Mostrando las entradas con la etiqueta derechos del niño. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta derechos del niño. Mostrar todas las entradas

05 junio 2012

México: Cura pederasta abusó de al menos 45 niños indígenas de Oaxaca




Ante las probadas denuncias, presentadas desde 2009, el arzobispo José Luis Chávez Botello optó por castigar o alejar a los siete sacerdotes diocesanos que hicieron los señalamientos.


La Congregación de la Fe exculpó desde el Vaticano a Gerardo Silvestre Hernández


Cuando menos 45 niños y jóvenes de regiones indígenas oaxaqueñas sufrieron abuso sexual por un sacerdote, Gerardo Silvestre Hernández, según diversos testimonios que desde junio de 2009 fueron presentados por autoridades municipales y feligreses e incluso de viva voz ante el arzobispo José Luis Chávez Botello por siete curas oaxaqueños (a los que en siguientes diligencias se agregaron tres), que después notificaron del asunto al Vaticano (donde, a pesar de todo, lo declararon inocente).

Acusado por el propio Gerardo Silvestre de mantener una relación de intimidad (versión que los sacerdotes pidieron fuese aclarada y, en su caso, desmentida), el arzobispo Chávez Botello permitió que durante más de tres años continuara en ejercicio, castigó y removió a quienes escucharon y atendieron a los denunciantes y lo premió con más poder y privilegios. Hasta que el domingo 27 del mes pasado tuvo que suspenderlo en su ministerio al darse a conocer una denuncia que hizo el mecánico Pedro Mendoza, cuyo hijo de nueve años fue enviado en 2006 como acólito a la parroquia donde oficiaba Silvestre Hernández (en dos ocasiones intentó suicidarse el pequeño, una cuando el presbítero fue a buscarlo a su casa). Luego surgieron otras dos denuncias de jóvenes que en su niñez también pasaron por la parroquia de San Pablo Huitzo, entonces a cargo de Gerardo Silvestre (notas en detalle en bit.ly/K0geAA y en bit.ly/LZobrV realizadas por Octavio Vélez, corresponsal de La Jornada en la entidad).

Cuando se produjo la primera denuncia, en mayo, el arzobispado de Antequera-Oaxaca emitió un comunicado de prensa (bit.ly/JDWzEv ) en el que precisó: No es el proceder de la arquidiócesis ser notificados a través de denuncias públicas. Desconocíamos la acusación (...) Se nos hace injusto ser acusados de inacción cuando no habíamos sido previamente advertidos y, mucho menos, se nos ha probado lo que se afirma.

Pero resulta que desde junio de 2009 el arzobispo Chávez Botello había escuchado en su cara los señalamientos detallados de Gerardo Silvestre como un caso probado de pederastia clerical en una zona indígena y de afición al alcohol, el dinero y el poder que le habían hecho de viva voz siete sacerdotes diocesanos: Manuel Arias Montes, Sergio Herrera Arias, Miguel Ángel Morelos García, Jorge Pérez García, Juan Antonio Jiménez, Guillermo Velázquez Gordillo y Juan Ruiz Carreño (a ellos se agregaron los también presbíteros David Elías Mendoza Maldonado, Leoncio Hernández Guzmán y Ángel Noguera).

En una carta formal enviada al cardenal William Joseph Levada, directivo de la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, los religiosos oaxaqueños aseguraron que desde el 16 de junio de 2009 “advertimos a nuestro arzobispo (Chávez Botello) y a su obispo auxiliar, Óscar Campos Contreras –hoy obispo de Tehuantepec–, en una reunión que le pedimos para tratar este caso, que el malestar del pueblo y la noticia de la pederastia del padre Gerardo Silvestre estaba desbordando los límites de las parroquias de Santiago Camotitlán –su parroquia inmediatamente anterior– y Villa Alta, su parroquia actual en este momento”.

La carta al Vaticano, enviada el 4 de agosto de 2010, añadía: “Estamos muy preocupados por esta situación que, consideramos, puede llevar a nuestra iglesia diocesana –y por ella a la Iglesia universal– a una crisis de credibilidad y de pérdida de respeto peor que la que el papa Benedicto XVI advierte en su Carta Pastoral a los católicos de Irlanda”, pues el delito de pederastia que denunciamos, pudiendo resolverse a tiempo, se ha dejado que avance encubierto por nuestro arzobispo, con gran sufrimiento de niños y adolescentes indígenas, de sus padres y de pueblos completos.

