 mujeres.
Foto: MDN
Sin palabras y con música de fondo propuesta por la dj Paola Dalto, las mujeres homenajearon a todas las fallecidas por violencia doméstica entre 2001 y 2010. En pequeños grupos bajaron las escaleras y a medida que se concretaba el recorrido y el pasaje de los años, el escaso público presente se fue emocionando.
El predominio del color negro en la actuación disminuyó cuando las mujeres comenzaron a vestirse con prendas manchadas simulando ser sangre. A las heridas de sangre le siguió la muerte, cuando todas se tiraron al piso. Durante el recorrido de la presentación el público se fue conmoviendo hasta llegar a las lágrimas. Muchas de las mujeres que protagonizaban la performance también lloraban mientras actuaban homenajeando a las fallecidas.
Foto: MDN
Luego de unos minutos de tensión, las mujeres volvieron a levantarse, y desde la altura mencionaron a coro a las 302 mujeres que murieron en los últimos diez años por violencia doméstica. Comenzaron por Laura Hernández y finalizaron recordando a Verónica Andrea García, a lo que le siguió un grito desgarrador de lejos: “¡Ésa es mi hija, la mató el marido!”. Aproximadamente 15 minutos llevó nombrar a cada una de las mujeres; tiempo suficiente para hacer reflexionar a los espectadores y a la mayoría de las autoridades nacionales que se encontraban en sus despachos, ubicados a pocos metros de la escalera donde todo transcurrió.
Performance del colectivo Mujeres de Negro - Uruguay Foto: MDN
Conferencias, exposiciones y mesas redondas sobre las múltiples formas de violencia de género marcaron las actividades de la Unesco para celebrar el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer conmemorado ayer.
Según la Organización, este fenómeno cobra proporciones epidémicas y tiene nefastas consecuencias para la salud y el bienestar personal de las víctimas de la violencia de género, así como para el desarrollo social y económico en general.
Estadísticas de las Naciones Unidas recordadas por la Unesco indican que una de cada tres mujeres del mundo ha sido objeto de violencia física, forzada a mantener relaciones sexuales o víctima de otros tipos de mal trato machista.
La directora general de la Unesco, Irina Bokova, señaló que las agresiones contra las mujeres constituyen una violación de sus derechos y libertades fundamentales y es inadmisible en cualquiera de sus formas.
Asimismo destacó que las acciones de la institución se dirigen a garantizar la igualdad de género en el desarrollo y los procesos de edificación de la paz a todos los niveles.
Durante la jornada de ayer se llevó a cabo en la sede de la Organización, la conferencia "La mujer, el agua y el desarrollo sostenible en África", con la presencia de Antoinette Sassou Nguesso, Primera Dama de la República del Congo.
Entre otros temas, abordó los peligros a que se exponen diariamente las mujeres en la búsqueda del preciado líquido. Las mujeres y niñas que viven en países azotados por conflictos armados corren el riesgo de ser raptadas y violadas cuando van por agua para sus hogares, según un informe elaborado por la Organización no Gubernamental Earthscan.
Los eventos UNESCO para conmemorar el Día Internacional dieron comienzo el 28 de octubre pasado con la celebración de una conferencia titulada "Bajo las alas de las mariposas" sobre la vida de las tres hermanas Mirabal, activistas políticas de República Dominicana.
La Asamblea General de las Naciones Unidas decidió establecer en 1999 el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, en honor de estas tres heroínas salvajemente asesinadas en 1960 por orden del dictador dominicano, Rafael Leónidas Trujillo (1930-1961).
Entre las actividades que se desarrollarán el próximo 25 de Noviembre, se encuentra una performance que tendrá lugar frente al Palacio Legislativo bajo la consigna “NI UNA MUERTE INDIFERENTE… NI UNA MÁS”. En la iniciativa convocada por la organización Mujeres de Negro - Uruguay, participarán 350 mujeres que representarán a la cantidad de víctimas de la violencia de género entre 2001 y 2010.
CONVOCATORIA
"El 25 de noviembre Día de Eliminación de la Violencia contra la Mujer, Mujeres de Negro y todas las mujeres solidarias que se comprometieron a estar en las escalinatas del Palacio Legislativo, participando de esta performance, sumaremos nuestras voces, nuestras energías, nuestra ternura y emoción, nuestro compromiso con la no violencia y gritaremos fuerte y claro el lema de esta performance:
NI UNA MUERTE INDIFERENTE… NI UNA MÁS!!!
