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15 noviembre 2010

El G-20, la APEC y la extremaunción de la credibilidad


Cuando un enfermo está muy grave, según es práctica de la Iglesia Católica, después de la confesión viene la extremaunción. Es lo que ha sucedido con la credibilidad de Estados Unidos en las reuniones, casi simultáneas, del G-20 y la APEC. A partir de eso, no se sabe lo que viene. Quizás procedan a darle cristiana sepultura o incinerar los restos de la absurda ilusión de que sea posible mantener un sistema social incompatible con la vida de la humanidad, cuyos miembros hoy, 14 de noviembre de 2010, según cálculos rigurosos de carácter internacional, ascendían ya a 6 884 millones 307 685 habitantes. El número de los que habitan el planeta está creciendo algo más de 77 millones por año.

Cuando examinaba la lista de países miembros de la APEC, apreciaba que la encabezaban Estados Unidos y Japón, dos de las naciones más ricas del mundo; les seguían Canadá, Australia, Singapur y Corea del Sur, considerablemente industrializadas; incluye a Rusia, un Estado poderoso, con importantes recursos naturales, científicos y técnicos, a ellos se añade un grupo de los países emergentes más importantes, como China, Indonesia, y otros del Sudeste Asiático bañados por las aguas del Pacífico, alcanzando así los 21 países que se reunieron en Japón los días 13 y 14, casi simultáneamente con el G-20, 9 de ellos habían estado en la reunión de Seúl para discutir los problemas más importantes. Todos los países de ambos Foros son capitalistas, con excepción de China y Vietnam, a los que Estados Unidos trató de impedir a sangre y fuego su transformación revolucionaria.

En la lista de integrantes de la APEC, aparece un Estado muy pobre que no tiene nada en común con el resto de los otros 20: Papúa Nueva Guinea. Busqué los datos sobre ese país, situado en el extremo norte del continente australiano. A su actual capital, Port Moresby, fue a parar MacArthur en 1942, bien lejos de los japoneses, después que estos invadieron y ocuparon la principal base norteamericana de su colonia en Filipinas, ubicada en Luzón, a pocas millas de Manila.

¿Qué se sabe del país incluido en el número 17 de la lista de APEC? Que sus primeros pobladores llegaron allí hace 45 o 50 mil años procedentes del sudeste de Asia, en el período glacial pleistoceno; eran cazadores y recolectores. Una segunda oleada de migrantes arribó más de 40 mil años después, aproximadamente 3 500 años antes de Cristo, y fueron portadores de una cultura más avanzada, que practicaban la horticultura y la pesca, conocían de navegación, y dominaban la elaboración del barro en la misma época que este se desarrolló en Babilonia.

Los europeos llegaron a la Polinesia, tanto por el este como por el oeste; cinco mil años después españoles, portugueses, ingleses y holandeses, impusieron la colonización que se basó en las armas de fuego y las espadas de hierro; conquistaron los territorios, sus recursos, y esclavizaron a sus habitantes.

Aún admitiendo que aportaron conocimientos y avances de sociedades con mayor desarrollo cultural que algunas comunidades humanas que habitaban territorios aislados bañados y separados por las aguas del Pacífico, sin embargo, en gran parte de Asia y el Oriente Medio, existían civilizaciones que estaban muy por encima de la Europa de aquellos tiempos. Los conquistadores se impusieron por la fuerza de sus armas en territorios como China, India y el Medio Oriente, que fueron cuna de civilizaciones milenarias, cuando Europa era territorio disputado por las tribus bárbaras.

Las potencias coloniales se dignaron conceder la independencia a Papúa Nueva Guinea en septiembre de 1975.

De acuerdo con el censo del año 2000, la población de Papúa Nueva Guinea ascendió a 5 millones 190 mil 800 habitantes, su territorio abarca 462 840 kilómetros cuadrados.

A pesar de sus enormes recursos naturales: petróleo, cobre y oro, que constituyen el 80 por ciento de sus exportaciones, Papúa Nueva Guinea es el país del mundo con menor esperanza de vida al nacer. Su abundante riqueza pesquera es explotada por empresas extranjeras, y está muy afectada por los cambios climáticos de las corrientes marinas del Pacífico. Entre 1995 y 1997 la producción de café, cacao, té, azúcar y coco mermó considerablemente por efectos de las sequías.

Es el país con mayor número de idiomas, estos se elevan a 820, que equivalen al 12% de los 7 536 que de acuerdo con los especialistas existen en el mundo. Muchas aldeas tienen su propia lengua.

No lejos de allí, se encuentra la República Democrática de Timor Oriental, de dramática y heroica historia. Fue conquistada por los portugueses en 1512, junto a Guinea Bissau, las islas Cabo Verde y Sao Tomé y Príncipe, Angola y Mozambique, colonias portuguesas que durante siglos corrieron la misma suerte, pero en ninguna otra colonia su destino fue más sufrido.

Cuando la Revolución de los Claveles en 1974 dio al traste con la tiranía de Salazar en Portugal, miembro de la OTAN y aliado estrecho de Estados Unidos, el Frente Revolucionario de Timor Leste proclamó la independencia el 29 de noviembre de 1975. Mas solo pudo disfrutarla 9 días. El 7 de diciembre de ese mismo año, la tiranía sangrienta de Suharto -que en complicidad con la CIA había derrocado al Gobierno Constitucional de Sukarno en Indonesia, asesinando a cientos de miles de comunistas y militantes progresistas- envió, con el acuerdo previo de Estados Unidos, una expedición con fuerzas del ejército indonesio para invadir Timor Oriental. Después de 27 años de heroica lucha, el pueblo de ese país, bajo la dirección del FRETILIN, volvió de nuevo a instalar un Gobierno Constitucional en Timor.

No necesito explicar los estrechos vínculos históricos que existen entre nuestro país y las antiguas colonias portuguesas; nuestros combates contra las tropas del apartheid -al cual el gobierno de Reagan suministró armas nucleares estratégicas- le conceden a nuestro país autoridad moral para opinar sobre las decisiones de la APEC cuando el Gobierno de Estados Unidos impone medidas que golpean los intereses de todos los países, incluidos los demás miembros de esa institución.

