Foto: EFE
Isis Obed Murillo cayó de un balazo en la cabeza en las inmediaciones del Aeropuerto Toncontin, luchando por sacar del Poder a la camarilla golpista que expulsó del país al Presidente Manuel Zelaya. Casi veintitrés meses después, y en el mismo lugar donde Isis Obed derramó su sangre, arribó a suelo patrio el desterrado Coordinador General del FNRP, Manuel Zelaya, ante la presencia de centenares de miles de hombres y mujeres curtidos de la lucha contra la dictadura golpista.
Un escenario más que simbólico de lo que cabía esperar de este acto histórico.
Haciendo a un lado los inconvenientes de la organización del evento, el Pueblo en Resistencia ahí presente esperaba del compañero Zelaya un discurso que invitara a la lucha popular contra el régimen; que llamara a organizar la movilización del Pueblo hasta derrotar el régimen de Porfirio Lobo Sosa, y a demandar la salida de los golpistas del poder; o al menos un discurso en el cual los denunciara, como antesala de las batallas que habrá que librar tras su regreso.
En lugar de eso, el compañero Zelaya se deshizo en agradecimientos hacia la dictadura de Porfirio Lobo Sosa por haberlo traído al país, y llamo a “reconciliarnos” con él, sin que ninguno de los funcionarios que participó en el Golpe de Estado haya salido del gobierno y mucho menos esté en la cárcel por los crímenes que cometieron.
¿Cómo puede haber reconciliación con un régimen que no para la brutal represión? Con un régimen que lleva más de doscientos compañeros y compañeras asesinados/as; que ha profundizado la política de entreguismo y la violación a nuestras conquistas sociales; que hoy tienen a decenas de maestros y maestras en huelga de hambre. Para muestra un botón: Ni se había enfriado la tinta con que se firmó el acuerdo de Cartagena, cuando los golpistas arremetieron con gases y bala viva en el Instituto Jesús Aguilar Paz, capturando a mansalva estudiantes; desalojaron a humildes vendedores ambulantes en el Parque Central; y asesinaban a dirigentes campesinos en el Aguan. Con un régimen así no vale ninguna “reconciliación” sino enfrentarlo con la lucha popular.
Por si eso no bastara, el compañero Mel Zelaya llegó tratando de convencernos de que el Acuerdo deCartagena, que permite el retorno del Estado de Honduras a la OEA, y que, por consiguiente, permite el blanqueo del Golpe de Estado y el fortalecimiento económico de esta dictadura, es un “triunfo” del Pueblo y que permitirá la democratización del país. Nada más falso.

Si uno lee el Acuerdo se verá que los golpistas no cedieron absolutamente en nada. Se aseguraron de que con su firma el compañero Zelaya respalde toda la institucionalidad tal como está, sin cuestionarla; que el respeto de los derechos humanos queda en manos del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos que en todo este tiempo ha mostrado que es un aliado del régimen; que la convocatoria a la Constituyente (que ya no sería originaria ni auto convocada) dependerá de un plebiscito que está en manos de los golpistas; que la inscripción del FNRP como fuerza político electoral (por cierto algo que las bases nunca han aprobado) también dependerá de la Ley Electoral del golpismo sin que ni siquiera se exija reestructurar el Tribunal Supremo Electoral, hoy dominado por los partidos de la oligarquía. Ni aún la anulación de los juicios que sirvieron de base jurídica para su retorno pueden considerarse un logro, ya que su reactivación depende de que los golpistas levanten un dedo. A cambio de nada, el régimen golpista hará una entrada triunfal en la próxima Asamblea General de la OEA, con la única oposición –digna de felicitar por cierto—del gobierno ecuatoriano.
En fin, ese acuerdo es un acuerdo de rendición por el cual el compañero Zelaya no debía sentirse orgulloso, y mucho menos pretender que la Resistencia lo acepte.
Por supuesto que celebro saber que el compañero Manuel Zelaya está de nuevo en Honduras, porque nunca debió ser echado de su tierra. Su retorno (no el acuerdo firmado) es un logro indirecto de la presión del Pueblo, de casi dos años de sacrificios, no de la buena voluntad del régimen de Lobo; así que a este no hay nada que agradecerle. Lo que incomoda es la política reconciliadora con la que vino, pues esa política deforma ese triunfo convirtiéndolo en un inmerecido espaldarazo al régimen de Porfirio Lobo Sosa, en lugar de convertirlo en un motivo para la lucha contra la dictadura.
