Foto: EFE
Isis Obed Murillo cayó de un balazo en la cabeza en las inmediaciones del Aeropuerto Toncontin, luchando por sacar del Poder a la camarilla golpista que expulsó del país al Presidente Manuel Zelaya. Casi veintitrés meses después, y en el mismo lugar donde Isis Obed derramó su sangre, arribó a suelo patrio el desterrado Coordinador General del FNRP, Manuel Zelaya, ante la presencia de centenares de miles de hombres y mujeres curtidos de la lucha contra la dictadura golpista.
Un escenario más que simbólico de lo que cabía esperar de este acto histórico.
Haciendo a un lado los inconvenientes de la organización del evento, el Pueblo en Resistencia ahí presente esperaba del compañero Zelaya un discurso que invitara a la lucha popular contra el régimen; que llamara a organizar la movilización del Pueblo hasta derrotar el régimen de Porfirio Lobo Sosa, y a demandar la salida de los golpistas del poder; o al menos un discurso en el cual los denunciara, como antesala de las batallas que habrá que librar tras su regreso.
En lugar de eso, el compañero Zelaya se deshizo en agradecimientos hacia la dictadura de Porfirio Lobo Sosa por haberlo traído al país, y llamo a “reconciliarnos” con él, sin que ninguno de los funcionarios que participó en el Golpe de Estado haya salido del gobierno y mucho menos esté en la cárcel por los crímenes que cometieron.
¿Cómo puede haber reconciliación con un régimen que no para la brutal represión? Con un régimen que lleva más de doscientos compañeros y compañeras asesinados/as; que ha profundizado la política de entreguismo y la violación a nuestras conquistas sociales; que hoy tienen a decenas de maestros y maestras en huelga de hambre. Para muestra un botón: Ni se había enfriado la tinta con que se firmó el acuerdo de Cartagena, cuando los golpistas arremetieron con gases y bala viva en el Instituto Jesús Aguilar Paz, capturando a mansalva estudiantes; desalojaron a humildes vendedores ambulantes en el Parque Central; y asesinaban a dirigentes campesinos en el Aguan. Con un régimen así no vale ninguna “reconciliación” sino enfrentarlo con la lucha popular.
Por si eso no bastara, el compañero Mel Zelaya llegó tratando de convencernos de que el Acuerdo deCartagena, que permite el retorno del Estado de Honduras a la OEA, y que, por consiguiente, permite el blanqueo del Golpe de Estado y el fortalecimiento económico de esta dictadura, es un “triunfo” del Pueblo y que permitirá la democratización del país. Nada más falso.

Si uno lee el Acuerdo se verá que los golpistas no cedieron absolutamente en nada. Se aseguraron de que con su firma el compañero Zelaya respalde toda la institucionalidad tal como está, sin cuestionarla; que el respeto de los derechos humanos queda en manos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos que en todo este tiempo ha mostrado que es un aliado del régimen; que la convocatoria a la Constituyente (que ya no sería originaria ni auto convocada) dependerá de un plebiscito que está en manos de los golpistas; que la inscripción del FNRP como fuerza político electoral (por cierto algo que las bases nunca han aprobado) también dependerá de la Ley Electoral del golpismo sin que ni siquiera se exija reestructurar el Tribunal Supremo Electoral, hoy dominado por los partidos de la oligarquía. Ni aún la anulación de los juicios que sirvieron de base jurídica para su retorno pueden considerarse un logro, ya que su reactivación depende de que los golpistas levanten un dedo. A cambio de nada, el régimen golpista hará una entrada triunfal en la próxima Asamblea General de la OEA, con la única oposición –digna de felicitar por cierto—del gobierno ecuatoriano.
En fin, ese acuerdo es un acuerdo de rendición por el cual el compañero Zelaya no debía sentirse orgulloso, y mucho menos pretender que la Resistencia lo acepte.
