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01 junio 2011

Premio Príncipe de Asturias de las Letras recae en un devoto de García Lorca: Leonard Cohen


El poeta, novelista y cantante canadiense Leonard Cohen fue galardonado hoy con el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2011

El jurado señaló en su acta leída hoy en Oviedo que Cohen se hizo acreedor al premio “por una obra literaria que ha influido en tres generaciones de todo el mundo, a través de la creación de un imaginario sentimental en el que la poesía y la música se funden en un valor inalterable. El paso del tiempo, las relaciones amorosas, la tradición mística de Oriente y Occidente y la vida contada como una balada interminable configuran una obra identificada con unos momentos de cambio decisivo a finales del siglo XX y principios del XXI.”

El cantautor nacido en Montreal en 1934, profesa una gran devoción por el poeta español Federico García Lorca, a quien dedicó la canción “Take this Waltz”, versión en inglés del poema lorquiano “Pequeño vals vienés”.

De gran profundidad poética, Cohen comenzó a escribir poemas a los 16 años y a los 22 publicó su primer título “Lets us compare mythologies”, también inspirado en Lorca, y en 1961, publicó su segundo libro “Spice box of earth”.

Posiblemente ahora cobre sentido el hecho de que la carrera de Cohen, magnífico recitador de voz grave y ascendencia lituana, comenzase en los cenáculos literarios en aquellos años 60 en los que la generación que revisó las tradiciones del folk introdujo la sensibilidad poética de autores estadounidenses como Walt Whitman o Henry David Thoreau. Su novela, El juego favorito, tomó la forma de un libro de aprendizaje.

El escritor J.J. Armas Marcelo, jurado del premio, recordó que hace años que el Premio no recaía en un poeta, ensalzó la “curiosidad intelectual” de Cohen para “estudiar a fondo el misticismo oriental”, que le hace ser muy reconocido en Asia y no sólo en América y Europa.

Esta reflexión la ha compartido Armas Marcelo con el también miembro del jurado Fernando Sánchez Dragó, quien ha apuntado que Cohen es conocedor del budismo zen, así como de “todas las peripecias culturales, literarias y espirituales de nuestro tiempo”.

Leonard Cohen ya fue candidato este año a otro Príncipe de Asturias, el de las Artes, prueba de su “dualidad” como escritor y cantante destacó la directora del Instituto Cervantes, Carmen Caffarel.

Otro miembro del jurado, el crítico literario Andrés Amorós, cree que Leonard Cohen “no es un cantante extraordinario” y sí “un poeta extraordinario, como (Jaques) Brel, (Bob) Dylan, Georges Brassens”, mientras que, en ese mismo sentido, Armas Marcelo le comparó con Joaquín Sabina, Eric Clapton y Luis Eduardo Aute.

El Premio de las Letras, que este año recibió 32 candidaturas, fue entregado en el 2010 al escritor libanés Amin Maalouf.

En base a Agencias


18 diciembre 2010

Daniel Chavarría: Las letras uruguayas más cubanas




El escritor Daniel Chavarría fue reconocido con el Premio Nacional de Literatura 2010, anuncio que se dio a conocer este viernes 17 de diciembre en el Centro Cultural Dulce María Loynaz de La Habana.

El Premio Nacional de Literatura es el más importante premio literario que se otorga en el país; fundado en 1982, se otorga cada año por el Instituto Cubano del Libro del Ministerio de Cultura como testimonio de público reconocimiento a la obra de aquellos escritores que hayan enriquecido el legado de la cultura cubana en general y de su literatura en particular, con el aporte de una obra literaria trascendente.

