Ilustración: KalvellidoEl envejecimiento de la población es el mantra que sirve para justificar la reforma de las pensiones. Ese supuesto envejecimiento se esgrime para tapar la brecha de las condiciones sociolaborales entre generaciones.El Proyecto de Ley de reforma de las pensiones que el Gobierno español presentará ante el consejo de ministros el 28 de enero tendrá una fuerte incidencia en las condiciones laborales de los jóvenes que pretendan incorporarse al mercado laboral. Después de esta reforma, la edad de jubilación pasará de 65 a 67 años paulatinamente a razón de mes y medio por año. Esta medida tendrá un efecto de dilatación del relevo generacional en el mercado laboral que dificultará aún más la posibilidad de acceder a puestos de trabajo a una generación de jóvenes que vive una de las peores situaciones laborales de Europa.
A partir de la aprobación de la reforma de las pensiones los actuales trabajadores indefinidos permanecerán dos años más en sus puestos de trabajo a partir de 2027. Esta reforma, que el Gobierno ya viene anunciando desde febrero de 2010 ha sido justificada por el incremento en la esperanza de vida y la transformación en la pirámide poblacional a raíz de la llegada a la edad de jubilación de la generación del baby boom. En este sentido el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez afirmó recientemente durante su intervención en la convención anual de la Asociación de Mercados Financieros que “el sistema de pensiones se va a reformar y se va a tocar la edad de jubilación, que es esencial para la sostenibilidad y la justicia de nuestros hijos”.
Flaco favor a la juventudSin embargo, los pronósticos hacen pensar que es muy probable que esta medida perjudique gravemente a la juventud, un segmento poblacional que ya vive unas condiciones de precariedad y desempleo sin precedentes. Las estadísticas muestran que existe una elevada población activa joven que podría cotizar contribuyendo a equilibrar la balanza del sistema público de pensiones y que no lo está haciendo. Actualmente la tasa de paro entre los menores de 29 años es del 40% según fuentes del Instituto Nacional de Estadística, cifra que representa la mayor tasa de la Unión Europea, cuya media de paro juvenil es del 21,4% para el conjunto de los 27.
Además, el salario de los jóvenes es inferior en un 40% al de la población de más de 29 años para el mismo tipo de empleo y el índice de temporalidad entre los menores de 24 años llega al 67%, cuando para el total de los asalariados es el 25%. Según Alberto Montero Soler, profesor de Estructura Económica de la Universidad de Málaga, el retraso en la edad legal de jubilación “supone un retraso en la salida del mercado de trabajo que, sobre la base de una cantidad de puestos de trabajo constantes, inevitablemente impide la incorporación de nuevos trabajadores”.
La respuesta en FranciaCuando hace dos meses en Francia se produjeron las huelgas contra el aumento de la edad de jubilación, la principal crítica que llevó a movilizarse a la mayoría de los estudiantes de liceos y universidades partía de las mismas condiciones que se señalan aquí, pero en todo caso el escenario francés era mucho más halagüeño tanto para los trabajadores como para los estudiantes. En el momento de la aprobación del aumento de la edad mínima de partida a la jubilación en Francia de 60 a 62 años, la tasa de paro general rondaba el 10% y la tasa de paro juvenil alcanzaba el 24%, según cifras de Eurostat.
En aquel momento miembros del sindicato SUD y de la organización Attac Francia ya criticaban la situación en un artículo publicado en Le Monde el 29 de Septiembre en el que afirmaban que “el aumento de la edad de jubilación tendrá un efecto inmediato de subida en la tasa de paro”. “De esta manera el Gobierno excluye del empleo a aquellos que tienen necesidad de trabajar y fuerza a trabajar a aquellos que quisieran jubilarse”, concluían los sindicalistas en el artículo citado.
Poca politizaciónAnte el panorama desolador del mercado laboral para la juventud en España que muestran las estadísticas sería esperable un clima social de tensión dentro de este colectivo. Sin embargo, raramente se tiene en cuenta a la juventud precaria como un actor social relevante a la hora de tomar este tipo de medidas por parte de los gobiernos.