En la reunión del 16 de junio de 2009 con el arzobispo Chávez Botello, los curas leyeron un texto integrado con documentos, testimonios de las víctimas y testigos:

Santa Catarina Yetzelalag, Villa Alta: el sacerdote Silvestre Gerardo a los niños y jóvenes de la comunidad (...) les hacía caricias obscenas y jugueteaba con ellos (...) En una de las festividades (...) invitó a unos jóvenes a tomar y les compró sus cartones de cerveza y que ya tomados a uno de ellos le estuvo chupando el pene y acariciándolo indebidamente.

San Ildefonso, Villa Alta: “le gusta el licor... se ponen a tomar con él y tener jovencitos de otras comunidades que no corresponden a la parroquia en sus habitaciones... lo han visto tomado en los basureros por las noches y anda con el cuello lleno de chupetones morados… Hay otro joven en esta comunidad que ha sido otro de sus amigos íntimos del padre y comenta que los de Camotitlán son unos p%#& porque dan su limosna para que él las disfrute ya que dice que el padre le da a él por los favorcitos que le ha hecho y que por fin se aventó uno de cura”.

Temaxcalapa: por estar tomado sufrió un percance con su camioneta en calles centrales de la comunidad... cuando en una reunión le hicieron ver sus fallas... se molestó y les pidió fotos o videos... les dijo que no les extrañara que un padre tomara ya que hay padres borrachos, mujeriegos... y hasta con hijos y que son peores más hasta hay obispos borrachos y con mujeres.

Santiago Camotlán: una víctima da testimonio de que Gerardo Silvestre lo llevó de acompañante a San Dionisio Ocotepec; de regreso lo metió a un hotel, lo emborrachó y abusó de él.

Y en un video, que al igual que los anteriores documentos forma parte de un expediente de solicitud de protección a los derechos humanos al que se tuvo acceso y de todo lo cual se cuenta con copias, un joven de Camotlán relata nombres de niños, jóvenes y hasta un viejito a los que Gerardo Silvestre Hernández en diversas fechas embriagó para luego tener relaciones sexuales. La suma de lo relatado por ese joven es de más de 40 casos.

En una reunión con fieles que le reprochaban sus errores, según le dijeron los curas a Chávez Botello, y luego a Roma: “el padre Gerardo dijo a los ahí reunidos ‘además el obispo es mi pollo’, y mi pollo, sabemos, significa: mi novio, mi amante, mi pareja. Esto se ha extendido y no son pocos los que ya piensan que por eso el arzobispo no hace nada por poner remedio a la anómala situación del padre Gerardo”.

Chávez Botello también escuchó en junio de 2009: No actuar inmediatamente lo convertiría ante los ojos de la Iglesia y la sociedad en encubridor de un clérigo pederasta, “en otras partes de la diócesis empiezan a surgir testigos contra un colaborador cercano al arzobispo para configurar otro caso de pederastia, lo mismo que contra un ex superior del seminario menor que, aseguran, manoseaba sexualmente a los alumnos. Se va creando un ambiente moralmente dañino en la diócesis, como se lo advertimos cuando nos reunimos para denunciar los actos de corrupción del padre Uvi (Francisco Wilfrido Mayrén Peláez), que usted conoce y solapa”.

A pesar de todo, Chávez Botello prefirió castigar al diácono Ángel Noguera, alejar al cura Apolonio y elevar de categoría a Gerardo Silvestre Hernández. Ante ello, los curas recurrieron a la Sagrada Congregación para la Doctrina de la Fe, relataron su reunión con el arzobispo, dijeron que la investigación de lo denunciado no se había hecho de manera honrada, transparente y apegada a las leyes de la iglesia, y plantearon la posibilidad de que ese arzobispo renunciara.

El 17 de febrero de 2011, la citada congregación exculpó desde Ciudad del Vaticano a Gerardo Silvestre (no pesa denuncia verosímil en su contra) y al arzobispo Chávez Botello.

Julio Hernández López

Fuente: La Jornada

20 diciembre 2010

Benedicto XVI: "El rostro de la Iglesia está cubierto de polvo"


N. de R.: Según las palabras de Benedicto XVI,
parece ser que el gran culpable
de la pederastia en la Iglesia es el "contexto".
Hasta cuando los van a seguir encubriendo???


"El rostro de la Iglesia está cubierto de polvo", afirmó Benedicto XVI, y abogó por la renovación de la Iglesia Católica tras la "humillación" por los casos de pederastia. Dijo que la jerarquía eclesiástica tuvo su "correspondiente responsabilidad", pero al mismo tiempo culpó al "contexto de nuestro tiempo".
En un discurso ante la Curia Romana en el Vaticano, con motivo de la felicitación de las fiestas navideñas, el Pontífice arremetió contra los sacerdotes que han cometido abusos contra menores, a quienes culpó del "polvo" que, según el Papa, cubre la Iglesia Católica actualmente.