Estaremos allí "FUERTES Y JUNTAS COMO MURALLAS, para solidarizarnos con todas las familias de estas mujeres asesinadas, para que sus nombres salgan del olvido. Olvido tan conveniente para muchos que aún siguen resistiéndose a reconocer que en el Uruguay el Femicidio existe y que la vida de muchas mujeres dentro de sus casas no vale nada. Resistiéndose a creer y entender que parte del 53% de la sociedad uruguaya, vive sumida en el terror y que cuando rompe el silencio, es después victimizada por los poderes del estado que tienen el deber de protegerlas".
A las 14 h. en las escalinatas del Palacio Legislativo mas de 500 mujeres dirán :
NI UNA MUERTE INDIFERENTE… NI UNA MÁS!!
PERFORMANCE PARA RECORDAR A LAS MUJERES ASESINADAS POR VIOLENCIA DOMÉSTICA DESDE EL 2001 AL 2010
VÍSTETE DE NEGRO Y ACOMPÁÑANOS EN LA PERFORMANCE, PARA APOYAR LA CAUSA DE LA NO VIOLENCIA HACIA LAS MUJERES
CONVOCAN: COLECTIVO MUJERES DE NEGRO URUGUAY
DIRIGE: MIJAIL URUSOF
MUSICALIZA: PAOLA DALTO
APOYAN: LA RED URUGUAYA CONTRA LA VIOLENCIA DOMESTICA Y SEXUAL NACIONES UNIDAS COMISION DE EQUIDAD Y GENERO DEL PIT CNT OMA. MUNDO AFRO MARGARITA PA LOS CHANCHOS
ADHIEREN: CNS. MUJERES CENTRO INTERDICIPLINARIO CAMINOS
La banda No Te Va Gustar y muchos músicos más, le cantaron a la mujer y a la no violencia.
En la previa del Día Internacional contra la Violencia de Género, fecha que se conmemora el jueves próximo, la Bancada Bicameral Femenina y la Red Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual ofrecieron ayer un concierto muy especial en el anexo del Palacio Legislativo. En la ocasión se escuchó una sola canción, “Nunca más a mi lado”; un único tema fue suficiente para emocionar a los presentes y hacerlos pensar.
“La golpeó, puso un fierro en su pecho, mató la esperanza de un hecho, inventó un futuro deshecho. Salió así su bravura cobarde infernal. Tristemente aceptada, normal. Hizo de eso un defecto. Generó un movimiento violento en su ser. Nunca más pudo ella volver...”, así comienza la canción escrita por Martín Gil, del grupo No Te Va Gustar (NTVG), con música del vocalista Emiliano Brancciari.
La banda completa tocó ayer, en el anexo del palacio de las leyes, la canción realizada con la colaboración de Larbanois y Carrero, Ruben Rada, Sebastián Teysera, Alejandro Spuntone, Fernando Cabrera y Federico Lima, algunos de los cuales estuvieron presentes en el lanzamiento del tema.
La producción de la canción también contó con la participación de Eduardo Galeano, quien reflexiona al inicio: “Hay criminales que proclaman tan campantes ‘la maté porque era mía’, así no más, como si fuera cosa de sentido común y justo de toda justicia y derecho de propiedad privada, que hace al hombre dueño de la mujer. Pero ninguno, ninguno, ni el más macho de los supermachos tiene la valentía de confesar ‘la maté por miedo’, porque al fin y al cabo el miedo de la mujer a la violencia del hombre es el espejo del miedo del hombre a la mujer sin miedo”.
Uno de los propósitos de la canción es que la gente la descargue en su celular (por ahora sólo se puede desde Ancel) y colabore con 20 pesos para financiar diversos proyectos que proponen para hacer frente a la violencia doméstica.
Rosana Medina, coordinadora de la Red de Uruguaya contra la Violencia Doméstica y Sexual, institución integrada por más de 30 grupos y organizaciones de la sociedad civil abocadas a prevenir la violencia doméstica y sexual, detalló algunas de las iniciativas planificadas.
Entre otras cosas, prevén la realización de seminarios e instancias de capacitación en la temática, y actividades de investigación para conocer más a fondo los nudos que hay en la respuesta a las situaciones de violencia que hacen que las mujeres tengan un triste final. Además, explicó que se quiere aprovechar el impacto que tienen la banda y los músicos invitados en el público más joven para contribuir en la prevención y abordar el tema desde la infancia y la adolescencia.
Trabajarán principalmente con jóvenes sobre las relaciones violentas en el noviazgo. Sobre este punto la senadora Mónica Xavier (Partido Socialista, Frente Amplio) destacó que muchas veces en el noviazgo aparecen índices de violencia: “Se puede ver que va a ser un varón violento”, aseguró. Asimismo habló sobre el alcance del problema: “Tenemos que tener en claro que éste es un tema de toda la sociedad, es muy democrático, no respeta ningún tipo de clases sociales, no excluye a ninguna, ni sectores económicos ni culturales, por tanto trabajar el tema a nivel nacional y de los jóvenes nos va ayuda a enfocarnos en la prevención”.
