El voto es a la vez derecho y deber. Yo quiero ejercerlo.... y vos???
Campaña por el voto en el exterior
Esquina por la alegría
"Hoy más que nunca la alegría es un artículo de primera necesidad, tan urgente como el agua o el aire. Pero nadie nos va a regalar ese derecho de todos; .... es preciso pelearlo...."
Eduardo Galeano
Esquina por Verdad y Justicia
Coordinadora Nacional por la Nulidad de la Ley de Caducidad
Nunca más terrorismo de estado
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Ningún ser humano es ilegal
Hacelos valer
Campaña por nuestros derechos sexuales y reproductivos
Esquina contra la directiva del horror
PIT-CNT
Escritores por la Tierra
Foro social mundial de las migraciones
Esquina por la Paz
Esquina por la aparición de Julio López
Esquina Bertold Bretch
Primero se llevaron a los comunistas pero a mí no me importó porque yo no era. En seguida se llevaron a unos obreros pero a mí no me importó porque yo tampoco era. Después detuvieron a los sindicalistas pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista. Luego apresaron a unos curas pero como yo no soy religioso tampoco me importó. Ahora me llevan a mí pero ya es tarde.
“La lógica vertical que caracterizaba a la relación entre medios de comunicación y los lectores cada vez es más horizontal y circular”
La conferencia que Ignacio Ramonet, periodista y comunicólogo, compartió el pasado mes de mayo en la Capilla del Hombre en Quito, visibilizó los últimos fenómenos que se han producido en el ejercicio periodístico.
Cientos de comunicadores, filósofos, sociólogos, antropólogos, literatos y estudiantes de periodismo escucharon las reflexiones que el ex editor de Le Monde Diplomatique de París expuso con su característica voz aguda.
Con detenimiento trato uno de los temas que se pone de manifiesto en su libro “La explosión del periodismo”, en el que identifica una “censura democrática” de los ciudadanos hacia los medios. “Dado que la fiabilidad de los medios de comunicación se reduce a medida que la información prolifera, está surgiendo un fenómeno nuevo: censura democrática”, afirma.
En su pensamiento, ese es el efecto del internet. Más ciudadanos pueden exponer sus criterios en diversas redes sociales y comparten información a un ritmo vertiginoso para alumbrar temas que los medios de comunicación no visibilizan.
Asimismo, advirtió que “la información está explosionando y las fuentes de contenidos están viviendo una competencia impecable”.
Por eso, resaltó una pregunta para pensar ¿podrá sobrevivir el periodismo? en sociedades en las que la información ya no circula en un solos sentido. “La lógica vertical que caracterizaba a la relación entre medios de comunicación y los lectores cada vez es más horizontal y circular”.
De esa manera, el comunicólogo español aclaró que “estamos pasando de una sociedad del espectáculo a sociedades de espectadores-actores”. Los ciudadanos ya no son “simples espectadores” sino que se han convertido en actores e informadores.
También, hizo referencia a los cambios radicales que se notan en el ecosistema mediático sintonizando lo que expone en su libro en donde realiza una analogía del internet con un meteorito explotó en el planeta Tierra provocando el desaparecimiento de los dinosaurios.
Concluyó con una invitación a las empresas informativas y sus periodistas para que emprendan una tarea permanente en la contrastación de fuentes para que no caigan en lo que puede hacer un ciudadano desde su twitter, blog o facebook.
Un año atrás, decíamos que el Día del Periodista es una jornada de celebración pero, al mismo tiempo, de reivindicación por el cumplimiento de nuestros derechos, por el desarrollo de nuestra labor para informar como se debe al pueblo, por el establecimiento de condiciones cada vez más dignas de trabajo.
A lo largo de estos doce meses, se han reiterado y multiplicado las violaciones a los derechos de los trabajadores a lo largo y a lo ancho del país. La mayoría de las empresas periodísticas continúan sin cumplir plenamente con lo que establecen los Convenios Colectivos de Trabajo de nuestra actividad, desconocen las escalas salariales y no respetan las condiciones de trabajo establecidas por el Estatuto del Periodista Profesional y por el Estatuto del Empleado Administrativo de Empresas Periodísticas.
En estos doce meses, la realidad ha pretendido ser manipulada por el Grupo Clarín, construyendo mediáticamente una imagen que pretende confundir y desorientar a la sociedad, para imponer los intereses de los grupos económicos concentrados a los que representa, con las consecuencias que esos intereses han tenido siempre sobre los trabajadores.
Ese grupo representa un periodismo de intereses que nunca tuvo límites para forzar a todos los gobiernos a cumplir sus condiciones, llegando a tomar el control de Papel Prensa con la ayuda de una mesa de torturas de la dictadura genocida.
Además, el grupo Clarín continúa desoyendo fallos judiciales en su contra, que lo obliga a restituir en sus puestos de trabajo a compañeros despedidos por causa de su actividad sindical, y persisten en el hostigamiento hacia los trabajadores para evitar su organización y lucha.
Sumado a ello, en las últimas semanas se han reiterado las agresiones verbales y físicas hacia compañeros que sólo cometen el delito de trabajar para garantizar el derecho a la información de nuestro pueblo, por parte de sectores reaccionarios que resisten a aceptar la convivencia democrática y dirimen sus diferencias por la violencia, como en las épocas más oscuras de nuestro país, odio fogoneado por esos mismos sectores mediáticos concentrados.
Miles de trabajadores y trabajadoras de prensa luchan cotidianamente para informar a la sociedad, contra la voluntad de aquellos sectores interesados en que la realidad no se conozco, que la verdad no salga a la luz, que los poderosos sean desnudados dejando al descubierto sus intereses sectoriales y corporativos.
Trabajadores que, a través de sus representantes, ahora se sientan a discutir los criterios de producción, comercialización y distribución del papel para diarios, insumo vital para garantizar la libertad de expresión y el derecho a la información.
Trabajadores y trabajadoras que también pelean por alcanzar esas condiciones dignas que marca la ley para desempeñar su oficio y que las patronales sistemáticamente desconocen, para enriquecerse a costa de los compañeros.
A todos ellos, que siguen trabajando por construir una comunicación más democrática, diversa, federal y plural: ¡Feliz Día del Periodista!
FATPREN Federación Argentina de Trabajadores de Prensa
El país más poblado del mundo árabe parece haber desaparecido. No del mapa, pero sí de los titulares de los periódicos en los que ahora rara vez tiene presencia. Se comprende: los estruendos de Libia y los asesinatos de Siria lo han quitado del medio. Caído Mubarak, la primavera egipcia adquiere tintes de otoño prematuro. Un vistazo a este adelanto estacional podría proporcionar indicios sobre el destino posible de un movimiento que sacudió al mundo y alimentó esperanzas de democracia en regiones donde sólo se conoce la palabra.
Las decenas de miles, sobre todo jóvenes, que el 2 de febrero se lanzaron a las calles de El Cairo querían algo más que echar al dictador: entre otras cosas, libertad de expresión, de reunión y de opinión. El Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, al que Mubarak entregó el poder, declaró su apoyo a los reclamos largamente y con sangre expresados, pero la consigna que los manifestantes voceaban en la plaza Tahir, “el pueblo y el ejército unidos”, ha recalado en la base de la Y que separa dos caminos.
Se ha fundado en El Cairo la red de televisión independiente Tahir. Hace unos días, el entrevistado y bloguero Hossam el Hamalawy expresó que “todas las instituciones del país que viven de nuestros impuestos deben de estar abiertas al escrutinio”. Para Mahmoud Saad, el entrevistador, fue demasiado: “No, no, no, no le permitiré que diga esas cosas en esta red”. Al día siguiente, Hamalawy y otros dos periodistas de televisión conocidos por su pensamiento liberal fueron convocados a una sede militar y sometidos a hábiles interrogatorios. Saad, desde luego, no (www.nytimes.com, 31-5-11).
