El voto es a la vez derecho y deber. Yo quiero ejercerlo.... y vos???
Campaña por el voto en el exterior
Esquina por la alegría
"Hoy más que nunca la alegría es un artículo de primera necesidad, tan urgente como el agua o el aire. Pero nadie nos va a regalar ese derecho de todos; .... es preciso pelearlo...."
Eduardo Galeano
Esquina por Verdad y Justicia
Coordinadora Nacional por la Nulidad de la Ley de Caducidad
Nunca más terrorismo de estado
Esquina contra la violencia de género
Esquina contra el bloqueo
Esquina por la libertad de los 5
Esquina contra la pornografía infantil
Esquina Víctor Jara
Esquina contra la vergüenza
Ningún ser humano es ilegal
Hacelos valer
Campaña por nuestros derechos sexuales y reproductivos
Esquina contra la directiva del horror
PIT-CNT
Escritores por la Tierra
Foro social mundial de las migraciones
Esquina por la Paz
Esquina por la aparición de Julio López
Esquina Bertold Bretch
Primero se llevaron a los comunistas pero a mí no me importó porque yo no era. En seguida se llevaron a unos obreros pero a mí no me importó porque yo tampoco era. Después detuvieron a los sindicalistas pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista. Luego apresaron a unos curas pero como yo no soy religioso tampoco me importó. Ahora me llevan a mí pero ya es tarde.
El autor, profesor de ciencias políticas, valora la primera semana del movimiento 15-M y de la acampada de la Puerta del Sol.
El movimiento 15-M –hablo en exclusiva de mi experiencia madrileña– ha tenido un eco inesperado por varias razones: la habilidad de sus organizadores, su designio de huir de las siglas, el descontento general, el caos que Bolonia ha ahondado en las universidades, la oportunidad que ofrecían unas tristes elecciones, el eco de la revuelta árabe –junto con lo acaecido en Grecia, Portugal e Islandia–, y, en suma, el trabajo de años de los movimientos sociales críticos. Agrego algo obvio: el hecho de que en su estadio inicial la iniciativa que cobró cuerpo el 15 de mayo hubiese superado todas las expectativas atrajo hacia él inmediatamente a muchas gentes.
1. Lo que salió de las manifestaciones del 15 de mayo fue, por lo demás, una rareza: en las filas del movimiento naciente, y al menos en el primer momento, los adultos faltaban, como faltaban también, por cierto, los adolescentes. Generacionalmente constreñido, con escasa presencia obrera y más bien interclasista, carecía de forma orgullosa de líderes, algo que no dejó de poner de los nervios a unos medios de incomunicación de siempre obsesionados con ponerle cara a las cosas.
2. Sobre un cimiento sólido –el de la indignación–, el movimiento tenía dos almas. Si la primera la aportaban activistas de los movimientos sociales críticos, que contestan activamente el capitalismo y bien podemos describir, por su vocación asamblearia, como libertarios, en la segunda se han instalado jóvenes que, infinitamente cabreados y un punto ingenuos y meritocráticos, postulan una reforma más o menos radical del sistema y muestran un franco interés por las elecciones y sus tramas. Siendo cierto que esas dos almas no han dejado de vivificarse mutuamente, lo suyo es señalar que aunque en el momento inicial la hegemonía correspondió a la primera, con el paso de los días se hizo valer un peso creciente de la segunda, acaso facilitado por la presión que ejercieron las autoridades políticas, judiciales y policiales. Las cosas como fueren, y aunque el escenario no era paradisíaco, seguía siendo claramente preferible a la miseria que hemos palpado durante decenios. Bastaba con echar una ojeada a cualquiera de las asambleas de la Puerta del Sol para percatarse de que nos adentrábamos en un mundo nuevo.
3. Si alguien se pregunta por qué el movimiento ha provocado tanto temor, responderé que, aunque al respecto hayan podido influir el crecimiento inesperado de las protestas y la huella emocional derivada de la revuelta árabe, lo realmente importante era otra cosa: conectaba de manera espontánea con muchas de las percepciones populares sobre la crisis y su resolución, algo poco común –admitámoslo– en las iniciativas de nuestros movimientos sociales.
4. Olvidemos ahora la reacción de la caverna. Una simple ojeada a las portadas de La Gaceta, La Razón, ABC y El Mundo ilustra a la perfección lo que tenemos entre manos. Me interesa prestar atención a algo más delicado por menos evidente, que retrataré de la mano de una glosa de lo que han escrito los todólogos de El País y Público. Luego de haber defendido de siempre la infamia de las políticas del PSOE, a cuyo redil volverán rápidamente, los primeros, los de El País, han mostrado su franca simpatía por esos jóvenes marginados. Por detrás no se barrunta, claro, ninguna reflexión seria sobre la explotación, el capitalismo, la represión o la condición del medio en el que escriben. Lo de los todólogos de Público, aunque algo tiene que ver con lo anterior, discurre por otro canal: tras mostrar, de nuevo, su simpatía por los indignados, les invitan a mostrarse ecuánimes y moderados, subrayan el vigor de los deberes cívicos y muestran un atávico terror –nunca han pisado, claro, un movimiento social– ante espontaneidades, radicalidades y menciones agrias de la miseria que esparcen nuestros sindicatos mayoritarios. En realidad hay un elemento participante más: el que congrega a la socialdemocracia ilustrada que, afín a los sindicatos mencionados, tras quedar en fuera de juego el 15 de mayo ha recuperado el terreno perdido y se atribuye ahora un audaz protagonismo. No tiene problemas, eso sí, para ubicarse: si los libertarios están demasiado lejos, los jóvenes indignados, aunque un tanto naïfs, configuran un auditorio interesante.
5. ¿Qué sabemos del futuro? Nada. Aunque los escépticos predominan, bueno será que subrayemos que el 14 de mayo no daban un duro por las movilizaciones que se anunciaban. Que lo vamos a tener difícil a la hora de ampliar la movilización y pasar a los hechos es evidente. Casi tanto como que se abre un escenario nuevo, claramente mejor que el de antes de ayer.
POCO MESTIZAJE EN LA ACAMPADA
Entre las debilidades de la acampada es necesario referirse a la poca participación de migrantes en la vida de la Puerta del Sol, si bien personas de muchas nacionalidades asistieron a la manifestación del 15 de mayo en Madrid. Los grupos de trabajo sobre migración han llegado a un consenso en su intención de pedir al Gobierno que cierre los Centros de Internamiento para Extranjeros. Asimismo, durante la asamblea del domingo 22 de mayo se aprobó pedirle al Gobierno que cesen los controles de identidad racistas y que se dé ‘papeles’ a los migrantes.
