El voto es a la vez derecho y deber. Yo quiero ejercerlo.... y vos???
Campaña por el voto en el exterior
Esquina por la alegría
"Hoy más que nunca la alegría es un artículo de primera necesidad, tan urgente como el agua o el aire. Pero nadie nos va a regalar ese derecho de todos; .... es preciso pelearlo...."
Eduardo Galeano
Esquina por Verdad y Justicia
Coordinadora Nacional por la Nulidad de la Ley de Caducidad
Nunca más terrorismo de estado
Esquina contra la violencia de género
Esquina contra el bloqueo
Esquina por la libertad de los 5
Esquina contra la pornografía infantil
Esquina Víctor Jara
Esquina contra la vergüenza
Ningún ser humano es ilegal
Hacelos valer
Campaña por nuestros derechos sexuales y reproductivos
Esquina contra la directiva del horror
PIT-CNT
Escritores por la Tierra
Foro social mundial de las migraciones
Esquina por la Paz
Esquina por la aparición de Julio López
Esquina Bertold Bretch
Primero se llevaron a los comunistas pero a mí no me importó porque yo no era. En seguida se llevaron a unos obreros pero a mí no me importó porque yo tampoco era. Después detuvieron a los sindicalistas pero a mí no me importó porque yo no soy sindicalista. Luego apresaron a unos curas pero como yo no soy religioso tampoco me importó. Ahora me llevan a mí pero ya es tarde.
Aznar ha dicho que si el PP llega al poder, "se hará los que se tiene que hacer", es decir, "reformar el estado del bienestar, que ya se ha demostrado insostenible".
El expresidente del Gobierno español y presidente de FAES, José María Aznar, ha asegurado este fin de semana que la crisis económica y el nivel de envejecimiento de la población hacen que mantener el actual sistema de bienestar resulte imposible, por lo que reclamó medidas para solucionar esta situación, es decir, medidas para desmantelar en todo lo que se pueda el actual estado del bienestar.
Aznar, en un discurso ante los asistentes al Congreso del PP en el extranjero, celebrado este fin de semana en los EEUU, ha dicho, literalmente, que "se tiene que acabar con la creencia de que trabajando poco se puede ganar mucho", en referencia a las coberturas sociales que actualmente reciben los trabajadores en base al actual modelo del estado del bienestar español. Indirectamente, por tanto, está responsabilizando a los beneficiarios por algunas de estas coberturas de ser causantes de la crisis actual.
Tras lo anterior, Aznar ha dicho que si el PP llega al poder, "se hará los que se tiene que hacer", es decir, "reformar el estado del bienestar, que ya se ha demostrado insostenible".
Desde Kaosenlared llevamos meses advirtiendo, junto a otras muchos medios y organizaciones de la izquierda anticapitalista, que el objetivo final del actual ataque neoliberal que vienen sufriendo las clases trabajadoras, es la desmantelación del actual Estado del bienestar. Hasta ahora, los diversos agentes políticos del neoliberalismo habían hablado de que las medidas que se vienen aprobando por toda Europa en los últimos meses, tenían carácter coyuntural. Ahora, por fin, uno de ellos ha hablado claro: de coyunturales no tienen nada, el objetivo final es el estado del bienestar. Por si alguien tenía dudas.
José María Aznar abogó también por acometer una reforma "seria" del mercado laboral, que conlleve la flexibilización. "Necesitamos economías completamente abiertas y mercados más flexibles, incluyendo el mercado laboral". Todo ello en nombre del autoproclamado, de unos meses a esta parte, como el nuevo partido de los trabajadores. Demostrado queda.
Clama al cielo la suerte que ha corrido el ministro de Justicia de Japón, Minoru Yanagida, que a los dos meses de haber sido nombrado, ha tenido que renunciar a su cargo tras el escándalo causado por unas recientes declaraciones en las que se atrevió a definir su trabajo como “fácil” ya que “sólo tenía que recordar dos frases si le hacían preguntas”.
Las dos frases con las que el ministro japonés lograba salir airoso de cualquier rueda de prensa eran: “no debo hacer comentarios en casos individuales” y “estoy actuando de forma apropiada de acuerdo a la ley y a las pruebas”.
Lo que en otros países hubiera sido celebrado como una espontánea gracia del ministro, en Japón, que así son los nipones, ha estado a punto de llevar al pobre hombre a la cárcel. En la Italia de Berlusconi, por ejemplo, ni siquiera habría sido noticia semejante declaración, tampoco motivo de cese, así fuese en boca del primer ministro. Probablemente hubiera pasado, dados los antecedentes, como una rara muestra de cordura y sensatez en Berlusconi.
