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06 junio 2011

Portugal: Duro revés para los socialistas

Foto: EFE


La derecha conservadora, nucleada en el Partido Socialdemócrata, liderado por Pedro Passos Coelho, sacó diez puntos de ventaja. El premier Sócrates reconoció la derrota y renunció a la presidencia de su partido.

El gobierno del primer ministro de Portugal, José Sócrates, sufrió una dura derrota en las elecciones parlamentarias anticipadas. Al cierre de esta edición, y con el 98 por ciento de las mesas contabilizadas, los resultados parciales de los comicios aseguraron la derrota de la agrupación socialista (PS), que sólo obtuvo el 28 por ciento de los votos frente a la oposición de derecha conservadora, nucleada en el Partido Socialdemócrata (PSD), liderado por Pedro Passos Coelho, que sacó diez puntos de ventaja y se alzó con el 38,8 por ciento de las voluntades del electorado. Sócrates consideró el escrutinio como la palabra final, reconoció la batalla perdida y renunció a la presidencia de su partido.

“No me escondo detrás de las circunstancias. Esta derrota electoral es mía y quiero asumirla por entero esta noche. Creo que llegó el momento de abrir un nuevo ciclo político en el Partido Socialista”. Tales fueron las palabras más importantes e impactantes de la conferencia de prensa en la que Sócrates, imposibilitado de esconder su abatimiento, habló públicamente luego de la votación.

Pero los socialistas no son las únicas víctimas de estas elecciones. Los comicios también hirieron a la izquierda marxista lusa, que centró su campaña en atacar al PS y le negó cualquier apoyo para formar gobierno. La coalición de comunistas y verdes obtuvo el mismo 7,8 por ciento de votos que en 2009. El Bloque de Izquierda sufrió un severo castigo al pasar del 9,8 por ciento de hace dos años a un 5,1 por ciento.

Las elecciones ponen el mando del país claramente en manos del ala conservadora y desplazan del poder a la fuerza socialista, al mando de Portugal desde 2005, ya que la victoria le otorga al PSD una mayoría prácticamente que roza la totalidad. Según los resultados escrutados, la coalición conservadora obtendría entre 107 y 121 diputados, de una totalidad de 230. De no ser así, el PSD acudiría a una alianza con los conservadores de derecha del Centro Democrático Social (CDS), que logró aproximadamente el 11,7 por ciento. Si bien algunos analistas políticos consideraban que es posible que se sellen acuerdos entre estas dos agrupaciones, ninguno de los dos espacios se pronunciaron aún al respecto.

En el marco de la peor crisis económica registrada tras la Revolución de los Claveles y el regreso del país a la democracia en 1974, unos 9,6 millones de votantes estaban habilitados para concurrir ayer a las urnas. El presidente de la Comisión Europea, ex primer ministro luso José Manuel Durmo Barroso, consideró la contienda electoral poco después de depositar su voto en el centro de Lisboa: “Estas son las elecciones más importantes del país desde 1974”. Sin embargo, medios locales e internacionales informaron que la abstención rondó entre los 38 y los 43 puntos, casi tan alta como en las elecciones legislativas de 2009.

Los comicios anticipados se hicieron necesarios porque Sócrates renunció en marzo, luego de que el Parlamento rechazara su cuarto paquete de recortes en sólo once meses. Sócrates, de 53 años, había llevado a los socialistas en 2005 al mejor resultado electoral de su historia, consiguiendo por primera vez la mayoría absoluta.

Tras varias crisis y escándalos que sacudieron su primer mandato, el jefe del PS ganó los comicios de 2009 con un 36,5 por ciento de los apoyos y, desde entonces, su gobierno se volvió débil y minoritario.

Una vez conocido el resultado definitivo de estas elecciones anticipadas, el presidente de Portugal, Anibal Cavaco Silva, se reunirá con representantes de todos los partidos con representación parlamentaria, para más tarde nombrar al nuevo gobernante. Se estima que la formación del nuevo gobierno pueda durar varios días, pero se espera que éste asuma a más tardar a principios de julio.

