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05 junio 2012

Argentina: Abuelas en busca del traspaso generacional




Por primera vez, las Abuelas de Plaza de Mayo designaron a un nieto recuperado en su conducción. Manuel Gonçalves ocupará el puesto de revisor de cuentas, vacante desde el fallecimiento de Nélida Gómez de Navajas.


Poco tiempo después de enterarse de que sus padres biológicos habían sido asesinados por la última dictadura militar, 17 años atrás, Manuel Gonçalves Granada se sumó tímidamente a Abuelas de Plaza de Mayo. “Empecé visitando la casa, yendo un ratito por semana”, y ya nunca más abandonó el espacio en el que hace, “como todos los nietos que estamos allí, todo lo que esté al alcance”. En su figura, las Abuelas decidieron expresar un nuevo paso en el “traspaso generacional” de la organización. Desde el mes pasado, Manuel es el primer nieto en integrar la comisión directiva de la entidad. “Los hijos de nuestros hijos desa-parecidos garantizan la continuidad de nuestra lucha”, definieron en Abuelas.

La decisión, que Gonçalves definió como “un abrazo más, un gran reconocimiento a todos los nietos”, la volvió efectiva en la asamblea anual de Abuelas de Plaza de Mayo del 22 de mayo pasado. “Estela (de Carlotto) leyó sencillamente, como siempre, cuáles eran los temas de la asamblea y al final mencionó que necesitábamos encontrar a alguien que ocupara el lugar de Nélida (Gómez de Navajas, fallecida hace poco más de un mes), de revisora de cuentas. Habíamos pensado en vos, Manuel, me dijo. Fue muy lindo”, rememoró uno de los pocos nietos recuperados durante la década de 1990. Aquel día, sumó, “la votación fue estruendosa, con gritos y festejos”, y los abrazos de sus “hermanos” que no recibió personalmente le llegaron vía mail. “Incluso escribió el nieto de Nélida, fue muy emocionante”, aportó.

“Las Abuelas son, ante todo, sabias. Los nietos nos hemos puesto grandes y necesitan de nosotros desde otro lugar”, reflexionó Gonçalvez y relacionó su inclusión en la mesa chica de la organización con la decisión que tomaron las Abuelas años atrás de otorgar el poder de voto a los nietos recuperados que no tuvieran abuelas. En su mensuario, la organización –que en octubre cumplirá 35 años de batallar– planteó algo similar al difundir la buena nueva. “Con el paso del tiempo nuestros métodos de búsqueda cambiaron y nuestro andar es más pausado, pero nuestra lucha es inclaudicable. Tenemos la tranquilidad de saber que desde hace años los hijos de nuestros hijos desaparecidos se comprometen solidariamente en la búsqueda de los jóvenes que todavía no conocen su verdadera identidad, con la misma fuerza con que sus padres lucharon por construir un mundo más justo”, apuntaron.

La identificación con la lucha, la compañía en el camino de búsqueda de “Memoria, Verdad y Justicia” que destacan las Abuelas en los nietos recuperados es el mismo valor que esbozaron hace poco más de un año cuando dieron otra señal e incorporaron a Abel Pedro Madariaga, padre del nieto restituido Francisco Madariaga Quintela, el primer hombre que integró la comisión directiva. “Es un colaborador y compañero histórico.”

Manuel Gonçalves no será simplemente un revisor de cuentas, sino el encargado de empezar a tomar con las manos de la “nueva generación” la lucha de las Abuelas. Para él, “es un gran honor, no por mi nuevo rol en Abuelas, sino por formar parte de algo histórico. Por ser parte de una decisión histórica que modifica a una comisión histórica”, definió. También lo analizó desde lo emotivo: “Es un gran mimo, un nuevo abrazo. Un reconocimiento para todos los nietos, una demostración de confianza”.

Son muchos los nietos que colaboran con el devenir cotidiano de la organización de derechos humanos que, vaya cuestión, les devolvió la identidad. “Hacemos varias cosas, todo lo que esté a nuestro alcance, pero sobre todo aportamos con la difusión de nuestras historias”, destacó el nuevo revisor de cuentas de Abuelas. No son pocos los nietos que recorren el país y el mundo, a veces a través de los medios de comunicación, para contar el proceso que los tuvo como protagonistas.

Por tal motivo, probablemente Gonçalves no se canse nunca de repetir que hasta los 19 años era Claudio Novoa y estaba seguro de que sus padres adoptivos le habían dado el amor que su familia biológica le había negado; que en 1995 una integrante de aquel pedazo de su historia, su abuela Matilde, le tocó la puerta y le cambió la mirada; que gracias a ella supo que su papá, Gastón Gonçalves, fue asesinado tras ser secuestrado por un grupo de tareas en las primeras horas del golpe de Estado de 1976, cuando él todavía vivía en la panza de su mamá y que ella, Ana María del Carmen Granada, logró esconderlo en un placard y salvarlo de la balacera que agujereó la casa en donde estaba escondida y que la mató –junto con otros adultos y dos niños, también víctimas fatales–, varios meses después. “Nuestra historia personal está atada a Abuelas y sabemos que difundirla es de gran ayuda porque, básicamente, es luchar contra lo que nos impusieron desde siempre: el silencio”, concluyó.