Las autoridades militares están enviando cartas a los medios advirtiéndoles que deben supervisar todo artículo, análisis o discusión sobre las fuerzas armadas antes de publicarlo o difundirlo. Una corte militar sentenció a un bloguero a tres años de prisión por lo que calificó de “ataques persistentes” al Consejo Supremo y presentó cargos contra un candidato presidencial, que tiene el defecto de practicar la franqueza, por calumniar a un general y por insultar a los militares. No pocos periodistas son citados a cuarteles para que revelen el nombre de sus fuentes. Sucede que hay denuncias de manifestantes torturados por elementos de un gobierno provisional que ha prometido mucho. Las promesas, ya se sabe.
La cadena CNN citó el lunes pasado a un general egipcio que admitió que los uniformados practicaron humillantes “exámenes de virginidad” a las mujeres arrestadas en las manifestaciones de marzo. “Las chicas que fueron detenidas no eran como su hija o la mía –adujo el general–. Eran muchachas que habían acampado junto con varones durante las protestas en la plaza Tahir” (www.time.com, 2-6-11). A saber cómo se llevó a cabo ese examen.
Los organismos de derechos humanos señalan que los abusos contra los manifestantes sufridos durante la represión militar de marzo fueron minimizados en la prensa egipcia, aunque se difundieron ampliamente por Internet. The New York Times recoge el testimonio de Rami Essam, apodado “El cantor de la revolución” por las baladas que creó recogiendo las demandas de la gente. Luego de ser apaleado con saña, lo entrevistaron periodistas de la TV local “y todos me advirtieron que no hiciera ‘travesuras’ ni criticara a los militares. Me dijeron que si mencionaba que me habían torturado, la entrevista no salía y que hasta podían clausurar la estación. Mubarak se fue, pero es la misma gente, la misma cosa”.
El mismo régimen también. Los jefes y oficiales de las fuerzas armadas recibieron no pocas prebendas y beneficios económicos de manos de Mubarak. ¿Por qué renunciar a ellos? Como en la época de su antecesor, la junta militar sigue fomentando el sectarismo que divide a la población a fin de debilitar su empuje reformador. A comienzos del 2011, cuando una multitud ocupó diversos edificios gubernamentales, se encontraron documentos secretos que revelan que el propio régimen había organizado los ataques contra la comunidad cristiana del país. Los extremistas islámicos salafistas repitieron la práctica, pero ya no sólo contra los cristianos: también agredieron a musulmanes chiítas. Dirigentes coptos y chiítas han denunciado la entente de la junta militar cairota, Israel y Arabia Saudita (www.globalresearch.ca, 28-5-11).
Este contubernio se las trae. Pretende convertirse en la columna vertebral del dominio estadounidense en Medio Oriente y goza, desde luego, de la jubilosa bendición de Washington. Estaría propiciando la instalación en Egipto de un gobierno presuntamente islamita merced al apoyo de diferentes partidos políticos organizados y financiados por Arabia Saudita y el proyecto contaría, al parecer, con el acuerdo de algunos sectores de la Hermandad Musulmana. Es muy difícil imaginar qué cambios introduciría un sistema de esa índole. En tanto, Mubarak sigue internado en una clínica de Sharm el Sheik, ciudad turística donde posee mansiones y otros bienes de un valor estimado en siete millones de dólares. Una junta médica reciente diagnosticó que el estado de salud del dictador no permite su traslado a la cárcel donde debería esperar que lo procesen. La junta es oficial, los médicos también.
El periodista y escritor Eduardo Galeano recibió hoy en Cataluña el Premio Vázquez Montalbán en la categoría de periodismo deportivo.
Galeano participó de las acampadas en la Puerta del Sol de Madrid, principal centro y origen de las manifestaciones. Defendió las protestas del Movimiento 15M y Democracia Real Ya y justificó a quienes se abstuvieron de votar en las elecciones municipales autonómicas: “Me parece una protesta legítima. El callar es una forma de protesta y a veces el silencio dice más que las palabras”.
Compartimos con ustedes el diálogo que mantuvo con la televisión catalana.
Silvio Rodríguez acaba de inaugurar su página web Zurrón de Aprendiz, donde “quiero el hacha de un brujo/ para echarla en mi zurrón”, de acuerdo con la nota de portada.
Con este mensaje, el trovador Silvio Rodríguez anuncia, justo al cumplir un año su blog Segunda cita, el surgimiento de su “sitio propio en la red”, que incluye secciones de noticias (resumen de noticias), entrevistas (los testimonios), galería de imágenes (tu imagen), biografía (vida y otras cuestiones), entre otras.
"Zurrón del Aprendiz" recibe a sus visitantes con el siguiente mensaje:
Saludos a tod@s.
Siempre se me han acercado personas interesadas en textos, datos, información de distinta índole. Este zurrón pretende ser una fuente segura de la que se pueda beber de primera mano.
Hemos empezado por publicar las letras de mi discografía. Iremos agregando canciones inéditas, otros textos, quizá otros tipos de canciones. También hemos puesto una biografía, algunas entrevistas y fotos. Nuestra intención es que el zurrón vaya creciendo en estas y otras direcciones.
Este día es el primero sólo para algunas cosas. Quiero empezarlo agradeciendo a los que han hecho posible que hayamos llegado hasta aquí; a los que, desde hace años, son compiladores y organizadores de mi trabajo: María, Núñez, Lucy, Mirtha, Ana Lourdes, Jorge, Gerardo, Rafaelito y Javier. También a los responsables de Ojalá, el estudio de grabación: Juan Mario, Olimpia, Ernesto y Allan. A las imprescindibles Marina y Caridad. A Ramón, Rafael, Argelio y Rey. Por último, y por primeros, a Manuel Alejandro y Patricia, hechiceros del éter, que encantan los ordenadores traduciendo la información a los misteriosos códigos del hiperespacio.
Gracias, muchas gracias a todas y todos. Sé muy bien que sin ustedes este zurrón fuera más flaco y este aprendiz más lerdo.
Barcelona, 2 may (EFE).- El periodista uruguayo Roger Rodríguez ha afirmado que la función de los periodistas es "desenmascarar" y "tratar de llegar a la verdad" para que se cumpla "el derecho a estar informado", al recibir hoy en Barcelona el Premio Casa América Cataluña a la Libertad de Expresión en Iberoamérica.
"Cuando se sabe la verdad, se exige la justicia", ha manifestado Rodríguez en su intervención en un acto celebrado en la sede de la Fundación Casa América Cataluña con motivo de la entrega del galardón, que cumple este año su sexta edición, y en presencia del embajador de Uruguay en España, Carlos Pita.
El Premio, dotado con 6.000 euros, tiene como objetivo reconocer la tarea de medios de comunicación colectivos o profesionales que se distinguen en el ejercicio del periodismo orientado hacia la defensa de las libertades de expresión, información y opinión en la comunidad iberoamericana.
"Para mi el periodismo es mi forma de vivir", ha subrayado Rodríguez, cuya labor, desde hace años, ha sido investigar y denunciar los abusos a los derechos humanos, los casos de asesinatos, torturas y traslados clandestinos de personas ocurridos durante la dictadura en su país y otras naciones de la región.
El periodista, que en la actualidad investiga para la Fundación Mario Benedetti casos de violaciones de derechos humanos y escribe para la revista Caras&Caretas de Montevideo, ha reivindicado la necesidad de buscar la verdad y dar "contenido" a la información, aportar los elementos para que los ciudadanos "piensen".