Para Luis Giménez, militante del colectivo universitario Rise Up, “el problema está en la escasa politización de nuestra generación y en su empeño en buscar soluciones individuales a problemas colectivos”. Giménez cree que “el hecho de que la rabia aún no haya explotado en este segmento está determinado por la posibilidad de seguir disfrutando del colchón familiar hasta edades muy avanzadas gracias a los contratos indefinidos de los que disfruta una importante proporción de la generación de nuestros padres”.
Otro factor importante según este estudiante es que “los sindicatos del Estado español no tienen en cuenta a la juventud precaria porque ésta no está sindicada dadas las características de los empleos a los que puede acceder”. “No obstante, desde los diferentes movimientos sociales en los que estamos involucrados los jóvenes, llevamos años intentando consolidar una conciencia activa por parte de la juventud precaria”, concluye este universitario.
CIUDADANO PÉREZ ES AUTOR DEL LIBRO ‘¿PENSIONES EN PELIGRO? QUE LA BANCA PAGUE LO QUE DEBE’Que coticen los cajeros automáticosLos expertos en voladuras del Estado del Bienestar han conseguido que cale en la opinión pública el falso argumento de que el envejecimiento de la población en 2060 hará inviable el sistema estatal de pensiones. Argumento que no se sostiene cuando está demostrado que el avance tecnológico conlleva un continuo aumento de la productividad.
Según el catedrático Vicenç Navarro: “Si la productividad laboral creciera un 1.5% por año, en el año 2060 el PIB sería 2,20 veces mayor que ahora. Esto quiere decir que si el PIB fuera cien en el año 2007, en el año 2060 serían 220 unidades. Luego habrá más recursos para los pensionistas y para los no pensionistas”.
Futuribles aparte, nadie repara en esa productividad oculta que cada uno de nosotros aporta actuando como prosumidor (productor-consumidor) que, al adquirir un bien o servicio, desarrolla alguna fase de su proceso de producción.
El sistema Do it yourself (“hágalo usted mismo”) delega la ejecución de una parte del trabajo en el consumidor, ahorrando así mano de obra en autoservicios de hipermercados, gasolineras y cajeros bancarios automáticos. En ellos el prosumidor trabaja gratis en beneficio del vendedor.
Estos sistemas deberían cotizar a la Seguridad Social en compensación al empleo que destruyen. Por si fuera poco, los bancos cobran comisiones por entregar al cliente esa tarjeta de plástico sin la cual no podría ¡disponer de su propio dinero! Luego, al usar ese dinero de plástico en comercios, los bancos cobran un recargo sobre cada transacción electrónica. Recargo que opera exactamente igual que un impuesto sobre el consumo, esto es, encareciendo el producto final que paga el consumidor.
Resulta asombroso que la gente se enfurezca contra el IVA pero abone con docilidad este impuesto en la sombra que va a parar a la cuenta de ganancias de la banca, y no a las arcas del Estado. Las pensiones no están en peligro como se nos quiere hacer creer. Para allegar fondos adicionales habrá que hacer que contribuyan algo más los que más tienen. La banca, principal responsable de la actual crisis financiera, ha sido generosamente socorrida por el Estado cuando se ha visto en situación de emergencia.
El crecimiento de la Deuda Pública está causado, en gran medida, por las ayudas de los gobiernos a las entidades bancarias.
Una vez reflotado con fondos públicos, el sector bancario debería ser obligado a devolver a la sociedad el favor que ésta le ha hecho. Y una excelente forma sería que sus cajeros automatizados cotizasen a la Seguridad Social a través de un impuesto robótico.
Si tuviéramos gobernantes y legisladores que no hincaran la rodilla ante el poder económico, hace tiempo que habrían ajustado las cuentas a la delincuencia financiera. Pero a nuestros parlamentarios el recorte de pensiones les importa una higa, pues hace tiempo que ellos blindaron las suyas. El hecho de haber ostentado la condición de parlamentario durante siete años les garantiza el cobro de la pensión máxima: 2.497,91 euros. Sin duda, una paga brillante al lado de los 347,60 euros de la pensión más baja del sistema.
Segundo González GarcíaFuente: Diagonal
Humor: QuinoHe vivido casi la mitad de mi vida en Suecia. Soy Maestro, formado en los Institutos Normales de mi país, es decir me formé en el espíritu vareliano que comparto, porque estoy convencido que tienen tanta o más vigencia en estos días, que cuando fueron formulados. Estoy orgulloso de la formación que recibí de mi país. Aquí, en mi segundo hogar, obtuve una licenciatura en Matemáticas, que he especializado en la rama de la Informática. Estos últimos diez años de mi vida laboral, he vuelto a la enseñanza, como Profesor de Matemáticas y de Programación en una escuela preuniversitaria. Mis alumnos son jóvenes que estudian la línea técnica o científica: serán futuros ingenieros y científicos.