7 DE ABRIL - JUVENTUD SIN FUTURO MOVILIZA A LA UNIVERSIDAD
Las asociaciones universitarias madrileñas se alejan de su perfil estudiantil y convocan una manifestación con el lema: “Sin casa, sin pensión, sin futuro, sin miedo”. Al final se amplia a Sevilla, Valencia, Salamanca Compostela, Almería, Alicante y Murcia.
15 DE MAYO - LAS MOVILIZACIONES SE EXTIENDEN A LAS PRINCIPALES CIUDADES
Miles de personas, especialmente en Madrid, protestan exigiendo una Democracia Real Ya. A esta cita se unen Juventud sin Futuro y de forma individual numerosos integrantes de colectivos sociales. Nolesvotes se desmarcó de esta cita.
#ACAMPADASOL - LA POLICÍA MAGNIFICA LA RESISTENCIA EN EL KILÓMETRO 0
Después de la movilización en Madrid, unas 200 personas deciden en asamblea acampar en la Puerta del Sol con el objetivo de permanecer, al menos, hasta las elecciones del 22-M. De forma insólita, la Policía no actúa. Esa madrugada empiezan a circular los mensajes de apoyo a la acampada.
El martes, el diputado comunista chileno Guillermo Teiller, interpodrá una querella
La denuncia del presunto asesinato del poeta Pablo Neruda debe ser investigada, dice el embajador Gonzalo Martínez Corbalá, una de las últimas personas que vio con vida al Nobel de Literatura en el cuarto de la clínica Santa María, donde murió el 23 de septiembre de 1973.
Si yo fuera chileno la investigaría, subraya quien en ese entonces se desempeñaba como embajador de México en Chile ante la polémica por las acusaciones de asesinato, presentadas por Manuel Araya, quien fue asistente del poeta, y recogidas por la prensa internacional.
Por lo pronto, el próximo martes el Partido Comunista de Chile, por medio del diputado Guillermo Teiller, presentará una querella contra quien resulte responsable, adelanta don Gonzalo Martínez Corbalá, articulista y fundador de este diario, quien narra en entrevista con La Jornada lo ocurrido en los últimos días del autor de 20 poemas de amor y una canción desesperada y militante del Partido Comunista.
En esta charla corrige algunos datos expuestos por Araya y destaca, además, un dato relevante: el acta de defunción de Pablo Neruda señala que el sábado 22 el poeta se encontraba en estado catatónico. Lo que dice el documento no es cierto, porque yo estuve con él. Era el día pactado para su salida de Chile con rumbo a México.
Regresar a Chile
La historia acerca de Neruda comienza el 16 de septiembre de 1973, cuando el avión que transportaba a la viuda de Salvador Allende, Hortensia Bussi, a decenas de exiliados chilenos y al embajador Martínez Corbalá, aterriza en el aeropuerto de la ciudad de México.
Ese mismo día por la noche, después de contar al presidente Luis Echeverría Álvarez lo ocurrido en Chile, don Gonzalo recibió una única orden del mandatario: buscar a Neruda y traerlo a México. Habían pasado cinco días del golpe de Estado contra el presidente Allende.
En el regreso a México “tuvimos que demorar el avión para llegar después del desfile (de Independencia) porque el presidente iba a ir con todo el gabinete a esperar a Tencha (Hortensia Bussi) y a la familia de Allende. Me asomé por la ventanilla del avión hacia el salón oficial del aeropuerto y vi a lo lejos al presidente de la República y a todo el gabinete formado, vestido de negro, de luto riguroso. Yo venía barbudo, hecho un desastre con dos o tres noches sin dormir, en fin, alguien me dijo: ‘embajador, aféitese’; creo que fue uno de los pilotos y me dio una maquinilla para darme una rasurada y acomodarme la corbata para no llegar haciendo la escena de llegar en esas fachas”.
El presidente, acompañado por la viuda de Allende, ofreció una conferencia de prensa a la cual el embajador llegó un poco tarde al ser retenido por familiares y amigos. Al terminar la reunión con los medios, el presidente le dio cita a Martínez Corbalá para las 5 de la tarde de ese 16 de septiembre. Desde esa hora y hasta las 11 de la noche don Gonzalo respondió al mandatario todas sus preguntas acerca del golpe que llevó al poder a Pinochet.
“A las 11 de la noche interrumpió la conversación, y me preguntó: ‘en su opinión cuál es el siguiente paso que tenemos que dar’. Respondí que el siguiente paso era que yo tenía que regresar a Chile, porque teníamos aquello prendido con alfileres: 300 asilados en la embajada, 200 en la residencia, y ahí puede pasar cualquier cosa, nos cortan el agua, la luz, se nos enferma alguien y se hace una epidemia. ‘Yo tengo que regresar’.”
Echeverría “tomó la red y marcó el número de (Jesús) Castañeda Gutiérrez (jefe del Estado Mayor) y le dijo: ‘necesitamos un avión para que salga nuestro embajador de regreso a Chile. Que sea de buen tamaño para que pueda regresar con algunos asilados. Me avisa usted cuando esté listo’. A los 10 minutos sonó la red y era Castañeda Gutiérrez. El presidente me dice que el avión salía a la una de la mañana del hangar presidencial”.
Colgó y entonces dijo la única orden: “Busque usted a Neruda en Santiago, sabemos que está enfermo, que está mal, ofrézcale, dígale que le ofrecemos que venga a México como huésped distinguido invitado del presidente y del pueblo de México o si lo prefiere que venga como asilado acogido, a los términos del tratado de asilo con la protección que le corresponde. Que él lo decida“.
En el avión que lo llevó a Chile de nuevo sólo él iba de pasajero y la tripulación completa de otro avión, que llevaba refacciones para un aparato mexicano que no tuvo permiso de aterrizar en Chile y tuvo que hacerlo en Jujuy, Argentina. Llegamos a Santiago el lunes 17, después del toque de queda, es decir, después de las 7 de la noche. Era una locura viajar después de esa hora del aeropuerto a la ciudad. Esa noche dormimos en el avión.
Al día siguiente envió al agregado cultural Pascual Martínez Duarte a buscar a Pablo Neruda a su casa en Isla Negra. “Regresó y me dijo que no estaba en Isla Negra. ‘Neruda está en Santiago, en la clínica Santa María’. Me fui a verlo inmediatamente.”