Ha tratado de imponer a China la revaluación del yuan (reimimbi, la divisa china), sin tomar en cuenta que desde que China inició su política administrada del yuan en julio de 2005 se ha ido revaluando, de 8,28 yuanes que se adquirían por un dólar, hoy se adquieren menos de 6,70.

El Primer Ministro chino, de acuerdo con lo publicado por un artículo del Financial Times el 6 de octubre de este año, declaró durante una visita a Bruselas que la apreciación del yuan ya se estaba realizando, pero que China se negaba a dar garantías en cuanto a la rapidez con que se ejecutaría este proceso, y advirtió con firmeza: “No nos presionen sobre la tasa de cambio del reimimbi”. Explicó que una acción precipitada sobre este tema, podía hacer quebrar a numerosas empresas chinas que producen para la exportación, creando graves consecuencias a su economía, y concluía: “Si China experimentara una turbulencia económica y social, esto sería un desastre para el mundo”.

Es muy obvio que todos los países del Tercer Mundo que tienen en China un mercado seguro para sus exportaciones -destinadas a satisfacer las necesidades de una población que en el último censo del año 2008 ascendió a 1 324 millones 655 000 habitantes, casi mil millones más que la población de Estados Unidos, y una economía que crece a un ritmo promedio no menor del 10% anual-, obtendrían menos productos por sus exportaciones a ese país y, a su vez, todas las que se exporten al resto del mundo, pagaderas en dólares, obtendrían un papel moneda que vale cada vez menos.

El 80 por ciento de las exportaciones de Estados Unidos son servicios: los de la llamada industria de la recreación y otros muchos que no satisfacen las necesidades fundamentales de nuestros pueblos, urgidos por las necesidades del desarrollo y servicios vitales para la sociedad.

En un artículo publicado en Internet, titulado “Occidente perfecciona sus técnicas para agredir a China”, André Vltchek, entre otros aspectos de interés expone:

“Las tácticas empleadas en otro tiempo (comenzar desacreditando para después intentar destruir todo gobierno comunista y socialista, progresista y nacionalista como la Unión Soviética, Cuba, Nicaragua, Corea del Norte, Chile, Tanzania y recientemente Venezuela) aún se consideran válidas. Incluso han sido mejoradas con el tiempo con más medios en personal y tecnología [...] Después de todo, el objetivo que Occidente y su dictadura global se han fijado es de talla: China, el país más poblado del planeta. El hecho de que China sea un Estado históricamente pacífico y que haya tenido éxito en muchos ámbitos hace la tarea más difícil. [...] Occidente está (indirectamente) implicado en las masacres del Congo/RCD (se cuentan al menos cinco millones de muertos), en la desestabilización del Cuerno de África y de algunas zonas de América Latina, así como en la agresión contra Iraq y Afganistán, por no citar más que algunas de sus macabras aventuras.”

“‘La gente ve con sus propios ojos lo que China está haciendo’, explica M. Mghanga, antiguo diputado de Kenia y miembro de la Comisión de Defensa y de Relaciones Internacionales, poeta y prisionero político bajo el régimen brutal pro-occidental del antiguo dictador Moi. ‘Si usted viaja a través del país podrá ver a chinos construyendo carreteras o edificios, estadios y pisos; unos proyectos excelentes. Son además muy cooperantes a pesar de la propaganda difundida por Occidente. La gente ve lo que China está haciendo realmente y lo aprecian. Pero hay una gran presión que se ejerce sobre el gobierno keniata para que cese su cooperación con China. De hecho, existe una gran hostilidad hacia Kenia. Occidente nos castiga a causa de nuestras relaciones estrechas con la RPCh.’”

La Cumbre anual de la APEC se inició ayer en Yokohama.

Dentro de la APEC funcionan microforos, como el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP), de libre comercio, limitado a Brunei, Chile, Nueva Zelanda y Singapur, a la que Estados Unidos, Australia, Perú, Malasia y Vietnam desean incluirse. En fin, todo lo que sirva para vender algo: mercado, mercado, mercado.

Obama, como rey mago, anda repartiendo puestos en el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, como quien maneja una propiedad suya. Según agencias europeas de noticias “…indicó este sábado que Japón es el modelo de país que debería ocupar un puesto permanente en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas…”, ya antes, en el hemiciclo parlamentario de Nueva Delhi, había dicho que su gobierno “apoyará la eventual entrada de la India en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”. Pakistán, por supuesto, se quejó amargamente de esa promesa yanki. Lo que no dijo es si ese puesto es con o sin derecho a veto, como si ese privilegio antidemocrático estuviera llamado a ser eterno.

Igualmente se ignora si tan generoso ofrecimiento lo hiciera también a Lula, a pesar de que más de 500 millones de latinoamericanos y casi mil millones de africanos no tienen representación permanente en ese Consejo. ¿Cuánto tiempo cree que puede manipularse al mundo de esa forma? Pero tal vez me equivoque y subestime a Obama, si este en su euforia decide ofrecer a todos los aspirantes el apoyo de Estados Unidos.

Desde luego, las reuniones del G-20 y la APEC terminaron ambas en un final feliz, como en las películas del oeste que venían de Hollywood cuando éramos colegiales. El bla, bla, bla, obtuvo el Oscar, “Visión de Yokohama” la calificó el Primer Ministro de Japón en la Declaración Final de la Cumbre de la APEC.

No obstante, el Presidente chino Hu Jintao, según información divulgada por una agencia norteamericana de noticias, más seria, declaró: “‘La recuperación no es sólida y los déficit causan gran incertidumbre’ [...] ‘La situación del empleo en los países desarrollados es sombría y los mercados emergentes afrontan presiones inflacionarias y burbujas de precios de activos’.”

Otra agencia europea, que suele ser objetiva señaló: “El presidente chino, Hu Jintao, dijo que su país no aceptará presiones externas para cambiar de política.”

Obama terminó su gira por Asia después de la reunión con “una visita a la estatua del Gran Buda de Kamakura -fundida en bronce- de 13 metros de alto y 93 toneladas, construida en el año 1252 y retrata al Buda Amida, sentado en posición de loto con las manos en gesto de meditación.”

