
Por si cabía alguna duda, la Comunidad Europea se ha plegado al secreto bancario en contra de la transparencia política, defendiendo la más que segura evasión de capitales e impuestos, protagonizados por más de dos mil personas pertenecientes a profesiones que van desde la militancia en la sociedad multimillonaria, a la canción, el cine, la banca y la pintura.
La Unión Europea no va a permitir que el banco de datos proporcionado por el ex banquero suizo Rudolf Elmer, tenga espacio abierto en la prensa mundial. Al contrario de lo que se exigiría en un estado de derecho, el organismo desarrolla actualmente medidas para impedir que se revele esa lista con los datos de los titulares de esas cuentas secretas. Un nuevo escándalo que deja al sistema democrático a la altura de lo requerido en una Mafia o Camorra que se precie de tal.
Elmer dirigió en el pasado la oficina de la Banca Julius Baer, en las islas Caimán, hasta que fue despedido en el 2002. Ahora deberá comparecer ante un tribunal por quebrantar el secreto bancario, lo que puede acarrearle años de cárcel, como a Julian Assange en caso de que prosperasen los autos en los que se acusa de presuntos delitos sexuales, colocados como entramado para encerrarle en prisión por la publicación de miles de documentos, que demuestran la vesania, corrupción y terrorismo de estado que protegen los gobiernos de USA y la Europa comunitaria, en su cacareada guerra contra el terrorismo, de origen tan sospechoso como las actividades de Felipe González durante su mandato como presidente español.
Elmer, que trabajó en aquella entidad durante ocho años, dijo: "Sé cómo funciona el sistema... Es dañino... Hay que educar a nuestra sociedad". Igualmente, declaró a la agencia Reuters que esperaba que su comparecencia en la rueda de prensa, llamara la atención sobre los abusos financieros amparados en el extranjero, proporcionando a WikiLeaks un nuevo mecanismo para que otros informantes den a conocer sus historias. "Rudolf es claramente un informante de buena fe (...) Tenemos de algún modo el deber de apoyarle en este asunto", declaró Assange, que se halla de momento en libertad bajo fianza en el Reino Unido, tratando de evitar ser extraditado a Suecia.
WikiLeaks examinará los datos antes de publicarlos. La propia organización, algunos medios de comunicación de probada honestidad (entre los que no figuran El País, Tele-5, El Mundo o la BBC) y otros socios que protejan las fuentes, serán los encargados de hacer el análisis de este proceso que llevará al menos dos semanas. Sin embargo, la verdad no interesa ni a los jueces europeos, ni Rubalcaba, ni a Berlusconi, ni al Rey de Suecia.
Basándose en el nuevo derecho de veto que les confiere el Tratado de Lisboa, los eurodiputados han bloqueado por una abrumadora mayoría el acuerdo firmado a finales de noviembre por los Ministros del Interior de la Unión, siguiendo las recomendaciones formuladas la semana pasada por la Comisión de Libertades Civiles de los USA, que había denunciado el texto, basándose en que estas revelaciones serán de una gran utilidad para el terrorismo internacional.
Una vez más, la verdad es amordazada en nombre de la privacidad e impunidad con la que los multimillonarios cometen sus delitos. Una vez más, los gobiernos de Europa quedan al desnudo en todo su oprobio y servilismo hacia quienes son culpables de la crisis económica, cultural, ética y mediática que asola el mundo.
No se salva ni una república, ni una monarquía, ni una democracia. La impostura es tal, que millones de ciudadanos podrían estar decididos a pasar a la desobediencia civil, a la lucha armada, como única solución a esta infame situación.
Carlos TenaFuente: Rebelión

Sí para algunos, no para otros, quién sabe para muchos. Este tema deriva, con presunción jurídica, de la voluntad de juzgar a Assange en EE.UU. que la Casa Blanca y varios congresistas no ocultan. Si el australiano es periodista y su difusión de documentos por Wikileaks es similar a la de cualquier periódico o agencia noticiosa, la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense impide que lo procesen: prohíbe expresamente la promulgación de toda ley que inhiba el ejercicio de la libertad de prensa. Hay que buscar otro camino legal o con visos de legalidad.
El Comité Judicial de la Cámara de Representantes comenzó a explorar el asunto el jueves que pasó. Una de las alternativas examinadas en esta primera audiencia, a la que fueron citados siete fiscales, abogados y peritos, fue la aplicación de la Ley de Espionaje aprobada en 1917, cuando EE.UU. decidió participar en la Gran Guerra del ’14-’18 y la histeria belicista guiaba los pasos de gobierno y Parlamento. Raras veces surtió efecto, en ocasiones ninguno. El senador independiente Joe Lieberman y dos colegas republicanos presentaron un proyecto de ley que califica de ilegal la difusión de informaciones clasificadas y que permitiría, si se aprueba, echarle el guante al fundador de Wikileaks. Se escucharon opiniones contrarias en la audiencia.
Geoffrey Stone, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chicago, tachó de inconstitucional el proyecto de los tres senadores: aplicarlo a ciudadanos particulares que no son funcionarios del gobierno violaría la Primera Enmienda, aseveró. Ralph Nader, el repetido candidato a la presidencia por el Partido Verde, centró el problema en “la abismante falta de seguridad” que el gobierno muestra en el manejo de documentos delicados y subrayó: “La supresión de información ha provocado más pérdidas de vidas, verdadera amenaza a la seguridad estadounidense, y demás consecuencias que se atribuyen ahora a Wikileaks y a Julian Assange” (www.talkradio.com, 16/12/10).