Rodríguez, que ha denunciado los "oligopolios" de los medios y una "cultura de la impunidad", ha pedido para su país la anulación de la Ley de Caducidad para que comience "la transición final".
En declaraciones a Efe, el periodista ha subrayado que esa ley, cuya derogación es objeto de debate y polémica en Uruguay, "institucionaliza la impunidad".
"Si no existe esta ley, terminaremos el proceso de transición interno", ha considerado, antes de agregar que "hay que cambiar la cultura de la impunidad por la cultura de los derechos humanos".
"La ley ya no funciona; hay militares que han sido ya juzgados.
Lo que implica la anulación de la ley de caducidad es un acto de justicia histórico; hay un mandato de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que obliga a Uruguay, como país firmante, a anular esa ley", ha subrayado.
Sobre la concesión del premio que le ha sido entregado hoy, Rodríguez ha indicado que se trata de "un premio importantísimo" que le llega en un "momento de tensión" y cuando ha recibido amenazas de forma "más sutil y cruel" que, dijo, en otras ocasiones.
"Una cosa es el insulto telefónico. Otro el método Juarez, Colombia. Se te insulta públicamente y se publica el plano de tu domicilio. Es una incitación. Más grave que una amenaza directa", ha destacado.
El pasado febrero, la organización militar "Foro de Libertad y Concordia" publicó en su página de Facebook insultos contra el periodista además de sus datos personales, dirección y mapa de su residencia.
Diversas asociaciones y organismos de prensa, entre ellos la Asociación de la Prensa Uruguaya y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), emitieron comunicados de condena a estas amenazas y de solidaridad con el periodista.
"Sin verdad no habrá justicia", ha insistido hoy en el acto en el que ha recibido una litografía del caricaturista argentino Miguel Repiso, Rep, de manos de Antoni Traveria, director general de Casa América Cataluña, institución que celebra este año su centenario, y de Manel Vila, representante del Ayuntamiento de Barcelona.
En opinión de Roger Rodríguez, "en materia de derechos humanos no hay nada negociable".
"Yo creo en la verdad. Yo trato de encontrar verdades.Investigo para que se sepa. Una vez se sabe, que llegue a quien corresponde hacer justicia, pero sin trabas", ha señalado.
Y ha añadido: "Exijo la libertad de expresión; la libertad de juzgar, con todos los derechos. Los políticos que hagan lo que tengan que hacer".
Roger Rodríguez (centro), junto a Manuel Capella
y Daniel Viglietti en la entrega del premio Morosoli 2008.
Foto gentileza de Manuel Capella
El jurado del Premio Casa Amèrica Catalunya a la Libertad de Expresión en Iberoamérica ha otorgado el galardón correspondiente a su sexta edición al periodista independiente uruguayo Roger Rodríguez. Antoni Traveria, director general de Casa Amèrica Catalunya, entidad que este año celebra su centenario, ha comunicado la decisión del jurado a Roger Rodríguez, quien ya ha confirmado que estará en Barcelona el próximo 2 de mayo, víspera del Día Mundial de la Libertad de Prensa, para recibir este galardón. “Es un verdadero honor para mí que me otorguen una distinción tan importante”, ha dicho Roger Rodríguez, que recientemente fue amenazado por sus investigaciones periodísticas sobre unos militares uruguayos vinculados a un grupo de ideología nazi y fascista.
El Premio Casa Amèrica Catalunya a la Libertad de Expresión pretende reconocer la tarea de aquellos medios de comunicación, colectivos o profesionales que se distinguen en el ejercicio del periodismo orientado hacia la defensa de las libertades de expresión, información y opinión en el ámbito de la comunidad iberoamericana de naciones.
En el caso de Roger Rodríguez, el jurado ha valorado la firme trayectoria de este periodista uruguayo de 51 años de edad en la reivindicación de los derechos humanos a través de su labor periodística.
Así, en 1984 Rodríguez se convirtió en el último procesado por la dictadura a raiz de una información sobre malos tratos a prisioneras políticas de un penal de Montevideo. Rodríguez fue acusado de ataque a la moral de las Fuerzas Armadas y amnistiado un año después por el primer gobierno democrático del país.
Durante su trayectoria, Rodríguez ha investigado y denunciado casos de asesinatos, torturas y traslados clandestinos de detenidos cometidos por la dictadura militar de Uruguay. Sus artículos e informaciones se han erigido en pruebas de cargo en juicios como el que se sigue contra la llamada Juventud Uruguaya de Pie (JUP), brazo armado del escuadrón de la muerte que operó en este país en la década de los setenta. También ha intervenido como testigo en otros procesos judiciales contra relevantes episodios de las dictaduras uruguaya y argentina, como las causas Orletti, casos de niños desaparecidos o el Plan Cóndor.
Roger Rodríguez también declaró en Brasil en las indagaciones que se efectúan para aclarar el presunto envenenamiento mortal del expresidente del país, Joao Goulart, en 1976, cuando residía en Argentina. Su labor periodística se añadió, asimismo, a las pruebas judiciales que permitieron encarcelar a los dictadores uruguayos Juan María Bordaberry y Gregorio Álvarez.
Entre otros reconocimientos, Rodríguez acaba de recibir rn Rio de Janerio la Medalla Chico Mendes a la Resistencia. En 2002 fue premiado por el Movimiento Justicia y Derechos Humanos de Porto Alegre, y en 2006, por 9 organizaciones no gubernamentales de Montevideo.
En la actualidad, Roger Rodríguez investiga para la Fundación Mario Benedetti casos de violaciones de los derechos humanos y escribe para la revista Caras&Caretas de Montevideo, donde ha denunciado una ofensiva coordinada de grupos de ultraderecha latinoamericanos con el apoyo de partidos europeos.
El presidente Porfirio Lobo vincula los crímenes a la delincuencia común, quitándoles contenido político. Siguen impunes la mayoría de los asesinatos de los trabajadores de medios cometidos después del golpe de Estado.
Otro periodista fue asesinado ayer en Honduras, con lo que ya suman diez los trabajadores de prensa asesinados en 2010. Mientras el presidente Porfirio Lobo vincula estos crímenes a la delincuencia común, las organizaciones de derechos humanos denuncian que la represión sigue creciendo en Tegucigalpa.
Al salir de su casa ubicada en el municipio de la Masica, Atlántida (norte), Henry Souza se desplomó. Varios sujetos, aún no está confirmado el número, lo acribillaron a balazos. Según relataron los vecinos de la zona, los atacantes tuvieron tiempo para fugarse en bicicleta. Al cierre de esta edición, no se había dado a conocer información oficial acerca del asesinato del comunicador, que era corresponsal de la importante emisora HRN en la ciudad de La Ceiba y que también trabajaba en el canal Cablevisión del Atlántico.
Jorge Abilio Díaz, propietario de esa emisora televisiva, dijo que el crimen habría sido perpetrado por sicarios y agregó que conocería los posibles móviles del asesinato. Según publicó la prensa local, el padre de Suazo sería un reconocido dirigente campesino en ese sector. “En ese lugar, hay una lucha de las comunidades por el uso de los ríos. Puede ser que Souza haya prestado su micrófono a la población y esté vinculado a eso su asesinato, aunque no lo tengo confirmado”, explicó a Página/12 Bertha Oliva de Nativí, coordinadora del Comité de Familiares de Detenidos-Desaparecidos en Honduras (Cofadeh).