Por su parte, el jefe de las Fuerzas Armadas Británicas, el general David Richards dijo que Al-Qaeda -así califica erróneamente a la resistencia afgana, verdadera artífice de la lucha contra la OTAN, que nada tiene que ver con las fuerzas que creara la CIA para la lucha contra las tropas soviéticas- no puede ser derrotada “y que el Reino Unido debe estar preparado para enfrentar la amenaza de atentados islamistas al menos durante los próximos 30 años.

“En una entrevista con el diario británico The Sunday Telegraph, el general Richards declaró que su país debería centrarse en contener la amenaza sobre sus propios ciudadanos, una tarea que, dijo, podía ser cumplida, en lugar de intentar derrotar a la militancia islamista.

“‘En la guerra convencional, la victoria y la derrota son claras y están simbolizadas en las tropas marchando por la capital de otra nación (enemiga)’, aseguró el jefe del Estado Mayor británico.

“‘Primero nos debemos preguntar: ¿necesitamos vencerla (a la militancia islámica) con una clara victoria? Considero que es innecesario y nunca se conseguirá’, señaló.

“‘¿Podemos contenerla hasta el punto en que nuestras vidas y las de nuestros hijos sean seguras?’, se preguntó Richards.
“‘Creo que podemos’, aseveró el militar.”

“Según Richards, las armas reales en la guerra contra Al-Qaeda son la educación y la democracia.”

“Además, dijo que el ejército y el gobierno británicos son ‘culpables de no entender del todo lo que había en juego’ en Afganistán y admitió que los afganos se están empezando a ‘cansar’ de la incapacidad de la OTAN para cumplir sus promesas.”
“Según el periodista de la BBC Frank Gardner, los comentarios del general Richards reflejan un ‘nuevo realismo’ en los círculos antiterroristas de Reino Unido y Estados Unidos.

“Gardner asegura que si Richards hubiera dicho estas palabras hace cinco años, estas hubieran sido consideradas escandalosas y derrotistas.”

Razones de sobra tiene Obama para visitar la estatua del Gran Buda de Kamakura, ahora que la derecha fascista gana terreno rápidamente en la Europa de las corrientes reformistas, incluida la de Suecia, y en la sociedad de consumo yanki demasiadas personas ignoran casi todo, y creen que justicia social, salud, educación, solidaridad y paz son cosas de los comunistas. Einstein, quien deseaba que los Estados Unidos antifascistas de Franklin D. Roosevelt tuvieran la bomba atómica antes de que esta fuese desarrollada por la Alemania nazi, jamás pudo siquiera imaginar que varias decenas de años después el peligro consistiría en que una extrema derecha fascista se apoderara del Gobierno de Estados Unidos.

Fidel Castro Ruz
Noviembre 14 de 2010
7 y 58 p.m.

Fuente: CubaDebate


06 abril 2009

Como 'chiste de humor negro' calificó Galeano decisión del G-20



Foto: Efe


De "chiste de humor negro" calificó este sábado el escritor uruguayo Eduardo Galeano la decisión del G20 de destinar un billón de dólares a los organismos financieros internacionales para enfrentar la crisis.

"Me han dicho que los van a canalizar a través del Fondo Monetario Internacional (FMI) y del Banco Mundial (BM). Es un chiste de humor negro, sin duda, no puede ser verdad", afirmó.

Para Galeano, la decisión anunciada por el grupo de los 20 significa "burlarse de los burlados", según afirmó el escritor en una entrevista con la agencia de noticias Efe, en México.

Esa medida es "para burlarse de los burlados, para echar sal sobre la herida porque eso no me lo puedo tomar yo en serio", por lo que califica de ilógica puesto que el FMI y el BM no "son organismos internacionales" y ninguno de los dos expresa "la voluntad del mundo, sino la de los amos del mundo, que son los que están empujando al planeta el abismo".

"En primer lugar porque hay una potencia que tiene derecho en los dos, que es Estados Unidos. Y en segundo lugar porque las decisiones las toman en el Fondo Monetario cinco países y en el Banco Mundial ocho".

"Son los que nos han impuesto a nosotros, los del sur del mundo, a través justamente del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, nos han impuesto la religión del mercado, han hecho puré el Estado (...) nos han obligado a bailar salsa al ritmo de la orquesta del Titanic", destacó.

De igual manera, Galeano consideró que "con toda la plata que le están dando a los culpables de la bancarrota universal, recompensándolos por el desastre que ellos mismos ocasionaron, con todo ese dinero se podría acabar con el hambre en el mundo".

Al ser consultado sobre un informe de la ONG Oxfam previo a la cita del G20, según el cual con los 8 mil 420 billones de dólares de dinero público comprometidos por los Gobiernos del mundo rico para el rescate del sector bancario podría eliminarse la pobreza mundial durante los próximos cincuenta años, Galeano indicó que el informe "se queda corto" y agregó que con ese dinero se podría "dar de comer a los hambrientos de aquí a la eternidad con postre incluido".

Lo único positivo que a su parecer se obtuvo de la promocionada cumbre de Londres, es que "al parecer se han puesto de acuerdo todos en que hay que acabar con el secreto bancario".

Con relación a este tema, hizo referencia a la palabras del ex-ministro de Economía uruguayo Ignacio de Posadas, quien rechazó la posibilidad de levantar el secreto bancario arguyendo que el secreto bancario "es un derecho humano", a lo que Galeano calificó como "Una frase inmortal para la antología de la infamia".

Fuente: TeleSUR - Efe / FC






03 abril 2009

G-20 acuerda inyectar otro billón de dólares al FMI y perseguir el proteccionismo en el Sur



Foto: London Summit


El Fondo Monetario Internacional recibirá unos 500.000 millones de dólares, que se suman a los 250.000 millones ya comprometidos por los países del G-20, además de otros recursos para el Banco Mundial con los que se fomentará el endeudamiento de los países "emergentes". La declaración final de la cumbre incluye medidas de castigo a los países en desarrollo que adopten medidas proteccionistas, así como a los paraísos fiscales.