Para el presidente del Comité Judicial, el representante demócrata John Conyers, no hay nada que punir: “EE.UU. se ha basado en la idea de que la libertad de expresión es sacrosanta –declaró–. No hay duda de que Wikileaks es muy impopular en estos momentos, pero ser impopular no es un delito y publicar informaciones agresivas tampoco. Me incomodan mucho los llamados insistentes de políticos, periodistas y otros presuntos expertos que demandan un proceso penal o medidas extremas” (http://www.rawstory.com/, 16/12/10).
William Keller, director ejecutivo del New York Times –uno de los cinco diarios que difunden los documentos filtrados–, tomó distancia: “No creo que (Wikileaks) sea la organización informativa de mi gusto, pero ha evolucionado. A lo largo de esta experiencia hemos considerado que Julian Assange y su alegre banda de provocadores y hackers son una fuente. No diría que pura y simple porque, como sabe todo periodista o director, las fuentes rara vez son puras y simples” (blogs.forbes.com, 16/12/10). Agregó que lo perturbaría que el gobierno intentara procesar a Assange aplicando la Ley de Espionaje: “Dejando a un lado lo legal, eso me enviaría una señal de alarma... es una ley que se presta a los abusos”.
Kenneth L. Wainstein, socio de la firma internacional de abogados O’Melveny & Myers, sugirió en la audiencia que Wikileaks es un medio “fundamentalmente diferente” de otros porque se limita a recoger y difundir información sin la supervisión editorial que rige en las publicaciones tradicionales. Para Thomas S. Blanton, director del Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington, “se aproxima cada vez más a una organización mediática”. Entonces, Assange ¿es periodista o no?
Abbe Lowell, abogado y miembro de la firma McDermott, Will & Emery, señaló que la respuesta a esa pregunta es un terreno resbaladizo desde el punto de vista legal que podría introducir fiscalizaciones ajenas en el proceso editorial. “En la historia de EE.UU., el reunir información y difundirla es periodismo clásico”, afirmó. No solamente allí.
Los objetivos de la Ley de Espionaje fueron los opositores a la entrada de EE.UU. en la guerra y sirvió para destruir al joven Partido Socialista. El senador demócrata Kenneth McKellar lo dijo con claridad cuando el proyecto se presentó ante el Congreso en 1917: “Si no logramos que la gente entre en razón para que sea leal, llegó el momento de obligarla a ser leal”. El representante republicano William Green fue más lejos: “No hay medida lo suficientemente severa para exterminar a esa canalla perniciosa”. No faltan personalidades norteamericanas que hoy piden el asesinato de Assange. A los 93 años de la promulgación de la Ley de Espionaje, poco ha cambiado la clase política de EE.UU.
Juan GelmanFuente: Página 12
Foto: AFPEl Tribunal de Apelaciones de Inglaterra permitió la liberación de Julian Assange bajo fianza, afirma hoy The Guardian.Al portavoz de Wikileaks lo quieren interrogar en Suecia por supuestos delitos sexuales.El juez Duncan Ouseley coincidió con la decisión del tribunal de primera instancia que había otorgado fianza a Assange esta semana, bajo condiciones estrictas: 200 000 libra esterlinas como depósito, en efectivo, con una garantía de 40 000 libras esterlinas, más condiciones estrictas sobre su movimiento.
Assange se presentó en Corte con un traje oscuro para escuchar la decisión del juez Ouseley frente a la apelación presentada por la Fiscalía inglesa a nombre de Suecia.
Había indicios de que la decisión podía ser a favor cuando Ouseley dijo: “La manera en que la Fiscalía sueca ha manejado este caso le daría al señor Assange razón para pensar que sería absuelto en este juicio”, aludiendo a irregularidades en el proceso y en los raros cargos.
Mark Stephens, uno de los abogados de Assange dijo que ya tenían recaudados los fondos para la fianza, y que el dinero estaba en el sistema bancario. La fianza proviene de los que apoyan a Assange.
La decisión le impone a Asssange que debe mantenerse en una casa en Suffolk, propiedad de Vaughn Smith; tiene que reportarse diariamente a la polcía y portar un brazalete electrónico.
Foto: GettyStephens también protestó por las condiciones en que tienen preso al fundador de Wikileaks, describiéndolas como victorianas.
Assange está confinado en solitario, solo puede salir de su cárcel una hora al día y su correo es severamente censurado.
El fundador de Wikileaks y sus abogados temen que el verdadero propósito de la solicitud de extradición a Suecia y del afán de mantenerlo preso, por parte de la Fiscalía británica, es para darle tiempo a los Estados Unidos, que intenta llevarlo a los tribunales por espionaje.
The New York Times reporta que los fiscales estadounidenses preparan evidencia contra Assange que mostraría que él conspiró con el soldado Bradley Manning para filtrar los documentos clasificados del Departamento de Estado.
Fuente: CubaDebate

Julian Assange, un hombre que hace varios meses muy pocos conocían en el mundo, está demostrando que el más poderoso imperio que ha existido en la historia podía ser desafiado.