El compañero Mel no puede comprometer ni firmar nada a nombre de la Resistencia que no sea decidido colectivamente por las instancias de conducción, en especial los acuerdos de la Asamblea Nacional del FNRP, mucho menos algo que traicione la causa por la cual fue elegido Coordinador Nacional de este portentoso movimiento popular.
La sangre de nuestros mártires es demasiado cara para que sea profanada.
Tomás Andino Mencia
Fuente: Rebelión

José Luis Rodríguez Zapatero se reunió con el mandatario hondureño, Porfirio Lobo, en Madrid. Junto a los otros presidentes centroamericanos, firmaron un Acuerdo de Asociación entre los bloques regionales. La vuelta de Honduras a los foros internacionales.
Mientras en Washington Barack Obama y Felipe Calderón le prometían respaldo, en España el presidente hondureño Porfirio Lobo recibía otro apoyo crucial, el del presidente pro témpore de la Unión Europea, el socialista José Luis Rodríguez Zapatero. Lo recibió y luego firmaron, junto a los otros mandatarios centroamericanos, un Acuerdo de Asociación entre los bloques regionales. Lobo escuchó críticas y dudas, y no pudo participar de la cumbre anterior con el resto de América latina, pero el viaje fue una victoria política. “Después de haber estado aislado completamente por siete meses, realmente esto es un éxito para nosotros”, celebró ayer en Madrid el ministro hondureño de Comunicaciones, Miguel Angel Bonilla.
Zapatero se sacó la foto con Lobo, sonrió y conversaron en privado, pero no hubo conferencia de prensa conjunta. El único que habló –con mucha emoción– sobre el encuentro fue el presidente hondureño. Se mostró receptivo a las críticas y, principalmente, a revisar la cuestionada ley de inmunidad, que logró proteger a los responsables del golpe de Estado pero no garantizar la vuelta al país del ex mandatario derrocado Manuel Zelaya, quien sigue refugiado en República Dominicana. “A Rodríguez Zapatero le pedí lo mismo que le dije a la OEA, o sea, una comisión de juristas que revise la amnistía, para que consideren si hay algo que reformar”, planteó el mandatario, electo bajo la dictadura cívico-militar de Roberto Micheletti.
Lobo sugirió una fórmula que Europa ya aplicó en Guatemala. La importación de un fiscal especial, ajeno a los conflictos de intereses locales y a la corrupción endémica de los pequeños países centroamericanos, la mayoría con un largo historial de gobiernos de facto y autoritarios. En Guatemala desde hace dos años funciona la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, encabezada por el jurista español Carlos Castresana, el hombre que logró desactivar la peor crisis política de los últimos años al investigar un asesinato que tenía como principal sospechoso al presidente Alvaro Colom.
Según el mandatario hondureño, Zapatero habría aceptado enviar a alguien a Tegucigalpa. El trabajo de ese fiscal no sería sólo analizar la ley de amnistía, sino también todos los procesos judiciales que aún penden sobre la cabeza de Zelaya. La concesión no es casual. En Madrid, los presidentes centroamericanos y las autoridades de la Unión Europea le recordaron a Lobo que la vuelta del ex presidente depuesto era una condición necesaria para normalizar las relaciones entre el pequeño país y el resto del mundo. En el caso de sus vecinos, el objetivo principal es que reingrese al Sistema de Integración Centroamericano (SICA), un primer paso obligado antes de negociar la vuelta a la Organización de los Estados Americanos (OEA), en donde encontrará más resistencia.
Lobo repitió que Zelaya puede volver cuando quiera, que la Justicia no lo perseguirá. Pero mientras él reiteraba esa promesa, desde Washington la organización Human Rights Watch condenaba la decisión de la Corte Suprema hondureña de remover a cuatro jueces, todos abiertamente críticos al golpe de Estado contra Zelaya. Lobo tomó distancia de la decisión judicial, pero no la cuestionó.
Más allá de los gestos y guiños que adornaron las reuniones de ayer en Madrid, lo cierto es que la firma del Acuerdo de Asociación entre la Unión Europea y Centroamérica marcó el retorno de Honduras a los foros internacionales. Lobo, Colom, su par panameño Ricardo Martinelli, el salvadoreño Mauricio Funes y la nueva presidenta costarricense Laura Chinchilla sellaron un tratado muy similar al de Libre Comercio con el mayor bloque regional del mundo. El único ausente fue el nicaragüense Daniel Ortega, quien mandó a su ministro de Comercio.
