El voto es a la vez derecho y deber. Yo quiero ejercerlo.... y vos???
Campaña por el voto en el exterior
Esquina por la alegría
"Hoy más que nunca la alegría es un artículo de primera necesidad, tan urgente como el agua o el aire. Pero nadie nos va a regalar ese derecho de todos; .... es preciso pelearlo...."
Eduardo Galeano
Esquina por Verdad y Justicia
Coordinadora Nacional por la Nulidad de la Ley de Caducidad
Nunca más terrorismo de estado
Esquina contra la violencia de género
Esquina contra el bloqueo
Esquina por la libertad de los 5
Esquina contra la pornografía infantil
Esquina Víctor Jara
Esquina contra la vergüenza
Ningún ser humano es ilegal
Hacelos valer
Campaña por nuestros derechos sexuales y reproductivos
Esquina contra la directiva del horror
PIT-CNT
Escritores por la Tierra
Foro social mundial de las migraciones
Esquina por la Paz
Esquina por la aparición de Julio López
Esquina Bertold Bretch
Primero se llevaron a los comunistas pero a mí no me importó porque yo no era. En seguida se llevaron a unos obreros pero a mí no me importó porque yo tampoco era. Después detuvieron a los sindicalistas pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista. Luego apresaron a unos curas pero como yo no soy religioso tampoco me importó. Ahora me llevan a mí pero ya es tarde.
En reconocimiento a su ejemplo y fidelidad a la causa revolucionaria, Armando Hart Dávalos, presidente del Programa Martiano y la Sociedad Cultural José Martí, recibió este 8 de julio el Premio a la Dignidad que otorga la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Su labor desplegada como comunicador y sus contribuciones al periodismo revolucionario y la ciencia política, son los méritos con que el lauro distingue a Hart en ocasión de su aniversario 80.
Al recibir la distinción de manos de Tubal Páez, presidente la UPEC, Hart exhortó a los periodistas a un diálogo más profundo con la obra del Apóstol y a promover un programa de debates entre periodistas y estudiosos de la obra martiana alrededor de temas de actualidad de Cuba y el resto del mundo.
Sobre José Martí y el advenimiento de los 120 años de la publicación del ensayo "Nuestra América", Hart señaló: “Es evidente que muchos de sus textos parecen escritos para los problemas y tareas de hoy. Creo que seguir realizando este empeño es de gran valor para nuestro país y para el desarrollo de nuestras ideas”.
El vicepresidente de la organización de periodistas, Juan Marrero, destacó en la ceremonia el desempeño de Hart como militante preocupado por el desarrollo de la prensa revolucionaria, los documentos que ha legado como testimonio de la lucha contra el tirano Batista, su participación en la publicación clandestina Aldabonazo y luego con el periódico La Calle, la organización de la campaña alfabetizadora, su vinculación con la UPEC y su colaboración hasta la actualidad con los diarios Granma y Juventud Rebelde.
Desde su vasta experiencia, Hart convocó a los profesionales de la prensa a “promover la opinión pública en función de la máxima aspiración del hombre: que perdure la especie humana”, y ofreció su ayuda y archivo personal para trabajar junto con los comunicadores en este sentido.
Argentina aprueba en una ajustada votación la legalidad del matrimonio entre personas del mismo sexo, convirtiéndose en el primer país latinoamericano en dar reconocimiento a este derecho entre el colectivo homosexual.
A pesar de la multitudinaria manifestación ciudadana que ayer abarrotó las calles de Buenos Aires para declarar su rechazo a la norma, argentinos y argentinas homosexuales tendrán a partir de ahora el derecho de contraer matrimonio con su pareja. Esta norma, pionera en los países de Latinoamérica, ha sido recibida con enorme satisfacción por la comunidad LGTB del subcontinente, con la esperanza de que se produzca el efecto dominó. Uruguay y Chile avanzan ya en la consecución de una norma de similares características.
Con 33 votos a favor, 27 en contra y 3 abstenciones, el Senado ha puesto fin al debate público. Argentina se sitúa como el décimo país del mundo en aceptar el matrimonio homosexual, una lista exclusiva ampliada hace apenas un mes por Portugal y por Islandia, la más reciente, el pasado 12 de junio.
También comparten la norma Países Bajos, Bélgica, Noruega, Suecia, Sudáfrica (único representante africano), Canadá y por supuesto, España, donde ya se han celebrado cerca de 18.000 enlaces gays. Otros, como Reino Unido y Francia, reconocen las uniones entre personas del mismo sexo y los derechos derivados, pero no la denominación de matrimonio.
Asimismo, las parejas homosexuales pueden casarse en seis Estados de los Estados Unidos: Massachussets, Connecticut, Iowa, Vermont, Maine y New Hampshire.
La Federación Estatal de Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales (FELGTB), como cabía esperar, ha celebrado la noticia. Gabriel Aranda, coordinador del Área Internacional de la FELGTB, ha destacado que “a fuerza de ejemplos como España o Argentina se irán superando prejuicios, estereotipos, y se irá avanzando en derechos. Tendemos la mano a todos los países para que superen la impuesta y falsa moralidad y se suban al carro de la igualdad”.
