El voto es a la vez derecho y deber. Yo quiero ejercerlo.... y vos???
Campaña por el voto en el exterior
Esquina por la alegría
"Hoy más que nunca la alegría es un artículo de primera necesidad, tan urgente como el agua o el aire. Pero nadie nos va a regalar ese derecho de todos; .... es preciso pelearlo...."
Eduardo Galeano
Esquina por Verdad y Justicia
Coordinadora Nacional por la Nulidad de la Ley de Caducidad
Nunca más terrorismo de estado
Esquina contra la violencia de género
Esquina contra el bloqueo
Esquina por la libertad de los 5
Esquina contra la pornografía infantil
Esquina Víctor Jara
Esquina contra la vergüenza
Ningún ser humano es ilegal
Hacelos valer
Campaña por nuestros derechos sexuales y reproductivos
Esquina contra la directiva del horror
PIT-CNT
Escritores por la Tierra
Foro social mundial de las migraciones
Esquina por la Paz
Esquina por la aparición de Julio López
Esquina Bertold Bretch
Primero se llevaron a los comunistas pero a mí no me importó porque yo no era. En seguida se llevaron a unos obreros pero a mí no me importó porque yo tampoco era. Después detuvieron a los sindicalistas pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista. Luego apresaron a unos curas pero como yo no soy religioso tampoco me importó. Ahora me llevan a mí pero ya es tarde.
El cómico italiano se burla del primer ministro Berlusconi tras su aplastante derrota
"¡Barack, estoy en Pesaro, aquí son todos comunistas, no tienen cerebro y huelen mal! Verás, tengo un problema, ¿no tendrás un técnico para arreglar el sonido del teléfono? Es que en Italia tenemos una dictadura de técnicos de izquierda".
Es el comienzo de una parodia improvisada por el cómico italiano Roberto Benigni tras la aplastante derrota de Berlusconi, en la que simula una conversación con el presidente de EEUU, a quien le da consejos sobre como tratar al Primer Ministro:“Sé que tienes que apoyarle, pero no deberías hacerlo, no es bueno. Tú preséntale a una mujer que tengas cerca… No, Angela Merkel, no, es demasiado anciana. Alguna más joven, como la traductora”.
"Tengo la impresión de que hemos liberado Milán", dijo el futuro alcalde de la ciudad, Giuliano Pisapia.
En las elecciones municipales de Milán, Nápoles, Trieste, Cagliari, Novara ganaron los candidatos apoyados por la izquierda
Silvio Berlusconi, quien se mostraba tan seguro de la victoria y suele cosechar éxitos, fue humillado en su principal bastión y ciudad natal, Milán.
Los primeros indicios del cambio se vislumbraron en las pérdidas de la primera vuelta de hace dos semanas: allí quedó a la vista que la imagen del invencible multimillonario milanés podía ser un mito.
No resulta sorprendente que la oposición, que es básicamente un frente antiberlusconiano y no cuenta con un programa firme y atractivo de izquierdas, reciba con alegría este vuelco.
La izquierda quiere convertir Milán en una "ciudad islamista", había advertido el premier, intentando enardecer los ánimos con un discurso electoral que no es precisamente nuevo: el del miedo a los extranjeros y al Islam. Esta vez, el discurso no ha funcionado.
En Milán, el candidato de izquierda, Giuliano Pisapia, obtuvo el 55,1 por ciento de los sufragios y se impuso a la candidata de Berlusconi, la alcaldesa Letizia Moratti, que contó con un 44,9 % de los votos.
"El que vota la izquierda no tiene cerebro", dijo furioso Berlusconi hace algunos días, cuando se presagiaba que las elecciones municipales iban a convertirse en un voto en su contra.
La supervivencia del Gobierno Berlusconi inflama las calles de la capital italiana
La política italiana se ha topado con un movimiento compuesto principalmente por estudiantes. Una vez más, los movimientos italianos responden a los recortes, al aumento de la presión sobre las personas migrantes y a la precarización de la educación superior.
Berlusconi no se va y Roma se inflama. En la tarde del 14 de diciembre, a través de una simple compraventa de votos, el primer ministro italiano consigue salvar una moción de confianza en el Parlamento: Berlusconi, aunque traicionado por su antiguo aliado (el post-fascista Fini, que quiere quitarle el sillón) y con una mayoría de sólo tres votos puede seguir con su programa de gobierno: recortes sociales, mano dura contra los migrantes y una dramática precarización de la Universidad.