El audaz desafío no provenía de una superpotencia rival; de un Estado con más de cien armas nucleares; de un país con cientos de millones de habitantes; de un grupo de naciones con enormes recursos naturales, de los cuales Estados Unidos no podía prescindir; o de una doctrina revolucionaria capaz de estremecer hasta los cimientos al imperio que se basa en el saqueo y la explotación del mundo.
Era solo una persona que apenas se había oído mencionar en los medios de prensa. Aunque es ya famoso, poco se conoce de él, excepto la muy publicitada imputación de relaciones amorosas con dos damas, sin la debida precaución en los tiempos del VIH. No se ha escrito todavía un libro sobre su origen, su educación, o sus ideas filosóficas y políticas.
No se conocen, incluso, las motivaciones que lo condujeron al contundente golpe que propinó al imperio. Solo se sabe que moralmente lo ha puesto de rodillas.
La agencia de noticias AFP informó hoy que el “creador de Wikileaks seguirá en prisión pese a obtener libertad bajo fianza [...] pero deberá permanecer entre rejas hasta que se resuelva la apelación presentada por Suecia, país que reclama su extradición por presuntos delitos sexuales.”
“…la abogada que representa al Estado sueco, [...] anunció su intención de apelar la decisión de liberarlo.”
“…el juez Riddle estableció como condiciones el pago de una fianza de 380.000 dólares, el uso de un brazalete electrónico y el cumplimiento de un toque de queda.”
El propio despacho informó que en caso de ser liberado “…deberá residir en una propiedad de Vaughan Smith, su amigo y presidente del Frontline Club, el club de periodistas de Londres donde Wikileaks tiene establecido desde hace semanas su cuartel general…”
Assange declaró: “‘Mis convicciones no vacilan. Me mantengo fiel a los ideales que he expresado. Si algo ha hecho este proceso, ha sido aumentar mi determinación de que estos son verdaderos y correctos’…”
El valiente y brillante cineasta norteamericano Michael Moore declaró que ha ofrecido a Wikileaks su página web, sus servidores, sus nombres de dominio y todo lo que pueda proporcionarle para “…’mantener Wikileaks vivo y próspero mientras sigue trabajando para exponer crímenes que se tramaron en secreto y se cometieron en nuestro nombre y con nuestros dólares destinados a impuestos’…”
Assange, afirmó Moore, “está sufriendo ‘un ataque tan despiadado’ [...] ‘porque ha avergonzado a quienes han ocultado la verdad’.”
“…’independientemente de que Assange sea culpable o inocente [...] tiene derecho a que se pague su fianza y a defenderse’. [...] ‘me he unido -por ello- a los cineastas Ken Loach y John Pilger y a la escritora Jemima Jan y he ofrecido dinero para la fianza’.”
La contribución de Moore se elevó a 20 mil dólares.
El barraje del gobierno norteamericano contra Wikileaks ha sido tan brutal que, según sondeos de ABC News/Washington Post, dos de cada tres estadounidenses quieren llevar a Assange ante los tribunales de Estados Unidos por haber divulgado los documentos. Nadie se ha atrevido, en cambio, a impugnar las verdades que contienen.
No se conocen detalles del plan elaborado por los estrategas de Wikileaks. Se sabe que Assange distribuyó un volumen importante de comunicaciones a cinco grandes transnacionales de la información, que en este momento poseen el monopolio de muchas noticias, algunas de ellas tan extremadamente mercenarias, reaccionarias y pro fascistas como la española PRISA y la alemana Der Spiegel, que las están utilizando para atacar a los países más revolucionarios.
La opinión mundial seguirá de cerca todo lo que ocurra en torno a Wikileaks.
Sobre el gobierno derechista sueco y la mafia guerrerista de la OTAN, que tanto gustan de invocar la libertad de prensa y los derechos humanos, caerá la responsabilidad de que se pueda conocer o no la verdad sobre la cínica política de Estados Unidos y sus aliados.
Las ideas pueden ser más poderosas que las armas nucleares.
Fidel Castro RuzDiciembre 14 de 2010
9 y 34 p.m.
Fuente: CubaDebate

Se explica la saña con que la Casa Blanca persigue a Wikileaks: las amenidades han quedado atrás y ahora sirve el primer plato. Y no se crea que el paquete de chismes, groseros o divertidos, ha dejado de causar impacto. Trascendió que Obama proyecta cambiar personal de las embajadas que produjeron más irritación a diferentes gobiernos. El Departamento de Estado, el Pentágono y la CIA han comenzado a estudiar los reemplazos necesarios.
Esta reorganización no se produce porque el mandatario norteamericano haya asumido la responsabilidad de lo ocurrido: “Tendremos que sacar a alguna de la mejor gente –manifestó un alto funcionario de seguridad nacional– porque teme que no le devolverán la confianza en los países en los que sirven” (
www.thedailybeast.com, 4/12/10). Se adelanta que muy probablemente cambiará de destino Gene Cretz, el embajador en Libia que destacó, tal vez con envidia, la voluptuosidad de la enfermera ucraniana y rubia que acompaña a Khadafi cuando viaja. Tayyip Erdogan, primer ministro de Turquía, amenazó con querellar a Eric Edelman, ex embajador de EE.UU. en Ankara, que en el 2004 afirmó que el premier escondía una fortuna en bancos suizos. El Departamento de Estado está aprendiendo que en diplomacia hay detalles que es mejor no precisar.