El Jurado de esta edición, presidido por Ambrosio Fornet, Premio Nacional de Literatura 2009, e integrado además por Emilia Gallego, Enrique Saínz, Arturo Arango y Leonardo Sarría, luego de valorar las catorce propuestas presentadas por instituciones literarias del país, y de realizar varias rondas de votaciones, acordó, por unanimidad, otorgar el Premio al reconocido escritor cubano, nacido en San José de Mayo, Uruguay, en 1933, y fundamentó su decisión en “…la deslumbrante riqueza imaginativa y de lenguaje que caracteriza la vasta obra narrativa de Chavarría, obra que, además, ha sido capital en la renovación de la novela policial en el ámbito hispanoamericano.”




Autor de textos como El ojo de Cibeles, Joy, El rojo en la pluma del loro, Adiós muchachos, Príapo, Una pica en Flandes, Viudas de sangre, entre otros Chavarría ha obtenido diversos premios y reconocimientos como el Dashiell Hammett, en 1992, Premio Edgar Allan Poe, en New York, 2002; Premio Casa de las Américas, 2000 y Alejo Carpentier, en 2004.

Radicado en Cuba desde 1969, se ha desempeñado como profesor de Latín, Griego y Literaturas Clásicas en la Universidad de La Habana y ha tenido a su cargo la traducción de literatura alemana para el Instituto Cubano del Libro.

Tantos años residiendo en la Isla han hecho que el Chava, como le llaman sus amigos, se reconozca a sí mismo como “un escritor cubano nacido en Uruguay”. En septiembre de este año en entrevista con La Jiribilla se refirió a su identificación con Cuba al aseverar: “He vivido aquí más tiempo que en ninguna otra parte y me siento orgulloso de poder asegurar como Henry Reeve que un hombre no es del sitio donde nació ni de aquellos en que vivió, sino del lugar en que elige morir”.

Un mes antes, en un encuentro con los integrantes de la Asociación de Hermanos Saíz, Chavarría recordaba las razones que lo impulsaron a quedarse en nuestro país y afirmaba: “reconozco que la Revolución cubana me conmovió, pues se convirtió en el altar de toda esperanza y justicia. Cuba era el único país que se enfrentaba en la región al imperialismo abiertamente”.

El Premio Nacional de Literatura será entregado en ceremonia pública prevista para el 11 de febrero de 2011, como parte del programa de actividades de la XX Feria Internacional del Libro de La Habana.

Liborio Noval

Fuente: La Jiribilla


26 noviembre 2010

Ana María Matute: Una manera de ser, de vivir y de sentir




La concesión del Premio Cervantes a Ana María Matute es una noticia en verdad magnífica. Se ha premiado a la literatura, a la literatura con mayúscula. Matute es autora de una de las muestras creativas más poderosas y personales de la narrativa escrita en castellano del siglo XX y, gracias a su brío creativo, de lo que llevamos del XXI. Su abundante obra (traducida a más de 30 idiomas), compuesta por 11 novelas, ocho libros de relatos (de la talla de Chéjov, Maupa-ssant o Carson McCullers) y varios títulos de literatura infantil, la han hecho acreedora de los premios más prestigiosos del país. Pero merecía ese broche de oro para coronar esa espléndida trayectoria literaria, tan personal y genuina.

Aunque perteneciente, cronológicamente, a la llamada generación del medio siglo, la escritura de Matute siempre se ha regido por su desapego a las consignas tanto ideológicas como estéticas de la época. Sin embargo, con los miembros más destacados comparte ejes temáticos como la Guerra Civil española, la desolación como paisaje moral de los años de posguerra, la rememoración de la infancia como irreparable pérdida y el descalabro humano reinante en una sociedad en la que los más débiles sucumben a los poderosos.

Escritora sutil y a la vez rotunda, dotada de una sensibilidad realmente exquisita pero también de una fuerza expresiva perturbadora y de una implacable ironía para delatar la crueldad, sus personajes se han caracterizado como seres desprotegidos frente a la rudeza de la realidad, pero rabiosamente animados por una energía casi mística que los escuda de la mezquindad de su entorno. Un halo angélico los envuelve y parece salvarlos, si no de la injusticia, del odio y de la incomprensión, sí de la anestesia sensitiva y anímica que acaba por aniquilar lo único y personal que hay en cada ser humano.