Estas reflexiones las escribo con el propósito de evitar se cometan los errores que inconcientemente, (o probablemente muy concientemente) se han cometido en este país, a partir del asesinato (golpe de estado?) del Primer Ministro, Olof Palme. Con su desaparición se comienzan a llevar a cabo en el país las reformas neoliberales, (libre mercado, pensiones privadas, desregularizacón del mercado laboral, libre tránsito de capitales y servicios, y naturalmente, cambios importantísimos en la educación pública.). Por paradójico que parezca, tales reformas se comienzan con los gobiernos socialdemócratas que suceden a la muerte de Palme, se continúan con tanto o más vigor con los gobiernos de derecha que le suceden, y se profundizan con los siguientes gobiernos socialdemócratas.
Quien visite mi escuela, por ejemplo, quedará impresionado por la funcionalidad de sus locales, la amplísima biblioteca, sus equipados laboratorios y talleres, la disponibilidad de ordenadores personales (cada alumno tiene su PC), el acceso a Internet, desde cualquier lugar, en fin, un impresionante mar de recursos didácticos que nos deja de boca abierta. Mi escuela es una escuela como cualquier otra. El mismo panorama descubrirá el visitante si visitara cualquier escuela primaria, secundaria o preuniversitaria.
Pero sin embargo, algo anda mal, muy mal. Que algo no funciona bien. Que el nivel de la enseñanza es desastroso y en caída libre, y dentro de poco tiempo, si no ya, no se tendrán los técnicos capaces para mantener la industria que orgullosamente lucía este país. No solamente las personas comunes perciben esto, sino que hasta el actual gobierno se muestra extraordinariamente preocupado, tratando de implementar una reforma que tuerza el rumbo que se lleva.
Expondré a continuación las medidas políticas que condujeron a esta situación, dejando de lado, concientemente, otros factores que sin duda alguna han coadyubado a esta situación lamentable.
El derecho a la educación.Este derecho es sumamente complejo ya que implica, por un lado el derecho del niño o jóven a ser educado, el derecho de los padres a educar, el derecho de la sociedad, del Estado en su representación, a educar. El derecho del Estado a educar, se basa en el simple hecho que todas las sociedades desean transmitir a las generaciones futuras valores y conocimientos.
Para asegurar la transmisión, particularmente de valores, el Estado asume ese derecho a través de la Escuela Pública, donde se garantiza que los mismos lleguen a todos los futuros ciudadanos, con la gratuidad y obligatoriedad. Entre las medidas neoliberales iniciadas a fines de los 80 y principios de los 90, se implementa la transferencia por parte del Estado de tan importante función a los municipios. El Estado, a través de una oficina central, Skolverket, se encarga de dictar normas y directrices, tan difusas y confusas que dan lugar a cualquier interpretación. Los municipios, los políticos municipales, muy frecuentemente los menos idóneos para abordar tales temas, son pues los encargados ahora de la educación pública.
La reforma estableció también que las notas se deberán poner en función exclusiva del nivel de conocimientos alcanzado por el alumno. Materias fundamentales para la formación como la Historia, Filosofía y similares no tuvieron cabida en esa reforma. La reforma permitió que las escuelas privadas florecieran, porque reciben del Estado, al igual que los municipios, la misma remuneración por alumno que tengan inscripto. Todo en nombre del libre mercado. Las escuelas privadas deben tener las mismas premisas económicas que las municipales para poder competir en un mercado libre e igualitario. Esto lleva a que los alumnos, no sean considerados más como tales, sino como clientes
(1). Las escuelas deberán competir por sus clientes, llevando a cabo campañas de mercadeo para reclutar tantos clientes como sea posible. Se habrá de nombrar en los cargos de dirección a personas idóneas en la administración de empresas y marketing, y no interesa ya tanto (por no decir nada) su capacidad pedagógica y didáctica.
De esta manera, la escuela es una empresa que debe dejar superhábit y jamás déficit (?!).
