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16 mayo 2010

Las palabras




No me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro

si usted habla de progreso
nada más que por hablar
mire que todos sabemos
que adelante no es atrás

si está contra la violencia
pero nos apunta bien
si la violencia va y vuelve
no se me queje después

si usted pide garantías
sólo para su corral
mire que el pueblo conoce
lo que hay que garantizar

no me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro

si habla de paz pero tiene
costumbre de torturar
mire que hay para ese vicio
una cura radical

si escribe reforma agraria
pero sólo en el papel
mire que si el pueblo avanza
la tierra viene con él

si está entregando el país
y habla de soberanía
quién va a dudar que usted es
soberana porquería

no me gaste las palabras
no cambie el significado
mire que lo que yo quiero
lo tengo bastante claro

no me ensucie las palabras
no les quite su sabor
y límpiese bien la boca
si dice revolución.


Mario Benedetti



10 mayo 2009

La casa de las palabras





A la casa de las palabras, soñó Helena Villagra, acudían los poetas. Las palabras, guardadas en viejos frascos de cristal, esperaban a los poetas y se les ofrecían, locas de ganas de ser elegidas: ellas rogaban a los poetas que las miraran, que las olieran, que las tocaran, que las lamieran. Los poetas abrían los frascos, probaban palabras con el dedo y entonces se relamían o fruncían la nariz. Los poetas andaban en busca de palabras que no conocían, y también buscaban palabras que conocían y habían perdido. En la casa de las palabras había una mesa de los colores. En grandes fuentes se ofrecían los colores y cada poeta se servía del color que le hacía falta: amarillo limón o amarillo sol, azul de mar o de humo, rojo lacre, rojo sangre, rojo vino...
Eduardo Galeano
de El libro de los abrazos


Hoy que Emily se nos fué y nos dejó casi sin palabras que transmitan sentimientos, nos vendría muy bien encontrar tus palabras con arcoiris y tu abrazo redondo.

Te queremos mucho. Feliz día viejita!!!







16 abril 2009

Palabras





El colectivo "Memoria en Libertad", integrado por jóvenes víctimas del terrorismo de Estado antes y durante la dictadura (cuando apenas eran niños o adolescentes), presenta mañana en el Museo de la Memoria una instalación, mediante carteles artesanales y murales de tamaños que van de los dos centímetros a los tres metros, con palabras que intentan expresar sentimientos intransferibles.

Tres figuras relevantes entre los luchadores sociales fueron invitadas y aceptaron ser "los padrinos" de la instalación y de la iniciativa colectiva: Mauricio Rosencof, Daniel Viglietti y Eduardo Galeano. Rosencof y Viglietti confirmaron que asistirán a la presentación; Galeno se encuentra en el exterior.

Las palabras estampadas quedarán colocadas en la muestra del museo y en el parque circundante hasta el 10 de mayo, cuando el grupo colectivo celebra un año de la fecha de su reciente creación.

El día de la presentación se eligió para coincidir con el tramo final de la campaña de recolección de firmas para plebiscitar una anulación de la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado.

El grupo fue creado por la necesidad de compartir experiencias con jóvenes que hayan madurado en circunstancias similares, y a la vez por la voluntad de buscar un diálogo entre las generaciones.

Muchos se conocían de una guardería llamada "Andresito", que funcionó en Ciudad Vieja al inicio de los años 70, hasta que debió cerrar bajo constantes amenazas de bomba, intimidaciones y mil amedrentamientos. La mayoría de los niños de la guardería eran hijos de muchos presos políticos.

Al crecer y adquirir conciencia de su propia identidad, el colectivo comenzó a sentir la necesidad de reconocerse como víctimas directas del terrorismo de Estado.

El grupo ya demostró que los daños del terrorismo de Estado alcanzaron a la segunda y a la tercera generación de los perseguidos.

Desde su creación, el grupo se propuso evitar que otros niños puedan llegar a sufrir la experiencia de ser víctimas del terrorismo de Estado, como sucediera con todos los integrantes del colectivo.

La tarea de preparar la instalación fue apoyada por AEBU, el sindicato del INAU, Unión Nacional de Trabajadores Metalúrgicos, la Asociación de ex pres@s polític@s del Uruguay Crysol, y el Servicio Central de Extensión y Actividades en el Medio, de la Universidad de la República, (la UdelaR).

El Museo de la Memoria, que depende del Departamento de Cultura de la Intendencia capitalina, está en Avenida de las Instrucciones 1057 (ex Quinta de Santos) entre Millán y Batlle y Ordóñez.