La declaración final suscrita este jueves los jefes de Estado y de Gobierno del G-20 en la cumbre de Londres incluye un acuerdo sobre el incremento de los recursos del FMI, la identificación de los países que practican el proteccionismo y la lucha contra los paraísos fiscales.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) triplicará sus recursos y recibirá 500.000 millones de dólares adicionales a los 250.000 millones ya comprometidos para este organismo, y habrá otros fondos para el Banco Mundial (BM)y el Foro de Estabilidad Financiera. Recursos que irán destinados a "rescatar" a naciones en emergencia financiera como los de la Europa del Este.

Esto se traducirá en un gigantesco incremento de la deuda externa de esos países, que volverán a estar supeditados a las medidas de ajuste estructural impuestas por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, que obligan a los Estados receptores de sus créditos a recortes sociales y políticas de privatización y precarización del empleo.

El acuerdo del G-20 incluye una reforma del sistema financiero y un fondo de 1 billón de dólares (743.000 millones de euros) para los organismos multilaterales, según anunció el primer ministro británico, Gordon Brown.

"Este es el día en que el mundo se unió para luchar conjuntamente contra la recesión global", dijo Brown en una intervención ante la prensa tras finalizar la cumbre del G-20 en Londres, que no fija nuevos estímulos para impulsar la economía y sólo se refiere a ellos de forma genérica.

El acuerdo se alcanzó tras duras negociaciones entre los países que, como Alemania y Francia, daban prioridad a la regulación del sistema financiero internacional y los que, como EEUU, abogaban por estímulos fiscales (rebaja de impuestos a los empresarios) para impulsar la economía.

El primer ministro británico aseguró que el G-20 lanza un mensaje claro de que "en esta era global nuestra prosperidad es indivisible" y de que "son necesarias soluciones globales a los problemas globales".

El consenso de Londres sustituye al de Washington

Brown dijo que "el consenso de Washington está superado" y que ha llegado "un nuevo consenso", en el que el comercio mundial debe convertirse "en un motor del crecimiento".

Los jefes de Estado y de Gobierno acordaron una reforma del sistema financiero global, incluidos los hedge funds (fondos de alto riesgo), el control de las agencias de calificación y el establecimiento de un sistema internacional contable más claro.

"El secreto bancario es una cosa del pasado", subrayó Brown, quien añadió que es necesario "limpiar los bancos" para restablecer las líneas crediticias a empresas y ciudadanos, y que también habrá nuevas reglas sobre los bonos de los directivos bancarios.

Los líderes políticos del G-20, grupo que representa al 85% de la economía y a dos tercios de la población mundial, acordaron además medidas concretas contra el proteccionismo y decidieron establecer sanciones contra los paraísos fiscales.

No hubo acuerdo sobre nuevos estímulos para impulsar la economía, tras las distintas posiciones expresadas por EEUU y los países de la Europa continental, especialmente Francia y Alemania. Este apartado se quedó en una referencia a "hacer todo lo que sea necesario" para recuperar las economías del planeta.

En lo que se refiere a los paraísos fiscales, el G-20 acordó sanciones para los países que no suscriban las normas de transparencia de la OCDE destinadas a luchar contra el lavado de dinero y la evasión fiscal, aunque está por determinar si habrá una "lista negra" de países que no cumplen con la normativa.

La recuperación del comercio internacional también recibió un fuerte impulso en la cumbre de Londres con la aprobación de un paquete de unos 250.000 millones de dólares.

Doble rasero en el combate al proteccionismo

El acuerdo del G-20 incluye la iniciativa de señalar públicamente a los países que incurren en prácticas proteccionistas, aunque nadie se atrevió a señalar a Estados Unidos, país que subvenciona fuertemente a sus productores nacionales y acaba de supeditar el paquete de rescate financiero a la consigna "Buy American" (Compre productos estadounidenses).

Los jefes de Estado y de Gobierno debatieron la posibilidad de que la Organización Mundial del Comercio (OMC) tenga un mayor papel y pueda convertirse en una suerte de "foro independiente internacional que controle eventuales medidas proteccionistas".

"La OMC tiene que tener un mayor papel para que si ocurre algo en este sentido (políticas proteccionistas) haya un foro independiente internacional donde se puedan adoptar medidas", dijo el ministro británico de Economía, Alistair Darling, en medio de los debates.

El ministro expresó su confianza en que los jefes de Estado y de Gobierno del G-20 alcancen un compromiso en el que "se considere de manera muy seria que cuando se adoptan medidas para proteger las economías hay que atenerse a las consecuencias".

"Todos los países son conscientes de que si repetimos los errores de los años 30, cuando se pusieron barreras al comercio, la recesión se prolongará años. No podemos permitir que eso vuelva a pasar. Tenemos que estar preparados para pasar a la acción donde veamos que hay proteccionismo", añadió el ministro británico.

De esta forma, la Organización Mundial del Comercio, que en los últimos 20 años ha servido para imponer el libre mercado y presionar a los países en desarrollo a la apertura total de sus economías, se convertirá en una suerte de "gendarme mundial" del libre mercado, con capacidad para adoptar sanciones. Pero con un doble rasero.

El ministro británico de Economía reconoció que la preocupación está especialmente presente en los Gobiernos de los países emergentes y en desarrollo, y dijo que las medidas proteccionistas "son algo que tenemos que detener, porque al final nos harán más pobres a todos".

América Latina estuvo representada en el foro de Londres por los mandatarios de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva; México, Felipe Calderón, y Argentina, Cristina Fernández, quien canceló sus actividades de este jueves para asistir en Buenos Aires a los funerales del ex presidente Raúl Alfonsín, fallecido el miércoles.

El resto de países participantes son Rusia, Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Alemania, Italia, Canadá, Japón, la Unión Europea, Argentina, Australia, Brasil, Corea del Sur, China, India, Indonesia, México, Arabia Saudita, Suráfrica y Turquía.

España, República Checa y Holanda asistieron como invitados, así como representantes del Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial, la Unión Africana, la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático y la Nueva Asociación para el Desarrollo de África.

Fuente: IVKE






02 abril 2009

Otro gran problema del mundo actual



La crisis financiera no es el único problema, hay otro peor porque tiene que ver no con el modo de producción y distribución, sino con la propia existencia. Me refiero al cambio climático. Ambos están presentes y serán discutidos simultáneamente.