La desilusión estalla en las calles de la capital transalpina, hasta entonces ocupadas por cien mil personas -sobre todo estudiantes – que se manifiestan en contra del ejecutivo. El mercado de los votos en la Cámara de Diputados, la certeza que la “reforma” de la Universidad será aprobada y la supervivencia de un gobierno que apoya el recorte indiscriminado de derechos laborales desatan una rabia profunda. “Vergonzosa. De ninguna otra manera se puede definir la actitud de quien estaba sentado en el Parlamento. Asistimos a la compra venta de los votos, a la farsa del poder” recitaba un comunicado de Uniriot, una de las paginas web más atendida de la protesta estudiantil.
Al mismo tiempo cambia también la actitud de la policía: la defensa de los Palacios de la política se hace agresiva. El choque es inevitable. Roma se parece de repente a Londres y Atenas. La rebelión de los manifestantes, sobre todo estudiantes, muchos, jóvenes de menos de 18 años, arrolla lo que encuentra en su camino. Acaban ardiendo cajeros automáticos, furgonetas de la policias, coches de lujo. "Lo que pasó no es el efecto de una acción de pocos exaltados que han puesto en jaque una manifestación pacifica. Ha sido más bien la protesta de una generación de jovenes indignados que no están más dispuestos a asistir con actitud pasiva a los abusos de una democracia " ha explicado el portavoz de Action, histórico colectivo romano.
Foto: EFE
El espectro de Génova
Las primeras fotos que aparecen por internet dan miedo. Policías que se ensañan sobre manifestantes al suelo, un militar de la Guardia di Finanza (una especie de policia fiscal que, según las necesidades, se ocupa también de orden público) que en medio de una riña empuña la pistola. E, igual que en Genova, frente a las acusaciones de infiltraciones de la policía entre los manifestantes, el Gobierno reacciona resucitando el fantasma de los “black block”.
Otros comparan las protestas a las de 1977. Sin embargo la rebelión del 14 de diciembre es sobre todo consecuencia del presente y de las políticas que el gobierno italiano, igual que otros ejecutivos europeos, ha impulsado para reaccionar a la crisis financiera: “En esas calles estaba el mundo que vive la miseria del presente, pero sobre todo estaba la riqueza de todos los caminos de lucha que, en los últimos meses, están demostrando que a este presente es posible rebelarse. Desde ayer comprendimos que podemos hacerlo todos juntos y desde hoy seguiremos en este camino” comentaba Uniriot el día después de la rebelión.
Mientras tantos 22 de los 23 manifestantes detenidos durante los enfrentamientos ha sido liberados. "Reprimis y procesáis lo que nunca podréis arrestar: libertad para todas y tod@s”: Esa pancarta les esperaba cuando salieron del juzgado.
El cineasta Mario Monicelli, un grande entre los grandes, se despidió del mundo dejando huérfana a la comedia italiana con un salto al vacío que, lejos de sepultarlo en las sombras, lo lleva en brazos a la eternidad.
Tenía 95 años y padecía un cáncer de próstata. Estaba internado en un hospital de Roma y eligió la forma de su propia muerte como "un acto extremo de libertad, de anticonformismo". Así lo ven sus amigos, los actores y actrices que trabajaron con él, como Stefania Sandrelli y sus familiares más entrañables.
La muerte, afirmaba con un sesgo irónico no exento de humanidad, es una fuente sublimo de lo cómico. Era su forma de burlarse de algo inevitable, terrestre, con frecuencia saturado de excesiva solemnidad.
Dejó tras sí un ramillete fragante de películas en las que hizo un retrato de la Italia crítico, mordaz, teñido con ráfagas de amargura, conforme con su credo de que la comedia debe ser filosa como el escalpelo de un cirujano, "perversa e incluso sin piedad".
En Cuba en tiempos todavía recientes, se organizó un ciclo con algunas de sus cintas memorables a cuya presentación prometió venir. Al final, su médico no autorizó el viaje. Ya transitaba por la etapa final de su enfermedad.
