Mostrando las entradas con la etiqueta Ricardo Perciballe. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Ricardo Perciballe. Mostrar todas las entradas

01 junio 2012

Uruguay: AMFU estudia traslado del fiscal Ricardo Perciballe



Perciballe recurrirá a la Corte Interamericana si su recurso de revocación es rechazado por el MEC y el TCA


Para hoy a las 18.00 está fijada una asamblea de socios de la Asociación de Magistrados Fiscales del Uruguay (AMFU). La convocatoria está vinculada con la resolución del fiscal de Corte, Jorge Díaz, de trasladar a Ricardo Perciballe de la Fiscalía Penal especializada en Crimen Organizado de 2° turno a la Fiscalía Civil de 1º turno. Luego de esta decisión, Perciballe pidió apoyo para que el tema se tratara en asamblea, pero ante los “cuestionamientos” por parte de algunos colegas, retiró la solicitud. No obstante, 13 fiscales recogieron las firmas necesarias y la asamblea quedó convocada.

“La solicitud no era un pedido de apoyo personal. Tenía que ver con que el plenario discuta el mensaje que se transmite a los asociados con este tipo de decisión que es grosera por donde se la mire. Esto es lo que se tiene que discutir mañana [por hoy]. Mi situación personal se resuelve por otros caminos, lo que hay que discutir es un problema de todos”, señaló el magistrado a la diaria. El presidente de la AMFU, Carlos Negro, explicó a la diaria que si bien la convocatoria se dio en ese contexto no hay orden del día establecido y la comisión directiva no tiene previsto elevar ninguna propuesta.

El lunes la comisión directiva se reunió con Perciballe y el fiscal Juan Gómez, quien pasó a ocupar el puesto vacante tras el traslado. La instancia fue solicitada por este último, quien se sintió agraviado por el recurso de revocación que presentó Perciballe el 23 de mayo contra la resolución del Fiscal de Corte. En dicho escrito, Perciballe alega que en los más de 20 años de servicio tuvo una sola licencia por enfermedad de cuatro días, apunta que actualmente no tiene problemas de salud y adjunta exámenes clínicos. Añade que “contrariamente”, Gómez, “amén de poseer mayor edad” que él, ha tenido “lamentablemente importantes quebrantos de salud”. “No me agrada que ligeramente se me descalifique en función de mi edad y de mi estado de salud. Tengo 56 años y la única licencia por enfermedad la solicité hace dos años y fue de 21 días, desde el 9 de abril al 10 de mayo de 2010. Después de eso tomé dos días por el fallecimiento de mi madre”, detalló Gómez en diálogo con la diaria. El directorio entendió que el planteo de Gómez era de recibo y, en palabras de Negro, aprobó una resolución “de fuerte respaldo por los agravios”.

Perciballe, por su parte, explicó que su recurso pretende defender su situación ante la resolución de Díaz y que la mención del estado de salud de Gómez responde al argumento del jerarca de que su estadía en Crimen Organizado le genera “un desgaste físico y emocional importante”. “Si alguien se quiere agraviar, que se agravie. Nunca dije que [Gómez] no estuviera capacitado”, señaló. Ambos fiscales se volverán a encontrar hoy en la asamblea.

El recurso de revocación está en el Ministerio de Educación y Cultura. El ministro Ricardo Ehrlich derivó el expediente al departamento de Asuntos Constitucionales para que evalúe la existencia de “vicios formales” en el trámite. Fuentes de esa cartera señalaron a la diaria que todo indica que se respaldará la decisión de Díaz. Previos descargos de Perciballe, pasará a consideración del Tribunal de lo Contencioso Administrativo (TCA), que podrá confirmar la resolución o solicitar la anulación.

Cualquier decisión del TCA es vinculante, pero el proceso -que incluye diligenciamiento de pruebas, alegatos, el estudio del caso por un procurador del Estado y el análisis ministro por ministro- puede demandar años. Para Perciballe, hay un “vicio formal” en su traslado que tiene que ver con que no se le dio vista previa. Desde el TCA se considera que este criterio es discutible de acuerdo a la interpretación que cada ministro le dé a la norma.

