El voto es a la vez derecho y deber. Yo quiero ejercerlo.... y vos???
Campaña por el voto en el exterior
Esquina por la alegría
"Hoy más que nunca la alegría es un artículo de primera necesidad, tan urgente como el agua o el aire. Pero nadie nos va a regalar ese derecho de todos; .... es preciso pelearlo...."
Eduardo Galeano
Esquina por Verdad y Justicia
Coordinadora Nacional por la Nulidad de la Ley de Caducidad
Nunca más terrorismo de estado
Esquina contra la violencia de género
Esquina contra el bloqueo
Esquina por la libertad de los 5
Esquina contra la pornografía infantil
Esquina Víctor Jara
Esquina contra la vergüenza
Ningún ser humano es ilegal
Hacelos valer
Campaña por nuestros derechos sexuales y reproductivos
Esquina contra la directiva del horror
PIT-CNT
Escritores por la Tierra
Foro social mundial de las migraciones
Esquina por la Paz
Esquina por la aparición de Julio López
Esquina Bertold Bretch
Primero se llevaron a los comunistas pero a mí no me importó porque yo no era. En seguida se llevaron a unos obreros pero a mí no me importó porque yo tampoco era. Después detuvieron a los sindicalistas pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista. Luego apresaron a unos curas pero como yo no soy religioso tampoco me importó. Ahora me llevan a mí pero ya es tarde.
Las elecciones presidenciales de 2008 pueden llegar a tener el mayor índice de participación en toda la historia de EE.UU. Las organizaciones que promueven el registro de votantes y los comités electorales locales se han visto sobrepasados por la gran cantidad de personas ansiosas por votar. Pero no todos están contentos con este florecimiento de la democracia.
ACORN, la Asociación de Organizaciones Comunitarias por una Reforma Inmediata, se ha convertido en el foco de atracción de los ataques de la derecha. El sitio web de ACORN comunica que “el electorado no refleja la población de Estados Unidos de América. Tiene una proporción más elevada de personas blancas, mayores, con más alto nivel de estudios y de ingresos que la ciudadanía en su conjunto" Bertha Lewis, principal responsable de organización de ACORN, me dijo: “Organizamos a personas de bajos y medianos ingresos, en general, personas que pertenecen a minorías: afroestadounidenses, latinos, asiáticos y blancos de la clase obrera. Y la mayoría de estas personas fueron sistemáticamente privadas del derecho a participar en el proceso electoral. ... Inscribimos a 1,3 millones de nuevos votantes en todo el país en un período de 18 meses. Contamos con más de 13.000 personas que trabajaron dedicadamente en el proceso de inscripción de votantes. Y puede ser que hayamos tenido algunas manzanas podridas, pero no conozco ninguna organización que no las tenga.”
El propio Barack Obama fue interrogado sobre las inscripciones problemáticas de ACORN. Obama dijo: “Como persona que participó en campañas de inscripción de votantes, sé cómo surgen los problemas. Es una situación típica: ACORN probablemente pagaba a las personas encargadas de conseguir que los votantes se registren, y estas personas, que no tenían realmente intención de registrar a nadie, porque es un trabajo muy duro, acudieron a la guía telefónica o inventaron nombres y enviaron formularios de inscripción falsos para que les pagaran. Así que, posiblemente, se haya cometido fraude contra ACORN, si le pagaron a estas personas para que registraran votantes y, en realidad, estas personas no hicieron eso. Pero no estamos ante una situación en la que de verdad existan personas que van a tratar de votar, porque se trata de nombres falsos.”
ACORN descubrió algunos formularios de inscripción claramente fraudulentos, que venían con nombres como “Mickey Mouse”. ACORN afirma que revisa todos los formularios de registro, sin embargo, no tiene la autoridad para actuar como árbitro final sobre qué formularios de registro son fraudulentos. De hecho, legalmente, ACORN no puede descartar ningún formulario de inscripción electoral. Marca los formularios sospechosos y los envía a la autoridad electoral estatal competente para que ésta emita su dictamen.