El acuerdo, que también incluye promesas de cooperación y de apoyo político, se centra en lo comercial. A partir de ahora Centroamérica podrá exportar por año a la UE 10 mil toneladas de carne, valuadas en unos 42 millones de euros, y 20 mil toneladas de arroz, otros ocho millones de euros. Los europeos, a cambio, tendrán luz verde para exportar todos sus productos industriales sin pagar ningún tipo de aranceles.
Fuente: Página 12
Foto: Presidencia de Ecuador Manuel Zelaya, el presidente hondureño derrocado el año pasado por un golpe de Estado, entregó ayer a Rafael Correa una propuesta de “Acuerdo Político para el Restablecimiento de la Democracia y Reconciliación Nacional” para Honduras. Zelaya reclamó que en su país se imponga “una agenda de respeto a los derechos humanos que están siendo violados”.En su condición de titular pro témpore de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), el presidente Correa recibió la propuesta de Zelaya, quien agradeció “la apertura que le brinda el bloque para hacer planteamientos” para su país. En los últimos días, la unión de naciones hizo oír su veto a la concurrencia del actual presidente Porfirio Lobo a la cumbre que, la semana próxima, se realizará entre la Unión Europea y América latina. El mandatario ecuatoriano se comprometió con Zelaya a analizar el documento y a comunicarse con sus pares latinoamericanos.
En su presentación, “Mel” reclamó garantías constitucionales para que los exiliados puedan retornar a Tegucigalpa. “Los hondureños no podemos vivir en el destierro ni en el exilio.” Además, exigió: “Que se nos respeten todos nuestros derechos civiles y políticos. Que cese la persecución en contra de los que hemos denunciado ese golpe de Estado militar el pasado 28 de junio”. En su escrito, el mandatario derrocado demandó “la separación de sus cargos de los principales responsables del golpe de Estado civil y militar, que se encuentran ocupando los organismos de Justicia y cargos ministeriales”.
Con la intención de acallar algunas denuncias, Lobo anunció la semana pasada la creación de una Comisión por la Verdad, que generó el rechazo de organismos de derechos humanos. En respuesta a esta iniciativa gubernamental, algunas personalidades como los Premios Nobel Rigoberta Menchú y Adolfo Pérez Esquivel conformarán una contra-comisión para investigar los delitos que Zelaya denunció.
Fuente: Página 12
Foto: ReutersTEGUCIGALPA / 091118 / Hace unos minutos reportaba Luis Galdames, periodista de Radio Globo desde la embajada de Brasil en Tegucigalpa, que en la reunión anoche entre el presidente constitucional de Honduras, Manuel Zelaya Rosales y el subsecretario de Estado adjunto para América Latina, Craig Kelly, éste último solicitaba el voto de Honduras en la ONU para condenar a Irán.El colega Galdames lo reportaba casi como un triunfo diplomático en el sentido que Casa Blanca ve Manuel Zelaya como el presidente legítimo hasta tal grado que quiere que marquen sus votos juntos en la ONU, dando un “vainazo” al jefe del régimen de facto Roberto Micheletti.
¿Pero en que tema votarían juntos, Zelaya y Obama, en la ONU?
Pues nada menos para condenar al gobierno del presidente Mahmoud Ahmadinejad de Irán por violar los derechos humanos en la república persa.
Planeando guerras allá y acáNo es para nadie un secreto que Estados Unidos no solamente adelantan sus posiciones de guerra en America Latina, ahora con siete bases militares en Colombia, de los cuales cuatro están apuntando sus cañones o puertos hacia Venezuela donde existe las reservas petroleras y gas más grandes del mundo, más la octava reserva de agua dulce también. La 4ª Flota patrulla las costas y Pentágono esta planeando reactivar dos nuevas bases militares en Panamá.
La adminstración de Obama planea también una guerra junto con los sionistas contra Irán. Es que presidente Mahmoud Ahmadinejad no quiere andar en los caminos que ha marcado Casa Blanca. Fue por eso que USAID, NED y otros organismos civiles de la CIA intentaron de crear el ambiente propicio para una revuelta en Irán en las pasadas elecciones. Fue lo mismo que pasó en Nicaragua en noviembre el año pasado en donde los sandinistas arrasaron con la oposición liberal en las elecciones municipales.
Ni en Irán ni en Nicaragua ganó el representante de Estados Unidos.
El presidente Mahmoud Ahmadinejad fue acusado por fraude electoral. Pero, como en Nicaragua, fueron acusaciones sin sustancia en absoluto. No fue entregada ninguna prueba de fraude y el intento de “golpe técnico” falló.