El fiscal recurrirá a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos si su recurso no es aceptado y lo hará amparándose en el artículo 11 de la Convención. Éste establece que “toda persona tiene derecho al respeto de su honra y al reconocimiento de su dignidad” y que “nadie puede ser objeto de injerencias arbitrarias o abusivas” ni de “ataques ilegales a su honra o reputación”.

Lourdes Rodríguez

Fuente: La Diaria

27 mayo 2012

Uruguay: Poderes desviados




El fiscal Ricardo Perciballe presentó un recurso de revocación. Defensores de derechos humanos piden que lo coloquen en la fiscalía que deja Mirtha Guianze. El fiscal de Corte Jorge Díaz marca su mandato de diez años. La sanción es aplaudida por quienes denunciaban una campaña en contra de Gonzalo Fernández y por quienes no lo enfrentarán en una causa penal.


El nuevo fiscal de Corte y procurador general de la Nación, Jorge Díaz, parece dispuesto a imponer la política con la que se regirá en los diez años que debería durar su mandato. El traslado del fiscal Ricardo Perciballe y la designación de su sustituto Juan Gómez se han convertido en un mensaje para un gremio de fiscales que rechazaba que un juez fuera nombrado en el cargo.

Perciballe fue enviado a ocupar la única vacante en una fiscalía civil (por la muerte de Edward Hernández) cuando su especialización en lo criminal podía utilizarse en las fiscalías penales que dejan Eduardo Fernández Dovat desde octubre de 2011, Juan Gómez que pasa a delitos especiales y Mirtha Guianze, quien fue designada en el Instituto Nacional de Derechos Humanos.

La posibilidad de que el ministro de Educación y Cultura, Ricardo Ehrlich, revea la decisión del traslado o, al menos, reubique a Perciballe en la fiscalía penal de 2° turno que deja Guianze, y en la que aún existen una serie de casos de crímenes en tiempos de la dictadura, es el propósito de varias ONG, personalidades y organizaciones de derechos humanos.

El traslado de Perciballe aparece teñido de connotaciones políticas, desde el momento en que el fiscal atendía una causa en la que era indagado el ex canciller Gonzalo Fernández y en la que era juez el propio Jorge Díaz, quien tenía otras causas relativas a presunta corrupción. El mismo día en que Perciballe era trasladado, Fernández denunciaba irregularidades en la instrucción del caso.

En el ámbito político, el traslado del fiscal fue aplaudido por quienes denuncian una campaña en contra del ex secretario presidencial como un tiro por elevación contra Tabaré Vázquez y el gobierno. Paradójicamente, también aplauden criminales y delincuentes que no tendrán que enfrentar a Perciballe en casos penales, de crimen organizado o violación a los derechos humanos.

La indirecta sanción al fiscal que había ordenado el procesamiento de miembros del Escuadrón de la Muerte y actuó en el caso Feldman, también ha sido asociada a los intentos de censura o presión sobre la independencia técnica de la jueza Mariana Mota, o las fiscales Ana María Tellechea y Mirtha Guianze, quienes actúan en causas de violaciones a los derechos humanos.

“Tomé determinadas conductas procesales que entendía pertinente, que de una forma u otra pueden haber molestado al ex juez [Jorge Díaz]”, dijo Perciballe, quien presentó esta semana un fundamentado recurso de revocación y no descarta, de ser necesario, recurrir incluso ante tribunales internacionales frente a lo que considera una violación de sus derechos.

JUSTICIA ESPECIALIZADA

En 2008 el sistema jurídico uruguayo vivió una importante modificación cuando el Parlamento aprobó en la Rendición de Cuentas la creación de dos nuevos juzgados especiales contra el crimen organizado, una iniciativa del gobierno en el marco de su política contra el narcotráfico, el lavado de activos y la instalación de mafias internacionales en el ámbito local.

El 1 de enero de 2009 asumieron en las flamantes sedes judiciales los magistrados Graciela Gatti y Jorge Díaz. Gatti había procesado al dictador Juan María Bordaberry por crímenes de la dictadura y ordenó la prisión de Juan Peirano, extraditado desde Estados Unidos. Díaz había sobresalido por su acción en las operaciones contra las drogas Cancerbero y Cancerbero II.