Matute pertenece a esa clase de escritores para quienes la literatura es una manera de ser, vivir y sentir. Es una persona para quien la realidad no es ese entorno exterior, más o menos vasto, más o menos concreto, más o menos mesurable y reconocible, que percibimos la mayor parte de los mortales, si no que es un misterioso, intrincado e inabarcable bosque que sólo se puede recorrer en solitario y del que nadie ha salido siendo el que era antes de entrar en él. Es el precio que hay que pagar a cambio de un conocimiento que nadie ha atinado todavía a demostrar si se trata de recompensa o condena. Un precio que Ana María Matute ha asumido a lo largo de más de 70 años, desde la publicación de Los Abel, su primera novela, el año 1948, hasta ahora mismo.

Ana María Moix

Fuente: Público


30 setiembre 2008

Mario Benedetti y su "Biografía para encontrarme"




El escritor, uno de los más leídos y admirados en lengua castellana, continúa incombustible a sus 88 años.



Juan Antonio Sanz (EFE)



El escritor uruguayo Mario Benedetti opta por la poesía como el género en el que se siente "más cómodo", y así lo muestra en la nueva obra que está concluyendo y que, bajo el título Biografía para encontrarme, deja claro que a sus 88 años aún tiene mucho que decir.

En una entrevista escrita ofrecida a corresponsales extranjeros acreditados en Uruguay, Benedetti adelanta que en breve aparecerá su nueva obra, que seguirá en muy pocos meses a su último trabajo, Testigo de uno mismo, presentado el pasado 26 de agosto. Ese libro, considerado un "resumen" de su obra poética, parece tener ahora un nuevo capítulo, como se encarga de puntualizar el propio Benedetti. "Mi próximo proyecto es un libro de poesía que por ahora lleva el nombre de Biografía para encontrarme. Estoy terminando de escribirlo y revisarlo", destaca el poeta uruguayo.

En Testigo de uno mismo, Benedetti vuelve a sus mejores momentos líricos, aunque el tradicional compromiso social de este autor de la Generación del 45 deja paso a un ensimismamiento que algunos críticos identificaron como un "testamento literario" fruto de la avanzada edad del escritor. Como reconoció Ariel Silva, secretario de Benedetti e intermediario en esta entrevista, el escritor "en estos momentos no se encuentra bien".

En lo que va de año, el poeta ha sido hospitalizado tres veces: la primera, entre enero y febrero, tras sufrir una enterocolitis que le causó deshidratación; otra vez en marzo, con problemas respiratorios, y por último en mayo, por una descompensación.

Pero a pesar de su enfermedad, no está aún dispuesto a firmar su epitafio este prolífico escritor, autor de más de ochenta libros, entre poemarios, novelas, relatos, ensayos y guiones de cine, que han obtenido el reconocimiento internacional con galardones como el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (1999), el Premio Iberoamericano José Martí (2001) y el Menéndez Pelayo (2005).

Benedetti subraya como uno de los motores de su escritura precisamente ese lazo que ha mantenido siempre con el lector y que lo ha convertido en uno de los escritores más queridos en Latinoamérica, siempre con los pies en la tierra.

"La realidad siempre pesa sobre el autor, su propia realidad y la de su entorno. Es por eso que, en cierta forma, se crean puentes entre autor y lector", afirma Benedetti. El autor de La tregua nunca ha ocultado su compromiso con la izquierda, que se plasmó con su exilio durante la dictadura uruguaya (1973-1985) y que hoy día le mantiene como un icono literario para las fuerzas que apuntan a esa orientación en Latinoamérica.

De hecho, su última aparición pública se produjo en diciembre del año pasado, cuando Benedetti fue condecorado con la Orden Francisco de Miranda por el presidente venezolano, Hugo Chávez, en la Universidad de la República de Uruguay.