Los republicanos están cada vez más alarmados ante los cambios demográficos de Estados Unidos. Las minorías suelen votar a los demócratas, y Estados Unidos se está convirtiendo poco a poco en un país en el que las minorías son mayoría; para el año 2050, los blancos ya no representarán la mayoría en EE.UU. El comentarista de derecha Patrick Buchanan lamentó esto en 2004: “En 1960, cuando JFK venció a Nixon, Estados Unidos era un país de 160 millones de habitantes, con un 90 por ciento de blancos y un 10 por ciento de negros, y con unos pocos millones de hispanos y asiáticos repartidos entre nosotros. Éramos una nación, un pueblo. Adorábamos al mismo Dios, hablábamos el mismo idioma inglés.” La xenofobia de Buchanan pone de relieve una realidad política: la inmigración y la movilización de los pobres de las zonas urbanas están haciendo que el electorado tienda hacia los demócratas, especialmente en estados clave históricamente disputados como Nuevo México, Colorado, Florida y Ohio.
La ley federal Help America Vote (Ayudemos a EE.UU. a votar) fue aprobada en 2002 en respuesta a la crisis electoral de 2000. Pero obliga a los nuevos votantes a presentar una identificación en el lugar de votación, cosa que según los críticos equivale a una ley segregacionista moderna. Robert F. Kennedy Junior (hijo del candidato a la presidencia asesinado en 1968) declaró hace poco: “Yo tengo identificación y la mayoría de los estadounidenses tiene identificación. Pero uno de cada diez estadounidenses no tiene una identificación emitida por el gobierno, porque no viaja al extranjero, así que no tiene pasaporte, y no maneja automóviles, así que no tiene permiso de conducir. El número aumenta a uno de cada cinco si nos ceñimos a la comunidad afroestadounidesne.” El diario online Michigan Messenger hizo público que los republicanos planeaban usar en Michigan una lista de personas en situación de ejecución hipotecaria para eliminar a gente de los padrones electorales. Y un juez federal de Detroit acaba de ordenar que 1.500 personas vuelvan a ser incluidas en las listas de votantes de Michigan debido a que se ha usado contra ellos el procedimiento de supresión electoral conocido como “voter caging”, la eliminación de una persona de la lista de votantes en base a que correspondencia que se les envió fue devuelta por no poder ser entregada al destinatario. El escándalo en torno al despido de los fiscales federales, que finalmente condujo a la renuncia del Fiscal General de EE.UU. Alberto Gonzales, fue motivado en gran medida por la negativa de los fiscales republicanos a investigar casos infundados de fraude electoral.
Grupos ciudadanos como Election Protection y Video the Vote se están organizando para documentar e informar los problemas que puedan ocurrir en los lugares de votación el 4 de noviembre. Es más probable que vean cómo se les niega el derecho al voto a personas honradas que fueron excluidas de los padrones electorales que a Mickey Mouse intentando votar a Obama.
Denis Moynihan colaboró en la investigación para esta columna.
Valentine Moghadam, directora del Programa de Estudios de las Mujeres en la Universidad de Purdue, EE.UU., emigró de Irán en los años ‘70 para estudiar ciencias políticas y sociología en Canadá y Estados Unidos. Sin embargo, su país la mantiene cada día más activa. Desde hace décadas la investigadora se dedica al estudio de los movimientos de mujeres en los países de Medio Oriente y el norte de Africa, como también de los grupos fundamentalistas en esa región.
Verónica Engler
”No fui a Irán durante la década del ‘80 porque fueron los años más oscuros del período post-revolución, muy difíciles para las mujeres, los liberales y los militantes de izquierda”, cuenta la socióloga iraní Valentine Moghadam en uno de los intervalos de la conferencia que la trajo de visita a Buenos Aires: “La democratización familiar y la democratización sociopolítica: integrando lo público y lo privado”, organizada por el Centro de Estudios sobre Democratización y Derechos Humanos de la Universidad de San Martín y por el Instituto Interdisciplinario de Estudios de la Mujer de la Universidad de La Pampa. Autora de una veintena de libros (el último publicado es From Patriarchy to Empowerment: Participation, Rights, and Women’s Movements in the Middle East, North Africa and South Asia), Moghadam participó en Medio Oriente de la creación del Centro de Investigación y Documentación de Mujeres Palestinas en Ramalá, junto con la activista Zahira Kamal —que supo ser secretaria general de la Federación Palestina de Comités de Acción de las Mujeres y luego ministra de Asuntos de las Mujeres de la Autoridad Nacional Palestina—.
“En el Medio Oriente y en el norte de Africa en general las mujeres tienen menos participación económica que en otras partes del mundo —señala la investigadora—. Por eso es importante tratar de impulsar políticas para incrementar el acceso de las mujeres a buenos trabajos, porque el empoderamiento económico es la primera condición para el empoderamiento político y personal.”
