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05 noviembre 2010

Candombe: Cosa de todos


Pintura: "Candombe", de Fabián Rivero


Hace un año el candombe fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La denominación implica el desarrollo de acciones que permitan divulgar y proteger el bien común. Pasado un año las acciones comienzan a debatirse. Llegar a instituciones educativas es de las principales propuestas, además se busca promover e incentivar a los jóvenes y su relación con el candombe a través de concursos, cursos y financiación de proyectos.

Desde que la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró patrimonio de la humanidad al candombe no hubo grandes novedades en la generación de acciones que posibiliten la preservación del bien común. Justamente en eso radica la diferencia entre una danza o expresión típica y una manifestación patrimonial, en procurar la conservación con el paso del tiempo.

Aníbal Pintos, integrante de la Comisión Asesora de Candombe, la cual funciona desde hace un tiempo y desde la semana pasada en el ámbito de la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, participó ayer de los festejos por el primer aniversario del Candombe como Patrimonio de la Humanidad. En sus palabras destacó las metas que tiene la comisión y los intereses de sus integrantes. “Se formó una comisión que tiene el objetivo de hacer conocer y mantener en el tiempo los orígenes del candombe”, detalló Pintos. “Queremos que el candombe se conozca porque salvaguardarlo es mantenerlo en el tiempo y cuidar sus raíces”, agregó.

Cuando se habla de salvaguardar el patrimonio inmaterial, se hace referencia a asegurar la viabilidad generación tras generación de los diversos aspectos del candombe: la danza, el candombe canción, el desfile de Llamadas, las diversas manifestaciones y los instrumentos protagonistas: piano, chico y repique, entre otras cosas.

Para preservar sus raíces, la comisión propone difundir la manifestación cultural heredada de los afrodescendientes en la currícula educativa. Asimismo plantea la necesidad de la generación de fondos, llamados, concursos y cursos para incentivar y premiar a la comunidad candombera, principalmente a sus integrantes más jóvenes.

Candombe, a pesar de todo


En la celebración del aniversario, además de participar las autoridades del Ministerio de Educación y Cultura, el ministro Ricardo Ehrlich y la viceministra María Simon, concurrieron otros representantes de la Comisión Asesora de Candombe.

José Pedro Perico Gularte, quien contó la historia del candombe en el barrio Palermo, y Aquiles Pintos, responsable de compartir su experiencia de vida en el barrio Cordón, lograron emocionar a los visitantes.

Perico Gularte en su discurso fue más allá de la valoración del candombe, habló sobre los derechos ganados por la comunidad afro y lo difíciles que fueron las cosas en el pasado. “Es un honor estar de este lado de la mesa, agradezco en nombre de toda la comunidad negra llegar a este recinto y estar de este lado, cuando antes quizás estuviéramos en la puerta, o con un cepillo, o dando la bienvenida como porteros a alguna persona que viniera”, fueron las primeras palabras de Perico, las cuales se vieron sorprendidas por un aplauso general del auditorio.

“Es evidente que a través de todos estos años, los negros hemos transitado por un camino con más luz. Hemos tenido la oportunidad de tomar el libro, tomar el lápiz, a que nos digan señor como antes nos obligaban a nosotros a decirlo a otras personas con las que hoy compartimos la misma mesa. Esto lo digo lleno de orgullo porque recién a los 71 años que yo tengo veo con claridad que hemos avanzado muchísimo pero falta mucho aún”, añadió.

Aquiles Pintos recordó con emoción los tiempos de pobreza, en que salían desde el conventillo Cordón de ronda por otros conventillos con un tambor prestado y con latas de aceite que hacían sonar como tamboriles. Aguantando el llanto rememoró aquella Navidad en que se animaron a ir a Barrio Sur y Palermo, cosa que no habían hecho antes por temor a no estar a la altura de las circunstancias, y sin embargo, para su sorpresa fueron bienvenidos por los candomberos y por toda la comunidad, y elogiados por su desempeño.