"El rostro de la Iglesia está cubierto de polvo y es así que nosotros lo hemos visto. Su vestido está desgarrado por culpa de los sacerdotes (...) Tenemos que aceptar esta humillación como una exhortación a la verdad y una llamada a la renovación. Sólo la verdad salva", dijo Benedicto XVI.

"Tenemos que preguntarnos qué podemos hacer para reparar lo máximo posible la injusticia que ha ocurrido. Tenemos que preguntarnos qué había de equivocado en nuestro anuncio, en toda nuestra manera de configurar el ser cristiano, para que una cosa así pudiera ocurrir", agregó.

El papa incidió además en que deben ser capaces "de penitencia" y agradeció a todos aquellos que "se han comprometido en ayudar a las víctimas para volver a darles la confianza en la Iglesia, la capacidad de creer en su mensaje".

"Somos conscientes de la particular gravedad de este pecado cometido por sacerdotes y nuestra responsabilidad correspondiente. Pero no podemos tampoco callar ante el contexto de nuestro tiempo en el que se han hecho ver estos hechos. Existe un mercado de la pornografía con niños que, de algún modo, parece que es considerado por la sociedad cada vez más como una cosa normal", apuntó el papa.

El Pontífice explicó que la Iglesia cierra este año "con gran gratitud", a pesar de que éste se ha desarrollado de un modo "inesperado", pues los escándalos de pederastia la han "trastornado" en una dimensión "inimaginable".

Fuente: Página 12


28 noviembre 2010

Violencia de Género: El último eslabón




Los niños y niñas que miran la violencia de su papá hacia su mamá ya no se consideran testigos, sino víctimas. A veces, los chicos y chicas sienten la necesidad de defender a su mamá o de echar a los agresores. Otras veces las impulsan a denunciar. A veces, pero no todas ni necesariamente, repiten la historia y se vuelven –de jóvenes o adultos– agresores o agredidas. La repetición de la violencia se puede evitar. Pero para eso es central contar con educación sexual y talleres con perspectiva de género que trabajen sobre las creencias machistas y eduquen sobre modelos de igualdad que puedan romper con la cadena de la violencia.

“Papá no lo hagas”, le pidió su hijo de 12 años. Pero él lo hizo. Mató a su ex mujer y a su ex suegra. Mató a la mamá (Silvia Morañan, de 50) y a la abuela (Marta Peñalba, de 68 años). Las mató frente a él y a pesar de él. “Papá no mates a la mamá y a la abuela”, pidió, en vano, su hijo de 12 años, a su papá, el 18 de octubre pasado. “No te preocupes que a vos no te va a pasar nada”, le dijo como si para un hijo o una hija perder a su mamá y a su abuela, como si perderlas porque su papá las asesina, fuera hacerle nada.

En Twitter alguien se llegó a preguntar: “¿héroe o asesino?”, porque el asesino –Mario Elizalde– se tiroteó con la policía después de matar a Marta y Silvia, en General Rodríguez. La pregunta es sólo una muestra de cómo se invisibiliza la violencia hacia las mujeres. Y, también, la violencia que genera –incluso en los niños, niñas y adolescentes– la violencia hacia las mujeres. Mario no aceptaba la decisión, el deseo y la autonomía de Silvia. Ella ya se había separado. Mario saltó la reja y los límites entre sus sentimientos y la vida de Silvia. Entró a la casa y atacó a balazos a su ex mujer y su ex suegra. Su hijo, que le había pedido que no las mate, huyó por una ventana y corrió hasta la casa de un vecino a pedir auxilio.

Nadie pudo auxiliarlo para detener la muerte de su mamá. ¿Se puede auxiliar a otros chicos/as que piden auxilio para detener la violencia contra sus madres? ¿Se lo puede ayudar a él, que ya perdió a su mamá, a que la violencia machista, no se le haga carne, cuerpo y cobre vida cuando él forme su pareja? ¿O a una chica que creció con un modelo de una madre maltratada para que ella se ubique en otro lugar que no sea el de víctima?

NO SON TESTIGOS: SON VICTIMAS

“Se observa que los niños defienden a sus madres y las madres deciden acercarse a hacer una denuncia cuando la violencia directa empieza a involucrar a los niños”, cuenta Verónica Tomé, jefa de equipo de la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de la Nación (OVD). Mientras que la abogada Analía Monferrer, coordinadora de la OVD, explica: “El debate, en estos momentos, es si es necesario hacer una diferencia entre niño testigo y niño víctima porque hay una cantidad de profesionales que entienden –yo no soy especialista en el tema– que lo que muchas personas denominan el ser ‘testigos’ de violencia, en realidad es ser ‘víctima’ de violencia.”