Lo mismo en Nicaragua en donde ni siquiera Eduardo Montealegre se atrevía de estar presente cuando fueron recontados los votos en la elección a la alcaldía de Managua que había exigido el pelele de la embajada estadounidense en Managua. Todavía, más de una año después, esta esperando el Tribunal Superior Electoral las “pruebas” y actas electorales que Montealegre prometió entregar al TSE para “comprobar el fraude”.
Pero si no hay, pues no hay.
De fraude a las acusaciones de “violencia contra oposición”En Irán desplomaron las acusaciones por las mismas razones, sobre todo por el cubrimiento periodístico que algunos periodistas lograron hacer para así romper la barrera informática que el terrorismo mediático de las grandes agencias noticieros había montado contra el proceso electoral.
Pero no se quedaron quietos los golpistas iraníes, respaldado por las agencias de Craig Kelly; levantaron el montaje que la oposición era violentamente agredida y que el estado iraní violaba los derechos humanos.
Lo mismo en Nicaragua.
¿Y en Honduras?
¿No son suficientes los informes de la Comisión Interamericana de DD.HH. para el Sr. Kelly? ¿O los informes de COFADEH, CIPRODEH, CODEH, etcétera?
Avala las elecciones organizadas por un régimen de factoParece que no, por que mientras Kelly y su patrón descalifica las elecciones en Irán y en Nicaragua, avala las elecciones organizadas por un régimen de facto que, según la Resistencia hondureña y los organismos de derechos humanos nacionales e internacionales, ha violado el 3 artículo de la Constitución hondureña, tomando el poder con las armas como un régimen usurpador.
Pero así es la moral de los gringos.
Por eso a uno le da pena de escuchar la alegría del excelente colega Luis Galdames, creyendo que los gringos va a dar un mano al hombre valiente y consecuente pero preso en una embajada en la capital hondureña cuando, en realidad, Craig Kelly solo quiere utilizar a Zelaya como un idiota útil, o como “ganado de voto”, como decimos en Suecia de personas que son utilizadas en elecciones por sectores o personas descaradas, personas sin vergüenza en el cuerpo y menos en el alma.
“No tienen amigos, solo intereses”Por que Kelly es el típico y clásico representante de un estado imperialista que “no tienen amigos, solo intereses”, como uno de sus propios presidentes decía, caracterizando la política exterior de Estados Unidos.
Es más, quiere aprovechar la terrible situación en que se encuentra Zelaya, una situación creada por el mismo estado que Kelly representa y llevar su voto en favor a una política de guerra contra Irán en donde los gringos quiere repetir lo que han hecho en Honduras; tumbar el gobierno elegido por el pueblo de Irán para sustituirlo con el pelele de los gringos Hossein Mousavi.
A romper la unidad de ALBAPara nadie es un secreto que Pentágono logró romper el eslabón más débil del ALBA que era Honduras. Tampoco es un secreto las excelentes relaciones entre el grupo de ALBA con Irán, ambos víctimas por las agresiones imperiales.
Casa Blanca y los grupos financieros&industriales de Estados ven con gran preocupación los lazos fortalecidos entre Irán y America Latina, entre China y el continente de Bolívar, Marti, Sandino y de Morazán. Incluso entre Nicaragua e irán se han suscrito muchos convenios comerciales, a Honduras han llegado 90 tractores a los campesinos organizados como donación de Venezuela pero que son de fabricación iraní.
Si Craig Kelly logra de utilizar el voto de Zelaya en la ONU contra Irán será visto no solamente como un triunfo de la política guerrerista de Pentágono contra Irán sino un paso más para romper la unidad entre los miembros del ALBA.
Cinco meses de engaño y manipulación gringaEs por eso que en vez de jubilar, deberían sentarse Galdames, Eduardo Reina (asesor político de Zelaya en la embajada que se expresó contento también en la entrevista con Galdames) y el propio presidente Zelaya para analizar los casi cinco meses de engaño, manipulación y un total abandono por parte de la administración de Obama a Manuel Zelaya y su “promesa” de respaldar la restitución del presidente Zelaya en la presidencia y preguntarse;
¿Por qué no se ha hecho realidad?
Me imagino que Micheletti y sus asesores se matan de risa ante la maniobra descarada de Craig Kelly contra un hombre valiente, consecuente, noble, honesto pero un poco ingenuo políticamente.
