El voto es a la vez derecho y deber. Yo quiero ejercerlo.... y vos???
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"Hoy más que nunca la alegría es un artículo de primera necesidad, tan urgente como el agua o el aire. Pero nadie nos va a regalar ese derecho de todos; .... es preciso pelearlo...."
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Primero se llevaron a los comunistas pero a mí no me importó porque yo no era. En seguida se llevaron a unos obreros pero a mí no me importó porque yo tampoco era. Después detuvieron a los sindicalistas pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista. Luego apresaron a unos curas pero como yo no soy religioso tampoco me importó. Ahora me llevan a mí pero ya es tarde.
Las organizaciones sociales de Vía Campesina Brasil señalaron como insuficiente el veto parcial de la presidenta Dilma Roussef al Código Forestal. Pero afirmaron que representa una derrota para el latifundio y los hacendados.
El integrante de Vía Campesina Brasil, Luiz Zarref, afirmó que los vetos son una derrota para "los latifundistas más atrasados que esperaban una amnistía total e integral, esos latifundistas que plantan soja hasta la orilla del río y que no quiere recuperar nada" .
Sin embargo, el activista aclaró que la decisión de Rousseff "no atiende las necesidades de la población de una producción de alimentos saludables y de la conservación de la naturaleza".
Por otra parte, Zarref indicó que el veto parcial constituye la consolidación de lo que llamó el "agronegocio" representado por la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil.
Según el análisis de Vía Campesina, un Gobierno de coalición y la relación tensa de Rousseff con el Congreso la colocó en una situación difícil para hacer un veto integral del Código Forestal.
El Congreso brasileño tiene un plazo de 4 meses para analizar los vetos. Para derribarlos se necesita el apoyo de la mayoría absoluta de parlamentarios en el
Senado y enla Cámarade Diputados.
Dilma Rousseff vetó el pasado viernes 12 artículos del nuevo Código Forestal y aprobó 31 modificaciones.
Sectores ambientalistas y campesinos demandaban el veto total de la norma porque consideran que constituye una amenaza para la floresta nacional.
La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, destacó este sábado que su Gobierno se centrará en el trabajo por la erradicación de la pobreza y el mejoramiento de la calidad en la salud y la educación.
Durante el discurso que pronunció luego de ser investida en el Congreso brasileño, Rousseff además sostuvo que, durante su gestión al frente de la nación suramericana, continuará el proceso transformador que inició el presidente saliente, Luiz Inácio Lula da Silva.
"Es tarea indispensable una acción renovadora y efectiva en las áreas de salud, educación y seguridad con respeto a las leyes. La lucha más obstinada de mi Gobierno será la erradicación de la pobreza extrema y la creación de oportunidades para todos", dijo la nueva presidenta brasileña.
Se comprometió a luchar por "la calidad de la educación, la salud y la seguridad", para lograr la inclusión necesaria y ofrecer las condiciones que permitan la formación de profesionales en distintas áreas.
Para lograr ese compromiso, Rousseff pidió el apoyo de toda la sociedad, así como de las institiciones públicas, privadas y de los medios de comunicación.
"Por la decisión soberana del pueblo hoy será la primera vez que la banda Presidencial se pone sobre el hombro de una mujer. Siento un inmenso honor por esa decisión del pueblo brasileño", dijo Rousseff al inicio de su discurso.
Manifestó entender la importancia del significado histórico de ser la nueva jefa de Estado y de la responsabilidad que asume desde este 1 de enero, al tiempo que desempeñará su trabajo con el ejemplo de la fuerza de la mujer brasileña.
"Sé que mi mandato debe incluir la traducción más generosa de esa osadía del voto popular, que después de llevar a la Presidencia a un hombre trabajador, decida a una mujer para dirigir los destinos del país", enfatizó la jefa de Estado brasieña.
"Vamos a vencer la desigualdad", subrayó y aseguró que actuará de forma decidida en la defensa de políticas saludables y equilibradas".
Por otro lado, Rousseff se refirió a otros temas de interés nacional en su discurso ante el Congreso, donde destacó el trabajo constante para mejorar áreas como el gasto público y los servicios.
Sostuvo que urge realizar una reforma en la Legislación para promover los cambios necesarios y avanzar hacia una democracia complementaria.
"Para enfrentar estos retos debemos mantener los fundamentos que nos permitieron llegar aquí, nuevas herramientas. Es tarea urgente una reforma con cambios en la Legislación para hacer avanzar nuestra joven democracia, fortaleciendo el sentido programático de los partidos y perfeccionar las instituciones, valores y transparencia", indicó.
