Mostrando las entradas con la etiqueta homosexuales. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta homosexuales. Mostrar todas las entradas

25 mayo 2011

Los Gays y la Biblia

Es al menos sorprendente constatar las presiones sobre el Senado para evitar la ley que criminaliza la homofobia. Sufren de amnesia los que insisten en segregar, discriminar, satanizar y condenar a las parejas homoafectivas.

En tiempo de Jesús los segregados eran los paganos, los enfermos, los que ejercían determinadas actividades profesionales, tales como carniceros e inspectores de hacienda. Jesús mantuvo con todos ellos una actitud inclusiva. Más tarde se victimizó a los indígenas, a los negros, a los herejes y a los judíos. Hoy a los homosexuales, a los musulmanes, a los emigrantes pobres (incluidas las ‘personas diferentes’…).

Las relaciones entre personas del mismo sexo todavía son ilegales en más de 80 naciones. En algunos países islámicos dichas relaciones son penalizadas con castigos físicos e incluso con pena de muerte (Arabia Saudita, Irán, Emiratos Árabes Unidos, Yemen, Nigeria, etc.).

En el 60° aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en el 2008, 27 países miembros de la Unión Europea firmaron una resolución pidiendo a la ONU la "despenalización universal de la homosexualidad”.

La Iglesia Católica dio un pequeño paso adelante al incluir en su Catecismo la exigencia de evitar cualquier discriminación a los homosexuales. Aunque las autoridades eclesiásticas callaron cuando se trató de pronunciarse contra la homofobia. Y sin embargo se escuchó su discordancia sobre la decisión del STF al aprobar el derecho a la unión civil de los homoafectivos.

Nadie escoge ser homo o heterosexual. La persona nace así. Y a la luz del Evangelio la Iglesia no tiene el derecho de tratar a nadie como homo o hetero sino como hijo de Dios, llamado a la comunión con Él y con el prójimo, destinatario de la gracia divina.

Son alarmantes los índices de agresiones y asesinatos de homosexuales en el Brasil. La urgencia de una ley contra la homofobia no se justifica sólo por la violencia física sufrida por travestis, lésbicas, etc. Más grave es la violencia simbólica, que instaura un procedimiento social y fomenta la cultura de la satanización.

La Iglesia Católica ya no condena a los homosexuales, pero les impide que manifiesten su amor hacia personas del mismo sexo. Ahora bien, ¿no procede de Dios todo amor? ¿No dice la 1ª carta de san Juan (4,7) que "quien ama conoce a Dios”? (observe además que Juan no dice que quien conoce a Dios ama…).

¿Por qué fingir ignorar que el amor exige la unión, y querer que esa unión permanezca al margen de la ley? En el matrimonio los verdaderos ministros son los novios. Y no el sacerdote, como muchos piensan. ¿Puede la teología negar la esencial sacramentalidad de la unión de dos personas que se aman, aunque sean del mismo sexo?

¡Dirán algunos que oigamos a la Biblia! Sí, en el contexto patriarcal en que fue escrita sería extraño que aprobara el homosexualismo. Pero muchos pasajes lo sobrentienden, tales como el amor entre David y Jonatán (1 Samuel 18), el centurión romano interesado en la curación de su siervo (Lucas 7) y los ‘eunucos por nacimiento’ (Mateo 19). Si tomáramos la Biblia al pie de la letra tendríamos que pasar por la espada a todos los que profesan creencias diferentes de la nuestra y odiar al padre y a la madre para seguir verdaderamente a Jesús.

Hay que pasar de la hermenéutica singularizadora a la hermenéutica pluralizadora. Hace todavía poco tiempo la Iglesia Católica acusaba a los judíos de ser los asesinos de Jesús, condenaba al limbo a los niños muertos sin bautismo, consideraba legítima la esclavitud y censuraba los créditos con interés. ¿Por qué, pues, excluir a las parejas homoafectivas de los derechos civiles y religiosos?

Pecado es aceptar los mecanismos de exclusión y seleccionar a los seres humanos por factores biológicos, raciales, étnicos o sexuales. Todos son hijos amados por Dios. Todos tienen como vocación esencial amar y ser amados. La ley fue hecha para la persona, insiste Jesús, y no la persona para la ley.