El próximo domingo 5 de abril se reanudarán en Bonn las conversaciones de la ONU sobre el cambio climático. Alrededor de 190 países intentan alcanzar un acuerdo sobre la reducción de los gases con efecto invernadero para más allá del 2012, cuando expira el Protocolo de Kyoto.

Estados Unidos nunca ratificó ese Protocolo. El nuevo Presidente, que heredó el problema de Bush, anunció el sábado la creación de un foro “sobre la energía y el clima”, que reunirá en Washington los días 27 y 28 de abril, a 17 importantes economías mundiales, entre ellas, Brasil, México, China y la Unión Europea.

La reunión de Bonn durará 11 días y la delegación de Estados Unidos estará presidida por Todd Stern, quien tiene previsto leer un comunicado.

Ivo de Boer, máximo responsable de la ONU sobre el clima, dijo: “espero que Stern fije las líneas maestras que guiarán a Estados Unidos.”

Existen fuertes contradicciones sobre el aporte que deben hacer las economías.

Se discutirán los límites del dióxido de carbono que deben lanzar a la atmósfera los distintos países del mundo, un gas que amenaza liquidar las condiciones de vida del planeta.

Existen fuertes discrepancias entre los países industrializados y los emergentes, como China, India y Brasil; éstos expresan que desean ver primero cómo los países ricos se comprometen a reducir las emisiones de CO2.

Mientras tanto, enormes volúmenes de agua que se acumulan en las montañas de hielo de la región Antártica, se derriten aceleradamente a ojos vista, como consecuencia del nefasto gas lanzado hasta hoy, y que seguirá lanzándose durante incontables años. “¡Los científicos exageran!”, claman los escépticos y sobre tan endebles esperanzas, continúan soñando.

Siguen llegando noticias sobre la crisis económica mundial a través de las agencias cablegráficas, incluyendo Xinhua y TASS. De ellas se infiere que en opinión del Banco Asiático de Desarrollo, la economía China solo crecerá un 7% en el año 2009. Parece una ironía si se toma en cuenta que de acuerdo con los análisis del Banco Mundial, la de los países desarrollados que integran la OCDE se reducirá un 3%; los de la zona euro 2,7%, la de Estados Unidos 2,4% y el comercio mundial disminuye 6,1%.

El Presidente de Rusia, Dimitri Medvédev, en artículo publicado por el The Washington Post, propone que Rusia y Estados Unidos trabajen juntos sobre la elaboración de las medidas para luchar contra la crisis financiera y examinen la necesidad de la creación de la moneda mundial de reserva.

El Presidente de China, Hu Jintao, pidió fortalecer la coordinación entre diferentes naciones sobre políticas económicas y hacer esfuerzos conjuntos en contra del proteccionismo comercial y de inversión, para ayudar a la recuperación de la economía mundial. “El sistema financiero internacional debe emprender las reformas necesarias de manera integral, equilibrada, gradual y eficaz, para evitar una crisis mundial en el futuro”, añadió.

George Soros, el famoso magnate norteamericano, de origen húngaro, declaró: “China saldrá de la recesión más rápidamente que el resto del mundo”. Señaló que “China tiene un sistema que es más adecuado para estas condiciones de emergencia.”

Similares opiniones elogiosas se observan entre las noticias publicadas ayer:

“Desafiando las dificultades económicas en el país y en el extranjero, el mercado bursátil chino concluyó el primer trimestre de este año con un repunte de un 30 por ciento, lo que lo convierte de lejos en la Bolsa importante con mejor desempeño en lo que va del año”, divulga Reuters, recogiendo opiniones de los analistas.

Mientras China, por su parte, declara que es necesario crear una nueva moneda internacional de reserva, el Presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, declara que “El dólar seguirá siendo la principal moneda de reserva… Un sistema basado en el dólar y la fortaleza del dólar serán cruciales para sacarnos de este pozo... Se necesitará más que una Cumbre del Grupo de los 20 países más industrializados y en vías de desarrollo para establecer una nueva moneda de reserva.”

El Banco Mundial sostiene que la economía del mundo enfrenta un año peligroso y que podrá hundirse aún más en la recesión. Admitió que China irá creciendo, pero a un ritmo menor.

Los países más desarrollados, opina el Banco, se encuentran en una peor situación, pues sufrirán una clara contracción. Es probable, afirma, que la necesidad de financiación externa de los países en desarrollo, aumente a 1,3 millones de millones de dólares en 2009. Con la disminución del flujo de capitales, esto generaría una brecha que fluctuaría entre 270 mil y 700 mil millones de dólares.

Por ello, en su criterio, ninguno escapará de las consecuencias de la crisis económica global, sobre todo los más pobres, donde en muchos, hará trizas años de progreso. El mundo en desarrollo corre peligro de pagar un pesado tributo por la crisis originada en los países del norte.

El Director de la Organización de Comercio, Pascal Lamy, urge al G-20 a resistir el proteccionismo y evitar acciones de “baja intensidad”, destinadas a proteger sus industrias de un eventual colapso.

Por su parte, la OCDE anteriormente mencionada por sus criterios con relación al descenso del PIB, al abordar el desempleo, señala que aumentará fuertemente y superará el 10%, “casi se duplicará” con relación a su nivel de 2007, en los países del G-7: Estados Unidos, Japón, Alemania, Gran Bretaña, Francia, Italia y Canadá.

El Presidente del Eurogrupo, Jean-Claude Juncker, pidió “valor” a los miembros europeos que participarán en la Cumbre del G-20 para reclamar la inclusión de varios estados y territorios de Estados Unidos en la lista negra de paraísos fiscales nocivos. “Que el señor Brown le diga a Obama que ponga fin a los paraísos fiscales que se encuentran en territorio americano”, declaró en una Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo.

La futura regulación del sistema financiero internacional se ha convertido en un punto de fricción entre Londres y Washington, por un lado y París por el otro.

Abunda la información y los datos que ilustran esta fricción.

Por su parte, el Presidente de la Unión Europea, José Manuel Durão Barroso, más diplomáticamente expresó su seguridad de que se logrará consenso, negando que las posiciones de la Unión Europea y Estados Unidos sean excluyentes. Afirma que “debemos volver a colocar la ética en el sistema”, clamando por medidas contra los paraísos fiscales.