Campaña de Red Uruguaya Contra la Violencia Doméstica y Sexual
Por su parte, Rosana Medina recordó que en lo que va del año han muerto 29 mujeres por violencia doméstica, 33 en total si se tiene en cuenta la muerte de niñas. La cifra de 2010 supera a las 29 mujeres muertas por violencia doméstica en 2009.
Granito de arena
El aporte de NTVG en materia de lucha contra la violencia doméstica no es reciente; en diversos conciertos y recitales se pudo apreciar intervenciones de Amnistía Internacional en las que mujeres con los ojos vendados con paños negros recordaban a las víctimas de violencia doméstica. Ahora el grupo redobló la apuesta y, además de escribir la canción “Nunca más a mi lado”, comprometió a otros músicos en la causa y promovió la consolidación de un comité integrado por legisladoras de todos los partidos políticos y por las organizaciones que conforman la Red. Martín Gil, autor de la canción, contó a la diaria: “La letra apareció una mañana, yo creo que fue fruto de la indignación”. Comentó además que fue adrede que una banda de hombres convocara a otros músicos hombres a tocar; “era una buena manera convocar a otros hombres para que salgan a hablar y a proclamar que esto se tiene que terminar”.
Otro músico que participó en la presentación de ayer fue Fernando Cabrera, quien expresó: “Este tema es colectivo, nos atañe a todos, no alcanza con que algunos músicos y algunas parlamentarias trabajen en esto. Hace falta que todos los uruguayos lo comprendan, lo analicen y que lo acepten aquellos que cierran los ojos para no verlo, porque el porcentaje de gente que considera esto un tema menor es alarmante, es increíble”. Por último, Cabrera reflexionó sobre todo lo que queda por hacer: “Hay que bajar ese horrible índice que tenemos de agresión a la mujer y de muerte de mujeres en nuestra sociedad, es algo que nos debería abochornar a todos”.
Adèle Safi: “La causa de la violencia extrema contra las mujeres en el Congo es la lucha internacional por la explotación de los recursos"
“Por la paz y la desmilitarización de de la republica democrática del Congo. No a las Violencias sexuales contra las mujeres” es el título del acto público que se realizó ayer en Barcelona, en el Centro de Mujeres Francesca Bonnemaison, en el que hablaron, Adèle Safi Kagarabi, integrante de la Marcha Mundial de las Mujeres, y presidenta de la Comisión de lucha contra las violencias sexuales al Congo, Aminetou Mind Mohamed, de la Unión de Mujeres Saharauis, y María Jesús Pinto, de Entredobles. Las tres fueron participantes activas de la Acción internacional de la Marcha Mundial de Mujeres que tuvo lugar en Bukavu, del 13 al 17 de octubre.
Adèle Safi insistió en este acto, así como también lo había hecho en la rueda de prensa que se realizó por la mañana en el Centro Internacional de Prensa de Barcelona en denunciar la grave situación de las mujeres en el Congo, en el que sigue siendo habitual usar el cuerpo de las mujeres como arma y como botín de guerra, y volvió a insistir sobre la necesidad de una efectiva acción internacional que tenga en cuenta a las organizaciones de mujeres como promotoras de las acciones, y que acabe con el intervencionismo militar y burocrático internacional que sólo está sirviendo para agravar la situación y para justificar la falta de reacción del gobierno.
Por su parte, Aminetou Mind, valoró muy positivamente la colaboración de su organización en la Marcha Mundial de las Mujeres que tuvo lugar en Bukavu, al sur de la provincia de Kivu, “nuestra participación activa nos ha permitido integrarnos en un movimiento internacional que está en primera línea de acción en la lucha por la mejora de la situación de las mujeres africanas, en concreto, y de las mujeres de todo le mundo”.
