El voto es a la vez derecho y deber. Yo quiero ejercerlo.... y vos???
Campaña por el voto en el exterior
Esquina por la alegría
"Hoy más que nunca la alegría es un artículo de primera necesidad, tan urgente como el agua o el aire. Pero nadie nos va a regalar ese derecho de todos; .... es preciso pelearlo...."
Eduardo Galeano
Esquina por Verdad y Justicia
Coordinadora Nacional por la Nulidad de la Ley de Caducidad
Nunca más terrorismo de estado
Esquina contra la violencia de género
Esquina contra el bloqueo
Esquina por la libertad de los 5
Esquina contra la pornografía infantil
Esquina Víctor Jara
Esquina contra la vergüenza
Ningún ser humano es ilegal
Hacelos valer
Campaña por nuestros derechos sexuales y reproductivos
Esquina contra la directiva del horror
PIT-CNT
Escritores por la Tierra
Foro social mundial de las migraciones
Esquina por la Paz
Esquina por la aparición de Julio López
Esquina Bertold Bretch
Primero se llevaron a los comunistas pero a mí no me importó porque yo no era. En seguida se llevaron a unos obreros pero a mí no me importó porque yo tampoco era. Después detuvieron a los sindicalistas pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista. Luego apresaron a unos curas pero como yo no soy religioso tampoco me importó. Ahora me llevan a mí pero ya es tarde.
Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos tomó conocimiento de parte de la Orden de Operaciones 04/12, que se adjunta.
Vemos con profunda preocupación que el Comandante de la División de Ejército 1 Gral. Sergio De Oliveira, ordenó a la totalidad del personal (superior y subalterno), a concurrir al “Acto en homenaje a los cuatro soldados caídos el 18 de mayo de 1972”.
Dicha orden fue autorizada por el Sr. Ministro de Defensa Nacional Eleuterio Fernández Huidobro.
Esto constituye una injerencia indebida e inadmisible de las Fuerzas Armadas en la vida política de nuestro país.
Estamos viviendo una escalada en la cual se convoca a las Fuerzas Armadas a asumir funciones que no le son propias en un régimen democrático.
Circunstancia que conlleva a magnificar tanto la necesidad de su actuar como su imagen, sin un proceso de rectificación y depuración institucional.
Los exhortamos a tomar cabal conocimiento de la situación y generar una fuerte corriente de opinión que permita revertirla.
Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos
El diario La República, fundado por Federico Fasano hace 23 años, conformó una nueva sociedad con el empresario argentino Gustavo Yocca, quien será presidente del directorio. Fasano será director responsable e integrará el consejo de dirección con el ex senador de la CAP-L Eleuterio Fernández Huidobro y el ex ministro Víctor Rossi.
El nuevo diseño del diario se presentó ante gran concurrencia en acto que tuvo lugar en el tradicional Club Uruguay de Plaza Matriz, con presencia del presidente de la República, José Mujica.
Fasano abrió el acto, explicó la aventura de todos estos años y señaló su experticia en la brazada final para llegar a la orilla, como lo había demostrado en los diarios sesentistas que dirigió hasta que sobrevino el golpe de Estado.
El nuevo presidente del directorio del diario, el escribano Gustavo Yocca, en breve discurso, trazó las líneas generales de su proyecto periodístico y tuvo palabras de agradecimiento por la cálida acogida. Yocca dijo querer un diario “moderno, objetivo y progresista”.
Los cambios de diseño y de organización del diario han buscado facilitar la lectura, jerarquizar la información, con fotos más grandes y textos un poco más cortos, sin perder profundidad.
El presidente Mujica expresó algunas consideraciones referidas al comienzo de otra etapa y expresó que la prensa tiene un papel fundamental en la formación y la educación de la sociedad.
Señaló que no todo es imagen, que también hay ideas y reflexionó que la tinta parecería ir más con las ideas.