Crece la desocupación en EE.UU. y no sólo por pérdidas recientes del trabajo: vencen los seguros de desempleo y desde el 2 de junio al 12 de julio han cesado a razón de 38 por minuto, unos 55 mil por día, es decir, más de 2,5 millones de trabajadores que en ese lapso perdieron toda protección. Unos 1,1 más se agregarán a fines de julio si no se aprueba un proyecto de ley que extiende la duración del seguro y que están frenando los republicanos (http://www.daylykos.com/, 12/7/10). El seguro cubre 27 semanas y el número de los afectados asciende a 6,8 millones, de los que 4,7 millones no tienen ocupación desde hace más de un año.
Esta tendencia es, desde luego, más marcada desde que se desató la crisis económica global. Un examen del Centro por el Progreso Estadounidense indica que las extensiones del seguro a nivel federal en la década de los ’50 permitieron que la tasa de desempleo se redujera al 5 por ciento en períodos de recesión (http://www.nelp.org/, junio 2010). Actualmente dicha tasa alcanza el 9,7 por ciento. Aunque más de 700 mil desocupados consiguieron empleo en el primer semestre de este año, a este ritmo llevaría dos años reducir su proporción al 7,2 por ciento, como ocurrió en la recesión de 1985. Quién sabe: los seguros de desempleo se acabarán entre tanto para millones de personas.
El Premio Nobel de Economía Paul Krugman está indignado con la candidata republicana a senadora por Nevada, Sharron Angle, quien repite que los desempleados no buscan trabajo deliberadamente para vivir del seguro sin incomodidades. La cita: “Hemos deformado a nuestra ciudadanía”. “Más que deformada me parece desesperada”, replica Krugman (http://www.nytimes.com/, 4/7/10) y subraya que el término de los seguros de desempleo la tornará más desesperada todavía. Hay cinco aspirantes a cada empleo que se ofrece. Hoy. Mañana será otro día.
Los legisladores opuestos a la extensión, republicanos y demócratas, aducen que es imposible en razón del déficit estatal porque costaría al erario –hasta noviembre– unos 33.000 millones de dólares. Claro que sí: el Congreso acaba de aprobar 37 mil millones suplementarios para la guerra en Afganistán/Irak/Pakistán y otros gastos del rubro. No hay dinero para más.
Las cosas van mejor del lado de enfrente. Un estudio de la Oficina de Presupuesto del Congreso (CBO, por sus siglas en inglés) registra que la brecha entre el uno por ciento más rico del país y el 99 restante triplicó su anchura en el período 1979/2007, el último año del que hay datos disponibles (http://www.cbo.gov/, junio 2010): era 22,7 veces más elevada que la del 20 por ciento más pobre y pasó a 74,6 en el 2007. Es la mayor concentración del ingreso en la punta de la pirámide en más de 80 años, desde la caída de 1928. Tal vez la crisis en curso disminuya algo esa lejanía, pero la experiencia de la recesión del 2001 indica que bastaría a los opulentos un par de años para recuperar el terreno perdido.
Da espeluzno la diferencia de ingresos por sector de la población. Los del uno por ciento se cuadruplicaron casi, de una media de 347.000 dólares anuales a 1.300.000: un incremento del 281 por ciento en el período considerado. Esa gente que sabe.
Este proceso de concentración se viene produciendo a nivel mundial a partir de los años ’60. Casi en cada rama de la industria y el comercio, las fusiones y alianzas dan nacimiento a nuevas transnacionales. Impera la ley del libre comercio que los ingleses inventaron hace tres siglos para sortear el proteccionismo holandés de sus colonias. Sólo que su desenvolvimiento actual tiene nuevas características: en EE.UU. y otros países europeos, el complejo militar-industrial predomina claramente sobre las industrias de consumo y crece la economía basada en los llamados productos financieros. Es decir, en la especulación.
El grupo G-20 vigoriza la dominación global de las finanzas por “el mundo anglosajón”, como adjetiva el sociólogo Jean-Claude Paye, y procura imponer medidas cuyo objetivo “no es provocar un relanzamiento de la maquinaria económica mediante un aumento de la demanda de los hogares, sino promover una redistribución de ingresos principalmente hacia el sector bancario” (http://www.voltairenet.org/). Precisamente el sector que desencadenó el desastre. La reunión del G-20 de este año tuvo lugar en Toronto y abrió aún más las puertas al FMI y al Banco Mundial y sus políticas de ajuste. Por estos lares se conocen muy bien las consecuencias.
Este intento de reorganización del sistema capitalista parece consistir en un nuevo reparto del botín entre los ámbitos de siempre. Esto no ha de resolver la situación laboral de los desocupados del mundo, la de los 57 millones de los 30 países más desarrollados, por ejemplo.
Al dirigirle la presente carta lo hago con gran preocupación y le solicito revisar la decisión de compartir con el presidente de Ruanda Paul Kagame la Comisión de Objetivos del Milenio, designados por el Secretario General de las Naciones Unidas Don Ban Ki Moon.
Es lamentable que traten de ignorar y silenciar los crímenes cometidos por el gobierno de Ruanda que preside el Sr. Kagame y su complicidad con el asesinato, torturas, desapariciones y cárceles de miles de ciudadanos y ciudadanas, entre ellos el asesinato de cuatro misioneros españoles.