En los años ‘60 y ‘70 las mujeres de varios países musulmanes, como Irak o Afganistán, tenían más derechos de los que tienen hoy. ¿Qué sucedió en las últimas décadas en estas sociedades para que se retrocediera en este área?
—En la región de Medio Oriente y el norte de Africa se da una situación compleja, una combinación de progresos y reveses. No se puede generalizar y decir que la situación de las mujeres en todos los países era mejor en los años ‘60. Varios de los países mulsumanes estaban colonizados y atravesaron un proceso de descolonización y construcción de estados en los años ‘50. Por ejemplo en Egipto, el presidente (Gamal Abdel) Nasser instituyó reformas para modernizar la sociedad y también para atraer a las mujeres a la administración pública, a la educación, al mercado de trabajo. También fue así en la República Tunecina, donde el presidente (Habib) Bourguiba fue inclusive más lejos que Nasser en este tema, porque ayudó a instituir una reforma de familia que tenía como modelo al sistema francés, lo que resultó en una ley de familia más liberal para las mujeres. Un proceso similar estaba avanzando también en Irán, en Irak y en otro montón de países, pero no por ejemplo en Arabia Saudita y en Marruecos. En Argelia se daba una especie de mix de las dos situaciones, por un lado el nuevo gobierno apreciaba el importante rol que las mujeres habían jugado en el movimiento independentista, pero por el otro lado no crearon muchas oportunidades para las mujeres en el mercado de trabajo, ni en los puestos de toma de decisiones políticas, y unas décadas más tarde, en los años ‘80, las mujeres argelinas todavía estaban con un nivel muy bajo de educación, de participación económica y política, y con un nivel muy alto de fertilidad. En cambio, la República Tunecina ha tenido un progreso sostenido desde los años ‘50 y continúa mejorando. Irán es otro ejemplo distinto, atravesó una revolución islámica a fines de la década del ‘70 y los progresos que las mujeres habían hecho en los años ‘60 y ‘70 fueron revertidos durante los años ‘80. Ahora las mujeres iraníes tienen sólo dos hijos, una cifra muy baja, más de lo que los líderes conservadores querrían que sea.
Pero, ¿existen diferencias entre los movimientos fundamentalistas actualmente?
—Sí, hay diferencias. Tengo un nuevo libro, que se llama Globalization and Social Movements: Islamism, Feminism, and the Global Justice Movement, en el que muestro eso. Hay islamistas moderados, y también están los más extremistas de la Jihad. Hago una distinción entre fundamentalistas e islamistas: no todos los fundamentalistas creen en el poder político, pero los islamistas sí creen en el poder político y tratan de buscarlo. Pero todos acuerdan en que la ley islámica es superior a cualquier otro tipo de ley, y quieren instituir o imponer la ley islámica en sus países. Los islamistas quieren lograr eso por medios parlamentarios, entonces ellos tiene partidos y toman parte en las elecciones. Algunos de ellos están activos en Egipto, Jordania, Yemen y hay uno o dos partidos de este tipo en Marruecos. Hay fundamentalistas islámicos que hablan de la Jihad, de destruir el imperialismo y los valores de Occidente, y creen en tomar las armas. Hay diferentes tipos de movimientos islamistas, pero incluso los grupos menos violentos no repudian completamente la violencia.
¿Es posible un “feminismo islámico” o, como dicen tanto desde el sector conservador religioso como desde el progresismo feminista, ambos términos juntos implican una contradicción?
—No, yo no creo que sea una contradicción. Creo que hemos visto mujeres creyentes en otros países y culturas tratando de reconciliar las creencias religiosas y los derechos de las mujeres. De hecho hay mujeres judías y cristianas que argumentan que su religión es fundamentalmente justa e igualitaria, y que los hombres interpretaron mal y secuestraron la religión, lo mismo sucede con el Islam. Ellas (las feministas islámicas) dicen: “Esta no es la religión, el profeta Mahoma intentaba traer justicia e igualdad. Y los primeros años del Islam se caracterizaban por la igualdad, por la participación de las mujeres”. Hacen un tipo de reinterpretación, la iytihad. Ellas están haciendo su propia relectura y reinterpretación del Corán y de otros textos religiosos y de la historia temprana del Islam para mostrar que la sharia (ley musulmana) implementada hoy en día es errónea, que no refleja el verdadero Islam. Este fue un gran movimiento en Irán a comienzos de la década del ‘90, pero ha declinado porque no pueden ir muy lejos con ese argumento. Entonces esas feministas llegan al límite de su discurso, no pueden ir más lejos. Por eso dejaron de hablar de feminismo islámico en Irán, y ahora están usando el lenguaje de los derechos globales de las mujeres, ahora hablan acerca de la “Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer”, por ejemplo. Pero en otros países continúan utilizando el lenguaje del feminismo islámico, por ejemplo en Marruecos, en Egipto, en Yemen. Y es posible que en alguno de estos países pueda tener más éxito, pero también es posible que, como en Irán, alcancen el límite de ese discurso y se den cuenta de que tienen que utilizar el lenguaje internacional de los derechos humanos de las mujeres para perseguir sus objetivos.