Passos Coelho, un hombre de 46 años que saltó por primera vez en estos comicios a la arena electoral, se convirtió en el gran triunfador de la jornada. Sus principales promesas apuntaron a cumplir con los compromisos financieros del país y sacarlo de la crisis. Portugal debe aplicar nuevas medidas de saneamiento económico, reforma laboral, privatizaciones y reducción del gasto y el déficit público, a cambio de recibir en los próximos tres años 78 mil millones de euros del Banco de la Unión Europea y del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Los sindicatos, los partidos de izquierda y numerosos movimientos civiles anunciaron que convocarán a protestar en los próximos meses para manifestarse en contra de los programas de ajuste. El presidente de Caritas Portugal, Eugenio Fonseca, advirtió que en un país en el que el salario mínimo es de 475 euros y el nivel de desempleo alcanza el 12,5 por ciento, no se puede seguir pidiendo que las familias continúen haciendo esfuerzos.

Contrariamente, los seguidores del PSD se lanzaron a festejar, no bien se conocieron las primeras estadísticas a boca de urna, la victoria en las principales ciudades de Portugal y reunieron a miles de personas en una céntrica plaza de Lisboa.

Fuente: Página 12

26 mayo 2011

Irwin Stelzer: “La deuda europea es el mayor fraude de la historia”

Ilustración: Martirena


En los últimos días corrieron como un reguero de pólvora en toda Europa y Estados Unidos, las repercusiones de un profundo análisis sobre la realidad europea que desarrolló el catedrático Irwin Stelzer, del Hudson Institute, en su columna del Wall Street Journal.

En el mismo, el catedrático definía abiertamente el esquema de ayuda implementado por la UE y el FMI a naciones como Grecia, Irlanda o Portugal como un fraude piramidal propio de libros de texto. En otras palabras, un nuevo caso Ponzi que necesariamente va a terminar mal.

En la memoria de los mercados está aún fresca la monumental pirámide que armó el ahora presidiario Bernard Madoff. Pero vale la pena repasar su funcionamiento: se trata de aquellas prácticas financieras por las cuáles se promete a los inversores una determinada rentabilidad sin que el destino real de sus fondos la pueda justificar en ningún caso.

De modo tal que son los nuevos aportantes de liquidez los que, con su dinero, permiten a los promotores de la idea cumplir con el retorno prometido, alimentando de este modo la “credibilidad” y bondad de su actividad y atrayendo nuevos recursos de incautos.

Una estructura que funciona bien mientras fluye el efectivo pero que deviene insostenible cuando éste se seca.

En el caso de los programas de ayuda implementados en Europa para los tres países anteriormente mencionados cumplen con una doble condición:

Establecimiento de medidas estructurales que les permitan corregir los desequilibrios que les condujeron a su precaria situación, y

Devolución del capital más intereses, fijados a un nivel sustancialmente inferior al exigido por el mercado.

Teóricamente los países que reciben los fondos mejorarán su financiamiento y al aportante no le cuesta demasiado.

Sin embargo, más allá de la finalidad “bancaria” concebida en Estados Unidos, que se ha probado como rentable, surgen dos paradojas sobre esta financiación.

Por una parte, la nueva deuda va a ser utilizada para hacer frente a vencimientos inminentes de deuda.

Esto es: para cumplir con el rendimiento prometido con anterioridad a otros tenedores de sus bonos. Muy parecido a una estructura Ponzi.

Pero no solo eso, ya que con fuertes tensiones internas de caja que amenazan la cohesión social, una parte mayor o menor de la misma irá destinada a hacer frente a los pagos corrientes de las respectivas administraciones internas.

Este uso de los fondos sería justificable si fuera la solución de un mera tensión de liquidez y si la capacidad interna de generación de recursos financieros de los distintos estados permitiera hacer frente al problema de solvencia futura que subyace a su situación.

Pero no es así. Y es ahí donde se entra en el centro de la cuestión, esto es:

La imposibilidad ya matemática y no meramente económica de que las naciones afectadas por los planes de ajuste puedan lograr los superávits para equilibrar sus cuentas.