Como usted sabe se está llevando en la Audiencia Nacional de Madrid la causa de crímenes de lesa humanidad donde aparece comprometido el presidente ruandés. Existe una amplia documentación, denuncias y publicaciones que señalan las persecuciones y violaciones de los derechos humanos en Ruanda.
Señor Presidente, usted debe decidir si se presenta junto a un genocida que actúa con total impunidad, o asume una posición clara y concreta en defensa de la vida y los derechos humanos del pueblo de Ruanda y de la humanidad. Depende de su actitud. Pienso que sería positivo dejar un antecedente necesario en el sentido de que los genocidas no tienen cabida en la comunidad internacional, que la vida y la defensa de los derechos humanos son valores indivisibles.
Lamento que, el Secretario General de la ONU, el Sr. Ban Ki Moon, no tenga la prudencia y coraje suficientes para impedir que a un genocida como Kagame se le honre con un cargo, que compartiría con Vd. en la Comisión de Objetivos del Milenio, para superar el hambre y la pobreza, objetivos fijados por la ONU para hacer posible un mundo más justo y humano. Las contradicciones son enormes entre el decir y el hacer.
Le reitero mis saludos, deseándole mucha fuerza y esperanza.
El mismo Estado uruguayo que tiene al día de hoy una mochila enorme de delitos de lesa humanidad que cometió durante la dictadura cívico militar, se carga nuevamente el ASESINATO de 12 jóvenes de la forma más cruel e inhumana.
En un momento de gloria donde las palabras de solidaridad y de orgullo de ser uruguayo, por el desempeño de la selección de futbol, han estado en todos los medios y en boca de los dirigentes de todos los sectores, hoy esas palabras se tiñen de crueldad y de hipocresía.
Mientras algunos festejan e intentan forjar el pacto nacional y un nuevo relacionamiento entre las fuerzas policiales y la sociedad civil, otros mueren a causa de la soberbia y la indiferencia de esas mismas fuerzas policiales que supuestamente intentan reconvertirse. El pacto nacional no los incluye a ellos, a los nadies, a los menores delincuentes, a los pobres, que hoy son el nuevo enemigo del progresismo.
El discurso nacional y popular de nuestro presidente no visualiza como enemigos ni al imperialismo, ni a la oligarquía locale, ni a los partidos de derecha, hoy el nuevo enemigo es el pobre, el menor, el que consume pasta base. Los discursos sobre la inseguridad y el montaje televisivo generan una naturalización del tema, hoy se plantea que determinados centros del INAU pasen a la orbita del Ministerio del Interior, y a quien le importa esto?, si ellos son delincuentes o menores infractores (que queda más lindo). A quién le importa si encierran a todos los drogadictos en un campo de concentración dependiente del Ministerio de Defensa o del Interior? A nadie, porque han logrado deshumanizar el tema, han logrado quitarle todo tipo de sensibilidad. El sistema carcelario se discute en términos de gasto público, en cuánto gasta el Estado por cada preso, o sea cuánto tiene que pagar la sociedad para mantener vivos a estos reos...
Las declaraciones del Ministro del Interior son realmente lamentables. ¿Hay que esperar la investigación judicial para determinar las responsabilidades del asesinato de los 12 jóvenes? Claro que no. La responsabilidad no es si demoraron 5, 10 o una hora en abrir las celdas (aunque obviamente lo empeora). La responsabilidad es del Ministerio del Interior por tenerlos hacinados como perros, y las culpas no se lavan diciendo "nosotros ya lo habíamos planteado". Ya lo habían planteado...y? No están en el gobierno hace 5 meses. En marzo del 2005 asume el gobierno del FA y si ya conocían la realidad de las cárceles, porque no lo hicieron antes? Porque no importa, porque el desarrollo del país no cambia si se tiene un trato digno con los presos, y porque han logrado, como decía antes, que a nadie le importe.
¿Cómo cambiar el relacionamiento entre policías y sociedad civil, cuando la formación militar y policial es la misma de la dictadura, y son los propios milicos que arman sus planes de estudio? ¿De qué nuevo relacionamiento nos hablan cuando infiltran nuestras movilizaciones y nos amenazan mostrándonos los fierros, cuando siguen reprimiendo a los jóvenes en las comisarias?
¿Cuál es la nueva convivencia que quieren imponer? La que vimos ayer por televisión, que nuestros ojos no daban crédito de lo que estaba pasando.
La publicación de las fotos del coronel retirado Jorge Silveira desencadenaron testimonios sobre una faceta poco conocida de sus antecedentes: el Jorge Silveira que, además, de torturar, desaparecer, robar niños y asesinar, solía violar y agredir sexualmente a prisioneros adolescentes. La crudeza del relato puede ofender la sensibilidad, pero es ineludible para tomar conciencia.
Están tirados en el piso, o recostados contra las paredes húmedas, como objetos inertes. Son unos veinte adolescentes, siete mujeres, quizás trece varones, todos menores de edad. Están desnudos. La única prenda es una venda en los ojos, que puede ser una tela oscura, o una bufanda. El lugar es espacioso, probablemente un sótano. Hay escaleras hacia lo que sería la planta baja, y otras escaleras que llevan a un piso superior, a las habitaciones donde están las cadenas, los caballetes, el tacho, la cama con resortes metálicos, la picana. En el sótano se pueden oír los llantos y los gemidos de dolor de los cuerpos cercanos, y también los gritos desgarradores -ecos de sus propios gritos- que vienen de los pisos superiores, de otras victimas que están siendo torturadas, que no verán, que no conocerán, y es posible imaginar que permanecerán tirados en algún otro lugar del edificio, con sus cuerpos lacerados, temblando de frío y de miedo, en espera de lo único previsible, la próxima sesión de tortura.
