03 julio 2008

Saúl Ibargoyen ingresa a la Academia de Letras de Uruguay






El poeta Saúl Ibargoyen, naturalizado mexicano, fue nombrado miembro correspondiente en México de la Academia Nacional de Letras del Uruguay. La ceremonia correspondiente se realizará en la segunda mitad del presente año, en Montevideo, Uruguay.

La Academia Nacional de Letras del Uruguay es una institución pública que vela por la conservación y el enriquecimiento de la lengua española en ese país y que contribuye, en lo pertinente, al desarrollo y a la difusión de la cultura uruguaya.

Saúl Ibargoyen (1930), poeta de origen uruguayo y naturalizado mexicano en 2001, fue reconocido por la Academia Nacional de Letras del Uruguay con el cargo de miembro correspondiente en México. La noticia se le comunicó al escritor vía telefónica y se le informó que la ceremonia correspondiente se realizará en su próxima visita a ese país del Cono Sur, lo que probablemente ocurra en octubre o diciembre del presente año.

Esa institución agrupa a académicos, escritores y otras personalidades consideradas expertos en el uso de la lengua española y tiene cuatro tipos de miembros: Académicos de Honor, de Número, Eméritos y Correspondientes. Estos últimos son miembros que viven fuera del Uruguay, y es al grupo al que pertenece Saúl Ibargoyen.

La Academia Nacional de Letras de Uruguay y las demás Academias del mundo hispánico constituyen la Asociación de Academias de la Lengua Española, que es un organismo internacional reconocido por las Naciones Unidas.

Saúl Ibargoyen es un poeta de la realidad fracturada, violenta; resuelto a narrar y cantar ardientemente la condición opresiva que enfrentaba la Latinoamérica de su juventud. Son características de él, la claridad expresiva, la forma directa de decir, la condensación emotiva y conceptual. Mediante la precisión, la contundencia e impacto consigue asombrar y atrapar a su escucha. También narrador, periodista y promotor cultural, Ibargoyen nació en Montevideo, el 26 de marzo de 1930. Se inició en la literatura durante su escuela primaria, rodeado de las historias contadas por sus familiares y una biblioteca en declive por las dificultades económicas. Su imaginación infantil fue estimulada por la colección Biblioteca Internacional de Obras Famosas.

En 1954 publicó su primer libro: "El pájaro en el pantano"; año en que ingresó al Partido Socialista Uruguayo. Ibargoyen reconoce que ambos ámbitos, el político y el literario, nacen de un mismo impulso: la búsqueda de libertad. Más tarde se involucró con el Partido Comunista. Reconoce su activismo como origen del acercamiento con la gente, con la que trata de comunicarse inclusive con la poesía.

Obligado por el arribo de la dictadura a su país, se estableció en México, donde se involucró en el periodismo con una columna en el diario "Excélsior". De esta época, marcado por el destierro, produce: "Exilios" (1978), "Catálogo" (1979), "El silencio y la furia" (1981), "Erótica mía: escribiré en tu espalda" (1982) y "Epigramas a Valeria" (1984).

Entre 1984 y 1991 vive en Uruguay; para regresar a México, donde decide quedarse desde entonces. Aquí se convirtió en el jefe de la revista "Plural", del diario "Excélsior". En esta etapa publicó "Basura y más poemas" (1991), "Cuaderno de Flavia" (1993), "La última bandera" (1995), "Dispérsions" (2002), "Poeta en México City" (1998), "El escriba de pie" (2001), con el que recibió el Premio Nacional de Poesía Carlos Pellicer 2002, "El poeta y yo" (antología 1956-2000) (2003), y su más reciente título, la novela "La última copa" (2006).

El uruguayo califica su creación dentro del "lirismo materialista o realismo metafísico"; heredera de Drummond de Andrade, Bertolt Brecht, César Vallejo, Pablo Neruda (Nobel de Literatura 1971), Francisco de Quevedo y Villegas, Rainer María Rilke, la poesía oriental, los surrealistas, T.S. Eliot, entre otros.

El laureado poeta argentino Juan Gelman dijo que Ibargoyen "pertenece a la estirpe de los poetas verdaderos, una especie mucho menos abundante de lo que el número de libros de poesía en circulación y la crítica de ciertos críticos permitiría suponer". "Es un poeta original y, en consecuencia, suele padecer el embate de silencio que le dedican quienes están afiliados a lo novedoso y no atienden a lo sustancial", adujo.

Fuente: Notimex



2 graffitis:

Oloman

Su pedido está servido...

La brujita corresponsal

Muchísimas gracias!!!