Días después, la entonces ministra de Educación y Cultura, María Simon, nombraba a los fiscales Mónica Ferrero y Ricardo Perciballe como fiscales contra el crimen organizado, a propuesta del doctor Rafael Ubiría, titular de la Fiscalía de Corte desde 2007 cuando en el Parlamento obtuvo los votos que la oposición negó al candidato del oficialismo: casualmente, Ricardo Perciballe.

Los nuevos fiscales tenían destacados antecedentes. Ferrero había sido la representante del ministerio público en las causas contra los narcotraficantes que había instruido el propio juez Jorge Díaz. Perciballe había logrado reconocimiento por su dictamen en la causa contra miembros del Escuadrón de la Muerte, defendidos por el influyente ex fiscal de Corte Miguel Langón.

En los casos de crímenes complejos, Perciballe y Díaz se constituyen en un equipo destacado por la prensa, al menos hasta octubre de 2009 cuando les toca intervenir en el caso de Saúl Feldman, muerto a balazos tras un incendio que evidenció la existencia de un arsenal de 700 armas en su domicilio del barrio Aires Puros. Perciballe terminó pidiendo el archivo del caso. Díaz aceptó.



ENCAUSAR A FERNÁNDEZ

En setiembre de 2010, el fiscal Perciballe y el juez Díaz toman otro caso con fuertes connotaciones políticas. El abogado Gustavo Salle denuncia al jurista Gonzalo Fernández por una presunta maniobra en la que se llega a derogar el artículo 76 de la Ley 2.230 para que desaparezca el delito por el que fueron procesados con prisión los hermanos Peirano Basso.

No era el único caso en el que Díaz y Perciballe indagaban a Gonzalo Fernández. El jurista también era sospechoso de beneficiar a su estudio jurídico personal en la defensa de un gerente del Banco Montevideo y en la aprobación de un decreto que dio marco jurídico a un sistema de seguros del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), cliente del estudio jurídico de Fernández.

Curiosamente, en aquellos días el abogado Salle pidió que el fiscal Ricardo Perciballe se abstuviera de intervenir en el expediente, ya que tenía un vínculo con Gonzalo Fernández, quien en 2007, siendo secretario de Presidencia de la República durante el gobierno de Tabaré Vázquez, había impulsado la candidatura de Perciballe al cargo de fiscal de Corte que finalmente obtuvo Ubiría.

Gonzalo Fernández tenía por entonces otras denuncias en su contra. Una por no suspender el ejercicio de su profesión de abogado siendo secretario de Presidencia, otra por una supuesta negociación con la empresa Cerro Free Port y otra por ser consultor de la empresa Tenfield durante un juicio por defraudación tributaria. Las tres terminaron archivadas.

Ante la nueva denuncia contra Fernández, el juez Díaz pide ampliar la información documental a los tres poderes del Estado. El expediente judicial sobre la quiebra del Banco Montevideo, la promulgación presidencial de la ley que eliminó el delito de los Peirano y las actas parlamentarias en las que el senador blanco Sergio Abreu hizo un planteo de fueros sobre el episodio.

Abreu sostuvo que derogar el artículo 76 de la ley 2.230 fue una sugerencia de Fernández, quien en 2006 advirtió a Danilo Astori que si derogaban el artículo los Peirano quedaban libres. La ley se promulgó con la firma de Fernández, que era canciller. Fernández y su pareja, Cecilia Salom, eran “indistintamente” abogados del banquero Juan Domingo Ratti, beneficiado con el decreto.

JUEZ SOBRE FISCALES

En setiembre del año pasado, el juez Jorge Díaz y la fiscal Mónica Ferrero comenzaban a tomar declaraciones en una causa sobre presuntas irregularidades en el Hospital Italiano, que había denunciado una comisión interventora que durante el primer año de mandato del presidente José Mujica administró el centro asistencial.

Entre los indagados aparecían el abogado Mario Bianchi, hoy secretario general de OSE, quien presidió la Junta Directiva del Italiano en 2008, y Jorge Massa, presidente de la institución médica, reconocido por su condición de gran maestre de la Masonería. Los directivos, según la denuncia, habían creado una empresa fantasma con la que vaciaron la institución.

En esos días trasciende que el juez Díaz será designado fiscal de Corte en lugar de Rafael Ubiría. La noticia implica una inmediata reunión de la Asociación de Magistrados Fiscales del Uruguay (AMFU) que reivindica que el cargo de fiscal de Corte sea ocupado por un miembro del ministerio público y no por un magistrado del Poder Judicial.