Acaso le quedara la nostalgia de la isla en lontananza, esa nostalgia de lo no conocido, de la fascinación que siempre rodea a todo viaje, en que lo vislumbrado se torna misterioso y a la vez, por extraña paradoja, palpable, real.
Gassmam y Mastroianni en "Ne I Soliti Ignoti"
Italia entera llora su muerte, el fin de una vida que también cierra una época de oro de la filmografía de ese país.
A sus órdenes trabajaron actores sobresalientes, artífices junto a él de la alta comedia, como Vittorio Gassman y Marcelo Mastroianni, quien lo define en sus memorias como una figura clave en los inicios de su carrera.
Con el filmó "Vida de perros", rememora, y "un episodio hermosísimo de Padres e hijos (...), había sin duda una melancolía profundísima en aquel episodio que resultó sin duda el más hermoso de la película".
También Rufufu (Il soliti ignoti) y una obra maestra, Los camaradas (Il compagni),la historia de los primeros intentos de huelga en la región del Piamonte, "guiados por un socialista idealista (...), una película hermosísima, tan creíble que parece un documento de la época, las postrimerías del siglo XIX".
Considerado por la crítica un heredero del neorrealismo y la commedia dell arte, se reia de las miserias humanas con el mismo fondo de compasión y tristeza que alienta en el humor maestro de Chaplin.
Monicelli permanece en la materia viva de sus películas, que siguen siendo actuales, hablando al hombre y la mujer de hoy día con el lenguaje imperecedero, universal, del arte.
Comparación de la estatua original (izquierda) y después de la restauración Foto: REUTERS
Berlusconi restaura el pene y las manos de Marte y Venus
La estatua restaurada sin tener en cuenta las leyes que las protegen, data del siglo II
El Primer Ministro de la República italiana, Silvio Berlusconi, es de nuevo noticia. A Il Cavaliere se le ocurrió preguntarle un día a su arquitecto: "¿Por qué las esculturas en China parecen todas nuevas y a las nuestras les faltan brazos y cabezas?" Esta duda fue la razón por la que tomó la decisión que tomó: restaurar la estatua de Venus y Marte descubierta en Ostia, -en los aledaños de la ciudad de Roma-, en el siglo II. Una decisión que ha sorprendido tanto a los italianos como a los amantes del arte. Y más que sorprenderles, les ha ofendido.
Berlusconi ha decidido recolocar el pene que le faltaba al dios de la guerra y las manos a la diosa del amor. Estas estatuas de mármol blanco, con más de dos metros de alto, ya fueron objeto de polémica cuando se sacaron del prestigioso museo romano para decorar el patio del Palazzo Chigi, la residencia oficial de Berlusconi.
Este traslado de principios de año indignó especialmente por tratarse de un desplazamiento inusual, sobre todo si se tiene en cuenta que Italia se caracteriza por ser uno de los países que más defiende y protege su patrimonio histórico arqueológico, con importantes leyes modelo para el resto de países -que esta vez no se han respetado-, y con prestigiosos restauradores.
La restauración -que ha costado 70.000 euros- ha llegado justo tras el derrumbe de una de los monumentos turísticos más relevantes de la república italiana, la Casa de los Galadiadores -en Pompeya- y en una época de recortes de casi el 50% de los fondos del ministerio de Cultura para el 2011.
Berlusconi pone fin a la moratoria de 22 años. Después del referéndum de 1987, Italia cerró las nucleares. Ahora el Gobierno construirá cuatro con la ayuda de Francia. Los ecologistas señalan que no son necesarias.
Italia ha roto este año la moratoria nuclear que mantenía desde hace 22 años, después del referéndum de 1987, celebrado un año tras la tragedia de Chernobil. Las cinco centrales nucleares que estaban en marcha fueron cerrando progresivamente y en 1990 quedaron todas clausuradas. Silvio Berlusconi ha puesto fin a esa política y, después de un acuerdo con Nicolas Sarkozy, firmado en 2009, anunció que algunas compañías francesas ayudarán a construir cuatro reactores nucleares.