Monferrer –que intenta ponerle freno a la violencia familiar– también quiere frenar la inercia de estigmatizar a los niños y niñas que vieron golpes, insultos, indiferencia o maltrato en su infancia como potenciales repetidores de esas situaciones. “No hay una relación estricta entre ser víctima/testigo de violencia en la infancia con ser en el futuro una persona violenta”, remarca. Aunque, para evitar esta reiteración, hace falta implementar la Ley de Educación Sexual Integral –para generar nuevos modelos de masculinidad y femineidad–, hacer campañas contra la violencia de género, promover relaciones equitativas de pareja, prevenir los noviazgos violentos y proporcionarles tratamientos a los y las jóvenes que tengan huellas de machismo y maltrato en su historia. Gustavo Galli, director de una escuela media del conurbano, desnuda: “Si un pibe tiene que cuidar que no le peguen a su mamá es porque las instituciones brillan por su ausencia y porque los adultos miran para otro lado”.




ELEGIR OTRO CAMINO

“El 15 de junio del año pasado mataron a una amiga, de 24 años y alumna de teatro en El Salvador. Ella tenía un hijo de 9 años y su papá la mató delante de él”, relata Pamela Palenciano Jodar, autora de No sólo duelen los golpes, un proyecto de exposición de fotos y talleres de prevención de violencia machista. A diferencia de las noticias policiales que terminan con el horror, ella siguió viendo al niño que cumplía 10 años el 17 de junio: el día que enterró a su madre. Pamela –una experta española en violencia de género que ahora vive en Centroamérica– continuó con sus ojos puestos donde la tinta negra no sigue y donde la violencia y el desamparo sólo pueden producir furia. “He estado viendo al niño a ratitos y es increíble cómo se ve la violencia, la rabia, el dolor en sus ojos, la sed de venganza”, transmite desde lo personal. Y lo lleva a lo político: “Yo creo que Dani y tantos niños que presencian esto, que ven la violencia en su casa, que se encaran con su propio padre para defender a su madre, son niños con dolor, con rabia”, Y de lo político vuelve a lo personal en ese ir y venir que la intimidad social no deja de hacer girar. “Mi pareja, Iván, se cuadraba con su padrastro defendiendo a su madre. Iván, de grande, dice que ha hecho –desde la rabia– todo lo contrario a lo que vio en su casa.”

Pero no se trata sólo de una decisión personal, sino, también, política. Pamela remarca: “Estos niños, si son varones, necesitan un tratamiento integral, con un referente masculino (de terapeuta o de educador) que sea diferente a su padre o su padrastro. Además, necesitan sacar la rabia, tener espacios de desahogo para poder expresar estas contradictorias emociones y, sin duda, es imprescindible que alguien los acompañe en el camino de vivir este dolor y si son niñas que alguien las eduque a no aguantar ni el maltrato, ni el control ni la humillación, ni los golpes”.

YO DE UN REPOLLO NO SALI

“Mi papá la golpeaba a mi mamá. Hay una situación que viví a los 14 años que no se me olvida más, que fue en una habitación que compartíamos con mi mamá y yo escuchaba los gritos de mi mamá cuando mi papá le pegaba. Yo me paré frente a mi papá y le dije que no la golpeaba más. Me agarré muy duro, a golpes de puño, como le dice uno, con mi hermano mayor, de 19 años. Ahí hicimos un parate en mi familia. Empezamos una nueva vida. Vos sentías cuando ella temblaba y decía ‘va a llegar tu padre y se me va a pudrir todo’ y veías cómo le temblaba la mano. Y me daba mucha impotencia tener una edad muy chica y no poder hacer nada por mi mamá”, relata a Las/12 Sebastián –la identidad está cambiada para protegerlo–, ahora de 16 años, con tanta crudeza como precisión, con tanto dolor como decisión, en una escuela bonaerense donde alza la mano y denuncia –en una clase de educación sexual– la justicia machista, con palabras tan claras que duelen. Con palabras tan claras que hablan de que Sebastián supo ser escuchado. “Yo vengo de una familia golpeadora”, relata sobre su familia, de tres hermanos varones y dos mujeres.