Amnistía Internacional Sección Uruguay, desea expresar su posición respecto a la petición de un amplio colectivo nacional sobre la necesidad de legislar en materia de reparación a las víctimas de graves violaciones a los derechos humanos, ocurridas en nuestro pasado reciente –previas y durante la última dictadura uruguaya-.
El estado uruguayo debe reparar a las víctimas de graves violaciones de los derechos humanos según lo manifestado por Naciones Unidas en su Resolución del 16 de noviembre de 2005, denominada - Principios y directrices básicos sobre el derecho de las víctimas de violaciones manifiestas de las normas internacionales de derechos humanos y de violaciones graves del derecho internacional humanitario a interponer recursos y obtener reparaciones. (1)
Dicho documento establece: “Se dispone que conforme al derecho interno y al derecho internacional, se deberá tener en cuenta las circunstancias de cada caso y otorgar a las víctimas, de forma apropiada y proporcional a la gravedad de la violación y a las circunstancias de cada caso, una reparación plena y efectiva, en las formas siguientes: restitución, indemnización, rehabilitación, satisfacción y garantías de no repetición preventiva”.
Nuestra organización tiene entre sus objetivos históricos el combate a la impunidad en sus tres vertientes, defendiendo el derecho a la verdad, el derecho a la justicia y el derecho a una reparación justa e integral.
Tenemos una visión holística de los Derechos Humanos y consideramos que la reparación está enmarcada dentro de la trilogía anterior. Si observamos la historia occidental de la segunda mitad del siglo pasado la reparación está incluida en la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y en variadas Convenciones Regionales e Internacionales (hacia ello apuntan por ejemplo el artículo 14 de la Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes, el artículo 9 de la Convención Interamericana para prevenir y sancionar la tortura, y el artículo 63 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos)
Desde el punto de vista de los estándares internacionales que resultan pertinentes en la materia, en 1989 le fue encomendado al profesor Theo Van Boven por las Naciones Unidas, un estudio sobre el derecho de restitución, compensación y rehabilitación de las víctimas de graves violaciones de los Derechos Humanos, que ahora se conoce como los principios Van Boven y que son a) el acceso a la justicia b) reparación a los sufrimientos y c) acceso a toda la información concerniente a las violaciones de Derechos Humanos.
Amnistía Internacional publicitó un documento del 11 de junio de 2007 (2), donde hace algunas recomendaciones sobre políticas de reparación. Sumariamente una de ellas, se refiere a que se deben recoger los puntos de vista de las víctimas sobre las formas de reparación que necesitan para reconstruir sus vidas. Además de medidas de rehabilitación, indemnización y satisfacción, se recomiendan un amplio abanico de reparaciones de otra índole para las víctimas.
Entre estas medidas figuraran las encaminadas a impedir las violaciones ocurridas en el pasado –como la reforma de la legislación, de los procedimientos administrativos y de las prácticas, el reforzamiento del sistema judicial y la promoción de la educación en derechos humanos. Ninguna recomendación sobre reparaciones debe considerarse nunca una medida sustitutoria del procesamiento de los responsables ni impedir que las víctimas traten de obtener también indemnizaciones por via judicial.
Amnistía Internacional en el documento citado anteriormente señala: “El derecho a la verdad exige que los Estados faciliten información sobre las causas de los hechos que han comportado que una persona se haya convertido en víctima de una violación de derechos humanos; las razones, circunstancias y condiciones de la violaciones; sobre los avances y resultados de las investigaciones, la identidad de los responsables ( tanto subordinados como superiores) y, en caso de muerte o desaparición forzada, sobre la muerte y el paradero de las víctimas. Tanto en su dimensión individual como colectiva, el derecho a la verdad es inalienable y tiene sus características propias. Se debe considerar inderogable y no sujeto a limitaciones” (3).