En el discurso de Waldemar Silva, el cuarto integrante de la Comisión, que habló en representación de la comunidad del Barrio Sur, estuvo muy presente el cierre de los conventillos que hicieron historia puesto que estos dieron vida al candombe tal cual lo conocemos hoy. Expresó que las acciones que realicen en el futuro permitirán reivindicar las destrucciones del pasado y mantener la memoria viva.

Al finalizar el encuentro las distintas partes quedaron comprometidas a seguir trabajando en la elaboración de estrategias y propuestas para preservar la expresión patrimonial. Si el compromiso existe la celebración del próximo aniversario tendrá más fuerza y posiblemente más emoción.

Genoveva Malcuori

Fuente: La Diaria


22 setiembre 2010

Ángela Davis sigue en la brecha y huye de ser una leyenda




"Las mujeres han luchado contra la violencia doméstica y sexual, han logrado leyes a nivel nacional importantes, pero pese a ello estas violencias no han disminuido, son una pandemia en el mundo entero", afirmó, en conferencia de prensa, Ángela Davis, la veterana luchadora estadounidense de los derechos de los afroamericanos, quien visitó Bogotá del 13 al 17 de septiembre.

Ya no luce su peinado "afro", que la hizo tan reconocible, pero sí mantiene su ensortijada melena, que se bambolea a su paso decidido, o cuando acentúa con su cabeza sus afirmaciones contra el sistema carcelario, el racismo o el machismo.

Su sonrisa y facilidad de palabra siguen acompañado sus conferencias, tanto en la Universidad de California, donde es profesora de filosofía, como en las charlas que brinda en el exterior, como las que ofreció en la Universidad Nacional de Colombia, por invitación de la Escuela de Estudios de Género de esta institución.

La líder de los años sesenta en la lucha contra el racismo en Estados Unidos, alumna del filósofo Herbert Marcuse, miembro del Partido Comunista, de las Panteras Negras y perseguida por el FBI en aquellos años, hoy sigue activa lo mismo en la cátedra que en las luchas civiles.

Mujeres y feminismos

El feminismo se ha percibido como un movimiento de las mujeres blancas. Pero Davis, en su libro Women, race and class (Mujeres, raza y clase, 1981) sostiene que éste tiene sus raíces en las luchas de las mujeres de la clase trabajadora y afro-americana, y no sólo en las de la clase media y blancas.

"En los procesos de llevar la industrialización del Norte al Sur, las mujeres son las trabajadoras de la línea de ensamble global. Así que no podemos visualizar un futuro de igualdad de género o de razas, sin una lucha contra el capitalismo", aseguró Davis a sus 66 años de edad.

Ella prefiere hablar más del contexto feminista, que del movimiento feminista. De hecho, se refiere a éste como una aproximación estratégica. "Independientemente de que una mujer o un hombre se reconozcan como feministas, lo importante es que actúen desde una perspectiva feminista; es decir, que generen estrategias para abocar diferentes luchas y reúnan mucha gente", explicó Davis.

"Una contribución del ’Black Feminism’ fue pensar conjuntamente sobre temas que antes se pensaban separados. Hay que juntar luchas. Por ejemplo, las de los indígenas con las de los afro-descendientes. Eso es una estrategia feminista", acotó la activista y docente.

El racismo está vigente

Según el punto de vista de Davis, el racismo se ha transformado, pero no ha desaparecido, pese a que la presidencia de Estados Unidos esté en manos de un afroamericano.

"Es que pensamos que ya hicimos la tarea de llevar a (Barack) Obama a la presidencia y nos volcamos a la vida cotidiana, cuando ahora es el momento en que más debemos actuar para hacer presión por cosas como el retiro total de las tropas estadounidenses en Afganistán", afirmó categórica la activista.

Para Davis, el racismo está profundamente arraigado en las diferentes esferas sociales. Un ejemplo de ello, dice, es que la mayoría de la población estudiantil es blanca, mientras que la mayor parte de la carcelaria es negra.