Con el asesinato de Souza, son diez los periodistas que fueron asesinados en Tegucigalpa. Según publicó el diario hondureño La Tribuna, las víctimas son Joseph Hernández Ochoa (Canal 51), David Meza (Radio El Patio), José Bayardo Mairena y Víctor Manuel Juárez (Radio Súper 10), Nahum Palacios (Televisión del Aguán), Luis Chévez (emisora W105), Georgino Orellana (canal de San Pedro Sula), Nicolás Asfura (periodista radial) y Luis Arturo Mondragón, director de noticias del Canal 19 de El Paraíso. La organización Campaña para un Emblema de Prensa dio a conocer el lunes una lista con los países más peligrosos para ejercer el periodismo. No por casualidad, Honduras ocupó el tercer puesto, detrás de México y Pakistán.
Las organizaciones de prensa y los organismos de derechos humanos denuncian que sigue impune la mayoría de los asesinatos de los trabajadores de medios cometidos después del golpe de Estado que arrancó del poder al presidente Manuel Zelaya en junio de 2009. El actual mandatario hondureño, Porfirio Lobo, intentó en varias ocasiones sacarles el tinte político a estos crímenes y desligar al gobierno de la responsabilidad por la muerte de los periodistas. Según el gobernante, los homicidios se deben a la “violencia criminal” que sacude al país. “Hay una fina estrategia para justificar toda la persecución que hay y para que ésta aparezca como un crimen común”, declaró Oliva de Nativí.
La violencia y la represión están a la orden del día en Tegucigalpa, según hacen saber las organizaciones humanitarias. El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos reconoció que en los primeros seis meses de 2010 hubo un promedio de 16 muertes violentas por día. “En el primer semestre de 2010, la tasa nacional de homicidios por cada 100.000 habitantes fue de 36 y podría llegar a 72 al final de 2010 de mantenerse la tendencia actual”, indicó Custodio en un informe reciente. En 2009, Tegucigalpa había registrado una tasa de homicidios por habitante que multiplicaba por ocho al promedio mundial, que el Informe Mundial de la Violencia y la Salud estableció en 8,8.
La semana pasada, Human Rights Watch (HRW) emitió un informe y una recomendación para que el gobierno de Honduras investigue 47 casos de agresiones o amenazas y otros 18 asesinatos cometidos desde enero de este año contra periodistas, militantes políticos y defensores de los derechos humanos. “A pesar de que el presidente Lobo expresó su preocupación por estos casos, en los últimos seis meses atacó directamente a las organizaciones de derechos humanos, a las que acusó de tener intereses políticos”, dijo a este diario Wilfredo Méndez, director del Centro de Investigación y Promoción de los Derechos Humanos en Honduras (Ciprodeh). Méndez dijo que aún las organizaciones no manejan cifras definitivas, pero que en 2011 se presentará la investigación que está llevando a cabo la Comisión de la Verdad, de la que es cofundadora Nora Cortiñas, Madre de Plaza de Mayo.
El escritor y periodista uruguayo, Eduardo Galeano, ha sido el ganador del VII Premio Manuel Vázquez Montalbán en la categoría de periodismo deportivo, según anunció el jurado que otorga este galardón en un acto celebrado ayer en la Sala París del Camp Nou, Barcelona.
Este premio internacional lo otorga el Colegio de Periodistas de Cataluña desde el año 2004.
Galeano es autor del libro El fútbol a sol y sombra (1995), un clásico en el periodismo deportivo, en el que el escritor y periodista repasa la historia de los mundiales, reuniendo episodios y personajes que le permiten describir glorias y miserias de un deporte cuyos efectos trascienden a lo sucedido en un estadio de fútbol.
Galeano, nacido en Montevideo el 3 de septiembre de 1940, es uno de los referentes más importantes de Uruguay y de la literatura iberoamericana, cuya obra combina géneros como el documental, la ficción, el periodismo y el análisis político e histórico. Inició su carrera periodística en los años 60, como editor del semanario Marcha y, posteriormente, fue editor del diario Época.
Encarcelado en 1973 por la dictadura cívico-militar, es posteriormente obligado a abandonar el país. Fue así que se exilió en Argentina y fundó la revista cultural Crisis. Desde entonces, ha combinado su labor periodística con una obra literaria que no ha dejado indiferente a nadie.
En septiembre de 2010 ganó el destacado premio Stig Dagerman, uno de los más prestigiosos galardones literarios en Suecia, entregado anualmente por la Sociedad Stig Dagerman a aquel escritor que en su obra reconoce la importancia de la libertad de la palabra mediante la promoción de la comprensión intercultural. Galeano fue distinguido con el galardón por estar "siempre y de forma inquebrantable del lado de los condenados, por escuchar y transmitir su testimonio mediante la poesía, el periodismo, la prosa y el activismo”, según el jurado.
Eduardo Galeano toma el relevo del periodista español Ramon Besa, ganador del Manuel Vázquez Montalbán el año pasado.
Sí para algunos, no para otros, quién sabe para muchos. Este tema deriva, con presunción jurídica, de la voluntad de juzgar a Assange en EE.UU. que la Casa Blanca y varios congresistas no ocultan. Si el australiano es periodista y su difusión de documentos por Wikileaks es similar a la de cualquier periódico o agencia noticiosa, la Primera Enmienda de la Constitución estadounidense impide que lo procesen: prohíbe expresamente la promulgación de toda ley que inhiba el ejercicio de la libertad de prensa. Hay que buscar otro camino legal o con visos de legalidad.
El Comité Judicial de la Cámara de Representantes comenzó a explorar el asunto el jueves que pasó. Una de las alternativas examinadas en esta primera audiencia, a la que fueron citados siete fiscales, abogados y peritos, fue la aplicación de la Ley de Espionaje aprobada en 1917, cuando EE.UU. decidió participar en la Gran Guerra del ’14-’18 y la histeria belicista guiaba los pasos de gobierno y Parlamento. Raras veces surtió efecto, en ocasiones ninguno. El senador independiente Joe Lieberman y dos colegas republicanos presentaron un proyecto de ley que califica de ilegal la difusión de informaciones clasificadas y que permitiría, si se aprueba, echarle el guante al fundador de Wikileaks. Se escucharon opiniones contrarias en la audiencia.
Geoffrey Stone, profesor de la Facultad de Derecho de la Universidad de Chicago, tachó de inconstitucional el proyecto de los tres senadores: aplicarlo a ciudadanos particulares que no son funcionarios del gobierno violaría la Primera Enmienda, aseveró. Ralph Nader, el repetido candidato a la presidencia por el Partido Verde, centró el problema en “la abismante falta de seguridad” que el gobierno muestra en el manejo de documentos delicados y subrayó: “La supresión de información ha provocado más pérdidas de vidas, verdadera amenaza a la seguridad estadounidense, y demás consecuencias que se atribuyen ahora a Wikileaks y a Julian Assange” (www.talkradio.com, 16/12/10).
Para el presidente del Comité Judicial, el representante demócrata John Conyers, no hay nada que punir: “EE.UU. se ha basado en la idea de que la libertad de expresión es sacrosanta –declaró–. No hay duda de que Wikileaks es muy impopular en estos momentos, pero ser impopular no es un delito y publicar informaciones agresivas tampoco. Me incomodan mucho los llamados insistentes de políticos, periodistas y otros presuntos expertos que demandan un proceso penal o medidas extremas” (http://www.rawstory.com/, 16/12/10).