Asiduo en Isla Negra
Según la versión de Araya, el embajador había hecho los arreglos para trasladar a Neruda a la clínica, que en ese entonces era lo mejor que había. “Dice Araya que yo fui el que preparó el cuarto en la clínica Santa María. No lo conseguí yo. Ahí lo encontré, ahí le expliqué a qué iba. Había llevado una relación muy fluida con él y con Matilde que muchas veces nos habían invitado a mí y a mi mujer a almorzar en Isla Negra. Almorzábamos en la recámara de Pablo porque ya no se podía parar, no podía caminar, y nos habíamos visto varias veces, me contó la idea que tenía de hacer una ciudad en los terrenos de Isla Negra, donde había invertido todo lo que él había ganado, que no debe haber sido poco.
Tenía la idea de hacer ahí una ciudad. La comparo con La ciudad del sol de Campanella, de intelectuales, artistas, escritores, pensadores. A esa ciudad la iba a llamar Cantalao, que no quiere decir nada, era un nombre eufónico que había inventado Pablo. Cantalao, igual la misma idea que tuvo en México el doctor Atl, que quería hacer una ciudad pero en el valle de Jiquilpan, entre la laguna de Chapala y el estado de Michoacán. Un lugar así paradisiaco, pero él le iba a llamar Ollincatl, que el Ollin es el primer signo que expresó una idea y que aparece en el códice Borbónico, en tres versiones gráficas muy bellas. Aquí en la familia lo usamos como escudo de armas.
La amistad con Neruda comenzó en 1972, año en que don Gonzalo llegó como embajador a Chile. “Habíamos hecho amistad y nos veíamos con frecuencia. Cuando me mandó el presidente tratamos de ejecutar la orden. Pablo aceptó al punto de que me dieron sus maletas y las de Matilde (Urrutia, esposa de Neruda) y un paquete con el manuscrito de Confieso que he vivido, escrito con la tinta verde que usaba Pablo.”
Neruda, recuerda Martínez Corbalá, había aceptado la opción de venir como invitado de honor del presidente y del pueblo de México. “Lo planteé a la Junta, a la cancillería chilena de facto, lo aceptaron sin poner objeciones, le dieron su pasaporte y en la embajada le dimos la visa. Ya estábamos listos.”
Gonzalo Martínez Corbala, en su casa
Foto: Carlos Cisneros
Salida postergada
–¿Cuándo nos vamos don Pablo?, le pregunté
–Pues nos vamos el sábado 22, respondió. Matilde ya estaba de acuerdo con él.
Así que en los días siguientes se dedicó a cargar los cuadros de la colección Carrillo Gil, rescatados del Museo Nacional de Bellas Artes de Santiago. Castañeda me había sermoneado para que no me fuera a entretener más de lo necesario, porque ese avión, más grande, lo habían sacado de una aerolínea internacional y eso costaba mucho dinero, pero ni modo.
El sábado 22, alegre y chiflando, fue a recoger al autor de Residencia en la Tierra a la clínica Santa María.
“Creo que eran las 11 de la mañana. Veo a don Pablo, que era un hombre como todos los hombres en ese nivel que han vivido toda su vida entre la creación artística y era una vida muy diferente a la nuestra. Le dije: ‘Ya don Pablo, vámonos. Ya estoy listo. Todo está preparado’. Teníamos una ambulancia para llevarlo de la clínica al aeropuer-to y me dijo simplemente: ‘embajador, no me quiero ir ahora’.
“‘Chin’ dije. Sentí que se me abrió el piso. Ya los cuadros adentro del avión, y Castañeda encima de mí, pero no me iba a poner a discutir con Pablo Neruda y menos en el hospital. Le dije ‘bueno don Pablo ¿cuándo quiere que nos vayamos? Me dijo: ‘Nos vamos el lunes embajador, categóricamente, nos vamos el lunes’.
El funcionario mexicano habló con Matilde, se quedó con las maletas del Nobel y de su esposa así como con el manuscri-to (que pudo regresar a las manos de la mujer del poeta cinco años después).
El sábado y el domingo se dedicó a despedirse de algunos amigos, entre ellos la esposa de Clodomiro Almeyda, Irma, y de Hugo Miranda, ambos colaboradores del presidente Allende, presos en la isla Dawson.
El domingo por la noche recibió una llamada de México, era el subsecretario de Relaciones Exteriores, José Gallástegui, quien a gritos, porque la comunicación era muy mala, le dijo: “¡Oye Gonzalo, aquí en México está el rumor de que Pablo Neruda murió. Me quedé verdaderamente impactado.
–Aquí estoy, no me he movido y no sé nada. Ahorita voy a la clínica Santa María y después te hablo.
Con todo y que ya era de noche, con el toque de queda encima, salió con rumbo al nosocomio amparado con un salvoconducto obtenido días antes que le permitía transitar después del toque. “Cuando llegué ya había muerto. Entonces ya con Matilde nos pusimos de acuerdo en qué podía ayudarla. Al día siguiente, lunes, llegué a la Chascona temprano. La Chascona era la casa de Neruda en Santiago. Chascona, en Chile es una mujer que se corta el cabello cortito.
Llegué exactamente con los tres representantes de la Fuerzas Armadas que iban a dar el pésame Matilde, quien por supuesto no los recibió. Yo pasé inmediatamente y los oficiales se quedaron fuera con su palmo de narices.
La Chascona era un desastre, recuerda Martínez Corbalá. Los militares habían asaltado el lugar y la escena era de caos: Estaban todos los cuadros en las paredes rasgados con las bayonetas. Neruda coleccionaba de todo, muy ordenado y clasificado. En La Chascona tenía relojes de péndulo, a culatazos despedazados y en el suelo tirados los engranes y las piezas. Las ventanas también habían sido rotas de modo que el piso estaba cubierto de vidrios. Había una acequia: la desbordaron, la desviaron y la hicieron pasar por en medio de la sala. Ese era el ambiente que había en La Chascona. Lo único que no rasgaron fue un retrato de Matilde que le había hecho Siqueiros, que estaba en la cabecera de su recámara, donde estaba el ataúd de Neruda.
De ahí salieron con rumbo al panteón, en dos o tres automóviles. “Yo iba en el de Matilde. A los lados de la avenida que iba al panteón había dos filas de soldados a cada lado, con unos grandes escudos para defenderse seguramente de Matilde y de nosotros los embajadores. Cuando se inició el cortejo, éramos los únicos acompañantes pero conforme iba pasando la gente salía de sus casas y se incorporaban, se hacía más grande. Gritaban: ¡Pablo Neruda!, contestaban todos ¡Presente! ¡Salvador Allende! ¡presente!
“Matilde se bajó del coche y nosotros junto con ella, ya fuimos hasta el panteón. En el reportaje que hace Proceso de este señor Araya hay una foto donde se ve el féretro y la gente al lado. Atrás estamos Matilde y yo.”