Es invierno, fin de junio de 1981. A seis meses del plebiscito que estalló en la cara de la dictadura, los aparatos militares y policiales andan a la caza de los impulsores de las estructuras sindicales y estudiantiles que afloran incontenibles. La víspera del octavo aniversario del golpe de Estado, agentes de la Dirección Nacional de Información e Inteligencia, en previsión de manifestaciones relámpago, hacen una redada de estudiantes del IAVA y de otros liceos. Esta misma madrugada, 27 de junio, los 20 adolescentes son trasladados en una camioneta policial a las dependencias de la calle Maldonado y comienzan a ser torturados. Todo el repertorio -golpes, colgadas, plantones, picana, submarino- tiene un objetivo concreto: ubicar una impresora, una máquina de imprenta que abastece volantes llamando a organizarse, a resistir. Un oficial de policía a quien dicen "La momia", otro llamado Prezza, -"que estuvo en el tiroteo a una manifestación por el plebiscito del voto verde y que salió fotografiado en los diarios"- y otros oficiales de policía que se identifican con alias, "Tito", "Perico", reclaman por las armas, mientras torturan, pero lo hacen sin convicción porque saben que esos muchachos de entre 15 y 18 años no están armados, ni siquiera están organizados. Pronto se agotará la lista de las preguntas, y los interrogatorios perderán fuerza, sentido, pero la tortura continuará.
"Esto no es nada", les dicen cuando bajan las escaleras, de vuelta al sótano, a la precaria tranquilidad en tinieblas. "Cuando vengan los duros, los yerbas, ustedes van a rogarnos que volvamos nosotros". Los duros son apenas voces que los liceales del IAVA aprenden a reconocer y que inevitablemente producen un particular terror: entran en el sótano pateando, gritando, insultando. "Yo soy el jefe, soy el que mando. Yo hago lo que quiero. Los cojo, los mato". El día que oyó por primera vez ese timbre de voz, Jorge G. apenas pudo ver, más allá del borde de su venda, unos pantalones verde grisáceos, unos zapatos comunes, y una mano que sostenía una gorra militar. Es una patota que aparece cotidianamente, cada tres, cuatro días, y todos nombrarán al jefe por el mismo apodo: "Chimichurri". Cada vez que se oye esa voz de mando, segura, insolente, un estremecimiento involuntario ganará a los prisioneros allí tendidos. Pronto aprenderán a registrar una sutil diferencia en el tono de los sollozos de las compañeras que "Chimichurri" elige para interrogar: "Mirá ésta, está mas crecida", apuntará la voz de otro "duro", y muy rápidamente asociarán la presencia de esta patota con las violaciones a que son sometidos, sin excepción, varones y mujeres.
Con 16 años, Jorge se mantiene firme después de jornadas ininterrumpidas de tortura, una firmeza elaborada en su corta militancia a base de una preparación mental. Pero ni aun las más duras prevenciones podían anticipar lo que le esperaba el día en que "Chimichurri" lo conduce a una pieza de lo que supone es la planta baja del edificio. Hay varios hombres, que ríen y gritan, excitados, cuando lo arrojan sobre una mesa, y lo atan boca a abajo, para inmovilizarlo. El dolor de la penetración se suma al dolor de las otras torturas, dolores que se fueron acumulando a lo largo de los días; y habrá también el dolor especial de un palo y de un tubo metálico que le produce heridas internas en el ano. Hay aplausos, y hay quien comenta: "Dos al hilo", a la espera de su turno, pero es la voz inconfundible de "Chimichurri" la que le pregunta junto al oído: "¿Te gusta?", mientras le tira de la cabeza hacia atrás.
Para que no hubiera dudas, para que todos comprendieran lo que les esperaba, "Chimichurri" dirá, cuando devuelve a Jorge al sótano: "Acá se van a volver todos putos". Mucho después, Jorge comentará: "A mi Chimichurri nunca me interrogó, nunca me preguntó nada, sólo me violaba", y agregará, al evocar el infierno, una reflexión demoledora: "Claro, cuando te violan no tienen la intención de interrogarte, no te violan para arrancarte secretos, te violan para denigrarte, para quebrarte, y fundamentalmente porque son unos degenerados. Para penetrarte tienen que excitarse", dirá, como si recién entonces accediera a la comprensión de esa conclusión terrible.
"Chimichurri" y sus secuaces llegan al edificio de la calle Maldonado para interrogar a otros prisioneros, que sufren sus técnicas en otros lugares, allá arriba. Cuando baja al sótano es simplemente para divertirse. Así lo proclama: "Quiero que todos se masturben, queremos verlos", ordena, mientras patea y pisotea cuerpos desnudos. "Chimichurri" podrá violar prisioneros maniatados e inermes, pero no podrá obtener colaboración: "Aquí nadie se toca", gritará alguien desde el suelo y otra voz repetirá la consigna, desde la otra punta. Los "duros", los "yerbas" deberán contentarse descargando su furia contra los promotores del desacato. El ataque sexual no es suficiente para estos oficiales de la lucha contra la sedición, estos "duros" que seguramente estaban encuadrados en el OCOA (Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas). Pretenden que sus víctimas participen de sus desviaciones: "Si me la chupás, no te torturamos", propone "Chimichurri" a las víctimas que elige cada vez que viene al sótano. Y descargará su frustración en la violencia de sus reiteradas violaciones.