William Keller, director ejecutivo del New York Times –uno de los cinco diarios que difunden los documentos filtrados–, tomó distancia: “No creo que (Wikileaks) sea la organización informativa de mi gusto, pero ha evolucionado. A lo largo de esta experiencia hemos considerado que Julian Assange y su alegre banda de provocadores y hackers son una fuente. No diría que pura y simple porque, como sabe todo periodista o director, las fuentes rara vez son puras y simples” (blogs.forbes.com, 16/12/10). Agregó que lo perturbaría que el gobierno intentara procesar a Assange aplicando la Ley de Espionaje: “Dejando a un lado lo legal, eso me enviaría una señal de alarma... es una ley que se presta a los abusos”.
Kenneth L. Wainstein, socio de la firma internacional de abogados O’Melveny & Myers, sugirió en la audiencia que Wikileaks es un medio “fundamentalmente diferente” de otros porque se limita a recoger y difundir información sin la supervisión editorial que rige en las publicaciones tradicionales. Para Thomas S. Blanton, director del Archivo de Seguridad Nacional de la Universidad George Washington, “se aproxima cada vez más a una organización mediática”. Entonces, Assange ¿es periodista o no?
Abbe Lowell, abogado y miembro de la firma McDermott, Will & Emery, señaló que la respuesta a esa pregunta es un terreno resbaladizo desde el punto de vista legal que podría introducir fiscalizaciones ajenas en el proceso editorial. “En la historia de EE.UU., el reunir información y difundirla es periodismo clásico”, afirmó. No solamente allí.
Los objetivos de la Ley de Espionaje fueron los opositores a la entrada de EE.UU. en la guerra y sirvió para destruir al joven Partido Socialista. El senador demócrata Kenneth McKellar lo dijo con claridad cuando el proyecto se presentó ante el Congreso en 1917: “Si no logramos que la gente entre en razón para que sea leal, llegó el momento de obligarla a ser leal”. El representante republicano William Green fue más lejos: “No hay medida lo suficientemente severa para exterminar a esa canalla perniciosa”. No faltan personalidades norteamericanas que hoy piden el asesinato de Assange. A los 93 años de la promulgación de la Ley de Espionaje, poco ha cambiado la clase política de EE.UU.
El próximo 9 de noviembre el Tribunal de Apelación de Filadelfia examinará nuevamente la situación de Mumia Abu Jamal. Tras esta audiencia el Tribunal decidirá la sentencia definitiva : pena de muerte o cadena perpetua. La cuestión es saber si racatará la orden del Tribunal Supremo de Estados Unidos que rechaza dar luz verde a la ejecución del periodista negro norteamericano, condenado en 1982 en un proceso cuya iniquidad ha sido reconocida internacionalmente. Desde entonces es un símbolo contra la pena de muerte.
¡¡¡El 9 de noviembre en todo el mundo, numerosas iniciativas reclamarán ante la justicia norteamericana para que triunfe la justicia y la libertad !!!
La historia de Mumia
En 1982, Mumia Abu-Jamal, un reconocido periodista y ex-Pantera Negra que criticaba abiertamente la violencia y el racismo del departamento de policía de Filadelfia, fue condenado por el asesinato de un agente de policía blanco, Daniel Faulkner. Lo cierto es que no hay prueba alguna de que la pistola de Mumia (legalmente registrada) fuera disparada esa noche, y mucho menos por Mumia, quien había recibido a su vez un disparo en el pecho por parte del agente de policía y se encontraba tendido en el suelo. Dos meses después de los hechos, la policía "recordó" que Mumia había confesado en el hospital su culpabilidad. Al menos cinco testigos explicaron a la policía que otro hombre había abandonado la escena corriendo después del tiroteo. Sin embargo fue juzgado y condenado a muerte por el Juez Albert Sabo, "el juez de la horca", conocido por haber condenado a muerte a más afroamericanos que ningún otro juez de los Estados Unidos. Los criterios racistas para la elección de miembros del jurado, habían sido establecidos por el propio Ronald Castille, entonces Fiscal del Distrito. Durante los últimos 16 años, Mumia Abu-Jamal, conocido como "la voz de los sin voz", ha permanecido como preso político en la galería de la muerte de Pensilvania.
Durante el proceso posterior al juicio condenatorio, la inocencia de Mumia Abu-Jamal ha sido más y más evidente. Testigos clave como Veronica Jones y Robert Chobert han declarado que fueron presionados por la policía para testificar en falso en el primer juicio. Sharon Smith, William Singeltary y William Harnon han testificado por primera vez sobre lo que vieron aquella noche. Anthony Jackson, el abogado de Mumia Abu-Jamal en el juicio de 1982, explicó como el Juez Sabo y la ocultación de pruebas hicieron imposible proporcionarle una defensa en condiciones. Pamela Jenkins testificó que ella y Cynthia White fueron presionadas por la policía para aparecer como testigos oculares en el juicio a Mumia, cuando ni siquiera se encontraban en el lugar de los hechos. (Jenkins no testificó en 1982, White sí).
Mumia Abu-Jamal no está preso por el asesinato de Daniel Faulkner.
Está condenado a muerte por sus opiniones y conducta política.
En reconocimiento a su ejemplo y fidelidad a la causa revolucionaria, Armando Hart Dávalos, presidente del Programa Martiano y la Sociedad Cultural José Martí, recibió este 8 de julio el Premio a la Dignidad que otorga la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Su labor desplegada como comunicador y sus contribuciones al periodismo revolucionario y la ciencia política, son los méritos con que el lauro distingue a Hart en ocasión de su aniversario 80.
Al recibir la distinción de manos de Tubal Páez, presidente la UPEC, Hart exhortó a los periodistas a un diálogo más profundo con la obra del Apóstol y a promover un programa de debates entre periodistas y estudiosos de la obra martiana alrededor de temas de actualidad de Cuba y el resto del mundo.
Sobre José Martí y el advenimiento de los 120 años de la publicación del ensayo "Nuestra América", Hart señaló: “Es evidente que muchos de sus textos parecen escritos para los problemas y tareas de hoy. Creo que seguir realizando este empeño es de gran valor para nuestro país y para el desarrollo de nuestras ideas”.
El vicepresidente de la organización de periodistas, Juan Marrero, destacó en la ceremonia el desempeño de Hart como militante preocupado por el desarrollo de la prensa revolucionaria, los documentos que ha legado como testimonio de la lucha contra el tirano Batista, su participación en la publicación clandestina Aldabonazo y luego con el periódico La Calle, la organización de la campaña alfabetizadora, su vinculación con la UPEC y su colaboración hasta la actualidad con los diarios Granma y Juventud Rebelde.
Desde su vasta experiencia, Hart convocó a los profesionales de la prensa a “promover la opinión pública en función de la máxima aspiración del hombre: que perdure la especie humana”, y ofreció su ayuda y archivo personal para trabajar junto con los comunicadores en este sentido.
El diario “Público” confirma su cambio de línea editorial y lucha por el espacio ocupado por “El País”
El pasado día 31 de octubre Rafael Reig escribió su última “carta con respuesta” en el diario “Público”, no pudo tener mejor despedida recordando que la obra, vida y muerte del poeta Miguel Hernández no se puede entender si no es porqué “fue comunista”. El diario no ha dado ninguna explicación pública más allá de la tibia columna de Isaac Rosa publicada el pasado 3 de noviembre. Ha tenido que ser el propio escritor el que en su blog explique lo ocurrido.
Los que no somos jóvenes esperábamos que no tardaría el día en el que “Público” tomaría la misma deriva hacia posiciones más conservadoras como ocurrió en su tiempo al diario “El País”. Aquellos que vivieron la transición podrán recordar con que entusiasmo se recibió entre lectores de izquierda el nacimiento del periódico de Prisa, se leía con verdadera ansiedad aunque llegaba a muchos puntos de la geografía con un día de retraso. Poco a poco este medio de comunicación ha ido deshaciéndose de sus columnistas rojos por despido o por muerte natural, como fue el caso del añorado Manuel Vázquez Montalbán.