La OXFAM, una conocida Organización No Gubernamental, declara que con 8,42 millones de millones de dólares de dinero público comprometidos por los gobiernos del mundo rico para el rescate del sector bancario, podría eliminarse la pobreza mundial durante los próximos 50 años. Abunda también en argumentos a favor de los cientos de millones de pobres en el mundo que se hundirán aún más en la pobreza y a favor de las mujeres, que son las más duramente golpeadas por la crisis.

Los sindicatos, a través de sus organismos internacionales, demandan del G-20 se preste la debida atención al desempleo que acompaña a las crisis y claman para que en la Declaración de la Cumbre se refieran al trabajo digno y los derechos laborales.

Mañana comienza el Clásico entre las mayores economías del mundo, las más desarrolladas y las que están por desarrollarse. Las reglas del juego no están muy claras. Veremos qué se discute y cómo se discute. ¿Estará elaborada ya y aprobada de antemano una declaración final? Tal vez sí, tal vez no. De todas formas, será muy interesante conocer, en medio de tanta diplomacia, qué posiciones adopta cada cual. De un modo u otro, no habrá secreto posible. Todo ha cambiado.

Fidel Castro Ruz
Abril 1º de 2009
4 y 35 p.m.

Fuente: CubaDebate






01 abril 2009

EL PRELUDIO



Los clásicos del béisbol y el fútbol llenan los stadiums y entusiasman a las masas en todo el mundo. Por supuesto que todos nos consideramos expertos en la materia –yo entre ellos- y discutimos acaloradamente con cualquiera.

Sin embargo, cuando se trata de la economía, en la que tienen lugar eventos que son decisivos para el mundo, se cuentan con los dedos de la mano los que se interesan sobre el tema. Busqué en nuestra prensa el evento y no aparece una palabra sobre la reunión del G-20 que dentro de dos días se iniciará en Londres.

Ayer, en el noticiero vespertino de la televisión, se le mencionó para enfatizar en las medidas espectaculares de seguridad que adoptan las autoridades británicas. Nos contaron que Obama llevará 200 hombres de sus servicios secretos, expertos en protección. De paso nos contaron cosas del sofisticado Boeing cuatrimotor que los transporta, con 80 canales de televisión, casi 100 líneas telefónicas y el equipo con las claves para ordenar el disparo de los proyectiles nucleares, siempre listos para despegar. También supimos del helicóptero especialmente diseñado para transportarlo por aire a la sala de reuniones y el invulnerable auto tanque imperforable en que se moverá por tierra. Constituyen últimos avances de la ciencia y la tecnología militar puestos a su disposición.

Del significado de la Cumbre ni una palabra. No se trata de una crítica a nuestros medios de información, es sencillamente nuestra forma de actuar frente al tema económico internacional. En el resto de los países ocurre exactamente igual. Sin embargo, de los acuerdos que se adopten en esa Cumbre de las grandes potencias económicas dependerá el destino más próximo de miles de millones de personas modestas que viven de su trabajo.

Haciendo uso de las informaciones que ofrecen las agencias cablegráficas internacionales, las revistas especializadas, los discursos y las entrevistas de los jefes de Estado y dirigentes de los organismos de Naciones Unidas, trataré de seguir el curso de la reunión, en la que estarán presentes las grandes contradicciones económicas e ideológicas que caracterizan el complejo mundo de hoy, sumido en una profunda crisis.

En una declaración al programa de la BBCI, Kevin Rudd, Primer Ministro de Australia, del Partido Laborista, declaró que los jefes de Estado y de Gobierno de los países del G-20 no aprobarán un plan de estímulo fiscal en la Cumbre de Londres. Señaló que en la Cumbre anterior ya se habían aprobado 1.5 millones de millones de euros, y que ahora correspondería al Fondo Monetario Internacional (FMI) decidir qué apoyo adicional necesitaría la economía.

El gobierno del Reino Unido desmintió el contenido de un borrador del comunicado que supuestamente emitirían los líderes del G-20, filtrado por la revista alemana “Der Spiegel”.

Un portavoz de Gordon Brown señaló que el documento era viejo y que correspondía al anterior G-20.

El Banco de Inglaterra declaró que la economía británica no estaba en condiciones de endeudarse más.

Los líderes del grupo G-20 esperan, según otro cable, que el apoyo al sector financiero, el aumento del gasto público y el financiamiento extra al FMI sacarán a la economía mundial de la recesión para fines del 2010, indicó el borrador de un comunicado publicado el domingo por el Financial Times.

“Estamos dispuestos a asegurar que esta crisis no se repita.”

El presidente Dimitri Medvédev declaró a la BBC que, como uno de los países más fuertemente orientados a la exportación, Rusia ha sufrido bastante por la crisis financiera actual. Dijo que los líderes del G-20 tienen que alcanzar un acuerdo en la Cumbre “porque el futuro de nuestros países y nuestros pueblos depende de nuestro acuerdo, de nuestra determinación para introducir cambios fundamentales en la arquitectura financiera mundial.

Los jefes de Estado y de Gobierno de las 20 mayores economías del mundo prepararon un borrador de declaración para la Cumbre donde se comprometen a combatir el proteccionismo y completar las negociaciones para el comercio internacional.

Fuentes oficiales declararon al Financial Times que el texto del comunicado no deberá cambiar antes de la Cumbre. “Una crisis global requiere soluciones globales”, dice el borrador. Los dirigentes del G-20 están decididos a asegurar que esta crisis no se repita y buscan “una economía abierta, sobre principios de mercado, con controles eficaces e instituciones globales fuertes.”

El jefe de la cancillería británica dijo que Londres y Washington no presionarán a los gobernantes del G-20 para anunciar promesas de gastos específicos. Le restó importancia al distanciamiento entre los países que apoyan mayor estímulo, como Gran Bretaña y Estados Unidos y los que instan a ser prudentes, como Francia y Alemania.

