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07 junio 2011

Uruguay: Falta de previsión ante problemas ambientales

Foto: SOS Rescate Fauna Marina


Richard Tesore, director de la ONG Rescate Fauna Marina dijo a Montevideo Portal que le preocupa la falta de previsión ante problemas ambientales como el que causó la muerte de cientos de pingüinos en las costas de Maldonado. Para Tesore, los uruguayos creen que éstos fenómenos "no pasan en Uruguay".

El sábado pasado vecinos de Maldonado advirtieron la aparición de bolsas de un potente insecticida sobre la costa, a la altura de la parada 40 de La Mansa. Según informa FM Gente, las bolsas correspondían a un insecticida marca Fortex, considerado de alta toxicidad.

Richard Tesore, director de la ONG S.O.S. Rescate Fauna Marina, dijo a Montevideo Portal que las autoridades no están debidamente preparadas para afrontar problemas ambientales como este.

"El sábado, cuando apareció la sustancia tóxica, Prefectura no quiso recoger los sachets y mandó a Bomberos" relató Tesore, agregando que los Bomberos levantaron la sustancia aunque quedaron algunas bolsas.


Foto: SOS Rescate Fauna Marina


Sin embargo, para el director de la ONG lo más grave fue la actitud de la Intendencia de Maldonado, que "mandó a una cuadrilla a llevarse los animales muertos, pero fueron sin ningún equipamiento, con botas y guantes de cuero, que absorben la sustancia".

Para Tesore, los uruguayos siguen creyendo que los fenómenos de contaminación ambiental "no pasan en Uruguay" y por eso "los protocolos existen pero no se cumplen".

El ambientalista indicó que, más allá de la relación entre la aparición de las bolsas de herbicida y la muerte de los animales, la presencia de productos tóxicos en el agua "es un hecho grave". Tesore se mostró preocupado porque sigue habiendo residuos tóxicos en las costas, y "cualquier niño podría tocarlas, por ejemplo".

Las autoridades sanitarias del departamento fernandino intentan ahora determinar si efectivamente el herbicida fue el causante del fenómeno. Según informó Subrayado, la sustancia conocida con el nombre Fortex es un fuerte insecticida utilizado por los barcos graneleros, para matar a los insectos que aparecen en los granos transportados.

Fuente: Montevideo Portal


06 junio 2011

Guerras matamundos


A mediados del siglo diecisiete, el obispo irlandés James Ussher reveló que el mundo nació en el año 4004 antes de Cristo, entre el crepúsculo del sábado 22 de octubre y la noche del día siguiente.

Sobre la muerte del mundo, en cambio, no disponemos de información tan exacta. Se teme, eso sí, que la defunción no demorará, dado el febril ritmo de trabajo de sus asesinos. Los avances tecnológicos de este siglo veintiuno equivaldrán a veinte mil años de progreso en la historia humana, pero no se sabe en qué planeta serán celebrados. Ya lo había profetizado Shakespeare: La desgracia de estos tiempos es que los locos conducen a los ciegos.

Nos invitan a morir las máquinas creadas para ayudarnos a vivir.

Las grandes ciudades prohíben respirar y caminar. Los bombardeos químicos disuelven los polos y las nieves de las cumbres de las montañas. Una agencia de viajes de California vende excursiones a Groenlandia, para decir adiós a los hielos. La mar engulle las costas y las redes de los pescadores
recogen medusas en vez de bacalaos. Los bosques naturales, verdes fiestas de la diversidad, se convierten en bosques industriales o en desiertos donde ni las piedras germinan. En veinte países, a principios de este siglo, la sequía ha arrojado cien millones de campesinos a la buena de Dios. «La naturaleza está ya muy cansada», escribió el fraile español Luis Alfonso de Carvallo. Fue en 1695. Si nos viera ahora.

Donde no hay sequías, hay diluvios. Año tras año se multiplican las inundaciones, los huracanes, los ciclones y los terremotos de nunca acabar. Los llaman desastres naturales, como si la naturaleza fuera su autora y no su víctima. Desastres matamundos, desastres matapobres: en Guatemala dicen que los tales desastres naturales se parecen a las viejas películas de cowboys, porque sólo mueren los indios.

¿Por qué tiemblan las estrellas? Quizá presienten que pronto invadiremos otros astros del cielo.

Eduardo Galeano
Del libro "Espejos - Una historia casi universal"

15 abril 2011

Uruguay: ¿Conoce el proyecto de mina de hierro a cielo abierto? ¿Y el planeado puerto de gran calado en Rocha?


INFÓRMESE

Aratirí es el primer proyecto de megaminería de hierro a cielo abierto del Uruguay, que viene acompañado de un mineroducto de 230km hasta un puerto de aguas profundas en la costa oceánica. El proyecto se encuentra en la última etapa de evaluación de factibilidad y pretende concretarse en los próximos meses. Si es autorizada, extraerá 20 millones de toneladas de hierro anuales y consumirá 100 litros de agua dulce por segundo.

LA MINA

La zona de explotación abarca unas 150.000 hectáreas en los departamentos de Florida, Durazno, Treinta y Tres y Cerro Largo, próximo a las ciudades de Valentines y Cerro Chato. La zona se encuentra en el medio de la Pampa Húmeda y equivale a DOS VECES la superficie del departamento de Montevideo.