En el Estado español, es otro ejemplo, habría sido imprescindible una laboriosa investigación para dar con la figura pública capaz de disponer de, al menos, tres frases que complacieran otras tantas preguntas, y sin que la misma garantizase el éxito. Sabido es que el rey, hasta la fecha, sólo dispone de dos: “¿Por qué no te callas?” y “¿Dónde he dejado la copa?”; el presidente Zapatero también dispone de dos respuestas para salir del paso ante cualquier eventual requerimiento: “¡No me cansaré de repetirlo!” y “¿Qué estaba diciendo?”; el ministro Rubalcaba aunque bien es cierto sólo maneja una frase: “¡O bombas o votos!”, también es verdad que ha conseguido improvisar algunas variantes alterando los factores sin modificar la ecuación, y que ya trabaja denodadamente en una segunda frase para incorporarla a su inventario o cedérsela a su presidente: “¡El interés de España por delante!”. Fama es que Aznar, políglota que habla catalán en la intimidad e inglés en Texas, sólo ha trascendido por una única frase: “¡Van a ir presos todos, todos, todos!”, pero ha sabido encarar los nuevos y milenarios retos, porque aunque no haya logrado nunca disponer al mismo tiempo de dos frases, sí ha sabido sustituirlas. No hace mucho sorprendió a la opinión pública con una nueva aportación: “¡Cuando yo no lo sabía, nadie lo sabía”! Y tras varios meses en uso, la cambió por una nueva frase: “¿Y quién te ha dicho a ti las copas de vino que yo tengo o no tengo que beber?”. Igualmente se sabe que Mariano Rajoy, tal vez carezca de frases, pero dispone sí de una niña que lo nutre de respuestas. Y en el Estado español, aunque parte de la ciudadanía sólo maneja una respuesta para encarar cualquier duda o demanda, en su favor, y como mal menor, hay que reconocer que la comparten: “¡Yo soy español, español, español!”
Este viernes los abogados de la plataforma "Juicio a Aznar" presentaron ante el Tribunal Supremo una querella criminal contra José María Aznar, la ex canciller Ana Palacio y el ex ministro de Defensa Federico Trillo, por implicar a España de manera "total y absoluta" en la guerra ilegal contra Irak. La querella ha sido firmada por miles de ciudadanos y organizaciones, indignados por las mentiras y los crímenes del Gobierno del PP.
El texto de la querella que se presenta en el Tribunal Supremo dice literalmente que la implicación de España fue “total y absoluta” en la tragedia de la guerra de Iraq. No sólo por el apoyo militar en la guerra, sino también por el político y el logístico, como lo prueban las reuniones entre Aznar y Bush en el rancho del ex presidente estadounidense Crawford y en las Azores antes de la invasión.
La querella también asegura que los atentados del 11 de marzo fueron consecuencia directa de la participación de nuestro país en la guerra. En esa fecha, la explosión de varias bombas colocadas en trenes que unen Madrid y su periferia causaron 192 muertos y cientos de heridos. El gobierno de Aznar, desesperado por la cercanía de las elecciones generales, que se realizarían el 14 de marzo, emprendió una campaña de desviación de la opinión pública y manipulación de la información, que apuntara hacia la autoría de ETA, única hipótesis que podía beneficiar electoralmente al PP. Pero las evidencias fueron siendo conocidas y el pueblo español supo el 13 de marzo la verdad que el Gobierno le había tratado de ocultar.
La querella incluye a los entonces ministros de Defensa, Federico Trillo, y de Asuntos Exteriores, Ana Palacio, por su responsabilidad en la intervención militar liderada por Estados Unidos y Reino Unido en marzo de 2003, para la que España prestó todo el apoyo logístico a través de las bases militares de la OTAN emplazadas en territorio español.
La iniciativa "Juicio a Aznar", que insta a abrir un proceso legal contra el ex gobernante y sus ministros Trillo y Palacio, cuenta con el respaldo del secretario general del PCE, Francisco Frutos, y del ex coordinador general de Izquierda Unida (IU) Julio Anguita.
Unas 22.000 personas se han adherido a la campaña impulsada por la plataforma, entre ellas, intelectuales, abogados y catedráticos.
El Tribunal Supremo ya archivó en enero de 2004 una querella contra Aznar presentada por el mismo colectivo, cuyo recurso está aún pendiente de resolución por parte del Tribunal Constitucional.
La nueva demanda incorpora entre sus fundamentos la sentencia del juicio celebrado en España por los atentados del 11 de marzo de 2004, al considerar que fueron motivados por la invasión de Irak.