La incapacidad temporal, debido a sus largos periodos de maduración, de que las reformas estructurales rindan los frutos que de ellas se esperan en el plazo necesario.

De ahí que la palabra restructuración, eufemismo para no aplicar los indecorosos “quita y espera”, esté más que nunca encima de la mesa como un planteamiento que afecte a tasas de interés, plazos o ambos a la vez. Para Stelzer, una pirámide Ponzi en estado puro.

En el caso europeo actual, la situación se complica y sus plazos son cada vez más breves.

La pirámide está cerca de llegar a su fin, pero en tanto, los pedidos adicionales de auxilio financiero están a la hora del día. Grecia pide otros 110.000 millones de euros para no entrar en quiebra, Portugal e Irlanda piden trato igualitario, Italia pone en marcha un nuevo plan de ajuste, España trata de sobrevivir.

Ahora que el mal está hecho es cuando algunos se dan cuenta que dotar con 440.000 millones de euros a 2013, para incluir el riesgo España, un programa tan descabellado como éste tiene poco sentido.

En este contexto, los que hasta ahora financiaron la pirámide se muestran mucho más reacios a seguir haciéndolo. Y quienes tienen invertidos millones de euros, llámese bancos alemanes o franceses, ven con suma preocupación algo que en estos días parece inevitable. Tan inevitable que en el caso de Grecia ya tiene fecha fija: 26 de junio de 2011. ¿Será el principio del fin de esta pirámide?

Fuente: CubaDebate

15 diciembre 2010

Portugal se prepara para la llegada del FMI




La quiebra de dos bancos ha sido el detonante de una política de recortes auspiciada por el FMI y la Comisión Europea y bendecida por la socialdemocracia lusa.

Los discursos públicos sobre la crisis están presentes en el día a día de la política portuguesa desde el inicio de la década. La estrategia electoral de los partidos con responsabilidades gubernamentales en las últimas elecciones se ha destacado por apuntar siempre al rival como el responsable por el estado calamitoso de las finanzas públicas. La ampliación del Estado –argumento aceptado por los principales grupos de Gobierno: Partido Popular (PP), Partido Social Demócrata (PSD) y Partido Socialista (PS)– se apuntó como el otro “responsable” de la progresiva erosión de la ilusión de bienestar; así, los trabajadores públicos fueron sucesivamente culpabilizados social e institucionalmente por el crecimiento incontrolable e insustentable del Estado.

Por eso, muchas de las medidas de austeridad de los últimos siete años dañaron directa o indirectamente a los funcionarios, aun cuando fueran acompañadas por algún aumento de impuestos al consumo. El desequilibrio económico de la sociedad portuguesa contrasta con la protección prestada a la banca y a los grandes grupos empresariales. Cerca del 20% de la población vive por debajo del umbral de la pobreza y la tasa de paro ronda el 11 %. Mientras que la crisis bancaria se ha cobrado dos víctimas, aunque estas entidades financieras han tenido destinos distintos.

Como fichas de dominó

El Banco Privado Portugués (BPP), un banco muy activo en operaciones de riesgo, no logró aguantar el impacto de la explosión de la burbuja especulativa y cayó definitivamente. El Banco Portugués de Negocios (BPN) corrió distinta suerte; la gerencia fraudulenta y corrupta (existe un proceso judicial contra algunos de sus ex dirigentes) provocó, en concordancia con los efectos de la crisis bancaria, la quiebra y consecuente nacionalización del banco. El gasto astronómico del banco nacionalizado generó un aumento enorme del déficit público de la República portuguesa. En el ultimo año, el Estado ha inyectado más de 4.500 millones de euros en el BPN, que, según las previsiones del Banco de Portugal deberá ser cerrado por la falta de interesados en su reprivatización. Así, el déficit crónico de la hacienda pública aumentó y el capital especulativo, auxiliado por los medios, presentó una poco novedosa baja en la cotización del rating por parte de algunas agencias de calificación de riesgo.