Frei Betto

Fuente: Adital

17 diciembre 2010

Rosas y pan - Entrevista a Federico Graña


Federico Graña:
militante comunista, de las redes frenteamplistas
y del colectivo Ovejas Negras.
Foto: Javier Calvelo


“Si el socialismo es la sociedad del pan y las rosas, la experiencia del socialismo real tal vez se ocupó demasiado del pan y se olvidó un poco de las rosas”. La frase de Federico Graña sintetiza un razonamiento que los jóvenes del Partido Comunista del Uruguay (PCU) lograron colocar en el último congreso partidario. Graña es ex delegado en la FEUU por la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación y activo militante de las redes frenteamplistas. También es suplente en el nuevo Comité Central del PCU, recién “egresado” de la Unión de Juventud Comunistas (UJC) y referente del colectivo Ovejas Negras. La diversidad sexual y la izquierda uruguaya fueron los ejes de esta charla.

-El sindicalista Alfredo Alemán, del Hospital de Clínicas, decía en el número de octubre de Correo Socialista que más de una vez le dijeron “con putos no discuto”. ¿Es algo frecuente en el mundo sindical?

-En Ovejas Negras recibimos hace un tiempo una denuncia de un trabajador metalúrgico. Básicamente el patrón no le pagaba el presentismo y su argumento era que no le correspondía por puto. Él no estaba afiliado al sindicato (UNTMRA) y fuimos a hablar con Marcelo Abdala, que enseguida solucionó el problema. Además del cuadro negativo de una situación laboral, eso te da la pauta de que algo está cambiando en el sindicalismo y de que hay mayor receptividad que hace unos años. Hay articulaciones muy interesantes entre nueva y vieja izquierda. Pasa como en cualquier casa vieja, la estructura central queda y hay que hacer remodelaciones. Algo central en esto es que cuando cuestionamos al que piensa que la única forma de casarse es entre el nene y la nena también cuestionamos al que dice que quien nace pobre tiene que morir pobre.

-¿Qué sucede con los partidos de izquierda?

-Los procesos nunca pueden analizarse ahistóricamente. Desconozco si en algún momento hubo expulsiones por ser homosexual, pero sí existieron ciertos vetos para hacer determinadas ciertas cosas en un partido. En La izquierda armada, de Clara Aldrighi, hay entrevistas con dirigentes del MLN que reconocen que un homosexual no podía integrarse por su vulnerabilidad y por cómo reaccionaría si el enemigo lo agarraba. Nombro ese caso porque está publicado, pero también dentro del PCU hay historias de homosexuales a los que se enviaba a las comisiones de cultura y nunca se los designaba en cargos centrales, por ejemplo. Lo cierto es que no hay figuras notorias en la historia del FA, y de la política uruguaya en general, que sean gays. Y cuando se escucha algún rumor es para atacarlo o restarle calidad. Para el FA es ineludible empezar a reflexionar sobre estos temas y su importancia, porque hay cosas que tienen que atenderse.

-¿En el PCU has podido dar estos debates?

-Es cierto que hace diez años era difícil discutir estos temas, pero el Congreso aprobó, con mucha discusión, un documento muy bueno sobre diversidad sexual de la UJC, con la convicción de que el socialismo en el siglo XXI tiene que discutir estos temas y lo mismo han hecho las juventudes de la Vertiente Artiguista, el Partido Socialista y la CAP-L. El socialismo real quizás alcanzó avances, pero tuvo fallas vinculadas a la lucha por derechos. Si el socialismo es la sociedad del pan y las rosas, la experiencia del socialismo real tal vez se ocupó demasiado del pan y se olvidó un poco de las rosas.

-¿Cómo cayó en el PCU la autocrítica de Fidel Castro sobre cómo trató la revolución cubana a los gays?

-Colectivamente se aceptaron, y se hace responsable como miembro de un movimiento comunista internacional. Quizás algunos compañeros no hacen esa autocrítica y tampoco otras.

-¿Qué episodios de homofobia en la izquierda ha cuestionado Ovejas?