Las comisiones de esclarecimiento que han funcionado en Uruguay, como las Comisiones Parlamentarias de 1985, sobre los asesinatos de los ex – legisladores Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz; la Comisión Investigadora sobre la situación de personas desaparecidas y hechos que la motivaron; la Comisión para la Paz que funcionó entre 2000-2002 así como el estudio de un grupo de expertos encargado por el actual Poder Ejecutivo sobre los detenidos desaparecidos, han abierto algunos caminos, que es necesario profundizar. Para ello es necesaria la creación de un Mecanismo efectivo de acceso a la Verdad que contemple la verdad sobre todas las víctimas de las violaciones a derechos humanos ocurridas.
La organización insta a legisladores y legisladoras a dar pronto trámite a una legislación de reparación que cumpla con los deberes que el Estado uruguayo ha contraído en el plano nacional e internacional. Contribuyendo así al pleno respeto de todos los derechos humanos para todas las personas.
El reportero gráfico Tony Valdez se embarcó en un proyecto para hacer más visible el problema de la trata de personas con fines de explotación sexual. Captura imágenes de madres sosteniendo fotos de chicas desaparecidas y apuesta al impacto que genera repetir una composición visual hasta el hartazgo.
Foto: Julio Menajovsky
Alejandra Waigandt
En Argentina más de 500 mujeres y niñas se encuentran desaparecidas. Se sospecha que son esclavizadas y obligadas a prostituirse por redes mafiosas involucradas en el delito de la trata. La falta de condena social de esta situación desvela al fotógrafo Tony Valdez, quién decidió hacer un ensayo fotográfico sobre el tema.
Valdez estudió diseño gráfico en La Plata y descubrió el interés por la fotografía en las artes plásticas, pero su vocación se manifiesta en el periodismo gráfico. Actualmente trabaja de forma independiente y dicta clases y seminarios en la Asociación de Reporteros Gráficos de la República Argentina (ARGRA).
- ¿Cómo marcha el proyecto de fotografiar a mamás mostrando fotos de sus hijas desaparecidas?
- Estoy en un momento de reflexión. He podido generar cosas, pero estoy forzando fotos y a veces siento que estorbo.
- ¿Cómo es eso de ''forzar fotos''?
- Esto de ubicar a la madre sosteniendo la foto de su hija con una mención sobre el tiempo que lleva buscándola. Es una composición muy identificable.
El mismo oficio te muestra cuando sobrás, ojo, cuando sobrás en el mejor sentido. Creo que las personas con las que estoy trabajando no están tan interesadas en oír lo que pretendo hacer con ellas. En cambio tienen más necesidad de ser escuchadas. Igualmente he planteado mi proyecto, ahora voy a dejar que madure.
- ¿Qué objetivo persigues con este proyecto?
- Quiero exponer y publicarlo como ensayo. La idea es llenar una sala de exposiciones con fotografías de las personas que muestran a alguien que desapareció. Creo que puede obligar al público a reflexionar sobre los múltiples factores que generan que estas adolescentes desaparezcan. No se reivindican las desapariciones que ocurren en democracia, de alguna manera pasa lo que pasaba con los desaparecidos en la dictadura.
Sigue existiendo la idea de ''por algo será''. Mucha gente cree que estas chicas por algo desaparecen: se fugan del hogar, se llevan mal con la mamá y escapan, se marchan con un novio. Es un problema grave y permanece oculto. Los medios de comunicación no lo tratan suficientemente. Por eso decidí apelar a la imagen, que es muy fuerte y habla por sí sola.
- ¿Retratarás sólo a madres?
- Esa es la idea original. Pero no estoy cerrado sólo a esta idea. Estoy abriendo el tema justamente a este problema de que las desapariciones de personas siguen ocurriendo.
- ¿Cómo trabajas la imagen?
- Parto del concepto propuesto por el retratista Richard Avedon, que repetía el cuadro y la composición, y únicamente cambiaba la persona retratada. Esta repetición obliga a reflexionar. Mi idea es exhibir 50 o 60 retratos de 50 o 60 personas que reclaman lo mismo. En la fotografía siempre aparecerá una parte de la mamá o del familiar, y la imagen de la chica buscada. Por primera vez utilizo elementos más de la plástica que del periodismo.
Quiero realizar exposiciones en lugares como el Centro Cultural Recoleta, sabiendo que este trabajo de autor puede interesar a los medios de comunicación y de este modo difundirse.
- ¿Por qué optaste trabajar sobre la trata de personas?
