16 agosto 2010

¡Qué hay personas debajo, señores! Federico García Lorca bajo las excavadoras en Alfacar




Qué hay personas debajo, señores!. Con esa gráfica expresión que hago mía recibieron Delphine Crespo y los activistas del grupo de “Barcelona contra la impunitat”, en su página Facebook hace unos días, las informaciones publicadas en distintos medios sobre la construcción de una urbanización y un parquecito sobre el probable emplazamiento de la tumba de Federico García Lorca y otros “paseados” en la localidad granadina de Alfacar, Granada.

Informaciones y desconcierto agravado, si cabe, con aquellas primeras declaraciones desorientadas en El Pais por parte del Comisario Andaluz de la Memoria Histórica, Sr. Juan Gallo – seguramente consciente de la dimensión de los hechos y de que algo habría que decir – : “(…) puede haber fosas o no. Para proteger la zona tenemos que tener seguridad” sostenía…así que como no tenemos pues construyamos felices, le falto decir al parecer. (Contrástese: El Gobierno niega que pueda proteger las zonas de fusilamientos de Alfacar. El Ayuntamiento aprovecha la falta de restricciones para edificar: http://www.elpais.com/articulo/anda...)

Tela. Marinera no, más.

¿Entenderá algún día el Sr. Gallo que es al revés, que si no se sabe seguro si hay personas o no debajo, es una auténtica bestialidad que se meta pala y cemento?

¿Que lo civilizado es asegurarse primero de que no hay nadie debajo antes de construir?

¿Que, como he reflexionado más ampliamente en otro lugar, lo de “enterrar a los muertos” – sin construirles casas, ni parques o ninguna otra cosa encima – forma parte de la civilización más elemental ya desde las «siete Obras de la verdadera Misericordia» del antiguo Egipto?

No le faltó de nada al Sr. Gallo al sostener también que dicha protección brindarse además “a petición de los familiares de las víctimas” Una y otra vez el mismo argumento de la impunidad, y habrá que explicarlo a la ciudadanía cuantas veces haga falta: a los familiares de las víctimas de Franco no les compete asumir las responsabilidades y funciones del Estado en ningún caso.

Y el mismo rechazo por ese tipo de comportamientos desatinados, y que crean desatino, vaya para la alcaldesa socialista de Alfacar, la Sra. Fátima Gómez, que ni corta ni perezosa, aprovechó la insuficiente protección de aquel lugar para abrir las puertas a la edificación.

Porque, por si no lo sabían, el Ayuntamiento que ha permitido que se eche cemento sobre el posible emplazamiento de la fosa de Federico García Lorca no es del PP, como erróneamente hubiésemos podido pensar a la vista de lo sucedido en Málaga y en otros lugares en estos días, – aunque entre los ayuntamientos protagonistas, por cierto, también en el ayuntamiento de Cáceres donde la alcaldesa del PSOE, Dª María Carmen Heras Pablo, mantiene ya durante largo tiempo retirada la lápida con los fusilados de aquel cementerio (Cementerio de Cáceres: La lápida de los fusilados sigue desaparecida: http://armhex.blogspot.com/2010/07/...) –.

Qué va! En Alfacar es a un Ayuntamiento del PSOE al que le ha parecido que lo mejor que se podía hacer con el posible emplazamiento de la fosa clandestina de Federico García Lorca era construir encima una urbanización antes de estar completamente seguros de que ello no es así. Y ello en una Comunidad Autónoma del PSOE, la andaluza, la que según parece no le ha puesto objeción alguna al Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) del municipio que preveía hacer esto desde hace varios años, según declaraciones de la alcaldesa.

Y eso ya sería injustificable incluso antes de que el Sr. Gallo quisiese echar balones fuera con declaraciones inciertas como las suyas. Lo que ha provocado que tenga que enmendarle la plana su superior, el Consejero de Gobernación y Justicia, Sr. Luis Pizarro, que ya se ha encargado de decir que, por supuesto, que la Junta asumirá su responsabilidad de proteger… de proteger lo que quede “del resto” de la zona, al margen de la edificación ya desarrollada, le ha faltado decir…

No me digan que si no fuese porque se está poco menos que profanando lugares de enterramiento clandestino de víctimas brutalmente asesinadas – y brutalmente tratadas ahora también por Ayuntamiento de Alfacar y Junta de Andalucía –, si fuese otro el tema, no resultaría hasta entretenido seguir pendientes de las nuevas peripecias, declaraciones y contra declaraciones, del Sr. Juan Gallo, alto representante, como se ve, para la Memoria Histórica de la Junta de Andalucía, que resulta que al final sí que podía hacer algunas cosas al parecer sin tener que descargar sus responsabilidades en las familias de las víctimas, pero D. Juan no se acordaba…

¿Qué se puede decir ante todo ello?, ¿Cómo se ha podido construir en un lugar de la memoria como ese y en tales condiciones, encima de Federico García Lorca y todos ellos?.

Miguel Ángel Rodriguez Arias

Fuente y foto: La República.es


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