–¿Existe sustento para pensar que Neruda fue asesinado?
–Me llamaron de Chile el lunes o martes. Me habló Eduardo Contreras Mello (quien presentó la primera querella contra Pinochet y abogado de derechos humanos) y me dijo: Oiga embajador hay este asunto y nosotros necesitamos saber de usted qué fue lo que pasó, porque las únicas dos personas vivas en este mundo son usted y Araya. Ya investigamos a Araya, si no es un loco o un borracho, y no es ni loco ni borracho.
A Manuel Araya, “yo no lo conocí, nunca lo vi; probablemente lo vi haciendo alguna tarea o un servicio en la casa o de Isla Negra o de Chascona pero que me acuerde de alguien que fuera esta persona, no.
“Está el acta de la muerte de Neruda. Me dijo Contreras que según el documento, Neruda, el sábado 22 ya estaba en estado catatónico. Lo único que podría decir es que eso no es cierto porque yo estuve con él y me dijo que no se quería ir. Hablaba con toda normalidad y estuve un rato con él. Era una persona muy sensible, muy especial su manera de ser. Le gustaba jugar con juguetes de peluche que tenía en su cama, muy conversador, muy especial pero muy lejos de que ese sábado 22 estuviera como dice el acta de defunción catatónico.
Aparentemente ese grupo que encabeza Eduardo Contreras ya está sobre el asunto, ya están investigando y no lo van a dejar, sobre todo, si la primera investigación que hicieron acerca de Araya les dice que no es un hombre disipado, ni borracho ni loco.
–¿Qué tan grave estaba Neruda ese sábado?
–Lo vi tan mal, como el primer día que lo había visto. Como los otros días. No lo vi más mal en la clínica Santa María que lo que estaba en su casa en Isla Negra, cuando fuimos la primera vez a verlo, cuando nos contó lo de Cantalao.
–¿Se debe investigar entonces?
–Mira, creo que sí. Yo no debo dar una opinión de ‘sí o no, investiguen’. Pero si yo fuera chileno lo investigaría.
El profesor universitario Darío Salinas ofrece más detalles acerca de la querella que se presentará el martes. El querellante es Eduardo Contreras y formalmente la presentará el diputado comunista Guillermo Teiller, dijo el politólogo chileno a La Jornada.
La querella surge a partir de la declaración que ha hecho el asistente de Pablo Neruda, Manuel Araya, quien es un hombre comprometido, no sólo en el sentido de la lealtad hacia Pablo, sino también políticamente. Pablo Neruda no habría tenido de asistente a una persona con un horizonte diferente al de Araya.
Con la querella “se trata justamente de mostrar lo que siempre ha dicho don Gonzalo Martínez Corbalá: que tuvo contacto con Pablo Neruda un día antes de su muerte y que Neruda no estaba moribundo. Que mantuvo con él una conversación absolutamente fluida, más todavía cuando se trataba de los términos de la conversación que era la posibilidad de viajar a México. Esto está documentado en varios testimonios, nunca llegó a un plano jurídico como será ahora.
Pablo Neruda, como Allende, se merece una verdad histórica completa. Una verdad verdadera, valga la redundancia. El martes se presenta la querella y con eso se abre formalmente el proceso encaminado a establecer la causa de la muerte de Neruda".
"¡Que se vayan ya!", piden los griegos a los dirigentes que les han llevado a la quiebra
Casi cien mil personas - 40.000 según la policía - tomaron la plaza central de Atenas en una jornada de protestas de los "indignados" europeos.
El canal griego skai.gr transmitió las concentraciones en directo desde diversas ciudades y situaba la asistencia en Atenas en 100.000 personas.
El tráfico quedó interrumpido desde temprano y los manifestantes bajaron a las calles con pancartas en las que el lema principal era: "Que se vayan ya", en alusión a los dirigentes políticos.
"Llévense el acuerdo y largo de aquí", se leía en otras pancartas, en contra de los socios de Grecia en la zona del euro y del Fondo Monetario Internacional, que le dieron a Grecia en 2010 un rescate de 110.000 millones de euros a cambio de que el país adopte unas dolorosas medidas de austeridad sin precedentes.
El severo ajuste ha elevado el paro al 16% y no ha sido suficiente para alejar a Grecia de la quiebra, por lo que se requieren nuevos recortes y privatizaciones.
Los "indignados griegos" llamaron a sus compañeros del mundo a reaccionar con pancartas en francés y en inglés, al tiempo que enviaron un mensaje de solidaridad al Movimiento 15-M español.
Las idas y regresos de Obama respecto de Israel son un capítulo más de la peculiar relación que existe entre las dos naciones. En su discurso del 19 de mayo y en el encuentro que mantuvo con el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu al día siguiente, el mandatario estadounidense lanzó la propuesta de un acuerdo de paz duradero basado en la formalización del Estado palestino según las fronteras de 1967, antes de que Tel Aviv ocupara los territorios del vecino. Pocas horas después del discurso, Netanyahu ironizó sobre la proposición y ratificó su rechazo tajante cara a cara en la reunión. Y existe el Comité Estadounidense-Israelí de Asuntos Públicos (Aipac, por sus siglas en inglés). Este lobby pro-Israel es el segundo de los más poderosos de EE.UU.
El director ejecutivo de Aipac Howard Kohr, reaccionó sin tardanza contra el discurso de Obama: advirtió al mandatario que no es posible “tratar de igual manera a Israel y a los palestinos” (www.haaretz.com, 23/5/11). Un ramillete de condenas emergió de las bocas de parlamentarios republicanos y aun demócratas. “El presidente Obama está premiando a los que le niegan a Israel el derecho a existir”, propinó el senador republicano Orrin Hatch (www.jpost.com, 22/5/11). Mitt Romney, ex gobernador de Massachusetts y precandidato presidencial republicano para las elecciones del año que viene, fue contundente: “El presidente Obama ha arrojado a Israel bajo un camión”. El representante demócrata Eliot Engel subrayó: “Las fronteras marcadas por el armisticio de 1967 son simplemente indefendibles y no se debe obligar a Israel a aceptarlas”.
Es curiosa esta actitud de políticos estadounidenses que, en vez de apoyar el designio de su gobierno, se inclinan ante el de un aliado o socio extranjero al que alimentan anualmente con miles de millones de dólares y armamentos de vanguardia. Lo cierto es que días después, ante la convención anual del Aipac, Obama recortó su posición, reiteró “el compromiso blindado de EE.UU. con la seguridad de Israel” y precisó su concepto acerca del retorno a las fronteras de 1967: sería “con un intercambio de terrenos mutuamente acordado” (www.nationaljournal.com, 22/5/11). Dicho de otra manera: los palestinos deben resignarse al despojo de más del 35 por ciento de su tierra, confiscada por Tel Aviv para instalar asentamientos ilegales de colonos israelíes, así como al sinuoso muro que divide en fragmentos a un improbable Estado palestino. Los asistentes a la convención del Aipac aplaudieron calurosamente esta definición de Obama, estaba claro su alcance.