La respuesta del Gobierno fueron medidas de austeridad –aumento de tasas sobre el consumo y recortes en beneficios sociales–. Pero los mercados no estaban satisfechos. Mientras el rating disminuía, los intereses sobre la deuda subían. Llegados a octubre el gobierno del PS tenía que presentar un presupuesto para 2011 y después de la puesta en escena de algunos contratiempos, los dos grandes partidos (PS y PSD) llegaron a un acuerdo sobre cómo responder a los desafíos de la crisis nacional e internacional.

El camino tomado fue el mismo de antes, pero ahora con medidas aún más austeras y graves para los trabajadores y para las clases medias. Algunas de las medidas fueron la rebaja de beneficios sociales, recortes en el sueldo de los funcionarios públicos (5-10%), incremento de tasas sobre el consumo, suspensión de inversiones públicas y reducción de las transferencias para los municipios. Tras conocer las medidas presupuestarias las dos centrales sindicales mayoritarias (CGT y UGT) decidieron convocar una huelga general conjunta, la primera desde 1988. La huelga tuvo un periodo de preparación muy largo y al llegar el 24 de noviembre los trabajadores dieron una respuesta diversa. Los trabajadores del sector público se unieron en masa a la protesta, con tasas de participación en torno al 80% (según datos de los sindicatos), mientras que la adhesión de los trabajadores del sector privado de la economía fue menor.

Los resultados presentados por las centrales sindicales hablan de una participación nacional total de tres millones de trabajadores sobre una población activa que ronda los cinco millones. La huelga fue más preventiva que reivindicativa y todavía no es cauto opinar sobre sus logros o fracasos, pues no se conoce cómo se ejecutará el presupuesto de 2011 y cómo actuarán los especuladores respecto a la deuda pública portuguesa. Pero la perspectiva no es buena, la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional (FMI) sugirieron cambios en la estructura laboral y la posibilidad de una intervención del FMI está más presente que nunca. Por su parte, sectores anticapitalistas convocaron el día de la huelga una manifestación que juntó a más de mil personas. En parte, gracias a internet, único espacio para cuestionar las medidas y presentar discursos económicos distintos.

Tiago Avó / Évora

Fuente: Diagonal


21 noviembre 2010

Multitudinaria marcha anti-OTAN invade Lisboa


Foto: J. V. Ibarra


Unas 30 mil personas marcharon por las calles de Lisboa en rechazo a la cumbre de los líderes de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) que concluyó hoy en esta capital.

La manifestación de protesta, organizada por grupos pacifistas, sindicatos y partidos de izquierda, marcó el final de las manifestaciones anti-OTAN proyectadas de manera paralela a la cita oficial.

El lema "Paz sí, OTAN no" encabezó la marcha que colmó céntricas avenidas y mantuvo expectantes a las unidades antimotines fuertemente armadas y encargadas de mantener el orden.

Durante la marcha los inconformes lanzaron consignas contra esa organización militar, a la que consideran una amenaza a la paz y de la cual demandaron el cese de la ocupación en Afganistán.

Los organizadores precisaron que esperaban a unos 100 mil participantes pero que las medidas de seguridad implementadas por el gobierno portugués impidieron la entrada de cientos de activistas extranjeros al país.

La policía portuguesa detuvo esta mañana a más de 40 pacifistas que en señal de protesta se encadenaron por los tobillos y cortaron el tráfico en una céntrica avenida de Lisboa.

El encuentro de los líderes de la OTAN concluyó este sábado tras informarse que la próxima cita tendrá lugar en 2012 en Estados Unidos, lo que fue confirmado en rueda de prensa por el presidente Barack Obama.

La Declaración Final de la cumbre de Lisboa convino en evaluar dentro de dos años el progreso de los acuerdos suscritos en la capital portuguesa como el nuevo concepto estratégico de la Alianza Noratlántica.

Los gobernantes reforzaron la estrategia geopolítica y militarista de la organización y acordaron que a nombre de la seguridad de sus miembros podrán intervenir cualquier país sin límites de ninguna índole.