Sin embargo, Benedetti no deja de destacar que su pacto con la literatura es aún más fuerte que cualquier ideología, sea cual sea el género y pese a su inclinación natural hacia la poesía. "Si bien por alguna razón de estudio o comercial se pueden establecer categorías, lo que existe es literatura y puede estar dirigida a personas de cualquier edad", dice el poeta, a quien los años no han desprovisto de la humildad que siempre le caracterizó: "siempre recomiendo a los clásicos, no mi obra".

"Profundo rigor crítico"

El autor de Gracias por el fuego explica su adhesión a la Generación del 45, de la que destaca su "profundo rigor crítico", pero insiste en la actualidad, en el momento presente de la literatura iberoamericana, como un necesario foco de interés.

"Escritores contemporáneos a destacar hay muchos, por ejemplo Saramago, Galeano, García Márquez, Gelman, Gioconda Belli, Cardenal..., entre otros, y sé que soy injusto con algunos por culpa de mi memoria", dice Benedetti.

En su nueva obra, que casi se solapará con la biografía que sobre él prepara Hortensia Campanella, directora del Centro Cultural de España y experta en el escritor, Benedetti sigue desafiando a la vida y al destino, como destaca uno de sus poemas inéditos revelados hace unos días en el semanario Brecha:

"¿Y qué dirá el Después, después de todo?
tengo la impresión de que sus brazos
empiezan a cerrarse.
Y es ahora mi muerte meridiana
la que en silencio está diciendo ven.
Pero yo me hago el sordo."

Fuente: Público







13 agosto 2008

El último pasaje de Mahmud Darwish






Pedro de la Hoz
pedro.hg@granma.cip.cu



Hay poetas que resumen el dolor y la esperanza de sus pueblos. Pienso en el turco Nazim Hikmet, en el griego Yannis Ritsos, en el peruano César Vallejo, en el chileno Pablo Neruda, en nuestro Nicolás Guillén. Si se trata de Palestina, un nombre lo dice todo: Mahmud Darwish. Una Palestina que por estos días se ha sumido en el dolor al sentir la pérdida de su voz lírica más encumbrada.

Darwish murió el sábado 10 de agosto a los 67 años de edad tras haberse sometido a una operación del corazón en un hospital de la ciudad norteamericana de Houston. Ayer su cuerpo fue sepultado en Ramallah, ciudad donde vivió desde 1996 tras largos años de exilio.

En un principio se pensó en Galilea, lugar donde nació en 1941, como destino de su cadáver. Pero ello suponía pedir permiso a las autoridades israelíes. Al decidirse por Ramallah, su hermano Ahmed expresó: "Mahmud no pertenece solo a una familia o a un pueblo, sino a todos los palestinos, y debe ser enterrado en un lugar donde todos los palestinos puedan visitarlo".

Cuando se repasa la vida y la obra de Darwish se tiene una idea muy precisa de la magnitud de la tragedia de los suyos. Aprendió las primeras luces del mundo en Birwa, una aldea ocupada por los colonialistas ingleses y borrada luego del mapa por los colonos hebreos. Con la implantación del Estado de Israel, su familia se vio forzada a emigrar. Entró en contacto con la poesía clásica árabe y comenzó a escribir. De regreso a Palestina, publicó sus primeros poemarios, Pájaros sin alas (1961) y Hojas de olivo (1965). Este último tuvo un enorme impacto entre sus conciudadanos.

Pero fue su creación en los años setenta, instalado en Beirut, la que lo catapultó como la gran voz lírica del mundo árabe contemporáneo y le dio una nombradía internacional. Tejió, a partir de entonces, una ofrenda poética impresionante, en la que destacan las colecciones Menos rosas, El lecho de una extraña, Memorias para el olvido, Elogio de una sombra y Estado de sitio, este último escrito en 2002, a raíz de que las tropas sionistas asaltaran el centro de estudios literarios que dirigía en Cisjordania y destruyeran buena parte de sus archivos.

