Mostrando las entradas con la etiqueta Manuel Cordero. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Manuel Cordero. Mostrar todas las entradas

27 enero 2010

Cordero volvió al lugar del crimen



Foto: Leo La Valle/Efe


El momento le llegó pero se mantuvo en sus trece. No dijo nada que pudiera comprometerlo. Es más, sólo se dedicó a escuchar la larga lista de cargos que deberá enfrentar en Argentina por crímenes de lesa humanidad. Hoy de madrugada fue trasladado a un centro asistencial dependiente de las Fuerzas Armadas, donde fue enviado por cualquier eventualidad.

Fue sobre las 8.30 de ayer que el otrora hombre fuerte del Plan Cóndor aterrizó en Aeroparque, en el vuelo de Aerolíneas Argentinas que todos los días a esa hora llega desde Corrientes. Y a media mañana ya había registrado ingreso a la Secretaría del Juzgado Criminal y Correccional Federal Nº 7, que subroga el juez Norberto Oyarbide. Pero no dijo nada, se limitó a escuchar el requerimiento de la Justicia Federal Argentina que pesa sobre su persona por crímenes de lesa humanidad, cometidos en el marco de la coordinación represiva del cono sur.

Respecto a su estado de salud, que lo ayudó a eludir en reiteradas ocasiones su extradición desde Brasil, fuentes de la secretaría del juzgado que entiende en las causas donde es imputado Cordero manifestaron a la agencia Télam que “está lúcido pero se lo ve como un hombre muy mayor y el juez decidió hospitalizarlo hasta que los exámenes cardiológicos ordenados permitan saber su verdadera condición de salud y determinar mejor dónde permanecerá detenido”. A pesar de su hermetismo, el sindicado como uno de los principales nexos entre las dictaduras del Río de la Plata, a cargo de buena parte de los operativos que realizaban los grupos de tarea uruguayos en Argentina, estuvo en los tribunales hasta las primeras horas de la tarde.

Cordero ingresó a territorio argentino el lunes por la ciudad fronteriza de Paso de los Libres, provincia de Corrientes, siendo sometido a un chequeo médico para determinar si estaba en condiciones de ser trasladado. Tras el visto bueno de las autoridades sanitarias, Cordero fue examinado nuevamente y remitido a los juzgados, sitos en la calle Comodoro Py, en el barrio porteño de Retiro.

Respecto del lugar donde sería alojado al culminar su comparecencia, varios establecimientos de detención fueron barajados: el penal de Marcos Paz (que cuenta con un pabellón para encausados y procesados por delitos de lesa humanidad, con unidad sanitaria de alta complejidad), como así también la cárcel VIP para represores, ubicada en Campo de Mayo, dependencia del Ejército Argentino. Pero allí tampoco iría Cordero, dado que las 39 plazas disponibles están todas ocupadas, una de ellas por el ex dictador Jorge Rafael Videla. Finalmente, fuentes judiciales confirmaron a la diaria que Cordero estaría alojado en la alcaldía de los tribunales de Comodoro Py hasta entrada la madrugada de hoy, para luego ser trasladado al Hospital Militar Central, en el barrio de Palermo, a fin de examinarlo con detenimiento y diagnosticar de forma precisa su estado de salud.

Siempre según fuentes judiciales, trascendió que Cordero estaría necesitando que se le practique un cateterismo a fin de estabilizar su salud. El propio Oyarbide había enviado una carta a las autoridades judiciales de Brasil para responsabilizarse por la salud del detenido, asegurando que, además de brindarle todas las garantías del debido proceso, se le otorgará atención sanitaria. Su mal estado de salud, fue el argumento que hasta último momento utilizaron el represor y su abogado defensor para demorar su extradición.

De esta forma, el ex represor uruguayo ingresa al imponente escenario judicial que se presenta en la Argentina por estos días, ya que las megacausas “ESMA” y “Plan Cóndor” se activarán tras el receso impuesto por la feria judicial. Ambas podrían ser llevadas a juicio oral este mismo año. La comisión de Derechos Humanos de Uruguayos en Argentina recorrió ayer los despachos judiciales por los que Cordero se habituará a transitar, al menos en las próximas semanas, a los efectos de acceder a información de primera mano sobre el trámite de la causa y para reclamar que su detención se cumpla bajo estrictas medidas de seguridad.

Maximiliano Perel
desde Buenos Aires, Argentina

Fuente: La Diaria


24 enero 2010

El torturador Cordero fue extraditado a Argentina





A las 7.30 horas lo sacaron del Hospital Santaniense y lo trasladaron en una ambulancia a Uruguayana. Al mediodía le hicieron sendos exámenes médicos en hospitales de Uruguayana y Paso de los Libres. Argentina se comprometió a cuidar su salud. Sería alojado en una cárcel especial.

El coronel (r) Juan Manuel Cordero Piacentini se transformó ayer en el primer militar uruguayo en ser extraditado a Argentina para que lo enjuicien por los crímenes de lesa humanidad cometidos durante el denominado "Plan Cóndor", la coordinación represiva establecida entre las dictaduras del cono sur en los años setenta y ochenta.

Manuel Cordero (71) fue finalmente entregado por la policía brasileña a Interpol de Argentina y deberá comparecer en 48 horas ante el Juzgado Federal de 7º Turno, a cargo del subrogante Dr. Norberto Oyarbide, quien quedó al frente de la histórica causa iniciada por el Dr. Juan José Galeano y continuada por el Dr. Guillermo Montenegro.

El juez Galeano había pedido la extradición de Cordero, junto a la de los ex militares José Gavazzo, Jorge Silveira y el policía Campos Hermida, pero el gobierno de Julio Sanguinetti no dio trámite a la requisitoria, que terminó cerrándose cuando el presidente Carlos Menem aprobó un indulto (Decreto 1003) para los militares uruguayos en 1989. En 2003 el Congreso Argentino declaró nulas las leyes de "obediencia debida" y "punto final" que otorgaron impunidad a las violaciones de los derechos humanos y los jueces consideraron inconstitucionales los indultos de Menem, que terminaron por caer definitivamente en el año 2006, cuando los pedidos de extradición se reactivaron.

Apología y fuga

La reiteración de los pedidos de extradición provocó la detención de ocho militares y policías (que luego serían procesados y condenados en Uruguay) miembros del aparato represivo de la dictadura que había actuado en Buenos Aires, pero Manuel Cordero logró evitar su captura y prisión preventiva porque ya había huido a Brasil.

En 2001, Cordero realizó declaraciones al periodista Raúl Ronzoni del semanario Búsqueda en las que justificó lo tortura aplicada sobre los presos políticos durante la dictadura y sus afirmaciones determinaron que de oficio el juez penal José Balcaldi le iniciara una causa por apología de ese delito.