"El racismo primero se manifiesta en las actitudes de las personas, pero más profundamente está inserto en las estructuras económicas, sociales y políticas. Por eso necesitamos un movimiento fuerte que luche por salud y educación gratuita para todos, áreas donde el racismo es fuerte", propuso Davis.

Por la abolición de las cárceles

Iniciando la década de los setenta, Davis se interesó en el mejoramiento de las condiciones de los prisioneros, lo que la llevó a ser involucrada en el asesinato de Los Hermanos de La Soledad. Como se recordará, en 1973, Nolen, un afroamericano miembro de las Panteras Negras, y otros dos prisioneros fueron asesinados por un guardia de la cárcel La Soledad, en Estados Unidos.

Posteriormente, George Jackson, amigo y copartidario de Nolen, fue muerto por un carcelero en la prisión San Quintín. Según la versión oficial, Jackson intentaba fugarse y tenía una pistola. Davis fue acusada de introducir dicha arma al centro de reclusión, fue puesta en la lista "de los más buscados" del FBI, luego arrestada y más tarde exonerada de cargos.

Estos hechos despertaron en ella el cuestionamiento del sistema carcelario, que desde hace una década buscaba eliminar mediante el movimiento abolicionista. "Le apuntamos a pensar no en cómo castigar la violencia, sino en cómo terminar con el sistema que produce violencia", puntualizó Davis.

Su participación en los movimientos sociales y su defensa de los derechos civiles fue reconocida en 2006, cuando recibió el premio Thomas Merton, un galardón otorgado a las personas que contribuyen con la paz.

Ángela Castellanos Aranguren

Fuente: AmecoPress


06 noviembre 2008

Paul Robeson: perseguido luchador afroamericano





Hijo de un esclavo fugitivo que se convirtió en predicador protestante y logró licenciarse en la universidad de Lincoln. Su madre provenía de una familia de cuáqueros que luchó por la abolición de la esclavitud. Paul Robeson llegó al mundo un 9 de abril de 1898 y creció en un período de segregación, linchamientos y abierto racismo.

En 1910 la familia se trasladó a Somerville, Nueva Jersey, donde Robeson se graduó. Fue jugador de rugby, béisbol y baloncesto en la Universidad de Rutgers, Nueva Jersey. Era el tercer estudiante negro en la historia de esta Universidad.

De no haber sido por su condición de persona negra, Robeson hubiese constituido el prototipo heroico de la sociedad norteamericana de su época. El estigma era tan grande que llegó al punto de que las demás universidades americanas, en general, se negaban a desarrollar competencias con la de la Universidad de Rutgers, debido a que en su nómina tenía a un jugador negro.

A su ingreso en el Colegio de Abogados de Princeton, una mecanógrafa blanca rechazó escribir al dictado de un abogado negro, y esto le hizo desistir de ser abogado. Es entonces que se vuelca a sus pasiones infantiles: la actuación y el canto.

En 1925 vivió en Gran Bretaña donde tomó conciencia política. Dirigió las primeras campañas en favor de los derechos de los afroamericanos. Cantó blues, canciones contra la explotación y la esclavitud, himnos de los presidiarios, de los remeros del Volga, de los maquis, de las Brigadas Internacionales de la Guerra Civil Española, marchas rusas de los obreros y fragmentos del Porgy and Bess de George Gershwin, y su pieza emblemática Old Man River. También tradujo el Himno de la Unión Soviética al inglés en 1943. Cantó el poema al dirigente sindical asesinado Joe Hill “I dream i saw Joe Hill last night”, canción que más tarde se hizo famosa en la voz de Joan Baez.

Entre los años 20 y 50 fue uno de los cantantes más famosos de su tiempo y sus conciertos recorrieron los escenarios de Viena, Praga, Budapest, Berlín, Paris, Amsterdam, Londres, Moscú, Nueva York, y Nairobi. Intervino como actor en 11 películas. Fue protagonista en el Otelo de Shakespeare, el musical Showboat y en películas como Jericho y Proud Valley.