El primer plato de Wikileaks, después de las entradas, es sin duda fuerte. Devela los planes secretos de la OTAN para instalar nueve divisiones de tropas de combate estadounidenses, británicas, alemanas y polacas en los tres estados bálticos y un elenco de puertos de Alemania y el norte de Polonia que recibirán fuerzas navales de asalto y buques de guerra de EE.UU. y Gran Bretaña “en la eventualidad de una agresión armada (de Rusia) contra Polonia” (
www.guardian.co.uk, 6/12/10). Una agresión muy improbable. Más bien parece un fortalecimiento del cerco en torno a Rusia.
Otras salsas: Brasil tiene una sed “insaciable” de armamento y colabora secretamente con EE.UU. en la lucha contra presuntos terroristas de San Pablo y la Triple Frontera: “con paranoia”, porque no quiere que se sepa. El Líbano está dispuesto a que Israel lo invada, con ciertas condiciones. El Departamento de Estado se siente frustrado porque hay multimillonarios sauditas que financian a los talibán y Al Qaida. Corea le proporciona misiles a Irán y Siria. Se estableció una lista de instalaciones en los cinco continentes que EE.UU. estima vitales para su seguridad nacional. En una palabra: los documentos filtrados pintan el paisaje del nuevo desorden mundial.
Un capítulo aparte es el cable de fecha 15 de mayo de 2009 que la embajada estadounidense en Tel Aviv envió al departamento que dirige Hillary Clinton. Se titula “¿Israel, tierra prometida del crimen organizado?”. Señala que tres figuras prominentes involucradas con el crimen organizado solicitaron y obtuvieron sendas visas para participar en una “convención relacionada con la seguridad” en Las Vegas. Zvika Ben Shabat, uno de los tres, es presidente de la H.A.Sh Security Group (
www.mokedhash.co.il), una compañía que se dedica –precisa el cable– “al desarrollo de tecnologías y ya está presente en muchos mercados del mundo, entre ellos, Dinamarca, Bruselas, Italia, Nueva York, Singapur, Sudáfrica, Kenya, Nigeria, Sri Lanka y más. Ofrece tecnologías de seguridad para identificar y vigilar teléfonos celulares, vehículos, estructuras, computadoras, infraestructura y tecnologías WIFI”. Para espiar, pues.
El presidente del sector Seguridad de la H.A.Sh es el mayor general (R) Dan Ronen, ex encargado de coordinar el servicio de seguridad nacional y el ejército israelí “en la batalla contra el terrorismo” (
www.stop-convention.com), y su empresa opera en casi todo EE.UU. en aeropuertos y dependencias gubernamentales. ¿El título del cable del embajador de EE.UU. en Israel tendría una respuesta afirmativa? La actividad de esta mafia fue investigada por Carl Cameron, periodista de Fox News, hace años ya: el 17 de diciembre de 2001 informó que “el crimen organizado israelí presuntamente actúa en Nueva York, Miami, Las Vegas, Canadá, Israel y Egipto. Se alega que trafica cocaína y éxtasis... según documentos clasificados que obtuvo Fox News, vigilan los teléfonos celulares, bípers y hasta los teléfonos de las casas de los policías. (
www.informationclearinghouse.inf).
La posibilidad de cerrarle la boca a Wikileaks es cada vez más tenue. Assange está detenido, el sitio fue bloqueado y vuelto a bloquear, Amazon lo expulsó de su hospedaje, PayPal le canceló el servicio y un banco suizo le congeló la cuenta. Pero cuando se escriben estas líneas más de mil sitios en todo el mundo facilitaban el acceso a los documentos filtrados (
www.guardian.co.uk, 51210). El diario libanés Al Akhbar ha publicado 183 cables de ocho embajadas estadounidenses en Medio Oriente y el norte de Africa que no dieron a conocer los cinco diarios que publican las filtraciones de Wikileaks. ¿Documentos que Assange adelantó previendo más presiones del Departamento de Estado que impedirían su publicación? Al parecer, el plato fuerte no se ha servido todavía.
Juan GelmanFuente: Página 12

¿Es realmente Wikileaks una fuente de información seria o es una burda lavadora de cara imperial? ¿Es Julián Assange un informante o es un agente con una misión definida? ¿Están siendo Wikileaks y Assange utilizados en su buena fe o son una “herramienta barata”
(1) de una potencia mundial?.
Desde que el portal Wikileaks “filtró” el 27 de Julio de 2007 el video "Collateral Murder"
(2), -gracias al soldado Bradley Manning- en el que desde un helicóptero de los invasores a Irak asesinaban a 12 civiles (entre ellos dos niños y dos periodistas de la agencia Reuters), los medios de comunicación internacional corrimos a hacer el despliegue que la noticia ameritaba aunque el mundo ya sabía que ocurría muy a menudo. Julian Assange, director del portal Wikileaks, hablaba de “la mentalidad de video juego”
(3) de los soldados invasores que disparaban a diestra y siniestra contra objetivos civiles que no representaban una amenaza. Obviamente el video era cruel evidencia que mostraba ante el mundo la masacre de un pueblo inerme cuyo pecado era estar asentado en un territorio rico en petróleo. Las imágenes del video ocuparon por varias semanas los titulares de todos los medios de comunicación del orbe. Yo mismo le dediqué un segmento de mi columna “Notas de ANNCOL”
(4) de abril. En ese momento me dije: “por fin un abanderado del periodismo independiente aparecía en escena con semejante plato para desenmascarar las atrocidades de una de las aventuras bélicas de un imperio delirante y sus aliados”.