La minería de hierro a cielo abierto es una de las actividades MAS AGRESIVAS PARA EL MEDIO AMBIENTE, máxime si se hace en lugares poblados y cultivados como sería en Uruguay. Cada vez más países PROHIBEN ESTA ACTIVIDAD, como lo han decidido recientemente Costa Rica y la Unión Europea.

Utilizarán enormes cantidades de explosivos, desaparecerán cerros enteros dejando 10 cráteres de 2 kilómetros de largo por uno de ancho y 300 metros de profundidad. Son miles y miles de hectáreas de tierras dedicadas a la actividad agropecuaria con más de 400 pequeños y medianos productores que llevan varias generaciones viviendo en la zona.

Esas tierras se perderán para siempre ya que se elimina por completo el suelo y sus actuales habitantes deberán emigrar. La actividad en los alrededores será severamente afectada también, por la contaminación de las aguas, los enormes depósitos de rocas y sedimentos que no contienen los minerales buscados (un 70% del total) y el polvo que cubre los campos, además de la contaminación sonora, visual, etc., etc.


EL PUERTO

¿De qué manera se exportaría el hierro? Transportándolo mediante una cañería de 60 cm de diámetro y 230 kilómetros de largo, que atravesará los departamentos de Lavalleja y Rocha hasta la playa llamada La Angostura, sobre el Km 288 de la Ruta 9, entre los balnearios de LA ESMERALDA Y PUNTA DEL DIABLO. A esta hermosa playa de 40 km de largo, que comienza en Punta del Diablo y que se extiende hasta VALIZAS y CABO POLONIO, llegará el mineroducto y deberá soportar UN PUERTO DE GRAN CALADO PARA EXPORTAR MATERIAS PRIMAS DE LA REGIÓN Y RECIBIR CARGAMENTOS DE CARBÓN, PETRÓLEO Y GAS LICUADO.

El mineroducto deberá atravesar zonas declaradas PATRIMONIO MUNDIAL DE LA BIÓSFERA como los Humedales del Este y los Palmares de Rocha, verdadero símbolo de identidad del departamento. Esta cañería deberá utilizar para transportar el hierro molido, DECENAS DE MILLONES de metros cúbicos de agua dulce al año.

El proyecto requiere el equivalente al 10% del consumo energético del Uruguay. Para solucionar esto se planteó en primera instancia la construcción de una central de carbón (obsoletas a nivel internacional), pero también existe la posibilidad de que sea una central atómica o también a gas.

Este emprendimiento traerá al país muchos más perjuicios que beneficios y, además de ser claramente anticonstitucional, atenta contra nuestra marca de identidad ante el mundo, la del URUGUAY NATURAL.

¡CUIDEMOS NUESTRA AGUA Y NUESTRO SUELO!
DEFENDAMOS A LOS PRODUCTORES Y SUS FAMILIAS QUE QUIEREN SEGUIR TRABAJANDO NUESTRA TIERRA.
NO DEJEMOS QUE SE LLEVEN NUESTRAS RIQUEZAS POR UNAS MIGAJAS Y SACRIFICAR NUESTRA TIERRA PARA SIEMPRE
PRESERVEMOS Y DESARROLLEMOS EL POTENCIAL TURÍSTICO DEL DEPARTAMENTO DE ROCHA
SIGAMOS SIENDO URUGUAY NATURAL, ¡¡¡NATURAL DE VERDAD!!!
EN LOS 200 AÑOS DE NUESTRA NACIÓN

"NO VENDERÉ EL RICO PATRIMONIO DE LOS ORIENTALES AL BAJO PRECIO DE LA NECESIDAD” - José Artigas.

Movimiento por un Uruguay Sustentable

Fuente: Adital

25 diciembre 2010

COP16: Cancún, la cumbre del comercio de carbono




La cumbre de cambio climático de Cancún ha servido para insuflar más aire a la burbuja del comercio de derechos de emisión de CO2.

La clausura de la decimosexta Conferencia de las Partes (COP16) de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático en Cancún ha sido interpretada como una “victoria”, un “paso adelante”, un “avance” o la “salvación del multilateralismo” por la mayoría de los gobiernos, observadores y medios de comunicación. Después del fracaso de Copenhague en 2009 y a raíz de los mensajes intencionados de las grandes potencias, que anunciaron meses antes de la cumbre sus ‘bajas expectativas’ de obtener resultados, y tras dos semanas de negociaciones, el simple hecho de cerrar un acuerdo parecía suficiente.

En relación al proceso llevado a cabo para concretar la firma del acuerdo, aunque se habla de un rescate del multilateralismo, se debe apuntar que la aprobación fue posible a través de negociaciones en grupos pequeños, reuniones informales y negociaciones ocultas, confrontando selectivamente a países o regiones entre sí y usando mecanismos financieros para convencerlos de cambiar su posición. Partiendo del hecho de que EE UU es el mayor emisor de gases de efecto invernadero per cápita en el mundo, es significativo que el jefe negociador de EE UU, Todd Stern, aplaudiera sin fisuras la propuesta de la presidencia mexicana de la COP16 y comentara que “las ideas que sirvieron como esqueleto el año pasado [en Copenhague] y no se aprobaron, ahora han sido elaboradas y aprobadas”. Esto significa que se ha llegado a convertir el ilegítimo y antidemocrático “No Acuerdo de Copenhague” en un acuerdo aprobado por mayoría –no por consenso, como rigen las reglas de Naciones Unidas–. Entre los 194 países participantes, sólo Bolivia se atrevió a manifestar su discrepancia con el acuerdo (aunque Noruega matizó después de finalizar la cumbre que la mayoría de la audiencia compartía las preocupaciones del país andino).