Fueron días difíciles en los que reflexionó sobre su experiencia vital: "El exilio es parte de mí. Cuando vivo en el exilio llevo mi tierra conmigo. Cuando vivo en mi tierra, siento el exilio conmigo. La ocupación es el exilio. La ausencia de justicia es el exilio. Permanecer horas en un control militar es el exilio. Saber que el futuro no será mejor que el presente es el exilio. El porvenir es siempre peor para nosotros. Eso es el exilio".

Poco después le preguntaron cuán difícil veía las perspectivas de independencia de su patria y dijo: "El conflicto, en efecto, es muy complejo pero la solución es muy fácil. Que Israel acabe con la ocupación y tendrá paz, seguridad y reconocimiento por parte de los países árabes".

Ese principio, con toda consecuencia ética y madurez estética, se erigíó en eje y sustento de la producción literaria de Darwish, a quienes los palestinos deben la autoría de la declaración de independencia redactada en 1998.

En el poema La tierra se estrecha para nosotros se preguntó:

¿Adónde iremos después de las últimas fronteras?

¿Dónde volarán los pájaros después del último cielo?

¿Dónde dormirán las plantas después del último aire?


Él mismo dio una respuesta:

Aquí moriremos. Aquí, en el último pasaje.

Aquí o ahí, nuestra sangre plantará sus olivos.


Seguramente pensaba en los olivos de la libertad.

Fuente: Granma



25 junio 2008

Nuevo reconocimiento a Eduardo Galeano


Eduardo Galeano será el


primer Ciudadano Ilustre del Mercosur


La ceremonia será el jueves 3 de julio



El escritor compatriota Eduardo Galeano será investido como el primer "Ciudadano Ilustre del Mercosur" el 3 de julio próximo, en un acto que se realizará en nuestra capital, y que inaugurará el otorgamiento de esa distinción para intelectuales y personalidades destacadas de la región.


"Pensamos que al primero que debíamos tributar homenaje, inaugurando así la figura del Ciudadano Ilustre del Mercosur, es al uruguayo Eduardo Galeano", un escritor que ha contribuido a "la toma de conciencia del ser latinoamericano-sudamericano", dijo Carlos "Chacho" Alvarez, presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del Mercosur.


Políticos e intelectuales latinoamericanos, en especial de los países que integran el bloque ­Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Venezuela­ arribaran a nuestra capital uruguaya para la premiación, el 3 de julio, en la sede del Mercosur en Montevideo.


El Premio Nobel argentino Adolfo Pérez Esquivel, y Macarena Gelman ­nieta del poeta Juan Gelman­ confirmaron su asistencia, mientras los escritores uruguayos Mario Benedetti e Idea Vilariño ­ambos de salud resentida este año­ aseguraron que se harán presentes de alguna manera.


Eduardo Hughes Galeano nació en Montevideo el 3 de setiembre de 1940. Sus libros han sido traducidos a varios idiomas. Sus trabajos trascienden géneros ortodoxos, combinando documental, ficción, periodismo, análisis político e historia. Galeano niega ser un historiador: "Soy un escritor que quisiera contribuir al rescate de la memoria secuestrada de toda América, pero sobre todo de América Latina, tierra despreciada y entrañable". Se clasifica como un periodista que estudia la globalización y sus efectos negativos.


Nació en el seno de una familia católica de clase media con ancestros galeses, alemanes, españoles e italianos. Durante su adolescencia transitó por diversos trabajos: fue mecánico de coches, recaudador, pintor de carteles, mensajero, mecanógrafo y cajero. A la edad de 14 años vendió su primera caricatura política al El Sol, el periódico semanal del partido socialista.