Aprobaron también una salida progresiva de sus tropas destacadas en Afganistán que concluirá en 2014, pero dejaron claro que después se quedarán en esa nación asiática "en papel de apoyo".

Según el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, el plan no supone una retirada total, ya que pretenden quedarse después de la transición y todo el tiempo que sea necesario.

La OTAN invitó a Rusia a cooperar en el análisis para crear un sistema de defensa antimisiles, que hasta ahora había sido rechazado por Moscú por considerarlo incompleto y una amenaza a su seguridad nacional.

El comité técnico del Consejo OTAN-Rusia, que hoy contó con la presencia del presidente ruso, Dmitri Medvedev, elaborará un informe inicial que será presentado en su reunión de junio próximo.

Fuente: PL


18 junio 2010

José Saramago emprende el último viaje hacia su Portugal natal




El escritor comunista y premio Nobel de Literatura José Saramago ha fallecido este viernes a los 87 años de edad en la isla de Lanzarote (Canarias), donde vivía desde la década de los noventa.

Saramago falleció a las 12.30 horas en su domicilio de Tías, Lanzarote, a consecuencia de un fallo multiorgánico después de una larga enfermedad.

El escritor, según indicó la Fundación que lleva su nombre en un comunicado, "murió acompañado de su familia, despidiéndose de una forma serena y plácida A partir de las 17.00 horas y en la Biblioteca José Saramago, junto a su casa, en el citado municipio, quedará instalada la capilla para darle el último adiós al escritor.

Mañana, 19 de Junio, um avión del estado portugués transportará el cuerpo a Lisboa, estando prevista su llegada al Aeropuerto de Figo Maduro a las 12.30 horas, desde donde seguirá en cortejo para el Salão Nobre de la Câmara Municipal de Lisboa. Allí permanecerá en capilla ardiente hasta las 12 horas del Domingo 20 de Junio, desde donde saldrá para el Cementerio del Alto de São João, donde será cremado.

Desde esta Esquina, que tantas veces lo ha convocado, nuestro reconocimiento a este gran escritor, pensador y hombre comprometido con la sociedad. La cultura universal y la sociedad toda, han perdido hoy a uno de sus entrañables representantes. Salud camarada!!!

Breve semblanza

José de Sousa Saramago nació en Azinhaga (Portugal) el 16 de noviembre de 1922 en el seno de una familia campesina y, en 1924, se trasladó junto a sus padres y su hermano mayor a Lisboa, donde cursó sus estudios de Primaria y comenzó el ciclo de Bachillerato.

Sus padres fueron José de Sousa y Maria da Piedade, una pareja campesina sin tierras y de escasos recursos económicos. Este origen marcaría profundamente el carácter y la tendencia política comunista del escritor. El apodo de la familia paterna era Saramago ("Jaramago" en español, nombre de una planta herbácea silvestre de la familia de las crucíferas). El niño debería haberse llamado José Sousa, pero el funcionario del registro civil cometió un "lapsus calami" (error de pluma) y lo anotó como José «Saramago», aunque hay quienes dicen que fue una broma del funcionario, conocido de su padre. El registro oficial menciona el día 18 de noviembre, aunque fue el 16.

En 1925, la familia de Saramago se mudó a Lisboa, donde su padre comenzó a trabajar de policía. Pocos meses después de la mudanza, falleció su hermano Francisco, dos años mayor. Saramago nunca perdió su relación con su aldea de nacimiento, donde fueron numerosas sus estancias.

En 1934, a la edad de 12 años entró en una escuela industrial. En aquellos años incluso los estudios técnicos contenían asignaturas humanísticas. En los libros de texto gratuitos de aquellos años Saramago se encontró con los clásicos.

Aunque Saramago era buen alumno, no pudo finalizar sus estudios porque sus padres ya no pudieron pagarle la escuela, por lo que para mantener a su familia Saramago trabajó durante dos años en una herrería mecánica. Mientras tanto, sin guía alguna, se leyó toda la biblioteca pública de su barrio. Comienzos como escritor

Pronto cambia de trabajo y comienza a trabajar de administrativo en la Seguridad Social. Tras casarse en 1944 con Ilda Reis, Saramago comienza a escribir la que acabará siendo su primera novela: Terra de pecado, que se publicó en 1947 pero no tuvo éxito. Ese año nació su primera hija, Violante. Saramago escribió una segunda novela, Claraboya, pero directamente nunca fue publicada. Por espacio de veinte años no se volvió a dedicar a la literatura. «Sencillamente no tenía algo que decir y cuando no se tiene algo que decir lo mejor es callar».