Sin embargo, la defensa de Cordero ­a cargo entonces del abogado Alejandro Phaiff­ realizó una serie de maniobras dilatorias que incluyeron la recusación del juez por considerar que Balcaldi, quien había sido policía administrativo, estuvo bajo las órdenes del militar. El juez cerró el caso e inició otro por el delito de "desacato con ofensa".

En esa instancia, mediados de 2004, fue que Cordero huyó del país con destino desconocido y su requisitoria no se procesó porque el delito tenía una pena que no excedía los dos años exigidos en el Tratado de Asunción, con el que se dirimen las causas de extradición entre los países del Mercosur.

Búsqueda y amparo

Una fuente militar indicó a LA REPUBLICA que Cordero se había refugiado en Brasil y el dato fue derivado al activista brasileño Jair Krischke del Movimiento Justicia y Derechos Humanos de Porto Alegre, quien inició una paciente búsqueda del torturador uruguayo prófugo, que podía haber sido detectado en San Pablo.

Krischke fue quien encontró a Cordero en Santana do Livramento, escondido en la casa de su cuñado y alertó a las autoridades de Uruguay y Argentina. La información se filtró a la prensa y la revista Caras y Caretas obtuvo fotos del militar radicado en la rua Uruguai 1007 de la ciudad fronteriza con la uruguaya Rivera.

Cordero fue descubierto en enero de 2005 cuando se presentó en el consulado uruguayo para firmar un poder para que su cuñado cobrara su jubilación y se supo, insólitamente, que su presencia en Brasil era del conocimiento del propio canciller uruguayo Didier Opertti, quien autorizaba mensualmente el pago de sus haberes.

Durante dos años Cordero intentó radicarse definitivamente en Brasil. Primero, solicitó asilo político al definirse como perseguido del gobierno del frenteamplista Tabaré Vázquez, quien aún no había asumido. Luego pidió refugio e intentó obtener la ciudadanía brasileña por su condición de esposo de una ciudadana de ese país.

Requisitorias y prisión

Cordero volvió a "desaparecer" durante meses y se temía que hubiera huido a Paraguay, pero volvió a ser ubicado por Kirschke, quien viajó a Buenos Aires y promovió el pedido de extradición del juez federal Guillermo Montenegro, entonces a cargo de la causa Cóndor, quien reclamó su prisión preventiva.

En Uruguay, el juez penal de 19º Turno, Dr. Luis Charles, también lo requirió en el marco del caso de desaparición del uruguayo Adalberto Soba en Buenos Aires en 1976 y, simultáneamente, hubo una ampliación del pedido argentino por parte del juez Daniel Rafecas quien instruye la causa "Automotores Orletti".cDe ese modo, en febrero de 2007 se logró la detención del militar uruguayo quien fue trasladado a la ciudad de Porto Alegre para permanecer durante meses recluido en la sede de la Policía Federal gaúcha, hasta que logró su traslado a la cárcel de Livramento y a la Brigada Militar Nº 2, donde le otorgaron una "prisión domiciliaria".

La extradición de Cordero quedó en manos del presidente del Supremo Tribunal Federal (STF), Marco Aurelio de Melo (primo de Fernando Collor) quien demoró el proceso por un debate interno de Brasil donde se discutía la validez de una amnistía autoimpuesta por la dictadura en 1979 y se exigía el juicio a los violadores de los derechos humanos.

Trámite y definición

El expediente de la Extradición Nº 974 tuvo un largo trámite hasta el 11 de setiembre de 2008 cuando finalmente llegó al plenario del STF que en su primera sesión, tras escuchar los argumentos del ministro relator Marco Aurelio (que cedió la presidencia a su colega Gilmar Mendes) arrastró cuatro votos en contra de la extradición.

Sin embargo, el ministro Ricardo Lewandowski realizó un alegato a favor del enjuiciamiento de Cordero debido a la desaparición de niños. Aquella primera sesión terminó con los votos en contra de los ministros Marco Aurelio de Melo, Carlos Menezes, Carmen Lúcia y Eros Grau, y el voto a favor de Lewandowski.

El alegato de la minoría llevó al ministro César Peluso a pedir un cuarto intermedio y cuando la sesión se reanudó el 30 de octubre, sumó su votó a favor de la extradición y logró que le apoyaran los ministros Joaquim Barbosa, Carlos Ayres y Carmen Lúcia, quien cambió su votación. Esta vez el cuarto intermedio lo pidió Eros Grau.

La votación se encontraba 5 a 2 a favor de la extradición en los diez ministros que componen el cuerpo, donde sólo en caso de empate define el presidente del STF. Dos veces se pospuso la reanudación hasta que, el 6 de agosto de 2008, Eros Grou votó a favor y la sentencia de extradición a favor de Argentina se hizo inapelable.

Burocracia y dilaciones

El proceso burocrático del sistema judicial brasileño y las presiones políticas para que la extradición no se concretara en un escenario interno brasileño donde se sucedían los reclamos por esclarecer los crímenes de la dictadura, demoró el trámite de promulgación de la sentencia judicial.cTambién incidieron una serie de maniobras jurídicas dilatorias ensayadas por el abogado Julio Favero, que con el apoyo de Marco Aurelio de Melo logró que en diciembre de 2008 se otorgara la prisión domiciliara a Cordero, quien fue grabado mientras bebía cervezas en un bar, fumando y corriendo a su casa al sentirse filmado.cEsos videos fueron exhibidos por Krischke en un seminario en San Pablo frente a fiscales estaduales brasileños que elevaron sus quejas a las autoridades, que determinaron la realización de un chequeo médico, fijado para el 23 de noviembre de 2009, al que el militar uruguayo no asistió.

Finalmente, el 19 de enero, se ordenó la detención y prisión de Cordero para su traslado a Argentina vía Uruguayana, pero el torturador alegó sentirse mal y logró internarse por cuatro días en un hospital, hasta que peritos brasileños dictaminaron que podía viajar y lo llevaron ayer a las 7.30 de la mañana, en una ambulancia, hasta la frontera.

Trasladado

La ambulancia brasileña de Unidad de Terapia Intensiva (UTI) que, custodiada por la Policía Federal, trasladó al coronel Manuel Cordero hasta Uruguayana, llegó a la frontera con Argentina sobre las 11.30 horas y el militar fue sometido a un chequeo médico en el Hospital de la Casa de la Misericordia de la localidad brasileña.

Pasado el mediodía, Cordero traspasó los 1.419 metros del "Puente Internacional Augustín P. Justo­Getulio Vargas" que lo separaban de la ciudad de Paso de los Libres en Corrientes, Argentina, donde fue llevado a otro nosocomio, el Hospital San José, para que las autoridades argentinas le realizaran un nuevo estudio sobre su salud.