- Como reportero gráfico vivo muy pendiente de lo que sucede a mí alrededor. Y la trata es un tema que particularmente me impacta, porque aparece esto de repetir la historia. Hay gente que todavía se la secuestra y como sociedad no reaccionamos. Me pareció importante hacer algo desde lo visual, tratar de que lo que veo llegue a otros.
- ¿Y qué ves?
- Un lugar en el que ocurren situaciones que están legalizadas inclusive visualmente. Hay un horario de protección al menor, pero igualmente aparecen mujeres bailando, prácticamente desnudas, y en programas de difusión masiva. Hay situaciones que de alguna manera las estamos generando. Mostramos mujeres y adolescentes como productos sexuales, entonces estamos generando un tipo de mercado. Vivimos en sociedades hipócritas, con moral de bragueta abierta.
- ¿Cómo te convertiste en reportero gráfico?
- Pensaba que si trabajaba en periodismo podría estar en todas partes y como me gustaba la fotografía, me involucré desde el fotoperiodismo. Contacté casualmente con Hermann Schiller, que en ese momento dirigía la revista Nueva Presencia y empecé a colaborar con el medio. Yo estaba trabajando en publicidad, pero decidí dedicarme a la fotografía periodística. - ¿La profesión te sigue motivando?
- Sí, es la única profesión que me da las excusas para estar en situaciones que de otra manera no podría estar. Llego a lugares a los que no podría llegar si no fuera reportero gráfico.
- ¿Cómo es el porcentaje de mujeres y varones en el fotoperiodismo?
- En el mercado de trabajo aún es mayor el porcentaje de varones, pero las mujeres se ganaron realmente un lugar. Hay mayor igualdad de condiciones. Los varones respetamos más el trabajo que hacen las mujeres y esto no sucedía 10 años atrás.
En los talleres de fotoperiodismo se inscriben un 60 por ciento de mujeres y un 40 de varones, y las mujeres siempre sobresalen en cuanto al nivel de calidad o madurez en el trabajo, pero después en los medios el 70 por ciento son varones. Siempre digo a mis alumnas que no se queden, que las situaciones no las manejen en función de dejar de lado lo que realmente les interesa, por ejemplo cuando se sienten intimidadas porque son todos varones.
- ¿En qué otro proyectos estás trabajando?
- Sí, todos son sobre situaciones en grandes centros urbanos. Tengo un blog, Humd City (ciudad húmeda), que muestra una visión muy personal de la Ciudad de Buenos Aires. No es más una ciudad europea. No está mal que construya su identidad en relación a Latinoamérica, pero tomó lo peor de las ciudades latinoamericanas, aspectos que tienen que ver con la decadencia, lo gris, la humedad.
También estoy trabajando sobre esquinas de la ciudad. Utilizo una lente diferente para obtener un ángulo más panorámico. La idea es mostrar que la ciudad que uno conoce se transforma en desconocida con sólo mirarla de otra manera.
- ¿Qué proyecto te marcó particularmente?
- Hace muchos años trabajé en un ensayo fotográfico sobre Roberto Jáuregui. En ese entonces no era muy conocido. El objetivo fue mostrar la vida cotidiana de una persona con HIV, mostrar que tenía una rutina como cualquier otra persona, que no tenía nada que ver con el estereotipo que existía sobre la orientación sexual y la enfermedad (el ensayo fue premiado por el diario La Nación). Pero la verdad es que en que cada cosa que me embarco hay un antes y un después.
A mediados de los años 90, en una tarde calurosa entrevisté a Alberto Korda. No fue inicialmente mi decisión, sino de mis jefes en Radio Reloj, emisora donde trabajaba entonces. Yo estaba haciendo entrevistas a fotógrafos y lógicamente Korda debía estar, pero había pospuesto el encuentro porque las referencias que tenía sobre él no eran buenas: que si tenía malas pulgas, que si siempre respondía lo mismo a todo el mundo, que si era muy pesado, en fin, una persona para la que había que prepararse muy bien. Tal vez porque lo hice, esa conversación periodística será una de las que nunca olvidaré.
Nada más que abrir la puerta aquel hombre enjuto, ágil y con una voz peculiar, me preguntó que si quería un trago de ron. Yo le dije que no, que hacía mucho calor. “¿Cerveza, entonces?”, y por supuesto acepté. Al verlo fumar a él encendí mi primer cigarro, a partir de entonces competimos en ver quien fumaba más rápido, y me ganó.