Como era lógico, Aminetou, por su cargo y por haber nacido en El Aiún, dedicó parte de su intervención a explicar la insoportable situación de los hombres y mujeres saharauis en su tierra natal, Aium, y en los campamentos refugiados: “Al igual que las compañeras del Congo”, explicaba, “necesitamos una acción internacional, y en concreto española, mucho más eficaz y rigurosa, para que de una vez por todas se solucione la injusta e intolerable situación de nuestro pueblo en su propia tierra. La miseria, la pobreza, la continua discriminación y la falta de horizontes de toda la juventud saharaui es algo que se ha ido agravando día a día, y que tenía que explotar de una forma u otra. Ahora lo urgente es conseguir una resolución pacífica del conflicto que tan caro está costando a mis compatriotas, y avanzar decididamente en su solución”
Foto: AFP
El cuerpo de las mujeres como arma de guerra
Para entender por qué el cuerpo de las mujeres sigue siendo en el Congo “un arma de guerra para humillar, deshonrar y desmoralizar al enemigo” y averiguar el por qué tanto los paramilitares, el mismo ejército y grupos de la oposición violan, torturan y asesinan a mujeres en la más completa impunidad, según Safi, hay que tener en cuenta varios factores.
“Las mujeres, normalmente son líderes de sus comunidades y la columna vertebral de la economía familiar, pero a la vez son también el eslabón más débil y desamparado. Los actos contra las mujeres son una clara política de extorsión al pueblo, tanto para mantener el miedo, como el terror y la disgregación de las comunidades".
Para Safi, las causas reales de estas acciones bárbaras contra el colectivo femenino, hay que buscarlas en la explotación por parte de grandes multinacionales extranjeras de las riquezas minerales del país, como el oro, el petróleo o el coltán -mineral imprescindible en la telefonía móvil- que extraen grandes empresas con la ayuda y connivencia con algunos poderosos congoleños, que también se enriquecen a costa de la sobreexplotación del trabajo del pueblo, tanto de las mujeres como de los hombres, y según la presidenta de la lucha contra las violencias sexuales, los paramilitares y sicarios contratados actúan impunemente, "burlándose de la teórica vigilancia de los representantes de organizaciones internacionales, que se pasean por los poblados en grandes coches acompañados de su burocracia".
Con emoción contenida y casi sin poder terminar su explicación, Safi, como mujer testigo directo de tantas y tantas tropelías, comentó que en algunos poblados durante el día todo parece tranquilo y como si no pasara nada, pero tan pronto como empieza a oscurecer, las mujeres tienen tanto miedo que duermen en las copas de los árboles porque saben que "de noche las brigadas arrasan las casas, se llevan todo lo que encuentran y las violan a ellas y a sus hijas.
Y hay que remarcar que además hacen uso de una brutalidad y una crueldad desmedida. No sólo las violan y torturan grupos de 10 a 20 hombres, sino que en la mayoría de los casos las mutilan para siempre, introduciendo dentro de ellas todo tipo de objetos punzantes, herramientas… Destrozan su cuerpo, la vagina y órganos interiores... Algunas mueren desangradas, otras, las que sobreviven, nunca podrán tener hijos ni relaciones... y seguramente se tendrán que esconder para proteger sus familias, o porque saben que es posible que no sean aceptadas en su comunidad".
Safi dio cifras estremecedoras de los últimos meses. En los hospitales de su zona se ha contabilizado que actualmente hay unas 25.000 mujeres que han sufrido violencia sexual grave. Diariamente, unas 14 mujeres son víctimas de esta violencia. Se intenta proteger a unas 72 niñas menores de 14 años, embarazadas, que han sufrido violaciones y agresiones terribles.
En esta convocatoria para denunciar las violencias sexuales contra las mujeres en este país africano, también se explicó la Acción internacional de la Marcha Mundial de Mujeres que tuvo lugar en Bukavu, del 13 al 17 de octubre, y en la que participaron una delegación catalana formada por María Jesús Pinto , de Entrepueblos y Aminetou Mind Mohamed, de la Unión de Mujeres Saharauis, y avanzaron el contenido del acto público que se hacía por la tarde en el Centro de Cultura de Mujeres Francesca Bonnemaison.
Las mujeres congoleñas demuestran una fuerza enorme
Sobre la acción feminista de la Marcha Mundial de Mujeres, Pinto, que presentó un vídeo sobre Bukavu, destacó que pese a la situación descrita antes hay que tener esperanza "porque las mujeres congoleñas son muy fuertes, muy poderosas, y se están fortaleciendo cada vez más, como demostró el hecho de que más de 1.000 mujeres provenientes de 42 países se reunieran en Bukavu, y después emprendieran una marcha de más de 3 horas.
En el encuentro internacional se planteó la situación de las mujeres de la Región de los Grandes Lagos Africanos, y se llegó a acuerdos en torno a una Plataforma de demandas nacionales y, a la vez, establecieron formas de trabajo común para construir en un futuro una Coordinación Nacional de la MMM como un movimiento permanente.