Y es que Bolivia defendió en Cancún con valentía una posición coherente expresada por más de 35.000 participantes en la Conferencia Mundial de los Pueblos sobre el Cambio Climático realizada en Cochabamba el pasado mes de abril.

En Cancún se demostró que las grandes potencias y poderes económicos siguen sin tener voluntad política para responder a la urgencia de reducir sustancialmente sus emisiones de gases de efecto invernadero para frenar los fenómenos climáticos extremos, que están causando más de 300.000 muertes al año y millones de refugiados. Aunque en el texto de Cancún se menciona la adopción de un segundo período de compromisos del Protocolo de Kioto, no se explicitan fechas ni mecanismos para que eso ocurra.

Si analizamos los textos tomados en consideración durante el plenario final, se puede concluir que el Acuerdo de Cancún supone una amenaza de muerte para millones de personas, ya que se limita a ratificar las promesas voluntarias, totalmente insuficientes, de reducir las emisiones un 3% más (del 13% al 16%) hasta 2020. Con esas cifras, a finales de siglo se habrá producido un calentamiento global de entre 4 y 5 ºC. Llegados a este punto es necesario recordar que los últimos estudios científicos sobre los impactos del cambio climático concluyen que es preciso revisar el objetivo de mantener el aumento de temperatura en dos grados, y rebajarlo hasta 1,5 ºC, porque un aumento superior a esta cifra ya tendría consecuencias catastróficas en la población y los ecosistemas del mundo. Los Estados más contaminantes han buscado vías de escape para evadir sus responsabilidades; sólo así se explica que el texto diga que las emisiones nacionales deben tocar techo “lo antes posible” sin especificar cuál es ese techo, cuándo es “lo antes posible”, cómo piensan lograrlo ni qué espera a los Estados que no cumplan este objetivo.


Foto: EFE


El Acuerdo de Cancún señala que se deben completar los trabajos para prorrogar Kioto lo antes posible, de modo que no haya una brecha entre el primero y segundo periodo de cumplimiento, pero de nuevo el texto se convierte en papel mojado cuando se trata de ponerlo en práctica. Japón, Rusia y Canadá se habían negado a aceptar un segundo periodo de cumplimiento, y sin embargo han aprobado el texto de Cancún, lo que prueba que el Protocolo está en vía muerta. La mención en el texto de Cancún del artículo 20, párrafo segundo, y del artículo 21, párrafo séptimo, del Protocolo de Kioto explicita que ningún país está obligado a establecer metas de reducción en la segunda fase de Kioto. La inserción de estos artículos ha sido esencial para conseguir el apoyo de Japón al acuerdo de Cancún, según confirmaron fuentes de las delegaciones del propio Japón, EE UU y la UE.

Papel mojado

El texto de Cancún es un conjunto de promesas vacías, sin valor jurídico, sobre movilizar fondos, reconocer la necesidad de reducir emisiones, abrir procesos, evaluar en el futuro, etc. Sin embargo, incluye la creación de nuevos mecanismos de flexibilización y compensación para que los países puedan seguir contaminando al tiempo que fingen que cumplen con sus compromisos de reducción.

Por eso les interesa rescatar la base jurídica de los mercados de carbono del Protocolo de Kioto para asegurar la continuidad y expansión de los mecanismos basados en el mercado, incluso después de poner fin a Kioto. Es la extensión de la lógica de la especulación financiera a las soluciones del clima, que hasta ahora sólo ha generado aumento de beneficios en manos del capital transnacional. “La Convención de Naciones Unidas sobre Cambio Climático se ha convertido de facto en una nueva Organización Mundial de Comercio de Carbono”, señala acertadamente Silvia Ribeiro, del Grupo ETC, “los muertos los sigue poniendo el Sur global”.

LA HONESTA POSTURA DE BOLIVIA EN LA CUMBRE DEL CLIMA

El negociador de Bolivia, Pablo Solón, lo expresó con contundencia durante el plenario final, que se alargó hasta altas horas de la madrugada del 11 de diciembre, cuando dijo que la única forma de valorar si el acuerdo tenía algún peso era analizando si incluía compromisos firmes para reducir las emisiones y si éstos eran suficientes para impedir un cambio climático catastrófico. Los países y las industrias más contaminantes, así como el capital financiero —los que más se han beneficiado de la destrucción del planeta y de la quema de los combustibles fósiles— consiguieron evitar cualquier compromiso vinculante de reducir emisiones de gases de efecto invernadero; crearon un fondo climático que será administrado por el Banco Mundial; legalizaron nuevos mecanismos de mercado, que abren una nueva ola de privatización de bosques y expulsión de comunidades de sus territorios y que generará nuevas burbujas financieras especulativas.