Según el acuerdo de la multinacional eléctrica italiana ENEL y la francesa EDF, la primera central nuclear estará operativa hacia 2013. Tras la pérdida de un contrato de más de 20.000 millones de dólares en Abu Dhabi, Francia ve en Italia una oportunidad económica para su industria atómica, la exportación de tecnologías y los sustanciosos ingresos de los futuros recibos de la luz. Tanto la eléctrica italiana como la francesa serán los gestores de las centrales, y otra multinacional, Areva, pondrá la tecnología, mientras que Edison (controlada por EDF) figura como candidata para el proyecto de las plantas energéticas.
Según declaraciones del exministro de Desarrollo Económico, Claudio Scajola, quien ha dimitido recientemente por un escándalo de corrupción, el objetivo es llegar a cubrir el 25% de las necesidades energéticas del país. Sin embargo, según las previsiones de la empresa que gestiona la red eléctrica italiana, las cuatro centrales programadas llegarían sólo al 9,2%. Para llegar al objetivo del 25% se tendrían que construir al menos 11 centrales nucleares. Pero si éstas se llevaran a cabo el coste se dispararía de forma alarmante.
La mayor compañía privada de electricidad, el grupo alemán E.On, calcula para la construcción de una instalación semejante en Inglaterra, un coste de 6.000 millones de euros. Con esas cifras, 11 centrales en Italia supondrían alrededor de 70.000 millones de euros, más del 4% del Producto Interior Bruto del país.
Las organizaciones ecologistas se oponen y argumentan, entre otras cosas, que “la energía nuclear es demasiado cara y el dinero sale de las arcas públicas, de los impuestos y recibos de los ciudadanos”. Para los antinucleares, Italia tiene una potencia eléctrica instalada de casi 100.000 megavatios, mientras que el gasto hoy no supera los 55.000 megavatios. “No es necesaria más energía nuclear, sino energía renovable”, asegura el Comité Nacional contra la Energía Nuclear.
Además, denuncian la tecnología que se va a implantar: con los reactores de tercera generación, los reactores europeos presurizados (EPR), se han producido graves problemas, según denunciaron el año pasado las agencias de seguridad de Francia, Reino Unido y Finlandia. Problemas en la fisión nuclear
Los ecologistas franceses publicaron varios documentos internos de la eléctrica EDF, la misma que participará en la construcción de las centrales italianas, en los que se constataba que, entre 2007 y 2009, el reactor Flamanville, el primer EPR en construcción en Francia, presentaba fallos de seguridad en las barras de control utilizadas para llevar a cabo la fisión nuclear, y que la reacción atómica no produce la suficiente energía. Según la organización francesa Sortir du Nucléaire: “Son las mismas eléctricas las que están poniendo en peligro la seguridad porque quieren obligar al reactor a variar la producción en un mismo día”. Durante el día, cuando la demanda de energía es mayor y el precio sube, el reactor tendría que elevarse a la máxima potencia, mientras que por la noche, cuando la demanda de energía baja, moderaría su actividad. Las variaciones de potencia pueden producir una explosión como la de Chernobil”, denuncian Greepeace y Sortir du Nucléaire.
En la misma línea, el premio Nobel de Física, Carlo Rubbia, lanzó varias preguntas al Gobierno italiano como: “¿Se han dado cuenta de que los mismos franceses están revisando sus programas tecnológicos de las centrales con reactores europeos presurizados y prefieren rehabilitar los viejos reactores antes que construir los nuevos?”. Más de 90.000 metros cúbicos de basura radiactiva almacenada en distintos puntos del país y 12.000 millones de euros en 20 años son la deuda de las centrales nucleares italianas cerradas en 1987.
Una bomba ecológica, sin desactivar aún, que permanece bajo la vigilancia del Estado por 500 millones de euros anuales. Los grupos ecologistas señalan que la basura radiactiva no envejece, ni siquiera la que es de ‘segunda categoría’, cuya peligrosidad dura cerca de 300 años, mientras que la de tercera categoría es peligrosa durante 250.000 años.
¿Dónde estarán las centrales?
Dónde estarán ubicadas las nuevas centrales que proyecta Berlusconi es top secret. El responsable de su ubicación, el director de la eléctrica ENEL, Fulvio Conti, afirmó recientemente que “no hablará ni bajo tortura”. Todo apunta a que las eléctricas tendrán que construir las nuevas centrales italianas cerca del mar o los ríos. Si se superpone el mapa de las inundaciones de costas hecho por ENEL, y el de las áreas sísmicas hecho por el Instituto de Geofísica, las zonas de seguridad son muy pocas y estarían localizadas en Cerdeña, Apulia y en el río Po. Pero, según el partido de los Verdes, el mapa de las nucleares ya está diseñado y no se corresponde con esos criterios.