Las mujeres de la Marcha Mundial, según Pinto, también quieren desmitificar el estereotipo "de que son las tensiones étnicas las que justifican los conflictos armados, que oculta las causas económicas subyacentes, el control de los recursos minerales, de la biodiversidad de la región, y las ganancias de las industrias de armas y de las empresas de seguridad privadas ".
Por otra parte, en el encuentro también pusieron en cuestión la presencia de la Misión de las Naciones Unidas para la estabilización en RDC (MONUSCO) que, en 2010, cumple 10 años de presencia, y aunque los impactos son débilmente percibidos por la población. La MONUSCO representa además un coste per cápita con sus soldados que es más de 400 veces superior al PIB per cápita de RDC.
En este escenario, la III Acción de la Marcha Mundial de Mujeres ha dado apoyo a las mujeres del Congo para que sus demandas sean escuchadas exigiendo que los responsables de las agresiones sexuales y de la utilización de los cuerpos de las mujeres como arma de guerra sean castigados.
Además, piden que los recursos naturales beneficien prioritariamente el pueblo congoleño y para que la R. D. Congo conozca una paz duradera que empiece por la desmilitarización del país y la retirada progresiva de personal armado.
Quemadas en la hoguera, acusadas de brujas, de tontas, de más débiles o de perfectas víctimas de un crimen pasional, las mujeres históricamente han sido objeto de un odio que no cesa. El libro del periodista Jack Holland publicado recientemente, Una breve historia de la misoginia (Ed. Océano), intenta poner en perspectiva cronológica un sentimiento que, compartido por hombres y mujeres, ha dejado y sigue dejando en desventaja y en situación de riesgo a la mitad del planeta.
“No sólo a los homosexuales no les gustan las mujeres, a casi nadie”, repite Peter Sellers mientras se mira en un espejo en el set de Woman Times Seven. Escenas desordenadas, fragmentos de películas pegados con la scotch de la memoria vaga compaginan un anuario misógino que nos acomoda boca abajo con las piernas cruzadas hacia arriba escribiendo la lista interminable en la que aparecen la ambigüedad poética, los mitos desenterrados y las más lejanas y amorosas obsesiones personales en la que figurará seguramente Jenny Colon, la Pandora de Nerval.
Pero después de hacer la lista o mientras tanto podríamos empezar una historia de la misoginia a partir de la entrada mujer en cualquier diccionario simbólico: en la esfera antropológica la mujer es el principio pasivo de la naturaleza y también es la sirena, lamia o ser monstruoso que encanta, divierte y aleja de la evolución. Con ese axioma, será fácil aventurarse en la patraña histórica con furia rauda.
Meses atrás se publicó en español Una breve historia de la misoginia, de Jack Holland (1947-2004) cronista político –indiscutido referente para conocer la situación de Irlanda del Norte–, narrador y poeta. Trabajó dos años en su breviario (“cuando los hombres se enteraban sobre el libro que estaba escribiendo me hacían un gesto de cabeza y un guiño, por el supuesto tácito de que me había dedicado a justificarla”), y murió en un hospital de Manhattan corrigiendo el manuscrito junto a su hija Jenny, prologuista y artífice de la edición del libro. Recuerda Jenny: “Mi padre adoraba la historia y adoraba a las mujeres. Estos son los dos factores que lo llevaron al tema de la misoginia, considerablemente diferente de las cuestiones políticas del norte de Irlanda a las que dedicó toda su carrera. A medida que escribía se iba quedando atónito ante la asombrosa lista de crímenes cometidos contra las mujeres por sus esposos, padres, vecinos y gobernantes (...) ¿Cómo se explican la opresión y la brutalidad contra la mitad de la población mundial por parte de la otra mitad, a lo largo de toda la historia?”.
Jack Holland se crió en Belfast y desde chico supo que en su barrio (después supo que en cualquier otro barrio, también) la palabra concha expresaba la peor clase de desprecio que una persona podía sentir por otra, recuerda Holland: “Si aborrecías a alguien, con llamarlo conchudo estaba todo dicho”.
ODIO ANTES DE CRISTO
El rastreo histórico de Holland empieza en algún momento del siglo VIII a. C. ¿Quién acunó al prejuicio? ¿La Grecia de Pandora? ¿El Génesis y su Eva? Las míticas chicas comparten el protagonismo, son el blanco móvil de todos los males, las responsables de todo el sufrimiento humano. Sí, la culpable de todo es Eva o Pandora o como quieran llamarla, qué importa el nombre si es mujer. La idea tardía de la creación, el bello mal, la letal raza femenina trajo todos los males, acarreó muerte, pecado y sufrimiento. Está dicho, los efectos malignos de la caída de la gracia los produjo la mujer.