En la reunión gremial, el fiscal Perciballe es uno de lo que reclaman con mayor firmeza que se mantenga la tradición de ocupar el cargo desde las fiscalías. La misma posición sostienen las fiscales Mirtha Guianze y Ana María Tellechea. La posición de Perciballe deriva en un distanciamiento con el juez Díaz.

Sólo semanas después, en noviembre de 2011, el rostro emocionado del juez Jorge Díaz ocupa las pantallas de televisión cuando ordena el procesamiento con prisión de la jueza Anabella Damasco, implicada en un caso de desvío de fondos. La jueza no apela. El 10 de abril, el Parlamento concede la venia para la designación del juez Díaz, que asume el día 17 como jefe de todos los fiscales.

DE PENAL A CIVIL ES GOL

El 10 de mayo, sorpresivamente se difunde en la prensa que el flamante fiscal de Corte decidió el traslado de Perciballe a una fiscalía civil y su subrogación por el fiscal Juan Gómez en el despacho contra el crimen organizado. La noticia publicada en El País explica que el Ministerio de Educación y Cultura, a cargo de Ricardo Ehrlich, ya designó a Gómez pero aún no notificó a Perciballe.

Trasciende que la remoción fue pedida el lunes 7 de mayo, pero que el viernes 27 de abril, Jorge Díaz ya le había ofrecido el cargo a Gómez, con quien le une una larga amistad. Gómez, que fue fiscal en Maldonado, se encontraba en la Fiscalía Penal de 1er turno que el propio Perciballe había dejado antes de pasar a trabajar contra el crimen organizado.

Los senadores Jorge Larrañaga y Pedro Bordaberry escriben en sus cuentas de Twitter que el propio Díaz les había anunciado el traslado de Perciballe. No explicaron en qué ámbito tuvieron la infidencia. Ninguna de las actas parlamentarias de comisiones y sala hace referencia a que el tema se haya tocado en el seno del Parlamento.

También trasciende que Gómez, quien el mismo día 10 se despedía de sus colaboradores en la fiscalía, se excusaría de intervenir en las causas que implican a Gonzalo Fernández por haber sido compañero de trabajo de su mujer, Cecilia Salom. El caso Fernández quedará en manos de la fiscal Mónica Ferrero, quien permanecería en los juzgados especiales.

En la misma jornada del 10 de mayo, el propio Gonzalo Fernández se presentó ante el juzgado penal con un escrito en el que calificó de irregular que en 17 meses de investigación ni el fiscal ni el juez le llamaran a declarar. Dijo que Perciballe “alardeaba” con su procesamiento y que lo que se pretendía era enlodar a Tabaré Vázquez y perjudicar su futuro político.

La AMFU recién tratará el tema en junio, pero desautorizó una declaración de la fiscal Tellechea, quien advirtió que "esto responde a otros intereses" y ahora "todos quedamos propensos a que nos venga un latigazo de arriba". "Los fiscales tenemos que aprender a madurar y aceptar los destinos", replicó Gustavo Zubía, fiscal de menores, también amigo de Díaz.

EL RECURSO DE RICARDO

El fiscal Ricardo Perciballe presentó esta semana ante el ministro Ehrlich un recurso de revocación de 18 páginas, en el que considera que la resolución de su traslado tiene vicios formales en la medida en que se omitió darle vista previa, lo que implica una lesión de garantías constitucionales y dice que sólo se fundamenta en argumentos de “rotación” y “mejora del servicio”.

El fiscal sancionado subraya que la medida “no obedece de forma alguna a un mal desempeño de la tarea desplegada” y opina que en el caso hay un uso discrecional del poder del fiscal de Corte que llega a la arbitrariedad y constituye la vulneración flagrante de una regla de derecho, y que no existieron tales razones de servicio.

Alega también que no ha tenido mayor exposición mediática o algún problema de salud, al punto de que en veinte años de servicio sólo utilizó cuatro días de licencia por enfermedad. Agrega que no se comprende por qué no es trasladada la otra fiscal especial, Mónica Ferrero, quien ha tenido un número mayor de casos y de desgaste y tendrá ahora, además, el caso Gonzalo Fernández.