Por supuesto que celebro saber que el compañero Manuel Zelaya está de nuevo en Honduras, porque nunca debió ser echado de su tierra. Su retorno (no el acuerdo firmado) es un logro indirecto de la presión del Pueblo, de casi dos años de sacrificios, no de la buena voluntad del régimen de Lobo; así que a este no hay nada que agradecerle. Lo que incomoda es la política reconciliadora con la que vino, pues esa política deforma ese triunfo convirtiéndolo en un inmerecido espaldarazo al régimen de Porfirio Lobo Sosa, en lugar de convertirlo en un motivo para la lucha contra la dictadura.
El compañero Mel no puede comprometer ni firmar nada a nombre de la Resistencia que no sea decidido colectivamente por las instancias de conducción, en especial los acuerdos de la Asamblea Nacional del FNRP, mucho menos algo que traicione la causa por la cual fue elegido Coordinador Nacional de este portentoso movimiento popular.
La sangre de nuestros mártires es demasiado cara para que sea profanada.
Tomás Andino Mencia
Fuente: Rebelión
¡Exigimos la aparición con vida de Juan Chinchilla!El sábado 8 de enero fue secuestrado el compañero Juan Chinchilla, miembro del Comité Ejecutivo del Frente Nacional de Resistencia Popular, como representante de las Juventudes en Resistencia y el Movimiento Unificado Campesino del Aguán (MUCA).
Juan se ha destacado por su beligerancia en la lucha por el derecho de los y las campesinos a trabajar la tierra, lo que le significó un permanente hostigamiento y amenazas por parte de los grandes terratenientes de la zona, Miguel Facussé, René Morales y Reinaldo Canales, quienes con la colaboración del régimen de facto de Porfirio Lobo, mantienen una represión salvaje contra la población del valle del Aguán.
El secuestro se dio a las 8:00 de la noche del sábado 8 de enero, en el desvío al asentamiento campesino La Concepción, en el municipio de Tocoa, cuando Juan se dirigía hacia su casa. Momentos antes de ser secuestrado, él llamó por teléfono para denunciar que una moto y un carro lo estaban siguiendo. Después se escucharon disparos, pero cuando las personas llegaron, sólo encontraron su moto con dos impactos de bala.
Condenamos vehementemente este hecho. Exigimos el respeto a la vida y la integridad física de nuestro compañero que ha demostrado un extraordinario valor en la lucha por la refundación de Honduras.
Alertamos a las organizaciones de derechos humanos nacionales e internacionales para hacer presión sobre este régimen represor que habla una falsa reconciliación y unidad nacional, mientras continúa avalando y participando en crímenes contra personas y organizaciones populares.
El FNRP establecerá de inmediato, acciones de presión para lograr la liberación de Juan Chinchilla.
¡Resistimos y Venceremos!
Frente Nacional de Resistencia Popular
Frente Nacional de Juventudes en Resistencia
Fuente: FNRP
Foto: Rel-UITADía 28 de junio de 2009. En esa fecha, un Golpe destituyó a Manuel Zelaya, mandatario constitucional de Honduras, de la presidencia del país. La respuesta de la población fue inmediata: se crearon manifestaciones, organizaciones de grupos y movimientos de resistencia al golpe. La respuesta del gobierno de facto también fue rápida: violaciones a los derechos humanos y represiones.Un año y medio después, la situación del país centroamericano parece no haber cambiado mucho. El 27 de enero, Porfirio Lobo asumió como presidente electo después de la contienda electoral realizada el año pasado, no reconocida por la población. Para los integrantes del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), se trata de una continuación del golpe.
"El FNRP ha sostenido que Pepe Lobo es la continuidad del golpe de estado ya que el orden constitucional no volvió al orden, lo único que lo hubiera vuelto sería el llamado a una Asamblea Nacional Constituyente", destaca Betty Matamoros, integrante del Frente.
Prueba de que el golpe continúa en el país es la sistemática violación de los derechos humanos de hondureños y hondureñas. De acuerdo con Matamoros, situaciones vividas por las poblaciones el año pasado continuaron ocurriendo en 2010. "Vivimos la misma situación, bajo represión; los derechos humanos se nos siguen violando sistemáticamente y selectivamente", revela.
En el campo político y económico, Honduras tampoco mejoró. Según la integrante del Frente, el gobierno no es reconocido internacionalmente -lo que agrava la situación interna- y el desempleo y la precarización laboral también empeoraron.