Sobre temas de carácter nacional y en cuanto al objetivo de la participación pública y privada, sostuvo que Uruguay será más selectivo con los proyectos que se presenten, para mejorar la calidad del empleo y “tratar de olvidarnos menos del exterior lejano”.
Para el Presidente, asumir riesgos es la principal carencia uruguaya de los últimos cincuenta años. Sostuvo que en estos tiempos de globalización, hay que salir a buscar nuevas oportunidades al mundo, inclusive asociados con otros.
Al retirarse del acto, Mujica sostuvo su consideración en cuanto a la no conveniencia de tomar resoluciones generales frente a la derogación de las resoluciones que no permitieron investigar delitos del gobierno de facto. Dijo también que algunos familiares no solicitan una decisión general. Partió de la base de que se votará la ley interpretativa el 19 de mayo y que aún falta madurar la propuesta para una nueva consulta popular.
Parece que al Ñato Huidobro le molestaron [1] las declaraciones de Juan Gelman [2], en torno a la búsqueda de su nuera, la presentación del caso ante la CIDH, las actitudes de los distintos presidentes posteriores a la dictadura, del Estado uruguayo y la ley de impunidad.
La única respuesta que a estas alturas cabe darle a este "desmemoriado" [3] señor senador [4], viene de la pluma de Beltolt Brecht:
"El que no conoce la verdad es simplemente un ignorante. Pero el que la conoce y la llama mentira, ¡ese es un criminal!..."
La CAP-L, sector que lidera Eleuterio Fernández Huidobro, definió que no votará el proyecto de ley interpretativa de la ley de caducidad. La Dirección Nacional de este sector, emitió un comunicado en el que sostiene que el medio elegido en la búsqueda de solución parlamentaria no conduce al fin buscado. Que la historia los absuelva..... si puede.
Declaración tema Ley Interpretativa sobre Ley de Caducidad
Montevideo, 14 de noviembre de 2010.
La Dirección Nacional de la CAP-L reunida en el día de la fecha resuelve :
1. Aprobar lo actuado por el Comité Ejecutivo ampliado y avalar en todos sus términos su resolución del 29 de octubre del corriente.
2. Reiterar su apoyo al Gobierno y al Frente Amplio y su compromiso histórico de eliminar los efectos de la Ley de Impunidad y la necesidad de adaptar nuestra Legislación a los Tratados Internacionales en materia de Derechos Humanos de acuerdo a lo resuelto en el V CONGRESO del FRENTE AMPLIO “LIBER SEREGNI”, del año 2007 y el CONGRESO “ZELMAR MICHELINI del año 2008.
3. Procurar un Acuerdo a nivel del Frente Amplio y en lo posible con otros sectores políticos y sociales que posibilite una solución definitiva al tema de la Impunidad, ya que consideramos que el medio elegido ( Proyecto de Ley aprobado en la Cámara de Diputados) no conduce al fin buscado.
4. Reiterar que la solución jurídica y política a este tema debe necesariamente respetar nuestra Constitución y los Principios de nuestro Ordenamiento Jurídico y a la vez ser avalada indefectiblemente por un pronunciamento popular de Democracia Directa.
En ese sentido compartimos en todos sus términos el Documento emanado del V CONGRESO DEL FRENTE AMPLIO “ COMPAÑERO GENERAL LIBER SEREGNI”, que establece lo siguiente:” Consolidar la democracia en el plano político e ideológico pasa por apoyar las instancias e iniciativas para que la población pueda decidir sobre temas trascendentales. Así como historicamene los mecanismos de democracia directa fueron un formidable vínculo de masas y una reafirmación de la confianza de la población en su capacidad para decidir sobre temas fundamentales para el país. En la actualidad la campaña de recolección de firmas convocada por un conjunto de organismos sociales para habilitar una reforma constitucional que anule la Ley de Caducidad significa, una vez más, convocar a la población para resolver un problema de gan magnitud para la Democracia”.