Grabadora en mano le hice la primera pregunta, no sobre las imágenes tomadas al Che y a Fidel, sino acerca de su época de fotógrafo de modas. Fue abrir una llave de tranquilidad y jovialidad en Korda. Me contó que para Alberto Díaz Gutiérrez, su nombre real, el objetivo vital era llegar a ser el Richard Avedon cubano, aquel fotógrafo que fijaba los parámetros de la moda. Y también sonriendo me dijo que lo de Korda nació porque el nombre de Alberto Díaz no vendía nada y por la época que decidió buscar un seudónimo comercial, se proyectaba en Cuba una película inglesa en la que participan los hermanos Korda, de origen húngaro y le gustó Korda que se parecía a Kodak, la famosa marca de productos fotográficos. Así junto a Luis y Genovevo Peilce abrió los Studio Korda en 1954.
En unos viejos apuntes que conservo leo que más o menos afirmó: “Mi ojo busca lo que propicia esa emoción, en mis fotos hay un 90 % de búsqueda y un 10 % de casualidad. Cuando uno hace trabajo publicitario, hay que pensar antes que nada en crear una buena imagen”.
Experto en la utilización de las sombras, hizo de las fotos de Norka Méndez verdaderas piezas de arte. Ella fue además de su modelo, estrella y musa, su esposa por muchos años y madre de sus dos hijos. Era “una mujer de una fuerza expresiva incontrolable”. Y me habló de la famosa miliciana con un fusil aparecida en una foto que impactó a Cuba y el mundo. Era Norka en un modelaje de nuevo tipo que propugnaba su esposo y amante.
Estudioso de la historia de la fotografía en Cuba y el mundo, comentó de la tradición insular: solo a un año de inventarse la fotografía ya había un cubano haciéndola. Riendo me cuenta de Joaquín Blez, que durante las primeras décadas del siglo XX retrató desnudas a “casi todas las muchachas de la mejor sociedad habanera”, según comprobaron en sus archivos.
Por supuesto, no paró en ningún momento de sazonar lo que decía con sus conceptos fotográficos: saber escoger el lente que lleva una foto, usar la película apropiada, en Cuba la 400 asas porque la luz es muy contrastante; pensar la foto, estar preparados…
Y yo me convencía de que con esas máximas y su camarita Leica estaba el 5 de marzo de 1960 en el acto por el entierro de las víctimas de la explosión del vapor La Coubre. Fidel hablaba y el Che permanecía en segunda fila, pero se asomó y entonces Korda tomó la foto que con el tiempo sería la más vendida y publicitada de la historia.
Aunque orgulloso de esa instantánea, me aseguró que tenía otras mejores de modas y de Fidel. Y a propósito, estaba convencido de que sus 12 mil negativos, tirados hasta 1969, conformaban una historia del máximo líder cubano y su revolución.
Con Fidel logró tal empatía que lo retrató en los momentos más comunes de un ser humano, no fue casual, lo buscaba según me confesó “quería enseñar al hombre, no al dirigente”. Lo retrató en la pesca submarina y así Korda se inició en esa difícil especialidad de la foto a los fondos del mar. Tenía miles de negativos de la época en la que fue fotógrafo del Instituto de Oceanología de la Academia de Ciencias, a él se le debe el Atlas de corales cubanos.
Me ratificó que en la fotografía se cumplía la máxima del Pequeño príncipe: “Lo esencial se ve solo con el corazón”. Y también su criterio de que un fotógrafo nace, aunque siempre necesita alguien que lo enseñe.
Dos horas después de empezar la entrevista yo seguía escuchando a Korda. Ya no usaba grabadora, se habían llenado los dos casettes. A mí se me habían acabado los cigarros y fumaba sin ningún reparo de los Populares de él, que seguía sirviéndose un trago de ron cada cierto tiempo. Yo, luego de la segunda cerveza no quise más. Salí pensando en la tareita que llevaba: transcribir todo ese material para cinco minutos de Radio Reloj.
Al domingo siguiente radiaron el texto, y para mi asombro, el lunes Korda me estaba llamando para agradecerme. “Me gustó mucho lo que publicaste, escribiste la esencia”, me dijo. Casualmente unos días después conocí a un fotógrafo italiano que quería un autógrafo de Korda. Titubeé en servir de puente o no; pero me dijo algo que me convenció “La imagen del Che no fue casualidad, fue búsqueda por parte de un profesional que mira con el corazón”.