Mientras, Berlusconi proyecta construir un cementerio nuclear, en una zona que llaman “la pequeña Chernobil”, cerca del río Garigliano. Giulia Casella, militante antinuclear y presidenta de Legambiente a Sessa Aurunca denuncia que ésta “es una región en una zona que ha sufrido varios accidentes y la zona donde quieren hacer el cementerio nuclear no es apta desde el punto de vista hidrogeológico. Allí ya han contaminado ríos y campos y 1.700 km2 de mar, según la Agencia de Nuevas Tecnologías, y el Gobierno así lo certificó en el año 1985”.
Castilla y León dice no al ATC
Hasta hace unos días el ejecutivo de Castilla y León condicionaba su apoyo al Almacén Temporal Centralizado (ATC) al mantenimiento de la central Garoña, Burgos. Ahora la Junta asegura estar contra de la instalación del cementerio nuclear en su comunidad.
Por otra parte, Greenpeace y Ecologistas en Acción han denunciado ante la Fiscalía la candidatura de Congosto de Valdavia, Palencia, por prevaricación, ya que las normas urbanísticas prohíben poner el ATC en suelo rústico. También señalan que en Santervás de Campos y Melgar de Arriba, Valladolid, los concejales ofrecen sus propios terrenos para se construya en ellos el silo nuclear.
Varios países europeos quieren poner en marcha más centrales
El Grupo de Reflexión sobre el futuro de la UE en 2030, el llamado Comité de Sabios Europeos encabezado por Felipe González, presentó a mediados de mayo un informe que señala que el sector nuclear incrementará la seguridad energética de la UE.
Ante la gran dependencia europea de la importación de petróleo, gas o carbón el Grupo de Reflexión propone, además de medidas como aumentar la eficiencia energética o el peso de las energías renovables, recurrir a la energía nuclear. Este impulso nuclear de la UE viene, entre otros, de líderes de países como Alemania o Italia, históricamente antinucleares. La canciller Ángela Merkel, en una reunión mantenida el pasado 23 de junio con los presidentes de los mayores consorcios energéticos alemanes, debatió una posible prórroga de la duración de las centrales como contrapartida a la propuesta de implementar el impuesto al sector (una de las últimas medidas anticrisis formuladas por el Gobierno alemán), en un país cuya sociedad es claramente antinuclear.
Francia mantiene su política nuclear. El país galo cuenta con 58 centrales, pero al menos 19 de sus reactores nucleares cumplen antes de 2011 los 30 años de funcionamiento, límite de su vida activa prevista. Otros 29 caducan antes de 2019. Mientras, el presidente francés Nicolas Sarkozy, ha solicitado a los organismos internacionales que incluyan la construcción de plantas nucleares en los programas de apoyo económico como un mecanismo de lucha contra el cambio climático. De momento, el presidente francés ya tiene acuerdos con varias de sus ex colonias, entre ellas Argelia, para promover la construcción de nuevas centrales en ese país del Magreb.
Me había jurado a mí mismo no volver a escribir sobre este figurón en los tiempos más próximos, pero, otra vez, la fuerza de los hechos puede más que mi voluntad. En este caso no se trata de mises, modelos y bailarinas elegidas a dedo (o con dedos) para el Parlamento Europeo ni de joyas como regalo de aniversario a jovenes “ragazze” poco más que adolescentes que tratan al primer ministro italiano por “papi”, término que no sé exactamente lo que quiere decir (mi fuerte no es el italiano hablado por las lolitas de allí), aunque prometiera mucho hasta para el menos atento de los exámenes. Tampoco se trata del pregonado divorcio del que, personalmente, dudo mucho que se acabe consumando porque los intereses materiales mutuos pesan y es grande el riesgo de que la comedia (si lo es) acabe en reconciliación y muchas horas de transmisión televisiva.