5. Encomendar al Comité Ejecutivo Nacional y a nuestros Legisladores a ajustar su accionar político y parlamentario a esta resolución. En caso que los tiempos políticos no permitan avanzar en la solución deseada, se deberá convocar nuevamente a esta Dirección Nacional que resolverá la actitud a asumir.
6. Tomando en cuenta las últimas sentencias de Inconstitucionalidad sobre la Ley de Caducidad de la Suprema Corte de Justicia, convocamos publicamente a todas aquellas víctimas y familiares de víctimas del terrorismo de Estado en nuestro país, que así lo entiendan pertinente a que presenten los recursos legales correspondientes,ya sea aquellos que no se hayan presentado o lo hayan hecho y por efecto de la Ley de Caducidad no hayan sido atendidos sus reclamos.
Consejo Federal Nacional Corriente de Acción y Pensamiento - LIBERTAD
El 10 de octubre de 1972 nos hicieron aterrizar en el Penal de Libertad. La Gata García, el Gallego Germán, Rodebel el Marino, el Chacal Machado, Colacho, el Manso Duter, “Raulito” Fagúndez, el Tito Gregori, Cavillón...éramos un montón de invitados a la inauguración del engendro maquiavélico, los restos de la patriada por los montes del norte.
Fue un aterrizaje forzoso, literamente, porque los milicos se “olvidaron” de colocar la escalera para bajar del avión; esposados con las manos atrás nos tiraban como bolsas de papas y aprovechaban el rebote en el suelo, para “volearnos” a la caja del camión, donde quedábamos despatarrados, sin encontrar acomodo. Un “monstruito”, teniente de Infantería, creo que de Colonia, se trepó a la baranda y erguido a lo Burt Lancaster en “Pearl Harbor”, alzando la Thompson a los cielos, gritó histérico: “cualquier intento de fuga será severamente reprimido!”. Imagínense... ¡cómo para pensar en fugas estábamos!
A la mañana siguiente nos sacaron a una caminata de media hora bajo las columnas del Penal de Libertad. Por las dudas, por si volvíamos a ser interrogados, me apresuré con la alarma: “el Negro Amodio está cantando todo”. Del Tino ya sabían porque en Paysandú todos pasamos por interrogatorios donde sus delaciones quedaban en evidencia... pero, como el Negro Amodio no tenía nada que ver con la “columna del interior”, salvo la mía ninguna de las carnes propias de los compañeros había sufrido la traición, ¡nadie me creía!. No creían que un fundador del movimiento tupamaro, una de las “vacas sagradas”, estuviera traicionando. Lo afectivo y la ilusión de que todos los “viejos” eran como el Che anulaban las razones por más fundamentadas que fueran. Además, si la traición era cierta, el piso se movía de manera tan tremenda que, perdida la fe... ¿cómo haríamos para sobrevivir la terrible cana que nos esperaba?
LOS HECHOS Y LA CONCIENCIA
Treinta y tres años más tarde, en el 2005, una de esas “vacas sagradas” fue el parlamentario que fundamentó e impulsó la participación del ejército uruguayo en la operación UNITAS. Para la intervención multinacional en Haití, había argumentado que “mandar tropas a Haití es antimperialismo puro”. Su historia de guerrillero revolucionario contradicha sin dudas por el papel asumido como defensor del” brazo armado de la oligarquía”. Indignados, otros sobrevivientes reaccionamos y firmamos una “carta al Senador Fernández Huidobro” donde rechazábamos su actitud: “los tupamaros no sobrevivimos para eso”.
Era el primer año de la era progresista, la onda era creer ciegamente en las personas que el pueblo frenteamplista había elevado a los cargos de gobierno, no había ambiente para el pensamiento crítico. Mucho después se comenzó a ver que las actitudes del senador se inscribían en una larga historia de conversaciones de tipos varios con militares de especies diferentes.... ¿con qué objetivo podía preguntarse alguien? Alguna estrategia revolucionaria tendría escondida el Ñato, opinaban los más crédulos. Los otros sospechábamos, en cambio, que era apenas una maniobra oportunista, apostando a integrarse al partido político que controla las armas, el único cuyo poder es independiente de los vaivenes electorales. Habiéndose quedado sin estrategia política una vez más, Huidobro pretendía influir sobre un sector de las fuerzas armadas, con lo cual, en definitiva, se estaba sumando a una estrategia ajena.