Entra a trabajar en una compañía de seguros. Simultáneamente colabora como periodista en Diário de Notícias, un periódico de alcance nacional, pero por razones políticas pronto es expulsado. Luego, colaboró como crítico literario de la revista Seara Nova y fue comentarista cultural. Formó parte de la primera dirección de la Asociación Portuguesa de Escritores, y también desempeñó la subdirección del Diário de Notícias. Desde 1976 se dedica exclusivamente a su trabajo literario.

Sufrió censura y persecución durante los años de la dictadura de Salazar. Consigue trabajo en una editorial (donde trabaja durante doce años). En su tiempo libre traduce: Maupassant, Tolstoi, Baudelaire, Colette…

En 1966 publicó Os poemas possíveis.

En 1969 se hizo miembro del Partido Comunista Portugués (cuando éste todavía era clandestino). Ese mismo año se divorcia de Ilda y abandona su trabajo en la editorial para dedicarse plenamente a vivir de la escritura, bien como articulista, bien como novelista. En 1970 publica Probabelmente alegría Entre 1972 y 1973 fue redactor del "Diário de Lisboa". En 1974 se sumó a la llamada "Revolución de los Claveles", que llevó la democracia a Portugal. En 1975 publica O Ano de 1993.

Su primera gran novela fue Levantado do chão (1980), un retrato fresco y vívido de las condiciones de vida de los trabajadores de Lavre, en la provincia de Alentejo. Con este libro Saramago consigue encontrar su voz propia, ese estilo inconfundible, límpido y casi poético que lo distingue. En los siguientes años, Saramago publica casi sin descanso: Memorial do convento (1982), donde cuenta las más duras condiciones de vida del pueblo llano en el oscuro mundo medieval, en épocas de guerra, hambre y supersticiones.

Este libro fue adaptado como ópera por Azio Corghi, y estrenado en el Teatro de la Scala de Milán, con el título de Blimunda (el inolvidable personaje femenino de la novela). También Corghi adaptó su obra teatral In nómine Dei, que con el nombre de Divara fue estrenada en Munster. De Azio Corghi es también la música de la cantata La muerte de Lázaro, sobre textos de Memorial del convento, El Evangelio según Jesucristo e In nómine Dei. Fue interpretada por vez primera en la iglesia de San Marco, de Milán. En 1984 Saramago publica O ano da morte de Ricardo Reis y en 1986 A jangada de pedra (La balsa de piedra), donde cuenta qué sucedería si la península ibérica se desprendiera del continente europeo. Ese año (cuando tenía 63 años) conoce a su actual esposa, la periodista española Pilar del Río, natural de Castril, Granada nacida en 1950, quien finalmente se convierte en su traductora oficial en castellano.

La novela El Evangelio según Jesucristo (1991) lo catapulta a la fama a causa de una polémica sin precedentes en Portugal (que se considera una república laica), cuando el gobierno veta su presentación al Premio Literario Europeo de ese año, alegando que “ofende a los católicos”. Como acto de protesta, Saramago abandona Portugal y se instala en la isla de Lanzarote (Canarias). En 1995 publica una de sus novelas más conocidas, Ensayo sobre la ceguera novela que fue llevada al cine en el 2008 bajo la dirección de Fernando Meirelles. En 1997 publica su novela Todos los nombres, que gozó también de gran reconocimiento. En 1998 gana el premio Nobel de literatura, convirtiéndose en el primer escritor de lengua portuguesa en ganar este premio. Desde entonces comparte su residencia entre Lisboa y la isla canaria, participando en la vida social y cultural de ambos países cuyas estrechas relaciones justificó en una entrevista para proponer su idea utópica de creación de una Iberia unida. Ateo declarado, colabora ocasionalmente en prensa, aportando su punto de vista,siempre agudo y comprometido. En definición suya, "Dios es el silencio del universo, y el ser humano, el grito que da sentido a ese silencio". Una de sus últimas obras es "Las intermitencias de la muerte", cuenta de un país cuyo nombre no será mencionado y se produce algo nunca visto desde el principio del mundo: la muerte decide suspender su trabajo letal, la gente deja de morir. De ahí en adelante, se relataran situaciones inimaginables o no, ya que nadie muere pero siguen envejeciendo.