A medida que pasan los días, la agresión sexual será el acontecimiento exclusivo. Ya no saben qué hacer con esos muchachos, pero igual los sacan del edificio y los trasladan en una camioneta hasta un lugar al que se accede por un camino de tierra. Hay árboles, porque los sujetan contra los troncos y hacen un simulacro de fusilamiento. Después los devuelven al sótano. El episodio sólo confirma la irracionalidad, como si todo lo que ocurre fuera un contexto chapucero, imaginado a las apuradas, sin convicción, a los solos efectos de facilitar las violaciones contra menores de edad, la mayoría de los cuales aún eran vírgenes al momento de su detención. "Muchachos, éstos son locos, son capaces de cualquier cosa, hagan lo que les piden, porque los van a matar", les susurra un policía, que les trae la comida, que les acerca a veces una manzana, que acompaña a un enfermero. Jorge piensa en el truco del bueno y el malo, pero hay algo incuestionable: la voz de ese policía trasunta miedo; el torturador tiene miedo del violador, miedo a la aberración, a la situación sin límites.
Cada día que pasa -y serán 41 días- confirma que no hay límites: "Esta noche vamos a hacer una orgía", propone la voz de "Chimichurri", a unos prisioneros que viven en la oscuridad y que han perdido la noción de la secuencia día-noche. "Una orgía", repite "Chimichurri" e inclinándose sobre Jorge dirá: "Te ganaste la lotería". Jorge sube las escaleras a tientas, vendado, junto con otros dos compañeros, un varón y una mujer. En una pieza pequeña, abarrotada de gente, "Chimichurri" ordena: "Quiero que la cojan, queremos verlos". Jorge y su compañero se niegan. La joven solloza bajito. "Chimichurri" amenaza, golpea, pero no obtiene la colaboración. Ordena trasladarlos a otra pieza. Los varones son colgados del techo, mediante cadenas. Les quitan las vendas. "Chimichurri" se acerca y les dice: "Ustedes no tienen huevos, ahora van a ver cómo se hace". Jorge ve a un hombre bajo, de bigotes, muy delgado, "estilizado", vestido con un uniforme militar de fajina. Más allá, estaqueada sobre una mesa, de espaldas, inmovilizada por varios hombres que la sujetan, está Marina S. Está completamente desnuda, le han quitado la venda, pero el foco de luz intensa que se usa para los interrogatorios deja en una total penumbra al grupo de hombres que la violan, turnándose, riéndose de sus desesperados forcejeos, de su llanto.
Los dos prisioneros gritan, insultan, escupen, se retuercen en el aire, y hasta logran golpear con el cuerpo a uno de los violadores que pasa delante de ellos. Finalmente logran atraer su atención, y comienzan a golpearlos. Oyen cómo Marina les grita: "Aguanten", creyendo que los estaban interrogando y que los obligaban a mirar la violación para obtener información. Regresan al sótano llorando los tres y los otros comprenden la particular angustia, porque los sollozos se generalizan. Jorge trata de consolar a Marina, una niña que acaba de cumplir 15 años y que en medio de aquella locura, sólo atina a decir: "Hubiera preferido que fueran ustedes los primeros".
Así como los llevaron, un día los soltaron. En medio de una represión que ese invierno, cuando asumía Gregorio Alvárez la presidencia y cuando comenzaban las conversaciones políticas de los militares con los blancos de la "comisión de los 10" y los colorados de la "comisión de los 6", la detención de los estudiantes liceales quedó sumergida, postergada en las consecuencias de otras redadas, que terminarían con la captura de los dirigentes clandestinos de la CNT y de la FEUU. Los muchachos siguieron viéndose, pero se resistieron a conversar los detalles de aquella experiencia; algunos continuaron con su militancia, otros no; algunos formularon después la denuncia sobre las violaciones y las torturas, otros no llegaron a superar una vergüenza que no les correspondía. Algunos superaron el trauma, otros no. Marisa peleó con sus fantasmas durante años y al final desistió de la pelea: se mató de un tiro.
Jorge llegó a identificar a "Chimichurri", conversó con otros prisioneros que en distintos lugares, en la Tablada, en el 13 de Infantería, en Automotores Orletti, lo habían visto y habían sufrido sus técnicas. La coincidencia de la reconstrucción de los rasgos físicos tuvo la confirmación con una pequeña foto, borrosa, que atesoraban algunos militantes de los derechos humanos. Pero fue hace poco más de una semana, cuando La República publicó la secuencia de fotografías tomadas una tarde en la entrada del Circulo Militar, que puedo confirmar sin lugar a dudas: "Chimichurri", ahora gordo, panzón, con el rostro abotargado, es Jorge Silveira, coronel retirado. También conocido como "Pajarito", "Siete Sierras", "Oscar siete", el mismo que torturaba a los detenidos en Artillería en 1975, y ya pergeñaba una extorsión para liberar prisioneros mediante el pago de dinero; el mismo que operó en Buenos Aires y que ha sido acusado de la desaparición y asesinato de decenas de uruguayos exiliados; el mismo que secuestró a María Claudia García de Gelman, y robó a la nieta del poeta Juan Gelman: el mismo que continuó la tortura sicológica contra las presas políticas, como responsable de la cárcel de Punta Rieles, es el "Chimichurri" que violaba adolescentes en los sótanos de la calle Maldonado con el único objetivo de satisfacer sus desviaciones.