En este año 2010, ya fue mucha el agua que mojó los puentes, cosas muy gruesas ha dicho y hecho el senador; en estos días logró colmar el vaso al acusar a los familiares de desaparecidos de tener motivaciones económicas para su lucha. Otro disparo al aire de Huidobro con la pretensión de encubrir sus compromisos con la impunidad de los terroristas de Estado, sean de los dinosaurios del ‘70 o sus pichones recién salidos del cascarón, como esos que están presos en Chile por el asesinato de Berríos.
Ocasión para que un par de compañeros reflotaran en el 2010 la carta del 2005. Algunos de los firmantes llamó para ratificar su firma; otros, que no la conocían, querían firmarla ahora; ninguno encontró sus conceptos fuera de la realidad. Mucha gente, para los que había pasado desapercibida en el 2005, la creyeron una respuesta a la actual coyuntura y compartieron su contenido crítico. Los hechos ocurridos en este período de cinco años, fueron desvirtuando el halo de impunidad que gozaban el doble discurso y la hipocresía del senador, hasta los que más fe tenían en su palabra y propósitos, ahora hacen cola para pegarle a ese Fernández Huidobro, que quiere impedir de cualquier manera que la ley de caducidad sea lesionada siquiera. Así son los fenómenos de la conciencia.
BERTOLD BRECHT
Los episodios generados por el senador deberían servirnos para aprender. La realidad hay que percibirla en toda su crudeza, desnuda de los deseos tipo “esperamos que todo sea para bien”, como decía mi abuelita cuando ocurrían las desgracias.
Si el caso “corrupción en la Armada” comenzó con denuncias anónimas muy detalladas realizadas ante el Poder Judicial y no al Miinisterio... ¿cuál era la intención política de los denunciantes? ¿apuntaba más a la interna de las fuerzas armadas que a la opinión pública? ¿fue una “operación de inteligencia”?
Si se sostiene a Dalmao en su cargo de Jefe de la División IV (el mismo que gozaba el Goyo Alvarez) y, paralelamente, se le perdona a Rosales, comandante en jefe del ejército, su “desliz” de opinar en defensa de la impunidad, de los tres oficiales presos en Chile y del propio Dalmao... ¿quién está mandando en las fuerzas armadas? Hubo generales en actividad que se solidarizaron con Rosales... ¿a ellos no les cabe ni reproche?. Por mucho menos Tabaré Vázquez destituyó un comandante en jefe.
Como todos saben el presupuesto es la concepción política de los gobernantes traducida a números contantes y sonantes, si los militares y policías son los más privilegiados para el quinquenio 2010-2015, ¿cuál es el proyecto que esconden las cifras?, ¿habría que darles armas a los docentes y empleados públicos para que sean oídos sus reclamos?
El Comando Sur de las fuerzas armadas de los EEUU ha puesto sus ojos en Santa Catalina. Hace unos años donó una policlínica completa y ahora se anuncia la donación de un Complejo Deportivo Juvenil a un costo de 450.000 dólares. Ambos proyectos aparecen estrechamente vinculados a iniciativas de Luis Rosadilla, Ministro actual de Defensa... ¿son actos de beneficencia, raptos de solidaridad humana de los genocidas que comandan el Pentágono?, ¿nada tienen que ver con la instalación en Santa Catalina de una base-escuela para entrenar tropas latinas en las “misiones de paz”?, ¿nada tiene que ver con la estrategia del Pentágono para controlar la Amazonia y poner un cerco de muerte alrededor de Cuba y Venezuela?