Perciballe opina que se está desmantelando los juzgados especializados y señala que se ordenó su traslado inmediato mientras al fiscal Gómez se le permitió terminar algunas causas en trámite y hasta subrogar otra fiscalía. También aduce que Díaz anticipó su decisión a sectores políticos, en clara contradicción con el principio de independencia técnica de los magistrados.

“Como broche de oro de este largo collar de contradicciones, se designa al suscrito en la órbita civil cuando precisamente éste se ha especializado desde hace más de veinte años en materia penal, circunstancia más que conocida por el proponente”, dice el escrito que advierte que en el ámbito penal había tres despachos a subrogar y se lo envía a la única fiscalía en lo civil vacante.

Perciballe sostiene que hay motivos no explicitados en su traslado, entre los que incluye su rechazo al nombramiento de un juez en la Fiscalía de Corte y diferencias que tenía con Díaz en casos sobre los que no puede ampliar porque aún están en presumario, pero que denota “el animus vindicatum” (ánimo vindicativo) del proceder del fiscal de Corte y su desviación de poder.

ROGER RODRÍGUEZ
rogerrodriguez@adinet.com.uy

Fuente: Caras&Caretas




23 mayo 2012

Uruguay: Ricardo Perciballe solicitó revocación de su traslado



Perciballe solicitó revocación de su traslado por entender que existieron “vicios formales” y “desviación de poder”

 

El magistrado Ricardo Perciballe presentó ayer un recurso de revocación y jerárquico contra la resolución del fiscal de Corte Jorge Díaz de trasladarlo de la Fiscalía Nacional de lo Penal especializada en Crimen Organizado de 2° turno a la Fiscalía Nacional de lo Civil de 1er turno.


En primer lugar, Perciballe advierte en el escrito que existió un “vicio formal”, ya que no se le permitió acceder a una “vista previa” de la resolución y, por tanto, se omitió “una garantía constitucional de la que no puede prescindirse en ningún caso, si el acto de que se trata impone una sanción o provoca de alguna manera un perjuicio al interesado”. En segundo lugar, fundamenta que no existieron razones de servicio que ameritaran su traslado y, por tanto, califica la acción de Díaz como una “desviación de poder” que se “asienta en motivos espurios”.


Recuerda que uno de los fundamentos que manejó Díaz para el traslado fue que era necesaria una rotación en las fiscalías de Crimen Organizado por la “complejidad de la temática y su mayor exposición ante la opinión pública, todo lo cual genera en el titular, en el mediano y largo plazo, un desgaste físico y emocional importante”. Respecto de estos argumentos Perciballe remarca que en el ejercicio de su función mantuvo “una escasa o nula presencia” en los medios de prensa y que en relación con su salud nunca “manifestó a persona alguna la necesidad de un cambio para preservarla”. Señala también que en más de 20 años de servicio sólo solicitó una vez licencia por enfermedad.


El magistrado también llama la atención sobre el hecho de que dirigentes de la oposición, como Pedro Bordaberry y Jorge Larrañaga, conocían la decisión de Díaz de trasladarlo aun antes de que éste fuera fiscal de Corte, como se desprende de algunos comentarios que formularon en sus cuentas de Twitter; “algo sumamente llamativo y ostensiblemente reñido con nuestra Ley Orgánica, que entre sus principios fundamentales establece la Independencia Técnica”, indica Perciballe. Remarca, por otra parte, que durante más de 20 años se ha especializado en el área penal y ahora se lo designa para la órbita civil.


Finalmente, sugiere que la decisión de Díaz pudo deberse a un rechazo personal. Recuerda que es “notorio” que en los últimos meses de 2011 mantuvo discrepancias con Díaz, cuando se hizo público que iba a ser designado fiscal de Corte, ya que Perciballe entendía que ese cargo debía ser ocupado por un magistrado fiscal. Comenta que a partir de esas manifestaciones la relación entre ambos se fue “deteriorando”. Por todo lo expuesto, solicita la nulidad del traslado dispuesto por Díaz.


Fuente: La Diaria


Nota de edición: Hay que hacer notar lo "oportuno" del traslado, teniendo en cuenta que el Dr. Perciballe ha demostrado su compromiso histórico con las causas de DDHH, al punto que fue quien investigó el siniestro escuadrón de la muerte y solicitó varios procesamientos.