Con la consigna de "gobernar para todos", la presidenta brasileña insistió en que su Gobierno dará continuidad al proceso de avance y progreso social impulsado por Lula da Silva.
"Vengo para dar contuniudad al mayor proceso de afirmación que este país haya vivido en los tiempos diferentes, para consolidar la obra transformadora del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, con quien tuve el privilegio de servir al país a su lado en estos últimos años", afirmó.
Saludó cada uno de los avances logrados por Brasil bajo la administración de Lula, los cuales reconoció que ayudaron a dar grandes contribuciones a las conquistas de la actualidad.
Sentenció que no descansará durante su mandato para lograr hacer de Brasil una de las naciones más desarrolladas y menos desiguales del mundo, con clases medias sólidas y emprendedoras "plenas de compromiso social, libertad política y creatividad".
Dilma Rousseff se convirtió hoy en la primera presidenta electa de Brasil, luego de 35 mandatarios en la historia política de esta inmensa nación sudamericana, confirmó el Tribunal Superior Electoral (TSE).
En conferencia de prensa, el presidente del TSE, Ricardo Lewandowski, apuntó que matemáticamente ya está confirmado el triunfo de Rousseff, candidata del gobernante Partido de los Trabajadores (PT).
Contabilizados el 93,25 por ciento de los votos totales, Rousseff aventaja por un insuperable 10,86 por ciento de votos a José Serra, aspirante por el opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
El escrutinio de los sufragios realizado en tiempo real por el TSE en su página web refleja que con el 93,25 por ciento de los votos totales, de los cuales son válidos 93 millones 69 mil 335, Rousseff tiene 51 millones 585 mil 748, para el 55,43 por ciento.
Por su parte, Serra cuenta con 41 millones 483 mil 587 sufragios válidos, para el 44,57 por ciento, cuando restan menos de 10 millones de votos por ser escrutados, lo que matemáticamente imposibilita a Serra alcanzar a Rousseff.
Con su éxito, Rousseff enfrenta el gran reto de suceder al popular mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y continuar su proyecto, que en los últimos ocho años redujo la desigualdad social, prácticamente erradicó el desempleo y logró un crecimiento económico sostenido, que coloca hoy a Brasil como la octava potencia mundial.
La candidata a la presidencia de Brasil por el Partido de los Trabajadores (PT), Dilma Rousseff, inició hoy su campaña de segunda vuelta en la Baixada Fluminense, región pobre que integra el área metropolitana de Río de Janeiro.
En su discurso, la candidata resaltó que el inicio de su campaña fue en la Baixada porque, en caso de resultar electa, dará prioridad a dos problemas serios de la región: el abastecimiento de agua potable y la instalación generalizada de redes de cloacas sanitarias.
Acompañada por el gobernador reelecto de Río, Sergio Cabral, y por los senadores electos Linberg Farias y Marcelo Crivella, además de otros políticos de los varios partidos que integran la coalición gobiernista, Rousseff encabezó un desfile de automóviles que se inició en Duque de Caxias.
La candidata "petista" fue la más votada en la primera vuelta del domingo pasado, pero no obtuvo el número necesario de votos para llegar a la presidencia (50 por ciento más uno) y deberá disputar una segunda vuelta con el candidato socialdemócrata José Serra, el próximo 31 de octubre.
Antes de empezar la manifestación, Rousseff dijo a periodistas que el aumento del IOF (Impuesto sobre Operaciones Financieras) es necesario para contener la especulación en el mercado de cambio y ayudar a contener la excesiva valorización de la moneda brasileña.
La ex ministra de la Casa Civil agregó que, al contrario de lo sostenido por el Fondo Monetario Internacional (FMI), un ajuste fiscal no es la mejor estrategia para contener la desvalorización del dólar, que perjudica a los exportadores brasileños.
Según la candidata, un ajuste fiscal local no tendría efecto alguno sobre las causas de esa desvalorización, que obedece a la profundidad de la crisis en los Estados Unidos y otros países desarrollados.
El trayecto previsto para el desfile en automóviles incluía pasajes por los municipios de Duque de Caxias, Belfort Roxo, Sao Joao de Meriti y Nueva Iguazu, pero el cortejo se detuvo en Belfort Roxo, donde Rousseff y el gobernador Cabral se dirigieron hacia un helicóptero que los esperaba.