El premier Netanyahu fue acogido con firme asentimiento durante su presentación del martes pasado ante ambas Cámaras del Congreso. Dijo que Israel estaba dispuesto a otorgar “dolorosas concesiones” a fin de lograr la paz con los palestinos, pero se ignora cuáles serían. Su proyecto desafía abiertamente al plan de Obama: considera innegociable una Jerusalén “eterna e indivisa” como capital del Estado israelí, reafirma la ocupación militar del Jordán, el noli me tangere de la mayoría de los asentamientos en los territorios ocupados, la prohibición de que los refugiados palestinos regresen a sus hogares (www.nytimes.com, 25/5/11). Menos mal que Netanyahu es más “moderado” que su ministro de Relaciones Exteriores, Avigdor Lieberman, quien durante la operación Plomo Fundido que arrasó con Gaza declaró que sería más económico resolver el problema palestino “como EE.UU. hizo con Japón”, es decir, con una atómica (www.huffingtonpost.com, 8/4/09). Para qué andar con menudencias.
Los parlamentarios estadounidenses ovacionaron 29 veces el discurso de Netanyahu y sólo 25 el mensaje sobre el Estado de la Unión que Obama pronunció en enero de este año. ¿Habrá que creerle entonces a Pat Buchanan, ex asesor senior de Richard Nixon, Gerald Ford y Ronald Reagan y ex precandidato presidencial republicano para las elecciones de 1992 y 1996, quien afirmó que el Congreso de EE.UU. es “territorio ocupado por Israel” (www.urmea.com, 19/2/99)? La aseveración es fuerte y Buchanan fue objeto de un variopinto florilegio de insultos.
Distintas investigaciones periodísticas dan cuenta de que la comunidad judía de EE.UU. sólo aporta alrededor del 3 por ciento de votantes, pero se estima que sus donaciones a los candidatos, en particular demócratas, constituyen el 25 por ciento de todas las contribuciones financieras a las campañas nacionales (mondoweiss.net, 1/8/10). Es inimaginable que el Aipac, un consistente canal de distribución de fondos para esos fines, los destine a políticos críticos de Israel. El dinero es una cuestión clave para cualquier candidato empeñado en ocupar una banca parlamentaria y no parece casual que Richard Keith Armey, líder de la mayoría republicana de representantes en el período 1995-2003, manifestara en el 2002: “Mi prioridad en política exterior es proteger a Israel” (hubpages.com).
José Sacristán llega a Montevideo para revivir a Antonio Machado.
MARTES 31 DE MAYO - 20:30 HS
TEATRO SOLÍS
Asociado afectivamente a las generaciones que en su madurez vivieron la transición hacia la democracia, tanto en España como aquí gracias a un puñado de filmes emblemáticos, José Sacristán (Madrid, 1937) amplió su perfil profesional hasta alcanzar un estatus de "actor todo terreno". Entre esa diversidad de proyectos está el rodaje de El muerto y ser feliz, que concluyó hace pocos días en Argentina (donde lo entrevistamos) y una inminente visita al Teatro Solís el próximo martes.
- El nombre del recital de poesía que darás en Montevideo, “Caminando con Antonio Machado. De los días azules al sol de la infancia”, refiere al verso que fue encontrado en el bolsillo del poeta en el momento de su muerte en su exilio francés.
- No es un recital, es una especie de concierto. Primero lo hicimos con un compositor español, David del Puerto, con mezzo soprano, soprano y voz. Luego surgió la idea de hacerlo diferente, un concierto que intercalara sólo poemas y música y a mí se me ocurrió hacer una especie de dramaturgia, de inventar a partir de lo último que escribió Machado, ese verso “estos días azules y este sol de la infancia”. Partir desde él muerto en Colliure y hacer ese viaje a la inversa que nunca pudo hacer. Aquí lo hago con Facundo Ramírez, lógicamente cambiando la música, que está más próxima a una latitud latinoamericana.
- Has hecho lecturas de poetas del ’98, del ’27 -porque leíste a Alberti y Cernuda en el homenaje a Lorca- y del ’36, para el centenario de Miguel Hernández. Las vidas de todos estos poetas fueron marcadas por la guerra civil, algunos con el exilio, otros con la muerte. Para varias generaciones de españoles que vivieron todo el franquismo, la relación con estos poetas ha sido particularmente intensa.
- Sin género de dudas. A Lorca, a Alberti, a León Felipe, los hemos leído en argentino, si eso cabe. Yo he sido vendedor clandestino de Losada en España, cuando Franco y lógicamente estaban prohibidos. Son referentes, sobre todo don Antonio, para mí. Al margen de su calidad inmensa como poetas, son referentes vitales. Leerlos en aquellos tiempos, no sólo era disfrutar de lo que habían escrito sino establecer un vínculo formidable con un tiempo de la España que pudo ser y no fue. Mi padre estaba en la cárcel, así que yo soy de los que perdió la guerra. Hablar de estas generaciones, del ’98, el ’27 y con quienes vienen detrás, como Celaya, como José Hierro y Blas de Otero, configura un mosaico de gente que son algo más que grandísimos poetas, son cronistas de su tiempo que a todos nos llegaban no sólo por vía de la cultura, sino que directo en vena.
- Venís del teatro y el cine. ¿Este ir tuyo ahora hacia la poesía tiene que ver con un afán de volver a la palabra libre de otros artificios?
- No me lo planteo como tal. Es más sencillo. Yo tengo una buena voz, no soy un actor del todo detestable y entonces me contratan para hacer unas cosas, entre ellas conciertos con poemas de Machado. Me encanta don Antonio, me chifla la música, he hecho zarzuela, comedia musical y entonces hago esto y luego hago esto otro. Creo que hay que ser un poco más humilde. Yo lo que pretendo con este oficio mío es divertirme. No sé si esto es arte, no sé si esto es cultura. Lo que sí sé es que es un juego maravilloso. No hay otro propósito.