-El más claro fue el del diputado del MPP [Juan José Domínguez] cuando le dijo oligarca puto a Lacalle Pou. ¿Y por qué puto, JJ? Pero en general la situación en el FA está mejor. Hay compañeros que han entendido que ésta es una bandera importante; el caso más claro es el de Margarita Percovich. A veces pasa que cuando se tocan estos debates muchos compañeros pueden apuntar primero para la broma o para hacer un chiste, pero tampoco es algo para que nos escandalicemos de nuestro lado. Todo es parte de un proceso, pero a veces cuesta comprender cómo falta sensibilidad con gente que está pasando mal. El Che Guevara hablaba de ser sensibles ante todo tipo de explotación y de injusticia, y la injusticia no termina con ver gente tirada en la calle. A los compañeros que no ven esto les va a pasar la historia por arriba.

Lucas Silva

Fuente: La Diaria





19 octubre 2010

Activistas instan a la ONU a frenar ola de homofobia


Foto: Amnistía Internacional


Casi dos años después de que se propusiera en la ONU la Declaración sobre Orientación Sexual e Identidad de Género, grupos de la sociedad civil señalan que poco se ha hecho para proteger los derechos de lesbianas, gays, bisexuales, transgénero e intersexuales (LGBTI) alrededor del mundo.

En los últimos dos meses se ha constatado una ola de homofobia en Estados Unidos que llevó al suicidio a nueve adolescentes y desató innumerables crímenes de odio.

Charles Radcliffe, portavoz de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos (OHCHR), dijo a IPS que esa dependencia estaba "profundamente triste tras leer sobre los adolescentes que se habrían quitado la vida luego de implacables amenazas homofóbicas y sufrir burlas de sus pares en el colegio y en sus comunidades".

"Negar los derechos humanos a individuos por su identidad tiene un costo terrible", sostuvo Radcliffe. "Cada ser humano nace igual en dignidad y valor. La OHCHR está comprometida a trabajar por iguales derechos para todos, no dependiendo de su orientación sexual o de su identidad de género, sino de su humanidad".

El 17 de mayo de 2008, Día Internacional contra la Homofobia, un grupo de estados representando a las cinco regiones de la ONU (Organización de las Naciones Unidas) presentó al público una declaración sobre derechos humanos, orientación sexual e identidad de género, la más completa en su clase llevada ante la Asamblea General.

El texto, impulsado originalmente por Francia y finalmente entregado por Argentina, hacía un repaso a las décadas de lucha por el respeto de los derechos de los LGBTI.

Citaba a la Conferencia Mundial sobre la Mujer, celebrada en México en 1975, la Resolución de la ONU sobre Ejecuciones Extrajudiciales, de 2000, y la Resolución Brasileña sobre Orientación Sexual y Derechos Humanos, de 2003-2005.

La declaración llamaba a la despenalización mundial de la homosexualidad, así como el fin de las torturas, los arrestos arbitrarios y la violencia contra los LGBTI.

El texto fue formalmente presentado ante la Asamblea General el 18 de diciembre de 2008, pero, a pesar del apoyo de 66 países miembros, no fue adoptado como declaración oficial de la ONU debido a la vehemente resistencia de una coalición de 57 naciones, liderada por Siria.

"Cada día, en todo el mundo, personas son discriminadas, vilipendiadas, atacadas físicamente e incluso asesinadas por su orientación sexual o identidad de género", dijo Radcliffe a IPS.

"En más de 70 países, la homosexualidad es castigada penalmente, lo que expone a los individuos a constantes amenazas de arrestos, detenciones y, en algunos casos, tortura hasta la muerte", agregó.




Activistas alertaron que la última ola de tragedias en Estados Unidos es un augurio de lo que podría ocurrir en gran escala si los países no adoptan una postura unificada contra la homofobia.

"Este no es un tema de gays y heterosexuales, es un tema de todos, y le pedimos a todos que se nos unan para exigir el fin de esta violencia", dijo Sharon Stapel, directora ejecutiva del Proyecto AntiViolencia (AVP, por sus siglas en inglés), de Nueva York.

AVP ha venido informando sobre lo que considera una "epidemia" de suicidios, así como de varios crímenes de odio que han dejado una cicatriz en Nueva York.