La República de Cuba exhibe uno de los menores índices de delincuencia del mundo, pero el Ministerio del Interior fue a aprender metodologías de prevención al Estado de Israel... ¿es simple casualidad o una opción política de alineamiento internacional?, ¿es porque se prefieren los métodos que se emplean en Gaza por ser más efectivos?, ¿es porque las cárceles israelíes son muy humanitarias?
Todas estas cuestiones son una vergüenza nacional, eso es lo que son.
El terrorismo de estado, el viejo y el nuevo, recompone sus filas, publican su semanario, tiene su audición radial y su página web, hasta hacen marchas y “escraches”, insultan en la cara al Ministro que los recibe amablemente. Se les están dando alas a pájaros que saben volar muy bien.
Repugnantes declaraciones del Senador de la CAP-L, Eleuterio Eleuterio Fernández Huidobro, a Canal 12 y que recoge también El Espectador en su página web.
El citado legislador dijo que el reclamo de familiares por sus desaparecidos "se está transformando en un negocio", agregando que "hay mucho dinero en juego".
Fernández Huidobro ha traspasado todos los límites de la decencia en la defensa de criminales aberrantes.
Esquina Montevideo expresa su firme y total rechazo por ofensivas e inmorales estas afirmaciones y "argumentos" a favor de la impunidad.
Crecí en un barrio donde uno de mis vecinos de la calle Nimes, era muy buscado por los milicos. Los allanamientos eran para nosotros moneda corriente: teníamos un vecino ferozmente buscado y además teníamos a tres cuadras un "antro subversivo muy peligroso", la Facultad de Veterinaria.
Gran parte de la barriada se alegró cuando fue liberado de las garras del terrorismo de estado. Y allí estuvimos, en la casa familiar de los Fernández Huidobro para darle la bienvenida al Ñato (como se lo conoce en el barrio), más allá de las discrepancias políticas. Su liberación y la de los demás rehenes era otra batalla ganada al fascismo.
Los años pasaron y cambiaron,.......o no....., al hoy senador. Huidobro se ha manifestado hasta el cansancio en contra de anular la Ley de impunidad, lo cual en lo personal, me parece una profunda contradicción dada su condición de víctima del terrorismo de estado. Le rondará en su cabeza el síndrome de Estocolmo??? También se ha manifestado y votado en contra de la ley que despenaliza el aborto porque, según sus declaraciones, defiende la vida. El ex-guerrillero transformado en senador, defensor de la vida, hoy llama a armarse a la población civil.
Ñato, esta nieta de Don Manuel cree sinceramente que, una vez más, le estás errando al bizcochazo. No van por allí los tiros.........
Jorge Majfud lo explica muy bien. Reproduzco a continuación su análisis que, a riesgo de parecerles extenso, vale la pena leer.
Brujita
La guerra de las generaciones
La propuesta Huidobro
En Estados Unidos como en Uruguay y en tantos otros países, cada vez que la sociedad se enfrenta con una experiencia traumática relacionada a hechos específicamente crueles de violencia civil, inmediatamente aparecen dos grupos. Un grupo que aboga por el derecho de usar armas para que los ciudadanos honestos se puedan defender de los delincuentes y otro grupo que advierte que esta proliferación de “armas para la defensa” rápidamente se transforma en una mina de “armas para la delincuencia”. Recientemente el senador uruguayo Fernández Huidobro contribuyó a esta polémica afirmando que “no quiero una sociedad en la que todos estén armados, pero estamos viviendo una situación excepcional”. ¿Por qué estamos viviendo una situación excepcional? ¿Por el último terremoto que golpeó Chile o Afganistán? ¿Por los ciclos solares o por la crisis financiera en Estados Unidos y Japón? Los opositores al gobierno que integra el mismo Huidobro dirán que todo se debe a la mano blanda de la izquierda en el poder. Pero podemos ampliar aun más la pregunta: ¿realmente estamos viviendo una situación excepcional?