Más de 22 mil personas, entre las que figuran nombres como Noam Chomsky o Pascual Serrano, se han adherido a la solicitud de la Plataforma Juicio a Aznar. Para apoyar la querella contra Aznar, Palacio y Trillo, haga click aquí
Hoy 12 de enero, Santiago amaneció con un extraño hedor a mentira que sorprendió a sus habitantes decididos a sudar la larga canícula del verano chileno. No se trataba de ninguna catástrofe natural, el hedor venía de la presencia en Chile de unos de los sujetos más farsantes, canallas y vulgares que ha dado la política en los últimos veinte años: José María Aznar, de la mano de Sebastián Piñera, un sujeto con ansias de gobernar el país para beneplácito de una derecha que jamás ha dejado de ser facistoide, inauguraba un encuentro sobre liderazgo para jóvenes emprendedores.
Aznar, o Ansar, como siempre le llamó su amigo y mentor George W. Bush, es un enanito moral e intelectual cuyo único mérito reconocido es la capacidad de mentir como un bellaco sin arrugarse, sin que su melena de Sansón del Opus Dei se despeine, sin que su bigotito canalla se altere, sin que sus ojillos de rapaz se empañen con la leve manchita de alguna verdad, sin perder la compostura de sus trajecitos de primera comunión.
Aznar, o Ansar, es el único ex presidente de un gobierno capaz de hablar sin tener nada qué decir, como lo ha demostrado hasta la saciedad en sus conferencias en Georgetown, pronunciadas en un inglés macarrónico con un leve acento Speedy González.
A veces, hace declaraciones del tenor: el triunfo de Obama es "un exotismo histórico", declaraciones publicadas a todo trapo por la revista Vanity Fair, y que se apresuró en desmentir argumentando que esa afirmación había sido sacada de contexto.
Este curioso opinante, durante su presidencia del gobierno español, miró a las cámaras y dijo: "en Irak hay armas de destrucción masiva, créanme, lo aseguro, en Irak hay armas de destrucción masiva". A los pocos días acudió a Las Azores y se hizo la foto de la vergüenza junto a Bush y Blair. Esa fotografía que lo muestra feliz, soportando una mano de Bush sobre un hombro, hizo de él la imagen misma de la felicidad, la erótica del poder se superó a sí misma y se transformó en el orgasmo del poder. Nunca un paleto castellano que recién había cambiado la boina por la gomina había llegado tan lejos: estaba con los que mandaban, con los amos del mundo.
En la agonía de su infame mandato Bush reconoció que estuvo mal informado y que en Irak no había armas de destrucción masiva. Aznar, o Ansar, sigue insistiendo en que la invasión de Irak estuvo plenamente justificada, y la posibilidad de disculparse por el más de un millón de muertos que ha causado la invasión de Irak sencillamente no existe en su vocabulario de enanito farsante.
Qué malas compañías elije Sebastián Pinera. A mitad de su último mandato, Aznar, o Ansar, anunció orgulloso a los españoles que los Estados Unidos, "esa gran nación", le otorgaba la Medalla del Congreso por sus servicios a la causa de la democracia. Una breve investigación periodística demostró que el congreso norteamericano jamás había pensado otorgarle tal medalla, que Aznar o Ansar había formado un loby, un grupo de presión para "sensibilizar" a senadores norteamericanos que lo propusieran para semejante distinción. La vanidad del enanito costó dos millones de dólares al erario público español. Y nunca recibió la medalla.
Cuando ya en la oposición dirigía al Partido Popular desde las sombras, y el gobierno de España impulsaba una campaña para evitar o disminuir la dramática cantidad de muertes en accidentes de carretera mediante un endurecimiento de los controles de alcohol y de velocidad, el enanito, con varias botella de Ribera del Duero en el cuerpo, declaró que a él nadie le decía cuánto podía beber ni a qué velocidad debía conducir. Naturalmente alegó que sus declaraciones habían sido sacadas de contexto.
Y para más gloria de España, este enanito melenudo resultó ser también un escritor de profundas obras de reflexión. Hace un año publicó "Cartas a un joven Español", una obra epistolar en la que, mediante cartas a un joven llamado Santiago, da a conocer lo medular de su apabullante capacidad intelectual: "si te dicen facha, no te acomplejes, piensa, querido Santiago, que también fueron tildados de fachas aquellos que hicieron grande a España, y que la conjura roja llama fachas a todos los que amamos España y estamos orgullosos de ser españoles".
Qué mal elige a sus amigos Sebastián Piñera. Esperemos que tenga un buen photoshop y elimine al enanito castellano de las fotografías de campaña.