“Le dije a mi mamá que se pusiera las pilas e implementar una denuncia y mi papá no apareció más”, cuenta. Sabe contar. No es la primera vez. Pero tampoco es lo único que cuenta. “Yo pensaba dejar el colegio y ponerme a trabajar. Pero mi mamá me dijo que no, me dijo ‘yo sé que vas a tener un futuro’ y se puso a limpiar una oficina y con la plata de ella ahora puedo venir al colegio. A nosotros mi papá no nos está pasando nada. Yo no sé cómo la Justicia, con la tecnología que hay, no lo puede rastrear”, se queja de la Justicia, que expuso a su mamá a mantener a su hermana de 12 y a todos los más grandes para poder salir de la violencia.

“La mujer es la que lleva todo el peso porque la sociedad es machista”, dice, con ganas de decir y de hablar con esta cronista, a los ojos, con alivio de hablar y orgullo de salir de una violencia de la que habla en presente para que se vuelva pasado. No lo repite. Lo sabe. Lo vivió. Pero también, ahora, con clases de educación sexual, la piensa. “Yo a la mujer la respeto, la valorizo, porque yo de un repollo no salí. Yo salí de una mujer”, repite para no repetir. Y no repite lo mismo que repiten todos: “Por eso no me gusta la música, la cumbia, porque se ponen a hablar de la mujer, de la minifalda, del órgano femenino, no piensan que salieron de una mujer. No me gusta desvalorizar a la mujer”.

“La situación no daba para más. O se paraba o terminaba alguien muerto”, dice y desgarra. Pero él no. No se desgarra. Porque no es lo único que cuenta. Lo que más cuenta es su sonrisa. Y la charla en donde la equidad entre chicas y varones (propone que una chica no sea mal tildada si usa preservativo y critica la televisión con tantas ganas de observar de nuevo el mundo como de hacerlo de nuevo) y sus ideas salen de su voz, siempre firme, siempre genuina, simplemente empoderada por ser escuchada. “Es importante que haya un espacio en el colegio, que no sea sólo venir a estudiar, sino también poder tener clases de educación sexual para que los chicos y las chicas escuchen y hablen de la violencia y se sientan acompañados por el colegio y que no se sientan solos. Que no se queden callados. Que hablen que van a tener una ayuda. Porque es feo sentirse solo.” Sebastián no está solo. Está en clase. Otra clase. Donde su cuerpo aprende a amoldarse, a jugar, a reírse. A construir otra, nueva historia. “Yo no quiero la violencia para mi vida”, dice. Y la historia empieza de nuevo. Otra historia. Donde las palabras –y no los golpes– cuentan. Y donde la igualdad es –puede ser– una nueva historia.

Luciana Peker

Fuente: Página 12


12 junio 2010

El otro mundial


1.500 personas, casi todas zimbabuenses, fueron desalojados de Chambers, uno de los edificios abandonados y en ruinas que están situados en el corazón financiero de Johannesburgo. La expulsión fue llevada a cabo con total impunidad por un grupo de seguridad privado llamado “Hormigas Rojas”. La policía sudafricana, presente en el lugar, no se opuso al desalojo en ningún momento. Foto: Sara Hjalmarson/MSF


El apartheid social

Organizaciones sociales sudafricanas aumentaron en las últimas horas el tono de la denuncia. Acusan a las autoridades municipales del *Cap* y de otras ciudades del país de expulsar a miles de “sin techo” hacia zonas periféricas alejadas de la vista de los visitantes.

Derrotado heroicamente el apartheid en 1994, sin embargo el impacto colonial no ha sido superado radicalmente en estos tres lustros de la nueva Sudáfrica, principal potencia económica del continente.

Si bien desde 1995 el ingreso mensual medio de la mayoritaria población de color aumentó en un 37 %, en igual período el de la población blanca superó el 83%. África del Sur es una de las diez naciones del mundo con mayor desigualdad interna.

El 20 % de las familias más ricas concentran el 62 % de los ingresos a nivel nacional, mientras que el 40 % más pobre de la población total araña apenas el
10 %.

El desempleo explota junto con la desesperación. Oficialmente, el 24.3% de la población en edad productiva no tiene trabajo. Cifra que en realidad oscila en el 40%. Uno de cada dos jóvenes esta excluido del proceso productivo. Tasa que aumenta sensiblemente entre los jóvenes negros: 70% de ellos no tiene acceso al trabajo al concluir la escuela.

Cuatro de cada diez sudafricanos viven con menos de 2 dólares diarios – frontera del concepto de la pobreza según las Naciones Unidas-. Desde 1990 a la actualidad la esperanza de vida media descendió de 62 a 51 años.