De tiempo atrás, Michael Moore
(5), publicaba en su página web cartas y fotografías que soldados apostados en Irak (y luego en Afganistán) le enviaban. Parte de ese material le sirvió para producir el documental Fahrenheit 9/11 en el 2004. Pero también le sirvió al Pentágono para poner controles estrictos en la correspondencia, correos electrónicos y uso de videos por aquello de “la Seguridad Nacional”
(6).
En julio 25 de 2010, otra vez Wikileaks sorprendía al mundo con el “Afghan War Diary”, la filtración más grande de documentos de guerra desde “los Papeles del Pentágono” hecha por Daniel Ellsberg
(7) sobre los pormenores de la invasión a Vietnam.
Aquí es bueno detenernos: Si ponemos en una balanza lo que representaron los documentos filtrados por Ellsberg frente a los de Wikileaks, los segundos quedan en deuda. Es decir, no aportan nada diferente a lo ya conocido y denunciado por organizaciones humanitarias, medios independientes y hasta por las mismas cartas publicadas por Moore. Lo que llama la atención es que otra vez
(8) el impenetrable Pentágono, tal vez el sitio más inexpugnable en la tierra, vuelve a fallar en sus controles internos. Pueden ver la marca de los zapatos de un objetivo militar desde un satélite a miles de kilómetros de la tierra; pueden escuchar y decodificar comunicaciones desde un cómodo sillón en Virginia; pueden bloquear y desbloquear páginas web enteras por meses; pero no pueden impedir que “documentos secretos” salgan a la luz pública con enorme facilidad. De verdad que a simple vista uno no cae en cuenta y se deja llevar como cordero al punto de aplaudir la “filtración”. Pero al momento de valorar la información filtrada quedamos desilusionados.
Hay un hecho que quiero resaltar antes de entrar en el tópico de las recientes “filtraciones diplomáticas” de Wikileaks, y es la forma del cómo se establecen “verdades” en los medios de comunicación, en las aulas de clase, en las conferencias internacionales.
Cuando la gran depresión de 1929 en los Estados Unidos, de los pocos puestos que se conservaron fueron los de maestros y bibliotecarios. Esto no era gratuito. La educación era parte vital del proceso de reactivación económica y para ello había que cambiar metodologías de estudio, programas académicos y evitar que la corriente conservadora religiosa nublara las mentes para aceptar el cambio.
Sin embargo, durante las dos últimas décadas el sistema educativo en los Estados Unidos viene en franco deterioro no sólo por la arremetida de sectores ultraconservadores que promueven su agenda estrecha, sino también por falta de contenido. Así lo han sostenido personajes como Michael Moore, Noam Chomsky, Gore Vidal y los fallecidos Howard Zinn y George Carlin.
(9)Durante la presente “crisis” fue diferente. Los primeros puestos sacrificados fueron precisamente el de los maestros y bibliotecarios, sumado al recorte presupuestal para la educación pública y el incremento desmesurado de los costos para los estudiantes. Lo curioso es que los maestros despedidos fueron las mentes más liberales, demócratas e independientes en el pensamiento. Los más conservadores se preservaron en sus puestos, como bien lo denunció Charles Ferguson en su documental “Inside Job”
(10). Las políticas económicas de “reactivación” son dictadas por quienes fueron responsables de la crisis y respaldadas por las fichas estratégicamente repartidas en los espacios académicos, medios de comunicación y centros de pensamiento (“Think Tanks”). Estos son, por ejemplo, quienes abogan por recortes a los salarios, eliminación de beneficios sociales, recorte de impuestos a los más ricos y plenas garantías presupuestarias para el Complejo Industrial Militar. Esta vez la corriente ultraconservadora religiosa, el Partido del Té, pretende recoger el descontento general, igual como ocurrió en Alemania durante 1932 cuando Hitler ganaba las elecciones para luego tomar el poder en 1933. Por simple teoría económica el círculo vicioso se cierra si se debilita el consumo pues pierden también las empresas debido a que no venden y si no venden, entonces despiden trabajadores.
Otra forma de crear “verdades” es el acceso a la “información privilegiada” para destruir la reputación de las personas (“Character Assassination”). Por ejemplo, cuando las denuncias de Thierry Meyssan en “la Gran Mentira” se diseminó por todo el mundo la descalificación como “el francés teórico de la conspiración Thierry Meyssan”.
(11)Recordemos cómo a Rigoberta Menchú la calificaron de mentirosa y la gran respuesta de nuestro Eduardo Galeano
(12):
“Desde los Estados Unidos, faltaba más, se ha desatado esta nueva guerra química de intoxicación masiva.”
La cosa empezó cuando un antropólogo norteamericano consagró 10 años de su vida a la investigación de las contradicciones de Rigoberta y la responsabilidad de la guerrilla en la represión que los indígenas han sufrido. «Vino a Guatemala, a estudiarnos como si fuéramos insectos», comenta el escritor Dante Liano: «En su libro invoca testigos y archivos. ¿Qué archivos hay sobre la guerra reciente? ¿Le abrió sus archivos el ejército?». Hace poco tiempo, el diputado Barrios Klee intentó consultar esos archivos, y apareció con un tiro en la cabeza. El obispo Juan Gerardi, que también lo había intentado, terminó con el cráneo partido a golpes de piedra.