- Entonces que no te vengan con rescates, ni de ponerle de nuevo una voz a unos poemas…
- No, nada de eso. Si esos poemas no están vivos, pues peor para todos nosotros. Es imposible resucitarlos a través de un recital. Convocas a un número pequeño de personas y no pasa nada. Que esto sea consecuencia de una serie de acontecimientos políticos o sociales que permiten que una sociedad sea más sensible a las finanzas o al fútbol que a la poesía… pues qué duda cabe. Si fuera posible modificar algo, entonces yo debería estar avergonzado como hombre de la cultura de que sigamos viviendo en la impunidad, en la ignominia, en la desvergüenza más absolutas. El mundo sigue siendo dirigido por los que manejan las armas y el dinero, por los que manejan las conciencias, que son los hechiceros de la tribu. De la tribu de Jehová, de Yhaveh, de Alá y de la madre que los parió. Ahora, esto que está ocurriendo en estos momentos en Madrid, que salen a decir que los políticos no sirven para nada, a mí me parece peligrosísimo, porque ya sabemos adónde lleva eso. Estábamos hablando de Machado y de lo que dijo de su tiempo. Bueno, pues, “Esa España inferior que ora y embiste/cuando se digna usar la cabeza”, sigue estando. Y sigue estando “La España de charanga y pandereta/cerrado y sacristía”.
– La derecha, que se viene con todo…
- A pasos agigantados. Ya pasó con Felipe González. El PP no ganó las elecciones entonces, las perdió el PSOE. Las perdió por corruptelas, por caer en los mismos vicios, o muy parecidos, de la derecha. Y ahora pasa exactamente igual. Y el pobre de Zapatero se ha encontrado con que han vuelto a crecer los Pirineos, ni más ni menos. Mucha de esta gente que protesta en la Puerta del Sol, de lo que se queja es que no puede pagar la letra del Audi que se compró hace tres años. Te aconsejo un libro de Vicente Verdú que se llama El capitalismo funeral, publicado hace ya dos o tres años, que lo que viene a decir es que lo que está pasando tiene responsables, qué duda cabe, más bien que es muy difícil encontrar inocentes. Centrales sindicales, partidos de izquierda, mucha gente mirando para otro lado, cuando se sabía que esto era la consecuencia de una especulación tras otra, de un fraude tras otro y que un día u otro esto iba a saltar y el peaje lo iban a pagar los de siempre.
- El tema de la izquierda comportándose como la derecha es algo que se está discutiendo ahora mismo en Uruguay, no con el tema económico, que ya ni se discute, sino con las violaciones a los derechos humanos. Hay una ley en vigor que ampara a los militares que torturaron y mataron durante la dictadura. La izquierda, teniendo la oportunidad de derogarla no lo ha hecho. Sin pretender que te pronuncies sobre el caso uruguayo quería preguntarte específicamente sobre el caso español. Porque volviendo a los poetas, en febrero de este año los familiares de Miguel Hernández pidieron que se anulara su sentencia a muerte y el Tribunal Supremo rechazó el recurso.
- Bueno, es que ahí está la Ley de Memoria Histórica todavía colgando y está Garzón procesado por tratar de investigar qué es de los ciento y pico de mil muertos que andan todavía tirados por las cunetas. La imposibilidad de colocar en un terreno de justicia, de restitución del honor y la dignidad a los muertos aquéllos. Y fíjate tú que todo lo que está pasando ahora en la Puerta del Sol aleja todo aquello, aunque a mí no me lo haga olvidar. Pero aunque yo si estuviera en Madrid estaría probablemente en la plaza, resulta una paradoja brutal, porque en la negación de los partidos políticos están coincidiendo con la extrema derecha. Estas manifestaciones, si no tienen una posibilidad de capitalización en lo político, lo más probable es que abran las puertas a los salvadores de la patria. Pero, vamos, que los políticos no bajan de naves espaciales, salen de ese mismo pueblo. Cuando una sociedad genera una clase política determinada, lo primero que tiene que hacer la sociedad es pensar qué coño le pasa. Así que volviendo al principio: ya sé que el recital a Machado no va a hacer que se vendan más libros de Machado. Ya tengo muchos años como para creer eso, pero de todas maneras seguiré recitando a Machado y yendo a la manifestación por Garzón, pero sabiendo cuál es el alcance.
- A pesar de tu larga carrera todavía se te asocia mucho con los papeles que representaste en los años de la transición, los de Solos en la madrugada, de 1978, y Asignatura pendiente, de 1977. ¿Cuál ha sido tu relación con esa imagen icónica que se te ha quedado de alguna manera pegada?
- Yo estoy encantado. Nos pilló en una edad perfecta para hacernos cargo de nuestras vidas y nuestros trabajos y contribuir a apuntalar a la democracia. Eran los días del esplendor en la hierba, al menos en apariencia, porque por debajo… Mira, te recomiendo un libro de Javier Cercas sobre la trama civil del 23-F en España [posiblemente la novela Anatomía de un instante, que analiza el fallido golpe de estado de 1981], que está todavía por descubrirse. Muchos de los que estaban allí en el Congreso estaban de acuerdo con que Tejero lo asaltara. Pero a nosotros aquellas películas nos dieron la oportunidad de contarnos a nosotros mismos. Yo tuve la suerte de ser una correa transmisora, en las películas de Garci, Pedro Olea, Gonzalo Suárez, Eloy de la Iglesia… Ahora, ya lo he dicho muchas veces, sobre el fenómeno de Solos en la madrugada, que me parece una película formidable y me ha abierto las puertas aquí en la Argentina, como diagnóstico político es siniestro. Que el pueblo argentino sea tan sensible a un discurso doméstico, hecho de lugares comunes, con un poco de autoayuda, un poco de Jesucristo, otro poco de Freud, que produzca este efecto, que todavía me dicen “no estamos solos”. Nunca se dice “no estamos solos” en la película…
- Eso lo decía Mario Sapag, un cómico argentino que te imitaba.
- Es políticamente preocupante y lo he hecho saber. Ésta es la crónica de un pobre diablo que trabaja en una emisora de radio y ésa era la intención de Garci y de Sinde. Los que salíamos del franquismo, que ni follábamos, ni teníamos ni puta idea de nuestra relación con los hijos y menos con el vecino de enfrente. Entonces este tipo balbucea, ordena, al final de la película. Yo no quiero vivir de las rentas de algo en lo que no creo y ya no lo digo más porque sé que es inútil. Es que me ha pasado, de estar aquí con argentinos y decirles: oye, este discurso, si quieres lo analizamos. Lo hice una vez en la universidad en el año ’87, lo he hecho en programas de radio, de televisión, en todas partes. Analicemos el sermón este. Es lo de Hombre mirando al sudeste, de Subiela. Ese delirio del ‘adelante que todo irá bien y todo es posible’. Volviendo a don Antonio: “a distinguir me paro, las voces de los ecos”. Esto, el argentino medio todavía no se ha enterado de que hay voces y hay ecos. Vamos a salir a la calle y vamos a ser felices. Si el sistema no está de acuerdo, te van a dar más ostias…
- ¿Hubo en vos una decisión deliberada luego de estas dos películas de irte a trabajar con Eloy de la Iglesia, que es un director mucho más radical, que iba con naturalidad del cine de terror a los relatos de marginales?