En la misma línea de liberalización, los sueldos de los maestros son individuales. De esta manera, se afirmó, los mejores maestros serán los mejores pagos. De hecho, los mejores maestros son aquellos que obtienen los mejores resultados con sus alumnos. Como la nota reflejan los resultados alcanzados, el docente que pone las notas más altas será el mejor, y por tanto su sueldo será el más alto. Además el docente que más fielmente lleve adelante la política de mercadeo, es premiado.
Se castiga pues al docente que exige conocimiento y valores, aunque sean los más elementales de cortesía y buenas costumbres, como el saludar, ceder el paso, llegar en hora, contestar de manera respetuosa, etc. Tales docentes, son presionados por la dirección y los padres y muchos han abandonado sus cargos para dejar lugar a personas sin formación docente, ya que el reclutamiento del personal docente lo hace la propia escuela, es decir su director, quien a su vez carece de la misma, porque su cargo es de confianza de los politicos locales y como ya expliqué anteriormente, su mision es la de dirigir una empresa.
Para que esta empresa genere ganancia (económica, se entiende), se habrá de aumentar la productividad. Esto en la práctica implica que la carga horaria de un maestro ha aumentado en por lo menos un 15%. Los horarios también se han racionalizado. Por ejemplo, no es raro que un horario de matemáticas, tenga una clase un viernes a última hora con una extensión de ciento cincuenta minutos.
La igualdad.Los alumnos, perdón, clientes, participan en la planificación (!) y ponen nota a su docente, porque ya no existe un cuerpo inspectivo que oriente y califique.
(2) La calificación es puesta al docente por sus alumnos y se usa para, anualmente, ajustar el sueldo del docente.
Los formularios que los profesores, al terminar el curso, deben hacer llenar a los alumnos, son anónimos y son entregados por aquel a la dirección. Se cultiva como valores la injuria y la cobardía.
Las clases habrán de ser siempre divertidas, para que los clientes se sientan a gusto, y adecuadas a la capacidad de los alumnos. Así pues es muy frecuente ver alumnos “trabajando” solos, fuera del salón de clase, investigando
(3) en Internet.
Alguien habrá oído al pasar ”método de proyectos”, y aunque no retuvo bien el nombre de su creador Kilpatrick, ni tuvo muy claro cómo se aplica, entendió que basar la enseñanza en proyectos, se ajusta perfectamente a este sistema educativo, porque permite que los alumnos puedan trabajar solos, sin la presencia de un maestro que los guie, ahorrando de esta manera mucho dinero y aumentando las ganancias de la empresa.
La caída libre del nivel de conocimientos, (dejando de lado la total ignorancia en cultura general que sufren clientes y la mayoría del personal docente), lleva a que las pruebas, exámenes u otra forma de evalución sean cada vez más ”light”.
Ciertas materias, como Matemáticas por ejemplo, tienen pruebas nacionales. Todos los alumnos, independientemente de la línea de estudio que sigan, deben participar de ella. Las pruebas nacionales son elaboradas por Skolverket. El organismo es conciente de esa caída libre.
He aqui un ejercicio tomado de la prueba nacional del año pasado, en la que participaron mis alumnos del primer curso de matemáticas del programa técnico, que correspondería al primer año de un preparatorios de ingeniería en Uruguay (5º científico, nota de Luis Campelo). Para aprobar el curso se necesitaban doce puntos. Este ejercicio daba dos puntos: Dibuje un rectángulo. (1 punto si dibujaba un rectángulo). Encuéntrele el área. (1 punto si encontraba el área, aunque no indicara la unidad correctamente.)
(4)Naturalmente que es una manera de falsear las estadísticas y mentirse a sí mismo. Pero téngase presente que mis alumnos, tienen grandes dificultades con las fracciones, no saben dividir o multiplicar si no es con una calculadora, carecen de conceptos básicos de geometría porque la geometría ha desaparecido de la escuela primaria, etc.
La confusión del concepto de igualdad ha llevado a otros tantos disparates dignos del Maestro Firpo, que podría recopilar en el libro ”Llanto en la escuela”.