El presidente Obama, a su vez, declaró ayer 30 de marzo a ese mismo órgano británico de prensa, que hizo un llamado a la unidad del Grupo de los Veinte. Aseguró que los líderes mundiales saben que deben “enviar un mensaje fuerte de unidad” por el bien de la economía global. Restó importancia a la división entre Estados Unidos y los países de Europa continental, en particular a la oposición de Alemania y Francia de introducir mayores estímulos fiscales. Aceptó, sin embargo, que “le han dado la espalda en su propio país para incrementar el gasto como una medida para reactivar la economía mundial, lo que hará difícil ofrecer más estímulos económicos en este momento.”

“En todos los países hay una tensión entre los pasos necesarios para reactivar la economía y el hecho de que algunos de estos pasos cuestan mucho dinero y los contribuyentes se muestran escépticos para gastar más.”

“Si los votantes perciben que es una calle en un solo sentido y que solo estamos poniendo más dinero en las instituciones para evitar la catástrofe, va a ser difícil convencerlos de intervenir más.”

Más de 180 países del mundo no estarán presentes en la reunión de Londres. No en balde se afirma que allí solo estarán los representantes de las 20 mayores economías del mundo. Sin embargo, entre éstas hay contradicciones profundas, tanto dentro de los propios países occidentales como entre éstos y los emergentes, que libran la batalla contra la crisis financiera a favor de su derecho al desarrollo.

Una síntesis no es un análisis. Se trata simplemente de transmitir a mis compatriotas la esencia de los debates del G-20 en Londres, y siempre con el temor de ser extenso y aburrido.

Fidel Castro Ruz
Marzo 31 de 2009
1 y 29 p.m.






17 noviembre 2008

EL PARTO DE LOS MONTES



Bush se mostraba feliz con tener a Lula a su diestra en la cena del viernes. A Hu Jintao, al que respeta por el enorme mercado de su país, la capacidad de producir bienes de consumo a bajo precio y el caudal de sus reservas en dólares y bonos de Estados Unidos, lo sentó a su izquierda.

Medvédev, a quien ofende con la amenaza de ubicar los radares y la cohetería estratégica nuclear no lejos de Moscú, fue ubicado en un asiento distante del anfitrión de la Casa Blanca.

El rey de Arabia Saudita, un país que producirá en un futuro próximo 15 millones de toneladas de petróleo ligero a precios altamente competitivos, quedó también a su izquierda, al lado de Hu.

Su más fiel aliado en Europa, Gordon Brown, Primer Ministro del Reino Unido, no aparecía cerca de él en las imágenes.

Nicolás Sarkozy, descontento con la arquitectura actual del orden financiero, quedó distante de él, con el rostro amargado.

Al Presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, víctima del resentimiento personal de Bush y asistente al cónclave de Washington, ni siquiera lo vi en las imágenes televisadas de la cena.

De esa forma fueron ubicados los asistentes al banquete.

Cualquiera hubiera pensado que al día siguiente se produciría el debate de fondo sobre el peliagudo tema.

Temprano en la mañana del sábado, las agencias informaban sobre el programa que tendría lugar en el National Building Museum de Washington. Cada segundo estaba programado. Se analizarían la actual crisis y las medidas a tomar. Se iniciaría a las 11 y 30 hora local. Primero, sesión gráfica: “fotos de familia”, como las llamó Bush; veinte minutos después, la primera plenaria, seguida de una segunda a la mitad del día. Todo rigurosamente programado, hasta los nobles servicios sanitarios.

Los discursos y análisis durarían aproximadamente tres horas y 30 minutos. A las 3 y 25, hora local, almuerzo. De inmediato, a las 5 y 5, declaración final. Una hora después, a las 6 y 5, Bush marcharía a descansar, cenar y dormir plácidamente en Camp David.

El día transcurría, para los que seguían el evento, con la impaciencia por conocer cómo en tan breve tiempo se abordarían los problemas del planeta y de la especie humana. Estaba anunciada una declaración final.

El hecho real es que la declaración final de la Cumbre se elaboró por asesores económicos preseleccionados, bastante afines al pensamiento neoliberal, mientras Bush en sus pronunciamientos pre y pos cumbre reclamaba más poder y más dinero para el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otras instituciones mundiales que están bajo riguroso control de Estados Unidos y sus más cercanos aliados. Ese país había decidido inyectar 700 mil millones de dólares para salvar a sus bancos y empresas transnacionales. Europa ofrecía una cifra igual o mayor. Japón, su más firme pilar en Asia, ha prometido una contribución de 100 mil millones de dólares. Esperan de la República Popular China, que desarrolla crecientes y convenientes vínculos comerciales con los países de América Latina, otra contribución de 100 mil millones procedentes de sus reservas.

¿De dónde saldrían tantos dólares, euros y libras esterlinas como no fuera endeudando seriamente a las nuevas generaciones? ¿Cómo se puede construir el edificio de la economía mundial sobre billetes de papel, que es en lo inmediato lo que realmente se pone en circulación, cuando el país que los emite sufre un enorme déficit fiscal? ¿Valdría la pena tanto viaje por aire hacia un punto del planeta llamado Washington para reunirse con un Presidente al que le quedan sólo 60 días de gobierno, y suscribir un documento que ya estaba diseñado de antemano para ser aprobado en el Washington Museum? ¿Tendría razón la prensa radial, televisiva y escrita de Estados Unidos al no concederle atención especial a ese viejo rejuego imperialista en la cacareada reunión?

Lo increíble es la propia declaración final, aprobada por consenso de los participantes en el cónclave. Es obvio que constituye una aceptación plena de las exigencias de Bush, antes y durante la cumbre. A varios de los países participantes no les quedaba otra alternativa que aprobarla; en su lucha desesperada por el desarrollo, no deseaban aislarse de los más ricos y poderosos, así como de sus instituciones financieras, que constituyen mayoría en el seno del Grupo G‑20.

Bush habló con verdadera euforia, usando palabras demagógicas, leyó frases que retratan la declaración final:

"La primera decisión que tuve que tomar ―dijo― fue quiénes venían a la reunión. Decidí que teníamos que tener a las naciones del Grupo de los 20, en lugar de solamente el Grupo de los Ocho o el Grupo de los Trece."