Tom Kucharz

Fuente: Diagonal


15 diciembre 2010

Cronopiando: El cigarrillo y el planeta




Si yo les contara que después de 35 años fumando alrededor de 40 cigarrillos diarios, he ido al médico para que confirmara la relación entre mis crónicas toses y mi adicción a esa droga, y él, por todo diagnóstico, se ha limitado a sugerirme emitir menos cantidades de alquitrán a mis pulmones, ¿qué pensarían ustedes de ese médico?

¿Qué credibilidad les merecería un médico que, frente a semejante cuadro clínico, le recetara a su paciente aminorar la emisión de nicotina a su cerebro?

Si resultara que su corazón ya padece las consecuencias de esos 80 cigarrillos de diaria dosis durante tantos años... ¿les parecería digno de respeto un médico que se conformara con aconsejarle reducir un 20 por ciento la emisión de alquitrán, nicotina y otros tóxicos a su cuerpo?

Tal parece que no, y todos conocemos no pocos casos de amigos y familiares víctimas de la misma mortal adicción a quienes médicos serios han puesto en la disyuntiva de dejar el tabaco antes de que la vida los abandone a ellos.

Si estamos envenenando nuestro organismo la única solución posible es dejar de hacerlo, frenar esa agonía que no por lenta deja de ser perceptible, recuperar nuestra calidad de vida, nuestros sentidos, nuestro gusto, nuestro olfato, nuestra salud.

Pues bien, ya para nadie debiera ser un secreto el grave deterioro de la salud del planeta en que vivimos, la paulatina e incesante desaparición de sus fuentes de vida, la contaminación del aire, la desaparición de ríos y bosques, el deshielo de las zonas polares…

El calentamiento de la Tierra no será noticia de primera página, ni va a competir en titulares con embarazos principescos, pero ya nadie lo puede negar, menos esconder. Por más que sigamos entretenidos con desarrollos sostenidos y sustentables y demás zarandajas al uso, por supuesto globalizadas, seguimos "fumando" un estilo de vida letal, depredador, cuyas consecuencias, al decir de muchos científicos, pueden ser ya irreversibles.

Pero porque sólo la maldita ambición humana es mayor que su estupidez, los "doctores" que rigen los destinos del mundo, ante la gravedad de la situación, además de poner al paciente en manos de su enfermedad, que sólo así se entiende que el Banco Mundial vaya a hacerse cargo del problema, han resuelto seguir reduciendo la emisión de gases a la atmósfera. No pensaron en otra clase de mundo posible, en otro imprescindible estilo de vida, cuando los más optimistas de los científicos calculan que para el 2070 habrán desaparecido los continentes helados; no propusieron otros modelos de desarrollo alternativos que no nos conduzcan al juicio final antes de lo que Dios haya dispuesto, si es que ya le ha puesto fecha. Lo que recomendaron al intoxicado paciente fue envenenarse un poquito menos, morirse más despacio, agonizar más tiempo, "fumarse" sólo una cajetilla diaria.

Y el planeta cruje entre vacas locas y pollos con gripe, para que el cáncer se vuelva tan cotidiano como el automóvil y el automóvil tan imprescindible como el plástico. Y las bombas de hidrógeno y nitrógeno son ya juegos de niños para lo que, actualmente, se urde y se produce. Y el hambre en el mundo se convierte en la medieval referencia de nuestro pretendido desarrollo, mientras el analfabetismo sigue censurando y suprimiendo, curiosamente, las libertades de que alardean las llamadas democracias; la salud es un derecho virtual que se acaba cuando se pierde; el crimen, un negocio que ya cotiza en Bolsa; y la miseria, otro daño más colateral.

Pero hay en este símil entre doctores y pacientes, entre el cigarrillo y el planeta, un consuelo pendejo, si se quiere, aunque consuelo al fin, que si no va a hacernos más felices, al menos reconforta, y es que cuando los pulmones del planeta finalmente colapsen y el mundo se haga mierda y la mierda habite entre nosotros, nadie, absolutamente nadie, va a quedar para contarlo, ni siquiera el imbécil del "doctor" que para no renunciar a su "progreso" renunció a la vida, a la suya y a la nuestra.

Koldo Campos Sagaseta

Fuente: Cronopiando


06 diciembre 2010

Advierten que UPM-Botnia arroja mercurio en el Río Uruguay




Los desechos de la pastera

A partir de datos oficiales, un informe realizado en Uruguay señala que la planta de celulosa habría volcado al río “74 kilos de mercurio” en un semestre. Un miembro argentino del comité binacional ya había advertido sobre el tratamiento de los efluentes.

Un nuevo informe presentado por la Dirección Nacional de Medio Ambiente uruguaya (Dinama) sobre los desechos tóxicos vertidos por la planta de celulosa UPM-Botnia volvió a poner en alerta a los asambleístas de Gualeguaychú. Según informó una ONG ambientalista del Uruguay, a pesar de que el organismo de control medioambiental afirma que la pastera se maneja en base a “las mejores técnicas disponibles”, reconoce a su vez que habría arrojado al cauce compartido cerca de 74 kilos de mercurio, sustancia altamente contaminante. Esta revelación se suma al informe negativo elaborado por uno de los científicos argentinos del comité binacional de control sobre el tratamiento de efluentes, que fue realizado en ocasión de una inspección ocular previa a la firma del acuerdo por el monitoreo conjunto a UPM.