Hacia adelante, el nuevo revisor de cuentas de Abuelas propone paciencia: “Las Abuelas nos enseñaron que esta lucha es larga. Corresponde de parte de aquellos que sabemos gracias a ellas quiénes somos, poner todo lo necesario para buscar y encontrar a los nietos que faltan. Nos haremos cargo de la responsabilidad de ese fin, conscientes de que jamás las podremos reemplazar, pero jamás podremos abandonarlas”.

Ailín Bullentini

Fuente: Página 12

04 junio 2011

Argentina: Estudian pedir aclaratorias o nulidades del fallo sobre los Noble Herrera



Contradicciones e interrogantes

Los abogados de Abuelas de Plaza de Mayo y la Fiscalía estudian cómo superar la limitación a las muestras que impuso la decisión de la Cámara de Casación. Advierten que los tres jueces dijeron cosas diferentes sobre el tema.

La lectura pública del fallo de la Cámara de Casación Penal que ordenó la “extracción directa, con o sin consentimiento” de muestras de ADN de Marcela y Felipe Noble Herrera pareció clara y concisa. Igual que el párrafo que pone un límite temporal para que sus perfiles genéticos sólo se comparen con un grupo de familias. Aquellas cuyos parientes desaparecieron “con certeza” (sic) antes la fecha en que los jóvenes fueron dados en guarda a la dueña de Clarín. Sin embargo, puestos a leer el fallo en detalle, los abogados de Abuelas de Plaza de Mayo y los fiscales de la Unidad de Seguimiento de las causas por Violaciones a los Derechos Humanos advirtieron que ese recorte surgía del voto de uno solo de los jueces y que los otros dos decían cosas distintas. No había una mayoría. Es una de las razones por las que analizan plantear desde recursos de “aclaratoria” o “reposición” hasta la “nulidad” de ese punto, más allá de otros cuestionamientos ante la Corte Suprema.

La parte “resolutiva” de las 165 páginas del fallo de la Sala II de Casación dice que los perfiles genéticos de Marcela y Felipe no se podrán cruzar con todas las muestras de ADN que hay en el Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) sino sólo con las aportadas por “parientes de personas detenidas o desaparecidas –con certeza– hasta el 13 de mayo de 1976” en el caso de Marcela y “hasta el 7 de julio” de ese mismo año en el caso de Felipe. Esto aparece como una conclusión general, sin embargo, surge sólo del voto del juez Guillermo Yacobucci. Se trata de las fechas en las que Ernestina Herrera de Noble obtuvo la guarda al presentarse en un Juzgado de Menores: en un caso diciendo que había hallado una beba en una cajita; en otro porque quería al bebé que una mujer (cuyo nombre luego se probó que era irreal y su DNI de un varón) ofrecía en adopción.

El camarista Luis García utiliza las mismas fechas, pero en lugar de ponerlas como tope, plantea excluir del cotejo a las familias de desaparecidos “con certeza” con posterioridad. Es decir, contempla casos en los que podría haber alguna duda. Y por último, el juez Raúl Madueño postula que “el peritaje se limite a los registros de los familiares de aquellas personas que se denunciaron como fallecidas o que hubieran permanecido desaparecidas hasta la fecha de nacimiento presunta de Marcela y Felipe”.

“Al haber tres posturas distintas, técnicamente no hay sentencia sobre ese punto, no existe mayoría. Un límite por sí mismo es cuestionable, pero el fallo ni siquiera tiene un criterio para establecerlo. En el caso del voto de Madueño, además, habla de una fecha de nacimiento ‘presunta’ que es inexistente”, señaló Pablo Parenti, coordinador de la Unidad de Seguimiento de las Causas por Violaciones a los Derechos Humanos. Según Parenti, “hay varias imprecisiones que pueden dar lugar a planteos dilatorios, ¿qué significa ‘certeza’ en las desapariciones?”, se pregunta.

Alan Iud, abogado de Abuelas, señala que “los tres jueces tuvieron voluntad de limitar, pero no tuvieron un criterio uniforme”. “Todo esto demuestra arbitrariedad.” Tanto las querellas como los fiscales coinciden en que se trata de un límite caprichoso y sin utilidad, que sólo podría extender más la causa. El abogado Pablo Llonto explicó además que esa restricción dejaría afuera de la comparación a la familia Lanouscou-Miranda, que él representa y es querellante en la causa.

“Los jueces, además, no explican por qué se apartan de la Ley 26.548, que establece que los análisis para identificar hijos de desaparecidos se hacen con todo el Banco de Datos Genéticos.” Por ahora, estudian con qué estrategia cuestionar lo que podría pasar por un supuesto error, pero podría convertirse en un nuevo gran escollo a futuro.

Irina Hauser

Fuente: Página 12