¡Fuera de juego!: tarjeta amarilla a la FIFA

Más de 13 mil suizos sostuvieron con su firma la campaña lanzada en abril pasado contra la FIFA y en solidaridad con los sectores más excluidos de la población sudafricana.

Iniciativa promovida por la “Ayuda Obrera Suiza” (AOS), que dio así continuidad a la Campaña Internacional a favor del “Trabajo Digno” lanzada por las principales centrales sindicales mundiales en el marco del Foro Social Mundial de Nairobi, Kenya, en enero del 2007. Ya entonces se anticipaban los potenciales estragos sociales que llegarían de la mano del mundial 2010.

Esa organización de solidaridad helvética acusa a la Federación con sede en Zürich de pasividad o falta de compromiso activo en tres áreas sensitivas.

No presionar a los países organizadores de competencias (en este caso África del Sur) para que sus empresas y auspiciantes respeten las normas mínimas de trabajo digno y consulten a los sindicatos.

No denunciar la violación de derechos humanos, en particular las expulsiones de los “sin techo”. Y en tercer lugar, no respetar a fondo la libertad de prensa.

Organizaciones del sector denuncian las restricciones impuestas para el trabajo informativo y las condiciones para la acreditación de sus miembros. En particular, el inciso que estipulaba que la actividad periodística “no debe atacar la reputación de la FIFA”. Esa fuerte reacción llevó a la Federación a relativizar ese punto.

La presión internacional y la movilización social interna produjeron frutos parciales. El caso de los obreros que construyeron los estadios fue significativo. Lograron pasar de los 2500 *Rands* por mes a 3000 *Rands* (en torno a los 460 dólares estadounidenses). Sin embargo todavía menor a los 700 dólares exigidos como salario mínimo – vital por parte de los sindicatos sudafricanos.

Flagelos sociales contra la niñez

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) convocó el jueves 10 de junio a su campaña “Ir derecho hacia el arco” para eliminar las peores formas de trabajo infantil hasta 2016.

Al tiempo que crece la excitación planetaria por el Campeonato Mundial de fútbol, señala la OIT, “215 millones de niños en todo el mundo deben trabajar para sobrevivir. Para ellos, la educación y el juego son un lujo”, sentencia.

Y es al organismo internacional de convocar, en este caso en colaboración con la FIFA, a la jornada “Tarjeta roja al trabajo infantil” a realizarse en 60 naciones, el mismo viernes de la apertura del Mundial.

En paralelo la Organización de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), aprovecha del telón de fondo de la competencia futbolística para lanzar un alerta sobre el riesgo de abusos sexuales potenciales contra niños y niñas durante esa competencia que reunirá a casi 3 millones de espectadores locales.

La resistencia hondureña

La cara oculta del “otro mundial” saldrá a la luz en actividades creativas de protesta y denuncia en los más diversos rincones del planeta.

Honduras – que hace parte del mismo grupo junto con España, Chile y Suiza- sufrió en junio del año pasado un Golpe de Estado. La actual “normalización” democrática encabezada por Porfirio Lobo es fuertemente criticada en Latinoamérica y por sectores solidarios europeos. La represión continúa y se agudiza contra el Frente de Resistencia y su militancia.

Asociaciones de solidaridad y de residentes latinoamericano en Suiza, por ejemplo, decidieron darle una imagen a la resistencia. Durante la transmisión televisiva de los partidos en que juegue Honduras, militantes solidarios distribuirán en locales públicos figuritas tipo “Panini” pero en este caso con las fotos de algunas de las víctimas de la resistencia.

Sergio Ferrari

Fuente: ALAI


05 junio 2010

Convención sobre los Derechos del Niño




Les recomendamos ver y difundir esta versión de la Convención ilustrada por el caricaturista cubano Juan Padrón.

Pulsa para ver el libro


Fuente: La Jiribilla


11 mayo 2010

Hambre y trabajo infantil en Bangladesh


Foto: José Alfonso


En 2007, la fusión de las nieves del Himalaya incrementaron el caudal del río Brahmaputra. Las inundaciones provocadas por el desbordamiento del río afectaron a 7,5 millones de bengalíes, que tuvieron que desplazarse de sus casas. La crisis alimentaria que vive Bangladesh se agudizó. Según datos de UNICEF, a finales de 2008, las familias gastaban dos terceras partes de sus ingresos en alimentos. Casi un 60% de ellas carece de los alimentos necesarios.