La ONG Red de Acción en Plaguicidas y sus alternativas en América latina (Rapal), con sede en Uruguay, afirma que según reportes oficiales de 2009 la planta de celulosa habría volcado al río, en tan sólo un semestre, un total de “74 kilos de mercurio”. La red Rapal, que desde 1983 lucha contra la contaminación y los agrotóxicos, indicó además en su reporte que si bien la Dinama asegura que la ex Botnia cumple con las “mejores técnicas disponibles” para el cuidado del ambiente, al parecer se detectó que la empresa vuelca al río desechos que podrían ser tóxicos. “Las sustancias vertidas están por debajo de los límites permitidos”, aclaró la Dinama. Sin embargo, Rapal advirtió que la planta, al haber arrojado una cantidad importante de mercurio al río, ocasionó que “como resultado de la bioacumulación ya se podría estar consumiendo este mercurio a través del pescado sacado del río Uruguay”.

“Una de las tantas sustancias preocupantes que emiten las plantas de celulosa en su proceso de producción es el mercurio, sustancia ampliamente conocida por sus impactos en la salud y en el medio ambiente”, consignó el informe que fue difundido este fin de semana por la prensa uruguaya y entrerriana. En ese sentido, el estudio explicó que la compañía finlandesa utiliza un sistema de blanqueo denominado “libre de cloro elemental” y agregó que es “mundialmente sabido” que ese sistema de blanqueo –cuyas siglas son ECF– es “contaminante, y dentro de su contaminación está la emisión de muchos elementos peligrosos, entre los que se encuentra el mercurio”. El mercurio es una sustancia tóxica y persistente que cuando se libera al ambiente se deposita en suelo y en agua. Allí se convierte en otro compuesto, metil-mercurio, que se “bioacumula” a través de las cadenas alimentarias y también en los sedimentos. En el informe de la Dinama de agosto del año pasado se incluye también el vertido de otras sustancias que “no serían medibles” de acuerdo con la normativa vigente, pero que también se encuentran en el cauce del río compartido.

“Esto es un reconocimiento, es una confesión del propio poder público del Uruguay ante lo inocultable”, sostuvo a Página/12 el asambleísta Luis Leissa, quien enfatizó que descree que la planta esté volcando desechos al río por debajo de los límites permitidos. Según sospechan en Gualeguaychú, los límites que establece el organismo de control ambiental fueron “adaptados” a la operatoria de Botnia cuando la compañía finlandesa desembarcó en las costas de Fray Bentos. También se quejan de la cantidad de mediciones que no se efectúan del otro lado de la orilla. En sintonía, Martín Alazard, también integrante de la Asamblea Ciudadana, señaló que la revelación de estos datos generó preocupación en la ciudad entrerriana, y advirtió que Uruguay, con tal de “defender a Botnia-UPM”, informa que la planta funciona “dentro de los estándares, pero el mercurio no tiene estándar”. Alazard aseguró que de confirmarse la presencia de esta sustancia en el ambiente “sería grave, porque se trata de un metal pesado, altamente tóxico, que se mete en la cadena alimentaria y provoca problemas muy severos en la salud humana”. En ese sentido, concluyó que “74 kilos constituyen una enormidad como contaminación”.

Esto se suma a lo informado en exclusiva por este diario, cuando uno de los científicos del comité binacional realizó un reporte negativo del tratamiento de efluentes que estaría realizando la pastera, a partir de fotografías del caño vertedero. Ese informe aún no fue dado a conocer por las autoridades argentinas, pero en Gualeguaychú aseguraron que seguirán reclamándolo incluso, si es necesario, por la vía judicial.

Informe: Gabriel Morini

Fuente: Página 12


29 mayo 2010

La UE apoya a multinacionales que violan derechos en países pobres




Entrevista a Perfecto Andrés Ibáñez, presidente del Tribunal Permanente de los Pueblos, quien denuncia complicidad entre gobiernos y empresas.

El juez del Tribunal Supremo español Perfecto Andrés Ibáñez presidió el Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP), donde se denunció, por violación de derechos sociales y ambientales, a más de 40 multinacionales.

¿Qué validez tiene la sentencia del Tribunal Permanente de los Pueblos?

El Tribunal Permanente de los Pueblos (TPP) recoge una experiencia histórica de los tribunales organizados por Bertrand Russell, uno sobre Vietnam y otro sobre Latinoamérica, hace 40 años. Lo que pretende el Tribunal es hacerse eco de situaciones de injusticia que se producen en cualquier lugar del mundo que no encuentran acogida en las instancias oficiales. El TPP trata las denuncias por un procedimiento que se parece al judicial, pero no es oficial. Las denuncias adquieren visibilidad porque se pone voz a las víctimas y se dan a conocer a la opinión pública. Es un tribunal de conciencia.

¿Cuál es la responsabilidad de la UE en el comportamiento de las empresas con sede en su territorio?