Dick EmanuelssonFuente:
Latinamerika i dag
Ilustración: Alejandra KarageorgiuAsoma una solución a la crisis.La última palabra la dará el Congreso.Las presiones de los últimos días de parte de la comunidad internacional y la presencia en Honduras del subsecretario de Estado norteamericano para el Hemisferio Occidental, Thomas Shannon, y de una nueva delegación de la OEA, parecen haber forzado al presidente de facto, Roberto Micheletti, a firmar el punto número 6 del Acuerdo de San José, que prevé pedir al Congreso Nacional retrotraer la situación de los poderes del Estado a su estado previo al 28 de junio.La noticia, que llegó un día después de haberse cumplido cuatro meses del golpe de Estado y faltando un mes para las elecciones nacionales, desencadenó la euforia de centenares de miles de hondureños que salieron a la calle formando largas caravanas de vehículos, enseñando sus banderas y mantas de la Resistencia en todo el país.
En Tegucigalpa, la gente se dirigió en altas horas de la noche hacia Radio Globo, en el céntrico Boulevard Morazán, bloqueando el tráfico y coreando consignas de victoria.
Pese a la evidente satisfacción, el presidente Manuel Zelaya llamó el pueblo hondureño a la calma, explicando que por el momento se trata de un primer importante paso hacia la restitución del orden democrático en el país.
“Llamo al pueblo hondureño a que tenga calma, sin hacer escarnio de nadie. Las comisiones firmaron hoy el punto más difícil y mañana, 30 de octubre, vamos a firmar todo el documento que consta de ocho puntos. Se trata ahora de hacer un plan de trabajo para la ejecución de todos los puntos, incluyendo la restauración del sistema democrático.
Siento satisfacción y soy optimista –continuó Zelaya–, y agradezco a toda la comunidad internacional por haber sostenido esta solución. Restituir a un gobierno con todo lo que ha ocurrido es un hecho histórico para nuestra sociedad y para toda la comunidad latinoamericana. Estamos haciendo escuela, siendo ejemplo de paz y democracia para el mundo.
Sin embargo, se trata de un proceso, de un plan que debe ejecutarse. Primero se va a construir un calendario, después hay que llevarlo al Congreso Nacional y los diputados tomarán las determinaciones que competen en su carácter de independencia de poderes, y finalmente estaremos participando en todo el proceso de la reconstrucción de la democracia a través de la inminente restitución al cargo de Presidente por el cual me eligió el pueblo hasta el 27 de enero de 2010”, explicó el Presidente legítimo de Honduras.
Faltando pocos minutos para finalizar el día 29 de octubre, la comisión negociadora del presidente Manuel Zelaya Rosales brindó una conferencia de prensa para dar a conocer el contenido del acuerdo firmado con la comisión del presidente de facto, Roberto Micheletti.
Víctor Meza, miembro de la comisión negociadora del presidente Zelaya, dio lectura al texto del acuerdo en el que se expresa que “para lograr la reconciliación y fortalecer la democracia, ambas comisiones negociadoras hemos decidido, respetuosamente, solicitar que el Congreso Nacional, como una expresión institucional de la soberanía popular, en uso de su facultades en consulta con las instancias que considere pertinentes, como la Corte Suprema de Justicia y conforme a ley, resuelva en lo procedente a retrotraer la titularidad del Poder Ejecutivo a su estado previo al 28 de junio de 2009, hasta la conclusión del actual periodo gubernamental el 27 de enero de 2010.
La decisión que adopte el Congreso Nacional deberá sentar las bases para alcanzar la paz social, la tranquilidad política y la gobernabilidad democrática que la sociedad demanda y el país necesita”.
Meza explicó también que ninguno de los ochos puntos que conforman el acuerdo, por sí solo, tiene valor individual, sino que están relacionados entre sí y forman parte de un todo integral que se llama Acuerdo de San José, con el sólo objetivo de restaurar el orden constitucional en el país.
Giorgio TrucchiFuente: Rel-UITA
Ilustración: Alejandra KarageorgiuEducadores y otros miembros del Frente Nacional contra el golpe de Estado de Honduras continúan hoy rindiendo homenaje a dos profesores que denunciaron fueron asesinados por agentes de la policía.Raimundo LopezParalelamente, las organizaciones populares anunciaron el inicio de los preparativos de una marcha nacional de resistencia contra el gobierno de facto instaurado con el golpe militar del 28 de junio pasado.