La democracia.La escuela ha de ser democrática. Por lo tanto los clientes deben ejercer sus derechos democráticamente. Para ello el profesor coordinador hará que funcione regularmente la asamblea de la clase. Esta asamblea de la clase, deberá efectuarse por lo menos dos veces cada semestre. (El año escolar que comienza en agosto y termina en junio, de divide en dos semestres: el de otoño, agosto a diciembre y el de primavera, enero a junio.) En esas asambleas los alumnos deberán discutir, con un orden del día previamente establecido y con riguroso levantamiento de actas, en el horario establecido, durante el tiempo asignado, generalemente una hora, con asistencia obligatoria, asuntos tan importantes como: ¿Necesitamos más Pc portátiles? ¿Son demasiadas las pruebas planeadas para tal o cual semana? (Porque se estudia para la prueba y no durante el curso). Una democracia tutelada, impuesta, como se estila en este mundo actual. Tales asambleas de clase son deliberativas. No tienen poder de decisión. En ellas también pueden surgir quejas tales como: A la profesora de química no se le entiende nada; sus pruebas son muy difíciles, etc. con el consiguiente llamado de atención por parte de la dirección a esa profesora.
Aparte de las asambleas de clase, existen también las asambleas del programa. Por programa debe entenderse lo que en Uruguay se llamaba ”preparatorios de…”, así por ejemplo, el Programa Científico, equivaldría a lo que nosotros, los uruguayos, llamábamos Preparatorios Científico (ahora 5º y 6º del 2º ciclo, nota de Luis Campelo). Las asambleas del programa siguen en mismo estilo de las de clase, con la diferencia que en ella participan sólo los delegados de clase, pero el modelo es el mismo.
Y naturalmente, en este modelo más bien corporativo que democrático, existen las asambleas de la escuela, o como se les denomina la Conferencia de la Escuela, también con representantes de cada programa. De esta manera, guardando las formas, y dando nombres a cosas vacías se cree que el objeto, en este caso Democracia, se ha creado.
En el mismo orden de cosas existe una democracia para los profesores. Los profesores se reúnen por programa, una vez a la semana, una hora, (asistencia obligatoria, bajo la dirección del encargado del programa), para discutir cosas tan vitales para la escuela, tales como: ¿Cómo lograr que más muchachas elijan el Programa Técnico? Etc.
Mi escuela atiende aproximadamente mil quinientos alumnos, que cursan uno de los diez y seis programas que se imparten en ella. En la escuela hay cinco directores que atienten a cuatro programas cada uno, aproximadamente. Existe también un jefe superior que supervisa todo. Además otros tantos cargos con rango de jefes, para atender distintas reparticiones, en total nueve jefes.
Cada uno de los directores, reúne una vez al mes durante una hora y quince minutos a sus profesores, bajo más o menos las mismas formas que he descrito más arriba. Aquí se pueden tratar temas tan importantes como: Balance y Resultado del ejercicio anterior.
A su vez los jefes se reúnen con los encargados de los programas bajo la dirección del jefe máximo, (su título es en realidad Jefe de Educación).
En una palabra, una formidable pirámide corporativa, que ni el mismo Duce hubiera imaginado. Pirámide que crea a su vez una producción de papel que inmoviliza, paraliza, la tarea docente, por si algún desnorteado cree que es para enseñar que lo contrataron.
No he enumerado otras formas de democracia que tambíén se dan como las asambleas del claustro de materia, etc.
LaicidadEl Estado se separó de la iglesia luterana sueca, hace unos quince años. De manera que el concepto de laicidad aun no ha sido bien comprendido. Por tanto no habrá de extrañar que muchas escuelas celebran su finalización de cursos en la iglesia del pueblo, con sermón incluido y cánticos religiosos. La mía no. Pero siguiendo su espíritu democrático, permite que los estudiantes cristianos tengan una sala donde puedan ejercitar sus devociones y cánticos. Estos clientes pueden no asistir a sus cursos si tienen alguna actividad importante, sin que por ello se les genere inasistencia injustificada. La escuela cede gustosa su salón de actos para que eminentes disertantes expongan sus ideas. La última conferencia fue dada por un prestigioso líder religioso, que expuso con detalle, como la teoría de Darwin es incorrecta, siendo, en su lugar, todo obra de un Creador.
¿Porqué no se aplica el principio de laicidad? La pregunta es notable; la respuesta, trivial: Porque si no se les cediera las salas, estos clientes amenazaron con dejar la escuela y crear una escuela privada confesional, con la consiguiente pérdida económica que ello conllevaría.