- Pues no, que yo tenía que vivir, pagar las cuentas, tenía mujer, hijos y un teléfono que sonaba o no sonaba. Yo hasta hace unos años no elegí, simplemente me tomaba la pequeña libertad de rechazar. Pero para poder vivir de esto lo único que podía hacer era mantener la continuidad en el trabajo.
- Sin embargo en los dos papeles siguientes, vos pasás de representar al español medio a personificar a dos personajes homosexuales en Un hombre llamado Flor de Otoño y El diputado (ambas de 1978). Sin embargo no hay ninguna estridencia en esos personajes …
- Todo eso tiene que ver con eso de dar el perfil ni muy alto ni muy bajo, ni muy feo ni muy guapo, ni muy tonto ni muy listo, esa especie de cosa de españolito medio. Pero en ningún caso fue algo hecho de manera planificada.
- Después de algunos años sin hacer cine volvés a una película de director español, Javier Rebollo, rodada en Argentina a lo largo de 6.000 kilómetros. ¿Cómo fue tu experiencia con El muerto y ser feliz?
- Antes de rodar la película de Rebollo he hecho este verano una con David Trueba basada en un hecho real que ocurrió en Madrid en 1987 y que la hemos hecho María Valverde y yo, los dos encerrados en un cuarto de baño toda la película. Luego cuando Javier me hizo llegar esta historia suya me pareció muy singular. Yo había visto sus películas anteriores y me habían gustado mucho y luego trabajar con Lola [Mayo], con tu compatriota Roxana Blanco y además venir a Argentina era un valor añadido y ha sido muy interesante todo el trabajo.
- ¿Y cómo ha sido la construcción de Santos, tu personaje? ¿También has aportado al guión?
- Yo le he aportado canciones de publicidad de los años ’50, una copla de Lola Flores que nadie la hubiera cantado como yo, por supuesto. Y alguna idea, que más que aportar fue negarme a someterme a algunas ideas sobre el personaje. Yo creo que mi personaje está clarísimo. Una cosa entre Buster Keaton y Bill Murray, cuanto más quieto mejor.
La Plaza Puerta del Sol en Madrid ya es un símbolo de la desobediencia civil juvenil que se extiende por todo el territorio español, ya es un símbolo de la rebeldía colectiva en uno de los nudos centrales del capitalismo mundial, Europa, y ya es un símbolo de la irreverencia de los plebeyos del planeta que desafían al capital financiero global.
La Puerta del Sol es uno de los epicentros de los movimientos sociales que estremecen al mundo actual, una señal de la crisis del sistema que cada día cobra mayor magnitud, amplitud y fuerza.
Desde el 15 de mayo, día que comenzaron las acampadas juveniles denominadas 15M, las coordenadas del movimiento de los Sin Miedo, ese espacio-tiempo fluido, dependen de la indignación y rabia de miles de jóvenes que noche tras noche suman voluntades, sueños, historias pretéritas, perseverancias, logros consumados y esperanzas compartidas, experiencias en los caminos de las resistencias.
Se trata de un movimiento social que no es espontáneo, aunque lo parezca. Fue anidándose en el seno de una sociedad con profundas desigualdades económicas (5 millones de desempleados), falta de libertades políticas (bipartidismo neoliberal PP-PSOE y un arcaica monarquía de papel), nulas expectativas y oportunidades para las nuevas generaciones que nacieron en el contexto de los procesos de desregulación estatal y quiebre de los derechos sociales fundamentales (políticas de ajuste estructural) y desclasamiento y pauperización en la cadena de la división internacional del trabajo que le tocó jugar en el ajedrez de las corporaciones (Unión Europea).
Pero también nació de la creciente conciencia de una juventud que en su amargura y desesperación ante futuros inciertos, hizo de su rabia un arma de indignación organizada y fue creciendo en los torbellinos de las contradicciones del sistema económico planetario buscando su lugar en la historia. Son un ejemplo de los millones de jóvenes en la tierra que viven en las periferias del sistema-mundo, pero a la vez son la materialidad viva que ha mostrado y demostrado las cuarteaduras y zanjas del capitalismo mundial que ya no puede sostenerse ni esconderse pese a las mutaciones del sistema.
Esta juventud desafiante se forjó con los ejemplos de las luchas por la paz y contra la guerra, como una expresión anticapitalista, en las masivas marchas y manifestaciones del año 2003, en las cuales millones de españoles tomaron las calles, como en otras partes de Europa, desafiando la política guerrerista del “Fûrercito” José María Aznar en su aventura bélica en Afganistán y luego en Irak. Por la paz se luchó contra la cara más terrible del capitalismo: la guerra.
Es un movimiento de nuevo tipo, visiblemente y discursivamente, contra la plutocracia financiera y económica mundial, como lo demuestran en las pancartas hechas con creatividad en varios idiomas, con arte y disciplina, hasta brincar en el ciberespacio con producciones audiovisuales que le dan vuelta y modifican el spin del mundo. Se nutre de una juventud que cultivó la furia de una década de ajustes, menos derechos y menos trabajo, lo mismo que sufrió la precarización del empleo, las jornadas laborales cortas e intensas, la anulación de los contratos sociales por contratos temporales, los paros patronales y el despido masivo injustificado, la cancelación de sus futuras jubilaciones.
Algunos de sus participantes resistieron todos estos años tejiendo organizaciones pequeñas, algunas veces grandes, a contracorriente, siempre desiguales. De este trocar a contrapelo surgieron organizaciones como Democracia Real Ya y Juventud Sin Futuro.
Ensayaron acciones conjuntas, un tanto difusas, pero acumuladas, pacifistas, ecologistas, anarquistas, comunistas, anticapitalistas todas; y se sumaron a otras con amplias experiencias y alta cultura combativa de los obreros con inspiración republicana como las más de 852 huelgas realizadas en 2007 que llevaron a la resistencia en las calles a más de un millón 300 mil trabajadores, dentro y fuera de los sindicatos, ante las medidas laborales impuestas por la Unión Europea y las transnacionales de cuño explotador.