The New York Times dio difusión mundial al asunto. El diario confirmó y publicó las conclusiones del antropólogo: el testimonio «Yo, Rigoberta Menchú», publicado hace veintipico de años, contiene «inexactitudes y falsedades». Por ejemplo, el hermano de Rigoberta, Patrocinio, no fue quemado vivo: fue fusilado y arrojado a una fosa común. O, por ejemplo: «Ella asistió, durante tres años, a un colegio privado», lo que suena a internado suizo, pero se refiere a una escuelita de Chichicastenango. Y así por el estilo, otros pelos en la leche.
Conectando todo esto con las nuevas “revelaciones diplomáticas” de Wikileaks, resulta muy interesante la forma de acceso a la información (nadie sabe quién es la fuente porque bajo el criterio de Wikileaks no se revela su nombre. Pero se cree que es el soldado Bradley Manning, de 23 años de edad, quien se enlistó en el ejército en el 2007 como “analista de inteligencia” y Manning confirmó que sacó la información del Diario de Guerra en Afganistán en un disco compacto de Lady Gaga.
Cuando Daniel Ellsberg filtró los “Papeles del Pentágono”, tenía 38 años, un doctorado en economía y llevaba cinco años de servicio en el Pentágono. Se movía en las altas esferas civiles y militares.
No pretendo demeritar lo que hizo el joven Manning. Ni más faltaba. Dentro de su capacidad mental, experiencia y preparación académica, el muchacho hizo lo que consideraba importante que el mundo conociera. Y eso es lo que tanto Ellsberg como Michaell Moore y otros pacifistas le han valorado. Porque para el pueblo de los Estados Unidos, que está alienado por sus propios medios de comunicación y sistema educativo, es una “novedad” ese tipo de información, pues generalmente poco o nada llegan a saber.
Sin embargo, lo que hasta el momento hemos visto de los cacareados documentos diplomáticos no son más que chismes de Marujas y comentarios de revistas rosa que bien podrían quedar en la primera página de tanto medio farandulero que pulula en este mundo. Como contenido, lo de Wikileaks es una tontería. En el mundo diplomático se hace eso y hasta mucho más. Y el mundo sigue sin parar.
Decía El País de España, noviembre 29 de 2010
(13): “Queda en evidencia, por ejemplo, la sospecha norteamericana de que la política rusa está en manos de Vladimir Putin, a quien se juzga como un político de corte autoritario cuyo estilo personal machista le permite conectar perfectamente con Silvio Berlusconi. Del primer ministro italiano se detallan sus "fiestas salvajes" y se expone la desconfianza profunda que despierta en Washington. Tampoco muestra la diplomacia estadounidense un gran aprecio por el presidente francés, Nicolas Sarkozy, a quien se sigue con gran meticulosidad acerca de cualquier movimiento para obstaculizar la política exterior de Estados Unidos”.
¿Qué hay de nuevo en lo anterior que un ciudadano medianamente informado no conozca? Tal vez esa comidilla de chismes del mundo diplomatic le sirviera a doña Corin Tellado (si no hubiese fallecido) para armar otra de sus novelas de corazón.
Siguen las “importantes revelaciones”
(14):
“Los cables prueban la intensa actividad de ese país para bloquear a Irán, el enorme juego que se desarrolla en torno a China, cuyo predominio en Asia se da casi por aceptado, o los esfuerzos por cortejar a países de América Latina para aislar al venezolano Hugo Chávez”.
“La propia secretaria de Estado, Hillary Clinton, ha telefoneado en las últimas horas a los Gobiernos de los países más importante afectados por esta fuga de información, entre otros los de China, Alemania, Francia y Arabia Saudí, para alertarles de lo sucedido y ofrecer algunas justificaciones”.
“El Departamento de Estado, que ha negociado con uno de los periódicos que hoy publican los cables algunos contenidos particularmente lesivos para sus intereses o peligrosos para ciertas personas, está especialmente preocupado por el daño que esto puede causar en la guerra contra Al Qaeda en algunas regiones en la que la libran de forma encubierta, como Yemen o Pakistán, así como los efectos que puede tener para las difíciles relaciones con otras potencias, como Rusia y China”.
“Los documentos -251.287 mensajes que cubren un periodo hasta febrero de 2010 y, en su mayor parte, afectan a los dos últimos años- fueron facilitados por WikiLeaks hace varias semanas, además de a EL PAÍS, a los diarios The Guardian, de Reino Unido; The New York Times, de Estados Unidos; Le Monde, de Francia, y al semanario Der Spiegel, de Alemania. Estos medios han trabajado por separado en la valoración y selección del material, y pondrán a disposición de sus lectores aquellas historias que cada uno considere de mayor interés; en algunos casos serán coincidentes, en otros no”.
En lo anterior no hay nada que no se conozca. No se aporta nada nuevo que nos permita y amerite un análisis. Si la señora Clinton negoció con un periódico, más bien parece que lo hubiese hecho con los cinco escogidos por el señor Assange, pues los cinco escribieron en sus portales de internet cosas bien parecidas y en el mismo orden. Repito, más bien parece esto diseñado para un público ingenuo y mal informado. Más bien parece esto un lavado de cara que Wikileaks, consciente o no, hace de la política exterior de Estados Unidos.