Mi autoridad cesa ante vuestra presencia soberana o dicho de otro modo, el cliente siempre tiene razón.A manera de muestra contaré una anécdota. Mi escuela tiene dos pisos. Pero no están superpuestos, sino que la planta alta bordea la baja, de tal manera que el techo de la última es la claraboya del edificio. De esta manera la poca luz que existe por estas zonas y estación se aprovecha. En la parte alta, sobre una de las salidas estaban cuatro clientes, mandando escupitajos para abajo. Un colega, que caminaba por la planta baja, observó esto y se dirigió, por las escaleras, donde los mal educados estaban. Llegado allí preguntó quien era el de los escupitajos. A lo que los muchachos contestaron que nadie estaba escupiendo para abajo. A lo que mi colega les hizo saber que a parte de sucios eran cobardes y se dirigió hacia la dirección con muy poca esperanza de encontrar un director, ya que ellos casi siempre están en alguna importante reunión.
Llegado allí, la secretaria le confirmó sus sospechas. Pero justo en ese momento, uno de los directores, regresaba apresurado a su escritorio para buscar, seguramente algún papel muy importante. Mi colega, le hizo saber lo que estaba ocurriendo. El director le preguntó si podría reconocerlos mirando el catálogo de fotos. Mi amigo, tomó al director por el brazo y mientras le decía que lo mejor era reconocerlos en el lugar, empujaba suavemente del brazo del director, dirigiéndose a donde estaban ellos. Una vez allí, el director efectuó la misma pregunta que había hecho mi colega, obteniendo la misma respuesta. Entonces volviéndose hacia el profesor le dice que como los muchachos negaban, el no podía hacer nada.
Moraleja: más vale la palabra de un cliente que la de un veterano profesor. Mi amigo decidió en ese momento pedir su pase jubilatorio.
La libertad de expresión.Como pareciera natural, cualquier persona normal, comentaría con vecinos y amigos, inclusive escribiría en la prensa, estos hechos, esta locura. Si asi lo hiciera, se consideraría una falta de lealtad del empleado (maestro, profesor) con su empleador (el municipio). A pesar de ello se leen en los periódicos, casi diariamente, remitidos que denuncian estas barbaridades. Desafía el remitente, muchas veces no anónimo la venganza de su empleador. Pero atención: hay remedio para todo. En efecto, el municipio en el cual trabajo, y del cual depende mi escuela, siguiendo el ejemplo de otros municipios, hará firmar a todos sus empleados una declaración de lealtad
(5). Por la cual el empleado se compromete a guardar silencio. Se hace notar en esta declaración, que el empleado está obligado a guardar silencio, aun cuando termine de trabajar en el municipio. Se aclara en la misma, que el no cumplimiento por parte del empleado de lo estipulado en este pacto de silencio, dará lugar a multas y aún cárcel, dependiendo de lo que se haya revelado.
El futuro¿Qué puede pasar con una sociedad que vacía de contenidos y valores a su escuela pública?
Recuerdo a Varela cuando, criticado por algunos por ser ministro de Latorre, sostuvo que no era esa dictadura la que la escuela pública por él pensada iba a eliminar, sino las que pudieran venir luego.
Una sociedad donde su escuela no enseñe a pensar, a ser crítico, está condenada a ser una sociedad totalitaria, no democrática.
Finalmente, recordando a Martí, ser cultos para ser libres, la sociedad sueca, con una escuela donde la cultura general es ya una especie en extinción, se condena a la alienación del consumismo.
Los ciudadanos no elegirán libremente a sus gobernates, sino que seguirán lo que los medios masivos de comunicación le dicten.
Exequiel Caldaspara Esquina Montevideo(1) Se emplea la palabra ”cliente” y no alumno en los documentos escolares, aunque el lector no pueda creerlo.
(2) Inspectores existen, pero sus funciones ya no son la de hacer visitas de inspección, sino que sus funciones son puramente burocráticas.
(3) Investigar es la palabra que se usa para esta forma de ”estudiar”.
(4) El contenido de esta prueba nacional, es secreto hasta el año 2015. Al haber revelado una parte de la misma he cometido un delito.
(5) Me recuerda una cierta Declaración de Fe Democrática.