Cerca de los límites de lo que se considera emergencia alimentaria, la situación de la infancia en Bangladesh está marcada por la necesidad de trabajar. El 56% de los menores de 18 años viven con menos de un dólar al día, por debajo del umbral internacional de la pobreza. En el séptimo país más poblado del mundo, el 44% de la población total es menor de edad. El trabajo infantil está completamente normalizado, es el 12% de la mano de obra total. En su mayoría, la infancia trabajadora bengalí se dedica a la agricultura, trabaja en las fábricas de textiles, como servicio doméstico, o en la venta callejera, aunque no es infrecuente que se emplee en minas y otras actividades que ponen en peligro su salud. Las redes de trata, que envían a muchas niñas bengalíes a “aldeas de solteros” en India, es la cara más dramática de la explotación infantil, si bien las organizaciones de niños trabajadores exigen que los organismos dejen de meter en el mismo saco el trabajo y las peores formas de explotación.

Pese a que el trabajo infantil es un factor importante para la economía de Bangladesh, que creció a un ritmo del 5% anual desde 1990, el empleo de mano de obra menor de edad no está normativizado. En 1992 Bangladesh prohibió el trabajo infantil. Su gobierno ratificó en 2001 el convenio 182 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) Sobre la prohibición de las peores formas de trabajo infantil y la acción inmediata para su eliminación y aceptó guiarse por las recomendaciones abolicionistas de la comunidad internacional. No se conocen cuáles son las cifras de niños que trabajan en Bangladesh.

Los datos oficiales reconocen que hay entre seis y siete millones, aunque consultores internacionales de Naciones Unidas estiman que hay más de 13 millones buscándose la vida y cobrando por ello sueldos de 700 takas (10 dólares) por mes, mientras que un trabajador adulto cobra hasta 5.000 por el mismo empleo. Frente a la postura por la erradicación de OIT y UNICEF, las asociaciones de niños trabajadores piden que se establezca una legislación para que la infancia trabajadora tenga derechos laborales reconocidos, y que se cumpla su derecho a una educación, a alimentarse, y el derecho a una vivienda digna.

Pablo Elorduy

Fuente: Diagonal


20 noviembre 2009

Día Universal del Niño






El 20 de noviembre se celebra en todo el mundo el Día Universal del niño y el 20º aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño. Aunque los progresos alcanzados en estos últimos años son un motivo ce celebración, aún queda mucho por hacer. Días como el 20 de noviembre sirven para recordar que los derechos de la infancia están ratificados pero no garantizados.

El 20 de noviembre se celebra en todo el mundo el Día Universal de la Infancia y el aniversario de la entrada en vigor de la Convención sobre los Derechos del Niño.

Ratificada en 1989 por 192 países, la Convención sobre los Derechos del Niño supuso un hito, pues desde su aprobación la infancia es considerada, no como objeto de protección, sino como sujeto de pleno derecho. Un enfoque de desarrollo basado en los derechos de la infancia contribuye a que se produzcan las transformaciones sociales, económicas y jurídicas necesarias para hacer del mundo un lugar más justo y habitable.

Sin embargo, la Convención sobre los Derechos del Niño sigue siendo un documento insuficientemente conocido y los derechos que recoge aún distan mucho de convertirse en realidad en numerosos rincones del planeta. Días como el 20 de noviembre sirven para recordar que los derechos de la infancia están ratificados pero no garantizados.

Desgraciadamente se siguen violando diariamente los derechos de millones de niños y niñas en todos los países del mundo, y son muchos los retos que quedan hoy día y que se reflejan en estas cifras:

¤ Casi 24.000 menores de cinco años siguen muriendo todos los días.

¤ Se calcula que 150 millones de niños de 5 a 14 años son víctimas del trabajo infantil.

¤ Solo la mitad de los adolescentes del mundo en desarrollo asisten a la escuela secundaria.

¤ A más de 50 millones de niños y niñas no se les inscribe al nacer, condenándolos a permanecer invisibles para el mundo.

¤ Más de 1.000 millones de niños viven en países o territorios afectados por conflictos armados.

¤ Más de 4 de cada 5 niños del mundo viven en países donde la brecha entre ricos y pobres es cada vez mayor, lo que demuestra el hecho de que alcanzar los derechos de la infancia es, en gran parte, una cuestión de equidad y justicia social.