“Público” ha emprendido el mismo camino pero a mayor velocidad. Nacho Escolar no duró ni dos años como director del diario de Mediapro. Fue sustituido por Félix Monteira, un subdirector de “El País”. Rafael Reig ha sobrevivido unos meses a Escolar. Sin duda este brillante, provocador, irreverente y divertido columnista ha sido despedido por sus opiniones, demasiado a la izquierda para un diario que quiere competir por el mismo mercado que “El País”.
A fin de cuentas, Mediapro es una empresa y sus ingresos provienen especialmente de la publicidad ¿Que anunciante puede anunciarse junto a la “Carta con respuesta”? Publico seguirá siendo, quizás, el menos malo o menos manipulador de los diarios que podemos hojear mientras tomamos un café, pero era mucho esperar que fuera una empresa privada la que diera a la izquierda y a los desfavorecidos el medio de comunicación escrito del que estamos huérfanos.
Jorge Ricardo Masseti fue además de periodista un incansable luchador social, creador de la agencia de información Prensa Latina y con ello dio paso a una nueva era en el periodismo suramericano.
La Vida de Jorge Ricardo Masseti fue presentada en la Habana (Cuba) a través del documental "Con la palabra empeñada" de los realizadores Martín Masetti y Juan Pablo Ruíz, la pieza constituye un apasionante y revelador testimonio biográfico del luchador argentino.
El filme habla sobre las experiencias de vida de quien fuera fundador y primer director de la Agencia Informativa Latinoamericana Prensa Latina y relata con testimonios e imágenes históricas una radiografía social y política de Argentina, Cuba y América Latina en una época de profundos cambios y transformaciones revolucionarias.
Martín Masetti manifestó que este documental "se materializó durante más de tres años de profundas investigaciones y compilaciones de todo el material biográfico sobre la vida de este hombre excepcional".
En la pieza fílmica se muestran testimonios de personalidades como Fidel Castro y Gabriel García Márquez.
Además se destaca la experiencia vivida por Masetti en 1958 cuando subió como corresponsal de Radio El Mundo a la Sierra Maestra y contactó con Fidel Castro y el Che Guevara, con quienes marcó su vida y unió su destino a la naciente Revolución cubana.
Sobre estas entrevistas, Masetti escribiría los testimonios que luego serían recopilados en el libro Los que luchan y los que lloran.
Con la creación de Prensa Latina en 1959, Masetti sentó la base para la creación de un nuevo periodismo y una alternativa sin precedentes en la historia del continente americano, para combatir a las transnacionales de la desinformación.
El estreno del documental "Con la palabra empeñada" forma parte de las actividades conmemorativas a propósito del aniversario de Prensa Latina y el natalicio de Jorge Ricardo Masetti.
Ponencia preparada para el seminario Mujer y lenguaje en el periodismo en español, organizado por la Fundación del Español Urgente en San Millán de la Cogolla, España, del 6 al 8 de mayo de 2009
Atenea Acevedo
El título del seminario que nos convoca, Mujer y lenguaje en el periodismo en español, evoca al menos tres grandes temas: la polémica aún vigente sobre el uso de un lenguaje incluyente en los medios, la representación simbólica de lo femenino en el ámbito público (aquello que «es o se convierte en noticia») y el papel de las mujeres en el periodismo hispano de hoy. A lo largo de esta ponencia pretendo puntualizar aspectos clave para el análisis de la situación general de las mujeres dentro de los medios de comunicación masiva y para la problematización del periodismo como una actividad capaz de contribuir al desarrollo de sociedades más democráticas y equitativas.
La gran paradoja de la presencia femenina en los medios de comunicación
Si contáramos la cantidad de veces que se aprecia un rostro, una figura o una voz femenina en los medios en un solo día acabaríamos por dar la razón a quienes califican de obsesión trasnochada el reclamo por visibilizar a las mujeres fuera del espacio de lo privado. Si bien un número nada despreciable de mujeres ha conseguido abrirse paso, por lo general a empellones, en el mundo de la locución, la conducción de noticiarios, el análisis político, la presentación de comentarios deportivos o el entramado de la producción, los medios de comunicación no han dejado de constituir uno de los ámbitos donde la desigualdad, literalmente, salta a la vista.
La publicidad es, por mucho, el entorno en el que se evidencia sin ambages una presencia femenina complaciente con el machismo más rancio, al menos en dos sentidos. Primero, el cuerpo y el rostro femeninos, siempre y cuando cumplan con una serie de requisitos que muchas hemos aprendido de memoria y tendemos a vivir como carencias, sirven para vender toda clase de bienes, servicios y fantasías... y, a veces, las tres cosas en un solo anuncio cuya producción suele costar una fortuna. Segundo, la publicidad perpetra y perpetúa constantemente anacronismos sexistas: en la publicidad los niños se ensucian, nunca las niñas; el status y el éxito masculino (es decir, el atractivo) depende de las posesiones materiales, y las mujeres tienen más orgasmos cuando cambian un pañal, friegan el piso o lavan un plato que en su vida íntima. La figura simbólica de la mujer actúa así como estereotipo, portavoz de un discurso ajeno para transmitir un mensaje de desigualdad presuntamente naturalizada o, al menos, institucionalizada.
Más allá de la publicidad, en los medios dominantes (ya sea radio, televisión, periódicos o revistas, y sus equivalentes en Internet) es común que las mujeres sean objeto de discriminación, sensacionalismo o culpabilización a partir del lugar que ocupan en un complejo entramado de clases y jerarquías sociales. La mayoría, conformada por mujeres pobres, indígenas, obreras, poseedoras de un trabajo no remunerado o empleadas de diversos rangos que engrosan las filas de la clase media, difícilmente cumplirá los requisitos para ser noticia. Por otra parte, en cuanto una mujer destaca en un cargo público o dirige una empresa, los medios enfatizan su historia personal, real o inventada, para descalificar, poner en tela de juicio o minimizar su éxito, y las entrevistas insisten en descifrar el eterno dilema: ¿cómo logra conciliar las exigencias de su vida pública con su papel de madre o esposa? Cabe preguntarse por qué a ningún periodista se le ocurre formularle esta pregunta a un hombre público. ¿Será que el imaginario colectivo sabe de sobra que los varones gozan de infraestructura para tener las nimiedades de la vida resueltas? ¿O es que suponemos que cuando una mujer sale del espacio privado, ámbito femenino por antonomasia, además de amenazar la estabilidad y el bienestar social con su negligencia doméstica y afán de protagonismo, debe pagar el precio y exponer su intimidad en vitrina?
A lo largo de varias décadas los medios dominantes también han sesgado el mensaje del movimiento feminista y han influido en la mala fama del feminismo como falso opuesto del machismo. En tiempos recientes el objetivo de la cacería de brujas es el uso de la palabra «género» como categoría social de la diferencia sexual. Hoy, la persecución consiste en tachar de corrección política (sinónimo de hipocresía en nuestro diccionario posmoderno) cualquier argumento explicativo del significado de la noción «género» y se rechaza, a priori, cualquier propuesta de lenguaje carente de tintes sexistas.