¿Por qué el señor Assange no le envió la información a un periódico en China, o en Rusia, o en Irán o en Corea del Norte, o en Venezuela, o en Brasil o en Libia o en Siria? ¿Por qué a medios occidentales y no precisamente críticos del imperialismo estadounidense?
El famoso cable del embajador imperial en Honduras, Hugo Llorens, no se compadece con la realidad histórica del papel que ha jugado la primera potencia en los golpes de Estado en América Latina, ni mucho menos con los acontecimientos previos y posteriores al golpe que han sido denunciados por el pueblo que sigue en las calles.
Una de dos: O Hillary Clinton ocultó el cable al presidente Obama (recuérdese que Obama hablaba de golpe y Hillary lo negaba), o Estados Unidos estuvo implicado y “sembró” este cable para que el soldado Manning lo enviara y así limpiar su imagen internacional (especialmente en América Latina).
Ocurre lo mismo con el otro cable sobre los países árabes que piden el bombardeo a Irán. ¿Es cierto eso? ¿O se quiere hacer que Irán reaccione contra esos países para arrojarlos al lado de la idea de Estados Unidos e Israel de bombardearlo? (Al menos Israel ya dijo que se sentía “aliviado” con los países árabes).
Realmente, ¿cuál es el papel de Wikileaks? ¿Cómo se puede descifrar este juego? ¿Quién manipula a quién?
Abrá que leer un poco más para llegar a las respuestas, pero hasta el momento esto parece todo un montaje bien orquestado.
Daniel Ellsberg dijo hoy, a través de Democracy Now
(15), que la información presentada hasta el momento no representaba mayor daño e importancia a la política exterior de los Estados Unidos. Pienso igual. Lejos de perjudicar, parece más bien un buen lavado de cara.
Juan Carlos VallejoEscritor y analista político internacionalNotas:1) Término acuñado por el periodista sueco, Dick Emanuelsson, corresponsal del Flamman en Latinoamérica al referirse a un funcionario de la embajada de Colombia en Suecia, quien espiaba a los exiliados colombianos de la Unión Patriótica durante una visita del buque Gloria a Estocolmo. El concepto ‘herramienta barata” se circunscribe en utilizar a una persona con poco seso para realizar un trabajo sucio a cambio de nada o de muy poco. http://www.seinforma.ca/dickesp.html
2) http://www.youtube.com/verify_age?next_url=http%3A//www.youtube.com/watch%3Fv%3D5rXPrfnU3G0%26feature%3Dplayer_embedded
3) Democracy Now entrevista a Julian Assange, director de Wikileaks, abril 6 de 2010.
4) “Crimen de lesa humanidad en vivo y en directo”. Notas de ANNCOL, abril, 2010. http://anncol.eu/en-cortas-palabras/10/notas-de-anncol-4589
5) http://en.wikipedia.org/wiki/Fahrenheit_9/11
6) Democracy Now, agosto 8 de 2008. http://www.democracynow.org/2008/8/8/headlines
7) http://en.wikipedia.org/wiki/Pentagon_Papers
8) Thierry Meyssan. La gran mentira. http://www.effroyable-imposture.net/sommaire-en.php
9) http://www.dailymotion.com/video/xd87z_george-carlin-education-and-the-eli_sport
10) http://trailers.apple.com/trailers/sony/insidejob/
11) http://www.america.gov/st/webchat-lish/2009/April/20050628163417atlahtnevel0.1261103.html
12) http://www.patriagrande.net/uruguay/eduardo.galeano/escritos/disparen.sobre.rigoberta.htm
13) Diario El País, España, noviembre 28 de 2010
14) Ibídem
15) Democracy Now, noviembre 29, 2010 http://www.democracynow.org/
Fuente: ArgenPress
Ilustración: J.R.MoraEl silencio estadounidense contrasta hoy con el impacto de revelaciones de violaciones de derechos humanos cometidas durante la agresión a Iraq que aparecen en unos 400 mil documentos publicados por el sitio WikiLeaks.Pese a adelantar acciones para disminuir el impacto, la Casa Blanca enfrenta reacciones adversas de gobiernos y de organizaciones de derechos humanos que esperan un pronunciamiento sobre las acusaciones.
Por ejemplo, desde Riad, Arabia Saudita, el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) llamó a los norteamericanos a investigar la presunta actuación criminal de sus tropas que denunció el portal de internet WikiLeaks.
Un comunicado del CCG sostiene que Washington es responsable de los abusos y crímenes cometidos por sus tropas en Iraq.
Los textos revelados el viernes último que abarcan la etapa militar de 2004 a 2009 reflejan, entre otras acciones, el abuso de los civiles iraquíes por las fuerzas de seguridad locales asesoradas por efectivos estadounidenses.
Los materiales dan cuenta que los efectivos del Pentágono no hicieron nada por evitar prácticas de torturas y abusos contra civiles ejecutados por las unidades iraquíes.
No obstante la ministra iraquí para Derechos Humanos, Wiydan Michael, criticó a Wikileaks, con el alegato de que los documentos son falsos.
Al respecto, medios estadounidenses reflejan declaraciones del viceprimer ministro británico, Nick Clegg, quien sostiene que lo difundido en el sitio es extraordinariamente serio y que la gente merece escuchar explicaciones.