A partir de la llegada del nacional-socialismo a Alemania en 1933, Robeson se convirtió en un activo opositor a esta ideología. Participó en la Guerra Civil Española dentro la Brigada Lincoln, compuesta por voluntarios antifascistas estadounidenses. En un mitin antifascista contra el levantamiento de Francisco Franco contra la República en 1936, Robeson dijo: "El artista debe tomar partido. Debe elegir luchar por la libertad o por la esclavitud. Yo he elegido. No tenía otra alternativa".

Hombre de amplia cultura, conocedor de más de 20 idiomas, africanista y comunista, a quien en 1952 la Unión Soviética le concediera el Premio Stalin de la Paz.

Su voz habló en favor de la independencia, la paz y la igualdad de las personas. Fue amigo del cinesta soviético Eisenstein, del líder indio Nehru, del padre de la independencia de Kenia Jomo Kenyatta y de la anarquista Emma Goldman. Aclamado por Ernest Hemingway, James Joyce y por Pablo Neruda, que escribió un poema en su honor en su Canto General. Con Albert Einstein, otro de sus grandes amigos, trabajó por la paz mundial y contra el imperialismo.

Su nombre fué incluido en la lista negra elaborada por el senador fascista MacCarthy. En junio de 1948 fué citado ante la Comisión de Actividades Antinorteamericanas de la Cámara de Representantes, entonces dedicada al exámen de un proyecto de ley sobre "represión de las actividades comunistas" que habían elaborado los legisladores M. Mundt y Nixon. El aclamado artista no se limitó a negarse a declarar si estaba o no afiliado al Partido Comunista. Ante la escandalizada comisión, dijo: "Algunos de los miembros del Partido Comunista han realizado una labor magnífica en Estados Unidos. Diecinueve personalidades norteamericanas han ido a la cárcel por negarse a contestar esa pregunta; si es necesario, me uniré a ellos". Durante un interrogatorio ante el Senado, cuando le preguntaron por qué no se quedaba en la Unión Soviética, contestó: "Porque mi padre era un esclavo, y mi gente murió para construir este país, y voy a permanecer aquí y a tener una parte de él, exactamente igual que Usted. Y ningún fascista importado me sacará de él. ¿Se entera?" Sin embargo, el Comité de Actividades Anti-Americanas acabó declarando que Robeson había intentado construir un estado soviético en el sur americano y le privó de su pasaporte. Cuando sus abogados se interesaron por las razones, les informaron que «sus críticas frecuentes al trato que reciben los negros en los Estados Unidos no deberían airearse en países extranjeros».

Robeson fué censurado más que ningún otro músico norteamericano. 80 de sus conciertos fueron cancelados y, en 1949, dos de sus conciertos en Peekskill, Nueva York, fueron atacados por bandas fascistas con la complicidad de la policía. En esa ocasión, Robeson declaró: "Voy a cantar donde quiera que la gente quiera que cante... y no me asustan las cruces que arden (en alusión al Ku Klux Klan), ni en Peekskill ni en cualquier otro lugar".

El imperio no podía tolerar su arte y su ideología y decidió eliminarlo, como han hecho con Malcolm X, Martin Luther King y tantos otros líderes negros u obreros socialistas, anarquistas y comunistas. En 1947 manipularon su rueda izquierda y casi murió en un choque de automóviles. En 1961 asistió a una fiesta en Moscú donde había acudido a dar conciertos y conferencias, en la que había disidentes anticomunistas pagos por la CIA y su hijo cree que le suministraron un alucinógeno sintético llamado BZ. La CIA quería impedir que Robeson acudiese a Cuba a apoyar la triunfante revolución. Paul sufrió alucinaciones e intentó suicidarse cortándose las venas.

Atacado, vilipendiado y linchado por la prensa norteamericana, trataron de reducirle al silencio, y en sus últimos años lograron arrinconarlo y marginarlo. Murió en Filadelfia el 23 de enero de 1976.