Con información de la Fundación José Saramago y La República.es











03 junio 2010

Muere “el almirante rojo”, conocida figura de la Revolución de los Claveles




El almirante portugués António Rosa Coutinho, integrante de “la Revolución de los Claveles” de 1975 y al que se conocía como “el almirante rojo”, falleció hoy a los 84 años víctima de una enfermedad prolongada, informaron fuentes oficiales.

Rosa Coutinho, cuyo apodo proviene de su atribuida afinidad a la izquierda marxista, integró la Junta de Salvación Nacional después de la noche del 25 abril del 74, cuando un levantamiento militar provocó la caída de la dictadura portuguesa, que había comenzado en 1926 bajo la jefatura de Antonio Oliveira Salazar.

El almirante luso también participó en Angola en el proceso de descolonización precipitado por la revolución y fue nombrado Alto Comisario en este país africano hasta la firma de los Acuerdos de Alvor en enero de 1975, sellado entre el Gobierno portugués y los tres principales movimientos de liberación angoleños.

En el período pos-revolucionario llegó a coordinar uno de los principales servicios de información y la Legión Portuguesa.

No obstante, Rosa Coutinho, que pasó a la reserva poco después del 25 de abril, vivió gran parte de su carrera embarcado, período en el que fue capturado por una misión de patrulla y búsqueda en el río Zaire.

El Partido Comunista de Portugal (PCP) lamentó profundamente la muerte del “almirante rojo” y destacó en un comunicado que “desaparece una de las figuras más relevantes” del 25 de Abril y que los portugueses pierden “un aliado y un amigo”.

Fuente: CubaDebate


15 setiembre 2008

Palabras para una ciudad





José Saramago



Tiempos hubo en que Lisboa no tenía ese nombre. La llamaban Olisipo cuando llegaron los romanos, Olissiboná cuando la tomaron los moros, aunque acabó siendo Aschbonna, tal vez porque no supieran pronunciar la bárbara palabra. Cuando, en 1147, después de un cerco de tres meses, los moros fueron vencidos, el nombre de la ciudad no cambió de una hora para otra: si aquél que iba a ser nuestro primer rey le mandó una carta a la familia anunciando la gesta, escribiría con toda probabilidad en el encabezamiento Aschbouna, 24 de octubre, o Olissibona, pero nunca Lisboa. ¿Cuándo comenzó Lisboa a ser Lisboa de hecho y de derecho? Por lo menos tuvieron que pasar algunos años antes de que naciera el nuevo nombre, así como para que los conquistadores gallegos comenzaran a ser portugueses…

Estas minucias históricas interesan poco, podría decirse, aunque a mí me interesaría mucho, no solo saber, sino ver, en el exacto sentido de la palabra, como ha venido cambiando Lisboa desde aquellos días. Si entonces existiera el cine, si los viejos cronistas fueran operadores de cámara, si las mil y una transformaciones por las que pasó Lisboa a lo largo de los siglos hubieran sido registradas, podríamos ver a esa Lisboa de ocho siglos crecer y moverse como un ser vivo, como esas flores que nos muestra la televisión, abriéndose en pocos segundos desde el capullo todavía cerrado hasta el esplendor final de las formas y los colores. Creo que amaría a esa Lisboa por encima de todas las cosas.