Fuentes policiales señalaron que fue fundamental para la autorización del traslado el compromiso asumido por el juez Norberto Oyarbide respecto a asegurar el estado sanitario del extraditado, que era esperado por otra ambulancia para ser llevado a Buenos Aires, donde en 48 horas asistirá a una audiencia de acusación. Cordero deberá designar entonces su defensa o recibir el apoyo de un abogado de oficio y será trasladado al Penal de Marcos Paz, a 48 kilómetros de la capital federal, o a las celdas especiales de los presidios de Villa Devoto, Ezeiza o Campo de Mayo, donde también están encarcelados otros violadores de los derechos humanos.

Roger Rodriguez
rogerrodriguez@adinet.com.uy

Fuente: La República


11 enero 2010

El torturador Cordero presentó un nuevo "habeas corpus"





La decisión del máximo órgano judicial brasileño ya es inapelable. Cordero será extraditado a la Argentina, pero su abogado interpone desesperados recursos para dilatar el traslado. En Buenos Aires, jueces, fiscales y gobierno lo están esperando.

La defensa del coronel uruguayo Manuel Cordero ensayó el viernes una nueva maniobra dilatoria para posponer su inminente traslado a la Argentina, donde será juzgado por crímenes de lesa humanidad, y presentó un nuevo "habeas corpus" en el que impugna la decisión del Supremo Tribunal Federal (STF) por la que se otorgó su extradición.

Cordero, de 71 años, ya había presentado un "habeas corpus" que fue rechazado por el máximo órgano judicial brasileño en noviembre de 2005, cuando se habilitó su detención que recién llegó a concretarse en febrero de 2007. El torturador uruguayo también había pedido un "refugio" que fue denegado por el Ministerio de Justicia.

El Supremo Tribunal Federal, luego de dos años de proceso judicial, otorgó el 6 de agosto de 2009 la extradición de Cordero a Argentina, donde era reclamado por su participación en violaciones a los derechos humanos en el marco del llamado Plan Cóndor que actualmente instruye el juez Norberto Oyarbide.

El abogado de Cordero, Julio Favero, había presentado días atrás otro recurso en el que pedía autorización para que el militar uruguayo sea intervenido de un cateterismo en Porto Alegre, pero el reclamo sería denegado ya que el coronel no se presentó a un examen médico forense previsto para el pasado 23 de noviembre.

El coronel uruguayo alega que sufre serias dolencias cardíacas y por eso le fue concedida una prisión domiciliaria en la casa de su cuñado, radicado en la ciudad de Santana do Livramento, sin embargo, el militar fue visto bebiendo cervezas en un bar y filmado fumando y corriendo, lo que evidencia su real estado de salud.

Lo están esperando...

Más allá de las operaciones de prensa del abogado de Cordero, el trámite de extradición continúa su proceso, desde que el pasado 28 de diciembre el STF informó formalmente su decisión a favor de la extradición al Ministerio de Justicia, el Ministerio de Relaciones Exteriores y la Policía Federal de Brasil.

Desde el Palacio de Itamaraty ya se comunicó la extradición a la Embajada de Argentina en Brasilia, que informó a su cancillería, donde la jefa del Departamento Jurídico, Dra. Ana Fidotti, procesará el trámite para que la Policía Federal argentina coordine el traslado del torturador con la policía brasileña e Interpool.

En el Juzgado Federal de la calle Comodoro Py, en la "Causa Cóndor" que tramita el juez Oyarbide, bajo la secretaría de Gustavo Russo, ya tienen dispuesto el proceso que se dará al torturador uruguayo que, posiblemente, sea alojado en la cárcel de Marcos Paz, en la Provincia de Buenos Aires, se indicó a La República.

Cordero fue extraditado para que se lo juzgue por los casos de secuestro de niños y la desaparición de los uruguayos Washington Cram, Alberto Mechoso, León Duarte, Ruben Prieto, Ary Cabrera, Adalberto Soba, Hugo Méndez, Francisco Candia, María Islas Gatti de Zaffaroni, Jorge Zaffaroni y María Claudia García de Gelman.

Roger Rodriguez
rogerrodriguez@adinet.com.uy

Fuente: La República


17 noviembre 2009

Fundación Mario Benedetti: Extraditar a Manuel Cordero YA!!!





"No es el olvido lo que puede salvar a una
comunidad del rencor y la venganza.
Sólo el ejercicio de la justicia permite
que la comunidad recupere su equilibrio"

Mario Benedetti


La Fundación Mario Benedetti, que preside Sylvia Lago e integran Eduardo Galeano y Daniel Viglietti, enviará al embajador de Brasil en Uruguay una carta, a la que adhieren personalidades latinoamericanas, en la que manifiestan al presidente Lula Da Silva su preocupación por la demora de la extradición a la Argentina del torturador uruguayo Manuel Cordero.

Una copia de la carta, que también firman Juan Gelman, Jair Krischke, Ernesto Cardenal, Joan Manuel Serrat y Roberto Fernández Retamar, entre otros, será presentada al Ministerio de Justicia en Brasilia, a través de familiares de uruguayos víctimas de desaparición forzada durante la coordinación represiva "Plan Cóndor" en el que actuó el coronel uruguayo durante las dictaduras militares en el cono sur.

La nueva campaña para que se concrete el traslado de Cordero, cuya extradición dictaminó en forma inapelable el Supremo Tribunal Federal de Brasil el pasado 6 de agosto, aparece encabezada por casi treinta firmas de escritores, músicos, poetas, periodistas, activistas sociales y catedráticos universitarios, a las que se puede adherir a través de un formulario en la página de Internet: http://sites.google.com/site/formulariobenedetti/

La misiva enviada por la Fundación Mario Benedetti, dice textualmente:


Excelentísimo Sr. Embajador de la República Federativa del Brasil

Don José Eduardo M. Felicio.

De nuestra mayor consideración.

La Fundación Mario Benedetti, apoyada por las adhesiones de los abajo firmantes, cumple el mandato de uno de sus objetivos: la defensa de los derechos humanos y la lucha contra las violaciones de los mismos, para el esclarecimiento de los delitos de lesa humanidad cometidos contra los pueblos de nuestra América y para la aplicación de la Justicia a los mismos.

Es por eso que reclamamos se dé la mayor celeridad al trámite que refiere a lo resuelto por el Supremo Tribunal Federal de Brasil el pasado 6 de agosto, cuando se otorgó a la Argentina la extradición del confeso represor del Plan Cóndor, el coronel uruguayo Manuel Cordero, de cuyos antecedentes lo ponemos en conocimiento.

Cordero es uno de los más sanguinarios represores del Plan Cóndor, acusado como asesino, secuestrador, torturador y violador de detenidas, que provocó la desaparición de decenas de personas, entre otros delitos por los que fue denunciado ante la justicia de Uruguay, de Argentina, de Italia y de España.