Lo que me sacó de mi relativo sosiego en relación al “padrone” Berlusconi es una sentencia del Tribunal de Milán que condena al abogado británico David Mills a cuatro años y medio de prisión por corrupción en acto judicial. Se afirma en la sentencia que Berlusc (así me ha salido, así lo dejo) sobornó en 1997, nada menos que con 600 mil dólares, a dicho abogado y que éste incurrió en “falso testimonio” con el objetivo de “proporcionar impunidad a Berlusconi y al grupo Fininvest”. La reacción de Berlusc es típica: “Es una sentencia absolutamente escandalosa, contraria a la realidad”. Y más: “Habrá recurso, habrá otro juez, y yo estoy tranquilo”. El lector notará esa referencia a “otro juez” que, por lo menos así lo leo yo, no pasa de un acto fallido que me permitiré interpretar de esta manera: “Habrá otro juez, al que yo trataré de sobornar”. Como sobornó otros antes, añado.
Me gustaría pensar que el fin de Berlusc se aproxima. Aunque para eso será necesario que el electorado italiano salga de su apatía, sea involuntaria o cómplice, y retome la frase de Cicerón que hace días recordé. Que la digan una vez y que se oiga en todo el mundo: “Demasiado abusaste de nosotros, Berlusc, la puerta está allí, desaparece”. Y si esa puerta es la de la prisión, entonces podremos decir que habrá sido hecha justicia. Finalmente.
Hará unos dos mil cincuenta años, días más día menos, a esta hora o a otra, estaba el bueno de Cicerón clamando su indignación en el senado romano o en el foro: “¿Hasta cuando, Catilina, abusarás de nuestra paciencia?”, le preguntaba una vez y muchas al bellaco conspirador que había querido matarlo y hacerse con un poder al que no tenía ningún derecho. La Historia es tan pródiga, tan generosa, que además de darnos excelentes lecciones sobre la actualidad de ciertos acontecidos de otrora, también nos ha legado, para nuestro gobierno, unas cuantas palabras, unas cuantas frases que, por esta o aquella razón, acabaron echando raíces en la memoria de los pueblos. La frase que dejé más arriba, fresca, vibrante, como si acabara de ser pronunciada en este instante, es sin duda una de esas. Cicerón fue un gran orador, un tribuno de enormes recursos, pero es interesante observar como, en este caso, prefirió utilizar términos de los más comunes, que podrían haber salido de la boca de una madre que reprende a un hijo inquieto. Con la enorme diferencia de que aquel hijo de Roma, el tal Catilina, era un mequetrefe de la peor especie, ya sea como hombre, o como político.
La Historia de Italia sorprende a cualquiera. Es un extensísimo rosario de genios, pintores, escultores o arquitectos, músicos o filósofos, escritores o poetas, iluminadores o artífices, un no acabar de gente sublime que representa lo mejor que la humanidad ha pensado, imaginado, hecho. Nunca le faltarán catilinas de mayor o menor envergadura, pero de eso ningún país está exento, es lepra que a todos nos toca. El Catilina de hoy, en Italia, se llama Berlusconi. No necesita asaltar el poder porque ya es suyo, tiene suficiente dinero para comprar todos los cómplices que sean necesarios, incluyendo jueces, diputados y senadores. Ha conseguido la proeza de dividir la población de Italia en dos partes: los que les gustaría ser como él y los que ya lo son. Ahora promueve la aprobación de leyes absolutamente discriminatorias contra la emigración ilegal, saca patrullas de ciudadanos para colaborar con la policía en la represión física de los emigrantes sin papeles y, colmo de los colmos, prohíbe que los niños de padres emigrantes sean inscritos en el registro civil. Catilina, el Catilina histórico, no lo haría mejor.
Dije antes que la Historia de Italia sorprende a cualquiera. Sorprende, por ejemplo, que ninguna voz italiana (al menos que yo sepa) haya retomado, con una ligera adaptación, las palabras de Cicerón: “¿Hasta cuando, Berlusconi, abusarás de nuestra paciencia?” Experiméntese, puede ocurrir que dé resultado y que, por esta u otra razón, Italia vuelva a sorprendernos.