Ese es el hombre que la ley de caducidad le otorgó una impunidad para todos sus crímenes, es el hombre que fue ascendido a coronel por Julio Maria Sanguinetti en su primera presidencia, es el hombre que fue designado por Sanguinetti, en su segunda presidencia, en el Estado Mayor del Comandante del Ejército, es el hombre que el general Fernán Amado quería tenerlo como colaborador personal, es el hombre que comparte asados con el senador Pablo Millor, con el diputado Daniel García Pintos y con el dirigente pachequista Alberto Iglesias, es el hombre a quien el presidente Jorge Batlle dejó impune en el asesinato de María Claudia, al decidir incluir el caso en la ley de Caducidad.
Afirmé el 4 de julio que ni Estados Unidos cedería, ni tampoco Irán; “una, por el orgullo de los poderosos, y otra, por la resistencia al yugo y la capacidad para combatir, como ha ocurrido tantas veces en la historia…”
En casi todas las guerras una de las partes desea evitarla, y a veces, las dos. En esta ocasión se produciría, aunque una de las partes no lo desea, como sucedió en las dos guerras mundiales en 1914 y 1939, con solo 25 años de distancia entre el primer estallido y el segundo.
Las matanzas fueron espantosas, no se habrían desatado sin errores previos de cálculos. Las dos defendían intereses imperialistas, y creían que obtendrían sus objetivos sin el costo terrible que implicó.
En el caso que nos ocupa; una de ellas defiende intereses nacionales, absolutamente justos. La otra, persigue propósitos bastardos y groseros intereses materiales.
Si se analizan todas las guerras que han tenido lugar a partir de la historia conocida de nuestra especie, una de ellas ha buscado esos objetivos.
Son absolutamente vanas las ilusiones de que, en esta ocasión, tales objetivos se alcanzarán sin la más terrible de todas las guerras.
En uno de los mejores artículos publicados por el sitio Web Global Research, el jueves 1º de julio, suscrito por Rick Rozoff, este emplea abundantes elementos de juicio que son inapelables sobre los propósitos de Estados Unidos, que toda persona bien informada debe conocer.
“…Se puede vencer si un adversario sabe que es vulnerable a un ataque instantáneo e indetectable, abrumador y devastador, sin la posibilidad de defenderse o de tomar represalias.”, es lo que piensa Estados Unidos según el autor.
…Un país que aspira a seguir siendo el único Estado en la historia que ejerce la dominación militar de espectro completo en la tierra, en el aire, en los mares y en el espacio.”
“Que mantiene y extiende bases militares y tropas, grupos de batalla de portaaviones y bombarderos estratégicos sobre y en casi cada latitud y longitud. Que lo hace con un presupuesto de guerra récord posterior a la Segunda Guerra Mundial de 708.000 millones de dólares para el próximo año.”
Fue “…el primer país que desarrolló y utilizó armas atómicas…”
…EE.UU. conserva 1.550 ojivas nucleares desplegadas y 2.200 (según algunos cálculos 3.500) más almacenadas y una tríada de vehículos de lanzamiento terrestres, aéreos y submarinos.”
“El arsenal no nuclear utilizado para neutralizar y destruir las defensas aéreas y estratégicas, potencialmente todas las fuerzas militares importantes de otras naciones, consistirá en misiles balísticos intercontinentales, misiles balísticos adaptados a lanzamiento desde submarinos, misiles crucero y bombarderos hipersónicos, y bombarderos estratégicos “super-stealth” capaces de evitar la detección por radar y así evitar las defensas basadas en tierra y aire.”
Rozoff enumera las abundantes conferencias de prensa, reuniones y declaraciones en los últimos meses de los jefes del Estado Mayor Conjunto y los altos ejecutivos del gobierno de Estados Unidos.
Explica los compromisos con la OTAN, y la cooperación reforzada con los socios del Oriente Próximo, léase en primer lugar a Israel. Dice que: “EE.UU. también intensifica los programas de guerra espacial y cibernética con el potencial de paralizar los sistemas de vigilancia y comando militar, control, comunicaciones, informáticos y de inteligencia de otras naciones, llevándolas a la indefensión en todos los ámbitos, fuera del táctico más básico.”
Habla de la firma en Praga, el 8 de abril de este año, del nuevo Tratado START entre Rusia y Estados Unidos, que “‘…no contiene ninguna restricción sobre el potencial actual o planificado de ataque global inmediato convencional de EE.UU.’”
Refiere numerosas noticias en torno al tema, y grafica con un ejemplo anonadante los propósitos de Estados Unidos.
Señala que “…’El Departamento de Defensa explora actualmente toda la gama de tecnologías y sistemas para una capacidad de Ataque Global Inmediato Convencional que podría ofrecer al presidente opciones más verosímiles y técnicamente adecuadas para encarar amenazas nuevas y en desarrollo’.”