Demasiada tinta se ha perdido en chistes fáciles y laboriosos cuestionamientos por igual que pretenden (y muchas veces consiguen) echar por tierra un debate capaz de ser fructífero y motivarnos a reflexionar sobre el porqué de nuestros decires. Hoy se dedican páginas enteras a discutir si la palabra «presidenta» rasguña la semántica, en tanto las mismas personas que dicen defender una lengua a la que, contra viento y marea, quisieran preservar inmaculada, nunca antes cuestionaron el uso de palabras como «sirvienta» o «asistenta». Hoy se dedican horas a discutir si la noción «violencia de género» es lingüísticamente correcta (y lo es en tanto se refiere a actos de agresión verbal, física, psicológica o sexual cometidos en la esfera doméstica o pública, ya sea por un hombre o una mujer, en contra de otra persona, también varón o mujer, so pretexto de que no cumple con las expectativas socioculturales adjudicadas a su sexo biológico), mientras miles de seres humanos la padecen en todos los rincones del planeta. Las grandes plumas publican diatribas centradas en el poco afortunado desdoblamiento o duplicación de sustantivos como estrategia para evitar el masculino genérico, pero ni siquiera mencionan la multiplicidad de recursos viables que plantean otras propuestas. Se dice que queremos cambiar la realidad a partir del lenguaje, no que creemos en la necesidad de nombrar nuevas dinámicas sociales, y nuestros críticos se pierden en polémicas bizantinas en lugar de colaborar con el cambio social desde todas las trincheras, incluida la de la palabra. Aportar al genuino debate requiere de reconocer el valor de conceptos que delimitan un objeto de estudio y nos permiten avanzar en la reflexión de temas fundamentales para el bienestar de todas las personas. No sorprende que aquello que antaño se consideraba chismerío, aquelarre y escasa capacidad de articulación de las mujeres, y fuera motivo de mofa entre la mayoría de los hombres, sea hoy el motor de la descalificación automática y gratuita. Es que, para decirlo sin eufemismos, resulta más políticamente correcto intelectualizar el machismo que reconocerlo en el espejo.
Periodistas: promover una profesión equitativa y articuladora del cambio
En este contexto, el periodismo ofrece una ventana privilegiada, mas no fácil, desde la cual propiciar un análisis conducente a relaciones sociales plurales y horizontales. La atención de los medios a la discriminación de género como un tema enmarcado en los derechos civiles es muy reciente, pero ocupa un lugar fundamental en la percepción de mujeres y hombres como seres humanos completos, libres de dicotomías represoras.
Quisiera dedicar unos minutos a poner sobre la mesa algunos de los problemas no resueltos que empañan el potencial del periodismo como esa plataforma privilegiada para la comunicación a la que acabo de hacer referencia. El ejercicio de todas las profesiones aún pasa por el tamiz de los estereotipos de género, y el quehacer periodístico no es la excepción. El manual Instalar el equilibro: igualdad de género en el periodismo, editado por la Federación Internacional de Periodistas y la Unesco, revela un panorama sombrío al presentar la cara oscura del periodismo: los prejuicios que no se eliminan por decreto, el predominio masculino en la toma de decisiones y puestos de poder, la misoginia en los sindicatos. La lectura del manual aporta datos sumamente interesantes: en 2005, 57% de los presentadores de televisión en el mundo eran mujeres, pero únicamente 29% de las noticias estaban escritas por mujeres; solo 23% de las noticias consideradas «serias» fueron cubiertas o escritas por mujeres, mientras que más del 40% de las mujeres fueron asignadas para cubrir noticias «ligeras» (sociales, familia).
Además del sesgo en las oportunidades de desarrollo profesional y la desigualdad salarial, el hostigamiento sexual parece ser uno de los principales problemas que enfrentan las periodistas, situación que se agrava cuando incursionan en cotos netamente masculinos, como la cobertura de noticias en zonas de conflicto. El manual ofrece recomendaciones como las siguientes: «Las mujeres periodistas, incluidas las freelancers, deberían, en lo posible, tener la oportunidad de entrenarse en auto-defensa» o «Si alguien amenaza con abusar sexualmente de ti, defeca, orina, vomita sobre ti misma». También incluye una obviedad que se supondría innecesaria, como esta: «Las mujeres necesitan chalecos anti-bala pequeños y adecuados a su cuerpo, que puedan llevar cómodamente».
Queda claro, entonces, que en la profesión de periodista se reproducen los mismos esquemas machistas que en otras áreas de la vida laboral: se contratan rostros bonitos y voces agradables para «vender» y crear imágenes, y una mujer que transgrede los límites de lo que se considera femenino (por ejemplo, redactar y/o presentar notas sobre familia, «vida y estilo» o espectáculos) o representa una amenaza o rivalidad laboral inaceptable en un coto masculino corre el riesgo de ser blanco de diversas formas de hostigamiento o violencia psicológica o física a modo de castigo, muchas veces socialmente consentido («Ella se lo buscó»). Las periodistas, al igual que todas las mujeres que realizamos un trabajo remunerado, tienen que probar constantemente su capacidad y competencia, además de sortear obstáculos a los que tal vez un hombre nunca tenga que enfrentarse, empezando por la hostilidad de sus colegas.
Sería entonces ingenuo e injusto delegar la tarea del cambio al periodismo; pero tampoco haríamos bien en obviar su corresponsabilidad. En un mundo donde las imágenes y la tecnología pueden conjugarse para hacernos creer que cantidad equivale a calidad informativa, y donde los medios dominantes dependen de su rentabilidad, accionistas y anunciantes, es de esperar que las voces alternativas construyan sus propias redes. Así han nacido organizaciones multimedia, como Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC) en México y Artemisa Comunicación en la Argentina, centros dedicados al periodismo con enfoque de género para visibilizar y transformar en noticia temas de salud, desigualdad salarial, diversidad sexual, violencia, marginación, derechos sexuales y reproductivos, liderazgo femenino y de grupos minoritarios, todo ello permeado por el interés de motivar una reflexión que incluya a los hombres como entidades dinámicas para la redefinición social. Es deplorable vivir en un mundo en el que se hace necesario recurrir a redes de periodistas que representan una resistencia activa al discurso lineal que predomina en nuestras sociedades machistas, pero su inexistencia ensombrecería aún más el horizonte. Es indudable que la equidad está todavía lejos y que la lingüística es una trinchera poco capaz de acercarnos a ese objetivo en lo inmediato, tanto como sería absurdo suponer que la mayor participación femenina en el mundo de las comunicaciones basta para garantizar una perspectiva de género. No son pocas las mujeres que, desde un lugar de poder, reproducen un discurso sexista que afecta a hombres y a mujeres. En todo caso, vivir de las palabras y hacer de ellas nuestra compañía cotidiana, como sucede en el oficio periodístico, implica reconocer en ellas uno de los muchos recursos del poder.
La organización Reporteros sin Fronteras ha emitido un comunicado referente al referéndum boliviano del 25 de enero para ratificar la nueva Constitución. En él hace referencia a la aparición del periódico de propiedad pública Cambio en este país. Dicen así:
“El actual desarrollo de los medios públicos - y entre ellos un diario - hace temer la aparición de una prensa estatal, que estaría subordinada al poder. Una nueva prensa pública no puede identificarse con una prensa del Estado, destinada a replicar con las mismas armas los ataques de una parte de la prensa de oposición. Sin embargo, la promoción de ese tipo de prensa no tiene, en sí misma, nada de ilegítimo, siempre que las autoridades den garantías acerca de su independencia”.