Roma, París, Barcelona. Una gran Onda que poco tiene de anómala volvió ayer a protestar por las calles de gran parte de Europa. "Huelga en la Onda, libertad en Movimiento": es el eslogan de las pancartas de los estudiantes que protestan por todas partes los recortes a la Universidad, el fin de la educación pública y la presencia de "fascistas en la Universidad". Fascistas que, al menos en Roma, adornan sus sedes con cadenas y palos. Una tendencia perversa que recorre la Unión Europea -incluida la España de Zapatero- con los estudiantes de un lado manifestándose pacíficamente y de la otra las fuerzas del orden que, huérfanas de los fastos de Génova y del G8, deciden cargar.
Sucedió en Roma, donde los universitarios emprendieron una manifestación en el interior de la universidad de la Sapienza. Alguna clase interrumpida, megáfonos como única arma y una tentativa para salir de la ciudad universitaria y alcanzar las calles cercanas. "Queremos ir a nuestras calles: libertad de movimiento". Les esperaba un cordón de policías y carabineros con uniforme antidisturbios, que cargan a los estudiantes empujándolos de nuevo al interior del ateneo ("cargan", "uniforme antidisturbios", ¿en qué año estamos) "según lo previsto en el Protocolo de restricción de los recorridos de las manifestaciones en Roma". Los estudiantes responden a la carga lanzando zapatos entre otros objetos. "Nos los habíamos traído para tirarlos delante del ministerio de Economía, como hicieron en Francia". Al segundo intento para forzar el bloqueo -tras una asamblea autoconvocada- los agentes de la Guardia di Finanza (policía fiscal) llevan a cabo otra nueva "carga. Golpean a decenas de estudiantes. Es difícil hacer un balance, como explican los chicos, pues "hay gente con golpes en todas las esquinas de la universidad".
Sucedió en París anteanoche, en Montmartre, con motivo de la "noche de las universidades", organizada en el marco de las movilizaciones de estudiantes e investigadores contra las leyes que reforman el gobierno de las universidades. Las agencias hablan de actos vandálicos, de escaparates de tiendas, supermercados y bancos (¿bancos? ¿Desde cuándo tienen los bancos escaparates?) reventados y de lanzamiento de botellas contra la policía. No más de 150 personas, dicen los testigos, aunque otras fuentes hablan de algunos miles de estudiantes. Los mismos miles de estudiantes que se habían reunido por la tarde en la unversidad Paris VII en el distrito XIII al este de París, cerca de la Biblioteca Nacional de Francia "François Miterrand".
Sucedió en Barcelona, donde se registraron otros incidentes entre policía y estudiantes contrarios a la reforma de la universidad. Las fuerzas del orden desalojaron por la fuerza los edificios del rectorado -ocupados desde noviembre- y detuvieron a tres estudiantes. Cientos de estudiantes bloquearon la Gran Vía y la policía cargó contra ellos.
Sucedió todo ello en nuestra democrática Europa, que vela por la educación pública y libre.
Más de 2.000 pizzas fueron distribuidas gratuitamente en la ciudad italiana de Nápoles (sureste) entre ciudadanos y turistas, una iniciativa de los pizzeros de la ciudad para protestar por el encarecimiento de los alimentos.
"Margaritas", "marineras" y pizza frita fueron repartidas durante dos horas en la plaza Dante por 20 pizzeros, que las cocieron en cinco hornos al aire libre.
Se trata de una iniciativa de la Asociación de Pizzeros de Nápoles (APN) y del Consorcio italiano de protección de la pizza napolitana, contra el alza del coste de los alimentos, de las materias primas para hacer una pizza y las imitaciones de escasa calidad.
Para la APN una pizza margarita (tomate, queso "mozzarella" y albahaca) no debería costar más de 3,50 euros, mientras en ciudades como Roma y Milán el precio llega a 8 ó 10 euros. El consejero de Agricultura de la Provincia de Nápoles, Emilio Borrelli, dijo que ésta no será la última acción para protestar con el encarecimiento de los alimentos.
Esta iniciativa precede a la "huelga del pan", que las principales organizaciones de consumidores han convocado en Italia el 18 de septiembre. Ese día los italianos están llamados a no comer ni consumir pan o pasta y a ahorrar en energía eléctrica, gas y carburante, para protestar contra el aumento de los alimentos y la crisis económica que "empobrece cada vez más a las familias", según las asociaciones convocantes.
La inflación interanual italiana creció al 4,1% el pasado julio, el nivel más alto desde junio de 1996, según datos del Instituto italiano de Estadísticas (Istat).