Los cadáveres de los profesores Róger Vallejo y Martín Florencio Rivera Barrientos se encuentran expuestos en la sede del Colegio de Profesores de Educación Media (COPEMH), del cual formaron parte.
Al lugar acuden desde el sábado pasado cientos de personas a expresar su solidaridad con los familiares de la víctimas, repudiar la represión desatada tras la asonada golpista y exigir el restablecimiento del estado de derecho.
Vallejo murió el sábado a consecuencia de un disparo a la cabeza durante la represión militar y policial a una marcha pacífica en las afueras de la capital el jueves último.
Rivera Barrientos fue asesinado la madrugada de ayer con armas blancas, cuando regresaba a su casa luego de asistir al velorio de Vallejo.
Familiares de Rivera Barrientos anunciaron su sepelio para este lunes, en tanto los de Vallejo aguardan por la llegada de dos de sus hermanos que residen en Suiza para darle sepultura.
El coordinador general del Frente, Juan Barahona, informó a Prensa Latina que la jornada de hoy estará dedicada a rendir tributo a los dos profesores, cuyo asesinato atribuyó al gobierno de facto.
Mientras, los colegios magisteriales y las demás organizaciones del Frente tienen previsto iniciar este lunes los preparativos de la Marcha Nacional de Resistencia Popular para demandar la restitución del orden constitucional y del presidente Manuel Zelaya.
La decisión fue adoptada en una asamblea de la dirigencia y las bases del Frente celebrada este domingo en el Sindicato de Trabajadores de Bebidas y Similares (STIBYS), sede de las reuniones de las fuerzas populares.
El sacerdote católico Andrés Tamayo explicó durante un acto en el lugar que con esa protesta se busca demostrar al régimen la pujanza del movimiento popular.
Precisó que desde este lunes comenzarán los preparativos a nivel de aldeas, comunidades, municipios y departamentos, con el propósito de iniciar la caminata el próximo miércoles hacia la capital y la ciudad de San Pedro Sula.
El secretario general de la Federación de Trabajadores, Israel Salinas, sometió a votación la propuesta de la marcha, la cual fue aprobada por aclamación y consignas por los presentes, con los puños en alto.
Debemos ser optimistas, estamos en el camino del triunfo y del regreso de Zelaya. Hemos logrado la unidad del pueblo y de nuestras organizaciones en esta lucha, subrayó.
Fuente: PL
Foto: ADNUn paro cívico nacional del sector estatal, marchas y tomas de carreteras e instituciones públicas caracterizan hoy en Honduras la trigésima tercera jornada de resistencia popular al golpe militar.Raimundo LopezLa huelga, de 48 horas, fue convocada el domingo último por las tres centrales sindicales, al término de una asamblea del Frente Nacional contra el golpe de Estado para adoptar estrategias para la recuperación del orden constitucional.
A las manifestaciones de hoy y mañana se sumarán los seis colegios del magisterio nacional, los cuales en una estrategia para evitar la pérdida del curso escolar, regresan a las aulas los tres primeros días de la semana.
Los maestros y profesores mantuvieron una paralización durante tres semanas tras la asonada del 28 de junio pasado.
Durante los tres últimos días, los miembros del Frente cerraron los accesos de los principales complejos de lujosas y caras tiendas de la urbe, en repudio a la participación de los empresarios a los golpistas.
La protesta afectó ayer al Metro Mall, entre cuyos propietarios se encuentran el ex presidente de origen panameño Ricardo Maduro.
Fuerzas del ejército y la policía antimotines se acercaron a los manifestantes y causaron momentos de tensión ante el temor de un nuevo ataque con armas de guerra, evitado por los dirigentes de la marcha, quienes insistieron en el carácter pacífico de esta.
En tanto, el gobierno de facto prorrogó nuevamente el toque de queda en el oriental departamento de El Paraíso, sometido al estado de sitio desde hace seis días, lo cual ha provocado una emergencia humanitaria en la zona.
Tropas del ejército y la policía mantienen retenes en la carretera Panamericana camino al puesto de Las Manos, fronterizo con Nicaragua, para cerar el paso a miles de personas que esperan reunirse con el presidente Manuel Zelaya, quien prepara su retorno al país.
La madre de Zelaya, Hortensia Rosales, su esposa, Xiomara Castro, y la hija del matrimonio Hortensia, se encuentran retenidas en esos puestos desde el pasado viernes en un azaroso viaje para reunir a la familia.
Las vigilias populares en la embajada de Venezuela y la emisora Radio Globo continuaron anoche por sexta jornada consecutiva en un esfuerzo de protegerlas de acciones de las fuerzas policiales.