Sigamos recorriendo las zonas del desastre, la emergencia de la misoginia en la Grecia del siglo VIII a. C. se produjo precisamente cuando declinaba la influencia de las dinastías basadas en familias; el poder pasó al cuerpo político de la ciudad-Estado. En aquellos días las mujeres romanas eran la pesadilla de los varones griegos porque desafiaban el dictado misógino que sentenció Pericles: “Una buena mujer es aquella de la que no se habla ni siquiera para elogiarla”, mientras las mujeres griegas caían en el olvido y eran mujeres sin nombre, las romanas sólo exhibían el suyo: Mesalina, sinónimo de sexualidad; Agripina, la de la ambición implacable, o Sempronia, la intelectual que aprendió a conspirar. Entonces... ¿se podía ser mujer en Roma? Sí, siempre y cuando esa mujer haya sobrevivido al infanticidio femenino o no se haya casado. Egnatius Metellus una vez llegó a su casa y como encontró a su mujer tomando vino la mató a golpes con una maza, escribió V. Máximo y agregó: “No sólo nadie lo acusó de haber cometido un crimen sino que nadie lo culpó. Todos consideraron que era un ejemplo excelente”. Parece que los romanos heredaron la preocupación griega por la virtud femenina y la vincularon con el honor de la familia y el bien del Estado.
Ya entonces la misoginia estaba basada en el temor de lo que podrían hacer las mujeres si fueran libres. “Que la raza femenina no desarrolle su razón, porque eso sería una cosa terrible” (Demócrito).
ODIO A LA ROMANA
A medida que el Imperio Romano prosperaba primero y declinaba después, la búsqueda de sensaciones fue volviéndose cada vez más la clave de la imaginación romana y de sus manifestaciones más misóginas. Los combates de gladiadores en el Coliseo fueron un elemento central de esa búsqueda en la que ocasionalmente también participaban las mujeres. Amazonia y Aquilia luchaban sin cascos porque los espectadores querían verles la cara: “¿Cómo puede ser decente una mujer que se pone casco en la cabeza, negando el sexo con el cual nació?” (Sexta sátira, Juvenal).
En un costado de ese mismo Coliseo se levanta una cruz negra que recuerda a todos los mártires que murieron allí y que fueron en su mayoría mujeres atrapadas entre el poder y la complejidad misógina del cristianismo.
En 412 d.C. Cirilo, obispo de Alejandría y más tarde canonizado santo, arengó en el estertor de uno de sus sermones a una turba excitada para que atacara la academia de Hipatia, acusada de artes satánicas. (Hipatia era hija del matemático Teón y daba clases de música, filosofía y astronomía.) “La sacaron de su academia, la arrastraron hasta la iglesia Cesarión, allí la desnudaron y, sujetándola, la desollaron viva. Después entregaron sus estremecidos miembros a las llamas.”
Los cristianos habían pasado rápidamente de mártires a inquisidores. En los siglos siguientes el perfume del incienso eclesiástico empezaba a mezclarse con el olor de la carne de una mujer quemada. Para los inquisidores la explicación era sencilla: toda brujería nacía de la lujuria carnal, lujuria que en las mujeres era insaciable porque la boca del útero nunca logra satisfacerse. A lo largo de los años fueron quemadas vivas con mordazas de hierro y púas en la boca. Se pregunta Holland: “¿Cómo fue posible que las mujeres fuesen demonizadas durante años en una sociedad en la que el conocimiento y las artes estaban en los más fructíferos de los períodos y en la cual las revoluciones científicas, filosóficas y sociales de Europa no tardarían en trasformar para siempre la forma en la que la gente se veía a sí misma y al mundo?”
LA PALABRA JUSTA
Un prejuicio sobrevive en el tiempo mucho antes de tener nombre. Cuando se inventó la rueda la misoginia ya estaba dando cuatro vueltas en el aire. Pero la palabra apareció por primera vez en el Oxford English Dictionary en 1656 y se la definía como odio o desprecio hacia las mujeres. Misógino ya había aparecido en 1630 en un folleto titulado Swetman arraigned como respuesta a un texto escrito por Swetman en el que las atacaba y despreciaba.