Perteneció al denominado Organo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (OCOA) y realizó operaciones clandestinas en Buenos Aires en coordinación con la Alianza Argentina Anticomunista (Triple A), que persiguiera, entre otros, al escritor Mario Benedetti, amenazándole de muerte.

También operó, conjuntamente con el Servicio de Información y Defensa (SID) uruguayo, junto al Servicio de Información del Estado (SIDE) argentino en el centro clandestino de detención 'Automotores Orletti', donde fueron secuestrados y desaparecidos medio centenar de uruguayos.

En Orletti, está implicado en las causas de desaparición de los uruguayos Ary Cabrera, Gerardo Gatti, León Duarte, José Méndez, Francisco Candia, Juan Morales Von Pieverling, Josefina Klein Lledo, Mario Cruz Bonfiglio, Roger Julién, Victoria Grisonas, Adalberto Soba, Alberto Mechoso, Juan Pablo Errandonea y Raúl Tejera, María Emilia Islas y Jorge Zaffaroni, Cecilia Trías, Washington Cram, Ruben Prieto, Casimira Carretero, Segundo Chejenian, Rafael Lezama, Graciela Martínez, Miguel Angel Moreno, Juan Pablo Recagno y Carlos Rodríguez Mercader, Bernardo Arnone, Washington Queiro y la ciudadana argentina María Claudia Irureta Goyena García de Gelman, nuera del renombrado poeta Juan Gelman.

En Argentina fue requerido por los jueces federales Guillermo Montenegro a cargo de la causa Plan Cóndor, Daniel Rafecas quien indaga sobre el 'pozo' Automotores Orletti y Norberto Oyarbide, quien instruye el caso de los niños desaparecidos, entre ellos Simón Riquelo, Macarena Gelman y Mariana Zaffaroni, quienes fueron recuperados luego de muchos años en los que estuvieron secuestradas sus identidades. En 2004 se inició en su contra una causa por apología de la tortura, pero fugó a Brasil, donde fue encontrado en 2005 y detenido por la Policía Federal brasileña, ante una orden de captura internacional librada por la justicia argentina y por la justicia uruguaya. Estuvo detenido en Porto Alegre y en una unidad de la Policía Militar.

Hoy, sin embargo, aduciendo problema de salud, se encuentra bajo régimen de una "prisión domiciliaria" que incumple y ha sido visto caminando libremente por las calles de Santana do Livramento, sin custodia y con la posibilidad de fugarse, como ya había hecho al ser requerido por la justicia uruguaya.

Los abajo firmantes, acompañamos la decisión del Supremo Tribunal Federal y solicitamos su intervención a efectos de que se cumpla a la brevedad su extradición. Pedimos, asimismo, a través de su Excelencia, que haga llegar nuestra inquietud al presidente Luiz Inácio Lula da Silva para que se proceda en consecuencia.

De esta forma entendemos que se podrá conocer la verdad por la actuación de la justicia, tan necesaria en estos tiempos, cumpliendo con lo que a nuestro entender es un mandato histórico fortalecedor de la causa de nuestros pueblos que, como dijo nuestro prócer José Artigas en 1811, no admite la menor demora.

Saludamos a Ud. con la certeza de que se atenderá nuestro sincero reclamo.

Atentamente.

Firman: por la Fundación Mario Benedetti: Silvia Lago (Presidenta), Guillermo Chiflet (Secretario), Ricardo Elena (Tesorero), Daniel Viglietti (Vocal), Eduardo Galeano (Vocal) y Ariel Silva (Gerente); adhieren: Juan Gelman (Escritor y Periodista, Argentina), Jair Krischke (Movimiento Justicia y Derechos Humanos, Brasil), Ernesto Cardenal (Poeta, Nicaragua), Joan Manuel Serrat (Músico, España), Roberto Fernández Retamar (Escritor, Cuba), Miguel Rojas Mix (Escritor, Chile), Louise Popkin (Luchadora social, USA), Manuel Cabieses Donoso (Periodista, Chile), Claribel Alegría (Escritora, Nicaragua), Rodrigo Arocena (Rector de la Universidad de la República, Uruguay), Humberto Tommasino (Pro Rector de Extensión Udelar, Uruguay), Gregory Randall (Pro Rector de Investigación Udelar, Uruguay), Roger Rodríguez (Periodista, Uruguay), Fundación Zelmar Michelini (Uruguay), Coriún Aharonian (Compositor Músico, Uruguay), Diane Denoir (Compositora y Cantante, Uruguay), Laidi Fernández (Escritora, Cuba), Víctor Brindisi (Maestro, Movimiento Educadores por la Paz, Uruguay), Ambrosio Fornet (Casa de las Américas, Cuba), Constanza Moreira (Politóloga, Senadora electa, Uruguay), Silvia Gil (Casa de las Américas, Cuba).



Enviado por Crysol


10 agosto 2009

Sara Méndez: "Cordero fue quien me torturó en Automotores Orletti"





El coronel Manuel Cordero había declarado a la prensa brasileña que no conocía ni a Simón ni a su madre. El secuestro del niño en 1976 es uno de los crímenes por los que será juzgado en Argentina. La madre denuncia que el militar la torturó en Argentina y en Uruguay y lo responsabiliza por la desaparición de otros uruguayos.

Roger Rodríguez

"Cordero fue quien me torturó en Automotores Orletti", denunció a LA REPUBLICA Sara Méndez, en respuesta a declaraciones que el militar uruguayo realizó a la prensa brasileña luego de que la Justicia de Brasil decidiera su extradición a Argentina, donde será juzgado por sus crímenes en el marco de la coordinación represiva conocida como Plan Cóndor.

Cordero, quien se refugió en Brasil en 2004 y fue detenido en 2007, dijo al diario "Zero Hora" de Porto Alegre que no podían inculparlo por el secuestro y desaparición de Simón Riquelo ya que no conoció al niño ni a su madre, Sara Méndez, quien fue secuestrada en Buenos Aires en 1976 y trasladada ilegalmente a Uruguay.

Las declaraciones de Cordero fueron realizadas horas después de que el Supremo Tribunal Federal de Brasil sentenciara su extradición a Argentina, donde la Justicia federal lo acusa por el secuestro de Simón y la desaparición de otros diez uruguayos que fueron recluidos en Orletti y permanecen desaparecidos.

"Cordero fue la primera persona que conocí cuando, luego de secuestrarme, me quitaron la venda en Automotores Orletti. José "Nino" Gavazzo, que me había secuestrado, fue el que me lo presentó por su nombre y grado. Entonces era capitán. Ese mismo día me torturó", explicó Sara Méndez, la madre de Simón, a La República.