Comenzó su carrera como periodista a principios de los años 1960 como editor de Marcha (1960-64), un semanario que, bajo la dirección de Carlos Quijano, ejerció fuerte influencia en el pensamiento uruguayo de la época y que contó con contribuciones tales como las de Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti, Manuel Maldonado Denis y Roberto Fernández Retamar. Durante dos años editó el diario Epoca y trabajó como editor en jefe en la prensa universitaria.


En 1973 los militares tomaron el poder y, debido a su involucramiento con corrientes de izquierda (MLN-T), Galeano fue capturado y luego forzado a escapar. Se estableció en Argentina, donde fundó la revista cultural Crisis. En 1976, cuando Jorge Rafael Videla tomó el poder en Argentina, mediante un golpe militar, su nombre fue agregado a la lista de aquellos condenados por los escuadrones de la muerte, razón por la cual se vio obligado a huir nuevamente, esta vez a España, donde escribió su famosa trilogía Memoria del fuego.


Eduardo Galeano reside desde 1985 ­tras finalizar la dictadura cívico militar­ en Montevideo, donde sigue haciendo su literatura y su periodismo de marcado tinte político.


"Las venas abiertas de América Latina" (1971) es su obra más conocida, un acta de acusación de la explotación de Latinoamérica por poderes extranjeros a partir del siglo XV. Su extensa bibliografía y minuciosa investigación permitieron al autor plasmar crudamente la problemática sociológica, económica y política de América Latina.


"Memoria del fuego", obra ampliamente aclamada por los críticos, es un relato de la historia de América, dividido en tres tomos. Sus personajes son figuras históricas, generales, artistas, revolucionarios, obreros, conquistadores y conquistados, quienes son presentados en episodios breves que reflejan a su vez la historia colonial del continente. Comienza por los mitos de creación pre-colombinos y culmina en la década de 1980.


Ha sido galardonado con el Premio Casa de las Américas en dos ocasiones: en 1975 con la novela "La canción de nosotros", y en 1978 con "Días y noches de amor y de guerra", de género testimonial.


Por otra parte, Galeano es candidato al Premio Príncipe de Asturias de las Letras que será adjudicado hoy.


Fuente: La República







23 junio 2008

La voz de los sin voz nominada al premio Príncipe de Asturias




Ilustración: Agustín Gomila



Este miércoles se darán los fallos del premio Príncipe de Asturias de las Letras. Nuestro Eduardo Galeano es uno de los 32 candidatos al mismo.

24 países enviaron sus propuestas. Junto a Galeano son candidatos, entre otros: Haruki Murakami (Japón), Ismail Kadaré (Albania), Alí Ahmad Said (Líbano), Ko Un (Corea), Jorge Semprún (España), Antonio Tabucchi (Italia), Margaret Atwood (Canadá) y Richard Ford (EEUU).

Desde Esquina Montevideo felicitamos a Eduardo por esta nominación y tenemos gran esperanza de que le sea otorgado este galardón, para el que posee sobrados méritos.

De todas formas entendemos que Eduardo Galeano ya es poseedor del mayor reconocimiento al que un autor puede aspirar. Nos referimos al de su pueblo y al de los pueblos del planeta a los que Eduardo ha sabido darles voz, sacarlos del silencio al que los grandes intereses los han confinado.

Voces como la suya nos hacen sentir orgullosos de haber nacido, al decir de Daniel Amaro, en ese sitio ”tan chatito y tan perdido que en el mapa no se ve”. Pero también nos sentimos orgullosos de su entrega y su compromiso consecuente. Sin lugar a dudas, se necesitan muchas más voces como la de Eduardo Galeano para cambiar la realidad en que vivimos. Si a su voz sumamos la tuya, la mía y la de muchos más, lograremos que otro mundo sea posible.

La brujita

Pd: Agradezco a Agustín Gomila de la Ciudad de La Plata, Argentina, que generosamente me permitió reproducir su ilustración de Galeano. Gracias Agustín!!!