Celebro que al menos no consideren ilegítimo que los Estados pongan en funcionamiento un medio de comunicación público, sin embargo, resulta curiosa su preocupación. Les molesta que ese medio público pudiese “ replicar con las mismas armas los ataques de una parte de la prensa de oposición”. En ese caso, deberían pedir medidas legales para impedir el uso de las citadas armas por parte de la oposición, si no lo hace, es más a buen seguro lo condenaría, es miserable por su parte criticar que desde el gobierno se defiendan. Piden también que se “den garantías acerca de su independencia”. ¿Tienen independencia los privados? El discurso neoliberal lleva décadas presentando a los medios privados como independientes frente a los públicos, a los que consideran oficialistas o gubernamentales. No seré yo quien diga que en muchas ocasiones no lo son, o que está bien que lo sean, pero va siendo hora de terminar que esa consideración de independientes hacia los privados. Durante el primer gobierno de Silvio Berlusconi en Italia, en la medida en que era primer ministro y un magnate de la televisión controlaba el 85 de las emisiones televisivas del país. ¿Por qué eran medios independientes -utilizando la terminología habitual- los de su propiedad como Canal 5 y no los del Estado, como la RAI ? Como no podía ser de otra forma, en su campaña electoral le mostraron un apoyo más incondicional los de su propiedad que los públicos. También se han demostrado más independientes los públicos, puesto que han podido escaparse de su control tras un cambio de gobierno por voluntad popular. El comunicado de Reporteros sin Fronteras, sin desearlo, pone sobre la mesa el gran debate sobre los medios de comunicación. O se establecen sistemas de control público que garanticen la pluralidad, la democratización y la participación social en los privados o los gobiernos están en su legítimo derecho –obligación diría yo- de crear un sistema paralelo que combata el privilegiado y exclusivo uso y abuso de la libertad de expresión que disfrutan los privados, su parcialidad informativa, su manipulación y su papel de actores políticos que no les corresponde.
Fascinantes las crónicas que los medios de comunicación transcriben sobre los repetidos accidentes de los helicópteros estadounidenses en Iraq.
En estos días leía en El País que “dos helicópteros militares de los EEUU se han estrellado mientras aterrizaban en una base al norte de Bagdad y en el incidente pereció un soldado iraquí y han resultado heridas cuatro personas más”.
No es que uno dude de que se hayan estrellado los helicópteros pero, aunque parezca de perogrullo, se supone que la función para la que se han diseñado esos aparatos es volar, no estrellarse. Si ocurre que se estrellan, alguna razón habrá para que así sea. Tal vez que se quedaron dormidos los pilotos, una falla mecánica, que el de la torre de control había ido al servicio o que, digo yo, tratándose de un país en guerra y existiendo una resistencia armada, pudieran haber sido derribados.
Hasta el ejército estadounidense me da la razón párrafos más abajo cuando afirma que "de momento no se cree que (el incidente) se haya debido a fuego enemigo". Es decir que, pasado ese “momento”, sí podría creerse que los aparatos fueron derribados.
Lo que no acabo de entender es que resultaran heridas cuatro personas. Y tampoco es que dude de que haya sido así, pero no entiendo a qué cuatro personas se refería la crónica. Se nos habla de un soldado iraquí muerto, al que la crónica no clasifica como persona y que, supongo, iba en uno de los helicópteros. ¿Y las cuatro personas heridas? ¿Se trataba de un grupo de animadoras que habían salido con sus pompones a recibir los helicópteros cuando éstos les cayeron encima? ¿Eran turistas a bordo de los helicópteros de gira por Bagdad? ¿Eran familiares del soldado muerto? ¿Nadie tripulaba los helicópteros?
La respuesta, en cierto modo, también aparece unas cuantas líneas más abajo. Podría tratarse de “dos integrantes de la coalición militar que opera en Iraq, encabezada por Estados Unidos y de otros dos soldados iraquíes”.
Elocuente derroche el de El País para referirse a los heridos. Los iraquíes son soldados, y lo son a secas. Ellos no forman parte, al parecer, de coalición alguna. Los estadounidenses sí son “integrantes de la coalición militar que opera en Iraq…”.
Yo no esperaba que El País los fuera a definir como fuerzas de ocupación o invasores. Menos aún terroristas, por más terror que sigan sembrando en ese país, pero llamarlos militares estadounidenses no me parece fuera a ofender bolsillo alguno cuando, además, otras veces se les ha escapado la nomenclatura. Cualquier cosa antes de “integrantes de la coalición militar que opera en Iraq”, coalición, por cierto, que tampoco ocupa o invade, sino que opera.
El último párrafo, todo un alarde de memoria, despeja cualquier duda.
“El pasado 18 de septiembre (hace menos de un mes) siete soldados estadounidenses murieron a causa de un aterrizaje forzoso de un helicóptero Chinook CH- 7 a unos 100 kilómetros al oeste de la población sureña de Basora.”
La Red de Periodistas de Argentina por una comunicación no sexista (PAR) adhirió a la Movilización mundial contra la llamada ''Directiva del retorno'' aprobada por el Parlamento Europeo (PE). A través de un comunicado de prensa, la red convocó además a la concentración de condena que se realizará el próximo 28 de agosto a las 12 en Buenos Aires, frente a la Fuente del Monumento a los Dos Congresos.
Comunicado de prensa
PAR entiende que esta Directiva, también llamada con justicia ''Directiva de la vergüenza'', supone un grave retroceso de los derechos fundamentales, y un paso más en el endurecimiento de las políticas migratorias europeas, totalmente contrario al espíritu de construcción de un verdadero espacio común de democracia, libertad y justicia.
Lo que en realidad ha sancionado el PE, es nada más y nada menos que un instrumento de represión contra las y los casi 8 millones de inmigrantes indocumentados/as presentes en territorio europeo, con una lógica policial que derrumba los mismos principios de la Carta Magna de la Unión, ya que condena a personas que no han cometido ningún delito a la privación de libertad, la vulnerabilidad, la exclusión y el destierro, por el mero hecho de haber querido buscar una vida más digna lejos de su país de origen.
No escapa a la Red PAR que este peligroso extravío xenófobo de las políticas comunitarias disfrazado de ''control de flujos migratorios'', afectará con mayor gravedad a las mujeres migrantes. El número de ellas es prácticamente igual al de los varones, pero tienen menor visibilidad, ya que quienes se encuentran en situación de irregularidad, están dedicadas a trabajos o tareas de fácil ocultación y de máxima reserva, y casi siempre con sujeción a funciones domésticas o al cuidado de menores y personas ancianas.
Muchas están llegando a los países receptores no como parte de su entidad familiar, sino como personas con plena autonomía, dejando a marido e hijos e hijas en el país de origen, hasta ser ellas la pieza de la subsistencia común, como avanzada de un proceso -o de un deseo- que se inicia con la esperanza de una nueva y mejor vida colectiva.
Estas mujeres inmigrantes que envían recursos a los suyos y muchas veces son el elemento fundamental para la compra de la vivienda, para el establecimiento de un negocio o para el sostenimiento familiar, son víctimas de malos tratos que trascienden menos que en el resto de las mujeres, por el miedo y la inseguridad que genera su situación.
Ello es particularmente comprobable en los casos de violencia machista, ya que las inmigrantes sin papeles no pueden ser atendidas en los servicios de apoyo de la Administración europea. Esto, unido a la incapacidad para contar con abogado/a de oficio o justicia gratuita, pone trabas casi insuperables a la denuncia contra hombres maltratadores. Peor aún, presentar denuncias ante la policía se convertirá en un riesgo que difícilmente nadie estará dispuesta a correr a partir de la criminalización que la Directiva del retorno propone.
Ante esta regresión de alcance incalculable de los valores que están -en teoría- en la base de la construcción europea, manifestamos nuestra condena y reclamamos enérgicamente la mayor presión internacional para la derogación de tal Directiva, escandalosa en cuanto al incumplimiento de los derechos fundamentales y la dignidad de las personas en migración.