Sostengo el criterio de que ningún presidente, ni siquiera el más experto jefe militar, tendría un minuto para saber lo que debe hacerse si no estuviera ya programado en computadoras.
Rozoff, imperturbable, relata lo que afirma Global Security Network en un análisis titulado: “‘Coste de ensayar un misil estadounidense de ataque global podría llegar a 500 millones de dólares’” de Elaine Grossman.
“‘El gobierno de Obama ha solicitado 239.900 millones de dólares para investigación y desarrollo de ataque global inmediato por parte de los servicios militares en el año fiscal 2011… Si los niveles de financiamiento se mantienen como han sido anticipados en los próximos años, el Pentágono habrá gastado unos 2.000 millones de dólares en ataque global inmediato para fines del año fiscal 2015, según documentos presupuestarios presentados el mes pasado al Congreso’.”
“Un escenario horripilante comparable de los efectos de un ataque de PGS, éste de la versión basada en el mar, apareció hace tres años en Popular Mechanics:
“‘En el Pacífico, emerge un submarino nuclear de la clase Ohio, listo para la orden de lanzamiento del presidente. Cuando llega la orden, el submarino dispara hacia el cielo un misil Trident II de 65 toneladas. Dentro de 2 minutos, el misil vuela a más de 22.000 kilómetros por hora. Por sobre los océanos y fuera de la atmósfera acelera durante miles de kilómetros.
“‘En la cúspide de su parábola, en el espacio, las cuatro ojivas del Trident se separan y comienzan su descenso hacia el planeta.
“‘Volando a 21.000 km/h, las ojivas van repletas de barras de tungsteno con el doble de la resistencia del acero.
“‘Sobre el objetivo, las ojivas detonan, haciendo llover sobre el área miles de barras - cada una con 12 veces la fuerza destructora de una bala de calibre .50. Todo lo que se encuentra dentro de 279 metros cuadrados de esa vertiginosa tormenta metálica es aniquilado.’”
De inmediato Rozoff explica la declaración el 7 de abril del presente año del jefe del Estado Mayor Conjunto de las fuerzas armadas rusas, general Leonid Ivashov en una columna titulada “‘La sorpresa nuclear de Obama’.”
En el mismo hace referencia al discurso del Presidente de Estados Unidos el pasado año en Praga con las siguientes palabras: “‘La existencia de miles de armas nucleares es el legado más peligroso de la Guerra Fría’- y su firma del acuerdo START II en la misma ciudad el 8 de abril, el autor dijo:
“‘No se puede descubrir en la historia de EE.UU. durante el siglo pasado un solo ejemplo de servicio sacrificatorio de las elites estadounidenses para la humanidad o para los pueblos de otros países. ¿Sería realista esperar que la llegada de un presidente afro-estadounidense a la Casa Blanca cambie la filosofía política del país, orientada tradicionalmente a lograr la dominación global? Los que creen que algo semejante sea posible deberían tratar de comprender por qué EE.UU. -el país con un presupuesto militar mayor que los de todos los demás países del mundo en su conjunto- sigue gastando enormes sumas de dinero en preparativos para la guerra’.”
“…’El concepto de Ataque Global Inmediato prevé un ataque concentrado utilizando varios miles de armas convencionales de precisión en 2 a 4 horas que destruiría las infraestructuras críticas del país objetivo y así lo obligaría a capitular’.”
“‘El concepto del Ataque Global Inmediato tiene el propósito de asegurar el monopolio de EE.UU. en el campo militar y ampliar la brecha entre ese país y el resto del mundo. En combinación con el despliegue de defensa de misiles que supuestamente debería mantener a EE.UU. inmune contra ataques de represalias de Rusia y China, la iniciativa de Ataque Global Inmediato va a convertir a Washington en un dictador global de la era moderna’.”
“‘Esencialmente, la nueva doctrina nuclear de EE.UU. es un elemento de la nueva estrategia de seguridad de EE.UU. que sería descrita de modo más adecuado como la estrategia de impunidad total. EE.UU. aumenta su presupuesto militar, da rienda suelta a la OTAN como gendarme global, y planifica ejercicios en una situación real en Irán para probar la eficiencia en la práctica de la iniciativa de Ataque Global Inmediato. Al mismo tiempo, Washington habla de un mundo totalmente libre de armas nucleares’.”
En esencia, Obama pretende engañar al mundo hablando de una humanidad libre de armas nucleares, que serían sustituidas por otras sumamente destructivas, más idóneas para aterrorizar a los que dirigen a los Estados y lograr la nueva estrategia de impunidad total.
Los yankis creen que la rendición de Irán está ya próxima. Se espera que la Unión Europea informe un paquete de sanciones propias a firmar el 26 de julio.
El último encuentro del 5+1 se produjo el 2 de julio, después que el Presidente iraní Mahmud Ahmadineyad afirmara que “su país retornará a las conversaciones a fines de agosto con la participación de Brasil y Turquía”.
Un alto funcionario de la UE “advirtió que ni Brasil ni Turquía serán invitados a participar en las conversaciones, al menos no a esta altura”.
“El canciller iraní Manouchehr Mottaki, se declaraba a favor de desafiar las sanciones internacionales y continuar con el enriquecimiento de uranio”.