Hay una notable inhibición de la Unión Europea, que apoya a grandes empresas que violan los derechos humanos en países pobres. Además, permite que tengan comportamientos en otras áreas del mundo que no podrían llevar a cabo en sus países de origen. Una de las finalidades del Tribunal es implicar a los Gobiernos y a los tribunales de los Estados. La nuestra no es sólo una respuesta ética, de aquí salen líneas de actuación. Existen instrumentos jurídicos, el problema es que no existe voluntad política para hacerlos vinculantes. Por eso, lo que deben hacer nuestros Gobiernos es poner más instrumentos, que en Europa sí funcionan y que en otros lugares del mundo no se aplican.

¿Hay alguna posibilidad de ir más allá y juzgar las prácticas de las multinacionales?

De todos los tribunales de los pueblos que se han celebrado desde 1979 hay ya un amplio corpus. Los Gobiernos probablemente no hagan mucho caso a este tipo de iniciativas, que no son nuevas. Las poblaciones llevan mucho tiempo denunciándolo. El veredicto del TPP se hace llegar a todas las instancias.

El problema es que las grandes corporaciones se mueven en una especie de vacío legal. Los intereses económicos no tienen fronteras, pero los derechos sí, y las multinacionales buscan los lugares que más les convienen.

Se instalan en países donde existe una cierta fragilidad jurídica, fragilidad de los pueblos afectados, y así les resulta muy fácil la obtención de un beneficio extraordinario. Además, estas transnacionales juegan, en muchos casos, con la complicidad de los Gobiernos locales, que cierran los ojos ante la violación de derechos fundamentales. Al mismo tiempo, los países donde se instalan las multinacionales no cuentan con normativas para juzgar estos crímenes.

Todas las intervenciones coinciden en la denuncia a las multinacionales por el expolio de los recursos y el impacto social y medioambiental.

Sí. Por las dimensiones tan grandes de las denuncias que se han dado a conocer ante el Tribunal Permanente de los Pueblos, y cómo están incidiendo en el medioambiente y en la vida de los pueblos, como las actuaciones de Repsol, son todos casos bastante graves.

En la época de la primera colonia, los galeones venían cargados de oro y otras materias primas que tenían un valor de mercado. En este momento, el sistema capitalista a escala mundial necesita ingentes cantidades de recursos, y estos países tienen esas materias primas. El problema es que las agresiones se producen en marcos jurídicos frágiles, con poblaciones vulnerables con poca capacidad de incidir en los medios de comunicación... Esto tiene un atractivo para las multinacionales que, para qué nos vamos a engañar, son empresas sin alma que se rigen por la lógica del beneficio.

María José Esteso Poves

Fuente: Diagonal


20 abril 2010

CIJ: Pastera puede seguir operando en Uruguay




Ésa es la principal conclusión del fallo de la Corte Internacional de Justicia respecto al contencioso entre Argentina y Uruguay.

La Corte, representada por su presidente Peter Tomka, consideró que Argentina "no aportó pruebas concluyentes" que permitan establecer que la pastera ubicada en la localidad uruguaya de Fray Bentos esté "afectando la calidad de las aguas o el equilibrio biológico" del río Uruguay, frontera entre ambos países. Por esa razón el tribunal no considera que sea necesario el desmantelamiento de la planta y su traslado a otra zona.

Sin embargo, la Corte consideró que Uruguay “no respetó su obligación de informar a Argentina” sobre la construcción de la planta, tal como lo establece el estatuto del Río Uruguay, firmado por ambos países en 1975.

Este fallo pretende superar la crisis entre los dos países desde que a inicios del 2006 el Gobierno argentino acusó a su vecino de violar el Tratado de Uruguay, que exige la consulta entre ambos para acordar la explotación del curso fluvial. En este caso las autoridades argentinas aseguraron que no fueron informadas de las pretensiones de Uruguay y argumentaron que la fábrica de celulosa causará daños al medioambiente.

La empresa finlandesa Botnia, hoy UPM, funciona desde el 2007 a orillas de la ciudad de Fray Bentos y produce y exporta celulosa. Los 1.800 millones de dólares que costó su construcción es hasta hoy la mayor inversión privada en la historia del país.

Bloqueo

En la margen de enfrente, desde la ciudad argentina de Gualeguaychú, se originaron las marchas de protesta que condujeron, desde hace tres años, al bloqueo del puente internacional General San Martín. Las protestas de los ecologistas motivaron una denuncia de Uruguay ante la CIJ por daños económicos.

El intendente de Río Negro, departamento del que Fray Bentos es capital, Omar Lafluf, recordó que las 19 estaciones de monitoreo que tiene el río, las tres torres de control de aire en la zona, además del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), han confirmado que "aquí no ha habido impacto ambiental".

Pero Buenos Aires interpuso la demanda en mayo del 2006 ante la máxima instancia judicial de la ONU con el argumento que la actividad industrial de Botnia contamina el río y exigió su demolición. Incluso si no prosperaba su desmantelamiento, la jefa de la delegación argentina, Susana Ruiz Cerrutti, expresó esta semana que Argentina podría "exigir las garantías más importantes de poder verificar el funcionamiento" de la planta.