“Pero una vez que se toma la decisión de tener al Grupo de los 20, la pregunta fundamental es con cuántas naciones de seis diferentes continentes, que representan a diferentes etapas de desarrollo económico, es posible alcanzar acuerdos que sean sustanciales, y me complace informarles que la respuesta a esa pregunta es que lo logramos."

“Estados Unidos ha tomado algunas medidas extraordinarias. Ustedes, que han seguido mi carrera, saben, yo soy un partidario del libre mercado, y si uno no toma medidas decisivas, es posible que nuestro país se suma en una depresión más terrible que la Gran Depresión.”

“Recién empezamos a trabajar con el fondo de 700 mil millones de dólares que está comenzando a liberar dinero a los bancos.”

“De manera que todos entendemos la necesidad de promover políticas económicas a favor del crecimiento”.

“La transparencia es muy importante para que los inversionistas y los reguladores puedan saber exactamente qué está pasando.”

El texto del resto de lo que dijo Bush es por el estilo.

La declaración final de la Cumbre, que requiere por su extensión media hora para leerlo en público, se define a sí misma en un grupo de párrafos seleccionados:

“Nosotros, los líderes del Grupo de los 20, hemos celebrado una reunión inicial en Washington el 15 de noviembre entre serios desafíos para la economía y los mercados financieros mundiales…”

“…debemos poner las bases para una reforma que nos ayude a asegurarnos de que una crisis global como esta no volverá a ocurrir. Nuestro trabajo debe estar guiado por los principios del mercado, el régimen de libre comercio e inversión…”

“…los actores del mercado buscaron rentabilidades más altas sin una evaluación adecuada de los riesgos y fracasaron…”

“Las autoridades, reguladores y supervisores de algunos países desarrollados no apreciaron ni advirtieron adecuadamente de los riesgos que se creaban en los mercados financieros…”

“…las políticas macroeconómicas insuficientes e inconsistentemente coordinadas, e inadecuadas reformas estructurales, condujeron a un insostenible resultado macroeconómico global.”

“Muchas economías emergentes, que han ayudado a sostener la economía mundial, cada vez más sufren el impacto del frenazo mundial.”

“Subrayamos el importante papel del FMI en la respuesta a la crisis, saludamos el nuevo mecanismo de liquidez a corto plazo y urgimos a la continua revisión de sus instrumentos para asegurar la flexibilidad."

“Animaremos al Banco Mundial y a otros bancos multilaterales de desarrollo a usar su plena capacidad en apoyo de su agenda de ayuda…”

“Nos aseguraremos de que el FMI, el Banco Mundial y los otros bancos multilaterales de desarrollo tengan los recursos suficientes para continuar desempeñando su papel en la resolución de la crisis.”

“Ejercitaremos una fuerte vigilancia sobre las agencias de crédito, con el desarrollo de un código de conducta internacional.”

“Nos comprometemos a proteger la integridad de los mercados financieros del mundo, reforzando la protección del inversor y el consumidor.”

“Estamos comprometidos a avanzar en la reforma de las instituciones de Bretton Woods, de forma que puedan reflejar los cambios en la economía mundial para incrementar su legitimidad y efectividad.”

“Nos reuniremos de nuevo el 30 de abril de 2009 para revisar la puesta en marcha de los principios y decisiones tomadas hoy.”

“Admitimos que estas reformas sólo tendrán éxito si se basan en un compromiso con los principios del libre mercado, incluyendo el imperio de la ley, respeto a la propiedad privada, inversión y comercio libre, mercados competitivos y eficientes y sistemas financieros regulados efectivamente.”

“Nos abstendremos de imponer barreras a la inversión y al comercio de bienes y servicios.”

“Somos conscientes del impacto de la actual crisis en los países en desarrollo, particularmente en los más vulnerables.”

“Mientras avanzamos, estamos seguros de que mediante la colaboración, la cooperación y el multilateralismo superaremos los desafíos que tenemos ante nosotros y lograremos restablecer la estabilidad y la prosperidad en la economía mundial.”

Lenguaje tecnocrático, inaccesible para las masas.

Pleitesía al imperio, que no recibe crítica alguna a sus métodos abusivos.

Loas al FMI, Banco Mundial y las organizaciones multilaterales de créditos, engendradores de deudas, gastos burocráticos fabulosos e inversiones encaminadas al suministro de materias primas a las grandes transnacionales, que son además responsables de la crisis.

Así por el estilo, hasta el último párrafo. Es aburrida, plagada de lugares comunes. No dice absolutamente nada. Fue suscrita por Bush, campeón del neoliberalismo, responsable de matanzas y guerras genocidas, que ha invertido en sus aventuras sangrientas todo el dinero que habría sido suficiente para cambiar la faz económica del mundo.

En el documento no se dice una palabra de lo absurdo de la política de convertir los alimentos en combustible que propugna Estados Unidos, del intercambio desigual de que somos víctimas los pueblos del Tercer Mundo, ni sobre la estéril carrera armamentista, la producción y comercio de armas, la ruptura del equilibrio ecológico, y las gravísimas amenazas a la paz que ponen al mundo al borde del exterminio.

Sólo una frasecita perdida en el largo documento menciona la necesidad de “afrontar el cambio climático”, cuatro palabras.

Por la declaración se verá cómo los países presentes en el cónclave demandan reunirse de nuevo en abril de 2009, en el Reino Unido, Japón o cualquier otro país que cuente con los requisitos adecuados ―nadie sabe cuál―, para analizar la situación de las finanzas mundiales, con el sueño de que las crisis cíclicas nunca vuelvan a repetirse con sus dramáticas consecuencias.

Ahora les corresponderá a los teóricos de izquierda y de derecha opinar fría o acaloradamente sobre el documento.

Desde mi punto de vista, no fueron rozados ni con el pétalo de una flor los privilegios del imperio. Si se dispone de la paciencia necesaria para leerlo desde el principio hasta el final, podrá apreciarse cómo se trata simplemente de una apelación piadosa a la ética del país más poderoso del planeta, tecnológica y militarmente, en la época de la globalización de la economía, como quienes ruegan al lobo que no se devore a la Caperucita Roja.

Fidel Castro Ruz

Noviembre 16 de 2008
4 y 12 p.m.

Fuente: Cubadebate