"Reconocí su voz"

"No puede decir que no me conoció. Gavazzo y Cordero me pusieron frente a un pizarrón donde había un organigrama de mi organización política, el PVP. Yo conocía el nombre de Cordero por lo que habían contado otros compañeros que estuvieron presos en 1972 y 1973 y habían sido torturados por él", narra.

"Cordero se sentía especialista en nuestra organización ­agrega­. Sentía como un paso fundamental nuestra captura con la de otros compañeros. Como no colaboré, me desnudaron y me llevaron a otra sala de Orletti. Allí me cuelgan, con los brazos atados a la espalda. Estuve mucho rato suspendida hasta que empiezan las descargas eléctricas".

"Yo identifico claramente la voz de Cordero entre mis torturadores, porque le había visto el rostro. No puedo afirmar que estuvo en mi secuestro, donde Gavazzo me quita a mi hijo de los brazos y me dice que la guerra no es con los niños. Pero sufrí varias sesiones de tortura con Cordero en Orletti", afirma.

"En Orletti no pregunté por mi hijo Simón. Temía el uso que le pudieran dar para torturarme. Yo creía que me había despedido de él, porque estaba frente a soldados uruguayos operando en Argentina, que se habían identificado con sus rostros y sus nombres. Creía que de allí no saldríamos con vida", explica Sara Méndez.

"También en el SID"

"Cordero estaba allí ­acusa­ y como todos los que operaron en Argentina, sabía de todos los procedimientos. Cordero era parte del grupo que operó en Buenos Aires. Luego, lo volví a ver en Bulevar Artigas y Palmar, el segundo pozo al que nos llevaron. Allí era, junto a Gavazzo y Gilberto Vázquez, el que mandaba, y volvió a torturarme".

"En noviembre de 1976, cuando ya nos habían blanqueado en el falso operativo de detención del balneario Shangrilá, Cordero estuvo varios días sancionado de guardia permanente, porque había tenido un accidente con un auto por manejar ebrio. Allí nos contó con detalles la detención de otros compañeros secuestrados en octubre", recuerda.

"Me queda muy claro, reitera, que Cordero también participó de esas detenciones de compañeros en Buenos Aires, quienes también pasaron por Orletti y, ahora sabemos, fueron traídos en el segundo vuelo y desaparecidos en Uruguay. Cuando me envían a la cárcel me entero de que Simón está desaparecido y tardé casi 26 años en encontrarlo".

Sara Méndez fue secuestrada en Buenos Aires el 13 de julio de 1976 y de sus manos fue robado su hijo Simón Riquelo, con sólo 22 días de nacido. Torturada en Orletti, fue trasladada ilegalmente a Montevideo y condenada a 5 años de cárcel por la Justicia militar. En 2002 reencontró a su hijo, que había sido entregado a un policía argentino.

Fuente y foto: La República

09 agosto 2009

Cordero "contraataca" desde Brasil con "bombas de humo"





El coronel Manuel Cordero inició una contraofensiva mediática en Brasil, al aprobarse su extradición a Argentina. Intenta aparecer como una víctima política que sufre serios problemas de salud. Miente sobre los cargos que se le imputan y sobre la posibilidad de apelar el fallo.

Roger Rodriguez

El torturador uruguayo Manuel Cordero inició ayer una nueva estrategia para demorar su extradición a Argentina y declaró a Zero Hora que debe someterse a una intervención cardíaca antes de su traslado y que sólo pueden juzgarlo por el secuestro de Simón Riquelo a quien dijo no conocer, como a su madre Sara Méndez.

El militar uruguayo reaccionó con una meditada contraofensiva ante el pronunciamiento del Supremo Tribunal Federal brasileño que otorgó esta semana su extradición a la Argentina por once desapariciones y el secuestro de un niño, y ahora alega que antes de su traslado debe ser operado del corazón porque puede sufrir un "colapso" en el viaje.

Cordero fue entrevistado por el periódico Zero Hora de Porto Alegre, a quien declaró que aún no está dicha la última palabra en torno a su enjuiciamiento por crímenes de lesa humanidad y sostuvo que tiene todavía mecanismos de defensa para apelar el pronunciamiento del máximo órgano judicial brasileño.

En la entrevista concedida a la periodista Priscila Montandon, Cordero afirmó que su proceso de extradición tuvo una "gran carga política": "La ley de Amnistía de Brasil funcionaba muy bien para ambos lados, pero pienso que eso está relacionado a temas que desconozco sobre la amnistía a los militares", dijo con aparente inocencia.

¿Sara... qué Sara?

Cordero dijo que no es "futurólogo", pero intentó mostrarse confiado de superar un eventual juicio en Argentina donde, según él, sólo puede ser juzgado por el secuestro y desaparición de Simón Riquelo, uno de los once delitos por los que se pidió la extradición, ya que ­opinó­ los otros crímenes de desaparición habrían prescripto.

"El delito se refiere a la desaparición de un niño argentino en 1976, que reapareció en 2002. Por lo tanto, no es desaparecido. Fue una denuncia de la madre de él, pero yo no conozco ni al niño ni a la madre de él. Ya había sido juzgado en 1994 por este delito y el caso fue archivado", mintió Cordero a Zero Hora.

Sara Méndez fue secuestrada en Buenos Aires el 13 de julio de 1976 y de sus manos fue robado su hijo Simón Riquelo, con sólo 22 días de nacido. Sara fue torturada por Cordero en el "pozo" Automotores Orletti, trasladada ilegalmente a Montevideo, recluida en otros dos "pozos" y condenada a 5 años de cárcel por la Justicia militar.

Desde su liberación, Sara Méndez se constituyó en un símbolo de la búsqueda de los niños desaparecidos y en 2002, veintiséis años después, logró encontrar a su hijo Simón que había sido entregado a la familia de un policía argentino. En 1994 una causa contra Cordero fue amparada en Uruguay por la Ley de Caducidad.

Piel de Cordero

El torturador uruguayo alegó también que tiene que someterse a otra cirugía en el Instituto Cardiológico de Porto Alegre. "En prisión no tenía condiciones de un pos operatorio. Sufrí varias infecciones cuando estaba preso y perdí todos los dientes, tomaba una medicación muy fuerte y llegué a pesar 60 kilogramos", dijo.

"Me concedieron la posibilidad de tratarme. Vine a mi casa (en Santana do Livramento) en enero para recuperarme, colocarme las prótesis e intentar hacerme la cirugía cardiovascular (...) si no me opero, voy a morir. En estas condiciones no puedo viajar al exterior. Corro el riesgo de sufrir un colapso", se victimizó.

Cordero huyó de Uruguay en 2004 y fue detenido en Brasil en 2007 para un proceso de extradición que se definió esta semana. Desde principios de año disfrutaba de una prisión domiciliaria, por razones humanitarias, debido a su estado de salud, hasta que fue filmado fumando y corriendo en la puerta de su domicilio en Santana do Livramento.