En una radio porteña, el canciller argentino Jorge Taiana manifestó horas antes de conocerse el fallo que existe "una voluntad clara" de ambos gobiernos "para avanzar en la relación bilateral", más allá de la resolución del tribunal internacional. En efecto, está previsto que presidentes de Uruguay, José Mujica, y de Argentina, Cristina Fernández, se reúnan en los próximos días para dar por saldada la disputa.

Asamblea ambiental de Gualegaychú

Queda por verse cuál será la respuesta de la Asamblea Ambiental de Gualeguaychú, que tiene prevista una movilización para el día 24, cuando Mujica visite la vecina ciudad de Concordia donde inaugurará un tramo del proyecto ferroviario de carga que unirá ambos países. Los activistas opinan que esta línea de tren estará al servicio de la planta papelera.

Lo cierto es que Uruguay tiene en la meta seguir con la política de propiciar inversiones en esta área y estudia la admisión de la multinacional Montes del Plata, integrada por la chilena Celulosa Arauco y la sueco-finlandesa Stora Enso. Esta empresa presentó al gobierno su proyecto que demandará una inversión de 2.300 millones de dólares y que se alojaría en la zona de Punta Pereira, en el departamento de Colonia, y con costas sobre el Río de la Plata.

Fuente: Radio Nederland


07 junio 2009

Uruguay: ¿Día del Medio ambiente o Ambiente partido al Medio?





Comunicado Día Mundial del Medio Ambiente


Este año Naciones Unidas celebra el Día del Medio Ambiente bajo la consigna “¡Tu Planeta te Necesita¡ Unidos a Combatir el Cambio Climático". En ese sentido, es importante señalar que el combate al cambio climático solo será posible modificando los modelos de producción y consumo imperantes.

El modelo de desarrollo agrícola basado en grandes extensiones de monocultivos agrícolas y forestales ha intensificado la concentración y extranjerización de la tierra, con la consecuente desaparición de los pequeños productores, cercándolos y reduciéndolas a una mínima existencia.

Ese modelo predominante es un modelo de agricultura sin agricultores, basado en el gran capital transnacional y en las grandes maquinarias y uso masivo de agrotóxicos, que desplaza y contamina al pequeño productor y lo deja sin otra alternativa que abandonar su campo. Los más afectados son los jóvenes, quienes al no tener trabajo y sin posibilidad de acceder a tierras y agua, se ven forzados a migrar a los pueblos o ciudades cercanas, donde en muchos casos pasan a engrosar las filas de la desocupación y la miseria.

La agricultura familiar es el derecho que tienen las familias asentadas en la tierra a producir los alimentos tanto para su familia como para el resto de la población. Si estos agricultores desaparecen, los uruguayos nos veremos enfrentados en un futuro cercano a consumir alimentos importados y a precios altísimos, ampliando así aún más la brecha entre ricos y pobres, entre bien alimentados y desnutridos.

Las medidas del gobierno han apostado a paliar la crisis que los pequeños productores están sufriendo por la sequía, mediante medidas tales como el otorgamiento de raciones para el ganado o de azúcar a los apicultores, pero estas ayudas son absolutamente insuficientes y por otra parte están lejos de solucionar uno de los problemas de fondo, como lo es el monocultivo a gran escala.

Combatir el cambio climático es combatir este modelo de monocultivos que resulta en la destrucción de nuestros suelos, de nuestros montes y praderas naturales, de nuestra agua y de nuestros productores familiares.

La noticia dada recientemente a conocer por las autoridades sobre la entrada formal de solicitudes para la comercialización y producción de semillas transgénicas y el anuncio de que la transnacional Monsanto se instalaría en nuestro país, solo acrecentaría aún más la crisis que se vive en el campo.

Las organizaciones firmantes llaman a toda la población a unir fuerzas y apoyar a los pequeños productores para que puedan permanecer en sus tierras. Si ellos permanecen en los campos nos aseguraremos que nuestras tierras se destinen a producir alimentos para nuestros habitantes y no para monocultivos agrícolas y forestales que solo dejan desolación y destrucción del tejido social y degradación ambiental.

Solo se puede ayudar a combatir el cambio climático con políticas que apunten a la diversidad de cultivos y a detener y revertir la destrucción de nuestros ecosistemas y de nuestra gente.

Adhieren:

Asociación de Productores Orgánicos del Uruguay
Centro de Estudios Uruguayos de Tecnologías Apropiadas
Centro Emmanuel - Colonia Valdense
Consumidores Organizados de producción Agroecológica del Uruguay
Escuela de Agroecología "Dos Margaritas"
Foro Juvenil
Grupo Guayubira
Grupo de vecinos y vecinas de Cuchilla de Rocha-Sauce
Instituto para el desarrollo Territorial Rural- Aguas
Pindó Azul - Departamento de Treinta y Tres
Programa Uruguay Sustentable
Red de Agroecología, Regional Minas
Red de Productores Orgánicos de Lavalleja
Redes – Amigos de la Tierra
Rel-UITA - Secretaría Regional Latinoamericana de la UITA
Sociedad Apícola Uruguaya

5 de junio 2009


Fuente: Rel-UITA

24 abril 2009

Arrasar con la naturaleza





MIGUEL MIRRA, DIRECTOR DE LOS OJOS CERRADOS DE AMERICA LATINA


En la película que puede verse en el Complejo Tita Merello, el director extiende a varias regiones del continente la mirada ensayada sobre la Argentina en Las venas vacías. “Lo que Galeano planteaba en los ’70 no está resuelto: está peor”, dice.


