
La cultura uruguaya pierde a otro grande.
Ricardo Espalter, querida figura de la televisión uruguaya, falleció en el sanatorio Mautone de Maldonado.
Con él se van muchos años de buen humor, difíciles de sustituir. Se van tantos años pintándonos sonrisas desde la caja chica. Con él se van el "Toto Paniagua", "Marieta Rivarola" y "Pinchinati", entre tantos otros.
Seguramente volvió a reunirse con su compañero de tantas horas, otro inolvidable, Quique Almada. Y sin dudas ya están ensayando juntos nuevos personajes, que hagan reir a su gente.
Para los que tuvimos la suerte de disfrutarlos, estarán siempre en el recuerdo y en nuestros corazones.
A 71 años de tu nacimiento
estás, como siempre, presente
en el corazón de tu pueblo.
SALUD FLACO QUERIDO!!!

Con Artigas.
Por la Paz y la Soberanía.
¡Fuera Bush!
Conjuro
Luna y tierra pactaron
para dar alma a la mujer
tierra cedió su esencia
luna los sueños de ayer
Le dieron fresco de brisa
y furor de tormenta
para que fuera leve
para que fuera cierta
La dulzura del arroyo
para amar a la tierra
y el espejo del mar
al que la luna se aferra
La furia del ciclón
con que pelea sus guerras
y el silencio de la noche
donde oculta sus penas
La capacidad de ser madre
como la luna, como la tierra
mujeres de ancho abrazo
y de profunda conciencia
Pero no la hicieron libre
no conocen esa ciencia
la una se ata a la otra
tierra y luna, luna y tierra
Veronika Engler
EL JUGLAR PARTIÓ HACIA SANSUEÑA
Eduardo Darnauchans, uno de los músicos más importante de la música popular uruguaya murió ayer a los 53 años, tras una larga, brillante y sufrida carrera artística. Sus restos están siendo velados en la empresa Rogelio Martinelli, Canelones y Barrios Amorín, en la sala 103. A las 15.15 partirá el cortejo fúnebre hasta el Cementerio Central. Su fallecimiento se produce pocas semanas después de la muerte de su esposa Patricia.
Eduardo Darnauchans había nacido el 15 de noviembre de 1953 en Montevideo. Su infancia y adolescencia transcurrieron al norte del país, primero en Minas de Corrales (Rivera), y luego en la ciudad de Tacuarembó. Realizó cursos en Facultad de Medicina y en Facultad de Humanidades, en Montevideo y La Plata (Argentina). A los 18 años grabó su primer larga duración titulado "Canción de muchacho", que concita la atención de colegas y críticos por sus cualidades como cantor y compositor.
Su segundo larga duración titulado "Las Quemas" fue editado en 1975. Pero sería a partir de "Sansueña" (1979), su tercer trabajo, cuando empiezaría a ser conocido por los grandes públicos. Su cuarto disco de vinilo, "Zurcidor", es grabado entre 1980 y '81 y editado en ese último año. Luego seguirían "Nieblas & Neblinas" (1985), "El Trigo de la Luna", "Noches Blancas", "Dylan" (1991), "Sin perder el tiempo" (antología que reúne 20 años de trayectoria).
Sufrió la censura impuesta por la dictadura desde 1979 hasta mediados de 1983, sus canciones podían ser emitidas por las radios del país pero se le había prohibido cantar en vivo. En 1990 recibió el Premio Municipal de Música Édita por "El Trigo de la Luna". Ha compuesto música para obras de teatro: "Antes de entrar dejen salir" y "Papá querido" para el Teatro de la Comuna, bajo la dirección de Antonio Baldomir en el Teatro del Anglo.
En 1990 compuso la música del film "Color de tristecías", dirigido por Pablo Rodríguez y exhibido en Europa, EEUU y Canadá. Ha tocado junto a Bob Dylan en el Cilindro Municipal y junto a Paul Simon en el Estadio Centenario. En diciembre de 1993 Editorial Arca editó "Los espejos y los mitos", un libro basado en un extenso reportaje por parte del periodista Tabaré Couto junto a un cancionero que recoge parte de su vasta trayectoria.
Eduardo Darnauchans estaba considerado el “songwriter” (como a él le gustaba definirse) más importante del panorama musical uruguayo. Muchos de sus temas ya son clásicos de la música popular uruguaya.
Fuente: Comcosur
La edición definitiva de Cien años de soledad a cargo de la Real Academia española es la punta de lanza de una serie de novedades y festejos alrededor de la figura de Gabriel García Márquez, quien este año cumple los 80.
Las fechas coinciden, se confabulan. Hace 40 años se imprimía la primera edición de Cien años de soledad; hace un cuarto de siglo su autor ganaba el Premio Nobel de Literatura y este año, 2007, García Márquez cumple los ochenta. Para festejarlo, la Real Academia Española y la Asociación de Academias publicarán una edición, rigurosamente anotada, del mayor clásico del realismo mágico. El volumen contará con 756 páginas y la primera tirada será nada menos que de 500 mil ejemplares. Como sucedió con la edición de Quijote preparada hace un año con criterios similares, la innovación más interesante viene en los prólogos y los ensayos anexos. En esta ocasión, el relato estará acompañado de un texto anecdótico de Alvaro Mutis, una introducción del mexicano Carlos Fuentes, compañero de generación y del boom, y un ensayo riguroso de Mario Vargas Llosa. Cabe mencionar que este último texto desató algunas confusiones y entredichos, porque Vargas Llosa y García Márquez ya llevan 30 años de enemistad. Muchos pensaron que Vargas Llosa había compuesto este texto, en el que se expresa en términos más que elogiosos, especialmente para esta edición, pero lo cierto es que los académicos rescataron este ensayo que había sido escrito allá cuando eran compinches. Respecto de su pelea, la mayoría afirma que está centrada en sus discrepancias político-ideológicas (García Márquez apoya a Fidel Castro, mientras que Vargas Llosa lo considera tan dictador como Pinochet), pero hay quienes aseguran que en realidad uno le habría robado a otro una mujer (una anécdota que incluye giros de color, como una pelea a trompadas en un cine).
La nueva edición de Cien años de soledad contará también con un estudio del director de la Real Academia sobre el autor y su obra y una serie de ensayos que pretenden abordar la difusión que tuvo la novela tanto en países de habla hispana como en otras comunidades de lengua. Tal vez para desacartonar un poco la proliferación de lecturas académicas, la edición aniversario contará con un glosario de 55 páginas que desplegará información de lugares y personas que aparecen en el libro. Otro dato que confirma la importancia del volumen es el hecho de que el propio García Márquez está supervisando en detalle la edición del mismo. Si bien el colombiano ya había corregido las pruebas de imprenta de la primera edición en Sudamericana, en 1967, se habrían impreso erratas y expresiones ambiguas “que editores sucesivos trataron de resolver con mejor o peor fortuna”. Todas estos elementos juntos, esperan los editores, harán de este volumen el Cien años de soledad algo definitivo. Y, para presentarlo, ya han reservado el lugar más importante en el IV Congreso de la Lengua Española, el 26 de marzo, en Cartagena de Indias. En aquel coloquio, que promete ser pintoresco, se conjugarán, entre otras, la presencia de Bill Clinton (ver Noticias del mundo) y la de Fito Páez, que ofrecerá un concierto en homenaje a Gabo.
Fuente: Página 12