Desde el martes 5 de julio alegan, frente a la reiteración europea, de que promoverán medidas adicionales contra Irán, este ha respondido que hasta septiembre no negociará.
Cada día disminuyen más las posibilidades de sobrepasar el insalvable obstáculo.
Es tan evidente lo que va a ocurrir que se puede prever de forma casi exacta.
Por mi parte debo hacerme una autocrítica, cometí el error de afirmar en la Reflexión del 27 de junio que el jueves, viernes o a más tardar el sábado se desataría el conflicto. Era ya conocido que buques de guerra israelitas navegaban hacia ese objetivo junto a las fuerzas navales yankis. La orden de registro de los mercantes iraníes estaba ya dada.
No me di cuenta, sin embargo, que había un paso previo: la constancia de la negación del permiso para la inspección del mercante por parte de Irán. En el análisis del tortuoso lenguaje del Consejo de Seguridad, imponiendo sanciones contra ese país, no me percaté de ese detalle para que la orden de inspección adquiriera plena vigencia. Era lo único que faltaba.
El 8 de agosto se cumple el plazo de 60 días, dado por el Consejo de Seguridad el 9 de junio, para recibir la información sobre el cumplimiento de la Resolución.
Pero ocurría en realidad algo más lamentable. Yo trabajaba con el último material elaborado sobre el delicado tema por el Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba y dicho documento, no contenía dos párrafos claves que eran los últimos de dicha resolución y expresan textualmente:
“Solicita que, en un plazo de 90 días, el Director General del OIEA presente a la Junta de Gobernadores del OIEA y, paralelamente, al Consejo de Seguridad, para su examen, un informe en que se indique si el Irán ha llevado a cabo la suspensión completa y sostenida de todas las actividades mencionadas en la resolución 1737 (2006), y si está aplicando todas las medidas exigidas por la Junta de Gobernadores del OIEA y cumpliendo las demás disposiciones de las resoluciones 1737, 1747, 1803 y de la presente resolución;
“Afirma que examinará las acciones del Irán a la luz del informe mencionado en el párrafo 36, que deberá presentarse en un plazo de 90 días, y que:
a) suspenderá la aplicación de las medidas siempre que el Irán suspenda todas las actividades relacionadas con el enriquecimiento y el reprocesamiento, incluidas las de investigación y desarrollo, y mientras dure la suspensión, que verificará el OIEA, para permitir la celebración de negociaciones de buena fe a fin de llegar a un resultado pronto y mutuamente aceptable;
b) dejará de aplicar las medidas especificadas en los párrafos 3, 4, 5, 6, 7 y 12 de la resolución 1737, así como en los párrafos 2, 4, 5, 6 y 7 de la resolución 1747, en los párrafos 3, 5, 7, 8, 9, 10 y 11 de la resolución 1803 y en los párrafos 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 21, 22, 23 y 24 de la presente resolución, tan pronto como determine, tras recibir el informe mencionado en el párrafo anterior, que el Irán ha cumplido cabalmente sus obligaciones en virtud de las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad y los requisitos de la Junta de Gobernadores del OIEA, determinación que confirmará la propia Junta; y
c) en caso de que en el informe se indique que el Irán no ha cumplido lo dispuesto en las resoluciones 1737, 1747, 1803 y en la presente resolución, adoptará, con arreglo al Artículo 41 del Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, otras medidas apropiadas para persuadir al Irán de que cumpla lo dispuesto en dichas resoluciones y los requisitos del OIEA, y subraya que deberán adoptarse otras decisiones si es necesario tomar tales medidas adicionales…”
Algún compañero del Ministerio, tras el trabajo agotador de muchas horas en la máquina sacando copias de todos los documentos, se durmió. Mi afán de buscar información e intercambiar puntos de vista sobre estos delicados temas, me permitió descubrir esta omisión.
Desde mi punto de vista, Estados Unidos y sus aliados de la OTAN han dicho su última palabra. Dos estados poderosos con autoridad y prestigio no ejercieron su derecho a vetar la pérfida resolución de la ONU.
Era la única posibilidad de ganar tiempo para buscar alguna fórmula para salvar la paz, objetivo que les habría proporcionado mayor autoridad para seguir luchando por ella.
Hoy todo pende de un tenue hilo.
Mi propósito principal fue advertir a la opinión pública internacional de lo que estaba ocurriendo.
Lo he logrado en parte observando lo que sucedía, como dirigente político que fui durante largos años enfrentando al imperio, sus bloqueos y sus incalificables crímenes. Mas, no lo hago por venganza.
No vacilo en correr los riesgos de comprometer mi modesta autoridad moral.
Seguiré escribiendo Reflexiones sobre el tema. Serán varias más después de esta para seguir profundizando en julio y agosto, salvo que ocurra algún incidente que ponga a funcionar las mortíferas armas que hoy se apuntan unas a otras.
He disfrutado mucho los partidos finales de la Copa Mundial de Fútbol y los partidos de voleibol, donde nuestro valiente equipo marcha a la cabeza de su grupo en la Liga Mundial de ese deporte.
Fidel Castro Ruz Julio 11 de 2010 8 y 14 p.m.
Fuente: CubaDebate
La mesa redonda completa se puede ver pinchando AQUÍ