El documentalista Miguel Mirra ya había abordado la problemática de la contaminación ambiental y el saqueo de los recursos naturales en la Argentina por parte de las multinacionales en Las venas vacías (2007). Ahora amplió su análisis y su denuncia cinematográfica a buena parte del continente: Los ojos cerrados de América Latina –que puede verse en el Complejo Tita Merello, Suipacha 442– recorre no sólo el interior argentino sino también Paraguay, Colombia, Perú, Guatemala, Uruguay y México, para dar cuenta de una situación que no sólo afecta a los animales y plantas sino también a las personas que viven en sitios donde las multinacionales implementan proyectos, en muchos casos devastadores. A lo largo de noventa minutos puede conocerse el problema que genera la extracción de metales a cielo abierto, la depredación de los suelos y los bosques, la explotación ictícola, la contaminación ambiental, el cultivo de soja y la producción de pasta de celulosa (un tema muy conocido en Argentina a raíz del conflicto de las papeleras, del cual Mirra ya había dado cuenta en el documental !Que viva Gualeguaychú!). Mirra, especialista en temas sociales, registró con su cámara en varios de los países que aborda el documental, mientras que en otros casos le facilitaron imágenes distintos documentalistas de las regiones mencionadas. En medio de los testimonios, aparecen, cada tanto, textos de Las venas abiertas de América Latina, de Eduardo Galeano. Mirra dice que citó al escritor como “un homenaje” y que también “nos sirve para poner en evidencia que aquello que Galeano planteaba en los ’70 no está resuelto. Es más, está peor”, afirma el cineasta en diálogo con Página/12.

–En el documental se señala que la gran causa de los desastres ambientales y los saqueos de los recursos naturales se produce por la existencia del capitalismo. ¿Qué responsabilidad tienen las empresas transnacionales en estas problemáticas?

–Son los portadores del capitalismo globalizado. Son sus gestores y sus beneficiarios. Y, eventualmente, con socios nativos que son socios menores y sirvientes de esos intereses. Y, curiosamente, desarrollos capitalistas locales son destruidos por ese capitalismo globalizado que algunos autores señalan como una etapa superior del imperialismo. Frente a desarrollos capitalistas locales como el de Gualeguaychú, por ejemplo, que apuestan al desarrollo turístico, a la producción natural, casi sin desocupación aun en las peores épocas, con una población que vive dignamente, el capitalismo global, a partir de esta política del saqueo de los recursos naturales, los está poniendo en peligro.

–¿Cómo describiría los mecanismos de depredación, saqueo y contaminación de las transnacionales que pudo investigar?

–Por empezar, desarrollan tecnologías y las imponen a los distintos países. Lo más típico es el complejo sojero, que incluye no sólo la soja transgénica sino el glifosato, o sea, los depredadores del resto de la vegetación para que la soja pueda producir mejor. Con la minería a cielo abierto pasa lo mismo: desarrollan una tecnología que también imponen. Pablo Bergel explica que esto tiene que ver con una cuestión estructural. Es decir, el desarrollo económico de América latina cada vez más está ligado a estos capitales externos que vienen a extraer recursos, de los cuales los estados nacionales y provinciales reciben una parte que es mínima; en el caso de la minería, es el tres por ciento. Pero de todas maneras, sirve y, entonces se produce una dependencia estructural con estos modelos.

–Se señala que la agricultura industrializada necesita destruir la naturaleza para producir. ¿Esto es inevitable o existen formas alternativas que no se están aplicando por intereses económicos?

–Una va de la mano de la otra. Cuanto más industrializada es la agricultura más destruye a la naturaleza. Pero no les importa. No sólo destruyen la naturaleza en cuanto a las plantas y los animales, sino también a la naturaleza humanizada. Si la agricultura industrializada necesita desarraigar poblaciones, como sucede en muchas partes, lo hacen y no les importa. Como en el Chaco, donde destruyen los montes. Importantes núcleos poblacionales son desterrados de ahí. No es que los que están en contra de la agricultura industrializada estén en contra de la aplicación de la tecnología, sino que la tecnología que se está aplicando sirve a los intereses de las multinacionales y no a los intereses locales. Es tecnología pensada para la extracción de recursos. No sólo se llevan el producto vegetal: también se llevan el suelo y el agua.

–¿Qué importancia le otorga a la resistencia de los pueblos para frenar esta acciones?

–Es fundamental. No hay otra forma. Los gobiernos pueden actuar en función de que haya resistencia social, si no es imposible. Es esencial: si eso no sucede estamos en el horno. Pero lo bueno es que eso está sucediendo y mostramos ejemplos concretos en la película. Así como las multinacionales han generado un plan continental, ha habido como un reguero de resistencias que se van interconectando y coordinando. Apostemos a que ese proceso siga y que esa resistencia no permita que estos planes avancen. Va a ser una lucha ardua porque hay mucho en juego.

Fuente: Página 12