Sobre los diplomáticos venezolanos pesa una orden de expulsión, rechazada por ellos por no reconocer al gobierno de facto, mientras la radioemisora mantiene una cobertura permanente de la resistencia popular contra los golpistas.
Fuente: PL
Ilustración: Iván LiraEl presidente legítimo de Honduras, Manuel Zelaya, pidió al Jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, general Romeo Vásquez Velasco, que levante los retenes militares y le permitan a su familia trasladarse a la región de Ocotal (Nicaragua) donde permanece desde el pasado sábado, para reunirse con él."Levanten los retenes para que pase mi familia (...) Están esperando hace tres días bajo sol y agua", dijo el mandatario tras conocer que el general había estado en la zona fronteriza realizando labores de inspección.
El presidente reiteró que Honduras "necesita cuarta urna permanentemente para que opinemos. Nosotros lo que queremos es que se le consulte la opinión al pueblo porque tiene derecho a participar", dijo en relación a su propuesta de una urna adicional en las elecciones del 29 de noviembre y que estaba destinada a pulsar la opinión de los ciudadanos sobre si deseaban una Asamblea Constituyente.
Esta propuesta no tenía caracter vinculante, sin embargo fue impedida por el Congreso.
Entretanto, la primera dama de Honduras, Xiomara Castro de Zelaya, se unió la petición del primer madantario y exigió que los retenes militares que el gobierno de facto ha establecido en la frontera deben levantarse, dijo durante una entrevista que concedió a teleSUR desde la localidad de El Paraiso (Honduras).
"Uno de los deseos de nosotros es llegar a cruzar la frontera y llegar a compartir con mi esposo y volver a reunirnos como familia aunque sea por poco tiempo, pero no nos permiten movernos", agregó.
En este sentido, afirmó que es necesario denunciar esta situación, ya que se están violando las libertades constitucionales de los hondureños con estas medidas.
"El asunto no es que haya cordones de policías, no es cierto que nosotros estemos interrumpiendo el libre tránsito y reclamamos que nos dejen pasar", sostuvo.
Por su parte, la corresponsal de teleSUR, Adriana Sivori, informó que la inspección del general Romeo Vásquez fue "sorpresiva y se da después que se diera a conocer un comunicado sin firmar que reseña que militares de esta zona estaban en contra del golpe de Estado".
Vásquez llegó en helicóptero a inspeccionar a las tropas desplegadas en la zona fronteriza, donde está vigente desde el pasado viernes un toque de queda para contener a centenares de manifestantes que llegaron a la zona para reunirse con el primer mandatario de Honduras.
Sivori reportó que para este martes 28 de julio, cuando se cumple un mes del golpe de Estado, se "esperan reuniones para seguir organizando el regreso del presidente Manuel Zelaya" y la realización de un mitín.
Además, manifestó que los hondureños que apoyan el regreso del presidente Zelaya siguen llegando a través de largas caminatas por las montañas para esquivar los retenes militares impuestos en la frontera.
Fuente: TeleSur
Foto: RNWEn una emergencia humanitaria se encuentran miles de hondureños, atrapados entre retenes militares que impiden la llegada de ayuda, denunció el Frente Nacional contra el Golpe de Estado.Xiomara Castro, primera dama del gobierno del presidente Manuel Zelaya, exigió al jefe de las fuerzas armadas, general Romeo Vázquez, que permita el paso de las caravanas con asistencia donada por la población para esas personas.
Castro, quien junto a su familia se encuentra cerca de uno de esos retenes, acusó al jerarca militar de pretender matar por hambre a los simpatizantes de Zelaya que pretenden llegar a la frontera con Nicaragua para reunirse con el estadista.
Responsabilizó al general Vázquez de cada uno de los hondureños que están resistiendo, que están clamando justicia, subrayó.
Afirmó que la solución de la crisis está en las manos del militar, de quien dijo que tiene la opción de bañarse las manos en sangre del pueblo o se reivindica desmontando el golpe de Estado perpetrado el 28 de junio pasado.
Israel Salinas, secretario general de la Federación Unitaria de Trabajadores, alertó hoy también de la grave situación en el oriental departamento de El Paraíso, sometido -denunció- a un Estado de Sitio permanente.
Por el corredor carretero de esa demarcación que une la capital con el puesto limítrofe con Nicaragua de Las Manos, a 197 kilómetros al este, miles de personas tratan de encontrarse con el presidente Zelaya.