Quizás Uruguay se consideraría un oasis de paz si por un día tuviese dentro de sus fronteras los problemas que tiene México, por ejemplo. No obstante, la violencia civil en Uruguay, Brasil, Estados Unidos o España tiene muchas variaciones pero en el fondo es algo natural, consustancial de cualquier sociedad y particularmente lógico y consecuente con nuestras sociedades del último capitalismo. Desde antes de la Segunda Guerra, en Estados Unidos la violencia social que produce el capitalismo se contrarresta con el minucioso trabajo de las iglesias y, sobre todo, con agresivos programas socialistas que llevan otros nombres, de la misma forma que en los países socialistas la violencia política se neutraliza con el comercio capitalista.
La delincuencia ilegal puede crecer o decrecer periódicamente, no por una fatalidad del destino sino porque una sociedad aplica alguno de los dos métodos conocidos desde el Renacimiento: (1) aumenta la represión del Estado o (2) disminuye su violencia estructural, es decir, económica, social, racial, domestica, ideológica, religiosa y moral. La violencia moral es normalmente contenida por la represión ideológica o por la contención de la religión y del espectáculo mediático. Es violencia ideológica cuando el senador José Mujica elogia a un universitario por no parecer universitario, lo cual tiene muchas lecturas y entre ellas está el desprecio por los meritos intelectuales. Este tipo de violencia es aún menor y menos tradicional que la asumida por la vieja oligarquía que, además de vivir del sudor de los trabajadores (por algo “trabajador” ha sido siempre un meritorio eufemismo de “pobre”) se encargó de organizar con sutileza su humillación que frecuentemente incluía ideoléxicos como “vago”, “vulgar” o “naco”.
El senador Huidobro agregó: “la delincuencia de hoy no tiene códigos, no cuentan con una ética". Se asume que la delincuencia de ayer sí tenía códigos y ética. De hecho todo grupo, incluido los criminales, se organiza según unos códigos y una ética. Pero asumimos que no son estos tipos de códigos y éticas los que una sociedad está dispuesta a promover; ni siquiera los mismos delincuentes, que perderían competitividad y clientes en una sociedad sin trabajadores honestos. Según el senador Fernández Huidobro, “el colmo es que ni los presos pueden hoy vivir en paz porque nos han copado hasta las mismísimas cárceles”. Lo cual no es absurdo sino parte de la misma lógica: muchos de los que están presos son delincuentes. Es como observar que los niños están copando las guarderías y los kindergartens y no paran de provocar problemas con sus llantos y gritos.
Huidobro no mejora su posición dialéctica cuando insiste en que “la delincuencia de hoy pertenece a una civilización desconocida, nueva, que se autoexcluye y que no es la nuestra, la que siempre conocimos”. Más tarde, según el diario La Republica de Montevideo, el mismo senador confiesa “no saber en qué momento comenzó a generarse este grado de violencia en la sociedad, esta ‘nueva civilización’, aunque ‘el fenómeno de las llamadas barras bravas es un invento relativamente nuevo’” (21-11-208). Todo lo cual es un problema menor de diagnostico (no hay ninguna civilización nueva) y de percepción, ya que si hay algo antiguo en el mundo son las turbas y las organizaciones criminales.
Lo que debería preocuparnos es que en lugar de progresar como sociedades seguimos estancados. No hay nada nuevo: tenemos la misma enfermedad que hace un siglo pero agravada por la cultura y las condiciones materiales del siglo XXI.
Una juventud donde mandan los viejos
Cuando en el siglo XIX en América latina se discutía quiénes tenían derecho al voto, la mayoría de los políticos e intelectuales de la época estaban de acuerdo que el derecho debía ser reservado a quienes tenían propiedades. Algunos, incluso, fijaron el monto de la riqueza de cada persona para mantener este novedoso derecho. El argumento radicaba en que quien era propietario era más responsable que quien no lo era. Lógico: alguien tiende a ser responsable cuando cuida sus propios intereses. Pero estos intereses implicaban una injusticia en la privación de un derecho civil de aquellos que no tenían ni siquiera el beneficio de la estabilidad económica. Es decir, la violencia económica se reproducía a sí misma a través de la violencia ideológica y moral.