El coronel Manuel Cordero, alias 303, cometió delitos de secuestro, tortura, violación, asesinato, privación de identidad y desapariciones en el marco del Plan Cóndor. Como mando de la Oficina Coordinadora de Operaciones Antisubversivas (OCOA) actuó en el pozo "Automotores Orletti" de Buenos Aires, del que desaparecieron 30 uruguayos.

SIN APELACION

El coronel Manuel Cordero no tiene ningún recurso legal con el que apelar la extradición aprobada por el Supremo Tribunal Federal (STF) que sólo podría ser cuestionado si existiera algún error técnico jurídico, explicaron a LA REPUBLICA fuentes jurídicas de Brasil. El trámite de Extradición Nº 974 finalizó con la aceptación de la requisitoria de la Justicia argentina y la negativa a la solicitud uruguaya, por 6 votos contra 2, y sólo resta ahora que el fallo sea redactado y hecho público en los próximos días por parte del ministro Ricardo Lewandowski, el primero en votar por la extradición.

Según establece la Constitución de Brasil, la extradición de Cordero deberá ser firmada por el presidente Luiz Inácio "Lula" Da Silva, pero en toda la historia jurídica brasileña nunca un presidente se opuso a un pronunciamiento del Supremo Tribunal Federal y el mandatario suscribirá la orden para entregar al reo Cordero a la Policía argentina. Por su parte, el activista brasileño por los derechos humanos, Jair Krischke, señaló a LA REPUBLICA sus dudas sobre la mentada insuficiencia cardíaca que ha esgrimido Cordero desde que llegó a Brasil. "¿Si le dieron la prisión domiciliaria para que se operara, por qué no lo hizo en los últimos ocho meses?", se preguntó Krischke.

Asimismo, la afirmación de Cordero sobre que debe operarse en el Instituto de Cardiología de Porto Alegre tampoco sería cierta, ya que por su condición de extranjero no tiene el beneficio de la atención gratuita en el hospital especializado y debería abonar personalmente la presunta operación por un costo de miles de dólares.

Las fuentes jurídicas consultadas indicaron que el propio Supremo Tribunal Federal deberá someter a Cordero a un examen médico para establecer las condiciones físicas en que será entregado, en un plazo de 30 días, a las autoridades argentinas para que sea finalmente enjuiciado por la Justicia federal de ese país.

Fuente: La República

07 agosto 2009

El torturador Manuel Cordero será extraditado a Argentina





La Justicia brasileña accedió al pedido de extradición del militar uruguayo, Manuel Cordero, realizado por la Justicia Argentina. "Pedí a nuestra Policía Federal que mantuviera una cierta vigilancia en la casa donde está Cordero", afirmó a Montevideo Portal el activista brasileño Jair Krischke.

La Justicia brasileña resolvió este jueves conceder a la Justicia argentina la extradición del militar uruguayo Manuel Cordero.

Según averiguó Montevideo Portal, Cordero estaba sin custodia hasta entrada la tardecita del jueves y según los datos de la policía de la zona, no se realizará el operativo hasta el viernes cuando llegue la orden del juez.

"Cordero se pasea por acá, va al mercado, hace su vida normal", afirmaron fuentes locales a Montevideo Portal que señalaron también que desde que se conoció la orden de la Justicia brasileña mantiene su celular apagado.

El activista brasileño Jair Krischke quien encontró al militar uruguayo en Brasil informó a Montevideo Portal que ya pidió a la Policía la disposición de una custodia en el domicilio del militar, ubicado en la calle Uruguay, en la ciudad de Santana do Livramento.

"Este tema es importante para los uruguayos que fueron las víctimas y para los argentinos que fue donde ocurrieron los hechos, pero especialmente para Brasil, porque es la primera vez que la Justicia brasileña se expide sobre un hecho de esta naturaleza", afirmó el activista.

En ese sentido destacó que el fallo genera entonces un antecedente importante en materia de derechos humanos: "Los torturadores nuestros, pueden ser llevados a los tribunales. Esto fue algo realmente importantísimo para todo el Cono Sur de nuestra América, pero especialmente para Brasil que tiene una cultura de impunidad que parecía que nunca se iba a romper, y hoy se rompió".

Krischke informó a Montevideo Portal que pidió a la Embajada argentina en Brasil que el traslado se concrete lo más pronto posible. "Y además pedí a nuestra Policía Federal que mantuviera una cierta vigilancia, en la casa donde está Cordero, que por ironía se encuentra en la calle Uruguay, a una cuadra de la línea de frontera", afirmó.

Cordero se fugó a Brasil en el 2004 cuando estaba siendo investigado por la Justicia uruguaya. En el 2007 fue detenido por la Justicia brasileña a la espera de un pronunciamiento de la justicia brasileña.

Ahora Cordero será trasladado a Argentina, debido a que el Tratado del MERCOSUR prioriza el país donde ocurrieron los hechos por los que se pide una extradición y en segundo lugar el país que primero elevó la solicitud, en ambos casos Argentina.

Cordero fue extraditado por la desaparición del ciudadano uruguayo Adalberto Soba, quien fuera desaparecido en Buenos Aires en el marco del Plan Cóndor. Adalberto Soba era militante del Partido Por la Victoria del Pueblo y fue secuestrado en 1976, torturado en Automotores Orletti y trasladado en el "segundo vuelo", el 5 de octubre de ese año.

La investigación derivó en el procesamiento de Ricardo Arab, José Gavazzo, Gilberto Vázquez, Ernesto Ramas, Luis Maurente, Ricardo Medina y José Sande, los primeros militares y policías procesados con prisión por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.

Fuente: Montevideo Portal

29 mayo 2009

El proceso a Cordero alienta juicios en Brasil





Fiscal: desapariciones crimen permanente

Roger Rodríguez
rogerrodriguez@adinet.com.uy

Argumento del Procurador General de la Nación brasileño en la causa de extradición de Manuel Cordero impulsó juicio a los coroneles Alberto Brilhante Ustra y Audir Santos Maciel.

Establece que la desaparición forzada es crimen permanente. El militar uruguayo sigue, por ahora, bajo prisión domiciliaria.

El largo y lento proceso de extradición del torturador Manuel Cordero comenzó a incidir en la interna política brasileña y el Fiscal General de la Nación, doctor Antonio Fernández de Souza, tomó el caso del militar uruguayo para posibilitar el enjuiciamiento de represores brasileños por casos de desaparición forzada de personas.