La evaluación es compartida con Ricardo Salgado, investigador del FNRP. Para él, el gobierno de Porfirio Lobo tiene varios "puntos vulnerables", como la ilegitimidad y la falta de control sobre cuestiones críticas. "Hasta ahora, [Lobo] se ha dedicado a dos cosas fundamentales: hacia el exterior trata de maquillar su naturaleza haciendo inconmensurables esfuerzos por convencer al mundo de que en Honduras todo está bien; hacia adentro mantiene una actitud férrea de violación a los derechos humanos; reprimiendo con bestialidad cualquier oposición", observa.
La situación de violación y represión contra la población hondureña puede hasta haber continuado igual, pero los/as resistentes, no. Con un año y medio de lucha contra el Golpe, la resistencia está más madura y, por qué no decirlo, más fuerte.
"Del movimiento espontáneo de rechazo al golpe de estado, pasamos a formar una fuerza con objetivos más definidos, que entiende las implicaciones de la lucha, que se organiza en unidades a lo largo y ancho del país. Hemos logrado que nuestra posición anti imperialista sea no sólo un discurso sino la vocación del pueblo, y vemos con claridad, independientemente de la vía, la necesidad de conquistar el poder político del país", afirma Salgado.
Para Betty Matamoros, el momento del Frente ahora es de consolidación nacional. Según ella, el FNRP ha priorizado los trabajos en tres ejes: organización, formación y movilización. "La lucha de la Resistencia Hondureña se fortalece, las acciones de este año y para el próximo año están encaminadas a la consolidación de las estructuras organizativas nacionales del FNRP, para seguir en la lucha de una agenda social del país. El otro gran tema es cómo construimos el poder popular para la toma del poder", destaca.
Ilustración: Alejandra Karageorgiu2010El año 2010 fue difícil para la población hondureña. Además de la prosecución de persecuciones y violaciones, hondureños y hondureñas además tuvieron que lidiar con el aumento de los conflictos agrarios del país y con la aprobación de leyes que perjudican la movilización nacional, como la Ley Antiterrorista, aprobada en noviembre pasado.
Según Matamoros, la lucha por la tierra en el país centroamericano es histórica y aún no existe una política de Estado que beneficie a los campesinos. "Pepe Lobo no ha resuelto el problema, lo agudiza cuando permite la represión y acusa a los campesinos de estar armados", se agrega.
En relación con la Ley Antiterrorista, la resistente cree que se trata de una "estrategia internacional para hacer desaparecer las resistencias de los pueblos". Para ella, la respuesta del pueblo debe ser denunciar tal Ley y seguir en las calles con manifestaciones de repudio contra las violaciones de los derechos.
Perspectivas para el 2011Como no podría ser de otra manera, el 2011 será otro año de lucha para el Frente Nacional de Resistencia Popular, con acciones que se concentrarán en la convocatoria de la Asamblea Nacional Constituyente. De acuerdo con Betty Matamoros, el Frente ya logró recolectar 1,5 millones de firmas de la Declaración Soberana para a autoconvocatoria de la Asamblea Constituyente.
Ahora, el momento actual es para definir estrategias de como realizarla. "(...) debemos buscar los mecanismos de cómo lograrlo, no será fácil pero estamos comprometidos con los que firmaron la Declaración Soberana", asegura.
La afirmación de la integrante de la resistencia es confirmada por Ricardo Salgado, quien garantiza que la Asamblea continúa siendo uno de los objetivos fundamentales de la resistencia. Para él, 2011 será un año para consolidar e intensificar aún más la lucha hondureña.
"Podemos anticipar que creceremos más en 2011, a pesar de que la represión seguramente será más intensa y sistemática. Esperamos consolidar nuestra presencia internacional, e intensificar la divulgación de la lucha que libramos en el país. Las condiciones siguen siendo relativamente adversas, pues aunque nos reprimen con bestialidad, el espíritu del pueblo está muy elevado, y la toma de decisiones y el análisis son cada mes más finos y acertados", prevé.
Karol AssunçãoTraducción: Daniel BarrantesFuente: Adital