Veinte lanzadores antitanque Carl Gustaf han sido dañados este jueves cuando unos activistas pacifistas suecos se introdujeron en varias factorías
En dos acciones no violentas simultáneas, cuatro activistas rompieron a martillazos armamento destinado a la exportación a EEUU, Reino Unido y la India, entre otros lugares. Las factorías son propiedad de BAE (British Aerospace) Systems y SAAB en Suecia.
Dos activistas entraron en la unidad de producción de Saab Bofors Dynamics en Eskilstuna, cerca de Estocolmo, Suecia, a las 00.30 del jueves. Rompieron a martillazos y desgarraron 20 lanzadores Carl Gustaf, una de las armas más extendidas del mundo, antes de que ellos mismos avisaran a la policía de su presencia en el interior del establecimiento supuestamente de alta seguridad.
Al mismo tiempo, otros dos activistas entraron en la planta de BAE Systems en Karlskoga, Suecia, en la parte occidental del país. A las 2:36 de la madrugada, forzaron la puerta de un edificio de ensamblaje y procedieron a dañar componentes de los sistemas de artillería Howitzer 77 y Archer, usados en India e Iraq.
"Cuando un gobierno apoya una guerra ilegal y vende armas a dictaduras, es el momento para que los ciudadanos normales como nosotros pasen a la acción," dijo Annika Spalde, diácona de la iglesia sueca y la quinta miembro del grupo. El jueves a mediodia dio una rueda de prensa en Karlskoga y fue también arrestada al intentar entrar en las instalaciones de fabricación de armamento que anteriormente eran propiedad de la famosa Bofors sueca.
Cuando la invasión de Iraq liderada por EEUU empezó, las exportaciones suecas de armamento se incrementaron en un 88%, y han seguido subiendo. El gobierno sueco viola su propia política de paz y neutralidad facilitando armas a los países que emprenden guerras.
Los y las activistas dejaron agujeros en la valla de seguridad con señales de bienvenida: "la puerta está abierta: estás invitado a empezar a desarmar".
El grupo pacifista sueco Ofog trabaja contra el militarismo mediante la acción directa noviolenta.
Es una fuerza espiritual. En los momentos críticos de la historia de Rusia jugó un papel importante. Cuando se inició la Gran Guerra Patria, tras el traicionero ataque nazi, Stalin acudió a ella en apoyo de los obreros y campesinos que la Revolución de Octubre hizo dueños de las fábricas y la tierra.
Cuando la URSS se desintegró, el imperialismo no tuvo en esa iglesia un aliado. Por ello, cuando en el 2004 Su Eminencia Vladímir Mijáilovich Gundiaev, Kirill Metropolita de Smolensk y Kaliningrado, visitó nuestro país, le propuse construir en la capital de Cuba una Catedral de la Iglesia Ortodoxa Rusa como un monumento a la amistad cubano‑rusa.
El Historiador de la Ciudad, Eusebio Leal, asumiría la responsabilidad del cumplimiento de la tarea. En ella se colocó tierra del lugar en que reposan los restos de los soldados soviéticos que murieron en nuestro país durante las decenas de años que prestaron aquí sus servicios. Por ello, cuando se inauguró el pasado domingo la Catedral, sentí deseos de sostener un intercambio con la estimada personalidad de la Iglesia Ortodoxa Rusa que nos visitaba.
Mañana jueves estará en Venezuela dialogando con el Presidente Chávez. Ambos se inspiran en los mismos principios éticos, emanados de las prédicas de Cristo según los Evangelios, una creencia religiosa que los dos comparten. Después visitará Ecuador para conversar con Correa, un dirigente político que se formó en la Teología de la Liberación.
Su Eminencia no es enemigo del socialismo ni condena al fuego eterno a los que partimos del marxismo‑leninismo para luchar por un mundo justo. Cuando habla en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU u otras instituciones, es escuchado con gran respeto. En su inmenso país habla con frecuencia por televisión los sábados durante 15 minutos y es seguido con interés por decenas de millones de personas.
Nuestra capital se enriquece con un Templo digno de la prestigiosa Iglesia Ortodoxa Rusa, que es prueba irrecusable del respeto de nuestra revolución por uno de los principios fundamentales de los derechos humanos, en consonancia con una revolución socialista profunda y radical.
No hay razón alguna para hacer la menor concesión al imperialismo yanqui. Tengo la impresión de que Su Eminencia piensa así. No es antimusulmán, respeta esa religión. Dentro de su concepción ecuménica, cree que la Iglesia Católica puede resolver sus problemas con países como China y con Viet Nam.
Fue muy agradable y edificante intercambiar con él.