Un artículo del diario O Globo informó días atrás que la fiscalía militar de Brasil empezó a investigar la eventual responsabilidad de los coroneles retirados Carlos Alberto Brilhante Ustra y Audir Santos Maciel por la desaparición en Brasil de 26 presos políticos entre 1970 y 1976. Brilhante Ustra, quien ocupó un cargo de agregado militar brasileño en Uruguay, y Santos Maciel, fueron responsables de la agencia de inteligencia DOI-Codi de San Pablo en los años de mayor represión de la dictadura que derrocó a Joao Goulart en 1964 y permaneció en el poder hasta 1985.

Crimen permanente

Las primeras acciones para el enjuiciamiento por crímenes de lesa humanidad contra los dos militares retirados fueron realizadas por la procuradora Hevelize Jourdan Covas Pereira, quien envió un oficio al comando del Ejército brasileño para conocer cuál era la responsabilidad que ambos tenían al frente de aquel servicio de la represión. La acción se basó en una manifestación del Fiscal General de la Nación, Antonio Fernando de Souza, quien en la causa por la extradición del uruguayo Manuel Cordero, requerido por Argentina y Uruguay, opinó que el delito de desaparición forzada era un crimen permanente en tanto que los restos continúan sin aparecer hasta la fecha. El artículo de O Globo, firmado por el periodista Ricardo Galhardo, subraya que en opinión del Fiscal General de la Nación "esos crímenes continúan aconteciendo y no prescriben, al contrario de los asesinatos". El argumento llevó al fiscal militar José García de Freitas Junior a considerar que era posible investigar esas desapariciones.

¿Cesará la domiciliaria?

El coronel Manuel Cordero, en tanto, continúa disfrutando -por ahora- de su prisión domiciliaria en Santana do Livramento, alojado en la casa de su cuñado donde suele realizar reuniones y asados con amigos y viejos camaradas de armas, o frecuenta un bar cercano en el que bebe cervezas, según denunció LA REPUBLICA. Precisamente, la confirmación de esa denuncia, filmada por un corresponsal de Telemundo 12, provocó conmoción en el ámbito judicial brasileño durante un reciente seminario internacional que bajo el título de "La Lucha por Amnistía: 30 años", se realizó en la ciudad de San Pablo. El video, en el que -pese a su supuesta afección cardíaca- Cordero aparece fumando y huye corriendo de la cámara, fue exhibido por el activista Jair Krischke a fiscales federales, quienes no salían de su asombro. Copias de la filmación se enviaron al Supremo Tribunal Federal, que aún no ha fijado fecha para definir la extradición.

Fuente: La República






27 marzo 2009

Carta abierta al gobierno uruguayo de Madres y familiares de uruguayos Detenidos Desaparecidos





Montevideo, 25 de marzo de 2009


CARTA ABIERTA AL GOBIERNO URUGUAYO


Frente a la inminente resolución del Supremo Tribunal Federal de la hermana República Federativa del Brasil, respecto a la extradición del Cnel. ® Manuel Cordero solicitada por la Justicia uruguaya, queremos manifestar en primera instancia nuestra preocupación por la múltiples denuncias que de ese país nos llegan.

El Cnel. ® Manuel Cordero quien debe esperar este fallo en prisión domiciliaria, circula libremente por la ciudad de Livramento.

Dada la experiencia vivida respecto del caso de C/N ® Jorge Néstor Tróccoli y la lentitud de la actuación de los organismos competentes, Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos - Desaparecidos entiende que el gobierno uruguayo debe tomar como Asunto de Estado, las causas que involucran delitos de Lesa Humanidad, contra nuestros ciudadanos. Además de los casos de Italia y Brasil, las causas del ex miembro del Escuadrón de la Muerte Nelson Bardesio y el Mayor Antraig Ohannessian que se encuentran detenidos en la República Argentina.

Por lo tanto, solicitamos se instruya a los consulados en los países involucrados para que den especial seguimiento de las mismas y ponga particular interés en la concreción de la extradición del prófugo Manuel Cordero.

MADRES Y FAMILIARES DE URUGUAYOS
DETENIDOS- DESAPARECIDOS


FEDEFAM- Uruguay


Enviado por Crysol







20 diciembre 2008

Prisión domiciliaria para el torturador Manuel Cordero





Una “Cuestión de Orden” juzgada en la sección plenaria de este viernes, 19 de diciembre de 2008, a las 09:30hs, en el Supremo Tribunal Federal, decidió que el militar uruguayo Manuel Juan Cordero Piacentini, acusado de haber participado de la Operación Cóndor, podrá cumplir prisión domiciliaria después de ser sometido a cirugía cardiovascular.

La Operación Cóndor ocurrió en la década del 1970 para reprimir la oposición a los regímenes militares que estaban en el poder en varios países de Sudamérica. El militar que es acusado de ser uno de los responsables por “desapariciones forzadas” del ciudadano argentino Adalberto Valdemar Soba Fernández, ocurrido en 1976.

Los gobiernos de Argentina y del Uruguay pidieron la Extradición del mayor (EXT 974 y 1079, respectivamente), siendo que el Supremo decidió que el pedido de Uruguay está perjudicado, una vez que, de acuerdo con la Ley, cuando dos países piden Extradición de una misma persona por los mismos hechos, “tendrá preferencia el pedido en cuyo territorio la infracción fue cometida”. Sobre el pedido de Argentina, el juicio fue interrumpido por un “pedido de vista” del ministro Cézar Peluso.

Mientras tanto, el militar presentó un pedido de prisión domiciliaria por sufrir de grave enfermedad cardiovascular, con necesidad de cirugía. Es casado hace 32 años con una brasileña y está preso desde febrero de 2007.

El ministro Marco Aurélio, relator de la causa, considero que, por la edad avanzada del preso -70 años- es razonable que se recupere de la cirugía en local adecuado.
“Llevando en consideración la demostración del precario estado de salud del extraditando y que su edad ultrapasa los 70 años, yo voto en el sentido de la aprobación del pedido, o sea, transformando la prisión en domiciliaria”, afirmo el Ministro.

El relator aun destacó que el militar deberá entregar su pasaporte en la Policía Federal y quedarse en Brasil “confiando en la jurisdicción brasileña hasta el término de la causa”. Todos los ministros acompañaran el voto del relator, siendo que el ministro Menezes Direito destacó que, por las informaciones, la cirugía es impostergable y “una cirugía cardiovascular no es compatible con una recuperación en el sistema carcelario”.

La ministra Cármen Lúcia observó que, durante el tratamiento, Cordero deberá “ser acompañado por control policial necesario para que no ocurra ningún tipo de desvirtuamiento”.

Supremo Tribunal Federal de Brasil
19 de diciembre de 2008

Fuente: Rel-UITA

Nota de edición: Llama la atención que, Adalberto Valdemar Soba Fernández, siga siendo para el STF, ciudadano argentino.