Mientras los asesores de Cabral explicaron que tal interrupción se debió a los malestares en la rodilla recién operada del gobernador, lo que le obligó a usar una muleta para desplazarse, los asesores de Rousseff dieron una explicación diferente.
Según ellos, el inicio del desfile se había atrasado considerablemente y no habría tiempo de completar el trayecto, porque la candidata tenía otros compromisos en su agenda, mismos que no podían ser postergados. También negaron que ella tuviese algún problema de salud.
Sin haber disputado antes una campaña electoral para ocupar cargo público alguno, la candidata del Partido de los Trabajadores (PT, en el gobierno), Dilma Rousseff, puede convertirse mañana en la primera mujer presidenta de Brasil.
La economista de 62 años, divorciada, con una hija y un nieto, nació en Belo Horizonte, capital del estado de Minas Gerais. Dilma es hija del inmigrante búlgaro Pedro Rousseff y de la maestra Dilma Jane da Silva, según los datos biográficos publicados en su página de internet.
Su trabajo fue consagrado durante el gobierno del presidente Lula como ministra de Minas y Energía y como ministra-jefe de la Casa Civil desde 2005, puesto donde tuvo bajo su mando las principales acciones del poder ejecutivo.
Dirigió el Programa de Aceleración del Crecimiento, así como los proyectos sociales Luz para Todos, Mi Casa, Mi Vida, y definió las reglas para la exploración y explotación de los enormes yacimientos de petróleo y gas hallados en el mar frente a la costa atlántica a grandes profundidades, debajo de la capa de sal.
Pero antes de llegar a esos puestos, Dilma participó desde muy joven en los movimientos de resistencia a la dictadura militar (1964-1985), fue detenida en Sao Paulo y estuvo presa tres años. Tras ser liberada, en 1973 se traslada a vivir en Porto Alegre, capital del estado de Río Grande do Sul.
En la Universidad Federal de ese territorio concluyó los estudios de Economía y a finales de la década de 1970 luchó por la amnistía para los brasileños que habían perdido sus derechos civiles y fueron perseguidos y expulsados del país por el régimen militar.
En esa época y conjuntamente con su entonces esposo, Carlos Araújo, ayudó a fundar el Partido Democrático Laborista (PDT) de Río Grande do Sul, del cual fue militante activa, al lado de figuras históricas de la política brasileña, como Leonel Brizola.
Participó en el movimiento llamado Diretas Já, considerada la mayor movilización civil de la historia reciente brasileña, la cual culminó con el regreso de la democracia en 1985. Un año después, ocupa la Secretaría de Hacienda del municipio de Porto Alegre.
En 1993 asumió la Secretaria de Minas, Energía y Comunicación del estado de Río Grande do Sul, durante el gobierno de Alceu Collares y ratificada en ese mismo puesto en 1998 por el gobernador Olívio Dutra.
Dilma ingresó en el PT en 2001, y un año después Lula gana los comicios generales para ocupar la presidencia de Brasil y la nombra ministra de Minas e Energía, cargo en el cual tuvo la responsabilidad de la reestructuración del sector eléctrico.
En 2005 la eficiencia de Dilma ya era ampliamente reconocida tanto dentro y fuera del gobierno. El presidente Lula la elige para dirigir la Casa Civil y, por consiguiente, la coordinación del trabajo de todos los ministerios.
El trabajo de Dilma fue reconocido nacionalmente por la coordinación del Programa de Aceleración del Crecimiento, que es un conjunto de políticas económicas que ha priorizado las inversiones en infraestructura, como saneamiento, viviendas, transporte, energía y recursos hídricos.
Dilma lanzó programas estratégicos como Mi Casa, Mi Vida, que prevé la construcción de un millón de casas para beneficiar fundamentalmente a los brasileños de menos recursos.
Por su destacado desempeño en el gobierno, Lula la escogió para ser la candidata del PT para sucederlo en el cargo, y gracias a los méritos personales de Dilma, logró convencer a sus simpatizantes -el 85 por ciento de la población- de que ella es la persona idónea para continuar los programas y las políticas de su gobierno.
Tal vez ahí esté también la enorme responsabilidad de Dilma de ganar los comicios generales de mañana, sustituir a Lula, el presidente más popular de la historia de Brasil y un hombre sumamente carismático y cautivador de las masas, pese a ser, como él mismo se encarga de repetir, un obrero con sólo cuarto grado de escolaridad.