En respuesta a las filtraciones del sitio sólo se escucharon declaraciones de la secretaria norteamericana de Estado, Hillary Clinton, y altos funcionarios de gobiernos occidentales preocupados, porque la filtración puede poner en peligro la vida de los soldados y de los civiles de Estados Unidos y de sus aliados.
Fuente: PL

Hay guerras sucias de todo tipo, enormes como la que segó la vida de 30.000 personas inermes a manos de la más reciente dictadura militar argentina. Otras son chicas y, al parecer, el Pentágono habría desatado una contra Julian Assange, el coordinador del sitio WikiLeaks que difundió 75.000 mil documentos internos de las fuerzas armadas que combaten en Afganistán (ver Página/12, 29/7/10). Abundan en informes sobre matanzas de civiles y ejecuciones extrajudiciales, entre muchas otras cosas, y su publicación en periódicos importantes puso los pelos de punta a la Casa Blanca.
Assange, ciudadano australiano que reside actualmente en Suecia, fue acusado de violar a dos mujeres y todo resultó muy extraño. La fiscal María Häljebo Kjellstrand emitió en las últimas horas del viernes 20 una orden de arresto contra Assange en razón de la denuncia de las dos presuntas violadas, que afirmaban que lo fueron en un espacio de tres días. Eva Finné, la fiscal general, anuló la orden 24 horas después por falta de pruebas. Declaró que estaba en curso una investigación por acoso sexual, un delito mucho menos grave que la violación para la Justicia sueca (
www.telegraph.co.uk, 22/8/10). Lo mejor vino después.
Una de las dos mujeres dio marcha atrás rápidamente: el domingo dijo al diario Aftonbladet que la sorprendía el cargo de violación propinado a Assange, negó que hubiera violencia en el encuentro que tuvieron y sugirió que, en realidad, habían discutido porque él se negaba a usar condón. En tanto, el ombudsman del sistema judicial ordenó que se investigue cómo se filtró la noticia a la prensa, ya que apenas habían transcurrido minutos entre la emisión de la orden de arresto y su aparición en un tabloide. Según el británico The Guardian, la información habría sido proporcionada por la policía sueca (
www.guardian.co.uk, 22/8/10). Curioso, sí.
Assange se apresuró a señalar con el índice al Pentágono, que calificó de “absurda” esa pretensión. “El 11 de agosto –señaló Assange–, los servicios de inteligencia de Australia me advirtieron que debía esperar cosas de este tipo” (
news.smh.com.au, 24/8/10). Afinó luego esta imputación: “No tenemos evidencias directas de que esto viene de la inteligencia estadounidense o de alguna otra. Algo podemos sospechar pensando a quién beneficia la historia”. No parece casual que el escándalo estalle ahora: Assange había prometido publicar otros 15.000 documentos secretos de la guerra de Afganistán y ofreció al Pentágono que los leyera antes para borrar todo aquello que podía afectar el curso de la guerra y/o la seguridad de los informantes. El Pentágono se negó: su política es borrar a WikiLeaks de la faz de Internet.
Otra extravagancia. Una de las mujeres afirmó que había conocido a la otra en una conferencia impartida por Assange (
www.telegraph.co.uk, 22/8/10). No existen estadísticas sobre el número de violadas que asisten a las conferencias de sus violadores, pero no deben ser muchas. Según The Telegraph, la segunda se acercó a la primera, le confió lo sucedido y logró que ésta la acompañara a la policía para presentar la denuncia. ¿Es que las mujeres que padecen esa bárbara violencia se reconocen a primera vista?
Algo interesante: la entrevistada por Aftonbladet “descartó la idea de muchos teóricos de la conspiración de que las incriminaciones de violación se debían a alguna ‘sucia trampa’ por la actitud de desafío al gobierno de EE.UU. asumida por WikiLeaks. Dijo: ‘Los cargos contra Assange no fueron, desde luego, orquestados por el Pentágono’”. Un “desde luego” que no puede evitar el olor a excusa anticipada. En particular, porque el Pentágono difundió las acusaciones por Twitter con bastante frenesí.
Scott Horton reveló hace meses la existencia de un documento clasificado del Centro de Inteligencia del Ejército que subrayaba la necesidad de no limitarse a anular los servidores y las bases de datos de WikiLeaks: además había que neutralizar a los individuos que operan el sitio (
file.wikileaks.org, 15/3/10). En las 32 páginas del informe se nombra a Assange a saciedad, se califica de “acto delictuoso” su labor y se aboga por incoar un proceso que “logre con éxito destruir el centro de gravedad” de WikiLeaks. Ese centro no es otro que Assange mismo.
Las denuncias contra el australiano fueron precedidas de una campaña contra Bradley Manning, analista de inteligencia preso en Kuwait por filtrar a WikiLeaks el video Asesinato colateral. Filmado desde un helicóptero Apache, muestra claramente el asesinato de un miembro de la agencia Reuters y el ataque a quienes acudieron a ayudarlo, entre ellos dos adolescentes que resultaron heridos. Manning es sospechoso de pasar los documentos que Assange difundió y la campaña se centró en su condición declarada de gay. Típico de EE.UU.: es notorio que las noticias, ciertas o falsas, sobre la sexualidad de un político, un candidato, un periodista, pueden acabar con su carrera. Casi le quitan la presidencia a Bill Clinton.
Juan GelmanFuente: Página 12