31 octubre 2008

El Cordero "303" se va asando a fuego lento



Para firmar la petición pinchá en la foto


El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil se reunió ayer para retomar el tema de la extradición del torturador uruguayo Manuel Cordero, conocido por sus víctimas como el "303". El laudo fue de 5 votos contra 2 a favor de la extradición.

Los Ministros Ricardo Lewandowski (se había pronunciado en la sesión del 11 de setiembre), Cézar Peluso, Cármen Lúcia (que modificó su voto), Joaquim Barbosa y Carlos Ayres Britto, votaron ayer a favor de la extradición. En tanto que Marco Aurelio de Mello (relator del caso) y Carlos Alberto Menezes (había votado en la sesión anterior), votaron en contra. El ministro Eros Grau (quien había votado en contra), pidió la posposición de la sesión para estudiar nuevamente el expediente. El estudio del caso en el Supremo Tribunal Federal continuaría antes de fin de año.

El caso del secuestro del hijo de Sara Méndez, el niño uruguayo Simón Riquelo, que permaneció como desaparecido entre 1976 y 2002, en el marco de la coordinación represiva conocida como Plan Cóndor, fue un factor determinante para el comienzo del cambio de posición de los Ministros del STF.

La campaña internacional que llevamos adelante para lograr la extradición de este siniestro personaje cuenta, entre muchas otras, con la firma de Joao Vicente Goulart, hijo del ex presidente de Brasil, el escritor Julio Campos Avila de Chile, el maestro Miguel Soler desde Barcelona, la investigadora J. Patrice McSherry de Estados Unidos y el cantautor uruguayo Daniel Viglietti.

Los Ministros del STF recibieron la carta redactada por el periodista uruguayo Roger Rodríguez, desde Alemania, Australia, Bélgica, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Dinamarca, España, Francia, Holanda, Hungría, Israel, Italia, México, Nicaragua, Noruega, Perú, Polonia, Sudáfrica, Suiza, Estados Unidos, Uruguay, Venezuela y desde el país que nos alberga: Suecia.

El torturador Cordero se había refugiado en Brasil en el 2004, huyendo de una causa judicial en Uruguay, en la cual un juez lo acusó de desacato en un juicio por "apología de la tortura".

Así las cosas, se va cocinando a fuego lento el momento en que este Cordero "303", se enfrente a la Justicia y pague por todas y cada una de las violaciones a los Derechos Humanos que cometió.

Y ya conocen el refrán que reza, “Si ves las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo”, porque la Memoria porfiada de este Pueblo no descansará hasta que todos los que participaron del Terrorismo de Estado acudan a su cita con la Justicia.

Brujita






30 octubre 2008

Supremo Tribunal de Brasil decide hoy si concede la extradición del torturador Cordero





El Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil tratará hoy la extradición del militar Manuel Cordero. El máximo órgano jurisdiccional abordará los requerimientos de Argentina y Uruguay. La votación no está definida, aunque prima la postura negativa a la extradición.

El STF retomará hoy el tratamiento del pedido de extradición contra el coronel (r) Manuel Cordero Piacentini, solicitado por la República Argentina y Uruguay. La Justicia de ambos países pretenden juzgarlo por los crímenes cometidos durante el Plan Cóndor, en la década del '70.

La Justicia del Río de la Plata pretende juzgar al militar por sus vínculos con "una organización terrorista, secreta y multinacional para cazar adversarios políticos", y en especial por el secuestro y desaparición del militante del PVP, Adalberto Soba Fernández, en 1976.

Recientemente, el juez Penal de 19º Turno, Luis Charles, amplió la requisitoria internacional e incluyó los crímenes de Gerardo Gatti, León Duarte y Alberto Mechoso. Sin embargo, la Justicia brasilera estableció la preeminencia del petitorio argentino, al ser anterior al remitido por la Justicia uruguaya.

El pasado 11 de setiembre, durante la última sesión del STF donde se abordó el tema, el ministro "relator" Marco Aurelio solicitó negar la extradición del militar en base a la vigencia de la Ley de Amnistía a militares y policías brasileros por su accionar represivo en Dictadura.

Ley de Amnistía

Los argumentos esgrimidos por el ministro del STF Marco Aurelio para rechazar la extradición del militar no se sustentaron en la "inocencia" de Cordero, sino en aspectos jurídicos considerados "monstruosos" por el activista por los derechos humanos, Jair Krischke.

El ministro Marco Aurelio consideró vigente el crimen de secuestro, pero puesto que el pedido de extradición se inserta dentro del contexto de la "privación de libertad" y "desaparición forzada", la misma no puede concretarse porque Brasil no ha ratificado la Convención Interamericana en la materia.

Es decir, Brasil podría extraditar por secuestro, pero al haberse insertado el "vocablo desaparición" en la requisitoria internacional, la misma no debe ser concedida. "El secuestro con desaparición no es crimen" para el ministro, dijo Krischke días atrás en Montevideo.

Asímismo, el ministro utilizó el argumento de "la muerte presumida", por la cual se establece que las personas desaparecidas "están muertas". El "orden natural de las cosas" hace presumir ese destino para las víctimas de la represión, relató el ministro.

Sin embargo, el argumento más fuerte para rechazar la extradición de Cordero, refiere a la vigencia en Brasil de la Ley de Amnistía, por la cual se impidió juzgar a los militares y policías responsables de violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura.

"Si se concede la extradición, se asentaría la viabilidad de persecución criminal, de responsabilidad administrativa y civil, en lo referente a los hechos protegidos por la amnistía (...) Profundas heridas podrán abrirse", relató Marco Aurelio.

La decisión del STF de extraditar al coronel (r) Manuel Cordero "reconocería que los militares brasileros involucrados en crímenes de lesa nación deberían ser juzgados", explicó Krischke. La negativa a conceder la extradición "pone a Brasil a contramano de la historia de Latinoamérica", agregó el activista.

La votación se encuentra 4 votos a 1 por negar la extradición. Aún restan seis ministros por ejercer su voto, y los votantes pueden cambiar su decisión.

El STF podría definir hoy la extradición de unos de los hombres emblemáticos de la represión durante la Dictadura cívico-militar.

Fuente: La República






26 octubre 2008

Campaña internacional por la extradición del torturador Manuel Cordero






El coronel retirado Manuel Cordero es acusado de participar en el denominado Plan Cóndor, que perseguía a los opositores de las dictaduras en los países del Conosur, secuestrando, torturando y desapareciendo personas. Cordero está prófugo en Brasil desde 2004, cuando un juez uruguayo lo acusó de desacato en un juicio por “apología de la tortura”.



Completando el formulario de esta Campaña Internacional, estarán enviando la carta del periodista Roger Rodríguez a cada uno de los ministros del Supremo Tribunal Federal de Brasil



Para leer y firmar la petición entrá


AQUÍ