Fuente: Unicef


04 junio 2009

Pesos pesado



El maltrato que algunos maestros propinan en clase a niños minusválidos no es exclusividad de un solo país. Pero difícilmente se encontrará alguno donde una docente de 103 kg arroja al suelo a un púber discapacitado de 58 kg, lo pone cara al piso, se le sienta encima durante 15 minutos y al levantarse comprueba que está muerto. Ocurrió en Killen, Texas, en el año 2002. La maestra se llama Dawn Marie Hamilton y la víctima, Cedric Napoleon, 14 años, afroamericano. Toni Price, su madre adoptiva, aún busca justicia. Ante un panel del Congreso testificó en mayo pasado que en el informe de la autopsia de Cedric el médico a cargo señala: “Nunca había visto algo así, excepto en occisos como consecuencia de un accidente automovilístico” (www.cbsnews.com, 19-5-09). Cedric tenía el pecho destrozado. El está muerto, pero la maestra que lo empujó al otro lado sigue teniendo licencia para “enseñar” en Virginia (www.patriciaebauer.com, 20-5-09).

El informe 09-719T de la Oficina General de Contraloría de EE.UU. (GAO, por sus siglas en inglés) da cuenta de “centenares de acusaciones de casos de abusos y muertes” relacionados con casos de alumnos, incluidos minusválidos, castigados física y/o psicológicamente y/o sometidos a encierros prolongados en alguna habitación, tanto en escuelas públicas como privadas (http://www.gao.gov/, 19-5-09). El informe proporciona algunos ejemplos denunciados: un niño de 7 años agonizante porque el personal docente lo forzó a permanecer durante horas boca abajo; otro de 5 que la maestra ató con cuerdas a un par de sillas causándole fracturas de brazos y abundante flujo sanguíneo nasal; uno de 13 que se ahorcó en el cuarto donde lo habían encerrado.

La GAO testimonió ante la Comisión de Educación y Trabajo de la Cámara de Representantes que “informaciones recientes indican que niños vulnerables son objeto de malos tratos... hay casos documentados de alumnos obligados a permanecer inmóviles en el piso durante horas o con las manos atadas o encerrados en un placard o sometidos a otros actos de violencia”. Una niña autista de 4 años, nacida con parálisis cerebral, fue sujetada a una silla por hacer berrinche: necesitaba ir al baño; un niño de 9 con dificultades para aprender sufrió 75 encierros en seis meses por silbar y agitar las manos en clase. Cabe la pregunta: ¿qué tipo de vocación llevó a estos maestros a ejercer la docencia?

El informe 09-719T señala que diversos malos tratos produjeron al menos 200 muertes de alumnos desde 1990. Quién sabe si no más. Sólo en Pennsylvania fallecieron 50 escolares en el 2008 “como resultado de abusos y negligencias”, señaló la secretaria de Salud Pública del estado, Estelle B. Richman (http://www.gantdaily.com/, 4-5-09). Agregó que el mismo año se produjeron unas 25.000 denuncias de malos tratos en las escuelas, “1600 casos más que en 2007”. No es difícil sacar conclusiones sobre la situación en la materia: el total de la población estudiantil de todos los niveles asciende a poco más de dos millones. La proporción de abusados es ciertamente alta.

El Unicef o Fondo de Naciones Unidas para la Infancia emitió en 2005, con base en sus investigaciones, un informe global sobre la violencia contra niños minusválidos en escuelas, instituciones, el sistema penal y en el trabajo (http://www.unicef.org/, 28-7-05). Las conclusiones son escalofriantes: esos niños corren mayores riesgos de maltrato porque se los percibe como “víctimas fáciles”. Es improbable que se investigue o juzgue a los abusadores y éstos presumen que un pequeño con discapacidades intelectuales o psicosociales siempre se mostrará “confuso”. Pueden ser asesinados “porque los padres los consideran la vergüenza de la familia o porque piensan que ‘estarán mejor’ muertos que minusválidos”. A veces se los esteriliza a la fuerza a los 8 o 9 años de edad. El Unicef formula recomendaciones para prevenir tales atropellos, pero las 33 páginas de su informe estremecen.

La Convención sobre los Derechos del Niño es el tratado de derechos humanos de las Naciones Unidas que cuenta con el mayor número de ratificaciones de los Estados Parte. No parece que surta mucho efecto. En el 2006 fallecieron diez millones de menores de 5 años en todo el planeta, es decir, uno cada 3 segundos. Murieron –y mueren– de hambre, de pobreza, de enfermedades curables, discriminados y explotados, sin protección de los gobiernos (www.unicef.org/sowc06, 14-12-06). Son invisibles.

La mitad de los estados de EE.UU. carece de leyes que amparen a la niñez de abusos y malos tratos. El representante demócrata Lynn Woolsey, que formó parte del panel que escuchó el testimonio de Toni Price, preguntó indignado: “¿Acaso necesitamos leyes contra la tortura en las escuelas?” (http://www.chron.com/, 20-5-09). Tal vez.

Juan Gelman

Fuente: Página 12