La literatura, siempre considerada, nos muestra que la misoginia, el prejuicio más antiguo del mundo, nunca pasó de moda. Allí está siempre presente y actualizado en un texto de meloso elogio escrito por Clement Marot (1496-1544):
Bolita de marfil en medio de la cual se encuentra una fresa o una cereza, cuando alguien te ve muchos hombres sienten en sus manos el deseo de tocarte y sostenerte. el mismo poeta que también escribió: Seno que no es más que piel, seno fláccido, como un pendón, como un embutido, seno con un feo labio grande y negro, seno adecuado para amamantar a los hijos de Lucifer en el infierno
Otros ataques como parte de una convención retórica fundados en gastados clichés perduraron como tradición literaria a lo largo de todo el siglo XVIII:
“¡Oh, rostro más vil! Y, sin embargo, me cuesta cuarenta libras al año de mercurio y huesos de cerdo. Todos sus dientes se hicieron en Blackfriars, sus dos cejas en el Strand y su pelo en Silverstreet. Cada rincón de la ciudad posee una parte de ella... Se desarma toda cuando se va a acostar, en unas veinte cajas, y alrededor del mediodía se vuelve a armar, como un gran reloj alemán.” (fragmento en el que el capitán Otter describe a su esposa, Ben Jonson, Obras, Volumen I.)
Los ejemplos de misoginia cruzan trópicos y siglos pero la historia siempre se encargó de mostrarlo como un prejuicio demasiado obvio para reparar en él. Qué conveniente y qué cómodo. En distintas civilizaciones, en diferentes épocas, el registro histórico es muy claro: se considera algo perfectamente normal que los hombres condenasen a las mujeres o que expresasen su disgusto hacia ellas por el simple hecho de que eran mujeres.
Y EL ODIO CONTINUA
“Mientras se esperaba que las mujeres victorianas se mantuvieran por encima de ciertos aspectos de la naturaleza, se contaba también con que se sometiesen a la naturaleza de maneras que consideraban parte esencial del destino femenino. Una de ellas eran los dolores de parto. Desde hace mucho tiempo, los cristianos predicaban que ese sufrimiento era el castigo impuesto sobre todas las mujeres debido al pecado de Eva. Doscientos cincuenta años antes, durante el reinado de Jacobo VI (1566-1625), una tal Euphanie McCalyane, incapaz de tolerar los dolores del parto, le pidió a una partera, Agnes Simpson, que le diese algo para aliviar su sufrimiento. El rey se enfureció y mandó que se la quemase viva.”
Obviamente el pasado no monopolizó horrores ni torturas hacia las mujeres ni mucho menos, basta con recordar los abusos sexuales y el trato a las embarazadas, el robo de bebés nacidos en cautiverio durante la dictadura militar y el tiempo que se ha tardado para que estos crímenes, concretamente el de la violencia de género, fueran considerados de lesa humanidad. En los comienzos del siglo XXI, una de las desertoras de las prisiones de Corea del Norte, Sun-ok Lee, actual investigadora en economía, contó en su libro Los ojos brillantes de las bestias sin cola, que estuvo detenida en Kaechon, donde el 80 por ciento de las prisioneras eran amas de casa. Cuenta Sun-ok que compartía una celda de 5,8 metros de largo por 4,9 de ancho con otras noventa mujeres, que dormían en el piso, que se les permitía bañarse dos veces por año y podían ir al baño sólo dos veces por día en horarios establecidos y en grupos de diez. Escribe Lee: “Dos mujeres caminaban hundidas hasta las rodillas en el fondo de la fosa séptica para llenar de excrementos una cubeta de hule de 20 litros, sin otra herramienta que sus manos desnudas. Otras tres mujeres jalan la cubeta de hule desde arriba y vierten su contenido en un tanque de transporte”.
Escribe Holland: “En noviembre de 2003 Gary Leon Ridgway (el asesino del Río Verde), es declarado culpable frente a un tribunal de Seattle por haber matado a 48 mujeres –posteriormente confesó haber matado a 71–. Ridgway es considerado uno de los asesinos en serie más prolíficos en la historia criminal de los Estados Unidos. Si las víctimas de esa turbulencia asesina hubieran sido judíos o negros se hablaría de cuestiones raciales, filosóficas, en cambio cuando se trata de un Ridgway o de un Jack el Destripador se espera que las explique un psiquiatra”.
Mientras las religiones, la filosofía y el psicoanálisis mostraban desprecio por las mujeres, la historia nos iba enseñando que podíamos entender la indestructibilidad de la misoginia a través de cuatro palabras clave: generalizada, persistente, perniciosa y cambiante.
Para los misóginos las mujeres son el “otro” originario, el “no tú”, de modo que no hace falta viajar mucho para saber qué es la misoginia, basta con quedarse en la puerta de una escuela a la hora de la salida, mirar un programa político por televisión, hablar con un médico, con un jefe o con una jefa.
Mientras busca petróleo Occidente se persigna porque en el camino se encuentra con una de las piedras que mató a una mujer y vuelve a persignarse con una gran cruz en el cuello mientras canta un rap en el que las mujeres son todas putas o estúpidas pero tan bellas que sólo dan ganas de violarlas.