Físicamente habitamos un espacio, pero, sentimentalmente, somos habitados por una memoria. Memoria de un espacio y de un tiempo, memoria en cuyo interior vivimos, como una isla entre dos mares: a uno le llamamos pasado, a otro le llamamos futuro. Podemos navegar en el mar del pasado próximo gracias a la memoria personal que retuvo el recuerdo de sus rutas, pero para navegar en el mar del pasado remoto tendremos que usar las memorias acumuladas en el tiempo, las memorias de un espacio continuamente en transformación, tan huidizo como el propio tiempo. Esa película de Lisboa, comprimiendo el tiempo y expandiendo el espacio, sería la memoria perfecta de la ciudad.

Lo que sabemos de los lugares es lo que compartimos con ellos durante un cierto tiempo en el espacio que son. El lugar esta ahí, la persona aparece, luego la persona se va, el lugar continúa, el lugar hace a la persona, la persona transforma el lugar. Cuando tuve que recrear el espacio y el tiempo de la Lisboa donde Ricardo Reis vivió su último año, sabía de antemano que no iban a ser coincidentes las dos nociones de tiempo y de lugar: la del adolescente tímido que fui, encerrado en mi condición social, y la del poeta lúcido y genial que frecuentaba las más altas regiones del espíritu. Mi Lisboa fue siempre la de los barrios pobres, y cuando, mucho más tarde, las circunstancias me llevaron a otros ambientes, la memoria que preferí guardar fue la de la Lisboa de mis primeros años, la Lisboa de gente de poco tener y mucho sentir, todavía rural en sus costumbres y en la comprensión del mundo.

Tal vez no es posible hablar de una ciudad sin citar unas cuantas fechas notables de su existencia histórica. Aquí, refiriéndonos a Lisboa, se mencionó una sola, la de su comienzo portugués: no será particularmente grave el pecado de glorificación… Lo sería, sí, ceder a esa especie de exaltación patriótica que, a falta de enemigos reales sobre los que hacer caer su supuesto poder, procura los estímulos fáciles de la evocación retórica. Las retóricas conmemorativas, no siendo forzosamente un mal, conllevan un sentimiento de autocomplacencia que induce a confundir las palabras con los actos, cuando no las coloca en el lugar que solo a éstos les compete.

En aquél día de octubre, el entonces recién iniciado Portugal dio un gran paso hacia adelante, y tan firme fue que Lisboa no volvió a ser perdida. Pero no nos permitamos la napoleónica vanidad de exclamar: “Desde lo alto de aquel castillo ochocientos años nos contemplan” y aplaudirnos luego unos a otros por haber durado tanto… Pensemos mejor que de la sangre derramada en un lado y otro está hecha la sangre que llevamos en las venas, nosotros, los herederos de esta ciudad, hijos de cristianos y de moros, de negros y de judíos, de hindúes y de amarillos, en fin, de todas las razas y credos que se dicen buenos, de todos los credos y razas que llamamos malos. Dejemos en la irónica paz de los túmulos esas mentes desorientadas que, en un pasado no distante, inventaron para los portugueses un “día de la raza” y reivindiquemos el magnífico mestizaje, no solo de sangres, también y sobretodo de culturas, que fundó Portugal y hasta ahora le ha hecho durar.

Lisboa se ha transformado en los últimos años, ha sido capaz de despertar en la conciencia de sus ciudadanos fuerzas renovadas para salir del marasmo en que había caído. En nombre de la modernización se levantaron muros de hormigón sobre piedras antiguas, se transformaron los perfiles de las colinas, se alteraron los panoramas, se modificaron los ángulos de visión. Pero el espíritu de Lisboa sobrevive, es el espíritu que hace eternas las ciudades. Arrebatado por aquel loco amor y aquel divino entusiasmo que habita en los poetas, Camoens escribió un día, hablando de Lisboa, “…ciudad que fácilmente de las otras es princesa”. Perdonémosle la exageración. Basta que Lisboa sea simplemente lo que debe ser: culta, moderna, limpia, organizada –sin perder su alma. Y si todas estas bondades acaban haciendo de ella una reina, pues que lo sea. En la república que somos serán bienvenidas reinas así.

Fuente: Fundación José Saramago