Esta juventud vio, vivió y en algún grado participó en la gran Huelga General del 2010 como el punto más álgido de la organización de los trabajadores de la primera década del siglo XXI en España. Acumuló saberes de estas experiencias organizativas, de los piquetes obreros, los cierres de fábricas y comercios, a veces con victorias tangibles, a veces con derrotas, y aprendió de todo ello. Pero aún no había dado “el salto de calidad”, ese momento que desvanece la espontaneidad y da paso a la explosión social, a la insubordinación, es decir, a convocar a más y más indignados con conciencia, como ahora lo están haciendo y comenzar a escalar el cielo, tomar las calles, “tomar el cielo por asalto”.
Este movimiento de acampadas o New Sit In tiene la característica de sumar a diferentes, a jóvenes marginados, a los sin techo, a los sin empleo, a los sin educación, a los parados, a los si nada, a los sin futuro, pero también a los sin miedo, sin temor a ser nuevamente despojados ya no de lo que por derecho les pertenece, sino a ser despojados de sus cuerpos, territorio de la vida humana y de la ética, pues están dispuestos a mantenerse en las calles pese a los intentos de represión por las fuerzas policiales y poner en riesgos sus propias vidas.
Foto: Kike Díaz
Centran en sus posiciones y sus fuerzas en el término de “democracia” como práctica política y no en eslogan de campañas temporales y por puestos de poder, lo mismo que la ejercen en sus decisiones colectivas tomadas en noches y días de alegría, en medio de acaloradas discusiones, participación y voto a mano alzada o acuerdos por consenso. Estos jóvenes, hombres y mujeres, quieren la democracia de hecho, la desean, la animan, la viven, la anhelan.
Esta verdadera “democracia” ---democracia participativa la llaman algunos--- no solo se pronuncia sino se ejerce en las plazas de al menos 60 ciudades de aquel país ibérico. Con ello, los desobedientes pusieron en entredicho al sistema electoral vigente, puesto que el 30 por ciento del electorado mostró su desacuerdo por cómo se decide el rumbo del país, en las pasadas elecciones municipales y autonómicas.
El descalabro del PSOE y la vuelta del PP, no representan el tablero político de este movimiento, no se inscribe allí aunque lo critique y su acción lo ponga en aprietos, sino se encuentra debajo, en las placas sociales siempre en movimiento. Y lo mismo pone en crisis a uno u otro partido, que su fuerza organizada se mantiene pasada la tormenta electoral con más y más adeptos, convocando más y más indignación. Se trata de un movimiento de la indignación. Que busca dignificar la política, darle de nuevo sentido.
Es un movimiento que a mediano plazo en toda la geografía española tensará fuerzas con la ultraderecha del PP; construirá organización horizontal y extensiva, creciente, pese a la difícil tarea de enfrentar a la cultura del miedo y el conservadurismo de masas y autoritarismos que forjan la historia el PP como heredero del franquismo y las dictaduras de la conciencia.
Vendrán vientos fuertes para los muchachos, pero como en el marco de las luchas clasistas pretéritas marcharán a la victoria final con nuevos bríos; “enterrarán al amo”, como cantaron en las letras populares los jóvenes de la Guerra Civil; podrán alcanzar sus sueños que hoy empiezan a hacerse realidad.
Los jóvenes, hombres y mujeres, sin otra identidad que la que ahora se atreven a construir, pusieron en entredicho la democracia de terciopelo, la partidocracia que anula la participación política y la enjaula en la política de la repartición. Mostraron que se puede construir una nueva forma de hacer política, donde la palabra se democratice y sea colectiva, donde las decisiones sean de los más y no de los menos. Donde no se mande-mandando y la cadena de mando-obediencia termine por romperse.
En los 16 puntos que acordaron previo a las elecciones como plataforma de definición podemos sintetizar tres ejes centrales: anticapitalista, democrático, pacifista.
Son tres bases necesarias para acumularse en las experiencias construidas en otras latitudes que buscan la modificación profunda del sistema, que buscan la construcción radical de otro mundo, que va desde las insurrecciones contra las dictaduras árabes en Túnez y Egipto, los movimientos sociales europeos, los movimientos sociales antisistémicos en América Latina, la ola de manifestaciones sociales y populares en el aquí y en el ahora de esta historia consumada. Las tres dimensiones del tiempo cobran síntesis diluviana en gérmenes de algo que nace, lo que está por venir en ese fluir de construcciones sociales, en esa criticidad edificante, en ese palpitar, en lo nuevo.
Estos muchachos llegaron a la puerta del sol, pero en realidad están a la puerta del cielo…
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef, por su sigla en inglés) advirtió sobre el aumento de los índices de desnutrición infantil en Haití, situación que puede agravarse por la llegada de las lluvias y a la posterior sequía.
''Se espera que la predominante desnutrición aguda aumente en los próximos meses debido a la situación de los desplazados, a la llegada de la época de lluvias y a la posterior época de sequía'', expresó el organismo de la Organización de las Naciones Unidas en un informe.
El texto realizado por representantes de la Unicef en Haití especifica que de un millón de niños menores de cinco años que hay en este país, 24 por ciento sufre de desnutrición crónica, 90 mil de tipo aguda y 22 mil de severa.
Agrega que el 60 por ciento de las muertes que ocurren en menores de 18 años en la isla responde a casos de desnutrición.
El documento señala también que las zonas rurales son las que más casos de malnutrición en infantes presenta, por la miseria predominante.
Además, explica que este problema siempre ha estado presente en la nación, sin embargo, se intensificó luego de que el territorio fuera azotado por el terremoto de 7,3 en la escala de Ritcher en el año 2010.
Antes del sismo en la isla del caribe, indica la Unicef, uno de cada tres niños padecía de desnutrición crónica y uno de cada 20 de desnutrición aguda.
La Unicef añadió que pese a que la desnutrición infantil es uno de los grandes desafíos que enfrenta el organismo en Haití, se duplicarán los esfuerzos para solventar la situación y evitar que miles de niños sin hogar mueran de hambre.
''Los análisis preliminares indican que se tendrá que duplicar el número de intervenciones en materia nutricional para cubrir las necesidades actuales'', expresa el ente.
Aunado a esto, la ONU comentó las precarias condiciones sanitarias en las que viven la mayoría de los haitianos que perdieron sus casas por el terremoto, lo que incrementa los riesgos de muerte por deshidratación y enfermedades producidas por la contaminación de las aguas.
''El agua, la sanidad y la higiene son absolutamente vitales para seguir con vida y mantener la higiene personal. Sin embargo, el acceso a estos servicios por parte de los desplazados no está asegurado’, afirma el organismo en el informe de la Unicef.
El terremoto ocurrido en Haití el 12 de enero de 2010, además de dejar a casi toda la nación en ruinas, causó por lo menos 230 mil muertos y más de un millón de damnificados.