El breviario de Holland –apenas un intento de divulgación del prejuicio– abre el juego para pensar en la misoginia más allá de las clasificaciones temporales y geográficas. Allí están las mujeres recluidas en las tribus de las montañas de Nueva Guinea, en el Amazonas o detrás de un velo, obligadas a la clitoridectomía, asesinadas por dejar de amar a un hombre o mutiladas por no querer seguir cocinando. Días atrás el Tribunal Federal Supremo de los Emiratos Arabes Unidos ha sentenciado que un hombre tiene el derecho de castigar a su esposa y niños con la condición de que no deje señales físicas. No nos quejemos por los golpes, parecemos nenas...
La sed misógina está siempre esperando su ambrosía. Se la detectaba en el Imperio Romano, en las matanzas de Ruanda y en medio de la ciudad cuando acalorados señoras y señores dicen yegua en lugar de Cristina Fernández.
Todo está frente a nuestras narices, sólo habrá que componer una taxonomía misógina y develar el mayor enigma al que se asomaron sin éxito vieneses y austrohúngaros (Wittgenstein y Otto Weininger, autor de Sexo y Carácter, un hit de la misoginia de entre dos siglos, entre otros).
Una creciente admiración por la construcción del sexo épico –con sus menstruales proezas– nos obligaron en días pasados, cuyo único tema fue la minería, a pensar en que apaciblemente despóticos y misóginos nos vuelve la contumacia de la Madre Tierra, tal vez una consulta geológica revelaría la supervivencia animal de especies sexualmente analfabetas. ¿Es el sexo la gramática superior de la especie? Mientras pensaba en una respuesta recordé un verso de “Desnudo en barro” de César Vallejo: “La tumba es todavía un sexo de mujer que atrae al hombre”.
Luego de que el fin de semana pasado se registraron ocho asesinatos de mujeres en Honduras, la violencia contra ellas continúa. Hoy se informó de tres asesinatos más, y de la agresión contra dos activistas hondureñas.
La activista Gladys Lanza, dio a conocer que la policía capturó hoy a la dirigente de la Red de mujeres de la zona sur, Juana Montes, “y la golpeó salvajemente”, mientras que Rosa Mariana Ríos, quien encabeza el Frente Nacional de Resistencia Popular, fue intimidada por segunda ocasión en su casa, cuando dos personas le robaron su computadora donde almacena información de su trabajo en el Frente.
En entrevista telefónica con Cimacnoticias, Dalila Flores, Coordinadora del Programa de Atención de Mujeres Víctimas de Violencia, del Movimiento de Mujeres por la Paz “Visitación Padilla”, mencionó que los asesinatos en contra de las mujeres se están volviendo “algo muy normal”, debido a que al día ocurren de dos a tres homicidios en este país.
Comentó que el Ministerio Público, todavía no señala a los responsables de los ocho asesinatos, ocurridos durante el pasado fin de semana en Tegucigalpa.
Flores resaltó que a partir del golpe de Estado, contra el gobierno de Manuel Zelaya, el 28 de junio de 2009, no hay políticas públicas que garanticen la protección de los Derechos Humanos (DH) y las autoridades no se han hecho responsables ante estos ataques.
El año pasado, se registraron 181 femicidios, con lo que Honduras se situó entre los países de la región mesoamericana con mayor índice de violencia hacia las mujeres. (Cimacnoticias 13 de octubre de 2010)
La Coordinadora del Programa de Atención en Violencia de “Visitación Padilla”, que forma parte de la Campaña regional por el acceso a la justicia para las mujeres de Guatemala, Honduras, Nicaragua, El Salvador y México, comentó que al agotar los trámites en su país para denunciar las violaciones a los derechos humanos, en última instancia, acuden a instituciones internacionales como la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CoIDH).
Un ejemplo de ello, fueron las medidas de protección concedidas a la defensora de DH Gladys Lanza Ochoa, a quien la CoIDH otorgó medidas cautelares, luego de recibir amenazas de muerte y persecución vía electrónica.
En julio de 2009 la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) ordenó al Estado hondureño proteger a la coordinadora nacional de “Visitación Padilla”; no obstante, los incidentes no cesaron pese a la adopción de las medias cautelares. (Cimacnoticias 10 de septiembre de 2010)
Desde el golpe de Estado, la CIDH adoptó alrededor de 200 medidas cautelares (algunas individuales y otras colectivas), pero la mayoría de ellas no han sido cumplidas de manera eficaz por el Estado hondureño.