"Estamos indignados y horrorizados", dijo Stapel en conferencia de prensa el 8 de este mes. "Esta violencia es inaceptable. En estas últimas semanas hemos visto una serie de ataques cada vez más perturbadores contra personas LGBTI simplemente por ser lo que son".

IPS habló con Cary Alan Johnson, director ejecutivo de la Comisión Internacional sobre Derechos Humanos para Gays y Lesbianas (IGLHRC), que acaba de obtener carácter consultivo del Consejo Económico y Social de la ONU.

"El tipo de amenazas, discriminación y violencia que los LGBTI y otros jóvenes sufren en Estados Unidos tiene su propia versión en otros países del mundo", dijo Johnson a IPS.

"En Uganda y Camerún, las muchachas que actúan de forma muy masculina son golpeadas por otras estudiantes y expulsadas por los administradores del colegio", añadió.

"José García, un adolescente de Belice, fue expulsado de su escuela por el director debido a que ‘actuaba como una niña’. En Pakistán, padres se niegan a pagar la cuota escolar de sus hijos transgénero. El maltrato que sufren los niños homosexuales, y sus obvias consecuencias, es una vergüenza mundial", dijo Johnson.

"Los gobiernos están comprometidos a través del derecho internacional a respetar y proteger los derechos humanos de todos, sin importar su orientación sexual o identidad o expresión de género", sostuvo.

"Y es en espacios como la ONU donde a los gobiernos se les debe recordar su obligación se asumir la responsabilidad cuando son violados", añadió.

Ese fue un duro mensaje para Estados Unidos, que apoyó la declaración cuando fue presentada, pero sigue siendo escenario de algunos de los peores casos de homofobia en el mundo.

"Si bien cada uno de estos incidentes es una tragedia propia para los familiares y amigos de los individuos afectados, la pérdida de estos jóvenes, algunos apenas niños, también nos pone a nosotros frente al desafío de aplicar los principios universales de igualdad y no discriminación", dijo Radcliffe a IPS.

Kanya D'Almeida

Fuente: IPS


16 julio 2010

Argentina aprueba el matrimonio homosexual




Argentina aprueba en una ajustada votación la legalidad del matrimonio entre personas del mismo sexo, convirtiéndose en el primer país latinoamericano en dar reconocimiento a este derecho entre el colectivo homosexual.

A pesar de la multitudinaria manifestación ciudadana que ayer abarrotó las calles de Buenos Aires para declarar su rechazo a la norma, argentinos y argentinas homosexuales tendrán a partir de ahora el derecho de contraer matrimonio con su pareja. Esta norma, pionera en los países de Latinoamérica, ha sido recibida con enorme satisfacción por la comunidad LGTB del subcontinente, con la esperanza de que se produzca el efecto dominó. Uruguay y Chile avanzan ya en la consecución de una norma de similares características.

Con 33 votos a favor, 27 en contra y 3 abstenciones, el Senado ha puesto fin al debate público. Argentina se sitúa como el décimo país del mundo en aceptar el matrimonio homosexual, una lista exclusiva ampliada hace apenas un mes por Portugal y por Islandia, la más reciente, el pasado 12 de junio.

También comparten la norma Países Bajos, Bélgica, Noruega, Suecia, Sudáfrica (único representante africano), Canadá y por supuesto, España, donde ya se han celebrado cerca de 18.000 enlaces gays. Otros, como Reino Unido y Francia, reconocen las uniones entre personas del mismo sexo y los derechos derivados, pero no la denominación de matrimonio.

Asimismo, las parejas homosexuales pueden casarse en seis Estados de los Estados Unidos: Massachussets, Connecticut, Iowa, Vermont, Maine y New Hampshire.

La Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), como cabía esperar, ha celebrado la noticia. Gabriel Aranda, coordinador del Área Internacional de la FELGTB, ha destacado que “a fuerza de ejemplos como España o Argentina se irán superando prejuicios, estereotipos, y se irá avanzando en derechos. Tendemos la mano a todos los países para que superen la impuesta y falsa moralidad y se suban al carro de la igualdad”.

Elena Duque

Fuente: AmecoPress