El fenómeno de la violencia civil es una consecuencia lógica, no una contradicción, de cualquier sociedad consumista. Más en los países pobres. Aparentemente los linchamientos como en Mozambique o los más recientes de Bolivia tienen un efecto de corto plazo en la contención de la delincuencia y un efecto de largo plazo en la creación de sociedades aterrorizadas y reprimidas, sin contar con la injusticia que estos juicios irracionales suelen traer. Es difícil que una sociedad madura, o que pretende madurar más allá de un estado cavernícola pueda proponer métodos tan precarios que pudieron funcionar a la escala de una tribu pero resultaría el Apocalipsis si se la instaurase a la escala de sociedades numerosas y mucho más complejas como las nuestras.
El debate sobre el uso legal de armas nunca tendrá una conclusión definitiva porque ambos tienen parte de razón: si los delincuentes atacan el resto de los individuos, éstos tienen derecho a defenderse. Pero si quienes se sienten amenazados comienzan a comprar más armas pronto tendremos (o seguiremos teniendo) sociedades que, en el mejor de los casos, serán sociedades asentadas en el inestable equilibrio de las armas.
Pero la violencia legal —estatal o privada— nunca es suficiente para contener y mucho menos eliminar la violencia ilegal. En casos, cuando es el único recurso, la represión no legaliza pero legitimiza la violencia ilegal.
A largo plazo, la forma de evitar la violencia ilegal radica en eliminar de forma progresiva la violencia legal. Con violencia legal me refiero no solo a un estado policíaco o militarizado sino, sobre todo, a la violencia que deriva de las propias contradicciones de una sociedad. Entre estas contradicciones la más clásica es la que deriva de la misma lógica del consumismo: la promoción del deseo y la represión del placer, ley que afecta con más crueldad a los niños y adolescentes de los países pobres.
Esta lógica del capitalismo consumista suele agravar la violencia cuando a una cultura enferma sumamos una educación insuficiente. El narcotráfico, por ejemplo, no existiría sin el consumo de drogas; víctima y victimario son partes inseparables de la misma lógica social y cultural. La seudo-solución más común es aumentar la represión, lo que también produce la idea de que el sistema X no es el culpable de lo que produce sino imperfecto por culpa de lo que reprime.
En mi opinión, no existe solución a corto plazo. Menos cuando, ante un estado de insatisfacción social, las soluciones sobre el mejor azul consisten en elegir entre el blanco o el negro.
El Estado poco o nada puede hacer para cambiar una cultura pero aún puede hacer mucho para reparar una educación que contenga la violencia social y convierta este desperdicio de energía física e intelectual en proyectos creativos. Para ello existen muchas otras instituciones subalternas, como el deporte, el arte, las ciencias y el comercio. El paso más inmediato consiste en una prioritaria inversión en programas de socialización de la infancia y la adolescencia. Entre éstos, los programas más importantes consisten en priorizar la educación física a través de una mayor variedad de deportes y de espacios para la cultura artística y científica. A estas viejas intenciones, nunca materializadas seriamente, se debe agregar una política radical: la organización debe estar basada en la gestión asistida de los mismos niños y adolescentes. Es decir, se debe implicar en la toma de responsabilidades y en el goce de sus frutos a uno de los sectores sociales más marginados por un prejuicio etario, en lugar de presentar al Estado como un gendarme con el cual se debe cumplir sin recibir nada inmediato a cambio. En otras palabras, bajar la minoridad en la gerencia de la sociedad.
Dejen de tratar a los niños como si fuesen ángeles o demonios. Devuelvan más poder social y doméstico a los adolescentes y tendremos sociedades más maduras.