El ejército y la policía han colocado numerosos retenes para cerrarle el paso a los simpatizantes de Zelaya, en los cuales incluso impiden continuar camino a vehículos con ayuda humanitaria.
El Frente Nacional alertó que en la comunidad de Alauca mil personas se encuentran atrapadas entre los comandos élites del ejército, a 10 kilómetros de la frontera con Nicaragua.
A esas personas en el marco del Estado de Sitio no se les permite circular para comprar alimentos o agua. Tampoco se autoriza a los habitantes del municipio de El Paraíso movilizarse a hacer compras, mucho menos a solidarizarse con los manifestantes, añade.
La situación provocó una emergencia humanitaria debido a que después de dos días de haberse movilizado están desfalleciendo de hambre, sed y enfermedades porque beben de quebradas contaminadas, comen cualquier cosa, advierte.
El régimen fascista ha hecho de Alauca, El Paraíso, un campo de concentración nazi al aire libre, que amenaza, si la solidaridad no actúa, en convertirse en la Guernica hondureña, alerta.
Fuente: PL
Ilustración: Iván LiraJorge Majfud El domingo 28 de junio por la mañana, los militares de Honduras rodearon al presidente y, mientras lo apuntaban con sus armas le preguntaron por qué no había obedecido las órdenes del general Romeo Vásquez. Como el presidente pensaba que él debía dar las órdenes a sus subordinados, éstos lo invitaron a retirarse de la casa de gobierno. De ahí a un auto y luego a un avión de la fuerza aérea hasta Costa Rica.
Al mismo tiempo, todos los medios de comunicación del país fueron copados y se les sugirió por la fuerza no transmitir información que no fuera controlada directamente por el proceso democrático que se estaba llevando a cabo. Apenas pudimos escuchar las declaraciones del presidente depuesto al arribar a Costa Rica, unos pocos periodistas que “ilegalmente” informaron al mundo de lo que estaba pasando y unos cuantos hondureños que nos mantuvieron informados vía electrónica.
Según las fuerzas armadas de Honduras, todo este proceso fue en defensa de la legalidad y la constitución. Los militares se justificaron diciendo que recibían órdenes de la Corte Suprema. A pesar de que la constitución hondureña no prevé este mecanismo para saltearse la autoridad de un presidente legal y legítimo, era necesaria una excusa para tontos. La declaración sólo demuestra que en Honduras se llevó a cabo un golpe de estado con todas sus letras; en nombre de la “legalidad” militares y jueces se pasaron por encima la misma constitución.
Si en el pasado este trabajo de gorilas era propio de los altos jefes militares, ahora vemos que la misma ilegalidad está apoyada, promovida y justificada por el poder judicial de un país. La complicidad del parlamento confirma esta práctica: las leyes se respetan siempre y cuando sirvan a los intereses de los sectores más poderosos de una sociedad.
Cualquier constitución de cualquier país decente y democrático prevé la destitución de un presidente. Pero este proceso tiene determinadas condiciones y un número específico de etapas legales que garantizan su validez. Que yo recuerde, en ninguna constitución democrática se prevé que el presidente puede ser tomado por la fuerza militar, secuestrado y expulsado de su propio país. Menos en nombre de la legalidad. Menos por orden de un puñado de jueces. Menos con la complicidad del jefe de un parlamento que además es el opositor político del presidente.
Todo lo cual demuestra hasta qué profundidad la cultura golpista sobrevive aún en las clases dirigentes de Honduras. Y no sólo de Honduras, lo que de paso sirve para estar alertas ante las viejas sobras de la historia latinoamericana.
Hoy defender al presidente Zelaya no es defender sus políticas ni mucho menos a su persona. Hoy defenderlo, aún contra las instituciones (secuestradas) de Honduras significa defender la democracia y cualquier estado de derecho en cualquier parte del mundo basado en el respeto a las leyes y la constitución no sólo cuando conviene. Porque en una democracia las leyes y la constitución no se corrigen rompiéndolas sino cambiándolas. Algo que precisamente pretendía hacer el presidente secuestrado.
Lamentablemente debo terminar esta breve nota de profundo repudio con las últimas líneas con que terminé la nota anterior al golpe:
Hoy Honduras se debate ante el desafío latinoamericano de enfrentar cualquier cambio político hacia la igual-libertad, hacia su destino de independencia y dignidad, o volver a los miserables tiempos en que nuestros países eran definidos como republiquetas o repúblicas bananeras.
Fuente: estocolmo.se